¡Participa! en el IV Concurso de Microrrelatos, convocan Ocean Sur, la AHS y Cubadebate (+ Video)

Cubadebate, la casa editorial latinoamericana Ocean Sur y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) convocan a la cuarta edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017, dedicamos al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como narrador. El ganador obtendrá una colección de novedades editoriales de Ocean Sur, presentes de la AHS y Cubadebate, así como la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un cuento, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión vence el domingo 16 de febrero, el día que concluye la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana.
Escogeremos tres premios. El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos seleccionados por la AHS. Los resultados se publicarán el 12 de abril, justo el día que concluye la Feria en Santiago de Cuba.
Nos comunicaremos con los ganadores a través del correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
Ocean Sur, la AHS y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.
En video, convocatoria al IV Concurso de Microrrelatos
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"Luz verde para un réquiem"
Nunca me gustaron los carros fúnebres. No se trata de superstición o fobia. Ni siquiera creo que sea debido a lo que transportan. Es más bien por el conductor. Alguien cuyo trabajo hace de la muerte un suceso comparable en sencillez a tomar un taxi me causa rabia. Tal vez sea la forma que tienen, esas cortinas grises y cortas que no dan duda sobre la posición del pasajero.Sea lo que sea los detesto y como suele suceder en casos de aversión injustificada, tengo predisposición para encontrarlos en los lugares menos comunes para un vehículo como ese. No obstante, verlo en el semáforo ese día no fue de los encuentros más sorprendentes. La lluvia era muy fuerte como para que me detuviera a sentir mi rabia habitual. Demasiados asuntos que controlar a la vez: la sombrilla en posición contraria al viento, la vista atenta al semáforo intentando recordar que luz me permitía cruzar la calle; los pies procurando no pisar charcos muy profundos y la boca maldiciendo aquel clima que teñía de negro los bajos de mi pantalón blanco. Imposible detenerme en mis reflexiones sobre el dichoso "carro de muertos". Así que crucé sin saber si era la luz correcta y por un ademán de mi cuerpo, el vehículo se detuvo.
Viajero
Llega al final de la carretera descendente hasta al antiguo fortín que, como parte del sistema defensivo de la ciudad, custodia esta desembocadura desde hace más de dos siglos.
“Es un lugar hermoso” – piensa, sobrecogido por el paisaje donde confluyen río y mar.
Él no viene a visitar las salas del enclave convertido en museo, sino a la caza de un fantasma. Horas antes, había recogido en su taxi a una turista que le dijo, asustada, que aquí vio el espectro translúcido de un hombre.
Aunque está convencido de que la mujer sufría los efectos de la insolación, ha decidido comprobar la historia por sí mismo. Un cuento de aparecidos puede incrementar las visitas a su página de Facebook y atraer clientes para su negocio.
Mientras camina por la batería, empieza a sentir mareos. Sospecha que está al desmayarse, pero le cuesta pedir auxilio.
Cuando recobra el conocimiento, se halla entre soldados españoles que resisten el ataque de un acorazado norteamericano. ¡Ha viajado atrás en el tiempo a 1898!
Dicen los guías de turismo en Matanzas que hace poco desapareció un chofer de alquiler en El Morrillo. Su auto estaba abandonado en el estacionamiento con el aviso: “Fuera de servicio”.
Título: La mejor pesadilla
Mi techo de madera y tejas comenzó a sonar y a levantarse hasta volar, mientras yo, muy asustado
y agazapado en una esquina del cuarto me protegía
para no salir volando. Algo me golpeo y estuve inconciente en el hospital algún tiempo. Dicen que estuve en coma, pero al despertar y regresar a la casa por poco no la conozco, pues el techo ahora es de placa y esta pintada. Las lágrimas se me saltaron al sentir todo el amor que convirtió mi pesadilla en Un sueño feliz.
"UNA SOMBRÍA DANZA FÚNEBRE"
Mientras remaba esa noche en medio de la tormenta, mi hermano Ramón divisó un objeto moviéndose a unos cien metros de él. Sin duda se trataba de otra balsa, y con personas en peligro que pedían ayuda. Las olas del encrespado Estrecho de la Florida le saltaban por sobre la cabeza, pero la corriente lo fue llevando hacia el sitio donde el pánico había hecho acto de presen¬cia. Los gritos de aquellas personas rebotaban como ecos en la densa bruma de la noche, llegándole ya más cercanos y horrendos. Fue entonces cuando él vìo volcarse aquella chalupa, y a una mujer caer de ella a las oscuras y frías aguas con una pequeña criatura en los brazos; al verlo, un quejido de espanto se le desencajó del alma, y maldijo el criminal acoso económico y financiero yanqui contra Cuba causante de tanta tragedia. Luego estuvo hurgando los alrededores de aquel cementerio de esperanzas, confiado en ver algunas de esas personas cerca de su balsa, pero fue en vano: todas desaparecieron.
Meses después, Ramón recordaba en cartas ese triste episodio, evocando cómo aquella madrugada, a ratos, aún podían verse restos de la destruida chalupa meciéndose sobre las olas, como bailando una sombría danza fúnebre...
el dios nuestro de cada día
Todavía se atreven a “enseñar” en las escuelas, como versión romántica, “que se denomina descubrimiento de América al acontecimiento histórico de 1492, consistente en la llegada de una expedición dirigida por Colón… etc.”. Pero la verdad, fue que llegaron revestidos de gran armadura (si hasta los confundieron con dioses) con caballería de asalto, perros “carniceros”, de presa…invadieron, saquearon, violaron, robaron…
cuentan que trajeron la peor ralea y muchos desempleados de la “corona” con enfermedades, epidemias y el vicio…con su empresa privada de evangelización nos dejaron la biblia, el credo, la fe, la virgen maría y dominicos, jesuitas, curas y otros parásitos…a muchos adoctrinaron, pero también muchos lucharon, se batieron por conservar su tierra, su cultura, sus rituales…y fueron masacrados, exterminados…con sevicia.
a “sangre, fuego y cruz” nos dejaron, nos engañaron y nos obligaron a conservar el –dios “nuestro” de cada día- el de Constantino, el de las cruzadas, el de la inquisición, el de la “puta de babilonia”…!el cristianismo!; que tanto daño ha causado por el mundo, a través de la historia…!
Todos mis recuerdos tienen vida propia, nada es invención aunque estén salidos de un impulso de sentidos de libertad. Dibujo en mi mente escribir como tomar un buen vino. Escribo por el placer infinito que produce en mí, es como vaciar las obsesiones que se agolpan en mi alma.
Cuba, el territorio más bello en mi mente. Allí dejaba atrás todos los recuerdos de mi familia, solo algunas fotos viejas me acompañaban en el viaje. Mi abuela, mujer de fuerte convicción y ternura, quedaba solo en mi memoria. Mi tía dejo alegría y comprensión infinita, imagen maravillosa de lo que todos querían. Mi madre ocupaba el espacio de soledad y tristeza.
