Sueños robados

El abuso sexual infantil implica un riesgo para el normal desarrollo de los niños y niñas. Diseño: Edilberto Carmona/Cubadebate.
Decir que desde 2016 hasta mayo de 2019 los abusos sexuales contra menores en Cuba crecieron en un 24 % es, cuando menos, una cruda realidad. El dato lo confirma el último informe de la Isla sobre la prevención y enfrentamiento a la trata de personas y la protección a las víctimas, un documento que señala al abuso lascivo, la corrupción de menores y la violación como los delitos con mayor incidencia en el tema, aunque no son los únicos.
Asunto complejo y en extremo sensible, cada uno de los hechos reportados en el país representa una historia que muchas veces habla desde las sombras, la vergüenza o el miedo. Otras ni siquiera salen a la luz. ¿Qué sucede cuando ocurre una agresión sexual contra un infante? ¿Cómo entender un asunto sobre el que se debate poco al interior de las familias? ¿Cuáles herramientas tiene Cuba para enfrentarlo?
Responder a esas preguntas, y sobre todo comprender el fenómeno en toda su magnitud, incluso más allá de la alarma o el miedo, significa un buen primer paso para evitar un suceso capaz de marcar a alguien para toda la vida.
Ernesto

Ilustración: 5 de septiembre.
El papá de Ernesto y el vecino de enfrente crecieron casi como hermanos. Cuando ambos tuvieron familia mantuvieron esa tradición con sus hijos y juntos iban a fiestas y cumpleaños. Cuando Ernesto visitaba la casa de “tío” no existían preocupaciones.
Cada tarde, el papá llegaba del trabajo y repetía una especie de ritual. Ernesto se abalanzaba a sus brazos, él lo cargaba, lo besaba y muy bajito le susurraba: “te quiero mucho”. El hijo respondía lo mismo y ambos jugaban un rato. En las noches el niño no dormía sin escuchar un cuento en boca de papá. Así sucedió hasta un día.
— “Papá, yo también te quiero mucho, pero hoy el cuento te lo voy a hacer yo. Le di un beso en el pipi a tío”.
El padre de Ernesto prefiere no hablar mucho sobre lo que sucedió casi al instante. Solo recuerda cómo sintió los pies débiles, la garganta seca, los pensamientos uno tras otro en su cabeza. Cuando reaccionó preguntó de nuevo, y el niño lo reafirmó con todas las letras. Lo dejó jugar un rato y en la noche otra vez Ernesto le contó la misma historia.
Como tantas otras veces, esa tarde había estado en casa de “tío”. Fue un momento veloz. El vecino se bajó el short, puso al niño entre sus piernas y con sus manos lo guió. Cuando terminó lo llevó al baño y le enjuagó la boca. Ernesto solo tenía dos años y ocho meses.
Los números de una realidad

Infografía: Edilberto Carmona/Cubadebate.
Parte importante del aumento en las estadísticas del abuso sexual infantil en los últimos años lo propició el incremento en los casos de ultraje sexual (50 %), corrupción de menores (47 %) y pederastia (30 %). No obstante, en ese listado solo la violación y el estupro —relación sexual con una mujer mayor de doce años y menor de 14, empleando abuso de autoridad o engaño— decrecieron en respectivos 5 % y 11 %.
Mientras, las cifras del incesto permanecieron idénticas y los abusos lascivos —tocamientos sin ánimos de penetración— subieron un 22 %. Según el informe, solo entre junio de 2018 y mayo de 2019 el país reportó 2350 presuntos hechos de abuso sexual contra niños y niñas. Dicho de otra forma, cada cuatro horas un menor sufrió por esta causa.
En medio de ese panorama, tampoco es casual que las acciones de protección realizadas por la Dirección de Menores del Ministerio del Interior, incluso a nivel comunitario, reportaran un crecimiento del 19 % entre 2016 y mayo de 2019.
Una investigación publicada en 2019 por un equipo de especialistas del Hospital Clínico Quirúrgico Universitario Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, muestra otros detalles interesantes para comprender el fenómeno. El estudio examinó a todos los menores entre 10 y 15 años de edad atendidos durante 2016 y 2017 por la Comisión Psiquiátrico-Forense Infanto-Juvenil de Villa Clara como víctimas de delitos sexuales.
Ese análisis muestra que el 90.9 % de los casos ocurrieron contra las niñas. Sin embargo, también refleja números que echan por tierra varias creencias populares. Por ejemplo, el 87 % de los abusos acontecieron en zonas urbanas, mientras que el 68.8 % sucedió en familias compuestas por la madre, el padre y sus hijos. Contrario a cierta tradición oral, ni los territorios rurales ni las familias monoparentales mostraron las mayores incidencias.
De igual manera, otros hallazgos también llaman a la reflexión. Entre ellos, sobresale cómo el 98.7 % de los responsables eran personas cercanas al menor, o que en más de la mitad de las veces los abusos ocurrieron en los hogares de los niños o sus victimarios.
Esos números coinciden con los de otra pesquisa realizada por el Tribunal Provincial Popular de Villa Clara durante 2019. Esta investigación encontró que el 60 % de las veces los abusos tuvieron como escenario las casas de las víctimas o los acusados. Solo en dos casos el padre resultó implicado, en otros dos los victimarios aprovecharon alguna condición de discapacidad intelectual del menor, y en dos más los niños sufrieron enfermedades de transmisión sexual.
Entre los principales resultados de ese análisis también aparece que la mayoría de los hechos fueron cometidos por personas sin antecedentes penales y de buena conducta ante la sociedad. Asimismo, crece la tendencia al empleo de medios digitales para atraer a los niños.
Un lugar para defender la verdad
El Centro de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes (CPNNA) de Villa Clara es un lugar acogedor y discreto. Ubicado en las afueras de Santa Clara, tiene una apariencia hogareña que por momentos hace olvidar las historias narradas bajo su techo. Es uno de los tres existentes en Cuba —los otros se ubican en La Habana y Santiago de Cuba—, y hasta ellos llegan los menores víctimas para narrar sus más doloras experiencias.
