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Profesor Humberto Sainz: No existe cirugía sin anestesia

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“Es una especialidad apasionante que se desenvuelve entre el sueño y el despertar, entre la vida y la muerte. Se ha semejado mucho con la labor del navegante de los aviones de gran porte”, dice Sainz de la anestesiología. Foto: Tomada de la página del entrevistado en Facebook.

Uno de los cuatro mejores anestesiólogos del mundo es el Dr. Humberto Sainz Cabrera, un cienfueguero que con 56 años de experiencia como profesional afirma que “no existe cirugía sin anestesia”. Lo entrevisté cuando aún era jefe del Servicio de Anestesiología y UCIQ del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (ICCCV), y presidente de la Sociedad Cubana de Anestesiología y Reanimación.

Hoy sigue atendiendo y siendo atendido por los especialistas que formó, como el Dr. Pedro Nodal, su sucesor en el cargo en el ICCCV, calificado por Sainz como “otro hijo que me regaló la vida”.

En diciembre del 2016  publiqué una nota sobre “la Ceremonia solemne en la que el profesor David Wilkinson M.D., presidente saliente de la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología (WFSA, por sus siglas en Ingles), entregaría al presidente de la Sociedad Cubana, el profesor Dr. Humberto Sainz Cabrera, el Premio de la Presidencia WFSA por Servicio a la Anestesiología 2016, distinción que otorga esa organización a las autoridades anestesiológicas de las naciones que se hayan distinguido por su contribución a la anestesiología mundial, hecho que constituye un alto reconocimiento a los logros de la anestesiología y reanimación cubana y revolucionaria”.

Entonces dije: “Como Sainz es uno de los médicos que respeto, escribo esta nota porque en Cuba, su país, no se ha divulgado. El acto se celebró en el emblemático Hotel Nacional”, y allí el Dr. Wilkinson habló de “sus aportes a la calidad del desempeño profesional de sus colegas, tanto nacionales como de otros países, por su activa participación en la Federación Mundial, como evidencia de su liderazgo en la Sociedad Cubana y por su prestigio moral profesional”.

El eminente profesional británico recordó que en la fundación de la Federación Mundial, en La Haya, Holanda, “participaron 25 naciones, entre ellas Cuba, representada por el Dr. Pío Manuel Martínez Curbelo, primer vicepresidente de la Federación Mundial y el más famoso anestesiólogo de la medicina cubana, descubridor e introductor a nivel universal de la técnica de la anestesia epidural continua con catéter ureteral”.

Y convocó “a los anestesiólogos cubanos, a su sociedad científica, a los docentes y directivos de salud para que Cuba se convierta en un centro de adiestramiento para jóvenes anestesiólogos de América Latina, que podrá contar con el apoyo de la Federación Mundial”.

Sainz ha sido declarado Visitante Ilustre del Municipio de Salinas, en Ecuador; de la Alcaldía de Totora, Argentina; de la Ciudad de El Salvador, El Salvador; de Veracruz, México, y de Santo Domingo, República Dominicana.

Tomó cursos de especialización en la antigua URSS, Checoslovaquia, Alemania y Suecia, y ha impartido materias de anestesiología a profesionales de 19  países, al margen de los numerosos módulos organizados y de los que ha sido profesor en Cuba, desde hace tres décadas.

En su haber se acumulan los eventos científicos naciones e internacionales en los que ha participado. No son pocos los que ha organizado, como el XXIII Congreso Latinoamericano y II Ibero-Latinoamericano de Anestesiología en 1995, y el III Congreso Ibero-Latinoamericano de Anestesiología y Reanimación, en Sevilla, España, en 1998.

Es, con toda razón, un digno discípulo del Dr. Martínez Curbelo, quien, a propósito, indignado porque no había una bandera cubana en el momento de su nombramiento, buscó la enseña que estaba en la embajada de nuestro país en Holanda y para la ocasión en que fue investido como vicepresidente de la WFSA.

A Sainz le pregunté:

¿Qué lo llevó a estudiar medicina? ¿Tuvo influencia familiar?

