Cubadebate y Ocean Sur convocan al III Concurso de Microrrelatos (+ Video)

Ilustración: Edilberto Carmona Tamayo/ Cubadebate.
Cubadebate y la casa editorial latinoamericana Ocean Sur convocan a la tercera edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017 este sitio web dedica al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como poeta, guionista o narrador. El ganador obtendrá una colección de libros, cortesía de Ocean Sur, los tres textos que compilan los artículos más destacados de Cubadebate que presentamos en nuestro aniversario 15, y la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, una décima, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el jueves 7 de febrero, el día que iniciará la XXVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.
El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Nos comunicaremos con los ganadores a través de la dirección de correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
Ocean Sur y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.
En video, la convocatoria
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Titulo: Versos desesperados.
1. Las olas del mar,
Son infinitas en su chasquido incesante
Contra las rocas, unas tras otras,
Golpean incesantemente
Sin saber cuando parar.
La locura se manifiesta inevitablemente,
Quieres que paren,
pero al final se hizo
una arena blanca, fina,
hermosa en su plenitud.
2. No me engañes,
en tu sombría intención de confundirme,
yo te lo he dado todo,
mi ropa, mis juguetes,
mis pensamientos mas íntimos,
mi forma de mirar, mi sonrisa,
mi ser, en su mas infinita expresión,
yo te lo he dado todo,
tu solo quieres engañarme,
confundirme,
ponerme en contra mía,
yo solo te digo:
que no me engañes,
porque, talvez,
haya sido yo,
el unico en amarte a ti.
3. Que mas quieres que te de,
Que más quieres que te demuestres,
Que mas quieres que te explique,
Yo te di mi primer beso,
Yo te di mi primer amor,
Te obsequie en la oscuridad mi luz
Mi sonrisa es toda tuya,
Mis pensamientos
mi sonrisa es toda tuya,
Y al final pobre de ti,
Te parecía todo poco e inservible,
Nunca volteases a mirarme,
todo era inútil e inservible,
y pobre de ti,
ahora se que todo fue en vano,
tu no tenias alma, no eras para mi.
¨Espectáculo¨
En la tarde recogió un par de zapatos viejos, una gallina y un pantalón, solo bastó con vendérselo al primero del solar. Se alistó para otro de sus espectáculos, se ajustó bien la ropa, cerró la puerta y se marchó. La noche apenas comenzaba cuando un mar de chapas aplaudía su figura, se inclinó a cada aplauso, se resistió a cada parada que quiso poner, hasta que paró. Volvió a la calle de donde salió, no logró dibujar bien las figuras, sintió risas, sabía que estaba cerca de la cerradura, lo que no supo es que el telón en ese momento comenzaba a abrirse.
jajajajaja amo tu escritura....
Lo sabía, tienes alma de escritor. Disfruté con tu relato cantidad jajaja jajaja. Buenísimo.
Esto me suena a un borracho? muy ocurrente el escritor.
Título: Ironías
Que irónica es la vida humana que vivimos. Siempre tratamos de comprender, de entenderla y ahí es donde fallamos, a la vida no hay que entenderla, ni comprenderla, solo hay que vivirla, y vivirla bien.
Un día gateamos, balbuceamos, al otro estamos caminando y diciendo nuestras primeras palabras. Ya después comenzamos a razonar y preguntarnos el ¿por qué? de las cosas. Hasta que por fuerzas del tiempo, las tradiciones y pensares de otras generaciones nos afectan sin quererlo, ¡rico sería si no fuera así!
Entonces cuando uno observa el color blanco te dicen: -Mira eso es blanco, es pureza, es lo mejor-; observamos el color negro y te comentan: -eso es negro, oscuro, tenebroso, no sirve-. Sin saber que el blanco puede ser un vacío infinito, sin una gota de emoción; mientras en el negro no se puede ver nada pero se puede sentir todo.
La vida es un gran ciclo repetitivo, todo nace, crece, se reproduce y muere. Es siempre también, Primavera, Verano, Otoño, Invierno, es día y es noche. Siempre debes encontrar lo diferente, nuevo, ya que ninguna cosa es igual a la otra aunque sean iguales.
Iliana está muy emocionada; es 28 de enero y por fin vestirá su traje azul para representar a su escuela con la banda rítmica. Estos días han sido ajetreados: matutinos, visitas, concursos, siempre hay algo que hacer, porque son los días para José Martí, dice.
