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A 60 años del Triunfo: La industria cubana en constante revolución

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Industria Sideromecánica. Foto: Juvenal Balán Neyra/ Granma.

Días antes de culminar 2018, el ministro de Energía y Minas de Cuba, Raúl García Barreiro, anunciaba por la televisión nacional que 17 mil 614 viviendas que no contaban con electricidad -localizadas fundamentalmente en zonas de difícil acceso- ya disponen de tan esencial servicio gracias a la instalación de paneles solares fotovoltaicos.

El objetivo de llevar “la luz” a casi la totalidad de los hogares cubanos se materializa -no sin constantes esfuerzos-, a 60 años de una Revolución que, al triunfar, había heredado dos millones 800 mil personas de las áreas rural y suburbana carentes de electricidad, como denunciara Fidel Castro en su alegato de autodefensa La Historia me Absolverá.

Criticaba entonces el líder revolucionario a un monopolio eléctrico que “extiende las líneas hasta el punto donde pueda percibir una utilidad satisfactoria, a partir de allí no le importa que las personas vivan en las tinieblas por el resto de sus días. El Estado se cruza de brazos y el pueblo sigue sin casas y sin luz”.

En 1959, habían instalados sólo 430 megawatts (MW) como capacidad de generación de electricidad, no existía un sistema eléctrico único y el país estaba electrificado al 56%. La mal llamada Compañía Cubana de Electricidad, una subsidiaria de la Electric Bond & Share Company, de los Estados Unidos -considerado el más poderoso monopolio de la energía eléctrica del planeta en ese entonces- realizó tres proyecciones de desarrollo del sistema, el último de 1957 a 1971.

La victoria de Enero de 1959 marcó un salto en el desarrollo energético de Cuba; se llevó a cabo, un año después, la nacionalización de la compañía de electricidad norteamericana, junto a otras empresas que poseían refinerías de petróleo, el monopolio de la telefonía, así como 36 de los mejores centrales azucareros del país.

Un ejemplo de cuánto dista aquella realidad hasta hoy es el incremento en 14 veces de los MW existentes al triunfo de la Revolución. Según datos divulgados, actualmente el país tiene instalados 5 mil 881MW, y dispone de un sistema único electrificado al ciento por ciento, con líneas que llegan hasta los lugares más intrincados de los campos y montañas cubanos.

El desarrollo de la industria eléctrica en Cuba se apoyó en un programa inversionista de construcción de varias termoeléctricas, lo que trajo consigo un salto en el incremento de las capacidades de generación y en la producción de energía.

Las centrales termoeléctricas que posee el país son:

  • Máximo Gómez/ Mariel
  • Antonio Guiteras/ Matanzas
  • Lidio Ramón Pérez/ Felton, Holguín
  • Carlos Manuel de Céspedes/ Cienfuegos
  • 10 de Octubre/ Nuevitas, Camagüey
  • Antonio Maceo (Renté)/ Santiago de Cuba
  • Santa Cruz del Norte/ La Habana
  • Otto Parellada (antigua Tallapiedra)/ La Habana

Tras el derrumbe del campo socialista en Europa, se agudiza la situación económica en nuestro país y se ve seriamente afectado el sector energético, lo que provoca un llamado a crear conciencia de ahorro de energía, y por ello se emiten diferentes programas electroenergéticos.

Se implementa entonces una estrategia para cubrir la demanda de energía eléctrica y compensar la escasez de combustible; surge el Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba (PAEC), en el año 1997.

Hoy, aunque se mantiene el llamado al ahorro en el sector residencial, también se impulsa un estratégico programa de Desarrollo Perspectivo de las Fuentes Renovables y el Uso Eficiente de la Energía (FRE), aprobado en 2014, y mediante el cual se aspira a revertir la matriz energética de Cuba, dependiente de los combustibles fósiles importados para generar electricidad.

Abultadas cifras se han destinado a esta iniciativa; prueba de ello es que en el año que acaba de iniciar, al programa de las FRE se dedican 275 millones de pesos para la instalación de nuevos parques solares fotovoltaicos (56 funcionando hoy). Además, la biomasa cañera como fuente de energía es de las que más perspectivas presenta dentro del Programa que persigue alcanzar en 2030 un 24% de generación con FRE, por lo que se construyen tres bioeléctricas.

Pero la energía eléctrica tan sólo es una de las aristas del panorama industrial cubano y de las numerosas transformaciones emprendidas que buscaron, y aún se empeñan, en mejorar las capacidades instaladas ante la urgencia de sacar a flote a un sector decisivo para el despunte de la economía nacional; pues de él se desprenden el necesario aumento de los ingresos por concepto de exportaciones, y la satisfacción de demandas internas.

¿Qué panorama industrial encontró la Revolución?

Central María Antonia, 1914, ubicados en Santo Domingo, Las Villas. Foto: Tomada del blog Segunda Zafra.

La localización geográfica de Cuba, su tierra y clima, le concedieron una riqueza propicia para la siembra de la caña de azúcar, tabaco, café y frutas. Sin embargo, la etapa colonial y neocolonial deformaron y restringieron esas bondades potenciales a la monoproducción y monoexportación azucarera.

No se puede soslayar que este país no posee cuantiosas reservas de minerales energéticos (petróleo, carbón, gas natural), ni posee ríos caudalosos, aunque cuenta con importantes reservas de níquel.

Como neocolonia de Estados Unidos, la Isla atrajo en las dos primeras décadas del siglo XX la inversión estadounidense, que la convirtió en la primera productora mundial de azúcar.

En 1929, proporcionaba más de la mitad del dulce grano para el consumo norteamericano, mientras que en 1948 alcanzó una producción máxima de 5,9 millones de toneladas; 10 años después se mantenía como el primer exportador mundial.

En cuanto a la estructura de la producción industrial, en 1916 la minería representaba el 1,8%, los textiles el 10% y los materiales de construcción alcanzaban el 4,1%, en contraposición con la industria azucarera que contribuía con el 26%, los alimentos con el 23,9% y las bebidas y el tabaco con el 11%.

“Resalta igualmente en la estructura industrial heredada el insuficiente desarrollo de las industrias metalúrgica, mecánica, química, eléctrica y de materiales de la construcción, las que aportaban en conjunto sólo el 15,7% de la producción”.

