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Venezuela y la paz necesaria

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Foto cortesía de la Embajada de Venezuela.

Foto cortesía de la Embajada de Venezuela.

Ha culminado una fase del agudo y ya largo conflicto político de Venezuela entre el gobierno de los Estados Unidos acompañado del bloque oligárquico que ha concitado contra la República Bolivariana de Venezuela. Donald Trump ha violentado todo signo de sutilezas diplomáticas para plantear la salida del Presidente Nicolás Maduro. Un algo así como “te vas o te voy”. Actitudes que traen al presente frases tan enfáticas como las de Bolívar en su Carta de Jamaica: “Jamás conducta ha sido más infame que la de los americanos con nosotros”.

Muy pronto, nuestro pueblo dio una respuesta más que elocuente con una votación que superó sobradamente los ocho millones de sufragios para elegir una Asamblea Nacional Constituyente el pasado treinta de julio. Tal Asamblea fue convocada por el Presidente Maduro haciendo uso de las facultades que le otorga la Constitución Bolivariana de Venezuela.

Mientras tanto, nuestra atolondrada oposición, ha perdido hasta la más mínima noción de dignidad nacional cuando enmudece ante los pronunciamientos imperiales de Trump, como igualmente lo ha hecho en el ámbito interno con crímenes tan abominables como los cometidos ante los ojos horrorizados del país y del mundo, al quemar vivos a seres humanos, miembros de su misma tierra. El Presidente Maduro, cuando seguramente los autores intelectuales de esos crímenes esperaban que desatara violenta represión, actuó como lo recomendaba El Libertador en la misma Carta de Jamaica: mostrémonos circunspectos para valer más. En circunstancias como las que vive Venezuela, una circunspección tal, requiere mucha templanza, tino y sentido del momento político, cualidades que vienen acompañando a nuestro Presidente, factor determinante acompañado por la madurez política de nuestro pueblo.

Las sucesivas derrotas que en los distintos terrenos ha sufrido la oposición, ha tenido por contraste, el fortalecimiento del liderazgo político del Presidente Nicolás Maduro, frente a la errática actitud violenta de un sector de la oposición donde pareciera que surgiera un todavía raquítico rayo de luz. Ya comienzan a plantear que participarán en las próximas elecciones de gobernadores y gobernadoras. Muy bueno que estén oyendo los repetidos llamados del Presidente Maduro para que transiten un camino dentro de nuestra Constitución y nuestras leyes. Muy bueno que vayamos a la confrontación de ideas y proyectos para encarar los problemas que hoy afectan nuestra economía con sus correspondientes efectos en las condiciones de vida de nuestro pueblo, ciertamente agravadas por la misma conducta violenta y destructiva sostenida por esa oposición.

¿Qué hará el imperio que rige el señor Trump? ¿Qué harán aquellos que han contraído compromisos directos con el señor Trump? ¿Reflexionarán? ¿Asumirán una conducta encausada dentro de nuestra Constitución? Estas y muchas otras interrogantes están abiertas y tendrán respuestas progresivas.

Las primeras respuestas vendrán con las próximas elecciones regionales convocadas para el próximo diez de diciembre para el cual los partidos políticos postulan sus candidatos.

El pueblo venezolano se está anotando una victoria de vastas proporciones: la conquista de la paz, condición indispensable para desplegar su potencial creativo y aprovechar los importantes recursos naturales de los cuales está dotada nuestra tierra.

Nicolás Maduro y las fuerzas que lo acompañan, salen fortalecidos en la lucha por nuestra soberanía e independencia.

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Alí Rodríguez Araque

Alí Rodríguez Araque

Político e intelectual venezolano. Guerrillero Revolucionario. En el Gobierno Bolivariano ha sido Ministro de Energía, Presidente de la OPEP, Embajador en Cuba, Ministro de Finanzas y de Electricidad. Entre 2012 y 2014 fungió como Secretario General de la UNASUR. Es el embajador de su país en Cuba.

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