Imprimir
Inicio » Opinión, Ciencia y Tecnología  »

Una pelea cubana exitosa para la innovación

| 21
La vacuna Quimi-Hib contra el Haemophilus influenzae tipo B.

La vacuna Quimi-Hib contra el Haemophilus influenzae tipo B.

Recordemos que las bacterias y los hongos son seres vivos microscópicos, mientras que un virus es esencialmente una molécula o complejo de ellas, que no tiene metabolismo propio. Vive y se multiplica gracias a sus hospederos. Haemophilus influenzae es una bacteria y los síntomas de su afectación a los humanos se parecen mucho al de los catarros y gripe, a la llamada “influenza”, que son causados por virus. Por eso es una causa importante de meningitis y otras infecciones invasoras en niños menores de 5 años, cuyo sistema inmunitario no está suficientemente “entrenado” para resistir y vencer a este tipo de agresiones microbiológicas.

Muchas veces los padres no le prestan importancia en sus comienzos porque consideran que la criatura “tiene un catarrito”. La literatura científica reporta que en Cuba se tuvo un promedio anual de 59 casos entre niños menores de un año de meningoencefalitis bacteriana entre 1994 y 1998, casi toda originada por Haemophilus influenzae. En esos años se decidió proceder a la importación de una vacuna que había probado bajar drásticamente la incidencia de esta dolencia en los países más desarrollados. Efectivamente se logró una reducción de hasta el 70 % entre los menores de un año de entonces con una vacunación efectiva.

Las vacunas están integradas por moléculas o complejos de moléculas asociados con los patógenos (generadores de enfermedades) activos, pero preparados para que no puedan causar las enfermedades. Se suelen obtener desactivando a los propios patógenos. Sirven para “entrenar” a nuestros sistemas inmunitarios en la neutralización de los actores malignos. Esas sustancias que identifican a los patógenos se denominan como “antígenos”. Pueden ser carbohidratos (sacáridos) o proteínas características de su parte externa. Así, cuando los verdaderos patógenos nos invaden portando esas estructuras nanoscópicas, “extrañas” a nuestro organismo pero características del invasor, nuestras defensas las identifican pues ya las conocían gracias a la vacuna. Entonces desatamos una impresionante cadena de acciones en nuestro organismo que suele terminar destruyendo al portador de tales estructuras, que es el que provoca los síntomas. La enfermedad es vencida con nuestras propias fuerzas.

Disponíamos entonces de un grupo de trabajo experto en carbohidratos liderado por el químico Vicente Vérez Bencomo en nuestro más importante centro científico, la Universidad de La Habana. Doctorado muy joven en Paris, en los años 80, dirigía un pequeño laboratorio modestamente bien dotado aún en los peores tiempos de la crisis de los años 90, gracias al apoyo del Estado central. Las bacterias del Haemophilus influenzae tienen un antígeno que es un carbohidrato y el Dr. Vérez sugirió que él podía innovar: sintetizar el antígeno mismo en el laboratorio. Si además se podía convertir en vacuna sería la primera de origen sintético que llegara a escala comercial del mundo, una gran innovación. Además garantizaría la inmunidad a los niños cubanos contra ese azote sin necesidad de depender de una fuente importada.

Una característica importante de un antígeno sintético en una vacuna es que se elimina el riesgo de que el paciente adquiera la enfermedad, que puede estar presente al vacunarse con un antígeno originado en el ser vivo. Los riesgos remanentes son esencialmente toxicológicos, generalmente controlables.
Esta historia culminó en un rotundo éxito científico que se publicó en un antológico artículo de la revista “Science” en 2004: “Una vacuna de polisacáridos conjugados sintéticos contra el Haemophilus influenzae tipo B” realizado y escrito por un extenso colectivo de autores liderado por el Dr. Vérez. Esto ocurrió al finalizar el trabajo y después de ser debidamente patentada. El éxito humano es inevaluable: ¿Cuántos niños han salvado su vida con esa vacuna ya plenamente aplicada en nuestra Patria? Solo uno hubiera merecido todo el esfuerzo.