Autores como el exministro cubano de Economía, José Luis Rodríguez, han estudiado el proceso de la industrialización en Cuba, y de acuerdo con sus aseveraciones, en la etapa prerrevolucionaria existía un débil desarrollo industrial. La Revolución comenzó su andar con una precaria industria.

El Doctor en Ciencias Económicas Gonzalo Rodríguez Mesa, citado en el artículo Cuba: el proceso de industrialización y su dimensión regional, clasifica en cuatro grupos, según características tecnológicas y económicas, a los establecimientos industriales antes del triunfo revolucionario:

  1. Sector exportador (con predominio de capital extranjero): azúcar, níquel y tabaco. Aunque para la explotación de níquel se contaba con una moderna planta, esa no era la misma suerte de las maquinarias azucareras. El investigador Fernando Charadán López señala que “para 1970, la edad promedio de las instalaciones azucareras sobrepasaba la vida económicamente útil estimada”, también desde el punto de vista mecánico y tecnológico.
  2. Sector (también con capital extranjero) que producía para el mercado interno y dependía de insumos importados. Se orientaba a la industria, principalmente a la generación eléctrica, refinerías de petróleo, papel, níquel, molinos de trigo, cemento, detergente, vidrios y cables.
  3. Sector (con capitales nacionales) orientado al mercado interno. De gran ineficiencia, pues se trataba de uno perteneciente a la burguesía que ganaba comisiones por la compra de maquinarias y equipos.
  4. Sector artesanal: deficiente, transformador de insumos agrícolas.

Lo anterior se traducía en una industria débil y de apenas existentes cadenas productivas, de una débil integración con la agricultura, carente de materia prima (excepto caña de azúcar), sin recursos energéticos, con incipiente proceso de refinación y precaria generación eléctrica.

Sobre la precaria capacidad industrial recaía la subutilización aquella instalada, que ascendía a 40% en 1959, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL.

Otros estudios señalan que la minería no llegó a constituir una actividad de primera importancia para la economía cubana, ni siquiera en la primera mitad del siglo XX.

El mayor auge se alcanzó en los períodos de confrontación bélica, cuando se incentivaba la producción minera en Cuba vinculada a las guerras mundiales y a la de Corea. Existía desconocimiento del potencial minero del territorio nacional y una participación casi nula de inversionistas cubanos.

En relación con el níquel, en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, una empresa de Estados Unidos construyó en Nicaro, al este de la bahía de Nipe, la primera planta de níquel en la Isla. Se trató de un centro industrial moderno, para explotar los yacimientos de Pinares de Mayarí.

En 1955, la Freeport Sulphur Corporation obtuvo los recursos financieros necesarios para la construcción y montaje en Moa de la segunda planta cubana para la explotación del níquel, actualmente Comandante Pedro Sotto Alba.

La industria después del Primero de Enero de 1959

La herencia del subdesarrollo capitalista recibida por la Revolución significaba que el 70% de la planta industrial azucarera estuviera depreciada. La agresividad del bloqueo norteamericano (impuesto desde 1961), la deformación industrial y agropecuaria, además de las características del proceso azucarero y los errores cometidos en la política de desarrollo económico, determinaron un crecimiento muy inestable en las primeras décadas de Revolución.

Se comienza, en cambio, a desarrollar el potencial minero del país al tomarse la decisión de establecer un programa encaminado a ello. Se requería un importante proceso de preparación de condiciones en ese sentido. Por sólo citar un inconveniente: en 1961 sólo existían dos geólogos en el país.

Otros datos apuntan que sólo se conocía, desde el punto de vista geológico, el 5% del territorio nacional; sin embargo, para finales de la década del ´80 se logró elevar el grado de conocimiento del potencial minero hasta el 50%, con la colaboración de la antigua Unión Soviética y países del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME).

A partir de la creación del Servicio Geológico Nacional se pudieron precisar las características geológicas del país y revelar la presencia de yacimientos de minerales. Entre los resultados más significativos estuvieron el desarrollo de una base de reservas para la industria del níquel con un alto grado de confiabilidad, lo que permitió el mantenimiento de la producción en las plantas que existían.

También se descubrieron y pusieron en explotación el yacimiento de cobre de Júcaro; reservas de plomo y zinc, a la par del descubrimiento de oro de Delita, en la Isla de la Juventud, y un intenso auge de los materiales de construcción y de materias primas para la producción de cemento.

Para la prospección petrolera se realizaron trabajos en tierra y la plataforma, así como programas de perforación de pozos de búsqueda y exploración. Se descubrieron 14 yacimientos de petróleo.

Voluntad de hacer despuntar la industria en Cuba

En 1961, el gobierno cubano planteó la industrialización acelerada del país a partir del desarrollo de la industria pesada, la diversificación de la agricultura y la sustitución creciente de importaciones por producciones nacionales, como objetivos de la estrategia de desarrollo general.

Cuba avanzó, en especial en lo concerniente al proceso de reconversión industrial que hubo que realizar para sustituir la tecnología, los mercados y las fuentes de financiamiento occidentales por tecnología, mercados y fuentes de financiamiento socialistas.

A finales de la década de los ´70 y hasta mediados de los ´80, la Revolución se esmera por eliminar las deformaciones heredadas del subdesarrollo capitalista, aunque no logra todavía superarlas.

En la Plataforma Programática del Partido, aprobada en su I Congreso en 1975, se define “…la tarea central de los planes de desarrollo y fomento de la economía nacional a partir del próximo quinquenio será la industrialización del país”.

A partir del ´75 la inversión se orientó hacia la industria en forma constante, alcanzando de manera paulatina tasas muy significativas de crecimiento en la producción industrial global (maquinaria no eléctrica, electrotécnica y electrónica, productos metálicos, bebidas y tabaco).

La electricidad también ganó participación notoria en la escala industrial, ya que aumentó la capacidad instalada con nuevas termoeléctricas, y se inició la construcción de la central electronuclear de Juraguá, la cual debía satisfacer hasta un 15% de las necesidades energéticas de la Isla y generar miles de puestos de trabajo*.

Pesaba, además, la industria de bienes de consumo: la textil y de confecciones, la alimenticia, azúcar, bebidas, y tabaco en conjunto producían más del 60% de la producción nacional en 1975, y el 57% diez años después.

En particular, la industria azucarera se consolidó y modernizó, y de ella se desprendió una industria de derivados que permitió la elaboración de alimento animal, papel, madera y un buen grado de autoabastecimiento energético.

