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Broselianda Hernández: “Soy una mujer que lo quiere todo”

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Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy, esta noche, nos acompaña la gran actriz de teatro, de cine, de televisión y una mujer bellísima, mi amiga Broselianda Hernández. ¿Qué tal mi cielo, cómo tú estás? Gracias por venir.

Broselianda. Muy bien, gracias.

Amaury. Mi primera pregunta es: ¿Por qué tú has dicho en alguna entrevista que si fueras hombre quisieras ser como Carlos Díaz?

Broselianda. Bueno, yo creo que es al revés. Carlos Díaz un día me dijo: “Si yo fuera mujer quisiera ser Broselianda”

Amaury. A lo que tú respondiste…

Broselianda. …A lo que yo respondí: Si yo fuera hombre quisiera ser Carlos Díaz. Bueno, porque Carlos Díaz para mí es un ser entrañable, es un ser que vive a lo grande, que tiene miedos, angustias y que nos conectamos mucho en esta cosa del sentido del humor y de las ideas, de cómo pensamos. Yo digo que hemos envejecido juntos, porque nos une una amistad de mucho tiempo y de trabajo, pero más que el trabajo ha sido esa cosa entrañable que une a dos seres humanos, que es la empatía… Tenemos que ver, somos personas que tenemos mucho que ver.

Amaury. Uno puede trabajar con muchos amigos, pero Carlos Díaz es uno de los principales directores de teatro que tiene Cuba; esa amistad, ¿la llevan también a la hora de trabajar o tú ocupas tu sitio y Carlos Díaz ocupa el suyo?

Broselianda. Creo que la llevamos porque cuando te hablo de la empatía es eso, Amaury, es que sin decirnos nada, yo he podido llegar a un ensayo y decirle: “Espérate un momentico, Carlos, tengo que llorar allá afuera”, y él salir, quedarse serio, darme un cigarro -tipo película-, así, en silencio, él coge otro cigarro, termino de llorar y no hay nada más que hablar.

Amaury. Es que contigo todo es muy fácil porque tú eres una mujer muy inteligente, pero eso me lleva a mi siguiente pregunta porque tu abuela Adalguisa decía que la carrera de actriz no era una carrera para personas inteligentes. ¿Cómo te dijo eso tu abuela querida, a una mujer como tú, que eres brillante, además?

Broselianda. Bueno, mi bisabuela era la que se llamaba Adalgisa, y mi abuela se llama Ana María.

Amaury. ¿Quién fue la que te lo dijo, tu bisabuela o tu abuela?

Broselianda. Mi abuela. Mi abuela era médico, una médico genial.

Amaury. ¿Mamá de tu papá o de tu mamá?

Broselianda. De mi mamá. Fue la que me crió y no quiso ni que mi mamá fuera actriz ni yo tampoco. Decía eso, que la actuación no era una carrera para personas inteligentes. Eso me ha martillado toda la vida, esa sentencia, porque viniendo de ella, una mujer tan inteligente, intelectual también… y con el tiempo he tenido que demostrarme a mí misma que no, al contrario, no existe nada que se pueda hacer sin inteligencia. La inteligencia yo creo que lo es todo en un actor. Chaplin hablaba de las tres “i”: Intelecto, Imaginación e Intuición, pero la inteligencia tú te das cuenta cuando un actor es inteligente o no.

Amaury. ¿Siempre te das cuenta?

Broselianda. Siempre me doy cuenta.

Amaury. Cuando la persona agarra un personaje, tú dices: esa persona llegó a este personaje porque lo procesó intelectualmente.

Broselianda. Claro que sí, y notas los aportes que puede hacer un actor inteligente a un guión… cuando un actor puede generar continuamente a partir de un guión, elaborar toda una creación.

Amaury. Tú me decías que tu abuela era una intelectual y en tu familia también hay médicos. ¿A qué rama de la intelectualidad pertenecían tu abuela y tu familia?

Broselianda. Bueno, exacto, eran médicos, mi abuelo y mi abuela. A mi abuelo casi no lo conocí, murió a muy temprana edad, pero era un gran médico y también, bueno, mis antecedentes, esa bisabuela era maestra nocturna, tenía un vozarrón increíble, era una persona chiquititica, de ojos muy azules, y medio loca -medio loca porque lo adivino en las fotos-, y con toda su cultura y su gran inteligencia, se había casado con el bodeguero del pueblo.

Amaury. Que era seguramente un hombre inteligente, los bodegueros son siempre inteligentes.

Broselianda. Pero tenía muchas faltas de ortografía y así y todo ella lo amaba. Mi abuela no, mi abuela se casó con un médico, estudió la carrera de Medicina por él, pero se separaron muy jóvenes y casi no lo conocí.

Amaury. Hablaste antes de la familia y de tu mamá, Rosa Ileana Budet, una actriz y teatróloga. Ella hace años que no vive en Cuba, vive en Santa Mónica, pero un día estábamos tú y yo hablando de ella y me hiciste una anécdota preciosa, vinculada a una correspondencia, no la recuerdo tanto, era con un novio… ¿Cómo fue esa historia?