Solo habla de todas las cosas lindas que hacen en su escuela, los maestros vestidos como los personajes del poema “Los zapaticos de Rosa”, de la revista martiana La Edad de Oro, sin dudas ha sido de lo más gracioso que ha visto.
Anda de aquí para allá asegurándose de que sus zapatos estén limpios, su ropa planchada, su batuta en las mejores condiciones, nunca la he visto tan emocionada.
Casi hay que obligarla para que entre a bañarse; cuando ¡por fin! cierra la puerta, un esperado silencio invade mi casa, pero no dura mucho tiempo. Por la ventana se escapa un sonido que todos reconocemos, Iliana está recitando un poema de Martí.
Con su creciente entonación va avanzando el verso, pero de momento una pausa: “Está la playa muy linda…”
Envuelta en mis pensamientos espero que de un momento a otro siga el sonsonete, lo repito para mí, pero las palabras no salen de su boca. De momento escucho a mi tía: “…todo el mundo está en la playa, lleva espejuelos el aya de la francesa Florinda”.
Ahora salta mi abuela, a quien el dolor de muelas que inflama la mitad de su cara no le ha impedido decir: “Está Alberto el militar, que salió en la procesión…”
No puedo contener mi reacción, por eso, cuatro voces al unísono juzgan a Magdalena, y de ahí en adelante se entrelazan para completar la composición, con algún que otro error gramatical.
“Tata, ¡qué bien lo haces!”, dice mi hermanita. “Recuerda que en mis tiempos yo hice de Pilar”, dice mi tía. “Y yo también” digo para no perder protagonismo.
Y es que así es José Martí, surge en tu vida cuando menos te lo imaginas, se adapta al contexto, alegra las tardes, es contagioso.
Amor en Perspectiva
A veces la vida nos da un regalo.
No siempre es lo que uno quiere, ni como lo quiere.
No siempre es en el momento en que más lo necesitas,
pero al final del día sigue siendo un regalo.
La vida es más compleja de lo que parece o muchos piensan.
Los sentimientos se entremezclan,
las sensaciones brotan sin sentidos ni porqués.
La niñez vuelve a ti y te entorpeces.
Los días empiezan a llenarse de colores.
Empiezas a soñar, aunque estés despierta.
Todo se muestra diferente, en perspectiva.
Y ahí estas tú.
"Intento de haiku"
Una señora
Mira al borde superior
Del lente de Dios.
Fuiste solo la carne y nunca el sentimiento
sembraste solamente placeres en mi huerto
No pienses que me duela que no estés al regreso
no duelen los deseos y solo fuiste eso
Si vuelves te disfruto con enorme placer
mas solo como hembra, no llegas a mujer
ese es un despecho muy bien expresado...esta definitivamente bueno pero no le diría eso a ninguna chica... ay no! muy triste
Pedro Miguel Mendoza Ortueta.
Lo dijo en la tienda del pueblo…
Dedicado a Onelio Jorge Cardoso. El cuentero mayor
Las manos trataban angustiosamente de ensartar el hilo que mi hermana Vicia jamás pudo empatar antes de ir a vivir a la Ciénaga, si bien, Nino el enamorado desde la escuelita, más los que vivían en la finca La Isabelita trataron de ayudarla intentándolo todo, hasta halaron y cortaron el hilo y la cuerda y no lo lograron, para tranquilizarse se recostó en el catre de Micaela, colocó la cabeza en la almohada para escuchar el canto de la cigarra y esperar la llegada de gente de pueblo o la gente de un pueblo nuevo que le trajesen un caballito blanco o el caballo de coral, le daba igual, pedía aunque fuese un penco, ansiaba correr y ganarle a Leonela, la hija del mayoral , solo esperaría a que el taita volviese y no llegase jalao y poderle preguntarle, ¿Taita diga usted cómo?, e inmediatamente en menos de un abrir y cerrar los ojos salir corriendo a buscar a Negrita que sabía leer y la acompañase al caserío a comprar tres cuentos para niños, quería regalarlos a los más pequeños en la fiesta de los carboneros. Caminando junto a ella por la guardarraya que da al camino de las lomas, se tropezaron con un increíble espectáculo, la otra muerte del gato, se murmura que la culpable fue la lechuza ambiciosa que se quiso robar los tres pichones, los del pájaro, murciélago y ratón. Ahora bien, tú y ustedes quieren saber cómo sé todo esto ¡y de buena tinta! Pues bien, lo dijo en la tienda del pueblo, nada más y nada menos, que Juan Candela, sí, ese, el Cuentero del pueblo, el de los cuentos completos.
