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Derecho de Admisión: ¿Reglas claras?

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Foto: Cosas Legales.

Si busca en Internet “Derecho de Admisión” notará que se encuentra universalmente reconocido y en pleno uso en todas las naciones, aunque de manera diferente, en dependencia de las características del lugar y el propósito de su dueño. Pero hay un elemento invariable: la atribución de permitirle o no la entrada a alguien en un bar, restaurante o un teatro debe fundamentarse en condiciones objetivas, nunca arbitrarias y siempre conocidas por los clientes.

En la red de redes varias referencias de episodios polémicos dan fe que se trata de un principio muchas veces violentado. Lo mismo aparecen reportes de hechos ocurridos en Argentina, como en España o Uruguay. Y si fuésemos a resumir, una de las ideas que prevalece es que, en no pocas ocasiones, las “reglas de la casa” generan controversia con los derechos constitucionales, tal y como lo señaló Cubadebate en septiembre pasado.

En Cuba estos dilemas ocurren tanto en establecimientos estatales como privados. Lo advierten no solo opiniones de amigos, compañeros de trabajo y comentarios en redes sociales, también denuncias efectuadas, por ejemplo, ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).

Las demandas relacionadas con este tema han sido siempre testimonios de actos discriminatorios, dice la directora Jurídica de ese organismo, Yudelvis Concepción Álvarez. “Se han investigado caso por caso, pero ninguno de los hechos ha resultado probado. Cuesta mucho demostrarlos porque se basan en criterios ´subjetivos´”, argumenta la especialista.

Otro conocedor del asunto es el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN). “Reconocemos que han existido en algunos establecimientos este tipo de manifestaciones, por ´facultades´ que se han tomado los porteros o algunas administraciones”, comenta Mirurgia Ramírez Santana,  directora general de Servicios.

No obstante, ni las puertas ni los teléfonos del MINCIN han sonado nunca por una queja de esta índole, lo cual “tiene que ver quizás -considera Ramírez Santana- porque a veces la propia persona que es víctima le da pena tramitar su denuncia. Incluso, en ocasiones desconoce sus derechos y ante quién se debe quejar”.

Lo legislado…     

En Cuba, expone Concepción Álvarez, los lugares de ocio, incluidos los del sector estatal, tienen sus propias normas. Otros centros también las poseen, como los tribunales, los bancos y teatros: no se puede entrar en short, camiseta ni en chancletas… Casi todas las entidades disponen en sus reglamentos internos, inclusive, hasta cómo entran sus trabajadores.

Cada organismo determina sus reglas, pero ojo, sin que ello conlleve a la discriminación, aduce la jurídica. “No se puede utilizar la cortina del derecho de admisión para realizar actos discriminatorios”.

Por otro lado, la especialista reconoce la inexistencia en el país de una Ley de Protección al Consumidor donde supuestamente debería contemplarse el Derecho de Admisión, asunto sobre el cual tampoco hay una referencia directa en la Resolución 54 del MINCIN, en vigor desde junio último.

Una lectura de la novedosa norma basta para corroborar tal afirmación. Ciertamente se habla de temas como la actuación ética y responsabilidad social del proveedor: “quien desarrolla la actividad productiva y de servicios; adopta normas éticas y de conducta; y evita prácticas comerciales abusivas o engañosas que perjudiquen la seguridad, salud y los intereses de los consumidores”.

De igual manera, y apegados al debate en cuestión, se establece el derecho de los consumidores de acceder a una información veraz que posibilite elegir conforme a las necesidades, expectativas, deseos y preferencias; así como de acceder a la información sobre los requisitos a cumplir en los establecimientos, en aras de un mejor disfrute de los servicios que se oferten.

En todo caso son exigencias disgregadas, sin especificar, por ejemplo, que los locales deben tener un cartel con las reglas de admisión y permanencia, carentes actualmente en la mayoría de los lugares.

En palabras de Ramírez Santana, esos requisitos de entrada deben informarse a los clientes. “El objetivo no es llenar los establecimientos de carteles con prohibiciones, pero sí de manera general. Creo que en ese aspecto debemos seguir trabajando, para incrementar más la información y divulgación, con normas de conducta para todos los tipos de establecimientos”.

Insiste la funcionaria del MINCIN en que las legislaciones de su organismo, las que deben cumplir tanto las formas estatales como las no estatales, responden a lo establecido en la Constitución vigente y en el actual Proyecto a debate, en la cual se prohíben actitudes de discriminación por sexo, raza, orientación sexual o cualquier otra lesiva a la dignidad humana.

Proyecto de Constitución.

 

Argumenta que en el caso de los centros gestionados por trabajadores por cuenta propia, el actual reglamento y el que entrará en vigor en diciembre, determina como una contravención ejercer ese tipo de conducta, con multas hasta dos mil pesos o retiro de la licencia.

Lo que no quita, aclara, que la administración se pueda reservar la decisión de prohibir la entrada de una persona que se encuentre en estado de embriaguez, con una conducta inadecuada o agresiva.

Otros requerimientos de entrada aparecen enunciados, además, en la novedosa Resolución 140/2018, firmada por la titular del MINCIN, el 17 de octubre último. Se trata de las normas para el funcionamiento y control de los bares, aplicables a los establecimientos del sector estatal, cooperativo, privado y mixto, donde se preste este tipo de servicios.

Ninguno de sus nueve acápites señala la obligación de exponer públicamente las “reglas de la casa”, excepto el horario del servicio. Sí detalla que el acceso es para mayores de 18 años de edad y que debe ser con “vestuario adecuado”.