-En lo absoluto. Soy el primer médico y trabajador de la salud de mi familia. A los 13 años me descubrieron una escoliosis y me interesó mucho toda la investigación y tratamiento aplicado. El final fue exitoso y decidí ser médico.

¿Por qué hizo la carrera en la Universidad de La Habana? ¿No tenía otras opciones?

-En la década de los años cincuenta, solamente la Universidad de La Habana contaba con Facultad de Medicina.

¿Qué experiencias recuerda de su trabajo inicial en Baracoa?

-Son incontables y de todo tipo. Podría escribir un libro con ellas. La primera, muy impactante, fue el aislamiento de esa zona del resto del país. No existían carreteras, no llegaban la televisión y la radio del país; no se conocía el ferrocarril ni los teléfonos automáticos, y la luz eléctrica solamente existía en la ciudad. Por tanto, el atraso social, económico y cultural en la zona era inmenso.

“Nuestro grupo de ocho médicos rurales atendió durante treinta meses una población que había sido abandonada totalmente durante siglos”.

¿Cuánto aporta a un profesional ser médico rural?

-Mi desempeño como médico rural en el Hospital General de Baracoa de 1963 a 1965 constituyó la “escuela” donde me forjé como hombre, como médico y como revolucionario. Lamento que se considere innecesario, continuaría siendo una gran fragua.

¿Cómo llegó a la anestesiología?

-Siempre me atrajo la clínica, pero la medicina interna -la madre de todas las especialidades médicas- no es una disciplina de acción y siempre la acción me ha atraído.

“Pronto advertí que la anestesiología y la reanimación no era una especialidad solo para ‘dormir’ y hacer insensible al paciente durante la cirugía, sino que el anestesiólogo se convierte en el clínico a la cabecera del paciente, asume su seguridad, lidia con sus enfermedades y lo reanima cuando su condición es crítica y los pacientes críticos abundan.

“Por tal razón, de la anestesiología se ha desprendido la medicina crítica”.

¿Qué importancia le concede a esa especialidad en una operación cardiovascular?

-La cirugía cardiovascular es una actividad multidisciplinaria y muy compleja, que ni siquiera el genio de Julio Verne imaginó.

“En su ejecución las disciplinas tienen que funcionar como una orquesta que no acepta desafinaciones de ninguna de las especialidades comprendidas, y la anestesiología es responsable de la seguridad, reanimación y restablecimiento inmediato de la homeostasis del paciente una vez corregido el defecto o la enfermedad”.

¿Cuánto decide la UCIQ en el resultado final de una intervención quirúrgica?

-Como parte integral de esa actividad multidisciplinaria no puede estar divorciada de la conducción clínica intraoperatoria, sino ser su continuidad; por ello, hoy el mundo habla de medicina perioperatoria cardiovascular. En ella se confirma el éxito de la operación realizada y se recuperan aquellos que por su gravedad y magnitud de la intervención es necesario reanimar totalmente.

¿Cómo situaría usted la anestesiología que se practica en Cuba en el contexto latinoamericano?

-He tenido la oportunidad de liderar la anestesiología latinoamericana y conocerla bien. En Latinoamérica se impone el ejercicio con propósitos económicos y en Cuba se ejerce en beneficio del paciente. La anestesiología en Cuba es más humana y nada mercantil.

Junto a reconocimientos de su terruño natal tiene otros de Villa Clara y Santiago de Cuba. ¿Qué acciones realizó para merecerlos?

-En los años setenta se decidió crear los cardiocentros de Santa Clara, para cubrir las necesidades del territorio central, y de Santiago de Cuba, para cubrir el territorio oriental.

“Tuve el privilegio y el honor de contribuir al adiestramiento de los equipos quirúrgicos de esas provincias, para los cuales el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular ha sido su alma máter”.

¿Qué requiere un ser humano para ser un buen anestesiólogo?

-Ante todo, ser un médico en toda la extensión de la palabra, que vea en cada paciente a su cuidado a uno de sus seres más queridos. Requiere, además, ser un anatomofisiólogo y farmacólogo clínico con grandes reflejos y mente fría ante las emergencias.

¿Existen muchos alumnos interesados en esa profesión?

