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Heriberto a cuestas

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Heriberto Rosabal Espinosa. Foto: Cubaperiodistas.

El periodismo cubano ha perdido uno de sus emblemas. Una rara inteligencia con sentimiento hondo. Una mente poderosa por sí misma, sin fórceps, catapultas ni parnasos. Un agudo analista, siempre caminando sudoroso el sendero de la gente común, llevando a cuestas el cansancio de muchos sin perder el ansia y la fe en una vida mejor para todos: Heriberto Rosabal Espinosa.

Bueno como pocos, sin poses ni altisonancias. Sin estrellatos. Con mucha entereza para ser humilde en la necesidad, y pródigo en talento y bondad. Un olfato fino para distinguir lo auténtico de lo falso, lo raigal de lo periférico.

Fue un ser sin dobleces ni rebuscamientos, con la palabra limpia y el criterio personal a flor de labios, en el periodismo y en la vida. De una sola pieza y versátil a la vez. Su único dogma pasional era la familia. Su casita, para donde cargaba lo poco que conseguía. Su compañera Mayra y la prole, el abc de todos sus días. Sus amigos, que siempre lográbamos enderezar excesos y torpezas a su lado, por esa capacidad que tenía para equilibrarlo todo.

Escribió lo que quiso y lo que hacía falta. Como militante, tambien tomó partido siempre sin pensar en las comodidades. Fue a la vez periodista de filas, gozoso y mundano, y jefe riguroso y sabio, sin perder la ternura y la alegría. Fue muchas veces adonde había que ir, sin dejar de ser él.

Dejó un rastro luminoso en las páginas de Juventud RebeldeOpciones, Tribuna, Granma y Bohemia, desde que escogió el periodismo como una aventura humana en aquellos inicios en la revista Moncada. Reportó con excelencia lo mismo un recorrido de Fidel por el mundo, que una investigación de los problemas más agudos del descontrol y la desidia que tanto nos lastran. Y en los últimos tiempos compartimos una fiesta de la reflexión en el programa Hablando claro, con esa elegancia que él tenía para decir cosas muy serias y fuertes.

Era un revolucionario convencido, sin espacio para el confort acomodaticio. Nunca pidió permiso para opinar y ejercer sus criterios. Sin concesiones a la oportuna conveniencia. Nos legó un modelo coherente de conducta pública y personal. Era lo que llaman una persona decente. Brillaba en cualquier grupo o sitio por su compostura y respeto al prójimo.

Fui su amigo personal, como otros que bien saben lo que hablo. Compartimos alegrías e inconformidades, impaciencias y certezas. Me cuidó a los pies de una cama de hospital, cuando parecía que me iría de este mundo. Y ahora, que le debo eternamente la sobrevida como a otros, me pregunto si podré trasnochar por internet y su Facebook, para encontrarme en una esquina de la madrugada con Heriberto, tan curioso que era para preguntarlo todo y saberlo todo y reírse de cualquier  ocurrencia o palabrería ligera.

Te voy a extrañar Heriberto, una de las personas más excepcionales que me he topado. Y espérame, pero sin apuros. Que algún día te sorprenderé con el último cuento o el más avispado rumor de lo que pasa aquí abajo. Pero todavía nos hace falta traerte todos los días a esta lidia compleja por la vida y el país. Vamos a seguir Hablando claro, En Cuba, sin más Opciones.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 12 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Rafael Emilio Cervantes Martinez dijo:

    De esos hombres gloriosos y sencillos esta fraguada la Revolucion.

  • El Catalán dijo:

    Hermosísima crónica. Conmueve , reconforta y cura. Gracias José Alejandro Rodríguez. Por tu entrega y altura ética. Los familiares y amigos de Heriberto te lo agradecerán siempre. Y anónimamente yo . Por conocer que no todo está perdido. Cuando se entrega el corazón. Como dice León Gieco.

  • Ernesto dijo:

    Siempre que tengo tiempo oigo este programa, muy informativo, siempre de mucha actualidad y muy objetivo en sus encuentros y discusiones.
    Mis condolencias a amigos y familiares de Heriberto Rosabal. Sensible pérdida.
    Saludos

  • Mercy A dijo:

    Bello y sentido escrito resumido en dos palabras: PURA AMISTAD.Personas asi nos dejan su legado y ejemplo.

  • BIG BOSS dijo:

    Hace más de 10 años quizas merodeando por las emisoras de Radio me topé con el programa «Hablando Claro». De ahi para aca cada vez q tengo la oportunidad lo escucho por lo realistas q son sus periodistas Luis Sexto, Jose Alejandro, Ricardo Ronquillo, Heriberto Rosabal, la muchacha q ahora no recuerdo su nombre,etc. De verdad que hablan sin tabues, sin miedo, hacen honor al nombre del programa. No los conozco personalmente pero estoy seguro q todos son grandes seres humanos. Personas como ustedes son las q necesitamos en nuestra sociedad. Heriberto, en paz descanses.