“Los cubanos tenemos bastante cultura para saber qué vestuario utilizar para ir a una fiesta, a una playa, un bar o restaurante. Son costumbres que se adquieren en la familia”, razona Ramírez Santana.

Y, ¿ante quién quejarse?

Recuerda la directora de Servicios del MINCIN que la Resolución 54 establece que en caso de ocurrir cualquier violación de los derechos del consumidor, este puede recurrir, en primera instancia, al propio administrador del establecimiento, porque dentro de sus funciones está velar por el correcto funcionamiento de la instalación.

“Hay quienes dicen, cómo me voy a quejar ante el propio lugar donde mis derechos fueron violentados. Pero es ese el lugar más indicado para darle una respuesta inmediata. No obstante, el consumidor se puede dirigir a la empresa a la que se subordina el establecimiento, incluso al Ministerio, que cuenta con una dirección de protección al consumidor; además de recurrir a la Fiscalía”.

Un forista en Cubadebate opina que la citada Resolución 54 “viene a engrosar la improcedente dispersión legislativa en la materia, muy limitada en su alcance, pues no constituye ni tiene fuerza de Ley, y que por demás adolece de un marco sancionador riguroso, bien concebido y alejado de toda práctica formal y burocrática”.

A tono con Concepción Álvarez, las denuncias que llegan al MTSS se investigan muchas veces de conjunto con la Central de Trabajadores de Cuba y las direcciones provinciales de Trabajo. Pero en su mayoría los encargados directos son los inspectores de las direcciones de Supervisión Integral del Poder Popular, las llamadas DIS.

Otro cibernauta es del criterio que “sería oportuno y necesario pensar en mecanismos de control que hagan valer las disposiciones jurídicas que se emiten por el país para la protección de los derechos de los ciudadanos, en pos de que, la Resolución 54, como muchas otras, no quede en letra muerta”.

Y no hace falta una “una agencia de inspectores”, como valora un forista, lo que “se requiere son leyes que garanticen los derechos consagrados en la Constitución cubana; juzgados que impartan esas leyes, que los ciudadanos dispongan de los mecanismos adecuados para denunciar esos desmanes y que estas sean procesadas de forma imparcial y expedita”.

De lo privado a lo público…

Hablar del Derecho de Admisión en los centros gestionados por particulares saca a flote un debate sobre los conceptos público y privado, los que, al parecer, pueden estar tergiversados.    

Según una forista en Cubadebate, un negocio privado es como la casa de uno, ahí entra quien uno desee. Mientras otro cibernauta resume: “si es mi negocio, lo construí y pago los impuestos, debo tener derechos también a decirle a alguien, que pueda representar un riesgo para mi negocio, que no puede entrar y basta”.

Ciertamente, dice el economista Óscar Fernández Estrada, las casas son propiedad privada, individual, bienes de consumo y, por tanto, su dueño puede decidir a quién deja entrar y por qué. Pero “una vez que las conviertas en un medio producción, estás expuesto a un servicio público y tienes que cumplir las normas del espacio público”.

“Puedes establecer reglas, pero deben ser claras, transparentes. No puedes poner una regla que viole una conducta social, o fijar un elemento discriminatorio. No lo puedes establecer ni mucho menos ejercer”, acota.

Por eso, considera, las reglas de admisión tienen que ser públicas. “Si el local se reserva el derecho de admisión tiene que significar que poseen esas reglas y que son públicas. De lo contrario, no se trata solo de un problema de protección al consumidor, sino de violación de derechos individuales, de discriminación”.

De acuerdo con Fernández Estrada, si bien este tipo de fenómeno ha proliferado con el auge de actores autónomos, sobre todo por la carencia de un marco regulatorio que influya según se vayan desarrollando, las formas estatales también poseen implicaciones. “Hay espacios del Estado que de igual forma vetan la entrada y el acceso a consumir determinados servicios”, opina.

¿Un problema de capacitación?

Cuando se introdujo la ampliación en el año 2010 del cuentapropismo -rememora la directora Jurídica del MTSS- se realizó un proceso de adiestramiento. Luego, en 2013, tras el perfeccionamiento de las normas, también se hizo otra capacitación. Aunque, está previsto que cualquier cuentapropista puede acceder a los organismos y a las propias direcciones de Trabajo para recibir instrucción, añade.

De los más de medio millón de trabajadores por cuenta propia (TCP) existentes hoy en el país, el 33 por ciento de ellos se agrupan en el sector del comercio, la gastronomía y los servicios.

Ramírez Santana aclara que el MINCIN comenzará a interactuar con los TCP vinculados a la actividad de gastronomía a partir del 7 de diciembre, al ser en lo adelante el rector de esa modalidad, según la nueva normativa aprobada. Hasta el momento, precisa, eran atendidos por el MTSS o el propio MINCIN, en caso de aquellos que laboraban en establecimientos arrendados.

La especialista subraya que el Derecho de Admisión es un tema sobre el cual deben seguir puntualizando en la preparación a los administradores, directivos y TCP.

Aun así reitera que “los que cometen actitudes de discriminación lo hacen a conciencia, no por desconocimiento, porque en Cuba eso no está permitido, porque son posturas incongruentes con nuestro sistema social”.