Me despido del lugar que me vio nacer, viajo de mi país cálido a uno salvajemente frío. Entro al avión y coincido con un grupo de vacacionistas que regresan a su país, después de pasarla bien en el mío, me siento en el asiento equivocado y a gritos pelado me levanta un turista. Paso los check-in de los aeropuertos europeos sintiendo culpa sin haber hecho nada, escrutada y revisada.
Estoy de nuevo en el lugar donde yo pensé que no volvería, gracias a Dios que está saliendo un poco el sol y derritiendo la nieve, solo el resplandor de ese sol me hace bien, atraviesa los cristales de la terraza y me produce un indescriptible placer, es la ilusión del calor lo que me invade, pero es el calor de la calefacción de la habitación lo que siento.
En el bus oigo llorar a otra latina, le explicaba al esposo que nadie quiere jugar con su niña en la escuela, no la invitan a las fiestecitas infantiles, las madres solo le dicen que es muy pequeña de tamaño para jugar con sus hijas.
Camino por una calle desierta, la nieve cae sobre mí, pregunto por una dirección a una mujer que corría y me responde con una mala seña, esto en mi país no ocurriría. Llego al bus quebrada, con los ojos llenos de lagrimas contenida. Soy yo, algo está mal en mí.
(fragmento, para complacer los 1000 caracteres, de "No solo el cartero llama dos veces")
Habría podido explicarle que llevaba veinte años sin verla, que solo apenas había vuelto a saber de ella pero que había sido suficiente, primero, para revivir todo aquel amor, y después para hacerme decidir a ir a confesarle lo que había significado aquella mala decisión en el rumbo posterior de mi vida, que me había hecho comprender que ella representaba todo lo que había deseado, explicarle todo y obtener, al menos, su perdón, sin esperar nada más. Pero sabía que mi mujer nada entendería. Continué callado mientras continuaba con su sarta de insultos e injurias.
- ¡Di algo aunque sea, hijo de puta! Gritó ella. ¡Dímelo! ¡Dime ante mi cara que tú la has amado todo este tiempo!
- Nunca he dejado de amarla, dije, tomando el maletín y saliendo de la habitación.
- ¡Si cruzas por esa puerta, vas a perder todo! Amenazó mi mujer. Al verme seguir gritó: ¡te vas p’al carajo y no vuelvas más!
Solo tuve una respuesta de despedida, que resumía todo:
- Nada me importa. Hace muchos años que todo perdí.
……De cara al sol
Una lluvia de misiles impactaba la tierra que irritada daba paso al desesperado viento norte para sumir el Sur en una densa niebla radioactiva. ! Era la guerra ¡.Otra vez las potencias en desacuerdo, pero en esta ocasión ,equivocaban sus límites y cambiaban el destino de todos. Solo Manuel se abría paso entre toneladas de abióticos desechos inertes, y lo hacía, pues como trabajador civil de la base militar de mando conjunto, espero el golpe en uno de los hangares a prueba nuclear, aunque su brazo izquierdo no respondía! El golpe había sido atroz. Tenía un objetivo, una deuda que saldar, … tenía que cumplirle a su viejo que recordaba.
-¡Tú eres nativo de tierra de sudor y cobre, y ahoritica no tienes que servirle a nadiecito que venga de los paisotes de colores y vientos. -Pero Pa´.
-Ya se mijo, que solo recoge desechos, pero la culpa de matar la vaca como dar soga pa que otro amarre pata, es igualitita.
Y ahí mismo, siempre quedaba ante él, entregándole aquel enigmático libro de letras doradas difícil de olvidar. Apuró el paso hacia el delta de la montaña; al fin, antes sus ojos , la biblioteca municipal, entró en busca de su tío Gerónimo ,que aunque cayera la bomba atómica prometió nunca faltar y servirle a todo aquel que leyera o se interesara en ver figuritas como lo hacía la mayoría pueblo. Ahí estaba, cómodamente recostado y quejumbroso sobre una quebrada tabla en el epicentro de un holocausto de libros destrozados mientras sonreía.
-Te esperaba, …. Aaaah (mientras extendía su brazo en un quejido). – Aquí tienes.
Le entregaba un libro cubierto de polvo atómico, que al pasarle su mano por primera vez dejaba al descubierto su título en dorado, Manuel sonrió y lo beso en lágrimas para llevar el puño cerrado de su pecho al suyo.
-Sobrinote, recuerda siempre y ahoritica las palabras de aquel gran pequeño del caribe amigo del tataratatara Evónimo; `` La muerte no es verdad cuando se ha cumplido la misión de la vida´´
Sus ojos volvieron a sonreír de lágrimas
-Anda…vete.( lo despedía con un puño y un pulgar optimista que sobresalía)
Retomo el paso, ahora con más prisa, pues la radio municipal por los altoparlantes aun en servicio y compulsivamente, radiaba temas tradicionales para el buen destino de las almas nativas e informaba.
-Última noticia, última noticia ``Los experto de la ONU informan que gran parte del planeta está afectada por el ataque nuclear, lo que unido a otros problemas que veníamos arrastrando sin resolver, pone a nuestra especie en peligro y que solo el amor de unos a otros y a la obra que realizamos no dará la salvación,! FUERZA PLANETA!
Manuel hilvano el camino ``Paso del Lagarto´´ que desde sus ancestros se podía llegar a la cima de la montaña en treinta minutos ante las tres horas de los conquistadores. Al llegar un viento todavía limpio golpeo su cara el cabello abandonaba la frente con gotas de sudor, acomodo la espalda a uno de los monolitos vivientes al sentarse y mientras tomaba agua miro al horizonte para comprobar que todo su mundo conocido estaba cubierto por un mar radioactivo excepto pequeñas islas otroras cimas, tomo otro buche de agua, saco el libro que de una caricia volvió a limpiar su título dorado, sonrió nuevamente con sus ojos, lo abrió en la primera página y…
``Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevo a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y caña brava..´´
Se detuvo, miró las cimas cercanas que se derretían, cerró los ojos, levantó la cabeza hacia el cielo y por un instante conoció el rostro de la mujer que le fue impedido tener, los hijos que habría de concebir y todos sus instantes felices compartidos en fracciones de segundos, otra vez un torrente de lágrimas acariciaban la sonrisa y pensó.
-¿Podría llamar mi vida real? , no, pues nunca ocurrió
-¿Podría llamarla maravillosa?, no, pues nunca fue real
-Pero estos pequeños segundos han sido maravillosamente reales
Abrió sus ojos, que vencidos por el sol volvió a cerrar y solo abrió la boca para decirse.
-Comienza al fin con el morir la vida…..de cara al sol.