El peso del sector industrial en el producto creció, pero ello no repercutió de forma significativa en la erradicación de las deformaciones estructurales típicas del subdesarrollo, como, por ejemplo, la estructura por productos de las exportaciones, ni tampoco el proceso industrializador contribuyó a una disminución sustancial de la dependencia económica.

Una industrialización extendida por todo el país

Desde el inicio de la Revolución, una línea de la política de industrialización fue la descentralización de la infraestructura heredada que se concentraba en La Habana, y la búsqueda de un desarrollo regional equilibrado.

Además del auge en las esferas agropecuaria y azucarera, que favoreció a varias provincias, también incidió una nueva estructura territorial, más equilibrada, de la creación de infraestructura energética, portuaria, y el incipiente proceso en materia de construcción y manufacturas.

La infraestructura electroenergética se expandió a lo largo del territorio nacional (termoeléctricas en Mariel-La Habana, Nuevitas-Camagüey, Cienfuegos, Santiago de Cuba y Ciudad de La Habana). Se crearon, modernizaron y ampliaron fábricas de cemento en Cienfuegos, Mariel, Santiago de Cuba y Siguaney-Sancti Spíritus.

En adición, se instalaron plantas de fertilizantes en Cienfuegos y Matanzas; una fábrica de herramientas y productos metálicos en Guantánamo, y en Villa Clara un combinado siderometalúrgico y una industria electrodoméstica.

Período Especial y su impacto en la industria cubana

Amén de las fructíferas relaciones con los países socialistas y la transformación industrial que estaba  teniendo  lugar en el país, no puede afirmarse que se lograra una suficiencia de la industria nacional, ni una disminución de los niveles de dependencia con respecto a las economías europeas, específicamente de la Unión Soviética.

Hacia fines de la década de los ´80 Cuba, dirigía más de la mitad de sus producciones de azúcar, níquel y cítricos,  y  la  totalidad  de  piezas  y  componentes  electrónicos,  a  los  países  del CAME, mientras obtenía de este propio mercado la mayor parte de las materias primas, combustibles, maquinarias y equipos, y manufacturas  importadas.

Cuando acaecieron los cambios políticos y económicos en la Europa socialista, por ende, se vio afectada directamente la estabilidad del país al modificarse el carácter de las relaciones bilaterales, y suprimir las relaciones preferenciales con que contaba la Isla. Se rompe la división internacional del trabajo concertada en el CAME, bajo la que se impulsaron los planes de desarrollo industrial en Cuba.

Este período transformó la sociedad cubana y su economía, y obligó a la nación a realizar reajustes no sólo en la industria, sino en la salud y el racionamiento.

Frente a una drástica reducción en las importaciones de acero y otros derivados minerales, hubo que clausurar refinerías y fabricas por todo el país, eliminando en un importante porcentaje la industria estatal y miles de puestos laborales.

La escasez de combustibles afectó especialmente tanto a la agricultura, -ya que era necesario para el funcionamiento de los tractores, las cosechadoras y las segadoras- como a la capacidad industrial cubana.

En este período se señala la recuperación de la exportación de níquel y el incremento del turismo, en contraste con la industria azucarera de la cual el país había heredado tecnologías atrasadas.

Aquel proceso de reestructuración industrial hasta entonces impulsado por la Revolución tuvo que avanzar con cierta lentitud. La política de redimensionamiento debió concentrarse en el cierre de líneas de producción, la reorganización de flujos productivos, reconversión y racionalización de producciones.

Por otra parte, la adquisición de nuevos equipamientos y la implementación de nuevas tecnologías se vieron impactado por la escasez de divisas.

En 1998, se proyectó el desarrollo de la industria azucarera hacia el año 2010 basándose en objetivos estratégicos. Se esperaba consolidar la producción de 5,5 millones de toneladas para el 2002.

El mismo año, fue puesto en práctica el reordenamiento del sector azucarero cubano, proceso que respondió al nombre de Tarea Álvaro Reynoso. Tal redimensionamiento, en la parte industrial, significó realizar una selección de 70 centrales a nivel nacional, con áreas de caña en las mejores tierras, y que por sus condiciones técnicas y de eficiencia económica se mantuvieron produciendo.

Otros 14 ingenios quedaron dedicadas a la producción de derivados en cumplimiento del objetivo de diversificar la industria azucarera; se le dio vital importancia a esta línea de trabajo. Entre estos productos se encontraban el alcohol y las mieles destinadas al alimento del ganado.

Entretanto, a nivel nacional, un centenar dejaron de fabricar azúcar y otros productos industriales. Un número de ellos se destinó para utilizar sus partes y piezas en la reparación de los centrales que continuaron produciendo azúcar y derivados; otros para el desarrollo de las empresas del sector en los próximos años, y el resto se convirtieron en museos.

El antiguo central Progreso convertido en museo: exhibición de locomotoras antiguas. Foto tomada del blog Segunda Zafra.

La actualidad de la industrialización en el país

Hoy más que nunca, la industria cubana debe desempeñar un papel crucial para el desarrollo de la nación; para ello, resulta impostergable una inyección de tecnologías a fin de superar la obsolescencia y alto consumo de portadores energéticos y materias primas; con ese fin se busca inversión extranjera en áreas clave.

Las debilidades de la estructura actual han sido reconocidas, es cierto que persiste ineficiencia, e incorrecta administración y planeación, pero es meritorio el hecho de que el sector cuenta con una fuerza de trabajo calificada, a la que también hay que cuidar.

En septiembre de 2012, mediante el Decreto Ley 299, se implementó la extinción de los Ministerios de la Industrias Ligera y Sideromecánica y, en paralelo, la creación nuevamente del Ministerio de Industrias (MINDUS), cuya misión principal es proponer, dirigir y controlar, la ejecución de las políticas y estrategias para el desarrollo industrial del país.