-No tantos como quisiéramos, pues lamentablemente es una especialidad que permanece en las sombras con escaso reconocimiento oficial, social y exposición pública, a pesar de la alta responsabilidad que implica garantizar la seguridad de la vida durante cualquier acto quirúrgico que la requiera, además de atender con soltura a los pacientes críticos, ocuparse de tratar el dolor crónico y formar parte de los cuidados paliativos al paciente canceroso.

“Es una especialidad apasionante que se desenvuelve entre el sueño y el despertar, entre la vida y la muerte. Se ha semejado mucho con la labor del navegante de los aviones de gran porte. Solo los que la practican conocen de su real alcance. Se dice que ‘un buen cirujano merece un buen anestesiólogo, y otros lo necesitan’”.

Usted recibió el Premio de la Presidencia WFSA por Servicio a la Anestesiología en el  2016, que lo sitúa en el selecto grupo de los cuatro mejores anestesiólogos del mundo. ¿Soñó con ese lauro?

-Realmente nunca pensé que por mi labor fuera premiado con tan alto galardón.

En una entrevista usted me confesó: “Si volviera a nacer volvería a ser un anestesiólogo reanimador cardiovascular; es fascinante participar en una operación de corazón abierto y contribuir a arrancarle a la muerte una vida con una expectativa superior”.  ¿Le habría gustado estar trabajando el 15 de marzo de este año y poder asumir ese papel?

-Ese día volví a nacer. Mis discípulos anestesiólogos e internistas lo hicieron por mí. Toda el área de cirugía cuidó de mí durante la operación y en el postoperatorio. Una segunda oportunidad que me ofrecieron y se distinguieron por su profesionalidad, alta calificación y amor por mí.

¿Le asombró que su amigo el Dr. Angel M. Paredes Cordero reapareciera por usted en el salón de operaciones?

-Por supuesto, pues él estaba aún convaleciente de una operación de cadera, pero se integró al salón y me operó con una decisión y una profesionalidad solo dignas de él.

¿Qué siente un ser humano conocedor de los pasos de una operación cardiovascular cuando va saliendo de la anestesia y volviendo a este mundo nuestro?

-En ocasiones se dice que es bueno o no es bueno conocer lo que como paciente se siente y se sufre en esos momentos. En mi caso fue bueno.

¿Es verdad que ya cuando uno “está bien” y llega una tos, se siente el ruido de una locomotora que le aplastará el tórax?

-Durante semanas un acceso de tos es lo más terrible que se sufre. La esternotomía por regla general es menos dolorosa que una toracotomía, pero cuando se tose el dolor es inenarrable.

¿Con esta experiencia quiere seguir siendo anestesiólogo reanimador cardiovascular per saecula saeculorum?

-Hasta el último de mis días, es la especialidad dirigida a garantizar la seguridad de los pacientes; no solo hacer posible el procedimiento quirúrgico indicado como objetivo primario sino mantenerlo vivo y estable afrontando las enfermedades crónicas que le acompañen y las complicaciones de cualquier orden que surjan durante y después de la operación. No existe cirugía sin anestesia.

Se han publicado 29 comentarios



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  • antonio diaz dijo:

    He tenido la dicha de compartir horas de trabajo con el Profesor Humberto Sainz, en las labores de la actualización del Sistema de Información Estadístico Complementario de Salud y en otras oportunidades su conversación extremadamente humana, sabia e inteligente me han atraído mucho. El profesor Sainz es un médico excepcional, él recibió el Premio de la Presidencia WFSA por Servicio a la Anestesiología en el 2016, pero lleva años recibiendo la satisfacción de todos los que lo conocemos ya sea como ser humano o como médico. Agradezco esta publicación por dar a conocer el trabajo y los méritos de tan brillante compañero médico y cubano. Le deseo mucha salud a nuestro Profesor y las gracias por seguir trasmitiendo su conocimiento. Lo queremos!!!!

  • San dijo:

    Felicidades a ese inmenso profesional de la anestesiología y muchos años de vida.

  • Reynerio Alvarez-Borroto dijo:

    Bueno, la literatura más actual describe operaciones sin anestesia.