A Fidel
Con motivo de su 90 cumpleaños
Qué fértil tierra que te dio la vida
Cuando tu luz dio luz a la alborada
De aquella patria oscura y abonada
De tristes sueños y de fe abatida.
Tu mirada de niño se perdía
Y Birán ya no pudo retenerte
Porque un llamado cada vez más fuerte
Señalaba el camino a la utopía.
Qué sueño el tuyo que creció de sueños
Fue el Centenario, el Moncada, la Sierra
¡Ahora sí que ganamos la guerra!
Fue la premisa que salvó el empeño.
Tu luz más clara aún, de mediodía
Tu visión de analista y de profeta
Permitió la victoria, en cada meta
Brilló más tu armadura y tu hidalguía.
Tu palabra vibrante, enardecida
Abrió caminos, despertó futuros
Hizo el ALBA a los pueblos mas oscuros
Marcó la ruta a la paz prometida.
Estremeció el temor al “soberano”
Pues las tinieblas temen a la gloria
Y tu luz irradiaba hacia la historia
Del nuevo porvenir americano.
Pero tu luz mas fuerte, mas austera
Creció con cada reto, cada día
Tu luz ya no era luz de mediodía
Era más grande aún, mas duradera.
Y a los que piensan ya que languidece
Aquellos que no entienden que los astros
No se apagan, es tu luz, Fidel Castro
Derrotero que guía y fortalece.
Pero que bella poesía
.
UN NOMBRE
El timbrazo que sonó en la puerta me sobresaltó. Era la primera vez que lo escuchaba con aquella intensidad. Temblé pensando en lo peor. Un nombre, sólo acudió a mi mente un nombre y mis miedos se transformaron en cólera. Años atrás habíamos renunciado a ella.
Eché los cerrojos a la puerta y la atranqué con un viejo escritorio y una sillas desvencijadas. Me acerqué de puntillas al camastro, los niños dormían plácidamente. Me acurruqué junto a ellos, cubrí mi cuerpo con cartones y periódicos y apagué el candil.
No, no consentiría que la Navidad volviera a casa.
Ni un sí, ni un no
“Serio retrato en la pared clarea todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea el tictac del reloj. Todos callamos”
-Antonio Machado-
Se coaguló el amor y las telarañas de lo cotidiano colonizan los espacios de hoy y los lejanos. Porque el ayer vegeta en algún recinto umbroso y Ada y René sólo habitan, espaciados. Así que el moho asalta las almas, son lentos y eficaces, requeman los residuos de sus espíritus secos y acaso lo tragarán todo. Pero la catástrofe es inaccesible al mundo.
–René, ¿vas a almorzar?
–Sí
–El café, ¿ahora?
–Sí
–Ada, tu hermano desde Londres. ¿Vas a contestar?
–No
–¿Que llame más tarde?
–No
Suena el timbre de la puerta. Ada y René se instalan en sus mejores sonrisas, se toman de las manos, abren la puerta, y dan entrada al mundo.
La vida
Ahi está sentada en su sillón esperando para el reencuentro.
El rugido sorprendió a todos, Ana, Manuel y Manolito se deslizaron bajo la cama. El techo voló en un segundo. El escaparate cayó reforzando la posición. Los minutos fueron siglos. Salieron y la noche se mostraba tenebrosa. Los vecinos compartieron los sustos, pero la oscuridad ocultaba lo sucedido. Los rostros enfrentados a la realidad al amanecer reflejaron la tragedia. La red eléctrica, los árboles, el jardín de Ana destruidos. Manuel invita a su hijo: ¿Empezamos? El chico dice ¡Arriba! Mientras todos recogían ramas del viejo árbol, Ana los siguió y pensó: “También podremos con esto.“
TEMPESTADES AZULES, IMAGINACIÓN ROJA
Me deslicé sobre la tersa piel de aquella manzana verde, me adentré en ella, recorrí sus arterias, sus venas, acompañado de mis anfitriones que intentaban convencerme de que me quedase a vivir allí.
-Aquí tendrás de todo, nada te faltará. -decían y continuaban resaltando las cualidades de la gran manzana.
Esto se repetía a diario, y yo... yo callaba. Yo no era uno de ellos, yo era un idealista, un rojo, que pronto estaría de vuelta en la Cuba Socialista, en la Patria de Fidel.
HISTORIA MUDA.
La niña, el libro y Meñique
Una niña recorre las páginas de un libro hermoso La Edad de Oro, se detiene en un cuento Meñique, levanta sus brazos y le pregunta al padre que la acompaña.
