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Finca Marta: Proyecto agroecológico que ama y funda

Por: Fernando R. Funes Monzote
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Una de las mayores satisfacciones del ser humano es la de crear.

Desde que tenemos uso de razón, en cualquier lugar del mundo, bajo cualquier circunstancia en que vivamos, tenemos solo dos opciones en cada momento de nuestra existencia: crear o destruir. Tomar el camino de la creación y el amor ha sido siempre, por supuesto, el camino más largo, el que más empeño requiere, el que se hace a base de espíritu y compasión. Compartir, ser solidarios, construir, implica una gran cuota de riesgo, de voluntad y, sobre todo, amor al prójimo y una enorme confianza en el futuro. Confiando en el futuro es que decidimos fundar en Finca Marta, crear un espíritu que nos haga sentirnos satisfechos con nosotros mismos y de esta manera contribuir a una sociedad mejor para Cuba y el mundo.

Motivaciones

Nos mueven valores humanos que son la base de nuestro trabajo diario: la búsqueda de la equidad social, el amor por la tierra y el entorno en que vivimos, el compromiso por lograr una producción sana y suficiente. Nos inspira la historia que nos legaron quienes soñaron con lo que intentamos hoy y nos sentimos responsables de hacer realidad una agricultura que ponga al ser humano en el centro de su atención, que utilice las fuerzas de la naturaleza para crear ambientes agrícolas realmente sustentables.

Hacer un cambio en la matriz agrícola de un país requiere de períodos largos. En Cuba hemos tenido una oportunidad histórica de transformar la agricultura hacia un modelo más respetuoso del medioambiente y a la vez productivo y eficiente. Sin embargo, aún se requiere un cambio mayor en la mentalidad y las decisiones para avanzar a ese ideal que hemos tenido frente a nosotros ya por décadas sin haber acabado de germinar.

A inicios de los años noventa se creó el Movimiento Cubano de Agricultura Orgánica y Agroecología. La labor y los logros de este movimiento, que han sido orgullo de millones de luchadores por una agricultura socialmente justa, equitativa y ambientalmente respetuosa, no han podido ser replicados en el tiempo como se aspiraba. La frustración de muchos propósitos de la sustentabilidad de un modelo agroecológico para Cuba y el mundo nos ha mostrado que aún debemos continuar el empeño, cambiar los métodos y estar conscientes que la lucha continúa.

Estudios documentados y numerosas experiencias a nivel mundial nos muestran el potencial de la agroecología para lograr un sistema agroalimentario justo. Sin embargo, el escalonamiento de la agroecología y los métodos orgánicos de producción requiere de nuevas lógicas sociales, económicas y productivo-tecnológicas que solo se alcanzan en la práctica. Es por ello que hace casi nueve años iniciamos el Proyecto Agroecológico Familiar “Finca Marta” con el optimismo y la esperanza de que podemos contribuir a demostrar esos potenciales e inspirar a muchos a iniciar el camino.

Finca Marta

En agroecología crear significa establecer relaciones a los diversos niveles de la vida y entender cómo manejar las relaciones de poder, equidad, integración y complementariedad.

Llegamos por azar a un lugar del campo cubano que no mostraba muchas oportunidades. Fue como una de esas cosas de la vida en las que no sabes por qué, pero sí sabes que hay algo que debes descubrir… y nos enfrascamos en el descubrimiento. Al pasar de casi una década hemos tomado experiencias valiosas, hemos aprendido mucho más de lo que jamás sospechamos y finalmente estamos llegando a una comprensión del porqué. Contaré aquí de manera breve cuáles fueron los pasos que fuimos dando, qué decisiones tomamos, cómo se fue conformando la estructura y el funcionamiento de un proyecto que ha avanzado para beneficio de muchos (y hasta ahora esperamos que sin perjuicio para nadie).