    • unowen dijo:

      Como la que te haremos a ti, a ver qué tal te va y cómo te sientes

  • anestesiologo hasta la muerte dijo:

    brillante la trayectoria de tan eminente profesional es lamentable que nuestro trabajo sea tan poco reconocido llevando encima tan grande responsabilidad

    • josé brito dijo:

      Los "héroes anónimos"?
      Qué es más fácil? Hacer de un cirujano un anestesiólogo?... o viceversa?

  • Cienfueguero 100% dijo:

    Gracias Dr. usted es un Orgullo Cienfueguero , Lo queremos !

  • LGC dijo:

    Una bnita, interesante y merecida entrevista al Profesor Dr Humberto Sainz, una histria llena de acontecimientos incluyendo la de él propia.
    Un cubano que escogio como profesion mediar entre la vida y la muerte, en una epecialidad (Anestesiologo) que le ha permitido ocupar uno de los cuatros primeros lugares a nivel mundial...
    Felicidades y mucha salud.
    Gracias a cubadebate por tan bonito trabajo...

  • Ernesto dijo:

    Felicidades Doctor por su labor tan meritoria y sobretodo por llevar su experiencia a otros médicos. Éxitos y larga vida para Ud.
    Saludos.

  • jose07 dijo:

    Tuve el privilegio de poder recibir conferencias y seminarios del profe cuando estaba haciendo la especialidad de cardiología , y lo que uno aprende en sus clases ni siquiera en los libros. Mucha salud profe.

  • Dr. Jose A. Negrin Villavicencio dijo:

    El Prf. Sainz Cabrera es altamente reconocido tanto en la vertiente anestesiologica como en la reanimadora, introdujo tecnicas novedosas y utiles para el pais, ejemplo la determinacion de la presion venosa central o PVC en el paciente critico desde 1968, pero su trabajo como formador de nuevos anestesistas, con un profundo conocimiento cientifico tecnico, unido a la investigacion cientifica y, sobre todo,haberle trasladado su disciplina y etica medica ha permitido contar desde ya hace muchos años con magnificos profesioanales de esta especialidad, no siempre bien reconocida. Honrar honra.

  • Elpidio dijo:

    Un orgullo para nuestro país contar con un profesor de profesores y eminente anestesiologo como el Dr.Sainz ...mucha salud para él .

  • El Bayames dijo:

    No dudo del gran talento de este profesional de la salud cubana. Su currículum parece ser uno de los más amplios en materia de salud humana; pero discrepo con el título de este artículo.

    SI EXISTEN CIRUGÍAS SIN ANESTESIA; pues entonces qué me dicen de los logros en materia de HIPNOSIS. En el hospital Celia Sánchez Manduley de Manzanillo, por ejemplo, se han hecho más de una cirugías sin necesidad de anestesis, solo usando como método la HIPNOSIS. Con esta técnica, se sugestiona al paciente y se dispone a inhibir los receptores del dolor que no funcionan durante ese trance, comparable con el estado de estupor o sueño profundo (sueño rem). Soy Licenciado en Psicología General y pasé un curso de posgrado en esa materia, impartido por los propios profesores (doctores de esa institución hospitalaria de la suroriental ciudad granmense que es Manzanillo).

    • Anestesia dijo:

      Amigo Bayamés, no dudo de tus aptitudes como profesional, pero te sugiero que indagues un poco sobre la homeostasis, la hemodinamia, el tiempo de coagulación, la profilaxis antitrombótica, la encina perioperatoria... Y solo entonces viertas ese criterio que hay cirugías "sin Anestesia". No, amigo mío!! Desde Hipócrates y hasta hoy, no hay cirugías sin anestesia, y menos sin anestesiólogos. Hasta las cirugías con anestesia local llevan la consulta preoperatoria y la supervisión de un anestesiólogo. Larga vida y salud al profesor Saínz!! Saludos, Bayamés...