……De cara al sol
Una lluvia de misiles impactaba la tierra que irritada daba paso al desesperado viento norte para sumir el Sur en una densa niebla radioactiva. ! Era la guerra ¡.Otra vez las potencias en desacuerdo, pero en esta ocasión ,equivocaban sus límites y cambiaban el destino de todos. Solo Manuel se abría paso entre toneladas de abióticos desechos inertes, y lo hacía, pues como trabajador civil de la base militar de mando conjunto, espero el golpe en uno de los hangares a prueba nuclear, aunque su brazo izquierdo no respondía! El golpe había sido atroz. Tenía un objetivo, una deuda que saldar, … tenía que cumplirle a su viejo que recordaba.
-¡Tú eres nativo de tierra de sudor y cobre, y ahoritica no tienes que servirle a nadiecito que venga de los paisotes de colores y vientos. -Pero Pa´.
-Ya se mijo, que solo recoge desechos, pero la culpa de matar la vaca como dar soga pa que otro amarre pata, es igualitita.
Y ahí mismo, siempre quedaba ante él, entregándole aquel enigmático libro de letras doradas difícil de olvidar. Apuró el paso hacia el delta de la montaña; al fin, antes sus ojos , la biblioteca municipal, entró en busca de su tío Gerónimo ,que aunque cayera la bomba atómica prometió nunca faltar y servirle a todo aquel que leyera o se interesara en ver figuritas como lo hacía la mayoría pueblo. Ahí estaba, cómodamente recostado y quejumbroso sobre una quebrada tabla en el epicentro de un holocausto de libros destrozados mientras sonreía.
-Te esperaba, …. Aaaah (mientras extendía su brazo en un quejido). – Aquí tienes.
Le entregaba un libro cubierto de polvo atómico, que al pasarle su mano por primera vez dejaba al descubierto su título en dorado, Manuel sonrió y lo beso en lágrimas para llevar el puño cerrado de su pecho al suyo.
-Sobrinote, recuerda siempre y ahoritica las palabras de aquel gran pequeño del caribe amigo del tataratatara Evónimo; `` La muerte no es verdad cuando se ha cumplido la misión de la vida´´
Sus ojos volvieron a sonreír de lágrimas
-Anda…vete.( lo despedía con un puño y un pulgar optimista que sobresalía)
Retomo el paso, ahora con más prisa, pues la radio municipal por los altoparlantes aun en servicio y compulsivamente, radiaba temas tradicionales para el buen destino de las almas nativas e informaba.
-Última noticia, última noticia ``Los experto de la ONU informan que gran parte del planeta está afectada por el ataque nuclear, lo que unido a otros problemas que veníamos arrastrando sin resolver, pone a nuestra especie en peligro y que solo el amor de unos a otros y a la obra que realizamos no dará la salvación,! FUERZA PLANETA!
Manuel hilvano el camino ``Paso del Lagarto´´ que desde sus ancestros se podía llegar a la cima de la montaña en treinta minutos ante las tres horas de los conquistadores. Al llegar un viento todavía limpio golpeo su cara el cabello abandonaba la frente con gotas de sudor, acomodo la espalda a uno de los monolitos vivientes al sentarse y mientras tomaba agua miro al horizonte para comprobar que todo su mundo conocido estaba cubierto por un mar radioactivo excepto pequeñas islas otroras cimas, tomo otro buche de agua, saco el libro que de una caricia volvió a limpiar su título dorado, sonrió nuevamente con sus ojos, lo abrió en la primera página y…
``Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevo a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y caña brava..´´
Se detuvo, miró las cimas cercanas que se derretían, cerró los ojos, levantó la cabeza hacia el cielo y por un instante conoció el rostro de la mujer que le fue impedido tener, los hijos que habría de concebir y todos sus instantes felices compartidos en fracciones de segundos, otra vez un torrente de lágrimas acariciaban la sonrisa y pensó.
-¿Podría llamar mi vida real? , no, pues nunca ocurrió
-¿Podría llamarla maravillosa?, no, pues nunca fue real
-Pero estos pequeños segundos han sido maravillosamente reales
Abrió sus ojos, que vencidos por el sol volvió a cerrar y solo abrió la boca para decirse.
-Comienza al fin con el morir la vida…..de cara al sol.
De pronto una llamada hizo temblar mis entrañas, me comunican que mi perrita Mulam se ha perdido. Escribí en Internet, en la TV, Aniplan protección animal, una pequinesa color champán, bella para sus años y una cardiopatía inmensa.
Nadie me ha avisado, pero aún tengo la esperanza de que aparezca, Mulam ha recorrido conmigo 14 años de mi vida. Cuando me fui de viaje dormía en la entrada de mi puerta, esperando a que yo llegara algún día. No llegue y ella se fue, todavía aún la lloro y deseo que si alguien ve una pequinesa viejita, me avise, para que cuando su vida finalice yo estar al lado de ella, dándole fuerzas, el dolor de no encontrarla me quema, la tengo grabada en lo más profundo como una huella.
Me siento culpable por viajar y no esperarla, necesitaba viajar, estar con mi hija, pero hubiera sido perfecto estar con las dos.
Sé que todos los cubanos nos amamos y si buscamos a Mulam lograremos encontrarla.
Ahora dejo sola a mi hija con todos los riesgos que la vida nos enseña y otro dolor se acerca, esperar de nuevo 3 meses, para poder verla. Me he quedado sola sin mi hija y sin mi perra, aunque mi amor no termina aunque yo no pueda verlas.
A todos los que han amado a sus perros, ayúdenme a encontrar a MULAM, se ha perdido, por favor, llame a mi puerta si alguien la encuentra. Mi correo es miriamfdez2019@gmail.com
favor confirmar recibo microrelato " el dios nuestro de cada dia"... gracias
Los ojos de Babel
¡Corre, Charlie! Se está acercando... Le decía a mi amigo mientras él trataba de aminorar su paso para no dejarme atrás. Aún podía percibir el aliento de nuestro perseguidor y su rugido helaba mi sangre, a la vez que apresuraba mi marcha. Sabía que si lográbamos cruzar estaríamos salvados, hasta que veo a Charlie saltando y moviendo su cola de alegría.
¡Estamos salvados, amigo! Conseguimos la pluma de Babel. Al fin tus ladridos tienen sentido para mí.
Thomas, Thomas ¿qué pasa? ¿Por qué estás tan feliz? Hace poco éramos perseguidos por un oso pardo, ahora sostienes una pluma de paloma y saltas como loco de alegría... Thomas, quizás no pueda entender lo que hablas, pero sé lo que me dicen tus ojos.
A partir de ese día, mis pequeños, Thomas fue muy diferente. A través de sus ojos yo sentía que nos podíamos comunicar. Por eso, cada 11 de diciembre visitamos esta tumba porque quiero que conozcan la historia de quien tanto nos cuidó.