Algo está claro, la ausencia de una regulación detallada del derecho de admisión, en lugar de favorecer el derecho de todos a acceder a los establecimientos públicos, puede suponer una fuente de conductas arbitrarias y discriminatorias. Asunto relevante si se tiene en cuenta las dificultades, por parte de la autoridad competente, para acreditar la realidad de esas actuaciones, por tratarse de denuncias basadas en subjetividades.

Quizás sea este el  momento oportuno para saldar esa deuda legislativa, en momentos en que  el país elabora su futura Ley de Protección al Consumidor.

Se han publicado 100 comentarios



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  • Ariel dijo:

    Buen artículo. Aunque yo me pregunto donde estaban estos periodistas cuando a los cubanos no se les permitía entrar a los hoteles.
    El periodismo siempre contribuye a analizar las cosas o al menos a su debate.

    • carlosvaradero dijo:

      Ariel.
      Muy buena su pregunta, pero la respuesta supongo que NADIE la va a querer ofrecer.
      Que los cubanos no pudieran entrar a los hoteles ni disfrutar de instalaciones turísticas y de ocio destinadas exclusivamente al turismo foráneo, violaba la constitución, pero al parecer nadie se dio cuenta nunca y a ningún periodista se le permitía hablar del tema.
      Recuerdo el poema de Guillen…”tengo lo que tenia que tener”…se llegó a convertir en una paradoja en aquel entonces.
      No siempre los periodistas pueden plasmar todo lo que ellos quieren, aunque quieran, debo creer que hay un filtro por el que pasa todo lo que escriben y “alguien” decide si puede ser publicado o no.
      En cuanto al derecho de admisión, pues yo creo que debe ser un derecho del dueño del lugar o la administración quien debe decidir quien puede entrar o no al establecimiento, sin llegar por supuesto al abuso ni a la discriminación, también he presenciado personas con muy mal aspecto, hablar de forma descompuesta y con actitudes agresivas, ese tipo de gente a mi establecimiento de seguro no entra….si imagino que va a crear problemas, pues que lo busquen en su casa, no en la mía.

      • Gil Corrales dijo:

        Eso tiene un nombre bien clarito: Censura

      • Raimond Babbitt dijo:

        Carlosvaradero, primero que nada decirle que respeto su criterio, pero el caso es que usted puede determinar no “quién” entra en su negocio sino cuáles son las condiciones que se deben cumplir para entrar y una vez establecidas respetarlas usted más que nadie, por ejemplo si usted establece que no se puede entrar en short, cosa razonable por demás en algunos establecimientos, si se apareciera menganito de tal, el hijo de su amigo de toda la vida, éste tampoco debe entrar, porque si no está discriminando al resto, no sé si me comprende y ese caso es típico, ni los trabajadores suyos deben andar en short, otro caso típico. Si me va a decir que su casa es de su propiedad a fe de lo mencionado en el artículo, se establece el hecho de que realmente es así pero deja de ser un bien de consumo cuando usted la emplea con fines productivos y en ese caso debe respetar la legislación o de lo contrario se convertiría en un bien de consumo, que implica que le suspenden la licencia. Conociendo mi país le digo que muchos van a chocar con estás leyes porque en nuestro país lo que funciona es el sociolismo y eso no es compatible con la igualdad de derechos muchísimo menos en el caso de los TCP…

      • Rafael dijo:

        Ariel y Carlosvaradero. Sobre este tema y específicamente sobre el acceso de los cubanos a los hoteles, en el año 92 se trató el tema en el periodico granma, no recuerdo ahora la fecha, tendría que buscarla, en el artículo del períodico aparece una magistral explicación de Fidel sobre el porque los hoteles se desinaban al turismo internacional, interveción que aporta todo un grupo de elementos sobre el tema

    • Chicharrita dijo:

      Ariel, yo tengo su respuesta. Esto es un pais humilde, por los humildes y para los humildes. Por lo tanto no podias entrar. Hoy, si entras, entonces no eres humilde, tienes dinero!, entonces paga!. Espero que me publiquen…

      • Miki dijo:

        Esa es la cosa muy buen comentario, y al que no le guste …. no es de los humildes ,es de los nuevos ricos asi que suelte el dinero.

    • Nicoa dijo:

      Eso mismo me preguntaba yo, pero veo que estas muchachitas no tienen edad como para haber podido hacer algo al respecto. Los periodistas mas veteranos fueron los que no dijeron nada. Si un empleado empieza a criticar al jefe, que le pasa al empleado?

      • yobayer dijo:

        Hermano Nicoa soy también un jóven como esas muchachitas que UD Menciona y muchas veces somos los jovenes los que promovemos cambios y maneras de pensar y no personas veteranas y arcaicas que a veces están en algún puesto o cargo de Dirección. Recuerden que nuestros precursores de los ideales más nobles y que hicieron posibles está Revolución eran muchachitas y muchachitos que se unieron como un todo para lograr el triunfo definitivo el 1 de enero del 1959

      • Nicoa dijo:

        Yoyaber, de acuerdo contigo que son los jovenes los que promueven el cambio, y a eso me refiero, a que los jovenes periodistas de ese entonces no dijeron nada,… y ellos son los veteranos a los que me refiero, los jovenes de ese entonces que no hicieron nada.

