Las vacas ya no son sagradas
Los cubanos no pierden tiempo en ponerle al mal tiempo buena cara. El humor, puede demostrarse científicamente, es parte esencial del espectacular arsenal de “resiliencia” —palabra tan sofisticada como resiliente ahora mismo— de los habitantes de este archipiélago.
Por ello no asombra que el hilarante humorismo nuestro, aderezado ahora por el “memelismo” —versión del choteo en la era de los enredos en las redes— pusiera diana reciente en el otrora “animal prohibido”, desde que se anunció que podrá darse un saltico, en directo y con menos traumas —porque algunos tardarán en superarse—, de los potreros a los platos.
No debería extrañarnos que entre las más de 60 medidas anunciadas por el Gobierno nacional, la mayoría de mayor peso y calado estructural, esta se lleve el “premio de la popularidad”.
No es poca cosa que el comercio y el consumo de un tipo de carne por la que algunos dicen haber perdido hasta el gusto —incluso la fuerza de voluntad para su masticación— deje de ser un delito para convertirse en un manjar apetecible —y accesible— sobre la mesa de las familias.
Salvando las distancias, porque las hay, esta decisión puede equipararse con el desmantelamiento paulatino de prohibiciones absurdas que ha caracterizado la reconfiguración del modelo socialista, desde que se iniciara, allá por el año 2011, la actualización del modelo económico y social de desarrollo socialista.
Gracias a ese proceso —no exento de lentitudes y zigzagueos, como acaba de reconocerse en el 8vo. Congreso del Partido—, se quitaron del medio, entre otras imposibilidades, la compra y venta de casas y de autos, la estancia de nacionales en las instalaciones hoteleras, la imposibilidad de viajar al exterior, las ojerizas hacia los negocios privados y la inversión extranjera y las limitaciones para el acceso a Internet, por mencionar las más notorias. Todas pueden anotarse al legado transformador de Raúl Castro Ruz.
Es muy esperanzador, aún en medio de las duras condiciones económicas y pandémicas actuales, que pongamos cada vez más distancia a cierto culto a la dureza, la inflexibilidad y la intolerancia que nos caracterizaron por años.
Tampoco olvidemos que esa manera de pensar, actuar y decidir estuvo condicionada por las propias circunstancias de agresión en las que debió sobrevivir el país, los errores de visión y cálculo en distintos ámbitos, y hasta por las inflamaciones de idealismo, como reconoció en su momento el líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz. Estas sirvieron de estímulo, de paso, a una burocratización desmedida y a otras “desmedidas” que ahora zarandeamos.
No es para nada ocioso reiterar que resulta muy alentador ese acento en promover los incentivos, en vez de las prohibiciones, en las políticas públicas que remodelan el proyecto socialista, como acaba de ocurrir con las 30 medidas más acuciantes anunciadas para dinamizar el sector agropecuario, que son imposibles de repasar en un espacio como este, pero responden a la mencionada filosofía.
Como apunté en otro momento, una de las grandes bendiciones del proceso actualizador de nuestra sociedad, favorecidas por los últimos congresos del Partido Comunista de Cuba, es la de buscar devolver a la Revolución uno de sus sentidos fundacionales, el de abrir oportunidades, muchas oportunidades, que es como abrirle la llave a las esperanzas.
Cuando las revoluciones persisten en crear incentivos, en vez de generar impedimentos, alcanzan una fórmula especial de perdurabilidad, refería hace unos años, cuando todavía no se veían claramente las salidas a esta contradicción, cuyas delicadas consecuencias se pagaron con creces en otras experiencias socialistas.
Eran los tiempos en que, por mencionar un ejemplo, la palabra emprendimiento o emprendedores parecían vocablos malditos en nuestro ámbito, asumidos hoy con mayor naturalidad, pese a los intentos de no pocos enemigos de la Revolución de manipularlos con insidiosos fines políticos o los rezagos de la llamada vieja mentalidad.
Entonces decía que no faltan quienes tuercen el sentido del emprendimiento, con todo lo que de este vocablo se deriva, presentándolo como una cualidad solo aplicable a un determinado sector social, cuando en realidad debía ser una condición generalizada, tanto del ámbito público como privado y cooperativo. Sin emprendedores ni emprendimientos es muy dudoso el éxito de cualquier organización y en consecuencia de cualquier nación.
Por ello, como acaba de ocurrir en el sector agrario, es sensato seguir preguntándose sobre el daño que provocan los enfoques coercitivos, en vez de los preventivos y salvadores que se derivan de los incentivos.
Es preciso seguir dinamitando viejas y absurdas trabas y poner la mentalidad innovadora y transformadora, a la que tanta fuerza queremos ofrecer ahora, en función de incitar unas fuerzas productivas urgidas de los mencionados y de otros poderosos estímulos para acabar de romper sus nudos gordianos.
El anunciado, como esperado, salto del potrero al plato de la vaquita es otro buen paso, pero lo que se adeuda, espera y sueña es mucho más amplio y sagrado.