Caía la tarde y se veían cachorros ladrando y saltando; detrás un perro grande caminaba despacio y con tristeza. Al final, podía verse una lápida en la que se leía: Thomas Gauss (1981- 2001) un amante de perros, con una mente perdida y unos ojos que tocaban el alma.
Esporádica. (arreglo definitivo)
Ella se arrodilla implorándole. No con una lágrima, no con el semblante arrepentido por su falta ni con el peso acostumbrado que se siente cuando abraza la tristeza, que infinita, tiende a colgarse desgajada. Aun así, se arrodilla ante el ego abrumador de quien le oprime.
Ella lo hace todo pero no recibe nada. Él cada noche la golpea y humilla, la levanta y abraza. Cada nauseabundo fin del día sus rodillas, partícipes del beso de la alfombra sucia de la sala, huelen a rasguños de costumbre mientras él, víctima del orgasmo de poder, eyacula prepotencia dominante. Ella se arrodilla pidiéndole perdón. El suelo besa cómplice.
El sodomiza su pelo; pero ella sonríe.
Él hace lo que ordena su rutina mientras ella dibuja el nombre de otro con la esperma prematura, porque sabe que él obtiene cada noche lo que quiere mientras ella solo ama, fornica y se masturba cuando puede…
Él es el burócrata clasista; ella la libertad de expresión…
Efugio
Me desperté más temprano de lo normal eran las tres a.m. Increíblemente pude controlarme un poco, pero necesitaba más. Fui guiado por las sombras hacia un callejón oscuro y al final la única luz iluminaba a una ruda muchacha de "buen corazón" que decía -son 100 pesos- Obtuve un poco más de té, lo tomé encerrado en mi cuarto. De repente fuertes dolores de estómago comenzaron a llegar. Me tiré a la bañera, allí jugué un rato con las estrellitas y los caballitos de mar. Todo se nubló, lo que era mi casa se convirtió en un extraño lugar con cosas sin sentido como: bellas bailarinas de té blanco, lucecitas parpadeantes, sentí un fuerte dolor en el pecho como si me lo apretaran. Cuando quería salir de aquel sitio caí en el suelo de té blanco, intentaba incorporarme, escuchaba cómo las doncellas se reían de mí siniestramente. Desperté en el hospital conectado a unas máquinas y ya no sentía tanta hambre. Me dijeron los doctores que pronto sería pasado.
Isabella morales reyes
Tras haberla dejado su esposo por ir en busca de su sueño ella quedó sola con sus dos hijos uno pequeño de 4 años y otra de 11 años de edad. Con sus 37 años de edad ella se sentía con fuerzas suficientes para seguir adelante luchando por sus hijos y pensó que sería fácil. Al principio puso todo su empeño y contaba con el apoyo de su mamá y papá pero ambos trabajaban , su mamá alquilaba su apartamento a extranjeros y nunca tenía tiempo y su papá trabajaba como jefe de mantenimiento de un banco casi siempre complicado. Vivía en un edificio en medio de Centro Habana en un apartamento en un segundo piso que el cual ya no era como hacía ya 12 años solo quedaba un solar lleno de habitaciones ocupados por personas dichos casos sociales y mal llamados palestinos convirtiendo el edificio en un completo solar con tanques de agua medios rotos por doquier tendederas de ropas en el pasillo , brujerías en la puerta , la escalera sucia todo un desastre. Rodeada de toda esa podredumbre para rematar sus vecinos no eran muy buenas personas al contrario todos llenos de envidia por sus buenas condiciones en su amplio apartamento donde le había dejado su esposo. Se sintió sola, a veces lloraba su hijo pequeño le preguntaba dónde está papá cuando llega eso le desgarraba el corazón porque sabía que él no entendería la respuesta , su hermanita lo consolaba con juegos y canciones pero el solo lloraba y gritaba por su padre ella ensordecida ya no sabía que hacer. Un día le aconsejaron llevar al niño al cicologo y así lo hizo la doctora al escuchar la explicación de la madre le respondió - el está pasando por un duelo aunque su padre no halla muerto y usted también - y les recetó tomar gotas florales para sedarlos. Así lo hizo.
En esos momentos no estaba trabajando y esto lo supieron en el círculo infantil del niño por algún vecino y que el padre les mandaba dinero por lo cual la directora y la administradora del mismo la citaron al círculo y le comunicaron que tenía una semana para buscar trabajo o el niño sería dado de baja del círculo infantil., claro q aquel extremismo solo era buscando algo de dinero. Pero ella no cayó en su juego , aunque aquello fue muy duro para ella acto seguido salió a buscar trabajo. Tenia un buen currículo graduada de telecomunicaciones pero de momento solo le ofrecían auxiliar de limpieza en todos los lugares que fue. Comenzó a trabajar en la casa de cultura de auxiliar de limpieza , por sus niños haría cualquier cosa fue difícil pero logró mantener el círculo infantil. Al pasar un mes paso hacer instructora de arte iba mejorando laboralmente. Pero ella no podía escuchar ninguna música romántica le recordaba a su esposo y rompía en llanto. Llena de tristeza y de incomprensión rodeada de vecinos envidiosos y mal intencionados comenzó a buscar permuta.....
¿Cuándo y cómo conocí a Silvio?
Año 1973. Mes Septiembre. Día 4. Hora 8 pm. Lugar Teatro Caupolicán. Santiago de Chile. Actividad Acto por la celebración del Aniversario 40 de la fundación de las Juventudes Comunistas de Chile, La Jota. Asistencia. Unas 15,000 personas la mayoría jóvenes.
Aun hoy es difícil encontrar un joven chileno, con la excepción de los de origen más derechista, que en algún instante de la vida no haya tenido un sentimiento de simpatía o no se haya identificado más o menos con los ideales de La Jota. Creo que tiene que ver más con la condición de juventud que con ser o no comunista. Es independiente si días, meses o años después no se tenga nada que ver con los ideales que en su momento le hicieron sentirse identificado o identificada con ella.
Yo había recibido el carnet de La Jota ese año. Tenía trece años de edad. El documento era un cuadernillo con cubierta de plástico azul que al abrir se veía el nombre de militante, una hoz y un martillo, año, mes, día y alguna otra cosa más.
El hecho es que tal vez, por mostrar una prematura madurez política, o por aparentar más edad, terminé perteneciendo al grupo de autodefensa de La Jota del Comité Regional Cordillera. El colegio donde estudiaba quedaba en Ñuñoa y era donde me tocaba.
Así me vi ese día en el Caupolicán con la responsabilidad militante de vigilar durante el acto, desde lo alto del “gallinero” del teatro, cualquier hecho que amenazara el normal desarrollo de la conmemoración.
