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El entierro del gorrión

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Plaza de Armas, La Habana. Foto: Filatelia de la Habana.

En el mes de marzo de 1869 un suceso baladí e intrascendente conmocionó a voluntarios y militares españoles, exacerbados ya por la guerra iniciada por Céspedes. Un gorrión, símbolo, para el elemento más recalcitrante, del más rancio españolismo, había caído muerto en la Plaza de Armas y los más integristas de la colonia acordaron hacerle un entierro de carácter patriótico, alzando los restos del pajarito a un alto y lujoso féretro en el castillo de la Real Fuerza y colocando sus despejos en un rico sarcófago. A su alrededor orarían los devotos y sacerdotes católicos oficiarían servicios religiosos y entonarían cánticos sagrados.

Los restos del gorrión fueron paseados por las principales calles de La Habana y el Capitán General Domingo Dulce en persona formó parte de la marcha, y su esposa llevó a la capilla una ofrenda floral. Para dar realce a la ceremonia y, al mismo tiempo, excitar el fanatismo hispano y el odio contra los insurrectos, se dispuso que el gorrión muerto fuera paseado por varias localidades de la Isla.

En Cárdenas, los actos fueron fastuosos y se derramó arroz, alimento preferido de los gorriones, a su paso por las calles. El cortejo visitó Matanzas, y en Guanabacoa, en una tienda de campaña que se alzó en la Loma de la Cruz, se dijeron responsos en presencia de las más altas autoridades locales y representantes del cuerpo de Voluntarios. De ahí volvió a la capital de la Isla, donde fue enterrado en 27 de marzo de 1869.

Vista actual del panteón donde fue enterrado el gorrión, en el Cementerio Cristóbal Colón, en La Habana Foto: Idania Rodriguez/Cubaperiodistas.

Cuando eso ocurrió, hacía cinco meses que se había iniciado la llamada Guerra de los Diez Años. En octubre, a solo diez días del alzamiento de Céspedes, la ciudad de Bayamo caía en manos de los insurrectos, que se vieron obligados a abandonarla el 12 de enero de 1869 y la incendiaron antes de marcharse. Es durante esos cinco meses que los Voluntarios atacan el teatro Villanueva, en La Habana. Se alza en armas el territorio del Camagüey, se alzan también los patriotas de Las Villas y comienza a imprimirse, en la manigua, el periódico El Mambí. España impone una estrategia de guerra a muerte que el Conde de Valmaseda cumple al pie de la letra. Los españoles pasan por las armas a todo hombre mayor de 15 años que se encuentre fuera de su finca y no pueda justificar los motivos. Faltaban entonces pocos días para que los cubanos aprobaran la Constitución de Guáimaro, la primera de la República en Armas.

Con el espectáculo del entierro del gorrión en La Habana quedaron tan complacidos los españoles residentes en la villa de Pepe Antonio que decidieron proceder de la misma manera cuando, en sus propios predios, un gato, impulsado por su instinto de cazador, dio cuenta de un gorrión.

Pronto llegaron a la conclusión los españoles más retrógrados de la villa que aquel gato tenía alma de mambí y que había cometido un crimen de lesa patria. Sin pensarlo dos veces ni medir las consecuencias de la barbaridad que cometerían, decidieron detener al felino e internarlo e incomunicarlo en el cuartel de caballería ubicado en la calle de las Vacas (después Jesús de Nazareno) esquina a Ánimas, fortaleza que había sido construida en 1803 y que ya en la República fue sede del cuartel de bomberos y del tercio de la Guardia Rural.

Allí el gato fue sometido a consejo de guerra y el consejo de guerra lo condenó a la pena de muerte por fusilamiento. El secretario del tribunal llegó a leerle la sentencia al felino y se dice que un sacerdote lo acompañó en sus últimos instantes para aconsejarle conformidad.

Aquel gato que había dado muerte al gorrión fue fusilado contra los muros del fondo del establecimiento cuartelario, mientras que el gorrión era inhumado en un nicho que se abrió especialmente para él en uno de las paredes de la fortaleza.

