Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Nueva fundación, viejas ideas

| 8

Un grupo de exiliados cubanos en Miami anunció recientemente la creación de una nueva fundación, la Fundación Inspire América. Es una nueva organización con ideas realmente muy anticuadas.

En una nota del 4 de septiembre, The Miami Herald reportó el evento inaugural de la organización, el cual supuestamente atrajo a 700 invitados. ¿Cuál es la misión de este nuevo grupo? “Nos oponemos categóricamente a las negociaciones”, dijo al Miami Herald Marcell Felipe (en la foto de portada), presidente de la fundación.

Esa retórica es puro anacronismo. La oposición categórica a las negociaciones entre todas las partes –EE.UU. y Cuba, exiliados y el gobierno cubano, lo que ustedes quieran– siempre han sido el sello de la línea dura. ¿Qué hay de nuevo en eso? ¿Y qué parte de este plan podría inspirar a los estadounidenses, la mayoría de los cuales apoya la apertura hacia Cuba y para quienes el tema de Cuba no es ni un pequeño destello en la pantalla del radar?

Damas y caballeros de la antigua escuela, todos y cada uno de los 700, el barco ya ha zarpado. No sólo han habido extensas negociaciones que han durado años entre EE.UU. y los gobiernos cubanos, sino que estas negociaciones han dado lugar a su peor pesadilla: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países como parte de un deshielo más general.

Por otra parte la línea dura, desde las pequeñas sardinas que cotorrean interminablemente en la radio de Miami, hasta los tiburones atentos que dan vueltas en el Congreso, confiados en su poder para destrozar cualquier propuesta de cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba, ni siquiera fueron informados de las conversaciones, mucho menos consultados o invitados a participar. Strike uno. Strike dos. Strike tres. Ya ustedes son parte de la historia.
También anacrónico e ilusorio es el otro objetivo principal de la nueva fundación: unir al exilio. Este objetivo se ha proclamado desde 1959, pero nunca se alcanzó.
Hoy en día, los cubanos están más dividido que nunca. Partidarios y detractores de la nueva política. Exiliados “históricos” frente a recién llegados.

Cubanoamericanos nacidos en EE.UU. versus exiliados cubanos de la vieja escuela. Republicanos contra un número cada vez mayor de demócratas. Los partidarios de Donald Trump versus los que aborrecen a Trump. ¿Cómo van a unir eso?

El nuevo grupo dice hablar en nombre de casi todos los cubanos. Sin embargo, encuestas recientes realizadas en Miami muestran que la mayoría de los cubanos aquí favorece el nuevo enfoque de Obama, un cambio impulsado principalmente por las nuevas olas de inmigración de Cuba y las nuevas generaciones de cubanoamericanos nacidos en este país. Y una encuesta realizada clandestinamente en Cuba, patrocinada por una cadena de televisión hispana de EE.UU., arrojó que el 97 por ciento de la gente apoya la política de Obama.

Ajeno a la evidencia, Marcell Felipe, líder de Inspire América, cree que “la inmensa mayoría de la gente que vive en Cuba, así como todos los exiliados, se oponen a cualquier negociación…”

Esto también es historia antigua. Las declaraciones falsas y grandiosas, hechas en nombre de todos los cubanos, no son algo nuevo. Esta es particularmente descarada, ya que hay miles de exiliados que han favorecido abiertamente durante décadas las negociaciones.

Otro tema vetusto del exilio que impulsa el esfuerzo de Inspire América es la idea de la traición. Es algo que se remonta a tiempos pasados. En primer lugar, la oleada batistiana pensó que EE.UU. la traicionó cuando dejó de vender armas a Batista, en la década de 1950, después de que se dio cuenta de que el hombre fuerte de Cuba iba en picada. Luego, cuando la revolución se radicalizó, los de clase media y alta que se habían opuesto a Batista hablaron de “la revolución traicionada”. Bahía de Cochinos fue la siguiente traición, con John F. Kennedy como el culpable. Exiliados extremistas todavía creen que si Kennedy hubiera llevado a cabo más bombardeos, el descabellado plan habría tenido éxito.

Muchos otros consideran que el hecho de que Estados Unidos no invadió a Cuba en el momento de la Crisis de los Misiles fue otra traición. Y así sucesivamente. Llevar a la cárcel a los ladrones de Watergate: traición. Devolver Elián a su padre: traición. Las relaciones diplomáticas son solo la más reciente traición.

La incoherencia y la contradicción también han sido siempre parte integrante de la práctica y la retórica del núcleo duro del exilio. Ellos quieren unir a los cubanos, pero… también quieren castigar a los recién llegados que regresan a Cuba a ver a sus familiares. “La propuesta legislativa clave respaldada por la fundación es un cambio a la Ley de Ajuste Cubano: revocar la residencia de los cubanos que la obtienen bajo la Ley y luego viajan a la isla”. Buena suerte con eso. Es también una fórmula segura para la unidad.