  1. Debimos buscar agua porque no la teníamos y así fue que decidimos hacer un pozo en la piedra que nos tomó poco más de siete meses. Cavamos y cavamos hasta que encontramos el agua que nos dio la vida y que nos permitió desarrollarnos. Hoy contamos con más agua de la que necesitamos almacenada en aljibes, capturada de la lluvia y transportada a fin de cubrir todas las necesidades de los animales domesticados y silvestres, así como los cultivos.
  2. Comenzamos a limpiar el terreno, había muchas plantas invasoras que impedían el cultivo y teníamos que deshacernos de ellas. Así empezamos a cultivar la tierra, a obtener algunos beneficios para nuestra alimentación y a contar con producciones para la venta. La producción se ha incrementado año por año y seguimos aumentando los destinos y el volumen de ventas, lo que nos permite un mayor impacto en los consumidores en cuanto a calidad, diversidad y estabilidad.
  3. Paralelamente iniciamos la cría de abejas. Ha sido fascinante cómo incrementamos año tras año el apiario, de contar con una sola colmena hasta tener más de cien en la actualidad. Hemos producido en los últimos ocho años alrededor de 40 toneladas de miel. Aprendimos mucho en este tiempo y ya estamos ayudando a otras personas para que se conviertan en apicultores, les estamos facilitando los medios de que disponemos, de manera que seguimos multiplicando nuestras capacidades y aprendizajes.
  4. El mejoramiento de las infraestructuras era necesario para perfeccionar el manejo de la finca y la eficiencia de la producción. Es por ello que destinamos tiempo y recursos a la construcción de casas de cultivo para producir posturas, de locales para beneficiar las cosechas, de una vaquería rústica que nos permite hacer un buen uso de los estiércoles, de una instalación para almacenar el equipamiento y los insumos de la apicultura, etc. Además, a través de la cooperación internacional obtuvimos una cámara de frío para la conservación de los vegetales.
  5. Por otra parte, dedicamos esfuerzos al diseño de un sistema energéticamente sustentable, incorporando diversas alternativas de energías renovables como paneles solares para el bombeo de agua, un biodigestor para la captura y distribución de metano para cocinar los alimentos, de calentadores solares de agua, así como la captura y reserva de agua. Estamos planificando hacer una laguna para almacenar mayor cantidad de agua y la cría de alevines, así como instalar un molino de viento para el bombeo de agua y la generación eléctrica.
  6. El sistema es cada vez más apropiado para el refugio de especies de la fauna silvestre, dado que protegemos áreas de la finca para el anidamiento y una vida armónica de aves y mamíferos. Les proporcionamos lugares donde acceden al agua y respetamos sus hábitos de desarrollo.
  7. En cuanto al involucramiento social, iniciamos nuestra familia y un par de seguidores, especialmente Juan Machado, el pocero de la zona que se ha convertido en nuestro chamán y al que respetamos en alto grado. Machado, además de ser el artífice principal del pozo que cavamos en la roca, ha sido fuente de sabiduría y portador de una inagotable voluntad para continuar adelante. Hoy contamos con veinte personas que son parte del proyecto y hacen su contribución permanente.
  8. Los salarios se han elevado como resultado del incremento de la producción y la comercialización. El aumento de los ingresos para los miembros del equipo ha estado en alrededor del 20 % anual y el salario ha sido alto, creciente y seguro, lo cual ofrece garantías a los trabajadores. También hemos tenido una capacidad creciente de pago de impuestos al fisco, con lo cual hacemos una contribución permanente a las finanzas del territorio y del país.
  9. Hemos promovido desde el proyecto las relaciones con instituciones de docencia e investigación y ya hoy contamos con acciones que benefician la formación de estudiantes y la experimentación en diversas áreas.
  10. En los últimos cuatro años hemos iniciado actividades agroturísticas que han sido de interés de agencias de viaje e instituciones educativas. Debimos restringir incluso la afluencia de personas y combinamos armónicamente, permitiendo la entrada a la finca y la gastronomía solo dos o tres días a la semana, lo cual nos permite seguir desarrollando el sistema agrícola.

