Artículos de Crónicas de Amaury

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Al microbus en que viajamos se le ponchaban los neumáticos cada diez kilómetros de lo viejos y gastados que estaban y se fueron acabando los repuestos. Para aliviar la tensión empecé a mortificar a Enrique de todas las formas posibles. Mientras yo repetía disparate tras disparate, él se fumaba cigarrillos compulsivamente con cara de fastidio por el sinfín de demoras, y el desinterés total por mis idioteces.

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Leyendo un artículo más o menos reciente sobre la donación de animales para el nuevo Zoológico Nacional, rememoré una anécdota de cuando estaba recién inaugurado. Sería el año 1984 o incluso después, no estoy seguro. Yo estaba por entonces realizando una de mis giras anuales por México.

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En marzo de 1979 se dieron cita en La Habana, invitados por Bruce Lundwall, Presidente de Columbia y Epic Records, y Emilio Quesada, entonces director del sello discográfico cubano EGREM, un grupo de músicos norteamericanos y cubanos para ofrecer el espectáculo Havana Jam, en el teatro Karl Marx.

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Llegamos a Berlín sin expectativas y extenuados por las turbulencias del vuelo. Nos recibió en el aeropuerto de la extinta RDA un adusto funcionario que nos hospedó por una noche en un hotelucho del centro, y con la salida del sol, nos trasladó a Dresde. Una vez allí nos llevaron a la Oficina del Festival para una entrevista toda vez que Cuba no envió currículo alguno de nosotros.

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Corría 1973. El cantautor catalán Joan Manuel Serrat se presentó en Cuba por primera vez. Durante tres noches consecutivas, en un colmado teatro Amadeo Roldán, nos regaló sus magníficas canciones. A la sazón, Joan Manuel gozaba de unos soberbios 29 años, y ofrecía un espectáculo elegante, intenso, con músicos acompañantes vestidos de esmoquin.

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| 98

Tenía 23 años cuando viajé por primera vez fuera de Cuba en 1976. Hasta ese momento lo más lejos que había llegado era a nuestro Santiago. Fue una gira de dos meses de duración y que incluía a Polonia como primer país, Bulgaria como segundo y por último España. La delegación criolla la conformábamos Sara González, Pablo Milanés, y el grupo de Experimentación Sonora del ICAIC del que ya formaba parte como intérprete después de haber sido utilero y asistente de sonido desde el año 1972.

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