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Dos al infinito: Alfonso y Rey Vicente (+ Fotos)

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Alfonso Urquiola conecta un triple luciendo la camiseta del equipo nacional.

Alfonso Urquiola conecta un triple luciendo la camiseta del equipo nacional. Foto: Cortesía del autor.

Cuando me importa estar vivo frente al béisbol, pongo sobre

mí a viejos restauradores.

Conozco a uno que nos convierte.

Llámenlo A. Urquiola.

Carlos Esquivel

   Más de una ocasión he imaginado a peloteros como Alfonso Urquiola y Rey Vicente Anglada en otras épocas. En el siglo XIX no hubieran podido jugar oficialmente, porque los negros no tenían acceso al béisbol. Ellos tendrían que esperar hasta el 1900, bajo la primera ocupación norteamericana de la Isla, para buscarse un puesto entre el San Francisco (de mayoría negra), que resultaría campeón ese año, el Cubano (con unos cuantos) o el Almendarista (con un par de ellos), incluido Joseíto Muñoz, un estelar lanzador.

La Liga Profesional Cubana resolvió un problema que parecía insoluble al incorporar jugadores negros, por tres razones fundamentales: se lo habían ganado en la manigua peleando por la libertad junto a los blancos, la calidad demostrada entre ellos y el factor económico.

Por entonces, otro obstáculo para el vueltabajero sería el sincretismo religioso, mal visto por las “clases vivas” de la nación, quienes dominaban la publicidad. Alfonso nació el 13 de octubre de 1952, vinculado a la caña con creencias afrocubanas y Anglada el 6 de enero de 1953, en los contornos del Gran Stadium de La Habana, hoy Latinoamericano; ambos con raíces humildes.

La rivalidad es inherente al deporte. Con el tiempo la hubo entre Stevenson, lamentablemente desaparecido en 2012, y Ángel Milián, muerto años antes. Nadie, ni los pinareños, vimos superior al nuestro. La Comisión Nacional decidió no enfrentarlos más, se hacían mucho daño.

Al estelar Lázaro Vargas, quien en el terreno parecía insolente, le tocó bailar con la fea en el Cuba. Un día me confesó su absoluta admiración por Omar Linares, aunque le quitara posibilidades. Muñoz tuvo que calentar la banca por años, por culpa de Marquetti. Pedro Jova declinó con Germán Mesa. A pesar de su bateo, Pedro Medina fue muchas veces al dugout por Juanito Castro. Solo juegan nueve. Ganarse un puesto como regular era muy difícil, mucho más en la Selección Nacional. Alfonso y Rey Vicente tuvieron que abrirse paso.

Los dos jugaron la segunda base. Coincidieron en el tiempo, y entre ellos se planteó una porfía que dividió a la afición de toda la Isla. Una parte, que amaba el espectáculo, deliraba con Rey Vicente Anglada. La otra, más propensa a estimar la eficiente sobriedad, prefería a Alfonso Urquiola.[1]

El pinareño había desplazado en corto tiempo al matancero Félix Isasi, otro estelarísimo. En época de grandes, Anglada fue un camarero estelar de la institución azul. En la cumbre le tocaba ir a la banca, pues existía Alfonso.

Temática para el mundo subjetivo, cada cerebro tiene vericuetos y armazones sincronizadas, no se sabe a ciencia cierta ni la tercera parte de lo que contiene, ni sus amplias posibilida­des. Si hablo así es porque muchos no estarán conformes, pero ese riesgo hay que correrlo. Este es un homenaje a ambos.

¿Quién es el mejor? Lejos ya de aquellas pasiones, no tengo más remedio que admitir que ninguno de los dos fue mejor que el otro: cada uno fue excepcional. Y lo que tanto Anglada como Urquiola nos dejaron, fue la memoria de un tiempo en el que la pelota era una de las cosas más importantes de nuestras vidas.[2]

Comenzó en la XII Serie Nacional (1972-1973) y dejó de jugar en 1982 cuando, según sus propias palabras, “lo botaron”, en una decisión no esclarecida públicamente. Después regresó, pero ya no era el mismo. Entonces lo nombraron director de sus Industriales y nada menos que del equipo Cuba, con todo el reconocimiento social y la confianza que ello conlleva.