Sus actividades principales son:

  • Siderúrgica, mecánica
  • Textil, tenería, calzado y talabartería
  • Productoras de papel, cartón, cartulina y su conversión
  • Poligráfica
  • Fertilizantes, herbicidas y plaguicidas, gases industriales y medicinales
  • Transformadora de plástico, vidrio, jabonería, perfumería, pinturas y barnices, neumáticos
  • Envases y embalajes
  • Muebles
  • Reciclaje

El Ministerio atiende a cuatro Organizaciones Superiores de Dirección constituidas para conducir el sistema empresarial en el proceso de implementación de las políticas aprobadas; ellas son:

  • Grupo Empresarial de la Industria Ligera
  • Grupo Empresarial de la Industria Sidero-Mecánica
  • Grupo Empresarial de la Industria Química
  • Grupo Empresarial de la Industria Electrónica

Se le subordina la Oficina Nacional de Diseño (ONDi)

Todas estas entidades se complementan entre sí, y forman un entramado industrial que requiere redimensionarse, organizarse y proyectar el crecimiento sostenible que necesita la economía cubana.

En una reciente intervención en la Mesa Redonda, el titular del MINDUS, Alfredo López Valdés, realizó una extensa valoración del momento que atraviesa la industria nacional.

Entre los elementos detallados por el ministro estuvieron, precisamente, un número importante de inversiones (tanto con capital nacional como extranjero), para impulsar las diversas ramas de la industria.

Ejemplos fueron la inversión en una moderna planta de cloro-sosa en Sagua la Grande, a la cual se han destinado unos 70 millones de dólares, la fabricación de una planta de fertilizantes mezclados, en Cienfuegos, que triplicará la capacidad de este tipo de producto, y la constitución de una empresa mixta para la producción de envases de vidrio, ubicada en la Zona Especial del Desarrollo Mariel, lo cual concreta una aspiración de producir en suelo nacional este tipo de renglón, hasta ahora importado en volúmenes considerables.

No menos importante es el propósito de hacer crecer la industria ligera, llamada también a la producción de renglones de alto impacto para la población, y de la electrónica; sin embargo, la sideromecánica resulta angular, pues ella tiene la alta responsabilidad de garantizar piezas de repuesto, sobre todo destinadas a la industria azucarera.

Industria electrónica cubana. Foto: Archivo de Cubadebate.

La industria alimentaria, por su parte, es otra de las ávidas de un despuntar. La producción industrial de alimentos se realiza en el país en unas tres mil instalaciones agrupadas en 126 empresas, de las cuales 110 son estatales, tres son sociedades mercantiles con capital 100% cubano y 12 son empresas mixtas.

De acuerdo con datos ofrecidos por funcionarios del ramo sobre el proceso inversionista, éste se ha duplicado en los dos últimos años en beneficio de la capacidad frigorífica, la compra de equipos de refrigeración entre compresores de frío, condensadores, túneles de congelación, plantas de hielo y difusores, destinados fundamentalmente a las industrias láctea y cárnica.

Mientras, los proyectos del ramo con capital extranjero comprenden una estrategia encaminada a contratar nuevos socios, ampliar capacidades en los negocios existentes y contar con una cartera de oportunidades que permitan la continuidad en los mismos.

En los últimos años se han concretado tres proyectos con inversión extranjera; uno para la producción de refrescos en Santa Cruz que ya inició sus producciones y debe aportar tres millones de cajas de refrescos anuales, una planta en la Zona Especial de Desarrollo de Mariel para la producción de varios renglones, y una empresa mixta para producir unas mil toneladas anuales de pasta fresca.

En tanto, ya suman 12 las empresas mixtas que operan en la industria alimentaria, de las cuales cuatro tienen prórroga para ampliar la capacidad productiva sobre todo en renglones como el helado y el ron.

Procesamiento de croquetas de pescado, en la planta Estrella Roja, una de las unidades visitadas por el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), Camagüey. Foto: Rodolfo Blanco Cué.

La industria militar y su decisivo aporte

Aunque el objetivo esencial de ese grupo es garantizar las producciones para la defensa del país, pone además sus capacidades productivas en función de la economía nacional.

La fabricación de tejas metálicas para techar viviendas afectadas por eventos meteorológicos, además de otras instalaciones de la economía; de lámparas de tecnología LED, menajes de cocina, productos de higiene y limpieza, tanques plásticos y contenedores para recolectar desechos sólidos, solo son algunos ejemplos de cuánto aporta cada año esa rama en pos de cubrir necesidades de la población.

 

* El 2 de septiembre de 1992, el máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, anunció la paralización de la mayor obra industrial que se acometería en Cuba durante el siglo XX, debido principalmente a la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

También le puede interesar:

Cuba licitará zonas para la exploración petrolera

Fuentes consultadas:

[1] Cuba: el proceso de industrialización en su dimensión regional. Josefina Morales y Carmen Nápoles.

[2] La estrategia económica cubana: medio siglo de socialismo”. Omar Everleny Pérez Villanueva.

[3] Impacto social de la crisis económica en la Cuba de los noventa”. Patricia de Miranda Parrondo y Carlos J. Tabraue Castro.

[4] La tarea Álvaro Reynoso como proceso estratégico de desarrollo empresarial y de participación comunitaria”. Lic. Santos pineda Zamora * Dr. Arístides Pelegrín Mesa.

[5] Página web del Ministerio de Industrias

[6] Dossier Revolución Cubana

Se han publicado 52 comentarios



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  • Susana Madriz dijo:

    Seamos realistas!! La industria cubana en vez de revolucionar lo que ha hecho es involucionar en todos estos años.

    • YOYI dijo:

      No es tan asi, trabajo en una empresa que pertenece al GEMPIL y mira los indicadores dicen todo lo contrario, es cierto que las distorciones en nuestra economia afecta directamente a todo, hoy se produce y se vende el triple que hace 4-5 años y eso no es signo de involucion, el salario pasa igual estoy consiente que sales de la puerta y se acaba pero no ha involucionado y si creo que el estado o gobierno tienen la obligacion de proteger mas la industria nacional muchisssssssssimo mas xq quienes estamos dentro vemos que realmente es trabas , muros , etc y no deberia ser asi, no se debe importar nada que seamos capaces de producir y eso afecto mucho a este ministerio, en el 2018 se vieron hechos reales que nos agectaron directamente a los trabajadores industriales relacionado a este tema y no entiendo, si eso es un objetivo pais no concibo que haya pasado y las consecuencias, los responsables no paso nado y miles de trabajadores despedidos, sin materia prima para producir lo nunca antes visto y no paso nada, solo lo sabemos quienes estamos dentro y no tenemos explicacion ni respuesta. Pero no es cierto eso que dices, se puede hacer mas si es cierto pero el estado tiene que apoyar la industria mucho mas.