Cuando iniciamos el proyecto no podríamos sospechar que sería de interés de tantas personas, aunque siempre el propósito fue contribuir desde nuestra experiencia al desarrollo de la agricultura del territorio. Hoy asesoramos al menos a diez fincas más y pretendemos poner en marcha un proyecto para la creación de una Comunidad Agraria Sustentable y una red de entre 50 y 100 fincas en el territorio, conectadas para desarrollar los conceptos que hemos puesto en práctica en Finca Marta.

Consideramos que hay al menos cuatro condiciones para continuar avanzando en las ideas que construimos: la voluntad, los recursos, las oportunidades y el conocimiento.

  • La voluntad que lo puede todo, que no desmaya y que no ve barreras. Es además la voluntad el mejor reflejo del amor, el tesón y la esperanza.
  • Los recursos, que no son solo el dinero, ese que también hace falta para comprar lo que necesitamos para que el sistema avance. Pero también hay otros recursos naturales y materiales que debemos identificar y utilizar apropiadamente.
  • Las oportunidades, tanto de dentro del sistema como de fuera, que nos ayudan a mejorar la percepción de lo que hacemos y a enfocarnos en cómo puede ser mejor. Las oportunidades de orden económico, ecológico o social.
  • Y el conocimiento, aquel que nos permite hacer lo imposible. Por supuesto, no solo el conocimiento teórico, el que está en los libros, sino el conocimiento que viene de las raíces del campo y de la vida que fluye en armonía con las necesidades económicas, espirituales y humanas.

Voluntad, recursos, oportunidades y conocimientos, no serían individualmente nada para lograr la integralidad necesaria. Cada una de estas condiciones aporta a la otra de manera dinámica en el proceso creativo.

Voluntad, recursos, oportunidades y conocimientos, no serían individualmente nada para lograr la integralidad necesaria.

Hemos identificado seis pilares básicos de nuestra actividad, ellos son: 1) cooperación e integración social, 2) desarrollo de infraestructuras, 3) producción agropecuaria en armonía con el medio ambiente, 4) desarrollo de procesos de educación e innovación agropecuarias, 5) implementación de relaciones de mercado a diferentes segmentos poblacionales, desde la distribución a instituciones sociales priorizadas, la población y el sector turístico y 6) generación de atractivos agroturísticos, de acuerdo con las prioridades de la búsqueda de opcionales demandados por las agencias de viaje a nivel nacional.

En nuestras reflexiones, y conceptualizando el proceso que hemos vivido en casi una década de esfuerzos y creación, identificamos cinco fases que nos muestran el camino recorrido: 1) establecimiento, 2) prueba y error, 3) ajustes al funcionamiento, 4) consolidación y 5) multiplicación. Cada una de estas fases las hemos ido describiendo de manera coherente con nuestros principios y propósitos, que no tienen que ser los de todos. En un libro que estamos por publicar detallamos nuestras experiencias y recomendaciones para cada una de estas etapas.

Sin embargo, ofrecer una guía o definir patrones sobre cómo establecer un emprendimiento agroecológico tiene el riesgo de encerrar la realidad dentro de un cajón, y esto puede limitar la libertad de innovar. Hay cosas que hace un agricultor, resultado de su gestión concreta, que no podría describirlas completamente, que son imposibles no solo de explicar, sino también de replicar. Precisamente una de las mayores satisfacciones del ser humano es la de crear.

En agroecología crear está en el ejercicio de diseñar sistemas biodiversos, heterogéneos y dinámicos, de modelar el paisaje y conformar ambientes agrícolas sanos y modos de vida atractivos, agradables, equilibrados. En agroecología la innovación, las decisiones relativas a un lugar específico y el ajuste a una situación socioeconómica concreta, son imprescindibles. En agroecología la creación parte de comprender lo que ya existe y no alterarlo, sino preservarlo, está en aprovechar las fuerzas de la naturaleza, identificar lo que hay y activarlo en función del proceso. En agroecología crear significa establecer relaciones a los diversos niveles de la vida y entender cómo manejar las relaciones de poder, equidad, integración y complementariedad. Pero, sobre todo, en agroecología la esencia está en lograr, a través de la creación, un ser humano mejor.