    • Rafael Cantero P. dijo:

      La vida demostró que la Revolución triunfó para los humildes, por eso el Turismo, hasta que comenzaron a aplicarse las medidas de saneamiento financiero en el período especial, era para los cubanos, rara vez se veía un extranjero, a no ser los de los países socialistas; sin embargo vino el derrumbe del Campo Socialista, obligándonos a aplicar estas medidas, las que traerían desigualdad, en las que los más afectados íbamos a ser (la vida demostró que fue así) los que vivimos del trabajo, los asalariados, por eso el Estado, en aquel momento aplicó la medida de prohibir la entrada de los cubanos, a sabiendas que era una medida violatoria de la Constitución, pero que, en cierta forma paliaría las desigualdades que vemos ahora, créanme, desde el 2009 (cuando se les permitió entrar a los cubanos en los hoteles) trabajo en el Mintur, del 100% de cubanos residentes en Cuba que visitan nuestras instalaciones, muy pocos, a costa de grandes sacrificios, lo hace con sus ahorros, incluyendo los TCP; o sea lo invita el familiar en el extranjero o un extranjero, lo que si ve es una serie de personajes que no viven, precisamente, de su salario, sino del “invento”, lo que constituye una de las desigualdades que más afecta al cubano medio; algo que llegó para quedarse y, en lo que debemos trabajar para disminuir esta diferenciación social. El derecho de admisión debe aplicarse a quienes violen el reglamento interno, algo que debe legislarse, lo mismo por el estado centralmente, así como por los mismos ministerios, pero dando la oprtunidad a los afectados a realizar la reclamación ante los tribunales, creo que este momento de discusión del proyecto de constitución y de aprobación de la misma, es el mejor para dar más derechos a los cubanos en este sentido.

      • Carlos dijo:

        Compadre, eso fue uno de los grandes errores de la dirección del país. No busque excusas que no las hay.

  • victor dijo:

    mire compañera si usted es un indeseable en un establecimiento, sea el que fuere,la administracion tiene todo el derecho del mundo a reservarse la opcion de no dejarlo entrar
    y eso va desde la manera de vestir y actuar, hasta la forma de comportarse, porque hay cada gente por ahi que con su sola preesencia ya ponen en peligro la tranquilidad de las personas decentes

    • sachiel dijo:

      Usted puede ser la persona mejor vestida del mundo, pero la más indeseable en cuanto a trato y maneras.

      Ver por encima de la ropa quien eres, y no equivocarte, es un arte que no todo el mundo domina; discriminar, si sabemos todos hacerlo muy bien, en bien o en mal.

    • RARJ dijo:

      El derecho de admisión
      A un local determinado
      De un país subdesarrollado
      No necesita expresión.
      No hace falta la atención
      Limitada para el necio,
      Ni tampoco ser tan recio
      Con el que esté de pasada,
      Porque el acceso a la entrada
      Ya lo determina el precio.

    • El verdadero dijo:

      Mira Victor respeto tu criterio en 1er lugar, pero te puedo decir por experiencia propia que se ve hasta discriminación, solo con mirarte de arriba a abajo te dicen que no se puede entrar eso te dá una idea que buscan consumo primordialmente. Quien te habla es una persona que viste bien y con buenos modales e intenciones aaaa soy profesional recién graduado, que como joven al fin lo que busco es disfrutar la noche espero que entiendas.

  • OBSERVADOR dijo:

    Si hacen una ley sobre el derecho de admisión, esperemos que sea lo mismo para el sector privado como para el estatal.

  • JVG dijo:

    La mayoria de los paises donde existen leyes de proteccion al consumidor y ademas estas funcionan y permiten sancioanr a sus transgesores establecen:
    ´´El derecho de admisión y permanencia es “el derecho en virtud del cual, la persona titular del establecimiento y/o evento, se reserva la atribución de admitir o excluir a terceros de dichos lugares siempre que la exclusión se fundamente en condiciones objetivas de admisión y permanencia”.
    A su vez impone un límite para el ejercicio de ese derecho al indicar que “no deben ser contrarias a los derechos reconocidos en la Constitución Nacional ni suponer un trato discriminatorio o arbitrario para las personas, así como tampoco colocarlas en situaciones de inferioridad o indefensión con respecto a otros concurrentes o espectadores o agraviarlos´´

  • Aldo dijo:

    El derecho de admisión solo debe estar limitado a las condiciones en que se intenta entrar a un establecimiento (estado de embriaguez, conducta violenta o inadecuada, portando medios que no deba o con vestimenta inadecuada) y no a otros criterios pues todo lo demás cae en discriminación, en el caso de los establecimientos estatales ninguna administración debe olvidar que son propiedad de todo el pueblo por lo que donde no esté prohibido por causas muy justificadas como bancos podemos hacer fotos siempre que el objetivo sea la mercancía y no por ejemplo el sistema de seguridad, no debe un administrador oponerse a dar una entrevista a un medio radial o televisivo que también es estatal (de todo el pueblo). A pesar de ser la propiedad social la predominante en el pías a veces parece que todo es privado, los negocios de los cuentapropistas y las entidades estatales de los administradores. La desinformación es algo común y quizás en un sitio de recreo es importante pero no tiene el mismo efecto que en una farmacia por ejemplo, la empresa de farmacias ha establecido normas para intentar sin lograrlo distribuir mejor los medicamentos pero en casi ninguna farmacia aparece en los murales las normas, los administradores o dependientas no pueden mostrar el documento que por ejemplo norma dar solo 30 tabletas de enalapril al mes a quien toma dos diarias y tiene su certificado por 60 por lo tanto siente que la empresa de farmacias lejos de protegerlo lo desprotege y malgasta parte del tratamiento que le vende pues este no hará el efecto que debe, las aristas son muchas y no parecen tener solución ni a la luz del la nueva constitución que deja brechas en los derechos de los ciudadanos.