      • Carlos dijo:

        Muy deacuerdo con Usted Yoyi. Yo provengo de la Industria azucarera, nuestra industria insigne y hoy producimos y vendemos el triple que antes.

      • Iván dijo:

        Yoyi, coincido contigo en parte y en otra no, cuando se dice que la industria del pais ha involucionado es precisamente por la falta de vision de los dirigentes superiores que han tenido a su cargo la proteccion de la industria de forma general. Hay muchas industrias en cuba que se han dejado destruir y en franco abandono y tienes el ejemplo de la industria del calzado, por solo citar uno, existen muchos mas.
        Es real el problema de los despidos de los trabajadores de la industria por falta de materias primas para la produccion y esto genera gastos en la capacitacion de los operarios cuando el pais tiene la capacidad de adquirir la materia prima para echar a producir la industria por un corto periodo de tiempo, todo esto se deriva de que nuestro pais lleva 60 años pegado a una teta en diferentes etapas y no hemos sido capaces de crear un sistema economico que nos permita desarrollarnos y poder cubri todas las necesidades, por el contrario estamos viviendo de creditos, donaciones y contrataciones que no tienen respaldo financiero y eso lo que ha provocado es que la deuda del pais ha crecido exponencialmente y hoy hay empresas que trabajan con tu entidad y desde el 2015, no se le pagan las cartas de creditos vencidas. Tu crees que asi se puede desarrollar u pais?, No lo creo.

      • profesor dijo:

        Si, producir todo lo que podamos, siempre que que la producciion nacional sea menos costosa en divisas que importar. El recurso mas escaso que tenemos es la divisa, por tanto es el que hay que maximizar, caiga quien caiga, incluyendo industrias insignes con la che guevara productora de niquel en MOA. Este fue un principio basico a principos de periodo especial y funcionó.

    • Arturo Lopez dijo:

      Así es! Y pensar que ya pasó el día de los inocentes!

      • Cantinflas dijo:

        Supongo que las que procesan las croquetas de la foto… no hablan entre sí.
        ;-)

    • Kronos dijo:

      Nos sigue faltando el periodismo critico , no por tirarnos tierra arriba sino para aprender de los errores , pues de ellos se aprende, y mira que podemos hacer varios artículos de los errores cometidos, pero seguimos sin ser autocriticos y haciendo lo mismo que hace 50 años.
      A veces me imagino una mesa redonda por tomar algún ejemplo , en donde participen los dirigentes y periodistas y estos tengan diferentes criterios en como llegar a hacer algo, seria lo perfecto. Y OJO , se que la unidad es una de nuestras principales fortalezas, pero que hayan distintos criterios no significa desacuerdo ,significa desarrollo … El objetivo en común y que todos debemos tener siempre presente y que nos debe mantener unidos es como llevar a CUBA al progreso y a una verdadera revolución en todos los ambitos , sin caer en manos enemigas, ahora, la forma de llegar es lo que debemos sentarnos a discutir para irnos por el mejor camino , se que no es fácil, pero es un sueño mio y creo que el de muchos.

      • YOYI dijo:

        Diran que soy un soñador, pero no soy el unico………………!! tu tampoco somos 11 millones de soñadores que queremos el bien de esta isla

      • osmel dijo:

        El mio tambien y amo la Revolución cubana

    • Miguel cruz dijo:

      Susana,tiene usted razón, la industria ligera esta en el suelo,di hay que reconocer a la industria electrica que crecio por diez,

    • Andrés dijo:

      Después de 1959, y hasta 1989, la industrialización fue, dependiendo de las veleidades y especificidades de cada período, un objetivo del estado. Fidel y el Che, y también otros como Miyar Barrueco o Ismael Clark, han sido y fueron verdaderos visionarios en ese sentido. Hubo esfuerzos serios para desarrollar no sólo la industria ligera y de bajo valor agregado, sino también industrias de alta tecnología, que es lo que realmente industrializa a un país. Se trató con la electrónica, con la química, con la sideromecánica y la producción de acero, con la biofarmaceútica, etc. Durante los 1980s se comenzó a trabajar en los biomateriales y en la ciencia y tecnología de los materiales, entre otras cosas de avanzada. El resultado no fue siempre del todo sobresaliente, pues es un proceso complejo y lleno de dificultades, pero los avances fueron notables. No es una opción renunciar a esto, pues nadie se desarrolla con chinchales.

      Los problemas que hubo hasta 1989 los sabemos todos. Una buena parte del sector industrial trabajaba con material obsoleto y altamente consumidor. Nada de esto aguantó la desaparición de la URRS y la consiguiente crisis de los 1990s. La desindustrialización que le siguió fue marcada, y aún no nos recuperamos de ella. Pero además de la crisis, creo que hubo una buena parte de nuestro aparato de toma de decisiones que sencillamente perdió la fe en la industria, o la vio como un asunto de ingenuos para las condiciones cubanas. Creo, honestamente, que, en este punto de la industrialización, Fidel Castro formó parte de una minoría. Desde los 1990s se ha entronizado el culto a los servicios, especialmente turísticos, los cuales son importantes pero estructuralmente insuficientes para un proceso de desarrollo. Hay aún demasiada gente que cree que construyendo hoteles sin límite vamos a conseguir desarrollar el país: falso.

      Hay que producir cosas otra vez, y cosas sofisticadas, no alfileres. Esto, afortunadamente, ya lo vamos entendiendo otra vez (valga la redundancia), muy de a poco a poco. Se ha desatado desde hace un tiempito a esta parte un debate intenso sobre la importancia de la alta tecnología, además de su vinculación con el desarrollo económico. Y es de lo que tenemos que estar hablando. Y parece ser que esta vez hay un par de cosas que queremos hacer mejor. Una de ellas es la vinculación de la ciencia al desarrollo industrial. No necesaria, o exclusivamente, poniendo a un científico a tratar de hacer productos con aplicación comercial, o barbaridades similares que aún pululan con fuerza, sino integrando las diferentes instituciones y propiciando culturas de cooperación, según el caso: a veces para ciencia aplicada y a veces para ciencia pura.