Salvo pocas excepciones, los infantes no asisten a los tribunales para brindar declaraciones, así que dependen de lugares como estos para contar su verdad. Un reporte publicado por la emisora santiaguera Radio Mambí en marzo de 2019 reconoce que uno de sus objetivos es “promover y garantizar la protección de los menores, brindar orientación a la sociedad respecto a los derechos de los pequeños, así como prevenir y actuar ante situaciones de maltrato infantil”.
Mientras tanto, otro artículo publicado en 2017 por las especialistas Sandra Reyes, Sandra Almodóvar y Noemy Morales—todas pertenecientes al CPNNA de La Habana—, explica paso a paso cómo ocurre la atención a un menor. Según el informe cubano sobre el cuidado a las víctimas, solo entre 2016 y 2017 estos lugares realizaron 6844 acciones encaminadas a la protección y la prevención.
De acuerdo a las especialistas, cuando el niño y su familia llegan se les explican todos los detalles del proceso, siempre sin mencionar asuntos vinculados al abuso sexual. A su vez, antes de iniciar cualquier acción es clave el consentimiento informado de sus representantes legales.
Una vez finalizada la etapa de recibimiento —una de las seis identificadas por las autores del artículo científico—, comienzan de manera simultánea la fase de preparación y de atención a la familia. De un lado, el psicólogo inicia un acercamiento al niño a través de juegos, dibujos o conversaciones. Del otro, la familia aporta detalles sobre el entorno del menor y los hechos investigados.
Luego de definir la estrategia de exploración entre todos los miembros del equipo, y solo cuando el infante asegura estar listo, el instructor especializado y él van a otra habitación y conversan. El tiempo depende del ritmo que necesite el niño. Esa entrevista se graba y es la que ven los jueces en el tribunal.
La fase de la exploración ocurre solo una vez durante todo el proceso, de ahí el valor de cumplirla con calidad. En ella no solo se intenta confirmar la identidad del victimario, sino también otras cuestiones como el modus operandi, los hábitos, si utilizó algún arma o los escenarios donde ocurrieron los hechos. De manera invariable, los especialistas indagan si el infante conoce de otros menores abusados o si otra persona también se aprovechó de él.
Basta imaginar ese momento para entender cuán difícil es. A fin de cuentas, nadie está listo para escuchar a una niña decir que pensó morirse mientras la violaban, cómo quería gritar y defenderse “pero no tenía fuerzas ni me salía la voz”, el “asco cuando metía su lengua en mi boca”, o el miedo cuando “me amenazaba con enterrarme viva si decía algo”. Son palabras que duelen.
Al respecto, la Tte. Yalili Esther Mignó González, psicóloga del CPNNA de Santiago de Cuba, comentó a Radio Mambí sobre la importancia de escuchar a los niños. “Es esencial creerles cuando exponen algún tipo de abuso, porque generalmente los pequeños no tienden a inventar estas cosas”, aseguró.
Luego de la entrevista el psicólogo alivia las tensiones que pudieran surgir durante la exploración. A su vez, el grupo de expertos redacta un informe con su valoración y algunos días después otra comisión recibe el expediente, conversa nuevamente con el menor y valida lo útil y creíble del testimonio para su presentación en vista oral. El objetivo es que el proceso llegue al tribunal con la seguridad de que lo dicho es la realidad.
Daniela

Aquella mañana Daniela no pudo más y llegó hasta la oficina del jefe de sector dispuesta a contar su verdad. Entonces tenía 14 años y necesitó fuerzas para decidirse, pero al final lo consiguió. Desde los diez años vivía en una especie de pesadilla y tanto silencio, sin alguien a quién sostenerse, ya le resultaba insoportable.
Si antes no habló fue por miedo, porque “¿quién le va a creer a una niña?” Pero ahora no. Ya basta. Daniela le contó al oficial que su hermano la violó. Le dijo también que desde hacía años su madre la obligaba a prostituirse para traer dinero a la casa. “La vida está cara —le recriminaba— y aquí todos tienen que aportar”. Es una frase tan clásica que de pronto uno piensa que solo la verá en películas. Pero Daniela sabe bien cuán real es.
Ella conoce también de falta de atención y maltrato. Su padre lo sabía todo y jamás intercedió para librarla de aquel horror. A sus 14 años, Daniela ha sufrido el abuso de tres victimarios, todos miembros de su familia. Hoy vive en una casa para niños sin amparo filial y es un poco más feliz.
Delinear las certezas

El Dr. José Manuel González Cuétara dirige la comisión que cada semana atiende a los niños abusados sexualmente en Villa Clara. Foto: Emanuel Hernández/Telecubanacán.
El Dr. José Manuel González Cuétara reúne años de experiencia en la atención a niños abusados sexualmente. Con su hablar calmado y objetivo, preside la Comisión Psiquiátrico-Forense Infanto-Juvenil que cada semana recibe a los menores luego de su paso por el CPNNA.
Quizás por ese conocimiento acumulado, el también médico legista siempre tiene a flor de labios una triste verdad: “estos son los casos denunciados, pero muchos otros quedan para siempre en el silencio”.
Justamente el equipo dirigido por él intenta deshacer esa realidad y arrojar luz sobre cada hecho. Compuesto además por una psiquiatra y una psicóloga forense, una especialista en psiquiatría infantil y una trabajadora social, el grupo define si la historia de cada niño o niña resulta confiable, no confiable o dudosa. Es uno de los últimos pasos antes de llegar a los tribunales.
“Siempre trabajamos con el informe del CPNNA y con el resto de los documentos recogidos en el expediente, pero tomamos muy en cuenta nuestra propia conversación con el menor”, asegura.
Aunque José Manuel reconoce que la mayoría de las narraciones resultan confiables —un estudio dirigido por él en 2019 encontró que el 96.1 % de ellas recibió ese criterio—, aclara que catalogar una como no confiable o dudosa no significa la detención del proceso. En esos casos el tribunal tiene otros elementos de prueba para emitir su veredicto. Incluso muchas veces los miembros de la comisión reciben el llamado a declarar en la audiencia.
Para el equipo de profesionales del Hospital Clínico Quirúrgico Universitario Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, la protección del menor tiene máxima prioridad. “Preferimos sentarnos en círculo junto al niño, para garantizar la igualdad de condiciones y ayudarlo a evitar los sentimientos de inferioridad”.