  • spra dijo:

    No todos los cubanos conocen realmente cual es el vestuario adecuado para visitar determinados lugares, muchos lo olvidaron o no se lo enseñaron.

    • antonio recio dijo:

      OTRAOPINION
      no creo que estando en un país tan caluro como el nuestro uno deba de andar en patanlo a las 12 del día para hacer algún tramite en un banco, quizas tampoco con un short supercorto como lo que se usan ahora pero si con una bermuda por las rodillas. Admás una cosa que me enciende la sangre a mi es como en muchos bancos restaurantes (incluso del estado) no dejan entrar al cubano ni en short, chanletas o camiseta, para luego venir un extranjero y lamerle las botas y dejarlos pasar como anden. Poque a eso nadie le exige que anden en pantalones…..
      Yo he tenido varias experiencias con esta situción tanto malos como buenas. una de ellas de mejo impactado y me demostró que a veces los establecimientos privados (algunos) tratan muy bien a las personas sin importar como anden vestidos.

      • yobayer dijo:

        Coincido 100% contigo hermano y soy del que pienso, me expreso y opino que el ciudadano cubano debe estar por encima de cualquier extranjero. Porque ellos y nosotros no. Lo que más duele es que son nuestros compatriotas los que más no descriminamos. Todos somos cubanos y tenemos valía

  • Víctor Angel Fernández dijo:

    Uno de los grandes derechos en los que se basa nuestro proyecto social es la “igualdad con independencia del poder adquisitivo” y hoy en cualquier lugar, desde una barbería, hasta en el policlinico, según “la pinta” lo atienden mejor o peor, o a lo mejor ni lo atienden. Sin contar las instalaciones turísticas que se construyen al “DESALCANCE” de cualquier trabajador, científico destacado o profesor eminente.
    El hotel Manzana de Gómez, el Packard y otros, tienen un cartel que dice: prohibida la entrada a cubanos con cara de muertos de hambre. Pueden decir que esto es falso, pero fíjense en la cara del portero cuando lo ve a uno, comun y corriente, tratando de traspasar las sagradas puertas del cielo.

    • cubano dijo:

      Perdón amigo pero usted se equivocó en algo ,yo he visto ese cartel al que usted hace referencia y no dice ¨ prohibida la entrada a cubanos con cara de muertos de hambre¨ como usted plantea dice¨ prohibida la entrada a cubanos con cara de que viven de su salario¨

      • carlosvaradero dijo:

        Da igual qué dice el cartel, al final la esencia del mensaje es la misma.
        Aún así se me hace una falta de respeto al cubano que vive de su salario, no sé como la administración de ese lugar permitió poner un cartel tan irrespetuoso.
        Nadie tiene un cartel en la frente que diga “Yo si tengo dinero” como para prohibirle la entrada a quien parezca que no lo tiene, eso es muy subjetivo.

      • Anibal del Prado dijo:

        Pero carlosvaradero, amigo, no se da cuenta Ud. que se trata de un sarcasmo de estos dos foristas? Claro que en ningun momento se ha colocado tal cartel. le digo mas, en varias ocasiones yo he entrado al lobby del Gran Hotel Manzana Kempinski y nadie me ha preguntado nada, he ido vestido como cualquier paisano, es cierto que ni short ni camiseta, si chancletas, ni me he fijado como me han mirado, pero para pararme tendrian que decirmelo y si me niegan la entrada, ahi seria otra la historia, repito, NO me ha ocurrido. Y no tengo cara ni de muerto de hambre ni de “maceta”no uso joyas, ni cadenas ni sortijas

      • María la jabá dijo:

        Aníbal del Prado. Me ha resultado interesante su comentario porque me hace recordar una anécdota de los años 80s. Todo el maltrato y las connotaciones de vestimenta y estatus social no es nuevo en nuestro país; se ha hecho con más sutileza que hoy día, con más educación pero se ha hecho igualmente. La anécdota que refiero es de un pariente muy conocido en la familia por andar desastrado, zapatos rotos o suela desgastada, pantalones zurcidos, años 80s la gente iba pulcra, usted podía arreglar los zapatos bien barato en fin… ésta persona se presentó en un consolidado a comprar un refrigerador por la libre y la empleada tardó en atenderlo y además lo dejó a un lado para ver si se cansaba de mirar lo que había por allí, al final no le quedó más remedio que ver qué quería y ahí el tipo sacó el fajo de billetes de un cartucho sucio que llevaba en la mano. La empleada poco le faltó para pedirle perdón. Al final, él fue quien se rió de ella, porque ya sabía los prejuicios que había.
        Y hoy por hoy, ésto pasa en todas partes, porque no lleven un reloj ostentoso o ropa de marca usted no sabe quién es quién, o el dinero que tiene ; mucha gente se cuida de aparentar y están podridos en dinero.