Broselianda. Eso es increíble, tengo que reconocer que mi mamá es una persona muy fuerte. Somos una estirpe fuerte, mi abuela, mi bisabuela y mi mamá. Mi mamá me tiene a mí con 17 años, o sea, la diferencia de edad es poca entre una madre y una hija, ¿no?, y estando en España en una gira teatral, recibo una carta de mi madre donde decía: “Me voy a encontrar con Felipe”. Felipe y mi mamá se habían conocido casi de muchachos, 16-17 años. Estudiaron en el Edison juntos y fue el primer amor de mi madre. A él se lo llevan de Cuba con 17 años, su familia, y mi mamá hace su vida, pero siempre con ese amor sublimado, incluso en la distancia. Ella escribe varios libros, y en cada libro aparece Felipe de alguna manera, pero mi mamá siempre supo que se iba a encontrar con él. ¿De qué manera?, no lo sé. Con el invento del e-mail, ese gran invento, mi mamá averigua las coordenadas de Felipe, ¡imagínate!, nunca más había sabido de él, pero siempre estaba presente Felipe. ¿Dónde estará? ¿Qué habrá sido de su vida? Ese hombre, ese hombre… en cada carta, en su memoria. Entonces eso de la ley de atracción y la cosa de “el secreto”, se cumple perfectamente, porque Felipe recibe una carta, ya ni siquiera un e-mail, el 29 de agosto, el día de su cumpleaños.

Amaury. En Santa Mónica, California.

Broselianda. Sí, en Santa Mónica recibe una carta y después es que viene este intercambio de e-mails, donde él le pregunta “¿te acuerdas de tal cosa? ¿Y todavía existe la natilla de…? no sé y un poco ese reencuentro viene a ser algo muy lindo, porque es el reencuentro también de él con su país, o sea, con Cuba. Incluso ellos, ya después logran una visa de fiancé (prometido), se casan y con ese intercambio de e-mails hacen un libro en conjunto que se llama así: Visa de fiancé.

Amaury. ¿Y tienen una vida…?

Broselianda. Una vida maravillosa. Mi mamá actualmente me dice: Brose, yo siempre supe que me iba a encontrar con él, no sé por qué, tenía que ser, eso estaba en mi destino. De verdad, es una mujer muy fuerte.

Amaury. ¿Y tú no tienes un Felipe por ahí?

Broselianda. Yo quisiera tener un Felipe. Sí, no sé. No, es una historia de amor lindísima, de verdad, te podría decir que casi hollywoodense en el sentido de que, ¡contra!, encontrarte después de tanto tiempo, con cincuenta y pico de años los dos, él un poquito más que ella, reencontrarse y que todo fluya, y que se enamoren y que de verdad sean felices y todo eso, pasa muy pocas veces en la vida.

Amaury. ¿Tu papá trabajó en el Grupo de los 12? ¿Qué cosa es el Grupo de los 12 y háblame de tu papá?

Broselianda. Tengo entendido que el Grupo de los 12 fue fundado por Vicente Revuelta, se aunaron varios teatristas importantes en ese momento. Estaban Flora Lauten, José Antonio Rodríguez, creo, si no me equivoco. Fue un grupo emblemático. Vicente como figura del teatro cubano y creo que universal, fue uno de los que más estudió todas las técnicas de (Jerzy) Grotowski, sobre todo Grotowski en Cuba, fue un grupo emblemático y mi padre fue fundador de ese grupo.

Amaury. ¿Pero él no te cría, no está a tu lado en tu infancia porque aparece Rine Leal?

Broselianda. Sí, ya estaban separados mi madre y él, pero a través de mi papá yo sí vi mucho el teatro desde dentro, iba mucho a las funciones. Y aparece Rine como figura fuerte paterna, porque bueno, me tocó, o sea, fue pareja de mi madre y estoy muy orgullosa de él. Rine para mí fue un padre, un padre lindo, el que te enseña a comer, cómo se come en un restaurante, modales, matemáticas, cuentos. Un hombre de una cultura súper vasta, maravilloso.

Amaury. ¿Pero tu niñez está entonces muy vinculada desde esa época, claro, por cuestiones familiares, pero también por necesidades espirituales tuyas y cuando niña, con el teatro y con la actuación y con los misterios…?

Broselianda. Claro, siempre. Mi mamá estudiando Periodismo y entonces me quedaba con mi abuela, si no me iba con ellos. Mi mamá empezó a estudiar justamente después de haberme tenido.

Amaury. ¿Pero tú crees que fue una niñez normal?

Broselianda.  No, para nada, demasiado intelectual.

Amaury. ¿O sea, los desajustes, los delirantes y amorosos desajustes que tiene tu personalidad están vinculadas con esa niñez atípica?

Broselianda. Muy atípica. Separarte de tu madre de alguna manera; no separarte emocionalmente, pero sí físicamente, siempre representa en el orden afectivo, una situación un poco fuerte. Claro que en aquella época era un proceso de la Revolución, los estudios, la mujer incorporada todo el tiempo y entonces los hijos estábamos un poco…

Amaury. ¿En tu grupo de amigos tú te considerabas un bicho raro?

Broselianda. No. Cuando entré al ISA (Instituto Superior de Arte) todo el mundo pensaba que yo no tenía nada que ver con una actriz, sino más bien con una teatróloga “polillosa”. Tenía ese estigma, ¿no? Y entonces me daban 4 todo el tiempo de 5, en actuación. Siempre me quise cambiar de carrera, hasta el segundo año decía: Yo voy a ser la peor actriz del mundo y todo el tiempo renegando de mi profesión o sea, ¿por qué voy a ser actriz, qué es esto? Esto no es para mí… yo nunca voy a ser actriz. Ese conflicto lo tuve años,

Amaury. Pero Brose, ¿cuándo cambió esa percepción sobre ti misma?

Broselianda. Yo creo que todavía no ha cambiado mucho.

Amaury. ¿Cómo que no ha cambiado? ¡Claro que ha cambiado! Tú eres una de las grandes actrices de Cuba y lo dice todo el mundo, además.

Broselianda. Sí, Amaury, pero a la hora de enfrentarme a los personajes, los enfrento todavía con muchos miedos. Todo el mundo dice que es muy bueno eso. Pienso que sí, que es bueno, pero no tanto y es esa cosa de la exigencia hacia uno mismo. Para mí actuar es un gran placer, pero también es una gran agonía. Siempre tengo esa doble mirada, esa mirada crítica todo el tiempo, lo mismo hacia mí que hacia un guión, que hacia…

Amaury. ¿Qué te pasó con el personaje que ibas a hacer en La casa vieja, de Léster Hamlet? ¿Te pasó algo parecido? Ibas a hacerlo y de pronto no lo hiciste.