Se habían apagado ya los ecos de la fusilería cuando un catalán, hombre rico e influyente, se presentó en el cuartel a reclamar su gato. Era un partidario furibundo del régimen colonial y llegaba a recuperar a su mascota, ajeno como había estado al curso de los acontecimientos. Antes de recurrir al cuartel, había buscado al felino por todas partes hasta que alguien lo enteró del triste destino del animal.

Confió el catalán en que llegaría a tiempo. Pero no fue así. No tuvo más alternativa que la de presentar una reclamación para que lo indemnizaran por la pérdida.

Pena de muerte por fusilamiento fue la condena a un gato por hacer uso de sus habilidades naturales de cazador. Autor: LAZ.

Se han publicado 20 comentarios



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  • Don Vicente Antonio de Castro y Bermúdez dijo:

    Si he escuchado sobre este hecho en el programa Lo real y maravilloso que transmite cubavision internacional el historiador Eduardo Vazquez dedico 2 programas a explicar este hecho.Una muestra mas de lo que puede lograr el fanatismo.Gracias a Ciro por hacer los viernes mas cultos.Saludos.

  • pavel dijo:

    esas son las consecuencias del fanatismo, no te dejan pensar con claridad.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Conocí de estos hechos absurdos por uno de los magníficos libros de texto que se usaban en las escuelas primarias en mi ya lejana infancia. Esto es una muestra de hasta qué irracionales extremos pueden llevar los fanatismos al hombre.

    Aunque los colonialistas españoles tenían, al menos, la muy dudosa atenuante de que el enjuiciamiento de animales era práctica común de los nefastos tribunales de la Inquisición, los cuales tengo entendido que funcionaban aún en el siglo 19.

    • Julio César Valdera Morales dijo:

      Amigo, en el siglo XIX sí estuvo vigente la Inquisicón Española, más o menos hasta la década de los años 20, por lo que, como usted dice, tenían reciente el precedente. Pero en este caso no juzgaron en el fuero inquisitorial, que se dedicaba a otros delitos relacionados con conductas que, según el criterio jurídico de la época, afectaban la Fe. Barbaridades que dan tema para otro comentario. En este caso juzgaron a un GATO en un Tribunal Militar, por TRAICIÓN. Eso, si no fuera algo tan serio, daría risa como quiera que lo mires, y sólo el fanatismo reaccionario lo explica. Y te reitero, el fanatismo reaccionario, porque mira que han pasado cosas en nombre de las revoluciones, pero no creo que jamás, en ningún lugar del mundo, se haya juzgado a un gato por contrarrevolucionario.

  • TM.61 dijo:

    ♫♪♫♪♪
    Que tiempos aquellos
    que ya pasaron,
    pero que convienen, recordar
    Para que el pasado, sea pasado,
    y no pueda nunca retornar.
    ♫♪♫♪♪

  • TM.61 dijo:

    Muy interesante, como todas las historias de Bianchi. Gracias.

  • Alfonso dijo:

    ¨El entierro del Gorrion¨ fue un hecho real?.
    pero eso no esta escrito en ningun libro de historia de nuestro pais.

  • Giraldo dijo:

    Interesante historia, gracias Bianchi, siempre nos sorprendes. Es increible que hayan fusilado a un gato por haberse almorzado a un pobre gorrión, quisieron desviar la atención del grito de independencia que se estaba gestado en los campos de Cuba, con el alzamiento de Céspedes, la toma y quema de bayamo fue la chispa que incendió los aires de independencia y soberanía que por aquel entonces libraba un pequeño grupo de hombres, muchos de ellos esclavos liberados por sus amos, malvestidos y mal armado para lograr un solo obejtivo la libertad plena, la independnecia de Cuba. La historia no perdona a los que bajan las armas y se arrodillan a los imperios.

  • La Verdad que... dijo:

    en serio?!?!?!? esto mas que un pasaje oscuro de nuestra historia parece un chiste. que habran tenido en la cabeza esos retrogrados espanholes?