-Papá en que me parezco a Meñique
-Niña (le responde el padre) Meñique era pequeño pero hermoso como tu
-Papá yo podré crecer algún día
-Si mi hija ya tú eres grande porque tienes un corazón tierno y bello. Meñique siempre es grande para todos los niños porque tiene sentimientos y valores hermosos que llegan hasta nuestros días.
La niña cerró su libro y marcho hacia su escuela con sus ojos brillándoles de la alegría por lo aprendido de Marti y la Edad de Oro
Pedro Pérez Ruiz
D.R.
Sine qua non
El desenlace por esperado no dejó de sacudir la afligida parentela, en vilo por más de dos meses. Hasta el nieto, ilusión de la familia, internado en la universidad pidió licencia ante el reclamo de la madre por ser el único ausente. La partida de la madre-abuela-hermana también golpeó la vecindad que perdía a la venerada médium. Solo había clamado expedito viaje al camposanto y una flor blanca cada domingo. La familia en último rictus decidió despedir el duelo. El encargado del rito funerario, viejo amigo de la familia, solo exigía una condición: verla desnuda por última vez.
Lo que soy.
Yo que nací de libertad
Con la estrella de donde crece la palma
Impregnado de sudor de miliciano
Y de sangre derramada por la patria
Hoy camino por los suelos que labraron
Los guerreros que forjaron esta tierra
Los que nunca se cansancio se quejaron
Y lucharon por los pobres de la tierra
Viven dentro de mi
viven dentro de ti
Puedes llamarlos si quieres
Siempre van a estar allí.
Yo soy la cara de muchos
Tu eres la cara también
Nos toca seguir la lucha
Nos toca seguir en pie
Es que soy el hombre nuevo
Es que soy quien quiero ser
Soy Marti, el Che, Camilo
Soy revolución también
Soy el verde de los campos
Soy amor en este mar
Soy quien quiera en esta tierra
porque soy de libertad
Soy más grande que un imperio
Soy un canto a la unidad
Soy un fiel enamorado de la patria
Soy un barco que aún navega en alta mar
Soy la fiesta de las casas cuando cae 26
Soy un primero de mayo y un 10 de octubre también
Soy un sueño en tres colores
Un escudo un timonel
Soy lealtad y el mes de enero
Soy cubano
Soy Fidel.
Todo comenzó cuando la luna asomaba por el horizonte… tres luces se encendieron a la vez y en la cuadra; a donde me habían llevado mis pasos; y todo comenzó a cambiar. Fue cosa de minutos, quizás solo segundos, pero el aire se tornó pesado, con un olor dulzón a flores de otro mundo, a mieles olvidadas. El perfume, sutil, emanaba de todos lados. Me envolvió como un manto suave y tierno que acaricio mi pelo, mi piel y extrañamente hasta mis pensamientos.
¿Qué sucedía a mí alrededor? ¿Por qué cambió la luz? ¿Por qué nada era igual y sin embargo nada había cambiado?
¿Qué extraño fenómeno hacia que mi piel se erizara y mis nervios se congelaran? A mi garganta acudían las palabras pero no las podía articular y de pronto desde el silencio de mis pensamientos un grito inundo la oscuridad.
Presagios en mi corazón hacían que palpitase a mil por hora, el estómago se me encogió y un nudo apretó mi garganta viendo que desde la oscuridad de la solitaria calle algo se materializaba frente a mis ojos. Algo sin forma, sin contornos como una neblina más densa que la que me circundaba. Y yo allí sin poder moverme, ni gritar, ni correr.
Despacio, como en cámara lenta cerré los ojos, si era mi fin no quería verlo y si solo era mi imaginación entonces cuando los abriera todo habría acabado.
Tercera cita
Dejé de rumiar el cascabel de espinas que fulminaba mi cabeza desde aproximadamente nueve días y medio, cuando al fin decidí con el pecho por delante, remendar mis alas, y librarlas del alquitrán y la pólvora, que me impedían elevarme a los cielos y comprobar la belleza con el resto de los querubes.
Como todo lo sabido, la estridente labor me absorbió unas décadas, y desgastó casi la totalidad de mi espíritu.
-Cada segundo es sangre- me dije al dibujarle los últimos toques a mi entramado de plumas.
Sin vacilar, ni secarme la fe de la frente, emprendí vuelo creyendo encontrarme a mis semejantes.
