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A propósito de un Héroe Nacional del Trabajo: La taza de miel

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Cremata, en el momento de recibir del General de Ejército la estrella de oro de Héroe del Trabajo de la República de Cuba. Foto: Trabajadores.

Cremata, en el momento de recibir del General de Ejército la estrella de oro de Héroe del Trabajo de la República de Cuba. Foto: Trabajadores.

Mi primer recuerdo de nuestro encuentro de niños, fue cuando su padre y el mío nos llevaban a aprender natación en las piscinas del parque Martí. En realidad la amistad familiar venía de antes, cuando nuestras madres fueron compañeras de aula en la Escuela Normal de Maestros de La Habana, o quizás desde tiempos anteriores, cuando nuestras respectivas abuelas maternas compartían taquilla y acomodación en el cine Alameda.

El reencuentro definitivo fue en los camilitos, creo que una noche del invierno de 1971. Se celebraba una jornada de cultura dedicada al 2 de diciembre, XV aniversario del desembarco del Granma y de la creación de las FAR. Lo presentaron; pero para ser honesto, su nombre aún no me decía nada.

Era chiquito, flaco y cabezón como un fósforo. Arrastró una banqueta de madera y explicó que haría una representación teatral de un tal Marcos Behmaras, llamada “La taza de oro”, pero que como era de un solo actor, era un “monólogo”. Aquello era fuerte de digerir, porque con doce años recién cumplidos, aunque a uno lo devoraran las ansias de leer, todavía se pensaba más en jugar. Sin embargo, el “fósforo” nos embrujó y nos dejó pensando.

Compartimos más años de estudio que los imaginables: secundaria, preuniversitario y universidad. De la beca en Baracoa a la beca en la URSS. Fueron años de exámenes y de concursos de conocimientos, de competencias deportivas, de fiestas sabatinas, novias, y siempre de burlas, porque por mucho que maduró, sigue siendo un niño que juega.

En el medio, el desgarramiento brutal del que más de una vez he contado y que sacó mis rabias y definió de una vez y por todas, mi militancia y mi compromiso, cuando a él, mi amigo, le arrancaron al padre en el atentado terrorista de Barbados.

Entre cada página de esa primera vida, lo acompañó el teatro: El premio flaco, El asesinato de X, Dios te salve comisario, Contigo pan y cebolla, y alguna que otra improvisación dramatúrgica como la teatralización de West Indies Ltd., de Nicolás Guillén, o la vida del Che Guevara, contada para los soviéticos. En algunos de ellos actué bajo sus órdenes, lo suficiente como para convencerme de que lo mío era el periodismo y la prosa, y no el teatro.

Pero sí lo acompañé en cada debut escénico. Discípulo de la laboriosidad incansable que en su casa le enseñaron como culto a la dignidad humana, él convirtió la creación en un derroche infinito y solidario de todo el amor recibido y necesitado. Un amor reflexivo, pensante, que conmueve. Y cuando uno se levanta de la butaca, sale a la calle a cambiar el mundo, para hacerlo mejor. Su obra mayor es la colmena, hoy multiplicada por toda Cuba y por el mundo; y su hueste de abejitas repartidoras de miel.

Le dicen Tin, porque así le decía su padre, y así le dicen su madre y sus hermanos, y los niños y sus familias, sus compañeros de trabajo, algunos amigos y admiradores. ¡Hasta sus hijas, cuando comparten con él las tablas! Pero nunca he podido decirle así. En cambio, me persigue aquella imagen del fósforo que ardía, mientras repartía miel con una taza, una noche de invierno en los camilitos.

Uno tiene consciencia de lo trascendente de su vida al verlo reconocido como Héroe del Trabajo. En realidad, él, Carlos Alberto Cremata Malberti, ya era hace rato para muchos de nosotros “el Crema”. Simplemente, “Crema”. No hay otro apelativo que nos devuelva el heroísmo de su entrega que esa apócope de su apellido –expresión muy cubana de lo mucho bueno que es este ser humano, nacido para verter en los demás toda la miel de su taza.

Se han publicado 52 comentarios



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  • Arístides Lima Castillo dijo:

    Bello tu escrito Pedro Prada, tan lleno de recuerdos, de amistad, de admiración, para quien se ha ganado el respeto y el cariño de tantos y tantos cubanos, en especial los niños, el Maestro Carlos Alberto Cremata Malberti. “Tin” para su familia y amigos, pero por qué no, para todos los que apreciamos su inmenso trabajo con La Colmenita. Si hubiera un solo cubano merecedor de la tan alta distinción de Héroe del Trabajo, no creo que pudiera ser otro que no fuera el bueno de “Tin”. Hasta él llegue mi Felicitación y el inmenso orgullo de ser su compatriota.