      • Jorge Gómez dijo:

        Sin dudas alguna le digo que son sabías las palabras del profesor sainz. En el mundo moderno "NO HAY CIRUGIA SIN ANESTESIA" Lo demás que hagamos es solo tentar y provocar al diablo. Recuerde que es el dolor el peor castigo que puede llagar a sufrir en ser humano. No hagamos disparates cuando existe todo lo necesario para una experiencia quirúrgica satisfactoria por parte del paciente. Saludos

  • Preocupao dijo:

    En efecto, este compatriota es digno de los mayores reconocimientos. Ojalá a este merecido artículo le sigan muchos otros más donde se aborde la obra de los miles de cubanos que con humildad y entrega aportan a construir un futuro mejor. Me uno a los deseos de mucha salud y muchos más éxitos para este eminente galeno.

  • Sarah dijo:

    Leo todos los artículos de Paquita Armas Fonseca, sagaz periodista dedicada en lo fundamental a la cultura, al arte, pues bien para nada se aparta al emprender esta síntesis del Profe ( como todos le decimos), la anestesia es el arte de los Dioses y el anestesiólogo su artesano, gracias Paquita por describir la esencia de ese hombre sabio que aun lleva las riendas de esta nuestra querida especialidad que muy pocos valoran en su contexto

  • Emeregildo dijo:

    Cirugia sin anestesia por hipnosis??y la reposicion de volumen,el equilibrio hemodinamico,la reanimacion si es necesaria?No por gusto es el anestesista el jefe del salon de operaciones...no es solo aliviar el dolor.

  • Duviesky Turiño Gomez dijo:

    Mis respetos y admiración para profesionales como este... la anestesia es una especialidad compleja (soy ingeniero con experiencia en bioingenieria) y el cirujano opera al paciente pero quien lo mantiene con vida es el anestesista..un pequeño fallo y todo se desvanece...
    Hoy existen las maquinas de anestesia modernisimas pero antes era más difícil aún para estos profesionales...
    Saludos

  • Ramona dijo:

    Mucha salud y larga vida Dr Sainz. Comparto en el amplio sentido de la palabra, el médico rural o trabajo social que en una primera etapa fueron 3 años, es una bendición, que forja al profesional de la salud, le aporta sensibilidad, lo hace mejor persona, se crece en decisiones, amplía las habilidades, aprende a caminar solo y a valorar mejor la profesión que escogió que incidirá siempre en la mejor atención al paciente.

  • Héctor R dijo:

    Primero que todo mi más ferviente deseo, como cienfueguero también, y además intervenido a corazón abierto hace ya casi un año y medio (10/4/2018) en el Cardiocentro Ernesto Guevara, de Santa Clara, de que el profesor Sainz continúe adelante con su exitosa recuperación. Me he leído con mucho interés la entrevista, y concuerdo con todos los puntos abordados por la autora y el entrevistado. Muchas de las experiencias que narra el doctor convaleciente las puedo reafirmar desde mi experiencia personal durante mi reanimación y el posterior período de rehabilitación.
    Me place ahora, al cabo de todo este tiempo y con la entrevista sirviendo de pie forzado, comentar sensaciones que experimenté, pero primero que todo sumarme, una vez más y no me cansaré nunca de hacerlo, al reconocimiento a esos seres casi anónimos en quienes confiamos nuestra vida al trasponer el umbral del quirófano. En mi caso me asistió el Dr. Rolando del Sol, quien auxilió como anestesiólogo a los cirujanos cardiovasculares Roger Mirabal y Yolexis Quintero durante una intervención que tomó toda la mañana y buena parte de la tarde del referido 10 de abril, contando primero el tiempo de una safenectomía que derivó en 60 puntos de sutura en la pierna izquierda para asegurar la “materia prima” que requerían los cuatro injertos de pontaje aortocoronario a que fui sometido. Por cálculos posteriores construidos a partir de historias hilvanadas, fueron unas doce horas “dormido”, más de ocho de ellas durante la cirugía mientras trabajaba el team quirúrgico.
    Comentar, ante todo, la fe ciega depositada en los doctores del equipo, pero de manera especial en el Dr. del Sol, un médico de trato afable y muy profesional, quien propició un acercamiento personalizado, casi rayano con la preparación sicológica, de cómo sería el proceso de ingreso al sueño (imperceptible para mi) y más que todo el regreso tras la compleja operación, incluidos los ruidos, las voces de quienes te rodean en ese momento, las luces del entorno de la Terapia Intensiva, y por supuesto los malestares de la intubación y las heridas. En mi caso, todo ello aderezado, además, con mi consentimiento personal y el de mis familiares acompañantes (mi esposa y mis hijos fueron consultados) a ser parte de su propuesta de participar en una experiencia recién introducida en la anestesiología en Cuba, y que al decir suyo —como confirmo sucedió— me garantizaba un despertar sin los traumas y molestias que, aseguran quienes han vivido la experiencia, provoca la anestesia general, sobre todo si es prolongada, como fue el caso. A diferencia de la preparación clásica, de cero ingestión de alimentos y líquidos doce horas antes de la cirugía, al término de los dos enemas —sobre las 9-10 p.m. de la noche anterior y las 6 a.m. del propio día de la intervención— recibí por vía oral sendos vasos con una solución glucosa (azúcar parda disuelta en agua hervida y colada para evitar la presencia de cristales de sacarosa). Ingresé al quirófano sobre las 8:30 de la mañana y recuerdo que “me fui” mientras conversaba con el Dr. Del Sol y una amable enfermera afanada en el aseguramiento de la canalización de venas y arterias. No supe más de mi hasta la noche, en que, como si hubiera despertado del sueño, volví en mí por la sensación de presión en el antebrazo del equipo de monitorización de la tensión arterial. A partir de ese momento comencé a percibir todo lo que me había prevenido mi médico anestesista. Ninguna sensación de vaguedad o desvarío. Todo claro, demasiado claro. Luego sobrevinieron problemas relacionadas con la propia magnitud del proceder, asuntos que hasta este momento exacto únicamente había comentado con los médicos en primer lugar y con familiares y amigos de mi círculo más cercano, experiencias que jamás olvidaré por haber tenido plena consciencia de estar viviéndolas de manera nítida, tanto que a insistencia mía mediante señas con mi mano derecha hasta escribí tres preguntas en un block de notas que me acercó a la cama una doctora, inquiriendo por el Dr. Róger y sobre qué estaba sucediendo conmigo. Antes otra seño me había recomendado estar tranquilo y que dejara de insistir, que en mi estado no estaba en capacidad de escribir. Alguien me comentó luego, medio en broma, que sólo había escrito garabatos, pero otro me aseguró que el Dr. Del Sol conserva el pliego con las tres nítidas interrogantes. Lamento no haber podido coincidir ni una sola vez con él luego del alta médica y hablar de todas estas cosas. Sólo puedo asegurarles que percatados médicos y paramédicos de mi estado de completa consciencia fui sedado nuevamente, y lento, bien lento, asido al recuerdo de los míos, volví a dormirme mientras en mis oídos resonaban palabras inquietantes: derrame pleural, sangramiento, spray, bomba de extracción para el sangrado... A la mañana siguiente, cuando volví a abrir los ojos, grande fue mi alegría cuando pude distinguir por una pequeña ventanilla acristalada las torres de luces del “Sandino” y un poco más lejos la loma del Capiro. ¡Estoy vivo carajo!, me dije.
    La entrevista de Paquita al Dr. Saínz me ha devuelto a todo aquel maramegnum de sensaciones que permanecen vívidas y quería con el relato reconocer a esas personas que, muchas veces desde la sencillez y una labor muchas veces al límite con el anonimato, se entregan en cuerpo y alma para devolverle a uno la esperanza y las ansias de seguir luchando en esa segunda oportunidad que nos ha propiciado la vida.
    Recupérese bien, Doctor Saínz, y ojalá el devenir nos dé un día la oportunidad de un encuentro entre coterráneos. Mis respetos para usted y las gracias reiteradas a Cubadebate por la entrevista.

  • ♱SHINee࿐ dijo:

    Muchas Felicidades Dr Humberto Sainz, es todo un orgullo para el pueblo cubano!