En medio de la algarabía de miles de jóvenes presentes que gritaban miles de consignas, acompañados de cientos de las más disímiles banderas, entró al escenario con guitarra en mano...Silvio Rodríguez. En aquellos días una guitarra símbolizaba toda la lucha. Se hizo un silencio implacable. Silvio comenzó a cantar.
Año 1978. Mes Septiembre. Día 4. Hora 6 pm. Lugar Teatro Hubert de Blanc, La Habana. Actividad. Acto de Solidaridad con la Lucha de Pueblo de Chile. Asistencia. Unas 15 o 18 personas todos jóvenes.
Este es un pequeño teatro con capacidad no mayor de 30 personas, yo tenía 18 años y solo uno estudiando en La Habana, todo un “semi niño asustado mirando a la gente”. Con lo que aún me quedaba de disciplina de jotoso asistí al acto sin saber realmente lo que me esperaba. Con exactitud las luces se apagaron a las 6, los focos apuntaron a un banco, un micrófono y un atril, segundos después entró al escenario…Silvio Rodríguez. Igual, con guitarra en mano. Se produjo un silencio instantáneo, el aire del pequeño teatro se congeló, el tiempo se detuvo. Sin mediar palabras inició el concierto jugando con los acordes de la primera canción.
Ese día mi presencia viajó al acto del teatro Caupolicán y entendí cuando Silvio dice en su canción “Santiago de Chile”:
“Allí nuestra canción se hizo pequeña,
entre la multitud desesperada.
Un poderoso canto de la tierra era quién mas cantaba"
La pesca en el puntalón
Antes de salir a la calle con dirección al muelle le decía “no sientas miedo”. La mujer sentía unos instantes de calma y le volvían los tormentos aunque agradecía el gesto.
El Curry se repetía la frase cuando pescaba en el puntalón que era el lugar donde durante la luna llena de mayo se juntaba el pargo criollo para desovar en masa según la dirección de la corriente marina que guiaba el movimiento del cardumen. Seguía la luna de junio que traía la rabirrubia, la de julio la biajaiba y hacia noviembre, la cherna.
Mar afuera, de día o de noche, con los vientos a su favor o en su contra, como una máquina voraz mientras las manos en carne viva se lo permitían subía los peces desde unos cuarenta metros de profundidad hacia la cubierta del barco.
Se asistía de un cordel de nailon, una buena plomada, un anzuelo N° 5 engarzado con una sardina de carnada, la destreza de sus movimientos, la agudeza de los sentidos que le hacían saber el momento justo cuando el pez mordía el anzuelo. Lo acompañaban tres compañeros en la faena.
Los patrones de las demás embarcaciones seguían de cerca sus maniobras para conseguir la captura que les tranquilizaba la codicia y el esfuerzo realizado. Sabían que el éxito de la campaña estaba en cuán rápido seguían al Curry cuando perseguía la mancha.
El patrón más inteligente y habilidoso para la pesca en el puntalón, a quién buscaban año tras año siguiendo las lunas llenas.
Elaine veía fijamente por la ventana mientras los colores del atardecer se adueñaban del cielo, perdida en sus pensamientos, sin un destino fijo donde detener su mirada. Mientras ponía un poco de orden en sus cabellos largos y rubios escuchaba atentamente la melodía de la caja de música junto al retrato familiar. Percibe unos pasos acercándose a la puerta del dormitorio y, mirando hacia allí se apresuró en cerrar la caja de música y abrir la puerta.
-¿Necesitas algo, madre? – preguntó asomando la cabeza –
-No demasiado. – respondió la interrogada mientras empujaba la puerta y entraba en la habitación –
-Entonces… ¿A qué debo el “placer” de su tu visita?
-Debes imaginártelo, sabes qué día es hoy. – dijo caminando por el dormitorio analizando con desagrado cada centímetro del lugar hasta terminar en la caja de música –
-Sí, tengo una idea. – asiente Elaine – Déjate de rodeos y dime a qué has venido. – exige –
-Es increíble que el color de tus cabellos no afecte tu cerebro. – alega irónicamente su madre – Hoy es el cumpleaños de tu hermano Julian y no quiero que lo arruines. – habla firmemente –Como lo arruinas todo. – agrega – Te necesito decente, respetuosa y sobre todo callada. Actúa como si de verdad pertenecieras a la familia.
-¿Acaso no lo soy? – le enfrenta Elaine –Tú fuiste la que quiso hacer de alma bondadosa al “adoptarme”, yo no te obligué. – agrega encogiéndose de hombros –
-Ten cuidado cómo te diriges a mí. – habla aún más fuerte su madre – Puede que no te haya parido, pero aún así eres mi hija para el mundo. – le mira estrechando la mirada
-Te daré un concejo, no pongas a prueba mi paciencia, porque así como te encontré te puedo desaparecer. – con un rápido movimiento señaló hacia el armario – Haz lo que tienes que hacer. – giró sobre sus talones y comenzó a andar hacia la salida – Recuerda, no quiero problemas.
Abandonó el lugar si siquiera cerrar la puerta ni mirarle una vez más.
Elaine quedó allí, con la mirada perdida en el vacío. Suspiró pesadamente tratando de liberar algo de tensión y, se dirigió al armario con el fin de encontrar algo apropiado para la fiesta.
En la noche los invitados se movían por el salón en la planta baja mientras Elaine daba los últimos retoques a su atuendo. Mirándose en el espejo se sintió orgullosa de sí misma por el buen trabajo logrado, teniendo en cuenta que lo había hecho todo sola.
Cubría su cuerpo un vestido azul con mangas ceñidas por los hombros hasta soltarse en las muñecas; un escote poco pronunciado que ajustaba cómodamente sus voluptuosos pechos; además de la falda lisa hasta el suelo con unos ligeros adornos de tribales. Sus cabellos peinados en una trenza larga hasta la cintura adornada por una cinta de plata y unas horquillas, sosteniendo los mechones de pelo que puedan escapar del tocado.
Sonríe a su reflejo una vez más. Quizás su hermano sintiera el mismo orgullo al verle. Después de todo el empeño que puso en verse bien fue solo por él.
La música de la fiesta llega a su habitación, por lo que decide abandonar el cuarto, no sin antes tomar una fuerte bocanada de aire y darse ánimos para enfrentar a la muchedumbre que ocupaba su casa. Saliendo de la habitación encuentra a su hermano en el umbral de la puerta.
-Hola. – la saluda mientras se acerca a ella y le envuelve en un abrazo –
-Hola y felicidades.
-Estás…hermosa. – dijo separándose y contemplándole de arriba abajo – Definitivamente hoy tendré que detener toda una horda de hombres que querrán acercarse a ti.
-Estás exagerando. – rechaza entre risas – Solo hice lo posible por no avergonzarte.