El éxito de esta innovación en las condiciones de nuestro país, que son esencialmente las mismas que en otros casos en los que no se ha podido alcanzar, se debió a muchos aspectos. Si los racionalizamos podemos encontrar enseñanzas útiles para la gestión de nuestra ciencia e innovación en los tiempos actuales.

Un aspecto que debemos resaltar es la cooperación que se logró entre muy diversas entidades científicas, tecnológicas y administrativas del país. El laboratorio del Dr. Vérez por si mismo nunca hubiera podido llegar a la vacuna de forma autárquica.

No podía “cerrar el ciclo” como suelen decir muchos actualmente. Casi nadie lo puede hacer. Nuestro sistema económico se comportó con la suficiente flexibilidad para permitir un sinnúmero de actividades no planificadas de antemano en muchas organizaciones económicas que eran indispensables para esa cooperación. La dirección del país usó su autoridad para que diferentes entidades con diferentes jefaturas funcionaran al unísono. El necesario papel de una autoridad o interés coordinador por encima de todos los actores se hace aquí evidente.

El Dr. Vérez y su equipo usaron su liderazgo para conducir la ciencia principal de este proceso. Nadie tenía objetivos esencialmente económicos. Todos exhibieron lo mejor de su condición humana y revolucionaria, incluyendo jóvenes voluntarios de la Facultad de Química que fueron los primeros en probar la vacuna en sus propios cuerpos.

Una anotación muy importante: hubo oídos receptivos y activos a la sugerencia original del Dr. Vérez. Y esos oídos tenían la capacidad de movilizar recursos en el momento preciso y arriesgarse a un también posible fracaso. El gran reto es: ¿cómo debe implementarse algo así en nuestros días? Más aún, ¿cómo garantizar que las ideas innovadoras puedan ser promovidas, logren la cooperación y puedan llegar a ser de conveniencia para la sociedad o parte de ella en el futuro socialista que estamos diseñando actualmente?

Un argumento no se puede quedar sin expresar: este es solo un ejemplo de que la innovación se puede gestionar exitosamente en nuestro sistema económico, pero no quiere decir que sea la única forma de gestionarla eficientemente. Una clave del éxito de la sostenibilidad y prosperidad del socialismo puede estar en que pueda gestionar de forma natural la innovación, incluyendo los riesgos y la inmediatez que es preciso afrontar. Y para eso debe existir una diversidad de formas, que la hagan expedita, espontánea, como los procesos naturales que cumplen la Segunda Ley de la Termodinámica.

Se han publicado 21 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • AbelBC dijo:

    Dr. Montero, excelente artículo, tanto por su consideración sobre el tema como por la historia que narra, que a decir verdad, debiera tener mayor divulgación en todo el país, pues narra la estirpe de la que deben estar hechos los verdaderos revolucionarios, gracias a ud, por reseñarlo como lo ha hecho.
    Con relación a sus conclusiones finales en el artículo, me permito opinar lo siguiente:
    1. Demostrado que sólo una dirección bajo un mando único, como existe en Cuba con un partido único, es capaz de poner en práctica semejante proyecto y enfrentar los resultados cualesquiera que estos sean, los cuales no siempre terminan en éxito, así es la ciencia.
    2. A su pregunta de cómo debe implementarse, bueno pienso que no es tan simple, pero si creo que hay que empezarlo con el perfeccionamiento de nuestro centralismo democrático, esto es hacerlo más fuerte, más funcional, más diverso, pero siempre centralismo y siempre democrático, eso debe entenderse bien por los que lean esta opinión.
    3. Me parece una buena idea lo de “diversas formas” pero más que dejarlos a la espontaneidad como en los procesos relacionados con la segunda ley de la termodinámica, a mi particularmente me gustaría que funcionaran como aquellas magnitudes que son invariantes relativistas, para que lo establecido se cumpla siempre y con el tiempo no aparezcan “ciertos innovadores “ que más que adelantar, retrasan todo lo que otros lograron con mucho esfuerzo, como el que ud. nos expone.
    Gracias

  • Frank Pupo dijo:

    Felicidades un gran logro en esa materia y seguro vendran mas!