Con él recordé a Tony Taylor, aquel almendarista profesional tan eficiente dentro y fuera del país, uno de los pocos cubanos que han conectado más de 2 000 hits en Grandes Ligas, quien hizo una combinación prodigiosa junto al irrepetible Willie Miranda.

La repercusión de Anglada ha sido grande:

Anglada espera su turno al bate. Foto: Cortesía del autor.

Anglada espera su turno al bate. Foto: Cortesía del autor.

Llegó el momento en que los fanáticos del equipo -–tal y como confiesa el actor Luis Alberto García— íbamos a los partidos solo para ver jugar a Anglada (…) En él parecía encarnar el espíritu de la pelota misma, como si el deporte tuviera dioses y estos hubieran decidido hacerlo su elegido. Luis Alberto lo dice mucho mejor que yo: “Era como cuando uno ve a Michael Jordan, piensa que si Dios jugara lo haría así… eso mismo nos pasaba con Anglada…”[3]

Ambos se entregaban con pasión. El azul fue bueno hacia delante, a los lados, hacia atrás, muy rápido, buen pivoteo y un brazo respetable, donde único superó a Alfonso, que no fue un “manco” ni mucho menos. Los veo como a Víctor Mesa y Casanova. La Explosión Naranja más espectacular, pero la eficiencia por Casanova. Lo dilucidé en El Señor Pelotero, pero no me había adentrado en vericuetos alfonsinos y angladenses. He tenido que callar a cientos de habaneros que le gritaban al vueltabajero, aunque vistiera la franela de las cuatro letras. Los pinareños también hicieron de las suyas con el capitalino.

Entre los mejores camareros, Isasi, Pacheco y compañía, Anglada era el menos bateador, pero hacía todo lo demás muy bien, un jugador completo y espectacular, con pleno dominio de las exigencias en tan difícil posición. No era un gran bateador, pero inteligente y rápido, sabía sacar buen provecho a su bateo. Fue muy agresivo en las bases. La gente alimentó la rivalidad entre nosotros, eso solo era en el terreno, porque somos muy buenos amigos, es una persona fraternal, transparente.[4]

Si vamos a las estadísticas, El Relámpago de Bahía Honda, como lo bautizó Salamanca, lleva las de ganar. Anglada bateó .291 en diez temporadas y Alfonso .286 en diecinueve. Cualquier mínimo conocedor sabe que en más veces al bate, es más difícil conservar los récords. En los demás departa­mentos estadísticos fue superior el más occidental. Daré un par de datos: Alfonso impulsó 566 carreras, contra 303 Anglada. El del central Orozco terminó con slugging de .404 y Rey Vicente con .398.

Si la ofensiva es importantes, a la hora de decidir en tan difícil posición, me quedo con la defensa, allí está la llave del cuadro. Equipo sin un buen camarero, es condenado al fracaso. Entonces nos encontramos un fenómeno pecu­liar: ambos fildearon para .976. La diferencia está en el total de lances. El vueltabajero estuvo en 6 640 y Rey Vicente en 4 259. Tam­bién es mucho más difícil mantener esos datos en más posibilidades. Aunque acudo a las estadísticas, me gusta verlos en el terreno.

Quiero reafirmar que Anglada fue un camarero extraordinario, digno de jugar muchos más años como titular en el Equipo Nacional, pero allí estaba Alfonso Urquiola, que a mi juicio y por favor no me hagan caso, convénzanse por ustedes mismos, lo superó aunque solo fuera por una nariz.

Urquiola era la estrella. Anglada el relevo. No sería fácil superar al Relámpago de Bahía Honda. Grande en los diamantes nacionales, grande en los diamantes de extramuros, en los Panamericanos de 1975 y en la fallida Copa Intercontinental de Edmonton en 1981. Grande, grandísimo, en aquel juego donde Agustín Marquetti le aguó la fiesta a los pinareños y donde, según el ácido decir del cronista deportivo Jorge Morejón: “Urquiola le dio una clase a Padilla sobre cómo se jugaba la segunda base…”[5]

Como managers están empatados, con tres títulos nacionales y varios foráneos. Alfonso ha ganado tres Series Nacionales con Pinar del Río (1998, 2011 y 2014) y eventos Mundiales, Panamericanos y los desafíos frente al Baltimore Orioles. Rey Vicente también alcanzó tres lauros al frente de los Azules: 2003, 2004 y 2006, así como títulos extrafronteras.  