-¿Por qué crees que lo harías? Eres mi mayor orgullo y, créeme cuando digo que seré el hermano más feliz del mundo al poder presumirte. – haciendo una reverencia preguntó – -¿Me haría el honor de acompañarme esta noche bella dama?
Ella sonrió y colocó sobre la mano extendida por él, dejando que le guiara. En el sinfín de escalones entrelazados por el viven de los pliegues del vestido, Elaine comenzaba a crear esperanzas respecto a la velada, tenía el presentimiento de algo estaba por ocurrir, algo que cambiaría su vida. No entendía el por qué de sesos pensamientos, pero se sentía ansiosa.
El beso
La tarde, clara y fresca, parecía prometedora. El sol jugaba con algunas nubes en el cielo siempre azul. Para estarse acercando el verano parecía un perfecto primer día de primavera.
-Un último examen y para mí ya habrá llegado el verano.
Con cara de felicidad perdía su mirada entre las blancas nubes. Cuando la brisa soplaba, cerraba sus ojos y dejaba mecer sus cabellos negros por el viento. Balanceaba sus pies que colgaban del borde del portal y sonreía. Solo esperaba máximos en las notas de sus exámenes finales. Tenía todas las vacaciones planeadas. Viajaría mucho, iría a la playa, a un río, emprendería una aventura con sus amigas, solo para cambiar la rutina de las vacaciones.
Así podría comenzar un nuevo curso totalmente diferente, en una nueva escuela, con nuevos aires, conocería nuevas personas y se plantearía nuevas metas para la vida. Podía hacerlo. Siempre se puede comenzar con una nueva página en blanco, cuando el último capítulo de tu vida anterior lo has cerrado sin error alguno.
¿Era así?
¿Lo había cerrado sin error alguno?
¿Quedaba algo por arreglar o algo más que agregar?
No parecía estar segura del todo. Pese a que había triunfado como estudiante. Que poseía las mejores amigas que pudiera desear. La familia acogedora que siempre te apoya. Y había logrado vencer todas sus metas. Se sentía vacía, algo le faltaba.
Vencer todas sus metas, bueno, casi todas…le quedaba al menos una, la cual no le parecía imposible, no la había cumplido por ello, sino por no arriesgarlo todo por nada y miedo a equivocarse. Le faltaba…
El portón de la cerca se abrió chirriando los goznes. Ese sonido la devolvió a la realidad.
Allí estaba ella, sentada en el portal de su casa, con un cuaderno de notas sobre las rodillas y un lápiz en el pelo.
Hasta allí se acercaba él, con ese cabello negro totalmente despeinado como solo le gustaba a ella (y a él, por supuesto), esa sonrisa franca y de linda que enloquecía a más de la mitad de las chicas de la localidad. Con ese andar típico que deja mucho que desear. Bajo el brazo, un cuaderno de notas y un pesado libro con un montón de papelitos en colores señalando diferentes páginas.
Ella había olvidado que iba a estudiar con él…el más inteligente de su grupo y su única meta frustrada.
Tras el breve saludo comenzó la tortura, digo, el estudio. Realmente no le urgía estudiar, y de no haberse puesto a pensar qué le quedaba por hacer, ahora el estudio no le pareciese una tormento.
Sobre sus rodillas tenía el libro abierto, el dedo de él iba y venía de un lugar a otro, señalando líneas con palabras que ella no veía. Los labios de él pronunciaban sonidos que solo él escuchaba, a ella solo llegaba su aliento bien cerquita de la nuca haciéndole cosquillas.
Tengo que hacer algo o voy a enloquecer, el no saber es peor que nada.
-Y durante este período…
-¿Crees que te falte algo por hacer antes de cambiar a la Universidad? – interrumpió ella –
-¿Algo como qué? – dijo él sin separar los ojos de la lectura –
-No lo sé. – dijo ella ojeando el libro – Como…como que esperas algo más de alguien.
-La verdad, no espero mucho de las personas, esperar siempre duele. Por lo general tomo la iniciativa. ¿Esperas algo de alguien?
Y como luego de señalar un párrafo con marcador en el libro, comenzara a transcribirlo para su cuaderno, ella hizo lo mismo y la pregunta quedó suspendida en el aire.
Esperar siempre duele. Dímelo a mí. ¿Tomar la iniciativa? No creo que pueda.
Cesaron de escribir. Él señaló otro párrafo y comenzaron a leer. Un silencio profundo los envolvía.
¿Cuánto iba a durar?
Ella quería saberlo. El solo escuchar el aliento de él, y en su interior los latidos desenfrenados de su corazón la estaba matando.
Tenía que ponerle fin a aquello, fin a su sufrimiento.
Alzaron la cabeza los dos a un tiempo… sus ojos se hallaron y sucedió un beso.
Ella
Ella se llama Amanda,una niña rubia con ojos que parecen de angel,transmite paz e inocencia con una mirada,vivía con sus padres y un hermano un poco mayor que ella, creció en una familia convencional,donde solo existía amor y una vida de lujos,donde el almuerzo los domingos eran en un lugar ameno con un paisaje campestre y la familia reunida,las cenas eran pizza en la casa con todos sentados en la mesa haciendo uso de algún juego entretenido o viendo una película de risas; así era su vida.Un día todo cambió, ese seno familiar se vió afectado,murió la armonía y la dicha,comenzó la discordia y el sufrimiento.Mientras sus ojos azules se empañaban como un espejo y se asomaban pequeñas gotas de rocío,veía su vida desmoronada y la falta de amor entre sus padres se hacía cada vez más evidente.Cumplió las 15 primaveras y su vida no era la más hermosa, carecía de momentos felices,de comprensión y apoyo de sus seres más queridos,era retraída, sin amigos;se enamoró de quien le dijo frases hechas con la mismisima seda de la luna y el olor de las nubes.La engañaron muchas veces y sufría en las noches cuando hablaba con su almohada,nadie la vió caer, nadie la vió esfumarse.Buscaba el afecto que le faltaba en su casa en una falsa relación, donde solo se aprovechaban de ella, hasta que con puñaladas en el alma y llamaradas en el pecho,esa historia terminó.De la misma manera sucedió con sus padres y tuvo que elegir con quien vivir, la situación más dificil que le había tocado enfrentar.