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(Tomado de Juventud Rebelde)
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Muy buen articulo
Lo curioso es que todo el que señalara lo que hoy se critica abiertamente, era tachado por esa misma capa burocrática y extremista de contrarrevolucionario. Tenemos que cuidarnos de no hacer lo mismo hoy. Articulos como este son un paso en esa dirección. La única manera de superar los errores es reconociendolos y aceptando responsabilidad por ellos.
De nuevo lo envío. Magnifico articulo reflexiono apoyándolo. Las medidas aplicadas en ese paquete nos entusiasman y nos dan alegría, son un paso de avance incuestionable, una muestra de la voluntad e interés de la revolución en atender y solucionar sanamente esos numerosos reclamos de los productores, un paso necesario que mejorara y potenciara al máximo la comunicación e interacción entre los intereses del productor y las necesidades y expectativas en cuanto alimentación de nuestro pueblo. Reitero, un paso de avance significativo dando respuestas a justos reclamos de este sector productivo, generando motivación por ser tenidos en cuenta y escuchados. Un estímulo sin dudas a la producción. Pero debemos estar claros que las soluciones definitivas no están en solo dar respuestas y atender reclamos necesarios y lógicos de los productores, detalles obligados en un proceso de soluciones globales que aunque importantes y necesarios para motivar y mejorar la interrelación de todos los actores con el productor, pero consientes que ahí no están las soluciones de fondo, las generales que necesitamos. Acomodarnos, recreando esas medidas, algunas de ellas muy mediáticas nos puede confundir, bajo la creencia de que ellas son suficiente para resolver los incrementos necesarios de la producción, un grave error. En un sector cooperativo y campesino responsable de la producción en más de un 90%, las soluciones definitivas y estables de la producción solo están en los obligados cambios en lo ORGANISATIVO Y ESTRUCTURAL DEL SISTEMA COOPERATIVO CUBANO. Sin ese paso como solución de fondo, en sus causas, como lo determinante de los bajos niveles de producción, no se producirá el incremento necesario que espera nuestro pueblo. Si no existe un SISTEMA productivo que articule científicamente esa interrelación de lo eficaz y lo eficiente en el escenario productivo nuestro, sería IMPOSIBLE dialécticamente, conceptualizar esos dos conceptos, lo eficaz y lo eficiente, en la producción agropecuaria en nuestra condiciones. La solución general donde debemos concentrar toda la artillería pesada, es creando un verdadero sistema cooperativo en el agro cubano. Ahí se resuelven la mayoría de los actuales problemas del agro cubano.
En horabuena!! para esta medida. Sinceramente nunca entendi la razon de su exsitencia, ojala y sea un estimulo para que haya mas nacimientos, mas leche y mas carne, los campesinos y ganaderos en este pais, tienen muy buena capacitacion y saben perfectamente como mantener el reemplazo, el problema fundamental siempre ha sido el alimento animal, pero con mas razon, que sentido tiene mantener un animal quitandole comida a los otros cuando ya llego su tiempo (no lo tiene y nunca lo ha tenido).
Accesible dice ud?
Me parece que hubiera sido productivo hablar del tema que titula el artículo, en vez de divagar en otras cuestiones, las palabras carne y res casi no se mencionan. Esperaba un artículo más crítico sobre esta nueva medida. Discusión y análisis de la medida, precios, perspectivas, opiniones de la población al respecto.
Esta medida nace torcida, resulta que el campesino tiene que cumplir todos los compromisos con el estado, para así poder vender lo que sobra. Pero, si con los compromisos con el estado no sobra nada, más bien falta. Las metas son tan altas que nunca se satisfacen. Uno de los grandes problemas de la actualidad persistirá, el campesino vende al estado después para cobrar es todo un dilema, porque mejor no decir el campesino produce y vende a quien pague, al que le ofrezca la mejor opción de compra, que el estado concurra en igualdad de condiciones con todos los compradores, mercados, tiendas, exportación, el que sea. Solo así el campesino se estimulara, y la carne llegara al mercado oficial, no al informal…
Vamos a ver cuando la carne de res sea tan común como el pollo o el cerdo ya que siempre buscamos lo prohibido “hurto y sacrificio de ganado…como se dirá eso en venado???
El cerdo común??, dime en que parte de Cuba tu vives para ir a comprar.