      La industria biotecnológica es un ejemplo del particular, pero existen otros, aunque con menor suerte. Por ejemplo, el Instituto de Ciencia y Tecnología de los Materiales (IMRE) fue expresamente creado en 1985 con el objetivo de apoyar al Programa nacional de la Electrónica que se había diseñado por aquellos días. La crisis dio un duro golpe a este programa. Pero continúo siendo del criterio que la falta de visión es lo que ha estado atrasando el necesario desarrollo industrial. Como quiera que sea, hay n avance cualitativo importante: de ser un país dónde nadie se tomaba en serio el asunto de la industrialización a gran escala nos convertimos en uno dónde muchos especialistas lo ven como algo imprescindible. Creo que uno de los principales retos del gobierno es el de formar funcionarios, y habilitar a los que ya existen, que sean tan visionarios y arriesgados como el innovador. Científicos, tecnólogos y centros de investigación ya los venimos creando desde 1959. Pero es que un gran innovador más un burócrata tradicional de esos que hay hoy en Cuba es igual a cero.

      • YOYI dijo:

        Andres coincido con usted cuando plantea “Hay aún demasiada gente que cree que construyendo hoteles sin límite vamos a conseguir desarrollar el país: falso.” Eso es cierto y en este pais siguen habiendo funcionarios, cuadros etc etc a cualquier nivel que apuestan por esto y no se dan cuanta que estan apostando por algo que ha demostrado que no nos saca del hueco, los servicios NO HAN SACADO A NINGUN PSD DE SU CONDICION, es cierto que tenemos que agarrarnos de ahi para lo demas, pero no se engañe nadie, eso a lo que llamo lo demas, es lo que realmente poco a poco nos sacara del hueco, y es a lo QUE TIENEN QUE PRIORIZAR, digase produccion de bienes y servicio de consumo social y general, y el estado lo debe saber y debe hacer mejor las cosas.

  • rolo dijo:

    Gracias REVOLUCIÖN, gracias por darno tanto.

    • Ups dijo:

      Y hubiera hecho más si no se hubiera derrochado tanto y si no hubiera gastado tanto tratando de mantener pequeños y medianos negocios de todo tipo en todo el país y que ahora comienza a pasarlos a otras formas de gestión.

  • Salut ! dijo:

    Habría que ver después de aprobada la nueva Constitución si es cierta y efectiva la autonomía empresarial. Ese es un tema que urge, pero de vida o muerte, de lo contrario no habrá despegue alguno en la industria cubana. Ya que la empresa estatal será el centro de la economía si se sigue trabajando como se está ahora será muy difícil que se posicione como se requiere.
    Hace unos años se fusionaron algunos ministerios para hacer menos carga en el Estado, pero se re-crearon un engendro llamado OSDE que han venido a entorpecer sobremanera la gestión empresarial. Si alguno de los que lee el artículo no sabe lo que es trataré de recreárselo: Una OSDE es un ente sin paralelo en ningún sistema económico, con ínfulas de Ministerio, pero con menos poder de decisión. Por lo general se encuentra en uno o varios inmuebles, en mucha mejor condición constructiva que muchas de sus entidades subordinadas, bien pintados, con la estética bien pensada, cuadros y adornos caros comprados a ARTEX o al FCBC, el mejor mobiliario de oficina, las mejores computadoras, un ancho de banda muy bueno, montón de funcionarios y especialistas organizados en más de 15 Direcciones de trabajo distintas y mucho, mucho tiempo para pensar la forma de “complicar” la vida de las empresas que sí trabajan y producen, entre informes, reuniones y modelos innecesarios. Además de ello, enlentecen aprobaciones de cosas estratégicas, otorgan los CL y asignaciones a su mejor parecer, cuestionan absolutamente todo lo que vaya en contra de su criterio y entran en pánico amenazante cuando ya cansado de acudir a ellos sin que te solucionen un problema, saltas el escalón y vas directamente a tu Ministerio. Esa es la realidad y que me disculpen los que allí trabajan; pero es la verdad. Sólo muy pocos se enfocan en ayudar a sus empresas y así dudo que avance un sistema empresarial como el nuestro.

    • YOYI dijo:

      Salut, te deseo salud!! y brindo por ti, asi es compañero, yo se que es asi, las empresas apenas con lo necesario y bien apretaditas y son las que producen, las que generan los ingresos que los osde gastan y estos parecen palacios y las empresas ingenios azucareros, bueno no tanto, pero la diferencia es avismal, eso debe ser cambiado en la conciencia de cuadros y mandatarios del estado el embudo se debe virar para que las EES desplieguen todas sus capacidades.

  • Cuba2019 dijo:

    No creo que sea objetivo comparar el sistema eléctrico cubano antes del 1959 con el sistema eléctrico actual; las condiciones obviamente no eran las mismas; una buena comparación hubiese sido comparar al SE cubano con el de otros países de la región en las mismas etapas y de ese modo determinar si ese hito de electrificar un país es una obra de genialidad de la revolución; porque creo que si no hubiese triunfado la revolución en 1959, la compañía cubana de electricidad hubiese desarrollado un único sistema eléctrico porque es una necesidad técnica de cualquier sistema; como también lo es también tener la mayor cantidad de consumidores porque las empresas eléctricas sean capitalista o socialistas su objetivo es generar utilidades.

    • Miguel cruz dijo:

      La compañia electria iba a donde le daba resultado,nunca iria a donde hay cuatro casas y hoy si va la empresa electrica

  • Taran dijo:

    Las fotos no pueden ser mas ilustrativas, son un reflejo de nuestra industria, por un lado ensamblamos laptos y tablets, pero por otro estamos increiblemente deprimidos, y me duele de que no siempre es por falta de recursos, mire ese procesamiento de croquetas, no puede ser que no seamos capaces de hacer una simple maquina, alguna estera transportadora aunque sea para mecanizar ese trabajo, estoy seguro que tenemos personas que con chatarra fabricarian esa maquina, pero no hemos sido capaces de movilizar esas fuerzas a favor de la industria cubana, cuando lo logremos tendremos el anhelado despegue.

  • Yo dijo:

    Industria??? Dónde??

    • Miguel cruz dijo:

      Si,cuales?