Broselianda. No lo hice.

Amaury. Está bien, hasta ahí. Tú estudiaste, por supuesto, en el ISA y has estudiado actuación. Los métodos Stanislavski, Brecht, todos esos métodos. ¿Tú crees que son imprescindibles para un actor, que es imprescindible conocerlos, aprenderlos, estudiarlos, antes de llegar a una actuación como la que hiciste, la maravillosa, que hiciste en Barrio Cuba de Humberto (Solás)? ¿Tú crees que te sirvió todo eso para hacer esa escena?, que es de los momentos extraordinarios de la película.

Broselianda. Bueno, claro que sí, yo creo que la escuela, conocer todos estos métodos, sobre todo las bases de Stanislavski son importantísimas. Grotowski, esa cosa del distanciamiento, todo eso uno lo tiene aquí atrás (señalando el cerebelo) y sale en algún momento. Con Barrio Cuba hay una anécdota graciosa.

Amaury. ¡Ay, házmela!

Broselianda. Graciosa en el sentido de que me ofrecen esa pequeña escena y yo saqué unos volúmenes de “El arte secreto del actor”. Todos arriba de mi cama por tres días enteros y mi hija pasó un día por el cuarto y me dice: ¿Y tantos libros para qué, para una escena? Sí, yo estudio, yo soy una persona que estudio, tengo que estudiar, esta es una escena… y era metida en todo un rollo de… No me arrepiento, para nada. No creo que el resultado de esa escena haya venido de esos libros, para nada. Pero yo estaba muerta de miedo.

Amaury. ¿Pero por qué? ¿Por el personaje o por trabajar con Humberto?

Broselianda. Por todo. Era una pequeña escena que tenía… yo esto lo estoy intelectualizando ahora, hablando en voz alta, yo no intelectualicé esa parte; para mí era una gran cosa esa pequeña escena, que era buena y enfrentarme a Humberto por primera vez en mi vida, a alguien a quien admiraba tanto y no podía quedar mal. A mí no me importa si la escena se va después, yo tengo que dar todo lo que yo pueda dar aquí. Por eso te digo que lo de Grotowski y todo eso sí sirve, pero lo que más funcionó en esa escena fue la relación que establecimos Humberto y yo. Hablamos de la muerte, hablamos de la vida, hablamos de la vejez. Creo que hasta le dije: Yo quisiera decir: “¡Dame una gardenia, mamá. Dame una gardenia!” Y él me dijo: “¡Son otros tiempos!” Hablamos mucho, mucho.

Amaury. ¡Hasta yo hubiera querido decir: ¡Dame una gardenia, mamá! (risas)

Broselianda. Entonces para mí la escena fue un punto mágico, porque yo no veía la escena con lágrimas, o sea, uno siempre tiene esa tendencia a que la emoción puede no estar en la lágrima, y minutos antes de empezar la escena, él me dice: “¡Quiero que pases de la risa al llanto!” Respondí como un actor amigo mío: “¡Me esforzaré!” Entonces me dijo: “Tenemos goticas, pero nada impuesto…”

Amaury. Me esforzaré, parece un himno.

Broselianda. Y salió. Salió una primera toma que creo que olvidé algún texto. Repetí. Sí, volvió a salir. Pero él y Felito Lahera feron creando toda una atmósfera, de verdad, para que esa escena saliera.

Amaury. Y te premiaron por esa escena.

Broselianda. Sí. Un premio muy lindo, porque es un premio en Providence, en Estados Unidos. Pero ya te digo, más importante que el premio fue todo lo que yo viví en ese momento, el impacto después y que una escena tan pequeña haya quedado… Estaba con una amiga mía y no me acuerdo quién fue a ver Barrio Cuba y no sé quién le dijo: Contra, ¡qué buena la escena de la loca esa amiga tuya! (risas), y era yo, ¡tú sabes! Incluso, vaya, para mí de verdad fue un momento muy lindo porque recuerdo que yo vi la película en el Payret. La copia no estaba muy buena en el Payret y yo la veía y decía: ¡he oído tantos comentarios buenos, y yo no veo que he hecho tanto! Y después la vi mejor y vaya, de verdad, yo misma dije: ¡Contra, está emocionante!, Qué lindo, ¿no?, que haya pasado esto.

Amaury. Es fantástico. Te preguntaba lo de los métodos porque las actrices que no tienen una formación teatral, hablo de las actrices que hoy pueden estar rondando los 70, 80 años, la gente de la televisión, muchas personas de cine no creen en los métodos, creen en el empirismo que dejó huellas, en la televisión, sobre todo, en la televisión y en el cine en los años 50. Personas que no creían que eran necesarios, que salían ahí a poner el pecho y por eso era la pregunta.

Broselianda. Bueno, ya te dije lo de los libracos. Ya ahora, a partir de cierta edad, o no sé, de haber trabajado un poco más, yo confío un poco más en la intuición. A mí con Fernando Pérez ahora me pasó. Con la película de la infancia y la adolescencia de Martí, Fernando me pidió que no leyera nada. Y adivino por qué lo hizo. Cuando él fue a hablar conmigo acerca del personaje y me habló de los sucesos del Teatro Villanueva, yo no tengo una real cronología histórica como para saber que: “Los valientes habaneros/ se quitaron los sombreros/ ante la matrona fuerte/ y después que nos besamos/ como dos locos me dijo/: vamos pronto, vamos hijo/, la niña está sola, vamos.//” Eso de pronto salió, porque está, ya te digo, aquí, y porque recuerdo mucho los poemas de amor musicalizados por ti.