-Papá me necesita, pensó… y ahí encontró su respuesta. Sentía la fría distancia de su madre día a dia, necesitaba consejos, necesitaba una amiga, allí no la tenía.Ella descubrió la causa de tan poca cercanía y es que la vida de su madre también estaba cambiando,se estaba enamorando de alguien que le hacía ver la vida de una manera diferente, que la hacía sentir joven de nuevo,la intriga de aquella misteriosa persona que la hacía sonreír estaba en el aire.Nadie sabía porque ocultaba un amor que la había hecho tan feliz, que hasta la atención a sus hijos le había artrebatado. Amanda intentaba acercarse a diario y solo sentía rechazo,dejó de insistir.Su padre no la ayudaba y ella luchaba sola: contra estudios, los quehaceres de la casa y el sufrimiento insoportable de no sentirse querida.Sin conocer los detalles de la relación amorosa de su madre, una persona la buscó y le confesó el amor que estaba viviendo con ella, solo le contó de momentos bellos,le contó de planes, le contó de viajes, le contó de todo.Mientras tomaba aire y asimilaba esas palabras,su mente le dio mil vueltas y no entendía nada, no entendía por que Gladys hablaba de la mujer que le dio la vida. Su madre se había enamorado de una persona de su mismo sexo, por eso ocultaba la relación, por eso se distanciaba, por eso se avergonzaba. -Es fuerte,se dijo, pero es mi madre, me trajo a este mundo y me educó como una persona con muchos valores y sin ningún prejuicio.Si ella es feliz, yo soy feliz… alegó, -Solo dile que la extraño, que necesito su abrazo cálido y su comprensión extrema, que me hacen falta sus regaños cuando me equivoco y sus halagos cuando soy capaz de lograr algo. Solo dile que yo la necesito.Pensó que las cosas cambíarían y que volvería a sentir la mano de su madre, pero no fue así, solo recibió un poco más de descuido y abandono. El tiempo pasaba y volvió a conocer el amor, esta vez de una persona mejor, que la cuida, la respeta y la atiende,buscó en esta relación una familia.A su padre todo gasto le parecía inapropiado y excesivo, su novio la consintió, le brindó lo que necesitaba y más, la cuidó como nadie antes, pero ya era demasiado tarde,estaba desilucionada del amor y no creía en la vida para siempre,se sentía imposible de querer pues ni su padre ni su madre eran capaces de amarla y la habían alejado que habría hecho mal para no tener el único amor que por obligación debemos recibir todos al nacer. Ella no sabía. Un día se sintió mareada, estaba mal, no sabía que pasaba con ella, no entendía que tenía,ella estaba embarazada con tan solo 16 años. Vió en ese pedacito de ella la fuerza para continuar luchando, el motor impulsor de su vida,la personita que podría convertirse en su rayo de luz, en alguien a quien entregarle todo ese amor contenido, todos esos sentimientos que su corazón albergó durante tantos años de carencia. Pero no era lo correcto a tan corta edad, a tan lejos de tener una vida estable y a tan cerca de obtener una carrera.
–No es lo correcto, pero es lo que quiero, me dijo. Sus padres la ofendieron,la criticaron, la menospreciaron y no la apoyaron, la hiceron sentir que ese peso caía sobre su espalada y debía actuar como “la mujer que era”, si para tener relaciones sexuales, era mujer, para ocuparse “del problema” también lo era.Tomó los consejos que le brindraron, incluso los míos, no era el momento y tenía que garantizarse un futuro, un hijo no es una carga pero si trae consigo muchos impedimentos. Ella acudió a mi, yo la ayudé, yo estuve allí, he sostenido su mano cuando me ha necesitado y ha llorado en mi hombro cuando ha estado triste como la noche sin sus estrellas, yo la he consolado, yo la he animado. Ella ha sufrido bastante,ella tiene una historia.
No puedo entender como en momentos tan díficiles las personas de quienes más esperamos,son capaces de abandonarnos, cada persona tiene una historia, el embarazo prematuro, las enfermedades y la mayoría de las problemas que tienen los adolescentes por descuidarse se debe en gran parte a la falta de comunicación con los padres,a la falta de afecto y confianza que les brindan a sus hijos.La solución?... estar ahí para ellos en todo momento.
"Sólo lo bueno"
Plena alborada en pocos instantes
No falta nada;
Sólo el suspiro de una mujer que no es amada
Sólo el colapso del amor de una mala madre
Sólo el dolor del hombre menos miserable
Sólo la sonrisa del niño desdichado
Sólo la inteligencia del ignorante
Sólo la disciplina del alumno malcriado
Sólo la firmeza del militar atrincherado
Sólo la justicia de un mal presidente
Sólo la presencia de ese padre ausente
Sólo la salud de ese pobre enfermo
Sólo la limpieza del corral de un cerdo
Sólo la humildad del vanagloriado
Sólo la amistad de aquel traicionado
No falta nada; sólo lo bueno.
Bello.
¿Quién quiere ser alguien? ¿Para que ser alguien? Si sólo cuando soy nadie no tengo nada, y es entonces, la vida, todo lo hermosa que puede ser. Está todo donde debe estar, y es todo cómo debe ser.
...calle arriba, me detengo, una gota rueda señalanadome la temperatura ambiente, algo frío me vendría bien, decido seguir, calle abajo casi infinita, la cantidad de personas para el ómnibus me dicen q la jornada acaba, un desconocido nos da las buenas tardes a todos, la esquina llena de niños corriendo detrás de una pelota sin color, felicidad en sus rostros. Sigo, pasó entre carros veloces, del otro lado observo todo el recorrido, una bandera ondea en lo alto, me siento sobre un muro frente a un cuadro azul gigante con sonido relajante. La alegría me invade de haber nacido en esta isla.
muy lindo escrito .me encanto refleja la realidad diaria de todos los cubanos.muy lindo ,me encantó
" El nido ".
¿ Era la luz del sol? Mil años atrás en un escrito de los sumerios habían encontrado el resplandor. Apartó los miedos con sus ojos grandes. La piedra se le hizo polvo entre las manos y aún así pudo salvar cada letra.