Enfrentados en la arena internacional, el vueltabajero venció al Cuba un par de ocasiones, cuando dirigía al Panamá y Anglada lo hacía por los nuestros. El habanero nunca ha escatimado elogios para el de Orozco, y viceversa:

Una gente con mucha dedicación, entrenaba muchísimo, siempre tratando de ser cada día mejor. Creo que también, producto de la competitividad que existía entre él y yo, eso también lo apuraba a ser cada día mejor. Coincidimos como managers, pero qué sucedía, que yo estaba con el equipo Industriales y Alfonso estaba con Matanzas, es decir que la pelea no era pareja. Después coincidimos en los Panamericanos de Brasil, Alfonso dirigiendo Panamá y yo dirigiendo el Cuba, y Panamá nos ganó cuatro carreras por tres.[6]

Hace muchos años, a finales de la década del setenta, en una Serie Selectiva, se enfrentaban Pinar del Río y Habana en el Capitán San Luis, cuando se produjo una jugada en home que provocó la airada protesta que parecía no acabar y los árbitros decretaron el forfeit a favor de los de la capital.

Alfonso y Anglada defendían sus respectivas posiciones. Iván Davis, Jefe del Grupo arbitral, avisó a la cabina para anunciar la decisión, pero Mickey Montalvo, el anunciador que fue pelotero profesional, se negó a hacerlo.

Juanito Castro había salido de su posición para ir a tocar al isleño Silvio Montes. Más que tocarlo prácticamente lo empujó a varios metros del plato y el árbitro Alejandro Montesinos, quien había sido pelotero profesional, decretó safe. La situación provocó la presencia en la capital vueltabajera de la máxima dirección del béisbol en el país. Días después, en la sala de mi casa, Servio Borges, amigo de mi hermano Francisco José (Catibo) confesó:

No reconozco ninguna segunda base mejor que Urquiola. Conmigo siempre ha jugado y jugará, porque es el mejor y el que más se entrega. Desde los Panamericanos de México 1975 aprendí esa lección, allí se echó arriba el equipo y decidió con un triple el juego decisivo. Mejor no lo quiero.[7]

Corroboró la afirmación cuando lo llevó a un torneo internacional con el dedo enyesado. Y, sobre todo, aquella noche en que llamó a Alfonso a batear por Anglada contra los profesionales venezolanos y decidió con un batazo. Estaba en la banca con el cuarenta de fiebre. Supersticioso, no quiso quedarse en el hotel y se fue enfermo al terreno, para hundirse abrigado en el dugout. Sin su permiso y por la amistad que nos une, con el máximo respeto y admiración por Anglada, a quien he tratado y considero una gran persona, quiero hacer pública esta confesión:

Me sentía muy mal. Servio se me acercó y me preguntó si podía batear, era un momento decisivo. ¿Qué podía decirle?, yo tenía tres aspirinas dentro. Le dije que sí, cogí mi bate y salí para home. Anglada regresaba de allá, aquello me disgustó, porque Servio no debió dejarlo salir para después llamarlo. Le dije: Si me hace esa mierda, lo mando para el carajo. Entonces me contestó: — Tú puedes hacerlo, porque eres el uno, pero yo soy el dos.[8]

Los cubanos debemos estar orgullosos de tantos defensores de la segunda almohadilla, desde Bienvenido (Pata Jorobá) Jiménez, pasando por Tony Taylor y Cookie Rojas, hasta Telemaco, Isasi, Pacheco, Padilla y tantos otros, donde descuellan, segundos de ninguno, Alfonso Urquiola y Rey Vicente Anglada.

En estos legendarios jugadores hay asunto para la epopeya. Nunca nos pondremos de acuerdo en las preferencias, pero sí en el extraordinario aporte que hicieron y hacen a la pelota cubana.

Notas:

[1] Michel Contreras: Dioses compartidos. Libro en proceso de edición.

[2] Leonardo Padura Fuentes: Alfonso en Padura. Crónica para Alfonso Urquiola. Caballero del Diamante. Ediciones Loynaz, 2014, p.190.