Amaury. De Martí.

Broselianda. …De Martí y Nacha Guevara cantando “Amor de ciudad grande”, ese tipo de cosas.No soy una historiadora, pero parece que cuando de pronto le zumbo a Fernando Pérez aquel poema que es a raíz, precisamente de los sucesos de Villanueva, se habrá quedado sorprendido, y pensó: “a esta mujer no le puedo pedir que lea nada, porque de pronto me va a hacer una intelectual, y yo quiero una madre”.

Amaury. Pero lo que pasa es que Martí sería también un método porque Martí va sobre todos nosotros, los que son actores y los que no son actores.

Broselianda. Exactamente.

Amaury. Tú eras una persona que tienes una voz maravillosa, yo lo tengo que decir, me encanta tu voz porque tú puedes hacer con ella lo que te da la gana. ¿Cómo la distribuyes en los distintos medios?

Broselianda. Me ha costado trabajo. Justamente doblando la película de Martí, yo me oía y no me soportaba. Y lo hablé con una amiga, actriz, que siempre estamos hablando mucho de trabajo, que me ha ayudado mucho.

Amaury. ¿Cuál? ¿Qué amiga?

Broselianda. Isabel.

Amaury. Isabel Santos. ¿Cómo habla Isabel Santos contigo?

Broselianda. Tengo anécdotas muy graciosas con ella… Nosotras siempre nos admiramos mucho; una, porque yo siempre procedí del teatro y ella me decía: “lo que tú haces en el teatro yo no puedo hacerlo” (con voz grave) (risas). Le respondía: “Isa, yo en el cine…” Pero lo lindo de nosotras, que realmente es algo muy interesante, es que yo llego de una filmación, haciendo Una rosa de Francia, y Alfredo Mayo, el director de fotografía me decía: No me des tanto perfil. Y yo estaba con Pichi, Jorge Perugorría y yo decía: “¡Pero si la escena es completamente de perfil!” Y llamo a Isabel y le digo: “¡Isa, me pasó esto!” Y ella: “¡Eso es una cosa muy chea, un recurso muy…, pero yo te lo voy a enseñar!” Y me ha enseñado muchas cosas… (risas) Entonces ella se molesta porque yo la imito, pero es muy lindo porque ambas, siempre estamos hablando.

Amaury. Pero ella también te imita a ti.

Broselianda. Me imita a mí, ¿por qué no la voy a imitar? Con la Leonor me pasó que siempre la llamaba y le decía: “¡no voy a poder, no voy a poder!” Leo esta escena y me muero de miedo. Y ella: “¿Cómo no vas a poder? Sí puedes”(imitando la voz grave de Isabel Santos) (risas) Entonces es una suerte de retroalimentación, o sea, hablamos mucho, es una persona que me ha dado mucho ánimo para seguir.

Amaury. En una época de nuestras vidas nos vimos con frecuencia y a ti te gusta cantar. ¿Qué te gusta cantar?

Broselianda. Bueno, yo canto de todo.

Amaury. Sí, pero tú cantas boleros, te gustan los boleros pasionales, te gustan esas cantantes de mucha…

Broselianda. Sí, me gusta “Heridas”, me gusta mucho Annia Linares. Yo la adoro. Me gusta todo. Hago monólogos así con unas grandes improntas que me dan y los ofrendo mucho a mis amigos, a los amigos más cercanos y les encanta.

Amaury. No te preocupes, no te de miedo, no te voy a hacer cantar. Lo haces muy bien, a veces; digo, para divertir lo actúas exageradamente pero sí lo haces bien, cantas muy bien. Roberto Blanco y el teatro. Tú debutas en teatro y Roberto Blanco dirigiéndote.

Broselianda. Bueno, me gradúo con Roberto con los Cuentos del Decamerón. Cuando me gradúo, una graduación muy linda con Roberto, había dos grupos en muy importantes en Cuba en ese momento, que eran el “Buscón” y el “Irrumpe”. A mí me mandaron para Isla de Pinos, algo de eso y yo dije: ¡Yo no, yo soy Diploma de Oro y yo me quedo en La Habana y voy para uno de esos dos grupos, que son los más importantes  y yo quería estar en alguno de los dos!

Pero en el “Irrumpe” estaba Lili Rentería en ese momento, o sea, era la gran estrella de Roberto y José Antonio estaba buscando al personaje de la Ofelia, de Hamlet, en una versión muy linda que se llamó Cómicos para Hamlet y yo me fui a hacer el casting con José Antonio Rodríguez. Un casting maravilloso.

Amaury. ¿Qué cosa es un casting?

Broseliandia. Un casting, una prueba, porque estaban buscando una muchacha que hiciera la Ofelia y ese fue el personaje que me marcó. Entré por la puerta grande con la Ofelia y fue una cosa lindísima. Después empecé a girar con José Antonio. José Antonio fue mi gran maestro, mi gran todo.

A Roberto lo comparo un poco con Humberto, ¿no?: un hombre de una gran cultura, un gran conversador, una suerte de padre también, como lo fue José Antonio en su momento y yo tuve el privilegio de hacer la puesta, y la reposición después de tantísimos años de Yerma, que fue una puesta emblemática de Roberto. Ya Roberto estaba enfermo, yo en ese momento que estaba haciendo la María, no la Yerma, también estaba un poco enferma, y recuerdo que Roberto me alzaba por la cabeza como para controlar todos esos niveles de estrés y cuando muere Roberto, yo creo que es una de las muertes que más he sufrido en mi vida. Me conmocionó muchísimo.