    • jpuentes dijo:

      Ya lo dijo quien lo dijo: son valoraciones subjetivas, imposibles de rebatir. Pero… Lo llamado “discriminatorio”, está legislado de hace mucho tiempo y es inherente al proyecto social y politico nuestro. Nadie tiene que ser “capacitado” para ello. Nacemos casi que con la idea, por ejemplo, que los conceptos RAZA y GENERO no son cuestionables en Cuba. Y no son ni pueden ser objeto de discriminación ni segregación en ninguna parte del territorio nacional y eso lo sabe muy bien hasta un niño cubano de cuarto grado. La “pena tramitar su denuncia”, eso está cambiando mucho y en el tema de “desconoce sus derechos y ante quién se debe quejar” es una cultura que viene creciendo y de qué manera. Aquí hay un problema que tiene nuestra sociedad y es: la comunicación institucional. “Los cubanos tenemos bastante cultura para saber qué vestuario utilizar…”. Y esta es la cultura que está cambiando y para mal. Aquí hay problema de exigencia, buen gusto y comunicación adecuada e inteligente de las personas encargadas de hacerlo. Ciertamente, lo publico y lo privado está cambiando, pero cuidado de no extrapolar plataformas en la que lo publico es publico y lo privado sigue siendo privado: mi servicio no está en Internet. Las reglas de la Casa o de la Institución en cuestión, son reglas y hay que cumplirlas, lo demás o lo incompatible con las politicas publicas, es delito. El asunto de la “capacitación” puede convertirse en una manera de dilatar el cumplimiento de lo obvio. Creen que es necesario pagar por capacitarse lo que es a todas luces, elemental en nuestros medios??????

    • victor dijo:

      mire tocayo, una de las cosas que mas daño nos ha hecho en este proceso es el falso concepto de igualdad
      no se puede confundir la igualdad con el igualitarismo
      ni somos iguales ni lo seremos nunca
      recuerdo en los 80 presidia los consejos del comite del partido en el organismo donde laboraba, un dirigente de primera linea, que junto al comandante en jefe, fue de los mejores que hemos tenido, y ante problemas como este siempre decia, aqui somos todos iguales, pero no olviden que algunos somos mas iguales que otros
      saque usted sus propias conclusiones

  • spra dijo:

    Conozco de paises donde se le prohibe el acceso a determinados establecimientos (bares, clubes, pubs, restaurantes, etc) a personas que anteriormente han tenido malos comportamientos dentro de ellos (broncas, escándalos), cuestión que no veo mal, ¿aquí en Cuba eso se puede hacer?

  • otraopinion dijo:

    Sobre lo siguiente “los bancos y teatros: no se puede entrar en short, camiseta ni en chancletas… Casi todas las entidades disponen en sus reglamentos internos, inclusive, hasta cómo entran sus trabajadores”…
    Me parece que se están mezclando y confundiendo dos asuntos distintos. El derecho de admisión por praxis casi siempre es una protección hacia conductas de desorden, indisciplinas y otros actos que atenten contra el bienestar de los demás en establecimientos públicos. Es una advertencia para sacar a quien así actúe, no para discriminar a nadie en su acceso y disfrute por x razón.
    Pero otra cosa bien distinta es exigir un mínimo de educación formal a la hora de vestir y comportarse en lugares públicos. Los bancos, los teatros y otros sitios hacen muy bien en prohibir entrar en short, camisetas y chancletas, que son atuendos para la playa o para la casa. Una persona mal vestida afea el lugar donde se presenta así; esa educación hay que seguir rescatándola desde las escuelas, con el uso correcto del uniforme, y hay que imponerla en los ómnibus (verdaderas selvas sociales), en los barrios y en todas partes.
    No hay que confundir los derechos ciudadanos con la tendencia al relajamiento de las buenas costumbres. Educación y no solo instrucción, decencia y valores cívicos, que tanta falta hacen para una sociedad mejor.

    • Cliente dijo:

      100% de acuerdo con Ud.

  • Rafael dijo:

    Considero que el Derecho de admisión debe estar regulado por ley, no se puede dejar a la voluntad de lo q

    • jpuentes dijo:

      Eso está implicito en las politicas publicas. No hay que capacitar…. con ese cuento de la capacitación tienen dormido a medio país. Y hay gente que se está buscando mucho dinero y qué hacer con ese tema….

  • Robert dijo:

    Muy bueno el artículo, durante la discusión del proyecto de constitución en mi centro laboral propusieron una corte o sala constitucional. Creo que es lo que necesitamos para que nuestro país avance en esta materia.

  • Rafael dijo:

    Considero que el Derecho de Admisión debe ser regulado por Ley, no puede quedar en la dispersión de lo que cada organismo regule, en muchos paises existe ley sobre el derecho de admisión o el reconocimiento de este derecho aparece en leyes de protección al consumidor, igualmente hay paises que el reconocimiento del Derecho de admisión está reconocido constitucionalmente así como la prohibición de utilizarlo con fines discriminatorios. Su regulación debe tener caracter de ley por el alcance que toma actualmente porque no son sólo instituciones estatales las que prestan servicios de recreación. Muy acertado y oportuno este artículo

  • Ernesto dijo:

    A mi criterio la Ley de Protección al Consumidor, llegó muy tarde incluso diría más demasiado tarde ya los dueños de bares, paladares y cafeterías implantaron sus reglas recuerden que las costumbres son fuentes de derecho y aunque en Cuba no riga este principio a nivel de sociedad si es la que impera. Los funcionarios del MINCIN, se durmireron en los laureles y ordenar esto ahora será una tarea ardúa y titanica incluso creo que esa ley debe ser perfeccionada pues protege mucho al consumidor pero el prestador no mucho entonces la balanza se gira a favor del consumidor y no de la administración.
    También creo que debemos ya de una vez eliminar la palabra consumidor, en este caso son clientes, con gustos y con varias ofertas el concepto consumidor ya es retogrado y ya llamamos servifor público al que siempre fue funcionario, políticas públicas a los objetivos y planes quinquenales y anuales; vamos a decirnos clientes y dedicarnos a servir al cliente; nuestros servicios deben estar enfocados en lograr la satisfacción del cliente.
    Recuerden de los muñes del Pato Donlad, el cliente siempre tiene la razón, creo que ese podría ser el spot publicitario del MINCIN, CIMEX. CUPET y de cuanto establecimiento existe donde nos maltratan, los vendedores no estan identificados con el producto que venden, ni con el cliente ya estamos en el 2018 por favor a estudiar Marketing de verdad y a ejecutarlo no podemos seguir así.
    Muchas Gracias.

