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El carnaval republicano: Supermán en política

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En un anuncio sorpresivo de última hora, cuando faltaban apenas 72 horas para el cierre de inscripción de candidato, el actor Arnold Schwarzenegger anunció su postulación a la gobernatura del estado de California. No es la primera vez que el físicoculturista austríaco anuncia sus intenciones políticas. La cercanía a la familia Kennedy (está casado con una Shriver) parece haberle estimulado su apetito de gobernante. En el mismo momento que su película Terminator 3 es presentada en las pantallas y la productora ha lanzado una costosa campaña publicitaria el actor se lanza a competir en las urnas.

Schwarzenegger es un republicano de aperturas. Se ha definido como partidario del aborto y la tolerancia a los gays, pero también es adepto a dogmas del republicanismo de derecha como el recorte de impuestos a los más altos ingresos y la desrregulación. Lanza su candidatura en el momento en que el actual gobernador Gray Davis ha llevado a la ruina a California, endeudándola y permitiendo el deterioro de sus sistema educacional y el desplome de su infraestructura de servicios. En ese momento de desastre no es aconsejable que ese estado confíe su futuro a un hombre cuya habilidad más reconocida es impersonar a un robot.

California es el estado más populoso de Estados Unidos y la quinta economía del mundo. Se clasifica detrás de Estados Unidos, Japón, Alemania y Francia. Produce mayor cantidad de bienes industriales que México. Es uno de los contingentes electorales decisivos en las elecciones presidenciales; los otros son Nueva York, Texas y Florida. Si Schwarzenegger se coloca en la posición que aspira se convertirá en uno de los magnos electores en las presidenciales del 2004 y será un fuerte apoyo para Bush. Los analistas consideran que dado el desprestigio de Gray Davis tiene muchas posibilidades de ganar.

Otro de los veinte contrincantes a que se enfrenta es el editor Larry Flint, que publica la revista Hustler, una de las más desvergonzadas publicaciones pornográficas norteamericanas. Es parte del carnaval republicano. No sería de extrañar que Schwarzenegger salga electo, El gobernador de Michigan es un ex luchador de pancracio y Ronald Reagan, conocido como actor mediocre y delator anticomunista, también fue gobernador de California y luego, Presidente.

California es un estado donde los inmigrantes, sobre todo los de origen latino, tiene un enorme peso electoral. La leyenda de Schwarzenegger puede que los seduzca. Se trata de un pobre campesino austríaco que llegó a Estados Unidos y realizó el “sueño americano”, impulsarse dentro de la movilidad social ascendente que le permitió casarse con una aristócrata y ser millonario y famoso.

La clase política se ríe de él, lo consideran inexperto y fantoche, un arribista sin escrúpulos. Sin embargo, no sería la primera vez que uno de tal tipo llega a la cúpula del poder. Vean a Reagan. Schwarzenegger es uno de los actores más taquilleros, sus cintas recaudan millones y lo han llevado a una cima de notoriedad. El favor popular a sus filmes, como Conan y Terminator, se debe a que el hombre de la calle vulnerable, infortunado y desvalido ve una compensación a sus desventuras en esa caja inmensa de músculos y poder que triunfa siempre por su pujanza física. Es una especie de catarsis que el débil experimenta viendo al fuerte vencer.

Schwarzenegger ha ganado una licenciatura en economía por la Universidad de Wisconsin y se ha revelado como un hábil administrador de sus finanzas privadas. Pero que un ciudadano sepa ahorrar sus centavos e invertir bien sus pesos no significa que puede hacerlo igual en una economía gigantesca como la de California.

Su imagen conservadora deberá luchar en un estado donde los actores como Barbra Streissand, Sean Penn, Susan Sarandon, Harry Belafonte y Tim Robbins han demostrado su inclinación por el liberalismo del ala izquierda de los demócratas. También tiene como desventaja que el público conoce que se ha hecho varias operaciones de injerto de arterias por problemas circulatorios y a los electores norteamericanos no les gusta que Superman pueda tener pies de barro. Kennedy tuvo que ocultar cuidadosamente sus innumerables padecimientos físicos para llegar a ser Presidente.

Así están las cosas en ese país, su destino político se decide entre un levantador de pesas y un pornógrafo.

gotli2002@yahoo.com

 

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Lisandro Otero

Lisandro Otero

Novelista, diplomático y periodista. Ha publicado novelas y ensayos, traducidos a catorce idiomas. Falleció en La Habana en 2008.