Amaury. ¿Qué distancia hay entre la Broseliandia que triunfa, televisivamente en “Cuando el agua regresa a la tierra”, hasta “Doble juego”? ¿Cómo te has podido mover en la televisión? La televisión es un medio diferente al teatro y diferente al cine. Todo es más chiquito, se pueden hacer, me imagino, yo no soy actor, pero se pueden hacer gestos más contenidos que en el cine se convierten en una payasada.

Broseliandia. Bueno, en “Cuando el agua regresa a la tierra”, yo siempre digo, que cuando yo quiero, digamos, actuar bien, yo me coloco en aquella muchacha, que estaba como desnuda en el sentido de… desnuda como sin equipaje. Esa muchacha que no tiene técnica, que está frente a una cámara y es tan espontánea.

Amaury. Silvestre

Broseliandia. Silvestre, nació así y fue muy lindo, o sea, es un gran premio debutar en la televisión con una serie tan buena, con una cosa tan bien hecha y con un personaje tan bien estructurado. Con esa relación tan linda con el abuelo que me marcó.

Amaury. Tú dijiste en algún momento algo que a mí me impactó y es esta frase. Esta frase es tuya textual, escrito por ti: “Soy una mujer que lo quiere todo, pasión, libros, objetos, amigos”. ¿No te parece demasiado quererlo todo?

Broselianda. Sí, me parece demasiado. Yo siempre decía que yo era como el personaje de Meryl Streep en Plenty. Veía esa película y me veía a mí. No te creas, esa frase denota una ambición, pero una ambición bonita.

Amaury. Sí, y son las cosas que tú quieres, amigos.

Broselianda. Una ambición bonita, porque creo que me lo merezco, todo lo bonito me gusta. Los amigos, creo que tengo suficientes para ser feliz.

Amaury. ¡Y buenos!

Broselianda. ¡Y buenos, de verdad que sí! Soy muy feliz con mis amigos y de verdad que lo quiero todo y yo se lo decía a mi madre desde pequeña: ¡es que yo lo quiero todo, yo lo quiero todo, y ella me decía: Las personas inteligentes somos así, ¿sabes? (risas), vemos un objeto bonito y ¡qué linda esta taza! y tal libro y esta ropa porque es bonita, y este hombre y este niño. (risas)

Amaury. Voy a ir entonces…, porque ahí hablas de pasión, pero no hablas de pareja, o sea, la pasión puede ser una cosa mutante.

Broselianda. ¡Claro!. Yo creo que vivo de pasión en pasión. No es que… quizás le tenga miedo a la rutina, pero es que soy así… Yo creo que a esta edad uno no va cambiar tanto.

Amaury. ¡A qué edad, por favor! Tú eres una muchacha.

Broselianda. Mira, hay una cosa muy graciosa. Yo he ido caminando por la calle y la gente me dice: Brose, ¿cuándo tú vas a encontrar un hombre para tu vejez?

Amaury. ¿Para tu vejez? (con sorpresa)

Broselianda. Eso del compañero para la vejez…

Amaury. En un asilo hay muchísimos, en los asilos hay personas, enfermeros que se ocupan de eso cuando uno llega a la vejez. Pero tú eres una muchacha. Miren, ahora usted ven a Broselianda maquillada, además, Aymara (maquillista del programa) es una maravilla y la maquilló, pero cuando Broselianda llegó a este estudio hoy, parecía mi hija. No puede ser mi hija, pero puede estar cerca.

Broselianda. Me parece que no es una exageración de tu parte (risas).

Amaury. No, no lo es. Digo, que puedes ser mi hija, sí, que puedes ser mi hija es una exageración de mi parte. (risas)

Broselianda. Mira, no sé, a veces yo me siento de ochenta años, para qué decirte. A veces la depresión y… momentos bipolares, yo digo que soy muy bipolar… A veces le mando mensajes a mi mamá donde le digo: “Te mando un beso bipolar”, un beso intenso, pero sobre todo bipolar. Un beso que por la mañana va a ser muy alegre y por la tarde va a ser muy triste, pero realmente yo creo que no he terminado todavía de amar todo lo que se presente, ¿sabes? Porque hay personas que sí…, yo eso lo admiro, admiro las parejas de años… Quisiera, me da una envidia sana ese compañero de la vejez, pero yo necesito ese amor que quizás dura tres segundos, cuatro segundos, pero que me vuele la tapa de los sesos y que me levante del piso, que no tiene que ser ese día tras día… No es que eso no exista, yo creo que sí, pero a lo mejor yo no lo sé hacer.

Amaury. Hablemos de Sofía, de tu hija, tú tienes una hija adolescente.

Broselianda. Bueno, con eso te lo digo todo. Tengo una hija adolescente. Tengo una hija maravillosa.

Amaury. Que tú has criado sola.

Broselianda. Que yo he criado sola.

Amaury. Padre y madre.

Broselianda. Padre y madre y, ¿qué te voy a decir? Es mi vida, es mi todo. Le he dedicado todo tipo de cosas, desde funciones, entrevistas, mi vida entera se la he dedicado.

Amaury. ¡Vamos a dedicarle también el programa este!

Broselianda. ¡Vamos a dedicárselo!

Amaury. Mira, no había pasado, nunca le habíamos dedicado el programa a alguien. Vamos a dedicarle este programa, está dedicado a Sofía, la hija de Broselianda.

Broselianda. ¡Claro!

Amaury. Tú llegas a tu casa con un personaje, ya fuiste y lo hiciste. Sobre todo cuando estás haciendo teatro, más que cine, teatro que es todos los días haciendo lo mismo o casi lo mismo, porque nunca se hace lo mismo. ¿Cómo te desprendes de esos personajes en tu casa cuando llegas? ¿Normalmente qué pasa cuando tú llegas del teatro, llegas 11-12 de la noche después de una función? ¿Cómo ese personaje se va para volver a engancharlo al día siguiente?