    • L4R4 dijo:

      Disculpe Ernesto. Pero en Cuba no existe una Ley de Protección al Consumidor. Lo que existe son resoluciones que ni los que la redactaron se creen que se cumplen.

    • sachiel dijo:

      sólo que el cliente malcriado, irrespetuoso y presuntuoso, no puede tener JAMAS la razón, a menos que el establecimiento o sus empleados con actuar inadecuado le haya dado motivos, en ese caso, es queja o malestar doble. El slogan es para vender, pero no para la correcta y debida atención.

  • Lisardo García Ramis dijo:

    Sin discusion alguna hay que velar por el uso apropiado de la vestimenta y del comportamiento ciudadano correcto en cualquier lugar. Eso es una cosa necesaria y de moral cívica.
    Que no significa que se pueda juzgar a las personas por la calidad de su ropa o la “marca” o lo exclusivo de esta, en un pais donde existen dificultades económicas reconocidas por todos, sino porque sea límpia y ajustada al lugar.
    Otra cosa sería denigrante de la persona y hay que luchar porque se eviten que unos ciudadanos o instituciones se abroguen el derecho a limitar a los cubanos o se prevea un trato discriminatorios, porque si no, acabaríamos borrando de nuestros textos de enseñanza el poema paradigmático de nuestro Poeta Nacional Nicolás Guillén, TENGO, cuando expresaba:
    …..”Tengo, vamos a ver,
    que siendo un negro
    nadie me puede detener
    a la puerta de un dancing o de un bar.
    O bien en la carpeta de un hotel
    gritarme que no hay pieza,
    una mínima pieza y no una pieza colosal,
    una pequeña pieza donde yo pueda descansar.
    ….
    Tengo que como tengo la tierra tengo el mar,
    no country,
    no jailáif,
    no tenis y no yacht,
    sino de playa en playa y ola en ola,
    gigante azul abierto democrático:
    en fin, el mar.”….

    Luchemos contra aquellos que olvidando el pasado y todo por lo que lucharon nuestros padres y mártires, pretenden traer al ideario cotidiano de los cubanos la idea de que vales por lo que tienes y no por lo que eres como ser humano.
    Lisardo

    • yobayer dijo:

      Hermano lizardo, hermoso poema de nuestro Poeta Nacional, no podemos permitir bajo ningún concepto que se vuelva una utopía

      • sachiel dijo:

        Exactamente, y hoy Guillen, luego de respirar profundamente, escribiria:

        …..”Tengo, vamos a ver,
        que siendo un negro
        nadie me puede detener
        a la puerta de un dancing o de un bar,
        a no ser por estar gritando en reguettón,
        obscenidades de un gusto muy peor.

        O bien en la carpeta de un hotel
        gritarme que no hay pieza,
        una mínima pieza y no una pieza colosal,
        una pequeña pieza donde yo pueda descansar,
        y no romper y maltratar..
        ….
        Tengo que como tengo la tierra tengo el mar,
        no country,
        no jailáif,
        no tenis y no yacht,
        sino de playa en playa y ola en ola,
        gigante azul abierto democrático:
        en fin, el mar,
        Limpio de latas, botellas, todo residual.

        No miremos solamente lo que nos conviene.

  • tomyone dijo:

    Muy oportuno el articulo, vemos con pena como las personas han perdido el sentido comun e intentan entrar a un hospital en short corto, camiseta, chncletas del peor gusto y cuando se requieren se ofenden y ofenden, en el hospital donde trabajo se esta tratando de revertir esta situacion informando primero y despues haremos cumplir el derecho de admision, sin discriminacion por supuesto pero con rigor pues son la mayoria quines se siente ofendidos , no hay porque acudir a una consulta en esas condiciones de vestuario y hablando en voz alta y bociferando aun cuando tengamos problemas de atencion, la cordura debe predominar y cuando algo considermos no esta bien plantaerlo con firmeza pero sin violencia, aqui algunos medicos han sido afendidos y , golpeados y maltratados por pacientes y familiares sin previa conversacion y muchas veces de forma injusta y no pasa nada, las autoridades no intervienen aun cuando se denuncia el caso y eso se llama impunidad lo cual es un mal precedente en una sociedad como la nuestra , que es por naturaleza solidaria y todo lo demas , el maltrato forma parte de la mala educacion, recientemente una revista cientifica Argentina publicó sobre el maltrato a medicos en A.L. y Cuba fue el sexto lugar entre los maltratos verbales recibidos , una mas para que los Medicos seamos valuados mejor, saludos

  • Govea dijo:

    Debemos acabar con la barrera subjetiva del asunto… Escoger a una persona para que trabaje en un puesto determinado, debe tener como primera cuestión de selección (o la única) su competencia en la labor a realizar.