Pero desgracia,
terrible desamparo,
soledad.
En los cielos no moraba mas que un servidor.
Al vislumbrar hacia la tierra, reconocí a 7 mil millones de ángeles egoístas. Y un cementerio de alas rotas.
Desde que te conozco no haces más que sorprenderme, parece como si siempre fueras un paso adelante, y eso me produce una rara mezcla de complacencia y miedo. Complacencia, porque no todos los días uno tropieza con alguien que personifica en sí toda la energía y el vigor de un tifón abrasador. Un alma tan compleja, rica y espontánea encerrada en tan sencilla personita, ¡qué gran prodigio de Dios! Rompes todos los esquemas, más específicamente mis esquemas. Porque, aunque a veces nos queramos engañar pensando que somos personas sensatas, inteligentes y abiertas, todos llevamos dentro...
LLUVIA
MIRO CAER LA LLUVIA,
PIENSO EN TI.
SE OSCURECE LA TARDE,
QUIERO LUZ.
DEJO DE LLOVER,
TE AMO.
Título: PENELOPE. Aguarda por mi voz, no te deshagas, no rehuyas el fuego pues mis pasos, andan la vida , rumbo a tú sonrrisa.
No poder ver la luz del sol cada mañana.
No poder ver esos pájaros que escucho y que luego imito con mi piano.
No ver la lluvia cuando cae y tintinea, ella que se escurre por mis manos.
No ver esas flores cuyo perfume esplendido y cálido respiro en el jardín.
No ver la imagen de su ingenuo y delicado rostro, su sonrisa alegre, sus ojos inseguros, el color de su pelo, ver sus gestos.
Sí, no poder verla.
Pero, aun así, sé que es alegre, todo lo que le gusta.
Sé que su piel además de suave es perfumada, que lleno de siluetas laceradas conforman la escultura que me llena de sensaciones y deseos.
Sé que cuando el viento balancea su pelo y lo enreda en su tierno cuello la hace muy sensual.
Sé que sus ojos cuando me miran brillan por amor.
Sé que su boca se deleita no solo en una sonrisa sino en palabras que me llenan y enseñan; a ella que tanto le agradezco que desprenda sonidos para ver.
Así sé que las flores tienen colores lindos, que la lluvia hace que ellas sean así y que haya mares, océanos y ríos.
Que esas aves tienen colores al igual que las flores…
Y así soy feliz; con mis manos, mi capacidad de tocar, de escuchar, de sentir, saborear. Así pasó por la vida viendo a través de unos ojos que no son míos…
Si me gusta ir cada vez más adelante, la vida es corta e injusta.
Y por ello no puedo dejarla que haga con mis sentimientos
Lo que le dé la gana;
Por eso voy más allá que lo que ella me deja avanzar,
Voy siempre por encima de los limites sin dejar que estropeen
mis sueños ni mis aspiraciones, y por qué no mis deseos y mi manera de ser.
Por ello y más es que me convierto en esa famosa mezcla de pasiones, sentimientos, alegrías y tristezas.
Y sí, creo que dios me hizo en su afán en vez de hacer la perfección pensó mejor y dijo vamos a hacer una chica perfectamente imperfecta y na aquí estoy ….
“ESPERANZAS DE UN PADRE”
Un hombre viejo y cansado, casi a punto de expirar
se propuso un objetivo para poderlo alcanzar.
Hecho un día una semilla y aguardo a observar,
el progreso de la misma que suponía brotar.
Con intensos regadíos de carácter natural
Esperaba su semilla tranquilo y sin apurar,
para un día quizás lejano en su sombra acotejar
la idea de que fue un sueño lo que ha de disfrutar.
Sigue tranquilo y soberbio, pero nada da señal.
El señor muy decidido escarba y vuelve a plantar,
la semilla de su sombra, la segunda de su afán.
Sin embargo nada extraño, nada supone brotar.
Mira al cielo ya sumiso, sin explicación tal cuál;
se arrodilla hacia su tierra,
lugar de otoño infernal
derramando su tristeza y llorando sin parar.
Vuelve aquel alma caída sin fuerzas ni para hablar,
sin mirar ya desdeñado lanza su suerte al azar.
La ultima de su tipo, la que no puede fallar,
pero nada lo consuela, vuelve el silencio a reinar.
Agotado y cabizbajo su cuerpo ha de recostar
sin saber que de inocente no iba más a respirar.
La semilla muy valiente asomada ve el tridente,
de un rey muy indiferente que no piensa regresar.