Broselianda. Bueno, Amaury, eso es tétrico. Déjame decirte que yo pensaba que eso era un mito y yo hice un personaje en Bacantes, Ágabe, que era… lo tuve que dejar. Porque era un personaje que removía todo, todo mi ser y salía en un carro todo el tiempo el personaje… Me levantaba de madrugada y era el personaje, el personaje y llegar con toda esa carga de dos horas de función. Además tenía una carga física fuerte; esa descarga de adrenalina, pérdida de peso. Incluso se habla que los actores de teatro pierden peso, no sé si también los del cine, pero supongo que también. Y es muy difícil, llegó un momento en que mi hija en un momento me dijo: ¿Sabes lo que dijo Marlon Brando un día en una entrevista? Que los actores no debían tener hijos. Me dejó así. Y yo dije: quizás, pero no sé por qué me lo dijo, todavía estoy por preguntárselo, pero es bien difícil. Lo que pasa es que hay que lograrlo, ¿sabes?, porque sin salud mental un actor tampoco es nada.

Amaury. ¿Por qué llegaste tan tarde al cine cubano?

Broselianda. Yo creo que tiene que ver más bien con esa cosa de los tipos físicos y de ese tipo también físico peculiar, esa voz peculiar y todas esas cosas, aunque yo había hecho una primera película muy joven con Víctor Cassaus. Después me condenaron al ostracismo, en el sentido de las películas…

Amaury. …Al ostracismo cinematográfico, porque en teatro…

Broselianda. De las películas cubanas, porque coproducciones sí me tocaban muchas, muchas que las agradezco muchísimo.

Amaury. ¿Qué es lo que más te ha gustado de lo que has hecho en el cine cubano?

Broselianda. No, de verdad que te diría que todo. O sea, contundente por pequeño, hablamos de la escena de Barrio Cuba, pero la Maggie con Enrique (Pineda Barnet); el personaje de “Mata, que Dios perdona” con Ismael Perdomo y ahora la película de Fernando (Pérez) fue un personaje bellísimo, la Leonor.

Amaury. Yo te dije al principio que no te quería hacer cantar. ¿No quieres cantar un poquito, un pedacito?

Broselianda. ¿Pero cómo qué?

Amaury. Como “Duele”, o como “Heridas”. Un pedacito, dos líneas.(Risas) De una que te guste mucho. Este es un programa atípico.

Broselianda. Es que “Heridas” es como muy fuerte.

Amaury. Un pedacito.

Broselianda. (Cantando) “Me gustas mucho, mucho pero mucho. / Me gustas tanto, tanto, que no sé si decirte que estoy enamorada. / Qué hermosa es mi Habana al salir el sol / bordeando la costa hacia el Malecón / y siento en mi Habana mi vibrar, su vibrar enamorado.”

Ritmo de ola y sol languidece, Amaury, languidece junto al Malecón. ¿Que en Cuba, que en mi país, no hay HarleyDavidson?. No, no me engañe, bárbaro. (risas y exclamaciones de admiración de Amaury) Ese es un homenaje a Celeste Mendoza.

Amaury. Mi vida. Hay una última pregunta. Es que deja ver cómo hago la última pregunta porque después de esto, de este momento…

Broselianda. “Languidece” (cantando). ¡Fíjate como lo tiro abajo!

Amaury. Sí, porque eso también tienes que decirlo como Celeste.

Broselianda. ¡Lo estoy tirando!

Amaury. ¡Mira como lo estoy tirando! Tú hiciste un personaje muy importante en esta película de Fernando Pérez. Porque tú hiciste la madre de Martí, Leonor Pérez. ¿Qué responsabilidades especiales, aparte de la que lleva una actriz, es representar el papel de la madre de nuestro Apóstol, Apóstol de nuestro país, de José Martí?

Broselianda. Bueno, ya te digo, Amaury, yo… cuando Fernando está buscando a la Leonor, que me ve, fue un cubo de agua fría. Me dice. Yo te veo muy esbelta, muy joven para el personaje y es cuando yo le suelto el famoso pedazo del poema. Pasan los días y Fernando me llama y me dice que lo ayude para buscar el Martí y nunca yo le había dicho esta frase a nadie en el mundo, ni siquiera a un hombre que me gustara.

Le digo: “Fernando, yo no te puedo ayudar, yo no soy tu amiga, yo soy Leonor Pérez.” Y quiere decir, con esto que te digo que el personaje me costó, me costó mucho trabajo. Aquí se sabe muy poco de esa mujer; que sí sabemos que es la madre de Martí, pero no sabía el grado de importancia que podía tener en la película. Tratándose de la infancia y la adolescencia, pues cobra mucha importancia.

El día que yo recibí la confirmación de que era yo, fue uno de los días más emocionantes y más alegres y más encontrados de mi vida. ¿Por qué?, lo luché, ¿sabes? Con esas cosas que uno dice: bueno, no era yo, no era yo y lo luché.

Entonces en cuanto al significado, cuando te dije que Fernando me dijo: no me leas nada, yo quiero solo a una madre. Después de hecha la película, es que empiezo a investigar sobre la vida de esta mujer. Por supuesto, la película no es la vida de Leonor Pérez, pero me doy cuenta que es una de las vidas más sufridas, una de las vidas más increíbles que yo haya leído. Una mujer con una entereza, una fuerza, una dulzura. Es todo un personaje maravilloso, sabemos que es venerada en Canarias, y además que es la madre de Martí. Cobra una importancia, además; una labor de caracterización total y completa, o sea, para mí cobra un significado, porque para mí es lo que Fernando me pidió: una madre, una madre cubana y la madre de Martí.

Amaury. Bueno, Brose, gracias por venir. Gracias por tu alegría, por tu atrevimiento, por tu osadía. Gracias también por tu amistad y por tu belleza.