La contradicción también asoma su cabeza en otra área. La página web de la institución dice que esta está organizada como un Súper PAC. Pero Felipe ha dicho que el grupo está inscrito como una “organización sin ánimo de lucro y exenta de impuestos operada para promover el bienestar social”. ¿En qué quedamos? ¿La política o el bienestar social? El IRS va a querer saber.

Hay, lo confieso, una dulce ironía en leer que uno de los principales objetivos de la fundación es oponerse a la política de EE.UU. hacia Cuba. ¿Por cuánto tiempo nos negaron “nuestros” representantes cubanoamericanos en Washington hasta una audiencia a los que nos opusimos durante décadas a la política de línea dura?

Ahora les toca a ellos. La situación actual confirma que se ha virado la tortilla y los extremistas son ahora los que están afuera mirando hacia dentro. Hay que reconocerlo: defendieron exitosamente durante una generación una política injusta e irracional. Eso es una hazaña, aunque una muy dudosa, por cierto.
Pero un búnker fortificado es más fácil de defender que tomar uno por asalto. Ahora es el momento para nosotros de fortalecer nuestra posición. Tenemos que ayudar a elegir a Hillary Clinton y, más importante aún, presionarla sin descanso para que avance más por la vía de la política de Obama y no dé un solo paso atrás. Ni uno.

(Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal/ Weekly. Publicado por Progreso Semanal)

Se han publicado 8 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • ernesto bou dijo:

    el imperialismo yankee no cejara en su empeño de destruir a la revolucion pero si al enemigo le ponemos una alfombra roja mas duro nos van a venir joder

  • ernesto dijo:

    Lo único que les interesa es coger la mayor tajada posible de los fondos que el gobierno de los EEUU sigue repartiendo a través de la USAID, de la NED y compañía, todo para poder mantener vivo el negocio de la contrarrevolución

  • raymundo dijo:

    Trato de entender a Ernesto, lo que pasa es que tenemos que seguir denunciando las patrañas del Imperio, nosotros tenemos que hacer lo nuestro sin que otros vengan a meter sus narices.
    Mi modesta opinión, es que amen de lo que ellos desean que pase y sigan gastando pólvora contra nosotros, esta parte no claudique y me refiero no solo a los jóvenes, si no a muchos no tan jóvenes que pudieran tener algún tipo de recaída ideológica contra el Imperio.
    Cuando uno mira hacia atrás, cuando cada día leemos y vemos todo lo que ellos son capaces de hacer por ver cambios no solo en Cuba, si no en otras parte, se da cuenta que hay que seguir dándole conocer al mundo que los equivocado con la política son ellos. Si dejamos que nos impongan su manera de pensar y de actual, entonces terminamos siendo soldados del imperio.
    Hay que ver los episodios históricos que tienen los yanquis, hay ver a donde llevan sus guerras. Tenemos que hacernos una pregunta de ¿Cuál es el temor de seguirnos condenando y manteniéndonos el bloqueo, y ahora por qué no les dicen a los jóvenes cubanos que pueden ir para que estudien otras carreras sociales o no que sean de su interés? En todo esto está la trampa en la que no podemos caer, habrán quienes no quieran entender por qué actuamos así, pero han sido mucho los engaños de los gobiernos de EEUU, repito, no solo hacía Cuba, para quedarnos callados.

  • luis miguel infantes avila dijo:

    creo que la noticia es exelente pues me encanta la informacion

  • DE CUBA CON ♥ dijo:

    Pues vamos a ver, ya Hillary acusó a Trump de comerciar con Cuba, es verdad que no se en que contexto del debate lo hiso, así que solo espero que solo haya sido para demostrar que Trump es un criminal, tras lo cual sigo con las mismas interrogantes..

    Para mi en este caso el optimísmo está en la duda más que razonable. Solo mirar lo que se ha venido denunciando en la era de quien ha dicho querer normalizar las relaciones EEUU Cuba por parte de allá y que cada cual saque sus P.C.

  • Ángel Pupo Patiño dijo:

    Los viejos lobos todavia respiran por otros mecanismos, pero como ciempre les faltará el aire suficiente para sobre vivir. Nosotros debemos, como lógica, organizarnoa más junto al pueblo y al Partido.

  • Ernesto dijo:

    No confío en la Clinton. Ojalá salga de presidente Trump. Así, con su política sin cabeza, el mismo va a contribuir a que Estados Unidos quede abochornado y aildado frente al mundo. Creo que ese sería tiro de gracia para el imperialismo.

  • Ernesto dijo:

    Disculpen, quise decir AISLADO y no AILDADO

Se han publicado 8 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Max Castro

Max Castro

Periodista cubano radicado en los Estados Unidos. Columnista del semanario Progreso Semanal.

Vea también