(Tomado del blog Especie en peligro)

Se han publicado 17 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Sergio dijo:

    ¡Enhorabuena Fernando!
    Es un mágnifico ejemplo de aunar voluntad, recursos, oportunidades y conocimiento.
    Si el país priorizara el apoyo a cien mil campesinas y campesinos para poder construir fincas agroecológicas como la tuya, lograriamos la soberania alimentaria de la nación, se dejaría de importar la mayoría de alimentos y exportariamos a los países turísticos del Caribe que no tienen tierra como nosotros, generaría una riqueza enorme, y sobre todo sería una demostración del desarrollo posible que Cuba puede alcanzar, un desarrollo sostenible basado en las personas, bajo en carbono, con economía circular, demostrando al mundo cual debe ser la nueva realidad en tiempos de la pandemia y del cambio climático.
    Este es el llamado que nos ha hecho nuestro presidente esta semana: pensar diferente, innovar. Bueno, en este artículo está la respuesta para la producción de alimentos y para el desarrollo rural del país. Construir de abajo para arriba.

  • Sergio dijo:

    ¡Enhorabuena Fernando!
    Es un mágnifico ejemplo de aunar voluntad, recursos, oportunidades y conocimiento.
    Si el país priorizara el apoyo a cien mil campesinas y campesinos para poder construir fincas agroecológicas como la tuya, lograriamos la soberania alimentaria de la nación, se dejaría de importar la mayoría de alimentos y exportariamos a los países turísticos del Caribe que no tienen tierra como nosotros, generaría una riqueza enorme, y sobre todo sería una demostración del desarrollo posible que Cuba puede alcanzar, un desarrollo sostenible basado en las personas, bajo en carbono, con economía circular, demostrando al mundo cual debe ser la nueva realidad en tiempos de la pandemia y del cambio climático.
    Este es el llamado que nos ha hecho nuestro presidente esta semana: pensar diferente, innovar. Bueno, en este artículo está la respuesta para la producción de alimentos y para el desarrollo rural del país. Construir de abajo para arriba

    • Toda Vianada dijo:

      Ya aqui se sabe todo lo que hay que hacer. Hace mucho que hubo otras muchas aunque no tan buenas propuestas.
      ¿Que hace falta para hacerlo en cada municipio, en cada pueblo, en cada provincia?
      Que bonitas se ven las fotos y que bueno es toda esta teoria y practica. ¡Que estamos esperando si la solucion esta aqui mismo sin ninguna duda!

  • Eduardo dijo:

    Mucho se puede hacer con agroecologia en la prodccion de alimentos, hace años esta demostrado, pero aun se necesita voluntad y convencimiento

  • Eva dijo:

    Muchas felicidades por sus logros y su esfuerzo.
    En qué lugar de Cuba están ubicados?, Ojalá que otras personas que manejan fincas tomarán su ejemplo. La gente se ha malacostumbrado a que el mana les caiga del cielo y no se dan cuenta que trabajando, creando y cuidando lo que es suyo es como se obtienen estos resultados.
    Lo otro además del trabajo y el esfuerzo es tener paciencia pues mucho quieren tener resultados y ganancias de un día para otro

  • patri dijo:

    Felicidades! Ejemplo a seguir. Todas sus experiencias son meritorias.

  • Yoe dijo:

    Si a los usufructuarios a los que le van a entregar tierras pudieran disponer de todos los recursos para hacerla producir en 5 años podríamos ser autosuficientes en la producción de alimentos,aqui no hay desiertos y toda la tierra se puede utilizar para uno u otro cultivo,tenemos potencial para producir cafe orgánico arábiga el cual es muy codiciado en el mercado internacional tenemos terrenos a más de 800 metros sobre el nivel del mar
    con el microclima perfecto además el cafe arábiga es uno de los cultivos mas amigables con el medio ambiente ya que no hay necesidad de deforestar pero en estos momentos cuba tiene necesidad de importar unas 4 mil toneladas al año de cafe de baja calidad para suplir la demanda interna.vietnam con menos condiciones cafetaleras ha logrado en pocos años convertirse en el 2do exportador de café a nivel mundial y lo logro incentivando a los productores,aqui los caficultores no pueden vender ni una parte de la producción a precio de oferta y demanda o sea la cosecha en su totalidad se vende al estado a un precio fijo.