La psiquiatra infanto-juvenil Aymee Fournier Orizondo explica que uno de los objetivos de la entrevista radica en descartar algún padecimiento mental capaz de incidir en la imaginación del menor. Asimismo, evalúan si el niño mantiene el hilo conductor de su relato, utiliza la descripción acorde a su edad y habla sin saltos o reacomodos en el tiempo. También buscan manifestaciones propias de quienes sufren abusos, como el llanto, la pena o el miedo.
Para la psicóloga forense Lumey Novoa Díaz, una mujer que todas las semanas participa en las consultas, tiene gran valor el análisis del entorno social del menor. A su vez, resalta que el hecho de encontrar una patología psiquiátrica no guarda relación directa con la confiabilidad del testimonio. “Hemos visto niños con alguna condición mental, pero capaces de explicar con claridad lo sucedido”, comenta.
Tanto en la primera exploración con los especialistas del Ministerio del Interior como en la realizada por los miembros de la comisión médica existe otro riesgo significativo: el intento de terceras personas de manipular al infante para ocultar lo sucedido. Algunas veces, incluso, con ofrecimientos de dinero a los padres para evitar la denuncia.
“Por lo general los menores cuentan siempre la verdad. La mayoría narra el acto sexual con un grado de detalle impropio para sus edades, pero con un vocabulario acorde a su nivel de desarrollo. Al contrario, si percibimos un lenguaje propio de los mayores ahí tenemos un indicador de alguna incongruencia y debemos profundizar más”, explica la Dra Lumey.
Mientras tanto, el Dr. José Manuel advierte sobre otro asunto importante: la necesidad de reducir los tiempos entre la ocurrencia del hecho y la denuncia. En tal sentido, entender la importancia de avisar ante una agresión es una ganancia no solo a favor de la estabilidad física y psicológica de la víctima, sino también una oportunidad para evitar que el problema crezca, se vuelva común y tome dimensiones aun más peligrosas.
Luces de alerta

La psiquiatra infantil Aymee Fournier resalta la necesidad de atender a los niños ante cada cambio en su conducta. Foto: Emanuel Hernández/Telecubanacán.
¿Cómo identificar a una posible víctima de abuso sexual infantil? ¿Cuál camino seguir ante un hecho así? ¿Qué hacer para evitar secuelas en el futuro? Más allá de los ámbitos especializados, quizás muchas personas ni siquiera dediquen abundante tiempo a reflexionar sobre esas preguntas, sobre todo porque aun subsisten en nuestra sociedad dos grandes tabúes: hablar del tema y comprender que es un fenómeno presente en la realidad nacional.
Ese criterio lo comparte la Dra. Clarivel Rodríguez García, Jefa del Departamento Provincial de Medicina Legal en Villa Clara. Luego de radicada una denuncia, muchas veces los galenos de ese servicio son los primeros en atender a los niños y tienen el reto de aportar unas de las conclusiones iniciales del caso.
“Si el hecho ocurrió recientemente buscamos arañazos, moretones, erosiones en las zonas cercanas a los genitales o si existen alteraciones que indiquen la penetración. Si tuvo lugar hace más tiempo igualmente realizamos nuestro diagnóstico, porque siempre queda información útil por aportar”, asegura.
La psiquiatra infanto-juvenil Aymee Fournier coincide con esa opinión, mientras advierte cómo en otras ocasiones el caso sale a la luz porque un menor llega a las consultas de salud mental tras cometer un intento suicida o porque muestra alteraciones en su comportamiento. “Muchas veces descubrimos que esa actitud surge como respuesta a un abuso sexual. Entonces a la par de la atención médica comienza el proceso investigativo”.
Junto a ambos escenarios, otros dos contextos ganan importancia a la hora de prevenir e identificar los posibles casos de abuso sexual: la escuela y la familia. Ambas representan los espacios donde mayor tiempo permanecen las niñas y los niños y tienen el desafío de velar por la formación de los menores, así como por el cuidado integral de su salud.
En esos ámbitos, la psicóloga forense Lumey Novoa incita a prestar atención a la aparición repentina de comportamientos como la apatía, el aislamiento, el bajo rendimiento académico, los trastornos del sueño o la depresión, todos indicadores de la existencia de algún problema en el infante. Según dice, ante una situación así lo recomendable es buscar ayuda especializada para dilucidar los motivos del cambio en la conducta.
Sofía

Los casos de abuso sexual sin denunciar representan un riesgo mucho mayor. Foto: Emanuel Hernández/Telecubanacán.
A Sofía le detectaron el embarazo de casualidad. A fin de cuentas, ¿quién puede pensar que una niña de once años ya espera un hijo? Eso es gordura —le decían—, pero cuando su cuñada sospechó y la llevó al médico la conclusión no tardó en llegar: siete meses. A partir de allí se desató el caos.
Aunque su madre reclamó una y mil veces, la doctora explicó que no era posible una interrupción. También reportó el caso a las autoridades y entonces todo empeoró más. A quienes preguntaron, Sofía les contó la misma historia: en una acampada por la escuela conoció a una persona, pero era de noche y no le pudo ver bien la cara. “Era alto y fuerte —repetía—, y nos vimos de madrugada”. Nada más.
Mientras, la madre aparentaba una tranquilidad irreal. Lejos de preocuparse por quién era el padre de la criatura o qué le había sucedido a su niña, aseguraba que ella y su esposo criarían al bebé como suyo. “El niño lo pariré yo —explicaba Sofía con la inocencia de sus once años—, pero va a ser como mi hermanito”. Algo no encajaba en la historia.
Las autoridades lo notaron y propusieron una prueba de ADN para aclarar el asunto. La niña se echó a llorar y la madre sufrió un desmayo. Sofía tenía nueve años cuando su padrastro la tocó por primera vez.
Todo el peso de la ley

Aunque muchas veces la tradición popular entiende el abuso sexual como tal solo cuando incluye la penetración, el Título XI del Código Penal de Cuba, dedicado a los delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales y contra la familia, la infancia y la juventud, recoge un grupo de infracciones que califican dentro de esa categoría.