[3] Víctor Fowler: Con las bases llenas. Ediorial Científico Técnica, La Habana, 2008, p. 312.

[4] Alfonso Urquiola: Entrevista con el autor, el 12 de marzo de 2012.

[5] Miguel Terry Valdespino: Un  hombre vestido de oscuro y un relámpago feliz. En Alfonso Urquiola. Caballero del diamante. Ediciones Loynaz 2014, p. 192.

[6] Rey Vicente Anglada: Declaraciones para el documental El Relámpago de Bahía Honda, de José González Vera (Pepe), 2011.

[7] Servio Tulio Borges: Pinar del Río, 12 de marzo de 1981.

[8] Alfonso Urquiola. Entrevista con el autor. Peña Deporte y Cultura. Centro Hermanos Loynaz, 9 de enero de 2006.

Alfonso Urquiola como manager. Foto: Cortesía del autor.

Alfonso Urquiola como manager. Foto: Cortesía del autor.

Urquiola pone out en segunda a un corredor. Foto: Cortesíaa del autor.

Urquiola pone out en segunda a un corredor. Foto: Cortesíaa del autor.

Rey Vicente Anglada anota una carrera. Foto: Cortesía del autor.

Rey Vicente Anglada anota una carrera. Foto: Cortesía del autor.

 

Se han publicado 30 comentarios



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  • Angel Esteban dijo:

    Hay un gran error…Pedro Jova no declino por German Mesa. Antes de German Mesa estuvo Luis Ulacia. Ulacia declino por German Mesa, y Giraldo Gonzalez declino por Luis Ulacia. No se quien pudo haber entre Jova y el pinareño Giraldo, pero bueno…creo que aqui hay que hacer esta salvedad. Que mas que un detalle parece algo Gigante

    • Carlucho dijo:

      En esa época estuvo Rolando Verde.

    • Marvin dijo:

      Giraldo González declinó x Luis ulacia?! En q época fue eso?!. En cual equipo cuba Giraldo González era el titular?!. D donde usted saco esa aclaración?!

  • Isabel dijo:

    En verdad son dos grandes del beisbol cubano y es lo más importante, cada uno en su momento hizo lo que le tocó, por eso siguen siendo LAS ESTRELLAS DE CUBA y por supuesto cuando se hable de Dignidad, Consagración, Entrega, Sacrificio y Victoria, ellos no pueden faltar.
    Éxitos al Besisbol Cubano

  • Rogelio dijo:

    No se; pero me parece que a esta mesa le faltan dos patas, Felix Isasi y Antonio Pacheco, el resto está mucho mas para atras……………..

  • Adriano dijo:

    Todo eso es cierto y es así, pero lo de las Carreras impulsadas por ejemplo, no es lo mismo 19 series que 10.
    Otro al que no menciona en su artículo y me parece que tuvo aun peor suerte si es que pudiera llamarsele asi fue Sergio Quesada que jugó muchísimas series con generalmente buenos promedios de bateo, buena defensiva, pero durante su carrera pasaron los grandes de esa posición desde Isasi, pasando por Urquiola y Anglada y luego Pacheco y padilla, que decir, que nació y surgió en el momento equivocado.

  • Nelson dijo:

    Los dos insuperables, me quedo con la combinacion German Mesa y Anglada, se la imaginan, sencillamente de otra galaxia, para mi nada mejor que ellos alrededor de la segunda almohadilla.

  • Iron dijo:

    De acuerdo con Angel Esteban, no se cual sería el motivo de la confusión del autor, fijense que el resto de los mencionados pertenecen a una misma generación, menos este caso, lástima que tampoco recuerdo quien era el otro SS junto con Jova, pero si recuerdo que en le tiempo de jova era regular, incluso en Edmonton jugó tercera cuando ya no estaba el Cheo.
    saludos,
    Iron

    • SERGIO dijo:

      EN EDMONTON 81 FUE UN DESASTRE , LLEVARON A CARMELO PEDROSO POR ANGLADA Y A FRANSISCO JAVIER CARBONELL DEL CUAL SE DECIA QUE ERA CUÑADO SERVIO BORGES , CARBONELL ESTABA RETIRADO Y SE DEDICABA A JUGAR SOFBALL , NO OBSTANTE LO LLAMARON , ESO SI NO JUGO NUNCA , JOVA JUGO 3B Y PUENTE SS , RECUERDO QUE A VICTOR MESA LO SORPRENDIERON EN 1B Y LUEGO VINO EL JONRON , A URQUILOA TAMBIEN LO COGIERON EN 3B EN UN MAL CORRIDO PERO ESO ESTA DENTRO DEL JUEGO , LOS PLATOS ROTOS LOS PAGO PEDRO JOVA JUGANDO 3B FUERA DE SU POISCION Y LE METIERON UN MACHUCON AQUE NO SABIA DONDE TIRAR Y LOS DEJARON AL CAMPO , UN INING ANTES MEDINA EMPATO CON HR

      • Sergio dijo:

        Pues así mismo fue, tocayo. Otro ejemplo de que los CAPRICHOS, cuestan caros, en un 90% salen MAL. Lo peor de todo es que casi 40 años más tarde,,,, LA VIDA SIGUE IGUAL, como diría Julio.

        Saludos,

  • charly dijo:

    por criterios como esos estamos jodidos, dice que servio ponía si o si Alfonso urquiola, porque era con el que simpatizaba, eso mismo hacían en esa generación servio y miguel Valdez solo jugaban los que ellos querían, y hoy pasa lo mismo , así que desde los tiempos inmemoriales ha pasado eso en el béisbol en cuba, hoy día pasa lo mismo no llevamos a uno o a otro porque es detal provincia, o por meter a mi hijo o el compromiso que tengo con Higinio, en fin todo es la misma baba , mis honores para esos dos peloteros, pero hay cosas en que no coincido con el autor, anglada no era mal bate y lo demuestra sus números, lo que pasa que como dije antes en cada época han existido tipos como los que he mencionado antes que evalúan los criterios a sus antojo, porque si hablan de la explosion naranja y sin embargo en la época de anglada gustaba mas el juego mas tranquilo de urquiola, y porque no gustaba el juego explosivo de anglada que te hacia de un hit un triple , de eso no hablan, claro como siempre conveniencias de cada cual

  • Oscar Redonda Leyva dijo:

    Aqui hay mas de lo mismo,no quieren hablar del capitán de capitanes ,a Urquiola lo sentó en 1983 no recuerdo si por una lesión,pero no jugo mas y a Jova lo sentó en 1984 en el mundial de la Habana y no jugo mas tampoco,ese a sido el verdadero Rey de la segunda en Cuba,entre muchísimos Príncipes,que se mencionan en el articulo,recordar que trataron de poner a Verde por encima de el y no pudieron,por su calidad,por su entrega y por sus resultados el único Rey de la segunda base en Cuba se llama Antonio Pacheco Maso.

  • Angel Esteban dijo:

    Estoy de acuerdo con Oscar, y este articulo a mi entender no es de buena factura al darle credito a las 19 series de Alfonso para justificar el promedio de bateo por debajo de Anglada, y sin embargo, no tiene en cuenta que si Alfonso tiene mas impulsadas que Anglada es porque TAMBIEN tiene menos series para poder impulsar, lo mismo que con el Slugging. En fin, que aqui hay un ejemplo vivo de regionalismo para este autor.

    • AS84 dijo:

      Así mismo es, si va a medir las cosas con la misma vara debió haber sacado la cuenta de cuantas carreras hubiese impulsado Anglada en la misma cantidad de series que Urquiola, ahí a conveniencia no tomó en cuenta la diferencia de series, se le fué el pinareño al autor. Si sacamos la cuenta en 19 series Anglada hubiese impulsado 575 carreras. Entonces es cuando le digo yo al autor ¨Cualquier mínimo conocedor sabe que si juegas nueve series mas que el otro pelotero impulsarás mas carreras¨. Te la comiste ahí pipo. Nos quedamos entonces a la defensa y más allá del promedio defensivo (igual para ambos) hay que hablar del rango de fildeo y la plasticidad para el pivoteo, y Rey ahí le saca un tramo. Necesito algún forista que me hable de las bases robadas, que no tengo el dato. Pero seguro estoy que Anglada, si le hacemos el cáculo para 19 series tiene mejores números.