Magnifico articulo reflexiono apoyándolo. Las medidas aplicadas nos entusiasman, son buenas y motivan, un paso de avance incuestionable, muestra de la voluntad de la revolución en atender y solucionar sanamente esos lógicos reclamos de los productores, un paso necesario que mejorara sin dudas al máximo la comunicación e interacción entre los intereses del productor y las necesidades y expectativas de alimentación de nuestro pueblo. Un paso de avance significativo en el proceso de reordenamiento de la producción agropecuaria, empezando por dar respuestas a esos justos reclamos del sector productivo, una muestra más de que son escuchados y tenidos en cuenta, un estímulo a la producción. Pero debemos poner en perspectiva este paso, ahí no están las soluciones definitivas al problema productivo, se responde con justeza los reclamos más significativos de los productores, pero eso no quiere decir que accionamos sobre las causas fundamentales de los bajos niveles de producción, por lo general las causas determinantes están en lo general, no en respuestas en lo particular a reclamos necesarios y lógicos de los productores, un paso obligado en ese proceso de soluciones globales, pero claros que ahí no están las soluciones de fondo, las generales que necesitamos. Recrear esas medidas fuera de su papel e importancia, algunas de ellas muy mediáticas nos puede confundir. El sector cooperativo y campesino responsable de la producción en más del 90%, requiere soluciones definitivas cambiando lo ORGANISATIVO Y ESTRUCTURAL DEL SISTEMA COOPERATIVO CUBANO actual. Sin ese paso como solución de fondo, como lo determinante de los bajos niveles de producción, no se producirá el incremento necesario que espera nuestro pueblo en los niveles de alimentación. Si no reinventa con urgencia el SISTEMA agropecuario cubano que en lo organizativo articule lo eficaz y lo eficiente de nuestras particularidades como país, sería IMPOSIBLE, conceptualizar esos dos conceptos en el agro cubano, lo eficaz y lo eficiente en la producción agropecuaria, eso solo lo aporta el sistema organizativo que los articula. Debemos concentrar toda la artillería pesada de la ciencia en crear un verdadero sistema cooperativo en el agro cubano, con ello se resuelven definitivamente la mayoría de los actuales problemas del agro cubano.
Nuestro pais fue una potencia en cuanto a la producción de leche y carne vacuna hace algunas decadas atrás. No sé muy bien el contexto histórico en el cual se prohibió que nuestros campesinos pudieran sacrificar (su ganado).Quizá fue una medida temporal y quizá necesaria por algún tiempo,habría que estudiar, pero desgraciadamente se perpetuó, trayendo consigo que el productor no se sintiera motivado a incrementar el rebaño y la producción. Espero que las medidas sean para favorecer a Cuba completica: que el campesino logre aumentar sus rebaños, que se sienta motivado a producir más, que en cada hogar de cada cubano se desayune con un buen café con leche todos los días antes de salir para la fábrica, la escuela, el hospital, el trabajo que sea, que se comercialice la carne de vacuna,y que el pueblo se sirva de ella a buen precio y de forma netamente legal, que el país logre salir adelante en este proyecto y una vez satisfechas las necesidades del pueblo que también se pueda exportar. Yo saludo toda medida que sea para bendecir a nuestro pais y para sacarlo adelante. Arriba Cuba!
llegado el momento no es suficiente . ahora es que comienzan los apuros entre defensores y detractores de una política aplazada en el tiempo. lo cierto es que desde mucho estos nudos deberían de estar sueltos para que no existan las lagunas legislativa de derechos, deberes y obligaciones entre las políticas gubernamentales y lo legislado. y faltan otros temas que deben de ser revisado y que nada tienen que ver con la construccion de nuestro modelo Socialista y si de malas practicas administrativas.que contraponen el buen ejercicio del trabajo en función de la propiedad.la producción y el comercio no pueden estar desligado del control social. pero este ultimo no debe de convertirse en obstáculo del desarrollo de las fuerzas productivas.en sus diferentes formas existentes en el país. y en el caso que nos ocupa. abierto ya el debate , la despenalizacion no debemos de crear mecanismos regulatorio para estimular el crecimiento de la masa vacuna. marcar las directrices señalara el camino a seguir. pero lo popular estará en que sea el propietario que decida por voluntad cognoscitiva que hacer con su producción atendiendo y respetando los acuerdos con el estado.seria mucho mas convincente y menos criticado
Me parece que las cosas no son tan fáciles como perciben las personas. Casi hay que pedirle la vaca que le toca el tajo que haya hecho testamento antes. Lean con cuidado el papeleo descrito. Sé que no lo publicarán, pero me da gusto poder decirlo.
Y el pescado?? Pa cuando o es sagrado también porq ese Tampico lo vemos mucho
Jcgl, si usted tiene 54 años, no me diga a mi que nunca se ha comido un bistec de res, recuerde que, la carne de res se acabo en la carniceria en el 90, antes de eso, podia escoger, carne de 1ra, falda o picadillo, antes del 1971la traian cada 7 dias y despues de ese año, cada 9.
Mis hijos tienen 44 y 39 años y comieron CARNE DE RES POR LA LIBRETA Y BUENA ASI QUE USTED SI COMIO CARNE DE RES.
A OTRO CON ESE CUENTO Y EL POLLO NO TENIA NADA QUE VER CON LA CARNE, ERA APARTE.
YO TENGO 9 AÑOS MAS QUE USTED.
Muy valiente su trabajo, hace un tempo atras ni pensarlo leer en un medio como este. Por ejemplo. El cinturon al final, "si no contratas tu potential " te quitamos las tierras si te descubrimos, se parece a lo nismo.
Mientras no se elimine el bloqueo real, ese que palpa en la realidad el cubano de pueblo, no habrá carne ni leche. Me refiero al entramado estilo mafia que ata de pies y manos a los campesinos, comerciantes y emprendedores. Cuando los productores sean liberados y no sientan miedos de los "policías" e "inspectores" o del "gobierno " protector tendremos país y tendremos carne.