Entre ellas, el Capítulo I menciona la violación, pederastia con violencia, abusos lascivos, proxenetismo, trata de personas y el ultraje sexual. A su vez, el Capítulo II incluye el incesto y el estupro, mientras el Capítulo III dedica un gran espacio a la corrupción de menores. Cada uno de esos delitos tiene capacidad suficiente para modificar el ritmo y la tranquilidad de cualquier familia.
La Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, Elena Margarita Cabrera Figueroa, los conoce al dedillo. Experimentada y segura a la hora de enfrentar procesos penales, recuerda un asunto fundamental para quienes deben sancionar estos hechos: diferenciarlos por la forma de actuación del victimario, pero también por su propósito.
Como ejemplo, la jurista comenta que los abusos lascivos implican rozamientos sin más ánimo que el de obtener placer. “La corrupción de menores, en cambio, incluye también la entrega de regalos, la formulación de promesas o amenazas por parte del victimario para conseguir su objetivo. Entonces su meta no es solo la satisfacción personal, sino modificar la conducta de la otra persona”.
De igual manera, confirma que cada uno de estos hechos tiene previstas altas penas. Solo basta una mirada al Código Penal para descubrir que la violación o la pederastia con violencia pueden recibir una sanción de 15 a 30 años o muerte. Asimismo, un abuso lascivo oscila entre uno y cinco años de privación de libertad, mientras que las condenas para los casos de corrupción de menores con un fin sexual fluctúan entre los siete y los 30 años o la muerte.
Como en tantos otros procesos, en los vinculados al abuso sexual infantil los jueces toman en cuenta las circunstancias agravantes previstas en la ley. Entre ellas, el propio Código Penal menciona la reincidencia del acusado en el delito, el contagio intencional a su víctima de alguna enfermedad de transmisión sexual, o si como consecuencia del hecho el menor recibe lesiones graves.

La Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara confirma que los abusos sexuales contra menores reciben penas severas. Foto: Emanuel Hernández/Telecubanacán.
Junto al reto de impartir justicia sobre sucesos que por lo general movilizan a la opinión pública y provocan un rechazo mayoritario de la población, las cortes tienen aquí otro desafío importante: garantizar el cuidado de los menores y no victimizarlos nuevamente.
Para responder a esa exigencia, en mayo de 2003 el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular dictó la Instrucción No. 173, encargada de regular la presentación de un niño o niña en los tribunales. Entre otras disposiciones, el texto deja claro que un menor solo concurrirá a una sede judicial si su presencia resulta imprescindible. A su vez, esboza un grupo de criterios a tener en cuenta a la hora de tomar esa decisión.
- No afectar su salud mental.
- Alcanzar los fines de justicia con un adecuado proceder.
- Si su declaración es determinante o no para el esclarecimiento del hecho.
- Si es suficiente la entrevista filmada en el CPNNA, particularmente cuando se trata de un infante con una edad inferior a los doce años.
- La opinión del facultativo que lo atendió.
- La propuesta y fundamentación del Fiscal y el abogado defensor.
Del mismo modo, la Instrucción enumera las pautas a seguir si la entrevista resulta inevitable. En esos casos, el niño no irá al tribunal y los jueces verán sus respuestas a través de un circuito cerrado de video. Las preguntas las hará un especialista de la Unidad de Protección al Menor.
Si no existen las condiciones técnicas para cumplir esos requisitos, y además el niño supera los doce años, sí puede emplearse un local habilitado en la sede judicial. En ese caso, los magistrados nunca usarán toga y únicamente el presidente de la sala podrá conversar con la víctima. El objetivo nunca cambia: juzgar al culpable y preservar el respeto a los derechos del niño.
“Al tribunal le corresponde una función de amparo al menor —reafirma su Presidenta—. A la hora de dictar sentencia los jueces valoran las características del inculpado y del hecho en sí para graduar la pena, aunque siempre estará en dependencia de la gravedad de los actos. No obstante, estos delitos se juzgan con rigor, siempre sin desconocer las normas del debido proceso”.
Más allá de la denuncia

De acuerdo a dos de los balances más recientes presentados por Cuba sobre la prevención y enfrentamiento a la trata de personas y la protección de víctimas, entre junio de 2017 y mayo de 2019 el trabajo en las escuelas identificó a víctimas de 50 hechos asociados fundamentalmente a abusos lascivos, acoso sexual y violaciones. Ambos documentos reconocen que todos los infantes recibieron atención y permanecen asistiendo a las instituciones docentes.
De igual manera, solo entre junio de 2018 y mayo de 2019 fueron atendidos 23 246 estudiantes identificados con diversos riesgos que pudieran incidir en su normal desarrollo. “En todos los casos —reconoce el texto— se elaboraron estrategias educativas para la atención y protección a los menores de edad y se adoptaron medidas con los representantes legales, donde predominaron las actas de advertencia”.
La voluntad de Cuba para enfrentar el fenómeno se resume en el Plan de Acción Nacional para la Prevención y el Enfrentamiento a la Trata de Personas y la Protección a las Víctimas (2017-2020), publicado en la Gaceta Oficial No. 33 Extraordinaria del 2 de agosto de 2017.
Ese acuerdo centro su mirada en los derechos humanos, el enfoque de género y la cooperación entre todos los actores, mientras resalta el interés fundamental en la protección de las víctimas, sobre todo cuando son menores de edad.
Para la Ms.C. Elena Benítez Leiva, Secretaria del Consejo de Atención a Menores de la Dirección Provincial de Educación en Villa Clara, parte de los esfuerzos dirigidos a minimizar el abuso sexual infantil radican en la preparación de los maestros para que sean capaces de detectar signos de alarma y actúen a tiempo. Asimismo, tampoco olvida el valor de acompañar al menor y guiarlo en el regreso a su rutina normal sin grandes contratiempos.
A su lado, la Ms.C Maritza Arce Echevarría, encargada del Centro de Diagnóstico y Orientación de la Dirección Provincial de Educación, habla sobre la importancia del trabajo integral a la hora de atender a un infante abusado. “Convocar a los Comités de Defensa de la Revolución, a la Federación de Mujeres Cubanas, conversar con los miembros del hogar y realizar actividades de socialización. Ahí radica la clave para ayudarlos a superar ese momento”.