Uff ya me recuerdo, se cayó el sistema, el correo se quedó sin enviar y el pedido se quedó tristemente en esa ,recordando que todavía existe la bandeja de entrada ,pero recuerdo desilusionadamente mis desespereos por encontrar al culpable y recorrer toda la entidad ,mis esfuerzos fueron en vano esa plena mañana en la que mis fantasmas de problemas se atrevían hacerme compañía en mi soledad ,los teléfonos se quedaron timbrando con el sonido del bip aun del otro lado ,y yo parecía nerviosa por querer salvar el mundo con ese correo.y ahí escuche tu voz ,esa voz de ensueño que me salvó en medio de la locura ,la sentí tan sutil tan dulce ,parecía una idea loca y dementre el acercarme a ti era una tentación imposible de resistir ,a brillantes y grandes ojos ,y tu voz resonaba en mis oídos ,fui y te vi no tengo descripción para ese momento solo se que te dije :
-hola
…….una conversación y el sistema volvió tal cual perfecta conexión de los atros resulto el conocerte .y saber que todo comenzó con un fallo del sistema. uff que alivio el correo por fin se envió
muy lindo interesante relato
El guerrero
Otra vez aturdido por le golpe, otra vez arrastrado por la suerte a esta realidad que le acoge. La blandida espada rota, y quiere la armadura dejar al descubierto pedazos de su alma que ya no sabe que mas parches acomodar en una armadura recurrentemente maltrecha, el escudo a medio camino entre el suelo y sus manos. Su paupérrimo estado le muestra al guerrero cuan fácil fue para ella encajar las flechas, romper traviesas y atravesar carne, sangre e ilusión. Sentado en una piedra al lado del camino, sabe que para salvar su vida debe volver a girar la rueda de la fortuna. Legendaria es su perseverancia y su tesón, deja en la arena el cuadro de la amada y se dispone a una nueva arremetida. No le importa esta vez enfrentar a gigantes molinos de vientos. Le queda un solo poder de invocación, bien utilizado sabe que esta vez solo le es permitido ganar o fenecer. Pues al poder del amor solo se le debe llamar cuando corresponde. Aun con la cimitarra maltrecha sabe que si es verdadero el sentimiento no hay materia adonde imprima forma el favor. Hecho andar hacia el pedregoso camino de la vida, levanta el recuadro de la traidora que lo dejase en menesteroso estado y alzando la voz parafraseando un viejo soneto le increpa al mismo: “Ojo, si ha quedado en vos de la vista el mismo efecto, que me encendió con fuegos tan excesivos, amor vivirás perfecto, pues fue engendrado de dos; pero si tú, ciego Dios, diversas flechas tomaste, no te alabes que alcanzaste la victoria, que perdiste, si de mí solo naciste, pues imperfecto quedaste”.
Náufragos.
Eso necesitábamos. Naufragar junto a una isla sin mapa, sin nombre ni memoria. Encima de las olas hicimos nuestro techo sobre pilares de coral. La muralla, viva, palpitante, protegía nuestro feudo. Juntos plantamos un jardín azul cultivado de estrellas y cardúmenes. Sobrevivir cada hora era una aventura. Nos amanecía con un baño de arena y sal. Las pupilas reventaban contra la belleza del paisaje marino. Al atardecer, desde el horizonte, un gran ojo rojizo nos miraba con envidia. El alimento esencial era amarnos. El postre, amarnos. Y cuando hizo falta un digestivo, amarnos otra vez. La noche susurraba poesías a tu oído y sembraba morbo en mi pasión. Las ropas llegaron a ser quimera. Nunca sentimos frío ni calor. Nos cobijábamos con la briza a la espera de algún sueño. Así pasó el tiempo y antes de la ola del tifón, encontramos nuestros cuerpos inertes en la playa. Sin techo ni jardín ni memoria.
Portento
Elías tenía una gallina que no era un ave cualquiera. Cierta vez puso un huevo de aspecto normal, y por dentro resultó ser de chocolate sólido.
Como estaban en Pascua, pensó que su esposa Reina le había escondido esta sorpresa en el corral. Lo devoró con gula – casi lujuria – y esa noche la pareja se entregó a una pasión largamente olvidada.
Tiempo después, con otro huevo en la mano y mucha picardía, Elías preguntó a Reina el porqué del regalo, pero ella lo miró con desconcierto. Intrigados, compartieron el manjar. A la mañana siguiente, los juanetes de ella habían desaparecido, y él no tenía lumbalgia.
Fue entonces que decidieron regalar trocitos de los próximos huevos a todo aquel necesitado de un milagro.
Hubo reportes de cálculos renales destruidos, recuperación de cabello caído y restauración de funciones que se pierden con la edad.
Un día, sin embargo, fueron acusados de atentar contra la salud pública y el orden correcto de las cosas.
Elías y Reina temieron consecuencias más graves que una advertencia de las autoridades, y la gallina prodigiosa fue sacrificada.
Mientras tiraba las plumas, se oyó lamentar a Elías: “el mundo no está listo para lo extraordinario”.
Que viejitos
Cierto día se mudaron al lado de mi casa un matrimonio de ancianos octogenarios muy buenas personas y muy simpáticos.una mañana que me encontraba en el patio recogiendo las hojas de los árboles,sin querer escuchó el siguiente diálogo .Ella Marino suave que si me duele la tienes que sacar.Marino un poquito más abajo que está muy dura .por hay no Marino que me duele, Marino la puntica nada más ,Marino subeme el pie para que puedas meterme la puntica de las tijeritas para que me saques la uña del dedo que mal pensado soy
Ebullición
Suena el timbre del receso y Marta suspira, resignada. Ha sido imposible concentrarse en clase. Mientras el maestro hablaba de PH ácido y básico, y de medidas de seguridad antes de mezclar sustancias que puedan reaccionar con violencia, ella sólo ha visto a un alquimista con el matraz de Erlenmeyer en mano, destilando pócimas para curar mal de amores. El joven profesor de Química es el último objeto de su devoción adolescente.
Sale del laboratorio hacia el patio de la escuela y ve acercarse a Alicia, que trae cara de pícara. La entusiasmada amiga coloca en su mano un papel primorosamente doblado en triángulo.
– ¿Un origami?
– Es una carta de amor, de Esteban – y sonríe, cómplice.
Marta comienza a leer y recuerda los versos que recitaba cuando pequeña: Conozco una niña sumamente bella … pero dice “haiga”, y “enconde” y “agüela”. Duelen los ojos por tanta falta ortográfica.
Decepcionada por la poca puntería del distraído Cupido, escribe al dorso de la hoja, con todo el cruel despecho de sus catorce años, y se lo devuelve a Alicia.
Esteban lo recibe, ansioso. Ahora podría caer un rayo en su cabeza, que él no lo sentiría. Dice en voz alta: “No olvides que antes de p y b, se escribe m”.
Extravío
Como de costumbre, Hugo Peñalver despertó con ganas de tomar café. Preparó la dosis de lo que a veces llamaba medicina y en ocasiones, veneno, pero no llegó a probarla. Al llevarse la taza a los labios, no se encontró la boca. De hecho, donde debería estar su cabeza, sólo había vacío.
De pie, frente al espejo del baño, se preguntó cómo era posible ver su imagen descabezada, si no tenía ojos. Con alguna parte del cuerpo era capaz de pensar – se dijo – pues intentaba explicarse este misterio. También funcionaba el oído, porque sentía el agua escapando del grifo hacia el abismo del desagüe. Instintivamente, tocó su entrepierna, y respiró aliviado – incluso sin conocer el destino de su nariz –. Parecía que, de momento, sólo faltaban la cabeza y lo que va en ella. Lo más probable es que todas las partes anduvieran juntas.
Gritó con toda la fuerza que le permitieron los pulmones y la ausente boca. Su esposa, asustada, acudió en auxilio:
– ¿Qué te pasa Hugo? ¿Hay una cucaracha en el vaso de la dentadura postiza?
– ¿Acaso no te das cuenta? ¡He perdido la cabeza!
– No te alarmes, cariño. Eso es que olvidaste dónde la pusiste – respondió ella, quitando importancia al asunto.