Quizás el nunca vea los pétalos del clavel.
Pero yo como poeta llevo la cuerda hacia él
por el hecho ya recuerdo lo que no debía ser.
Que dios te tenga en la gloria como ha de merecer.
Basado en una historia real.
REMEMBRANZAS
Recuerdo mis años de niño cuando visitaba el campo y los tomeguines gorjeaban a mi alrededor y yo compartía mis golosinas con ellos.
Así crecí amando a los animales junto a mis abuelos y mi familia que me inculcaron el amor por la naturaleza.
Me gustaba bañarme en los ríos y sentarme en sus orillas a secarme con los rayos del sol mientras contemplaba una pareja de patos en su encuentro nupcial.
Luego, pasados los años, al tener mayores conocimientos mis horizontes se ampliaron pues empecé a cuidar el medio ambiente que nos provee alimentos. En mi casa comenzaron a crecer aguacates, anones, mangos, guayabas y otros árboles que me hacen la vida más feliz hoy que soy un hombre maduro. Aprendí a labrar la tierra para con mis manos buscarme el alimento para llevar a la mesa y a partir de ahí aumentó mi amor por cuidar la madre tierra.
Pedro Pérez Ruiz
D. R.
Al fin la espera acaba. Después de un año lo volveré a ver. Estoy nerviosa, alegre, tengo una mezcla de sentimientos y lo peor es que no sé como voy a reaccionar cuando lo vea salir por esa puerta. No sé si voy a llorar o reir. La intranquilidad se apodera d mi y más cuando oigo que avisan que hay vuelos atrasados. Me siento en una silla con las manos en la cara resignandome a la idea de esperar y cuando decido abrir mis ojos ahí estaba un poco nublado por los efectos de mis ojos pero es él. Sigue igual tal vez más blanco pero era mi William con sus ojos color café y esa sonrisa que lo caracteriza. Mi subconciente tenía razon porqur las lágrimas comenzaron a brotar.
Por qué temerle a la muerte
Si existe algo peor
Que es confesarte mi amor
Y que no me dejes querete
Y si en brazos inertes
Veo que estás riendo
La rabia me va comiendo
Y que venga la muerte enseguida
pues yo con esa herida
No quiero seguir viviendo
REMEMBRANZAS
Recuerdo mis años de niño cuando visitaba el campo y los tomeguines gorjeaban a mi alrededor y yo compartía mis golosinas con ellos.
Así crecí amando a los animales junto a mis abuelos y mi familia que me inculcaron el amor por la naturaleza.
Me gustaba bañarme en los ríos y sentarme en sus orillas a secarme con los rayos del sol mientras contemplaba una pareja de patos en su encuentro nupcial.
Luego, pasados los años, al tener mayores conocimientos mis horizontes se ampliaron pues empecé a cuidar el medio ambiente que nos provee alimentos. En mi casa comenzaron a crecer aguacates, anones, mangos, guayabas y otros árboles que me hacen la vida más feliz hoy que soy un hombre maduro. Aprendí a labrar la tierra para con mis manos buscarme el alimento para llevar a la mesa y a partir de ahí aumentó mi amor por cuidar la madre tierra.
Pedro Perez Ruiz D.R.
¨EL CABALLERO¨
Por las calles de mi Habana se pasea un neandertal.
Con un dialecto muy raro no para de conversar
Sin embargo en el silencio quizás puede interesar
Las palabras enredadas de este sujeto ancestral.
Buenos días, con permiso, algo común de escuchar
Siéntese usted compañera, esa es su forma de actuar
Y sin pena alguna inclina para un beso regalar
Es mi héroe y cuando crezca quizás lo pueda imitar.
Nadie sabe de dónde vino, ni lo que piensa enseñar
Solo saben que a su lado es seguro descansar.
Con caricias y sonrisas él se suele alimentar
Quien diría que ser sincero de moda iba a pasar.
No por ser un pasajero de este tiempo más que tenso
Se limita a cabalgar el sueño que lleva dentro
Recuperar en su gente un sonido bien cortés
Y colgar en cada ser la chispa de amanecer.
Muchas veces se equivoca y toma lo q no es suyo
pero al ver que son sonrisas se siente firme su orgullo
un pecador infinito, un Robín capitalino,
pues otra vez a la carga, muchos robos sin descuidos.
Así los días de un hombre que vino para alegrar
La realidad del cubano, de la Habana en especial.
Todos los recordaremos vagando por nuestras calles
Sin olvidar su detalle, traje y barba, un caballero.