  • Ismael dijo:

    Hermosa crònica, pero Pepe quedan aùn tareas inconclusas aqui abajo, nada necesitamos màs que cercar la burocracia, la insensibiidad y el oportunismo, como pocos sabes golpear a los agazapados , nada es màs utìl en esta hora de Cuba que la honradez de todo el que ejerce alguna funciòn pùblica, Heriberto y tu, como otros, gozan del privilegio de la confianza de los lectores , rareza de estos tiempos.

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Ocurrió a mediados de la década de los 70 del pasado siglo, cuando 3 joven iros, casi adolescentes, se sumaron al colectivo de la hoy desaparecida revista Moncada, para iniciarse como novicios, en las armas del periodismo. Se difundía x entonces una versión televisiva de la Doña Bárbara de Rómulo Gallegos., y el mote no se hizo esperar. Lo dejó clavado allí en los portones de la sátira frescachona y cordial, el inefable diseñador y artista de la plástica Juan Pablo Villas, con una frase muy suya»:Hum…ahí están los Mondragones «

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Ningún recién llegado escapaba de las bromas e ironías de la tradición del gremio periodístico y no era posible que Heriberto Rosabal y sus 2 acompañantes salieron ilesos. Era Moncada un órgano especializado en la temática policíaca, apasionante, compleja, pero el interés del trío recién salido de las aulas del Instituto preuniversitario José Carlos Mariategui, en la Isla de la Juventud, resultaba vehemente. Heriberto optó x el oficio de cronista y sus 2 condiscípulos de fotógrafos.
    Broma aparte, el muchacho puso alma y corazón en los empeños que caracterizaron su existencia: llegar a convertirse en un periodista de cuerpo entero, y adueñarse hasta el fin de los tiempos del amor de Mayra, la compañera de trabajo y de sueños en la misma almohada, y madre eterna de la hija y el hijo habidos en común.
    Larga y meritoria fue la labor de Heriberto Rosabal en el periodismo cubano de las últimas décadas. En diferentes momentos y x requerimientos del sector, integró también los equipos de redacción de los periódicos Tribuna de La Habana, Juventud Rebelde, y en la Mesa Redonda del Sistema Informativo de la televisión cubana. Acompañó al presidente Fidel Castro en uno de los viajes del Comandante a Nueva York para representar a Cuba en la ONU, y asistió en funciones de corresponsal a otros eventos internacionales

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Con la desaparición física de Rosabal, el martes último, cuando el destino finalmente todo ser viviente lo obligó a abandonar de manera definitiva la pluma y el teclado, pierde la prensa nuestra a uno de sus mejores profesionales y su familia al compañero inseparable y virtuoso, y al padre y abuelo cabal.
    Los que fuimos sus colegas y amigos desde los años lejanos en que se inició en la apasionante profesión de los medios informativos, recordamos en él al camarada fraterno, decente y familiar ;al estudiante de periodismo apli

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Aplicado, vehemente y juicioso, pese asunto juventud de entonces.
    Adiós te decimos, hermano bonachón , desprendido y talentoso. Seguirás entre nosotros como el primero de los Mondragones que abrazó los viejos e irrepetibles tiempos de Moncada, cual representante por antonomasia de una generación saludable y buena que fue la antítesis del trío terrible salido de la imaginación de Rómulo Gallegos, y que llevado de la mano del humor filantropico, te puso un alias fugaz. Porque tu nombre verdadero queda en la memoria de tus lectores y oyentes e inscrito en las mejores páginas del complejo y polémico mundo del quehacer reporteril en la Cuba de hoy.
    Julio A. Marti.
    La Habana, jueves 27 de junio de 2019.

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Aplicado, vehemente y juicioso, pese asunto juventud de entonces.
    Adiós te decimos, hermano bonachón , desprendido y talentoso. Seguirás entre nosotros como el primero de los Mondragones que abrazó los viejos e irrepetibles tiempos de Moncada, cual representante por antonomasia de una generación saludable y buena que fue la antítesis del trío terrible salido de la imaginación de Rómulo Gallegos, y que llevado de la mano del humor filantropico, te puso un alias fugaz. Porque tu nombre verdadero queda en la memoria de tus lectores y oyentes e inscrito en las mejores páginas del complejo y polémico mundo del quehacer reporteril en la Cuba de hoy.
    Julio A. Marti.
    La Habana, jueves 27 de junio de 2019.

  • Julio Marti Lambert dijo:

    Escribí una crónica dedicada al amigo y excolega de la Revista Moncada donde se inició Heriberto, no sé si después de teclear pueda salir, es mi homenaje.

Se han publicado 12 comentarios



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José Alejandro Rodríguez

José Alejandro Rodríguez

Periodista cubano. Premio Nacional de Periodismo «José Martí».

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