De un lado y del otro, todos los especialistas coinciden en varias ideas fundamentales. En primer lugar, destacan la necesidad de no revictimizar a las niñas y niños, así como la importancia de que la familia vele por un entorno seguro para su hijo, conozca sobre sus actividades cotidianas y sepa interpretar las pistas que siempre dejan los casos de abuso sexual.
Mientras tanto, para la Presidenta del Tribunal Provincial Popular de Villa Clara el ritmo que muchas veces impone la vida moderna no puede disminuir la responsabilidad de quienes tienen un menor a su cargo. Por su parte, para la Dra. Aymee Fournier se trata de elevar la percepción de riesgo y dialogar con mayor frecuencia sobre un tema más común que lo pensado.
“No significa vivir con terror, pero sí velar y preguntarlo todo sobre nuestros niños. Indagar si llegan a la casa con algún regalo y uno no sabe de dónde salió, chequear lo que guardan en sus teléfonos o con quiénes conversan, preocuparse por sus actividades durante el tiempo libre y conocer a sus amigos. Esas son actitudes que no se pueden perder”, asegura.
Junto a ellas, también resulta clave entender que un abuso contra un menor nunca es fácil de superar ni para él ni para su familia. Aprender más sobre el asunto, incrementar la educación sexual de nuestros niños y niñas, escucharlos siempre y ofrecerles confianza ante cualquier situación, también son aspectos fundamentales para evitar que los mejores sueños de la infancia salgan volando como un globo batido por la tormenta.
- Primeros pronósticos ciclónicos de 2026
- Naborí en Girón: Pudo más el poeta
- Registro Civil en Cuba: Una reforma para ordenar, agilizar y acercar el servicio a la población
- Ley de “segunda oportunidad” y deuda estructural: La arquitectura financiera de la crisis en Argentina
- Medicina Natural y Tradicional: Beneficios de la albahaca blanca para el sistema digestivo
- ir aEspeciales »
- Incendio en Hospital de Cienfuegos provoca evacuación masiva sin daños humanos
- Naborí en Girón: Pudo más el poeta
- Incendio forestal en zona montañosa La Lanza, Minas de Matahambre, ha dañado más de 400 hectáreas de bosques desde el 10 de abril
- Banco Metropolitano implementa pago por caja extra para jubilados y pensionados en centros comerciales de La Habana
- Registro Civil en Cuba: Una reforma para ordenar, agilizar y acercar el servicio a la población
- ir aSociedad »



Ya era hora que el tabú de hablar sobre estas cosas se acabará, antes no se hacía porque que dirán sobre la sociedad cubana!!uy, si no se reconocen los problemas no se solucionan, hay perdida de valores hace rato, ya los padres no cuidan ni enseñan como antes, es algo que uno ve en el barrio, todo el tiempo metidos en casa del vecino , mala costumbre, se eneñaba a las niñas, siéntate con las piernas cerradas, vaya a una primaria y vea , nunca sentarse en las piernas de ningún hombre, yo percibo como un limbo de las madres no velan dónde están jugando, si son adolescentes con quién andan , averigua quienes son, como son, los hombres en la calle da asco miran a una niña como si estuvieran mirando una mujer, hay niña s que son envuelticas desarrollan más rápido, por otro lado y no justifica para nada , pero visten las niñas como mujeres hechas y de la vida estiendanme, no las dejan ser niñas, y si con tantos cuidados de moi he eracion pasaban cosaaas , imagínense ahora
Que horror. No hubiera creído que esto estaba pasando en mi país, de no haberlo leído.Que personas tan miserables
Excelente artículo q muestra una realidad existente. Ante las estadísticas del gran número de casos detectados (sumados los q no se conocen) debemos poner atención a las actividades de nuestros infantes. Las tecnologías y las redes son un espacio para acosadores. También velar las maneras de vestir y de actuar de los niños y niñas porque uno no sabe quién es el degenerado asintomático. Cuidemos la infancia y sus sueños.
Pero también en nuestro país las leyes son muy flojas para este tipo de delito, la condena tiene que ser mayor, mas dura, más años, aunque eso no remedie el trauma que queda por siempre en las víctimas. Busquen para que vean que estas personas jamás dejan de volver una y otra vez sobre a cometer una vez más estos delitos, lo he visto, se mudan de provincia y siguen en las mismas y solo nos enteramos cuando todo vuelve a suceder.
Es realmente alarmante estas cifras, cuando fui profesor había que darse cuenta de algunos aspectos en comportamientos de determinados estudiantes, lo que vi en Secundarias sobretodo de Centro Habana, era hasta para que pudieras tu mismo salir traumado, espero que todavía se les siga haciendo a este tipo de personas enfermas el tratamiento que se les daba antes en las prisiones, señores, no es un secreto, no es por abogar en tomar justicia violenta, ni por denigrar el sistema penitenciario de este pais, pero aqui todos sabemos que es lo que sucede realmente cuando llega un violador o un pederasta a una cárcel. Te impresiona un poco, pero cuando escuchas la historia completa, solo te queda pensar, en que el futuro o la integridad de las víctimas por manos de estos "animales" ya no va a ser muy positiva que digamos. Saludos a los periodistas de dicho artículo, fue excelente su información, espero lo mismo que otros que ya lo han leído, que se publique por otros medios.