Broselianda. Gracias a ti

Amaury. Siempre obligado. Muchas gracias.

Broselianda. Gracias.

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Fotos: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda Hernández en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda, Rafael Solí y Amaury en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda, Solís y Amaury en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Broselianda, Solís y Amaury en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Foto: Petí

Foto: Petí

Se han publicado 254 comentarios



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  • Amaury Pérez dijo:

    La semana que viene, en el programa número 22, tendremos al Maestro de la música popular bailable Adalberto Alvarez. Gracias a todos por los comentarios que vendrán positivos o negativos.
    Los saludo.

    • Edilberto Sosa Rey dijo:

      Broselianda para mi es lo mas grande ,cuando la veo en la pantalla le deseo lo mejor,le deseo todo lo lindo y bello de este mundo y mucha mucha salud,ella es una mujer muiy bella,una artizta muy inteligente,yo la llamo mi super estrella,es por eso que desde este pedasito le envio un gran saludo de todo corazon.
      eddyso@enocstgocf.transnet.cu
      Amaury todo lo que ud le brinda asu pueblo es hermoso muchas gracias

  • Jose dijo:

    Amaury y Brose:
    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TREMENDOOOOO PROGRAMASOOOOOOOOO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Estoy todavia emocionado.¡¡¡
    Recuerdo a Brose en al Covarrubias con el Buscón haciendo la Ofelia y me parece estrala viendo cargada porAramís, Mario, Jorge Hdez y Jose Antonio, llena de floresssss¡¡¡¡¡Que hermosa puesta en escena.
    Gracias a los dos por hacerme feliz a mi y a muchos cada martes.
    Ya estoy a la espera del próximo programa.
    Un beso y abarzo grande a los dos.

  • AGESP Centro dijo:

    El programa esta muy bueno; pero Amaury vestido con un traje negro y unos tenis blancos, (es posible que yo no esté a la moda); pero la verdad que no se ve nada bien.

  • Eulalia Turiño Méndez dijo:

    Amaury: ¡Qué maravilla!.
    y dile a Broselianda que yo también soy una mujer que lo quiere todo:
    ¡Quiero su vestido!.

  • Deborah dijo:

    HOLA AMAURY, PRIMERO QUIERO FELICITARTE, DE VERDAD QUE ERES UN GRAN ENTREVISTADOR O NO SE COMO LLAMARLO, HACE UNOS AÑOS HICISTE UN PROGRAMA PARECIDO SI MAL NO RECUERDO SE LLAMO ENTRE TU Y YO, ES UNA LASTIMA QUE LA TV CUBANA NO LO HALLA VUELTO A RETRANSMITIR, RECUERDO LA ENTREVISTA A EUSEBIO LEAL, UN HOMBRE AL CUAL ADMIRO MUCHO, UN GRAN ORADOR Y TODAS AQUELLAS ENTREVISTAS QUE FUERON 8 CREO, LA DE EUSEBIO FUE PARA MI LA MAS BONITA SIN DEJAR DE ADMIRAR A LOS OTROS 7, HE TRATADO DE CONSEGUIR AQUELLAS 8 ENTREVISTAS PERO NO HE PODIDO Y NO SE COMO CONSEGUIRLAS, ESTE PROGRAMA ESTA MUY BONITO DE VERDAD QUE SI, ERES MUY BUEN CANTANTE PERO MEJOR ENTREVISTADOR, MUY DULCE, MUY PROFESIONAL, DE VERDAD QUE SI, TE FELICITO Y QUISIERA SI LA TV NO RETRANSMITE AQUEL PROGRAMA ENTRE TU Y YO, QUE ME AYUDARAS A CON SEGUIRLO
    TE FELICITO DE CORAZON
    UN BESO

  • MANOLOGLEZ dijo:

    Otro programa de muy buena factura, fluido, alegre, interesante.
    Broselianda inmensa, bonita, desenfadada, sincera.
    Me imagino a los Francotiradores, engrasando el fusil.
    Lo único que lamento es que solo me quedan 21 programas. Ya pasé la mitad, voy en cuenta regresiva y lo lamento mucho de verdad.

  • jose a. coll dijo:

    no hay dudas para mi, tu programa es el mejor de la tv cubana en este momento, aquí en tampa donde vivo tengo la posibilidad de mas de 150 canales en mi televisor, pero el martes a las ocho y media conecto a cubavision para ver con 2 que se quieran y si me pierdo algo por alguna razón después lo leo en cubadebate, felicidades amaury ,un abrazo, jose antonio coll.

  • Amaury Pérez dijo:

    Todavía no Manolo!!!!! este de la Brose es el 21 y son 60 cuando trasmitan el de Gerardo Alfonso estaremos en la mitad. Acabo de hablar con Brose y nos hemos reído mas que en el programa y eso es mucho decir, está muy contenta. Claro que los francotiradores dirán sus cosillas, pero eso no es malo, no me molesta, es la TV que es así, recuerda que yo nací ahí. Mi madre decía que uno entraba a la casa de los demás sin pedir permiso y eso tenía (y tiene) un costo. Ya aparecerán los de los tennis, los de mi risa, los que no me soportan a mi o a mis canciones, los que quieren que invite a tal o mas cual en fin…cada uno con sus criterios y sugerencias, como debe ser. Yo los leo, le hago caso a lo que vale y sigo pa’ lante.
    Los abrazo.