  • Marvin dijo:

    Buena pelota y tremendos peloteros!!!. Dormían en el estadio o en las gradas x el calor, se bañaban con cubos d agua x falta d calentadores, comían, y q comían?!, pero dejaron la piel en el terreno todos los días. Y les ganaron a amateurs y a profesionales y les ganaron con categorías
    Y hoy?! Hoy q paso?! Nos fuimos pa atrás!!!
    Y la culpa, la maldita culpa no la tiene nadie…
    Unquillo y anglada a dirigir la pelota en Cuba y verán q muchas cosas van a empezar a cambiar, xq vivieron y viven para el béisbol, los q están hoy y llevan mucho tiempo destruyendo la pelota en Cuba, andan viviendo del béisbol, solo busque y leamos su pasaporte y veremos q no se cansan d viajar y sin resultados.

  • Sergio dijo:

    Profesor Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, no me defraude así, es la segunda vez que escribo lo mismo en relación a un articulo suyo.

    Mire, Pedro Jova se lesiona en el Mundial del 84, y CHAVEZ puso a Verde, fue en un juego en el 1 de la Ciudad Deportiva, hoy estadio CHANGA MEDEROS. Verde dió 4 lineas de HOMBRE, pero se fue de 4-0. En el próximo juego puso a Pacheco, que tocó la Bola, hit, machuqueta detrás de primera, hit, y se fue de 4-2, y partir de ahí lo demás fue historia, Pacheco se adueñó de la posición. Antes de la llegada de germán, en el Año 89 cuando ya Jova ni jugaba, ULACIA fue el titular del SS del equipo CUBA, que con todo lo extraordinario pelotro que fue, el SS del CUBA lució mal, recuerdo los dos juegos contra USA en PARMA, principalmente el primero,,,, que manera de embarcarlo.

    Sobre estos dos, cada cual tendrá sus criterios, pues fueron dos extraordinarios jugadores, yo, me quedo con Anglada, sin dejar de reconcer que Urquiola también fue un animal de la segunda base. Pero esto ya es cuestión de gustos. Y otra cosa, hay que decir que Anglada siempre tuvo su ESTIGMA encima que intentó quitarse de encima JUGANDO a la PELOTA al más alto nivel, pero que infelizmente no pudo quitarse de encima después de la VIL CANALLADA que le hicieron en 1982.

    Saludos,

  • Amaury Flores dijo:

    Pues yo discrepo, mucho, del analis del profesor. Me explico:
    En AVE estan casi parejos y Urquiola jugó mucho mas, OK; PERO!!!! reulta que todos sabemos que el AVE es una estadistica que cada vez se usa menos en los analisis a no ser que ud. claramente aventaje con quien se compare o este muy por encima del promedio de la LIga. Observe que el OBP de Anglada fue de 362 por solo 333 de Urquiola ya que era mucho mejor embasandose y seleccionando lanzamientos, y tb lo supero en la correlacion K/BB. El OPS de Anglada fue de 760 por 737 el de Alfonso. Anglada tb fue mejor robador con 197BR/89 CR para un 68.8% por un 66.1 % de Urquiola derivado de 209BR/107CR. Otro detallito por ahi es que Urquiola bateo para doble play 111 veces(eso seria bueno para un claro Slugger como A.Pacheco por ejemplo pero no para un bateador de ocntacto y velocidad) mientras Anglada solo lo hizo en 37 ocasiones. (Por ejemplo Isasi, que fue mejor que los dos, lo hizo SOLO en 77 a lo largo de 18 años lo cual es mas menos la proyeccion que traia Anglada). En cuanto a la defensa el AVEd es otra estadistica casi obsoleta, y ademas estan parejos. ?Por que entonces no acudir por ejmeplo al RF o factor de rango?. Pues aquí Anglada supera otra vez a Urquiola 5.71 por 5.49.
    SAque ud. sus propias conclusiones…parafraseando a Taladrid.

  • social dijo:

    Justa comparación, pero creo que Anglada aunque jugó menos brilló más en esa posición que Urquiola, es una cuestión de gustos. En lo personal creo que los mejores 2da base que ha dado nuestro béisbol es Pacheco y Padilla, por ese orden.