Pena de muerte para quien le haga eso a un niño esa debería ser la condena. No hay nada más cruel más asqueroso más miserable, más inumano que el abuso sexual a un menor. Si la condena fuera esa tal vez lo.penssrisn más antes de hacerlo. No.qye los tildan de enfermos y los mandan a traer con el psicristra pena de muerte para esos abusadores
Verdad que leer estas cosas es muy fuerte no pude leerlo todo por el dolor en el pecho que me da y aun tengo estos temas son demasiado tristes. Conozco un caso de una niña de 5 años que la cuidaban en una casa de amistades incluso de la madre y el Señor de la casa de como cincuenta y tantos años obligaba a la niña a que le hiciera sexo oral. La pobre niña le conto todo a la madre con lujo de detalles super triste esta historia!!, ellos son una familia muy pero muy humilde con muchisima necesidad. La cuestion es que mira que esa madre denuncionó a ese hombre (de buena posicion) y no acababa de caer preso y el hombre como si nada en la calle y la pobre madre apelando y apelando y nada casi al añoooooo despues de tantos peloteos a la pobre madre incansable fue que se hizo justicia. Pero cuando el hombre vio la sentencia que le habían asignado ahi mismo le dio un infarto y murió y tuvo su sentencia definitiva. Dios permita q las leyes sean severas para todas estas situaciones. Con el amor y sacrificio que uno cria a sus hijos para que venga nadieeeee a abusar de ellos q son criaturas indefensas que no saben nada de la vida. Hace falta que las leyes sean severas con todos estos temas y actuen con premura, igual que con los feminicidios que tantos casos se estan dando ultimamente en nuestro país. Dios nos ayude y proteja nuestros hijos y nuestras familias.
Excelente investigación de los periodistas. Gracias.
Para estos casos, los niños y los traumas que dejan éstos crímenes, en mi opinión, la suspensión de la pena de muerte debiera tener esta excepción.
Por otra parte, nosotros: padres y abuelos, debemos adquirir orientación al respecto y velar mucho más por la salud y bienestar de nuestros infantes.
Este tema es un tanto escabroso y para algunos subreal pero es algo que hay que tocar, no solo de esta manera tan exclarecedora que hace el periodista sino de otras formas. ahora mismo estoy recordando una escuela de padres que realizamos en la escuela en que trabajo, donde proyectamos un video de este tema, invitamos a una doctora para que explicara y un instructor penal para que hablara de la parte jurìdica y creo que esta es una forma de hacer conciencia real en los padres, niños y sociedad en general.
Los niños y las niñas es la vida del mundo . Esta publicación es muy importante para todas aquellas personas que desconocen las leyes que amparan a los niños y niñas. Es necesario darle más publicación en todas las redes sociales para que el país vea que no solo se ve lo que sucede en otros países, en el nuestro también sucede y con datos y hechos. Soy mamá y vivo por mi niña es duro ver la realidad de todo esto , una ves más cuidemos nuestros hijos , y háganle ver a esta sociedad que este problema existe. Gracias.
excelente y escalofrisnte artículo, pensar que hay por ahí cientos de gente que con cara de buenas personas y amigos de las familias, se enmascara para cometer hechos tan atroces. Deberían condenarlos a trabajos forzados por resto de sus vidas.
La horrible realidad que muestra este artículo a la mayoría nos afecta, nos oprime el pecho y un reclamo de justicia instintivo brota espontáneamente. Pero reflexionemos y miremos las estadísticas... la mayoría ocurre por exceso de confianza y como padres nos convertimos tristemente en cómplices pasivos (quizás suene muy duro).
Consideremos que tener ciertas reglas restrictivas pudieran ayudar a evitar en gran medida estos lamentables sucesos.
- Evitar que nuestros hijos vayan a jugar con una amiguita o amiguito en su casa cuando no está su mamá...
- Evitar que duerman fuera de la casa...
- Verificar el tema de la recogida de la escuela, quien lo hace, a donde lo lleva...
- Verificar donde va..., con quien va..., quienes estarán ahí...
Nuestros hijos son demasiado preciosos como para que por nuestro descuido sean marcados con algo tan terrible...
Evitemos la ceguera ingenua y la ignorancia cómplice como para no percibir que estos sucesos no son tan esporádicos, no son tan aislados, no están tan lejos de nosotros...
Impresionante y desgarrador artículo. Es imprescindible alertar a las familias y no cansarnos de prevenir. Cada niño abusado es un problema para la sociedad si no se le da el tratamiento adecuado. Es duro y muy triste. Ningún niño merece pasar por esa difícil experiencia. Tanto que se hace en este país por el bien de los niños!!!!
Muy buen artículo, si los casos de abuso han aumentado tanto en los últimos años, creo que debe divulgarse más las formas o vías con las que cuenta un menor o la propia familia para acusar asi como las leyes y órganos que lo amparan, felicidades por este artículo
Aunque sea duro de leer... realmente duro, difícil y de secuelas para toda la vida es para los niños afectados.
Hay que hablar mucho del tema, solo la educación de los padres, familia, la buena comunicación con los niños y estructuras en la sociedad para atacar esto puede ayudar a frenar este atropello a seres tan indefensos. Realmente rompe el corazón.
Que triste saber que esto pasa con más frecuencia de la que uno de imagina; no hay perdón para quienes cometen delitos de este tipo, los años tras rejas ni la muerte devuelven la inocencia de esos niños. Los padres no podemos bajar la guardia jamás, no se puede tener plena confianza en nadie. Buen artículo, me ha dejado una sensación de tristeza que no puedo explicar...
Excelente articulo, con cifras y hechos, espeluznante esa realidad a veces o muchas veces silenciosa y con huellas dolorosas, que se aplique todo el peso de la ley contra los culpábles
Muy bueno este articulo, le agradecemos a CUBADEBATE por publicarlo y ojala que muchas personas lo puedan leer, debemos ser cuidadoso con nuestros hijos, desconfiados y observadores, a veces de quien menos lo imaginamos es quien comete el error y luego las consecuencias son tan grandes para estas personitas inocentes
que le cambia la vida totalmente y en el futuro presentan problemas, trastornos en su comportamiento, en su personalidad, son tímidos, sienten complejo, son agresivos y muchas cosas mas*ojo* y no confiar.
Excelente artículo, pienso que deberían publicarlo por otros medios, radio, televisión y la prensa, ya que muchas personas no tienen acceso a Cuba debate por no tener datos móviles, he quedado asombrada y triste al saber que en nuestro país hayan tantos casos como estos.
Excelente artículo.....muy educativo, tema q se debería tocar más a menudo en otros medios de información, por ejemplificar TV, radio etc.....