  • Yamila dijo:

    Sirva de ejemplo lo que se menciona en el artículo para los cooperativistas, como se menciona, la voluntad es uno de los pilares para obtener logros. Prosperidad para la Finca Marta.
    Excelente artículo, gracias Fernando, eres un logro de nuestra querida Ceiba 1. Has demostrado que SI SE PUEDE

  • leo dijo:

    Hace falta voluntad, recursos, que no te pase un ciclón y que no se demoren 18 meses para pagarte

  • Bjorn dijo:

    Evidentemente este un caso de éxito de como desarrollar nuestra agricultura. Ahora mi duda es, por que no se replica ?

    • whitebat dijo:

      En Cuba es muy difícil extender este tipo de cultivos por su baja productividad en términos cuantitativos, que es lo que necesita el consumidor cubano. Los cultivos agroecológicos están muy bien para la exportación, para uno consumidores exigentes que pueden pagar bien por ellos.

  • Armando lío dijo:

    La Comunidad Agraria Sustentable que se pretende poner en marcha sería un gran impulso a la producción de alimentos.
    En cada municipio de Cuba con seguridad existen fincas que desearín integrarse a esa Comunidad que nacería en un territorio pero que podría llegar a ser nacional.
    Las universidades y los numerosos centros de investigación relacionados con la agricultura que hoy existen pudieran convertirse con sus saberes en incubadoras de nuevas comunidades agroecológicas a lo largo de toda Cuba.

  • joloro dijo:

    El trabajo agricola es duro pero en estos momentos es vital.Creo que esta finca es un buen ejemplo de lo que necesariamente tenemos que hacer,lograr una agricultura eficiente con métodos agroecológicos que consideren los avances cientificos pero tambien los conocimientos empiricos de antaño pero que son efectivos y lamentablemente se van perdiendo.Si no generalizamos este tipo de fincas y se hace correctamente no lograremos esa soberania alimentaria que necesitamos para sobrevivir y mejorar como nación.Las fases establecidas en la conceptualización del modelo deben servir de ejemplo y modelo a seguir no solo en la agricultura,en todos los ambitos económicos del pais donde surga una nueva experiencia.

  • Criollov dijo:

    Expresión fehaciente del movimiento agroecológico cubano, consecuente con una expresión de "Pincho" Pérez Infante: “Para aplicar ciencia se necesita experiencia, pero experiencia sin conocimiento limita la aplicación de la ciencia”. Felicidades por estos resultados!

  • chaly dijo:

    Magnífico articulo , hay muchos hombres y mujeres que han trabajado fuerte para que la tierra produzca de manera eficiente como lo haces en tu Finca Martha , entre ellos reconozco a tus padres - Funes con energias renovadas y para Martha este es el mejor homenaje - , leyendo tu escrito pienso en mi padre - Eugenio Fúster - que de seguro estaría visitandote constantemente y orgulloso de lo que haces.

  • José Luis García Cuevas dijo:

    Magnífico resultado. Felicidades Fernandito y gracias por presentarnos una sistematización de esa experiencia. Sin duda hay buena innovación con un sentido amplio, basada en la ciencia, en la experiencia y el aprendizaje. Sería bueno profundizar en los factores de éxito. No olvidar el origen de Fernando es como investigador de Indio Hatuey, un centro de investigación con escuela de agroecología sobre bases científicas. Hay un liderazgo exitoso y desarrollador de ganar-ganar. Hay una buena gestión de proyectos de innovación e internacionales. ¿Por qué no existen muchas más experiencias de este tipo?. Pienso que la respuesta no es sencilla, pero hay que encontrarla y destrabar lo que proceda.

  • RG dijo:

    todo está muy bueno, pero dónde queda la finca Marta

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