  • RANCES dijo:

    los dos SON grandes dejemos los numeros atras lo fueron como peloteros, como manager de equipos extranjeros en otras ligas, como manager de sus provincias y como manager de CUBA. son dos personas que los peloteros que han dirjidos se expresan muy bien acerca de ellos y de su conformidad con sus decisiones ojala y pudieran aun ayudar mas A SACAR DEL SLUMP A ESTE BEISBOL DE HOY.

  • duniesky dijo:

    Buenas tardes… a Anglada no lo vi jugar porque me privaron de ese privilegio cuando yo era solamente un niño al condenarlo tan injustamente por circunstancias aún no esclarecidas del todo, pero los que saben más que yo de beisbol siempre me han dicho que era sencillamente espectacular y las palabras de Luis Alberto García resumen todo lo que me habían dicho, sobre Urquiola siempre me han comentado que era precisamente eso… eficiente, que lo hacía todo como debía hacerlo, que era un pelotero de los pies a la cabeza… o sea uno era un pelotero de los pies a la cabeza (Urquiola) y el otro era simplemente beisbol (Anglada), no puedo dar fé total del artículo (a pesar de que me gustó) porque no recuerdo mucho de Urquiola y mucho menos de Anglada a quién tristemente no vi jugar, pero en mi alma beisbolista siento que la comparación es innecesaria pues ambos destilan beisbol por cada uno de sus poros, de eso si he sido testigo en los últimos tiempos y ambos son amplios conocedores de ese bello deporte… sinceramente siento lástima de aquellos que no han sabido aprovechar tanto caudal de conocimiento por preferir sus cómodos burós y oficinas refrigeradas, ocultas tras los molinos de viento… por cierto… albergo la extraña esperanza de leer algún día el libro ¨El Rey Anglada¨ de Juliana Venero, premio mención de la UNEAC en el 2011 que aquí en Cuba no ha sido publicado… al parecer por cosas de personajes similares a ¨Teodoro¨ aquel triste villano, lleno de bolígrafos de la serie los Pequeños Campeones…

  • MCT dijo:

    Estoy de acuerdo con Marvin, los que dirigen el beisbol hoy solo viven de su beneficio sin interesarles el resultado que pueda tener, de estos astros que estamos mencionado hoy ANGLADA y URQUIOLA lo viven y sienten en lo mas profundo de su corazon por encima de cualquier beneficio que pueda aportarles, la situacion del beisbol cubano actual ellos lo sufren en su piel. Ojala vuelvan estas estrellas a dirigir en nuestro beisbol.

  • Rafael Rodríguez Hernández dijo:

    Excelente comentario, vi jugar a los dos, se entregaban en cuerpo y alma a su equipo y al pueblo. Estos ejemplos nos hacen mucha falta hoy donde es muy importante la disciplina y el rigor en el entrenamiento. Los jóvenes relevos debieran tener conversatorios con estas estrellas de nuestro beisbol,debieran compartir sesiones de entrenamiento en un ambiente respetuoso y sacar experiencias para su vida como deportistas. Mucho mas se puede escribir pero no soy un profesional, ni un fanatico del deporte solo admiro desde niño a los grandes de nuestro beisbol.

  • Carlos Alberto SA dijo:

    Cada uno busca acomodar la estadistica como le conviene, incluyendo los que tiene la posibilidad de publicar los articulos,lo real es que todos los que se mencionan fueron excepcionales y nos sacan la nostalgia,estoy de acuerdo con los que resaltan a Pacheco, fue algo super y Oriental palabra mayor, hablando de numeros de series, porque no hacen tambien un conteo de campeonatos a partir de 1976, que es cuando existen las provincias actuales.

  • de aquí dijo:

    PeriodistaÑ
    ha cometido Ud, un grave error matemático al sacar sus estadísticas, o todo o nada no la mitad en uno y todo en lo otro.

  • jorge morejon dijo:

    Gracias por citarme. Lo único que no entiendo es lo del “ácido decir”. No sé qué hay de ácido en decir que en aquel juego que decidió la Serie nacional de 1986, para mí el mejor juego en la historia de las Series Nacionales, Urquiola, ya veterano, le dio a un joven Padilla una clase magistral de cómo se juega la segunda base.

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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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