Muy buen articulo al que debe tener mayor divulgacion en otros medios la resien terminada novela cubana y este articulo ROMPEN el silencio a un tema tan fuerte y de años en el pais, las familias se han inundado hoy tanto en la internet que luego de abrirle los ojos y estar atentos a cada niño y niña las cifras explicadas hablan por si solas de un tema va en aumento, las secuelas que deja no tienen cura......gracias
¡¡¡Es el articulo mas excelente y abarcador al que he tenido acceso en los últimos tiempos. Felicitaciones al equipo de Periodistas!!! Y Agradecer infinitamente a todas esas personas que Brindan su apoyo a las niñas y niños q son objeto d tanta Barbaridad.... Sobre esos individuos Todo el Peso d la Ley y continuar brindando este tipo de información por los diferentes medios, que se conozcan y así todos seremos parte de esa Batalla. Gracias
Excelente articulo ,como nos tiene acostumbrado este periodista,Es deber de todos,ciudadanos e instituciones,el accionar diario para reducir estos indices que laceran lo mas preciado de nuestra sociedad.
El artículo está muy bueno y las historias estremecen a cualquiera, en mi parte no la podía ni imaginar, e incluso llegas a temer.
Viendo la ley me imagino mayores castigos para los abusadores, sea cual sea el abuso, pues la marcas que le dejan a un menor son de por vidas. Las condenas deben ser más fuertes y pensar menos en los derechos del abusador pues incluso la muerte les puede resultar un regalo. Tampoco me imagino en la piel de algún fiscal o alguien de la ley o incluso un familiar, que no sea culpable por supuesto, para responder ante la presencia del abusador porque debe resultar difícil controlarse.
La verdad es difícil imaginar algo así en la vida de uno.
Un muy buen articulo ....realmemte genial.....una verdadera calamidad lo,que en el se relata.....mano dura ...muerte ...a esos hijos de p....
Qué triste realidad. Soy madre de un niño pequeño y para mi no hay perdon ninguno hacia violadores. El peso de la ley y de quien sea por completo para estas personas. Ni perdon ni entendimiento. Tan facil de conseguir sexo hoy dia hablando de una forma mas decente para que venga un hijo de su madre a hacer estas cosas. Mucho ojo siempre, mucha atención a todo lo que nos dice nuestros hijos, mucha comunicación. Porque estas cosas como leemos pasan más de lo que a veces pensamos y repito para mi ni perdon ni entendimiento.
vuelvo a escribir hoy sobre el artículo porque me quedaron cosas por decir..hace solo minutos escucho hablar dos mujeres que se cuentan una historia real..sobre una Lía real..¡¡¡¡¡¡ en un coche de caballos !!! y una le dice a la otra ¿ pero ya esta preso?...respuesta sí claro!!.. a bueno responde mas tranquila la primera..y la niña allí.......que cambia para ella el hecho de que esté preso su padrastro? ....y su afectación???? ....¿ quien le devuelve sus sueños robados????..insisto en que la prevención es lo más importante...gracias una vez más Yunier por este trabajo y si antes dije en las escuelas..ahora digo piensen en un programa de telecubanacan que aborde esta realidad..hay mucha tela para cortar..GRACIAS.
Espero que estos temas sigan siendo debatidos en todos los medios ahora y siempre, en la escuela .Hay que aprovechar la presencia del medico de familia y los psicólogos de los grupos básicos de trabajo y la federación para dar charlas educativas al respecto y con temas como este volver al acti vismo en los CDR .Hay que educar para siempre.
Hago una pregunta porque ya me pasó cuando trbajaba como pediatra y espero que haya cambiado esa disposición. Si uno sabe,también como amigo o vecino si una persona ,menor o no,es abusada sexualmente, ¿puede hacer una denuncia o tiene que esperar a que los padres o madres decidan hacerlo?Porque muchas veces como se ha ejemplificado éstos son cómplices. ¿Hay casos en que las mujeres también violan a los menores?Debe haber ,lo que debe eatar enmascarado en el rol de madre.
¡Qué gente caballero pero que gente!
Por supuesto que lo de El machi es un seudónimo irónico. En un tema tan sensible como este prefiero el anonimato.
En 1er lugar, mi reconocimiento al periodista Yuniel Sifonte por este trabajo suyo, que considero excelente.
No obstante el tema tratado es un tema candente que me compulsa a escribir algunos comentarios también candentes:
1- Los especialistas consultados no abordan una realidad que ellos conocen muy bien: en el 80 % (o más) de los casos es el menor de edad quien le propone y procura convencer a la persona adulta de sostener la relación sexual.
Hay personas adultas que por sus características personales acceden y entonces ocurre el hecho.
Cuando un menor solicita a un adulto sostener una relación sexual conoce, está plenamente consciente y desea lo que pide. No hay inocencia, ni desconocimiento del tema y ateniéndose honesta y estrictamente al significado de la palabra "abuso" resulta muy díficil encasillarlo dentro de ese concepto. Pero, los especialistas y autoridades responden a una escuela que les ha inculcado que "menor siempre víctima", "adulto siempre culpable".
No niego con lo anterior la existencia de casos en que los menores realmente son abusados y/engañados por adultos, pero realmente estos últimos constituyen minoría.
2- En la mayoría de los casos el concepto de abuso es muy cuestionable, pues el menor tiende a buscar al adulto y repetir el hecho en varias ocasiones, de buen agrado, sin que medie coacción alguna por parte del adulto y sólo confiesan los hechos cuando se ven intimidados en un interrogatorio policial.
3- Desde que un niño tiene poco tiempo de nacido, cuando todavía no sabe decir "mamá y papá" se ve rodeado de personas -que son sus allegados, incluidos mamá y papá- que les piden con malicia que pronuncie malas palabras y haga gestos obscenos y el bebé se da cuenta de que haciendo tal se gana la aprobación y la celebración de quienes le rodean.
Luego, según crecen observan que los adultos que lo rodean hacen referencias al sexo la mayor parte del día y que cuando encienden el radio, ponen una música o encienden el televisor es para oir y/o ver programas con contenido directa o indirectamente sexual.
Cuando cumplen años y cuando asisten a cualquier actividad pública (incluso en la escuela) la música es un reggaetón con contenido sexual en la forma más vulgar posible. Sus propios padres los premian si se aprenden y repiten las letras de esas canciones.
A los 7 u 8 años el niño(a) ya está atiborrado(a) del tema sexual y conoce todo al respecto.