  • Ángel Blanco dijo:

    Doctor Luís Montero, muy interesante e ilustrativo su artículo, lo que confirma lo que expresé en un comentario anterior. Resumiendo, hubo voluntad política y cierta cualidad visionaria de esa clase política para resolver un problema concreto.
    En mi opinión, la creación de una entidad para suplantar las funciones inherentes a la clase política sería un fracaso, pues sus funciones y gestiones rebasarían fácilmente el estrecho marco de competencias establecido, dada la profusa diversidad de actores involucrados. A todo esto habría que añadir la posibilidad del fracaso, pues lo que en términos científicos jamás puede ser considerado un resultado negativo, en términos políticos o económicos sí.
    Le propongo poner a debate un tema como “La energía libre o los mal llamados móviles” perpetuos””. Advierto de que no es cualquier Caja de Pandora, es La Caja de PANDORA, ya que sus implicaciones guardan estrecha relación con TODO, y eso por supuesto atañe a los átomos, las moléculas, las células, la entropía o cualquier otra cosa o estructura inimaginable.

  • Gilliath dijo:

    Muy interesante el artículo y con una innegable vigencia, sin dudas. El tema de la innovación y su protección en el marco de la universidades está “de moda” por decirlo de alguna forma. ¿Cómo gestionar de mejor manera las innovaciones, cómo sacarles ganacias? Creo que habría que comenzar por otorgar mayor autonomía y recursos a la Universidad y por supuesto crear incentivos y primas para los investigadores para evitar la “fuga de cerebros”. de verdad a veces dan pena los salarios y las condiciones de algunos investigadores (la mayoría) de la UH. Con esos salarios paupérrimos realmente se investiga y se innova por puro romanticismo y amor a la ciencia.

  • Ángel Blanco dijo:

    Doctor Luís Montero, ampliando el contenido de mi anterior comentario en este tema, podría añadir que sería bueno y tendría mucho éxito la creación de un órgano político como una Agencia o Coordinadora de Iniciativas Estratégicas adscrita directamente al Consejo de Ministros, en cuyas funciones estaría proponer el desarrollo y coordinación de políticas, así como la asignación de recursos para investigaciones científicas que usasen eficazmente las sinergias creadas por el estado.
    Esta agencia coordinaría todos aquellos esfuerzos que se saliesen del marco de competencias de cada Ministerio por separado.

    • Andrés dijo:

      Es una buena idea la tuya Àngel. Yo también pienso que necesitamos alguna institución que coordine las iniciativas estratégicas. Creo que ese fue el rol jugado por el Consejo de Estado en el caso de la industria biotecnológica.

      Sin embargo, yo no diría que una sola institución debería hacer esto, sino varias. Yo creo que dos o tres ministerios y/u OSDE (o grupos especializados creados dentro de estas organizaciones) debieran gozar de mucho más autonomía funcional y presupuestaria para coordinar las innovaciones tecnológicas. Un cuerpo central estratégico está bien para una o muy pocas iniciativas, pero a la hora de llevar a la práctica el asunto de forma más generalizada, se necesita más poder discrecional en otras instituciones. Yo he pensado en el CITMA, por ejemplo, como una de estas instituciones. Pero también he pensado en el ministerio de industria y también he pensado en la universidad de la Habana. Pero no olvidemos los poderes locales, los consejos populares provinciales y municipales, etc.

      • Ángel Blanco dijo:

        Estimado Andrés, me pierdo con las siglas, el CITMA me suena de algo, pero no así el OSDE.
        Se debe buscar la manera de llevar a la práctica las ideas o iniciativas de cualquier ciudadano, de las masas, independientemente del lugar que ocupe en la sociedad. Cualquier ciudadano debe saber en todo momento a dónde dirigirse para poder desarrollar y evaluar una idea.
        Las ideas suelen ser de todo tipo, desde brillantes hasta descabelladas, pero no por eso deben aceptarse unas y descartarse otras automáticamente. Puede ocurrir que dentro de una idea “descabellada” a primera vista exista un verdadero diamante.
        El camino desde el surgimiento de una idea hasta su materialización e implementación suele ser largo y escabroso. Incluso, puede ser que al final de este proceso la idea final no se parezca a la original. Rara vez una empresa o incluso un Ministerio entero, tienen todos los recursos necesarios para llevar a cabo todo el proceso. Hace falta una sola organización y no varias, que le pueda asignar a cada actor involucrado una tarea concreta, que formaría parte de un esfuerzo mucho mayor. Varias organizaciones de este tipo solaparían sus funciones muy pronto. Entiendo que usted lo plantea por el asunto de la competitividad, pero debemos ser capaces de suplantar ese mecanismo individualista por uno colectivista, donde prime la diversidad, el respeto y la colaboración. Es la manera más eficaz y eficiente de usar de manera global los recursos disponibles y ya creados.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnífico artículo, un buen ejemplo de lo que hacen nuestros científicos.
    Doctor Montero leo sus artículos semanalmente y aprecio notablemente lo que viene haciendo en cubadebate a favor de la ciencia y la innovación, quiero me disculpe por mi comentario, tengo como defecto pedirle más a las personas de lo que debo, por el simple hecho de admirarlo e identificarme con su forma de pensar, sus artículos son un buen motivo para mi.
    En esta pelea cubana por la innovación, el numero 3 que publica, que pudiera llegar hasta el numero mil, de trabajos científicos exitosos que han dado enormes soluciones al país, al igual que muchos otros que están sin aplicarse, tal vez mas, en mi opinión solo se queda en el ejercicio de inventario, no van a las causas del problema. Leo sus artículos, quizás yo equivocado, pero esperando que propicie el debate hacia un proyecto para la ciencia, como un sistema orgánico que brinde soluciones y encamine todo ese patrimonio como un todo integral junto al capital científico y el momento económico del país. Un periodista puede hacer un trabajo de este tipo, de inventariar y de denuncia, usted es un eminente científico, con responsabilidades en el hacer Ciencia y preparado como nadie para guiar el debate hacia perfeccionar la organización de la ciencia y la innovación, ojala entienda la sanidad revolucionaria de mi opinión.
    Un país subdesarrollado, agredido que viene saliendo de una crisis económica, empeñado en transformar y perfeccionar el modelo económico y social, necesita en la ciencia un sistema nuevo, fresco, diferente a tono de esta era de avances tecnológicos que organice en el hacer ciencia y la innovación preparándonos para los nuevos retos que se avecinan con esta apertura del mercado cubano al contexto internacional. Pensar que lo que existe es suficiente y perfecto para ello es un error, y demostraría poco pensamiento innovador.
    Voy a ilustrar con algunas ideas y ejemplos mi preocupación:
    – Vemos en la nube que se vende de todo, en revolico como se anuncian ventas carros, casas, permutas y mas……..habría que revisar el lugar donde se venden y promueven las innovaciones cubanas en internet, organizadas por temas desde lo más simple en lo domestico hasta los avances en lo nuclear, que desde un celular en cualquier parte del mundo se pueda acceder, quien va a organizar eso en un país socialista??.
    -Tenemos ferias y eventos de carácter internacional en el país para vender y mostrar anualmente, l libros, la construcción, el turismo, los artesanos, y más………..la innovación no tiene ese escenario, esa feria comercial de la ciencia no existe, no se divulga en el empresariado cubano y extranjero. Cuando surgió el festival del cine latinoamericano en cuba, algunos pensaron que era una locura, al compararlo con el monopolio del cine norteamericano, y hoy es uno de los más prestigiosos del mundo, la idea tiene que empezar, para después crecer y triunfar.
    – Organizar los jóvenes talentos, ¿Cómo captarlos?, a quien corresponde esa responsabilidad, a la academia de ciencias????, crear eventos para estimularlos a innovar y que el estimulo mayor como premio en esas ferias a esos logros más destacados sean su aplicación. El movimiento de innovadores ha desaparecido, rescatar ese movimiento poniendo en juego nuevas motivaciones requiere acciones inteligentes y organizados de una institución..