  • RB dijo:

    A los efectos de tales barbaridades, lo de los estudiantes de medicina pudiera considerarse si no "rasonable" por lo menos, poco menos estùpido, increíble las conductas que el miedo puede provocar. Muchas Gracias, muy buena publicación, refrescante y embriagadora como la Cerveza....

  • Carlos Alejandro dijo:

    Excelente como siempre, mi más modesto reconocimiento a Ciro Bianchi. Considero que estas cosas dan para guiones de la TV, serían instructivos y amenos para conocer algunos pasajes de nuestra historia, que aparentemente crean risa, no obstante encierran un simbolismo negativo de la época. S2sss.

  • OtroCubanoMas dijo:

    Un gigantesco ME GUSTA a este articulo.
    Muchas gracias Profesor Bianchi.

    Nota: Sugerencia a Cubadebate: Agregar la posibilidad de darle "Me gusta" o calificación a los articulos, y si no es mucho pedir, a los comentarios también. Otros sitios web cubanos ya lo tienen implementado.

  • ernesto dijo:

    Calígula hacia cosas así, valiéndose de su poder, humillaba a sus congéneres, obligándolos protagonizar actos ridículos para su propia complacencia, por elucubraciones de una mente enferma, otras fueron barbaridades y tal como el fusilamiento de los estudiantes de medicina, por el supuesto hecho de rayar una estúpida tumba, el servilismo de los lame botas voluntarios de la época, la cobardía y el apocamiento de quienes debieron rebelarse ante hecho tan bárbaro, permitieron uno de los más indignantes y abominables crímenes que registra la historia de Cuba

  • Fermin Manuel Fornaris Campa dijo:

    Siempre los artículos de Bianchi son interesantes. Ahora que veo la tumba del gorrión me viene a la mente, que hace unos meses fuí al cementerio de Colón averiguando por la tumba de José Fornaris el poeta que murió en la Habana y no aparece en la computadora que allí tienen los funcionarios.Tiene Bianchi algún dato sobre la muerte del autor de los Cantos del Siboney? Y donde está enterrado?

  • OSROMO dijo:

    Hoy puede parecer un cuento para niños, pero no es más que la realidad de un régimen despótico e incivilizado, como el que rigió en nuestra isla por cuatro siglos, el asesinato de los jóvenes estudiantes de medicina, y otras tantas acciones realizada por estos colonialistas, dan muestra de lo dicho., que pobreza de cultura hemos heredado, gracias escribidor.

  • Otelo dijo:

    Varios Años Después, Rubén Martínez Villenas, Lo Escribió en un apasionado Poema: "Hace Falta una Carga para Matar Bribones"... Recuerden También El Horrendo Crimen del 27 de Noviembre de 1871, Contra Los 8 Estudiantes de Medicicna, Por Suerte, Ya Existe un testimonio Cinematográfico de Ello !!!!!.

  • alexey dijo:

    Hay que ver las estupideces y atrocidades que se cometen por preservar el poder.

  • Gaby dijo:

    Ya conocía de esa historia, sin dudas muy interesante. Gracias por el artículo.

  • Gaby dijo:

    Incluso, he visitado la tumba de ese gorrión en el cementerio Cristóbal Colón.

  • Orlando dijo:

    No hay que ir muy atrás muy lejos. Hoy en España pasan cosas muy parecidas. Si los partidarios de los fachas de VOX se enteran de este episodio de sus antepasados, lo ponen en su bandera (ya el PP fachoso de Aznar tiene una gaviota en su emblema). Y para colmo el dueño del gato era un catalán... No comment!

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Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Destacado intelectual cubano. Consagrado periodista, su ejecutoria profesional por más de cuarenta años le permite aparecer entre principales artífices del periodismo literario en el país. Cronista y sagaz entrevistador, ha investigado y escrito como pocos sobre la historia de Cuba republicana (1902-1958). Ha publicado, entre otros medios, en la revista Cuba Internacional y el diario Juventud Rebelde, de los cuales es columnista habitual.

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