  • Enrique dijo:

    Increíble el comentario de rolo, pero bueno cada cual piensa de la forma q quiera, sin comentarios

  • Elpidio dijo:

    Si, se ha avanzado algo, pero muy poco en relación a nuestras potencialidades en cuanto a la industria, hay que continuar buscando oportunidades de financiamiento y de mercado para la industria cubana, estas no siempre tienen que ser centralizadas, las ideas pueden surgir y materializarse desde los municipios. Importamos mucho y muchas cosas escasean pudiéndola fabricar en el País, con calidad y eficiencia. Es importante que las industrias nazcan con buena salud y buenas prácticas para que puedan ser sostenibles y eficientes, aporten productos y aporten dinero. Hay que buscar la forma de que la fuerza de trabajo sea adecuadamente calificada y se mantenga durante muchos años para que acumule experiencia, para ello debe estar motivada desde todo punto de vista, comenzando por un buen salario, buenas condiciones de trabajo, seguridad e higiene garantizada, disciplina y organización, sentido de pertenencia y autoestima, que se remunere proporcional a los resultados económicos, que los técnicos sean escuchados y se apliquen sus conocimientos, que la capacitación sea permanente, que el mantenimiento y la disponibilidad de todos las instalaciones y equipos sea cercana al 100%. Es el momento de despegar nuevamente en la industria y no parar hasta lograr superar establemente el PIB en un 8% anual, esto solo se logra con el desarrollo industrial que tanto necesitamos a pesar del bloqueo.

  • Jose luis amador dijo:

    Feliz Año a la compañerita y la felicito por su resumen muy positivo acerca de la voluntad política de nuestra Revolución para ayudar desde siempre a nuestro heroico pueblo cubano.

    Como siempre insisto (ya me deben conocer como el “tipo del mantenimiento”), por favor, sería bueno publicar también que todos los Ministerios no se olviden de implementar con todos los hierros este año, el Mantenimiento Preventivo y la planificación de los materiales de importación necesarios para cubrir las roturas a tiempo, y esto pienso, que se debe decir, que debe ser indicado desde la misma dirección del Consejo de Ministros

    Y esto debe ser controlado por contralores en plazas técnicas existentes (hoy no existen) no sólo para chequear lo contable por la Controlaría Nacional. Pienso la obligatoriedad de que los medios fundamentales de producción sean atendidos con exigencia, no quede sin escribir en los artículos de nuestra Constitución, por favor no debe suceder.

    No olvidarse que esto del Mantenimiento (y otras importantes cosas) no se puede hacer con nuestros muy buenos obreros calificados solamente haciendo innovaciones ante cada rotura por obsolescencia. También debemos emplear a nuestros técnicos medios y a nuestros ingenieros universitarios y darles desde bien arriba, insisto, el apoyo moral, material y de vida que necesitan, y el apoyo también desde los ministerios, para ayudar a eliminar cualquier problema (objetivos y subjetivos) entre los actuales “cuadros” acostumbrados desde hace muchos años a cumplir planes de producción sin dar mantenimiento, lo que por supuesto, les hace pensar eso no hace falta. Están convencidos.

    Tampoco se trata solamente de informatizar (que no es malo, pues yo estoy informatizado desde el año 1988 y ya he hecho 7 software para proyectos y para ahorrar energía eléctrica, y más de 200 proyectos eléctricos de todo tipo en el programa informático llamado Auto-Cad). Le informo para su conocimiento (quizás nadie se la haya dicho nunca, porque usted es joven) que la informatización es solamente una herramienta moderna (utilísima) que usan todo el mundo y los profesionales como usted, pero que ella sola no es prioritaria con respecto a los conocimientos inventados hace más de cien años y que lamentablemente no se aplican correctamente en la mayoría de nuestros centros de producción y servicios, sobre todo en la parte mecánico-eléctrica-civil-química-pecuaria-agronómica-etc.-etc. Es decir, que hay que aplicar primero lo aprendido en la Universidad en esas carreras, cueste lo que cueste.

    Reitero, que por favor, expliquen hasta la saciedad que si esto no se tiene en cuenta por nuestros decisores principales a Nivel Nacional en todos los ministerios, no tendremos jamás la eficacia y la eficiencia anhelada.

    Felicidades de nuevo en el nuevo año a usted y su familia. Mis coordenadas son las siguientes (por si necesita ampliar algo conmigo).

    MsC. Ing. José Luis Amador Vilariño
    (46 años graduado como ingeniero eléctrico, especialidad Energía)
    E-mail: jlamador48@nauta.cu
    Teléfono: 32-297339
    San José # 741, Camagüey

    • whitebat dijo:

      Mire, en Cuba hay suficientes especialistas ingenieros que ven las cosas como son, incluso el gobierno lo sabe perfectamente, no hace falta que Ud. vaya dando estas lecciones para niños. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer, lo malo es que nadie sabe como hacerlo.

  • Corona dijo:

    ” ….La industria cubana en constante revolución…”.
    Eso es lo que yo llamó ” un viejo clichê ” para no reconocer que la Indústria Cubana es sumamente ineficiente y está en estado de depresión. Lo difícil de todo esto, es que no vemos interės en establecer políticas para cambiar esa situación.

    • Miguel cruz dijo:

      Cierto que algunas industrias han crecido como la industria electrica se ha multiplicado por 10,ahora,la industria alimentaria esta en el suelo,vivo en estados unidos,veo aqui galletas y spaguettis de arroz,es posible que esta industria pueda desarrollarse en cuba tambien, tambien hace falta fabricas productoras de arina para cerdos a partir de boniato,yuca ,etc

  • Eduardo Ortega dijo:

    La labor de la industria cubana debe reflejarse en el bienestar de la gente. Coincido con el artículo sobre los logros alcanzado por la industria eléctrica. Pero, en otros renglones nuestra industria ha tenido grandes retrocesos y se ven muy pocos productos cubanos en los comercios; ni azúcar o caramelos. Tenemos el criminal bloqueo que nos afecta, pero también la industria debe fomentarse y debe cuidarse lo que se tiene. Se deben animar las iniciativas para el desarrollo industrial y el uso de la ciencia y la técnica, así como el conocimiento de los científicos y técnicos cubanos, utilizando métodos de incentivo y motivación a las personas involucradas. Pensar y promocionar la posibilidad de la inversión cubana en la industria es algo a considerar. SALUDOS!