  • Dra.Yudmila Rodríguez Verdecia dijo:

    He tenido el privilegio de compartir con el PROFE jornadas de aprendizaje, es un profesional insuperable y un ser humano excepcional, que logra que los que amamos nuestra especialidad nos enorgullezcamos hasta la médula de ser anestesiólogos, en mi experiencia personal he aprendido mucho de él, y admiro el alto nivel de conocimiento que posee, como puede conducirnos desde la primera anestesia hasta lo más actualizado sin haberse detenido ni un instante en el camino, siempre ilustrándonos que debemos hacer en cada momento y en cada situación, por difícil que esta sea, ejemplo de entrega, amor a la profesión y superación continua, un ídolo para mí y para muchos, un paradigma, estuve con él el día 15 de Marzo en el equipo liderado por el Dr. Pedro Nodal un discípulo a la altura del maestro, y todos los que allí nos encontrábamos sólo pretendíamos estar a la altura de lo que ese ser humano, que con tanta entrega y amor había llevado y traído a muchos de un largo viaje, esperaba de nosotros, y recuerdo las últimas palabras que dijo antes de dormirse, estoy en sus manos, confió en ustedes muchachos, muchos quisiéramos alcanzar al menos el tobillo de sus conocimientos y espero que nos dure mucho tiempo para continuar aprendiendo de él y disfrutar de sus conversaciones y de su compañia .

  • Crash dijo:

    Pues ahi lo tienen, en la voz de uno de los mejores del mundo. Basta de empastes sin anestesia! Basta de partos sin anestesia! No somos animales!

  • Moraima dijo:

    Héctor, muy excelente síntesis del proceso de su operación. Emociona escuchar de primera mano, como se dice, una experiencia trascendental en la vida como es una operación de corazón, sus vivencias y reacciones. Y sus palabras de reconocimiento para los profesionales que lo atendieron de seguro sirven de estímulo para continuar salvando las vidas que ponen en sus manos, especialmente al anestesiólogo, en su caso al Dr. del Sol, de los que lamentablemente no se les reconoce, o se publicita muy poco de su determinante actuación en cualquier tipo de operación por muy sencilla que parezca. Y ya que Paquita nos dio la posibilidad de conocer la historia de vida del Dr. Sainz, premiado merecidamente y a quien la vida le ha dado oportunidad de seguir aportando enseñanzas y contribuyendo a salvar vidas, le comento que serían muy bien recibidas las entrevistas que pudiera lograr con profesionales destacados de la medicina, que abundan en nuestro país y tal vez poco conocidos y que también tienen historias que contar. Gracias, Héctor, por contarnos su experiencia.

    • Héctor R dijo:

      Moraima, me alegra que le haya resultado grata la lectura. Lo digo en alguna parte, hay cosas que hasta ese momento exacto en que escribí nunca había comentado más allá de un círculo bien limitado. La entrevista con el Dr. Saínz, por demás coterráneo, me compelió a compartirlas en tanto él aborda algunos de esos tópicos. Por lo demás, nada que agradecer. En todo caso quien debe agradecimiento eterno soy yo, como igual lo deben miles de cubanos sometidos a la misma experiencia y que vivimos gracias a la sapiencia y la tenacidad de mucha gente de valía en el campo de la Medicina en Cuba.

  • Moraima dijo:

    Dr. Sainz, que bien que Paquita nos haya hecho llegar su entrevista que posibilita conocer y valorar a un destacado profesional de la medicina cubana, de quien, por su especialidad, no trasciende como debía en nuestra prensa. Le deseo larga vida y mucha salud, y su total rehabilitación, para que continúe enseñando y contribuyendo a salvar vidas que llegan al salón de operaciones con el corazón dañado. Felicidades.

  • Jorge Gómez dijo:

    Salud y bendiciones al profesor. Sus conocimientos y experiencia transmitida a muchos de nosotros nos hizo mejor. Incontable los reconocimientos. Larga vida le dé el Señor. Y sabía sus palabras.

  • Dr Raciel Montero dijo:

    Muchas felicidades profesor, un gran profesional y ser humano, que dios le de mucha salud para poder seguir contando con sus conocimientos y experiencia. Un privilegio del ICCCV tenerlo en su claustro.

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con Cubadebate y otros medios digitales como La Jiribilla, CubaSi y el Portal de la Televisión Cubana. Fue directora de El Caimán Barbudo.

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