  • Ivan dijo:

    Leo el artículo y me da algo de risa y tristeza. Hasta hace no mucho a los hoteles en Cuba no podían entrar lo cubanos; el por qué no lo sé y aunque me lo expliquen miles de veces no lo entenderé. Aún hoy, teniendo acceso a los hoteles, hay cosas de las que sí puede disfrutar un extranjero pero el cubano no.
    Lo del short o chancleta: He leído libros de historia en los que se cuenta que en el Ejército Libertador hubieron mambises que pelearon en short y descalzos y también se combatió hasta desnudos como como táctica de combate.
    No me imagino a Carlos M., a Máximo, a Antonio y muchos otros decirle a alguien que en short o chancleta no podía incorporarse a la lucha por la independencia de Cuba. Alguien me dirá que no es lo mismo.
    Con mi madre fui a un restaurante (en la Isla de la Juventud) y no la dejaron entrar porque andaba en pullover. Pregunté por qué si “aquél de allí anda en short, camiseta y chancletas”, “ah porque es extranjero” me contestaron.
    En short (pleno agosto) fui a una una empresa a llevar un cheque para efectuar un pago y “…no se puede entrar en short….” me dijo el Custodio muy decentemente. Le dije “dígale al Director que venga para que recoja el cheque ya que no puedo entrar”. “Que pase” fue la respuesta del Director cuando el Custodio le dio el recado.
    Entonces: ¿Se puede o no se puede?

  • nello/17 dijo:

    Tuve una desagradable experiencia en el Hotel “Tulipán” hace alrededor de dos años, La tarde noche estaba lloviendo y existía una gran cola para pasar al restaurante, cuando le toca el turno de entrada a unos jóvenes cubanos, el portero no le permite entrar por presentarse en camiseta y chancletas, todo lo vi correcto, pero al entrar al salón, me percato que existían varios extranjeros con vestuarios similares consumiendo dentro del salón, me pregunto. ¿Nos estamos discriminando los propios cubanos?. ¿Las medidas se aplican solo a los cubanos?.

  • Revenge dijo:

    En mi opinion, las conductas humanas no tienen que ser criminales para ser rechazadas y reprobables, y por consiguiente, para crear lo que se llama ‘mal ambiente’ en un lugar. Un ejemplo: Me encontraba en una ocasion almorzando con mi familia en un restaurante matancero de comida china. Al lugar arribaron dos extranjeros con tres… muchachitas. Eran prostitutas? Nadie lo sabe, pero lo cierto es que -lo fueran o no- su comportamiento, su vestimenta, el intercambio que sostenian con sus amigos? clientes? resultaba de lo mas ordinario y chabacano. Al poco rato, se acerco un empleado a su mesa y les informó, con exquisita educacion, que ese era un lugar y un horario para las familias y, en virtud del DERECHO DE ADMISION del establecimiento, les pidió que se marcharan, comunicandoles que podian terminarse las bebidas que ya estaban consumiendo, las cuales irian a cuenta de la casa, . Todos respiramos aliviados cuando aquella morralla humana -extranjeros incluidos- se fue, y no pocos clientes agradecieron a sus camareros la decision tomada. El derecho de admision existe y es flexible, no tiene que ser una lista kilometrica de situaciones hipoteticas, y al final no es mas que lo preconizaba el gran Benito Juarez ‘la libertad de un individuo termina ahi donde comienza la de otro’.

  • Taran dijo:

    Tengo una duda, por si alguien me la puede aclarar. ?Como funciona esto con respecto a las Iglesias de cualquier tipo?, yo tengo derecho a entrar aunque no sea creyente, o creyente de esa denominacion??. Me pueden impedir la entrada?, no hay ley para eso?,gracias.

    • Jose dijo:

      Las Iglesias son un templo de paz y amor y de seguro te recibirán con los brazos abiertos aunque usted no sea creyente o profese otra religión.

    • L4R4 dijo:

      Soy cristiano y aunque no puedo hablar por todas las Iglesias de Cuba, te digo que al menos en la mía es bienvenido cualquier persona no importa si cree o no. Además considero que si alguien le impide la entrada a una persona a la Iglesia (a no ser que dicha persona quiera hacer algo indebido como persona, ya sea pelearse con alguien o dañar a alguien) está haciendo lo contrario a lo que Jesús enseñó y practicó.

    • jpuentes dijo:

      La iglesia separada del Estado de Derecho?… Es un Estado de Derecho la Iglesia???. Hummm…. qué dice la doctrina y la filosofía del Derecho?

    • Robert dijo:

      Amigo, usted puede entrar en el lugar donde se reuna cualquier iglesia sea de la denominación que sea, ahora entrar a la iglesia(comunidad de creyentes) solo puede entrar si tiene fe en Jesucristo y eso mi amigo no se lo puede dar ni yo , ni el papa, ni nadie solo Dios puede depositar esa fe en ti.
      Pero te repito pueder visitar el templo que quieras eso si recuerda que si al médico o a la escuela vas correctamente vestido porque son lugares públicos, ese lugar llamado iglesia no es menos, pues es también un lugar público. Ya la moda la escoge usted.
      saludos y bendiciones

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Beatriz Albert Pino

Beatriz Albert Pino

Periodista, graduada en 2015 en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.
En Twitter: @BettyAlbert18

Lissett Izquierdo Ferrer

Lissett Izquierdo Ferrer

Periodista de Cubadebate. Graduada en la Universidad de La Habana (2014). Trabajó en la Agencia Cubana de Noticias del 2011 hasta septiembre de 2018.

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