    -En los lineamientos aprobados en el congreso del partido hay un caudal de trabajo que necesita ciencia para su implementación correcta, mi pregunta ¿cómo lograr vincular ese propósito estratégico y los actores de la ciencia?…………voy a ilustrar la idea con un ejemplo hipotético: Se quiere colocar una ensambladora de tractores en cuba, porque el país lo necesita, los encargados de ello lo proponen en la ciudad de la habana, y los argumentos sobran para ello, a pesar de contaminar el medio ambiente…………. pero la experiencia internacional para ese tipo de inversión actual dice lo contrario, la inversión se inicia pequeña primero, no se construye completa, dejando abierta la posibilidad de ampliarse, se hace en medio de la zona agrícola donde se usaran los equipos, hay países como nueva Zelanda o Israel que esas ensambladoras pasa ser propiedad de las cooperativas de segundo grado en el futuro en el propio proceso lógico de de crecimiento y reproducción ampliada de la cooperativa, logrando una eficiencia en la inversión , con una dinámica mayor en la innovación por su proximidad e interacción con el escenario productivo, retroalimentándose lo que hace el producto más competitivo, al extremo que la cooperativa en un futuro exportan tractores al mercado internacional mejores que los que provienen de la fabrica matriz, claro esto no es posible si la ensambladora se coloca en la ciudad de la habana. El lineamiento económico necesita para su instrumentación diferentes visiones de futuro para bien de nuestro socialismo. El actual capital científico de nuestro país puede asumir ese reto.

  • yam dijo:

    Dr Luis A. Montero: El compañero Agustín Lage disertó ampliamente sobre el tema en el libro que actualmente se oferta en las librerías de la capital, podría hacer un resumen crítico de la obra. Sobre lo que propone Ángel Blanco, creo que GECYT sería la indicada, a pesar que su objeto social fundamental es como consultora. Ya hemos hecho muchas proposiciones al respecto en otras ocasiones, no obstante cuando más hemos avanzados es cuando realizamos alianzas internacionales, porque ellos sí saben cómo manejar el asunto; incluso en algunas ocasiones sin tener la tecnología requerida.

  • Andrés dijo:

    Es un excelente ejemplo Dr. Montero. La primera vacuna del mundo de origen sintético, producida en Cuba, es un ejemplo del rol que juega la cooperación en el proceso de innovación, y no sólo en las condiciones de Cuba, o del socialismo.

    En efecto, la brillante idea del Dr. Vérez, no se habría podido llevar a escala industrial sin la acción coordinadora del estado y sin la cooperación de otros centros dentro de la industria. En 1999 el consejo de estado le dio prioridad a esta vacuna y otorgó poderes discrecionales a otras instituciones, especialmente el CIGB, para trabajar en este asunto. Una planta de este último hizo posible la producción a larga escala de la vacuna, sólo unos meses después de descubierta. Pero los componentes activos de la vacuna provinieron del Instituto Finlay, quién los puso a disposición del CIGB. Es justo señalar que las instituciones de la industria biotecnológica siempre han dispuesto de un grado de autonomía mucho mayor que el del resto de las instituciones del país. Pero la cooperación entre ellas es la base de todo.

    El pequeño laboratorio del Dr. Vérez terminó liderando una nutrida red de instituciones (incluyendo socios internacionales), todas más grandes que el laboratorio, que contribuyeron al éxito final. Esta interdependencia es propia de los procesos de innovación modernos. La diversidad no puede impedir la cooperación pues la mayor parte de los productos modernos de alto valor agregado están hechos de disímiles componentes, todos resultado de una labor especializada. Poner a los productores de estos componentes a bloquearse mutuamente, por ejemplo a través de patentes, como sucede actualmente en la industria biofarmaceútica internacional, es un suicidio para cualquier sistema nacional de innovación, sobre todo para los que menos recursos tienen.