Entonces los padres le dicen que ellos no pueden hacer nada de eso porque son niños. Les dicen que eso que ellos ven que los adultos lo hacen y lo gozan ellos sólo tendrán permiso o aprobación para hacerlo cuando ya sean adultos, es decir que no sean niños.
Honestamente, es muy cuestionable el título de psicólogo o de perito legal del especialista que no se plantee lo que yo planteo a continuación:
El niño ve que el sexo ocupa el mayor porciento de la atención de los adultos que lo rodean. Sabe que los adultos practican el sexo como algo agradable al mismo tiempo que se lo prohiben a ellos por el hecho de que son niños.
Pongámonos dentro de la mente de un niño: ¿no creen ustedes que todo niño en ese caso se siente"discriminado" por el hecho de ser niño. ¿Por qué los campañistas contra la discriminación de género no toman en cuenta esto?
Entonces (estamos dentro de la mente de un niño) el niño se pregunta: ¿cómo es posible que algo que me prohíben porque es malo los adultos lo practiquen y mencionen tanto y no lo consideran malo cuando quienes lo hacen son ellos?
Ahí el niño está creciendo en un medio que desde la más temprana edad lo obliga a poner en duda el concepto de qué cosa es bueno y qué es malo y se da cuenta de que todo se queda en que "esto es bueno porque nos da la gana de decir que es bueno y esto otro es malo porque nos da la gana de decir que es malo" y peor aún: "esto para ti es malo y para los demás es bueno porque nos da la gana de que sea así" y tú no tienes derecho a opinar sobre el asunto y mucho menos a decidir porque eres un niño todavía.
El niño se dirá: ¿será que ser niño es malo?
Entonces crece consciente de que la doble moral es algo institucionalizado en la sociedad donde nació y no le queda más remedio que vivir.
Lo anterior es algo que hace mucho daño a la correcta formación del menor, pero por razones obvias ningún especialista se ha detenido nunca a reflexionar al respecto.
4- Por una cuestión de la psicología, el niño ve en los adultos el patrón a seguir. El niño puede tener sus primeras experiencias con otros de su edad, pero cuando decide iniciarse de manera voluntaria y consciente en el mundo del sexo, busca y procura lo que el tiene como patrón: un adulto.
La Psicología es una ciencia que todavía está en pañales, yo diría que en la era de las cavernas. Hasta tanto la Psicología no supere una serie de tabúes actuales como este no madurará como ciencia.
Aunque a algunos les resulte difícil de creer, en Irlanda ya ha llegado al Parlamento en varias ocasiones un proyecto de ley para legalizar las relaciones entre adultos y menores de edad. Y no ha sido aprobado por un margen estrecho de diferencia de votos.
Quien escribe, cuando era menor buscó a un adulto para su primera experiencia oral a los 14 años e igualmente buscó a un adulto para su primera experiencia de penetración cuando tenía 15 años. ¡Y nada de trauma!
Machi , no tengo dudas que muchos como ud han buscado experiencias con adultos siendo menor de edad, no tengo dudas que hoy en una secundaria básica un adulto puede ir a aprender de sexo y se dará cuenta que no sabe nada comparado con lo que han vivido ciertos estudiantes desde edades tempranas por voluntad propia, y en un pre ya es dificil encontrar inocencia
Pero el articulo no es sobre esos menores que deciden empezar el camino de forma voluntaria como hizo ud , o muchos de los que leen este articulo
este artículo es para visibilizar esos que no estaban preparados, dispuestos, o que ni siquiera sabían que les estaban haciendo, u obligando a hacer.
imaginese que es ud ese niño de dos años , o esa niña de 9...
o imagine que es la madre o padre de esos pequeños, que haría ud si su hijo/a le cuenta algo así
es muy duro solo de imaginar, pero todos alguna vez hemos escuchado alguna historia peor que las que se cuentan aqui.
Estoy totalmente de acuerdo con tu respuesta a mi comentario.
Existen casos en que los menores realmente son abusados y/engañados por adultos, pero realmente estos casos actualmente constituyen la minoría. Es una de las cosas que busco sacar a colación en mi comentario.
Como habrás notado, yo sería partidario de una despenalización del tema de las relaciones entre menores y adultos, pero sólo en el caso lógico de que específicamente el menor participe de manera voluntaria y plenamente consciente de lo que hace.
Eso no quita que quien engañe a un menor (hay 1000 maneras de engañar) o lo coaccione de cualquier manera para utilizarlo como objeto sexual sea considerado un criminal y como tal repudiado por la sociedad y sancionado con la mayor severidad posible por las autoridades correspondientes.
Morí con tu comentario
Entonces los niños y niñas q son abusados también son culpables?
Un niño de 2 años q es obligado a besar el pipí del tío es un provocador de esa situación?
No digo más xq no puedo
Con 14 y 15 años ya tú eras un joven q decidió lo q le iba a gustar hacer en su vida, digamos q un adolescente bastante precoz y q quizás con una crianza relajada que influyó en tu búsqueda, pero eso no es normal ni lo general
una niña de 5 años o de 10
El artículo no trata de los menores q empiezan o buscan la relación sexual con el adulto y en ese caso estoy segura q no son menores de 12 años. El artículo trata del abuso sexual a menores incitado o impuesto por adultos. Además de dónde saca usted q en la mayoría de los casos son los menores los q buscan a los adultos ? De dónde salió este dato ? Me parece muy absurdo este comentario al inicio. Sin embargo concuerdo con usted en q desde pequeño el niño se expone a temas sexuales, se visten niños como adultos, se sexualizan, se les preguntan desde pequeños si tienen novios o novias y todo este ambiente lesbinculca el tema del sexo y por supuesto el niño puede querer experimentar a temprana edad. El problema está en la actitud correcta q deben tomar los adultos ante estas situaciones.
Man busca ayuda, estás enfermo
Machi creo que usted no recibio buena educacion sexual. Para los adultos legalmente esta prohibido tocar sexualmente alos menores de edad (<de 18 años) con o sin su consentimiento.
Que triste realidad... Muchos cuidado con los infantes y que cada vez sean más severas las sanciones para quienes incurren en estos hechos