  • ENRIQUE dijo:

    COINCIDO CON EL CRITERIO SOBRE LOS OSDE (SIN ABSOLUTIZAR DE QUE TODOS SOBRAN). EN SENTIDO GENERAL GENERAN MUCHO PAPELEO QUE PUDIERA GESTIONARSE A NIVEL DE MINISTERIO. AHORA BIEN ¿QUE HACER CON LAS PERSONAS QUE HOY TRABAJAN EN AQUELLOS OSDE QUE LOS ANALISIS INDIQUEN QUE DEBEN DESAPARECER? CREO QUE ALGUNOS DEBIAN SER REUNICADOS EN LOS MINISTERIOS Y OTROS CON LA EXPERIENCIA QUE HAN ADQUIRIDO A ESE NIVEL DEBIAN FORMAR NUEVOS CUERPOS DE INSPECTORES QUE INCREMENTEN EL CONTROL SOBRE LA PRODUCCION Y LOS SERVICIOS.

    • Lazaro dijo:

      Los de las Osde que se los lleven a cortar caña para que vean lo que pasan de de las UEB para poder vivir, ellos ganan 3000 y los de abajo 300

  • RARJ dijo:

    La Industria cumple sus metas
    Pero está en revolución,
    Pues muchas trabajan con
    Maquinarias obsoletas.
    Por eso es que, a la concreta,
    En este año que empieza
    Destaco aquí la proeza
    que hace cada innovador
    Y racionalizador
    Dentro de cualqier empresa.

  • matute dijo:

    Mucha trova en este trabajo, pero me parece que la industria antes del 59 era, para la época, mucho mas potente y adelantada que lo que tenemos ahora.
    Yo preferiría no comparar, pues la comparación no es válida dado el vertiginoso desarrollo tecnológico que ha tenido el mundo, no así nosotros. Sería lo mismo que comparar 1959 con el año 1900 desde el punto de vista industrial y tecnológico. Si hay que destacar que a pesar de los pesares fuimos de los primeros paises en tener redes telefónicas, ferrocarril, televisión(a color incluso) y radio, sistemas eléctricos soterrados, una compañía de aviación, industria cinematográfica, etc. Claro, en esto fue determinante la inversión extranjera, como queremos hacer ahora.
    Lo que se logró industrialmente del 60 al 90, estuvo favorecido por el apoyo económico incondicional de los paises del CAME y en muchos casos no se pudo sostener cuando llegó la hora de “pagar por lo que debes”.

  • angel dijo:

    -Señor periodista no fallamos el triunfalismo nos mata.
    -Cierto es que después del 59 hemos incrementado las industrias.
    -Cierto también que no hemos sido capaces de mantener las que ya encontramos hechas.
    -Cierto también que no hemos sido capaces de mantener las que hicimos nuevas..
    -Cierto también de disparates que se han hecho y años después lo damos como triunfos.
    -Cierto también que el estar sometidos a factores externos como el bloqueo o la caída del campo socialista ha incidido en nuestras industrias.
    -Pero cierto también que cuando recibíamos millones y millones de dólares anualmente de la URSS al final lo que hicimos fue malgastarlos.
    -Cierto también que durante años se viene tratando el tema de nuestras empresas y se menciona la independencia de las mismas o el llamado perfeccionamiento empresarial.
    -Y siguen pasando los años y seguimos estancados o mejor dicho detenidos en el tiempo no hemos podido desarrollarnos más pues creo que el principal bloqueo lo tenemos nosotros mismos en nuestras mentes y no dejamos de crear nuevos organismos alguine me pude decir después de creadas las OSDE que mejoras se han visto solo una más puestos BUROCRATICOS

    • Kronos dijo:

      Coincido al 100% con su comentario, de nada sirve hacer una comparación del 59 con el tiempo actual, porque incluso, se sale perdiendo , recordar que cuba en aquella época tenia un desarrollo notable en la región , que si bien era impulsado por compañías yanquees y no se disfrutaba por la mayoría era al final “desarrollo”. Debemos comparar desde el 60 hacia adelante , para darnos cuenta que hemos estado jugando a no se que y no nos hemos tomado el tema economía en serio, el cual para mi es el eslabón fundamental para un país. Ahora lo que hay que hacer es como dijo Diaz -Canel, rectificar y ver como tratamos de arreglar todo este enredo , a luchar y no darnos por vencidos.

  • Luis dijo:

    Muy bien eso de comparar la industria en el 59 y ahora, creo es bueno igualmente comparar como estaba la industria en el 59 respecto a AL y como es ahora comparada con esos mismos paises de AL.

    • Pedro Brito dijo:

      NI digas eso… que yo vi hacer en Guatemala MEDIO PUENTE de 4 carriles en menos de dos meses… y además, cada vez que voy a una tienda nacional no me canso de ver la cantidad de productos de ese país hermano que venden acá.
      Por lo menos me queda el consuelo que en aeropuerto de Ciudad Guatemala vi vender Ron Havana Club y Puros Cubanos…

  • RLTH dijo:

    AL margen de los comentarios sobre la industria y su evolución,llamo la atención a los fotorreporteros y los que revisan, la foto de la fabrica de croquetas de Camaguey, deja mucho que desear, las paredes despintadas, equipos que no son de acero inoxidable y con oxido, las mujeres son naso-buco, las mesas de materiales no compatibles con productos alimentarios, en fin la industria alimentaria tiene una alta responsabilidad en evitar enfermedades de la población y eso solo se logra con higiene y el análisis sistemático de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP)

  • ALBON dijo:

    Muy buen artículo de LIsandra, pero hay que señalarle que “rectifique el tiro” pues donde se construyeron FÁBRICAS de fertilizantes fue en Cienfuegos y en NUEVITAS. Pero por alguna razón, TODOS se han olvidado de esta fábrica -hasta el Ministro en su intervención- que es la única “sobreviviente” en Cuba capaz de producir fertilizantes ,
    ya que la actual de Matanzas y la que se construye en Cienfuegos, son sólo MEZCLADORAS de NPK

  • Jose R. Oro dijo:

    La industria cubana avanza a pasos agigantados, como lo soñó nuestro invicto Comandante.

    • Amador dijo:

      De que pasos agigantados habla usted?. Respete a los que vivimos en Cuba

  • industriales18 dijo:

    estas noticias se me parecen a las que ponen por el NTV……..

Se han publicado 52 comentarios



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Lisandra Romeo Matos

Lisandra Romeo Matos

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo (2011), Universidad de Oriente. Trabajó en la Agencia Cubana de Noticias del 2011 hasta septiembre de 2018.

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