  • Amaury L Pérez Gil dijo:

    Hola a todos.Amaury ,me imagino el Debate que se aproxima.Pero no te preocupes. CON DOS QUE SE QUIERAN BASTA . El de hoy ,otra sabrosura rica al paladar.Felicidades a todos y en especial a Broselianda .saludos y feliz semana. Amaury L

  • Amaury L Pérez Gil dijo:

    Amaury ,menos mal hermano que lo aclaraste ya estaba SUFRIENDO . COÑOOOOOO MANOLO NO JUEGUES ASI.JAJAJAJ SALUDOS

  • J. Ramírez Martínez dijo:

    Cuando inició el programa Con 2… estuve guardando algo de escepticismo, como crítico al fin y como realizador audiovisual, pues me pregunté ¿con qué podrá venir Amaury luego de los programas anteriores? ¿será otro de entrevistas y ya? Hice bien en guardar silencio, entonces. Este espacio ha superado las expectativas en varios sentidos.

    Una de las primeras cosas a alabar es la fotografía y el diseño de luces que juguetean con el cine y la televisión ofreciendo algo nuevo para nuestros públicos en materia estética pues realmente, nuestra TV no es muy cuidadosa con las atmósferas de los programas de entrevistas. Aquí se logra la intimidad y a la vez la complicidad del espectador de una manera sutil y bien pensada. La cámara se mueve con una gentileza que no nos permite percatarnos, a veces, de los cambios de puntos de visitas y la manipulación que se logra.

    Está comprobado que Amaury no es solo un buen poeta y buen cantante, sino que parece haber heredado dotes como entrevistador y dialogador por excelencia. Sortea muy bien los escollos que presenta el tiempo televisivo y lleva a sus entrevistados a situaciones que pasan de lo serio a lo jocoso con mucha facilidad; claro, esto está dado también por el grado de familiaridad que a veces se vislumbra.

    En fin, es un buen programa en su concepción aunque no todos los invitados han brillado de la misma manera: algunos son, han sido, siempre serán, más esperados que otros por diversas razones. Este de Broselianda estuvo muy ameno sin restar profundidad humana: ella es exclusiva también. Nunca la imaginé así. Me alegra que sea así.

    No soy partidario del descubrimiento de los demás elementos del set a última hora como lo hace el programa de Raquel Mayedo, esto le roba el encanto de la intimidad que ha existido hasta ese momento y que desde un punto nosotros como públicos nos hemos sentido partícipes. Esto es como quitarle el traje al héroe, la capa a Superman… romper el hechizo… pero bueno, para gusto se han hecho colores ¡A propósito de colores! Me parece bien la degradación del final, muy sugestivo…

    J. Ramírez Martínez.
    UNEAC. Granma.

  • Barbaro Marin dijo:

    Compadre por que no invitan a Barbaro Marin. Ese mulato es tremendo!

    besos

    BM

  • FUILLERAT dijo:

    fuillerat para broselianda.

    Brose, !Cuanto te amo! Que pena que ya no podré estar entre los aspirantes por mi próxima entrada a la tercera edad. Eres la mujer ideal que cualquier hombre desearía para toda la vida. Gracias por tu sinceridad, por tu sencillez, por desbordar tanto pero tanto amor. Gracias Amaury, por compartir con nosotros esa linda amistad que disfrutas tanto con Broselianda. Gracias al equipo y en fin, con tenis o sin tenis, con corbata o sin corbata, hay que seguir adelante. Fuillerat

  • MANOLOGLEZ dijo:

    Que desliz,verdad que me quedan 41,pero de todas formas se me estan acabando.Después que?

  • MANOLOGLEZ dijo:

    De verdad que estoy mal en matemáticas,me equivoqué de nuevo,pero no estoy mal del alma.
    Sin embargo lo que lamento sigue en pie,cuando se agote el programa que pasará?Lo podran alargar?Porque personas a entrevistar en relidad
    aqui en mi Cubita la Bella,sobran para escoger y seguramente podemos contar con el entusiasmo de Amaury.Me imagino que hay que tener en cuenta otros factores como los económicos,pero como he demostrado de esto último no me pregunten porque tiene mucha matemáticas.Saludos para todos.

  • JLB dijo:

    MUY BUENO ESTE PROGRAMA CON BROSELIANDA, TREMENDA MUJER. MUYYYYLINDA.
    AMAURI FELICIDADES, SIGO DICIENDO -YO- QUE HASTA HOY EL PROGRAMA DE ANTOLIN FUE EL DESAFORTUNADO, PERO POCO A POCO LA CALIDAD DEL RESTO LO DEJA ATRAS.
    ME ENTERO AHORA DE QUE QUENA BASTANTES PROGRAMAS, MENOS MAL, YA ESTABA PREOCUPADO.
    UN ABRAZO
    GUAOOOO! BROSELIANDA NO SE ME SALE DE LA CABEZA))))))

    JLB

  • OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS dijo:

    Broselianda y Amaury me hicieron reir mucho y con eso basta.

    Comentaba con mi mujer un detalle en la maestria de Amaury para conducir el dialogo que realmente me gusto mucho: Fue cuando hablaban de la hija de Broselianda. Muy bonito todo. No se por que, pero me recordo a su mama que la conoci en persona.

    Continua asi viejo y felicita a tus colegas que hacen posible, tambien, un programa de altura

  • Mirtha dijo:

    Sólo lamento tener un televisor que me ha impedido ver todos los programas. Este de Broselianda fue maravilloso, lo seguí entre la radio y la tv. Felicidades a Amaury por su programa y a Broselianda por su Leonor. No vivo en La Habana y lamentablemente no puedo referir sobre su trabajo en teatro, pero apoyo todo lo afirmado por otros (entre ellos Amaury) porque para mí Broselianda y su amiga Isabel constituyen sello de garantía en cualquier reparto.

  • Silvi dijo:

    Felicidades!!! dile a Broce que me encantaría pertenecer a su círculo de amigos, debe ser un vacilón y además una Enciclopedia, me encanta. Besos

  • amberto dijo:

    Qué personalidad de la Broselianda, qué caracter, también tiene muy buen sentido del humor, me gustaría verla en alguna comedia, muy ameno tu programa Amaury, me divertí mucho

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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