  • La Fusta dijo:

    Hace muchos anhos leí un libro muy cómico de Enrique Jardiel Poncela titulado “La Tournee de Dios” (no se si lo excomunlgaron por eso) del cual recuerdo un pasaje que narraba un encuentro de Dios con cientos de seguidores en una plaza. De pronto la multitud se da cuenta de que un edificio iba a caer sobre un ninho y todos le piden a Dios un milagro para salvar al ninho. Efectivamente, Dios hizo que el edificio cambiara su movimiento y cayera sobre la multitud, matando a decenas de personas incluyendo mujeres embarazadas, ancianos y otros ninhos.
    Traigo esto a colación porque la moraleja de la anécdota de Montero, como él mismo senhala, no puede ser que todos los procesos de innovación en el país estén centralizados a nivel de la presidencia del país, porque entonces el Presidente no podría ocuparse de otros asuntos mucho más importantes y eso podría traer muchos más perjuicios que beneficios al país.
    Tiene que existir —salvo casos de verdadero interés nacional, quizás como éste— un mecanismo mucho más expedito y descentralizado para resolver estos problemas.

    • Andrés dijo:

      Estoy completamente de acuerdo La Fusta.

  • Elio Antonio dijo:

    Hola:-)

    Estoy elaborando un proyecto de innovación tecnológica en Guantánamo; que bien será para toda Cuba por lo que espero.

    En los años que llevo en esto, he notado o puedo asegurarles que más allá de las políticas y las instituciones de ciencia y técnica, nos hacen falta muchos recursos humanos con vocación científica. Constantemente tropiezo con personas que no tienen la más mínima idea de qué es la actividad científica y sin embargo, unos tienen la responsabilidad de decidir sobre el tema; otros son profesores y hablan sobre cómo investigar y nunca han hecho una investigación; otros, no menos distintos de los anteriores, solo les importa un título o certificado que diga que él o ella es tal o mas cual cosa.

    Anoche leí la Conceptualización del modelo económico… y el Plan de desarrollo económico… Me parecieron muy bien y me imagino que detrás de esas palabras, existe un complicadísimo pensamiento que ha permitido llegar hasta allí. Hace unos minutos me puse a pensar, en cómo concretar esas medulares propuestas con semejantes actores como los anteriormente mencionados.

    Pienso que uno de los pasos hacia el futuro deben ser estos artículos de Montero Cabrera y ¿el resto de los pasos?

    Por si alguien le interesa el intercambio, dejo mi dirección de correo: elioa@infosol.gtm.sld.cu

    Saludos;-)

  • yam dijo:

    Dr Luis A. Montero: ¿ es cierto que la vacuna antimeningocóccica (corríjame la palabra) cubana pudo haber sido filtrada a otro país por la ingenuidad en los comienzos nuestros en biotecnología ? ¿ cómo es el proceso de patentar cada etapa de la investigación ? ¿ Existe alguna similitud entre el PPG y la Viagra ?

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Gracias por el interés en el artículo. De las tres preguntas solo puedo responder con algún atino la segunda. Se suele solicitar una patente de cualquier descubrimiento o diseño original, cuya realiación directa o indirecta en la práctica socioeconómica puede significar una ganancia comercial. Se debe hacer en el mismo momento en el que se verifica, y siempre antes de su publicación por cualquier medio. Prefiero evitar extenderme en otras consideraciones éticas. Solo comento que me alegro que Schrödinger no haya patentado su planteamiento de la mecánica cuántica ni Einstein su fomalización del efecto fotoeléctrico, pues entonces estaríamos todavía, probablemente, desarrollando el telégrafo y no internet de las cosas. También es preciso decir que una patente evita el robo de un conocimiento propio a expensas de que el ladrón nos cobre despues por usar el conocimiento que nos robó.

    • Ricardo Montero dijo:

      Ni soñar lo que plantea sobre la vacuna antimeningococcica, es más fue el mejor ejemplo de escritura de una patente sin ni siquiera descubrir el know how completo a pesar de ser una de las primeras escritas. Es el ejemplo de la patente cubana hasta hoy que le ha rendido mayores utilidades económicas al pueblo cubano. Toda la competencia que tuvo no fue capaz en casi 30 años de replicar lo hecho por esos investigadores. Hoy la patente expiró pero es difícil imaginar a la biotecnología cubana de hoy sin el impulso que significó esta vacuna, sin sus millones de dosis aplicadas en todo el mundo y sin los miles? decenas de miles? de niños cubanos y extranjeros salvados por ella.

  • Corona dijo:

    AbelBC:
    Discrepo totalmente con usted cuando plantea:

    “….Demostrado que sólo una dirección bajo un mando único, como existe en Cuba con un partido único, es capaz de poner en práctica semejante proyecto y enfrentar los resultados cualesquiera que estos sean, los cuales no siempre terminan en éxito, así es la ciencia….“
    Usted sabe muy bien que eso no es cierto. Acaso las grandes compañias, farmacêuticas ó de otra rama, necesitan de un mando ó partido único para desarrollar sus investigaciones ???. Recuerde que las mejores investigaciones, con grandes resultados, actualmente aplicables en el mundo entero, provienen de esas compañias privadas (desde la revolución industrial hasta la actualidad). Acaso fue necesário un partido ó un mando único para que Microsof, Samsung ó Toyota desarrollaran lo que han hecho hasta hoy ???.
    Más bien creo que las universidades y Centros Investigativos de nuestro país debian tener un poco más de autonomia a la hora de investigar y/o imnovar. Con el resultado de sus investigaciones debian autofinanciarse, así se le quitaria un poco de peso al gobierno a la hora de financiar un determinado proyecto investigativo. Además, la cooperación entre diferentes instituciones investigativas del país, durante una investigación, puede ser otra clave del éxito. Recordando siempre que toda investigación necesita de varios eslabones de una cadena, uno de esos eslabones se llama “Dinero“.

    • AbelBC dijo:

      Sr. Corona, evidentemente ud. desconoce la base de la opinión que escribí, y que por supuesto no es de mi creación, o bien no ha realizado un análisis profundo del contexto nacional e internacional en medio del cual se hace ciencia en Cuba.
      Ud. tiene el derecho a no estar de acuerdo con lo que escribí, pero le contesto porque considero que su opinión, además de peligrosa, entraña un concepto que pudiera influir en muchos de una manera negativa, y en esa diatriba, siempre estaré en contra de los que piensan como ud.
      Resulta que ninguna de las instituciones privadas internacionales de las que ud. habla, tiene que ocuparse de buscar alimentos, medicamentos, ni recursos de ningún tipo, dentro de los que está enfrentar desastres naturales como ciclones y sequías, para resolver los problemas de millones de habitantes, como lo hace el estado cubano.
      Resulta además, que esas instituciones tienen todo el dinero del mundo y no están bloqueadas por nadie, ni tienen que hacer compras y transacciones a escondidas en el mundo y a expensas de tener que pagar altos precios para compensar riesgos financieros por cuestiones políticas.
      Resulta además que esas grandes compañías, tienen dinero suficiente para robar cerebros en cualquier parte del mundo y adquirir tecnología. Lo primero el estado cubano no lo haría jamás y lo segundo se dificulta muchísimo más de lo que se ve que ud. sabe y no es el único problema a resolver.
      Entonces el estado cubano con los pocos recursos que tiene, debe resolver todos esos problemas, además de hacer ciencia para su desarrollo, en condiciones que nada tienen que ver con las compañías que ud. señala y que yo me ahorro en mencionar.
      Esa es la gran razón por la que necesitamos una dirección centralizada que sepa distribuir los recursos según las necesidades o prioridades, además de por otras muchas cosas, todas importantísimas pero que no vienen al caso ahora.
      La ciencia tiene carácter clasista, tiene componentes políticos y depende del sistema económico del país donde se desarrolle y hacer ciencia en un país como el nuestro tiene sus particularidades, nuestro socialismo no es cualquier socialismo, yo lo invito a que revise datos como por ejemplo la mortalidad infantil en países que hoy se consideran del lado socialista, mucho más ricos que Cuba y los compare con nuestros índices, entonces verá que el socialismo en Cuba es para todos los cubanos y no para una parte de ellos, aunque existan dentro de nuestra sociedad quienes quisieran desaparecer el socialismo de las faz de la tierra.
      Otras muchas cosas pudiera decirle, pero siento que son innecesarias.

  • Ing. Juan Felipe Gonzalez Saavedra dijo:

    Magnifico articulo!!! es bueno saber que hoy en cuba tenemos personas que estan trabajando en funcion de socializar la ciencia, de “cerrar el ciclo” de cada innovacion que se genera en cuba. Hay que lograr por sobre todas las cosas la voluntad de los “actores con poder de decision”, para que se creen los “mecanismos” pues “el talento” existe de sobra en nuestra sociedad.
    Continue escribiendo estos interesantes articulos para de alguna manera contribuir que se vayan “abriendo puertas” en el camino de la ciencia cubana.
    Particularmente soy de los que piensa que Cuba y los Cubanos no solo es “musica y deporte”, como pueblo tenemos algo mas, que hace la diferencia con la mayoria de los pueblos del caribe, saludos desde villa clara.

  • Vladimir Conde Pérez dijo:

    Dr: Montero. personas como usted le hacen falta a este país cada mañana, su articulo merece todos los comentarios desde ilustres cientificos hasta los mas neofitos en materias de ciencia, pero que cada dia somos beneficiados por los recursos que esta revolucion pone en manos de cada uno de los cubanos y de los que no lo son y la estela de la solidaridad l(n)os envuelve. Es triste ver que los esfuerzos de tantas personas que han desarrollado investigaciones, innovaciones, en fin han dado en el clavo con soluciones que han permitido dar continuidad a un proceso, hoy casi ni las recuerden porque quedaron en el olvido.Como comentaba un concurrente a estemedio, es necesario que se rescaten tantos y tantos resultados que hoy duermen en el fondo de alguna polillenta gaveta, y el desanimo acompaña a sus autores. Por los efectos del Bloqueo, tanto economico, financiero, como por la imposibilidad de acceder centros de investigacion o universidades de otros paises nos ha puesto en la disyuntiva de parar determinados procesos productivos o buscar soluciones, y el cubano se ha crecido, ha puesto sus neuronas a 180 y aparecen las soluciones, muchas veces en el mas modesto taller, casi rudimentario pero achemos palante, florecen las iniciativas creadoras, de lamos un certificado hecho tambien a mano, felicidades y su ponencia al olvido. Coincido con los que plantean que hoy hacen falta nuevas iniciativas, yo diria un festival de innovaciones, una feria de resultados olvidados y que cumplieron su rol en determinado momento pero que dejan de ser aplicables por el ahorro de recursos que su uso implica.
    No podemos darnos el lujo de matar las futuras iniciativas de los que innovan, crean, producen.

  • rccc dijo:

    Profesor Montero: Hago acuse de recibo de la nota que Ud. emitiera a propósito de mi comentario anterior. Agradezco su gentileza.
    Son notables sus habilidades para comunicar con fluidez y comprensiblemente asuntos complejos; sumando adeptos con visiones similares en los asuntos tratados.
    El hecho de que permanezcan inermes engavetados, colectando polvo, insectos y obsolescencia, innumerables resultados de estudios, es solo una arista del problema. También lo es, que sirvieran solamente en nutrir el currículum vitae de quienes lo atesoran con el valor de ser una de las mejores obras en su desempeño profesional. Algunos, incluso, con categoría: Relevante.
    La esencia la encuentro en “la paradoja” que resulta de que tal situación exista precisamente en una sociedad nueva, socialista, institucionalizada, que posee “TODAS” las condiciones objetivas y subjetivas para actuar con celeridad y sus bases en el dominio de causas y efectos. Confieso, no lograr desentrañarlo a pesar del esfuerzo.
    Me parece tonto no descargar de forma exquisita y espléndida sobre el cultivo de caña de azúcar, todo ese arsenal que conforma el bagaje científico-técnico autóctono acumulado por más de dos siglos en nuestro país, descontando los tres siglos primigenios de explotación lucrativa.

Se han publicado 21 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias Químicas y miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside la Sociedad Cubana de Química y el Consejo Científico de la Universidad de La Habana.

Vea también