    • Manolo dijo:

      Lázaro Expósito bien que pudiera ser nuestro próximo Presidente!!

      • me dijo:

        Lázaro Expósito. el Rey Midas. Estoy muy de acuerdo en que puede ser nuestro próximo presidente, Inteligencia, altruismo, humildad, dedicación y compromiso con su pueblo, entre otros valores y condiciones lo acompañan. Me enorgullece su modestia. Un Cubano pegadito a su pueblo.

        Felicidades a Lázaro y Cremata.

      • Xarlos dijo:

        Nombre no, es mucho mejor Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que es de pura raza, no podemos perder la linea. Creo que Raul Guillermo es nuestra mejor opción, claro cuando sea necesario

    • Pedro Prada dijo:

      Gracias a ustedes por compartir admiración, respeto y, sobre todos, deseos de ver multiplicados a quienes como Cremata y Expósito nos lideren todos los días en cualquier lugar y nivel para hacer posible el país que soñamos.

  • OBSERVADOR dijo:

    Se lo merece y bien merecido, FELICIDADESSSSS!!!

  • Leandro dijo:

    Merecido homenaje de un amigo. Merecido título honorífico. Quizás la cultura cubana le deba otros, aunque el título mayor es el reconocimiento de su pueblo.

  • edu dijo:

    Quien tiene mucho amor dentro es capaz de trasmitirlo, su imagen de niño grande te llena de esperanza , gracias Cremata por existir, te quiere una cubana. Eduviges.

  • Eduardo González S. dijo:

    Gracias por este artículo. Felicidades a Cremata. Mis hijas, hoy casadas y con profesión alcanzada, lo recuerdan de niñas. No por que sean buenas sino porque La Colmenita y su creador fueron capaces de dejar sus huellas en las dos cuando las llevé a una puesta. Y La Colmenita se va convirtiendo ya en una Colmenota.

  • Frank Pais dijo:

    Desde Turquia. Felicitaciones a todos heroes cubanas y cubanos. Como un amigo turco de Tin, del Partido Comunista, Turquia, enhorabuena a este hombre, este hombre nuevo, y “creador” de hombres y nuevo hombres, Lenin del teatro infantil en todo el mundo. Segundo fundador del Colmenita, (el primero Carlos Cremata Trujillo), de este Colmenita, cual es el PCC en el escenario del teatro. La Colmenita es, como todos los pioneros cubanos, el futuro de la humanidad. Viva la revolucion cubana socialista! Viva Fidel! Viva Raul!

  • Salvador dijo:

    Admiro mucho el trabajo que realiza con los niños, he notado el gran cariño que le tienen y orgullo de los padres de estos por él y lo que hace por ellos, los hombres de bien del futuro. Muchas felicidades y existos futuros, compatriota.

  • Inye dijo:

    Muy conmovedor, felicidades a ambos, a ti por el maravilloso artículo, y al inmenso Cremata, por su labor y su obra !Felicidades!.

  • Chachi dijo:

    Muy bueno que se haya condecorado, más, lo que me conmovió en demasía fue el escrito del amigo, no todos tienen el privilegio de tenerlo dentro de esa élite llamada amistad, aún así lo sentimos muy nuestro y eso es fruto de su entrega. MUCHAS FELICIDADES TIN!!!!!!! Y que sigas recibiendo muchísimas bendiciones.

    • Pedro Prada dijo:

      Chachi: siento que de personas como Cremata, Expósito y muchos otras heroínas y héroes cubanos, incluso anónimos, se puede decir con certeza que son nuestros amigos, martianamente, como en La Edad de oro, aunque no hayamos estrechado nunca su mano o besado sus mejillas. Siempre podremos contar con su luz y su ejemplo.

  • Luiso dijo:

    Mis mayores respetos para Carlos Alberto, todo lo contrario de su hermano.

  • Mayker dijo:

    Coincido con todos los comentarios sobre TIN en verdad creo que la cultura cubana le debe muchos reconocimientos a este hombre que ha entregado su vida a ser realidad los sueños de Martí que los niños nacen para ser felices y eso es el único objetivo de TIN hacer felices a los niños con poco a logra mucho HAY ESTA LA GRANDEZA DE SU HOBRA. FELICIDADES TIN

  • Henry. dijo:

    Se lo merece por tanto amor hacia los niños

  • lazarita dijo:

    Muy merecido el homenaje que hizo a Cremata, se ganó este título honorífico y lo más importante es que se lo entregaron en plenitud de facultades cuando todavía puede seguir haciendo mucho por la cultura cubana y por esta Revolución.
    Me alegró mucho también el otorgamiento de Héroe a Lázaro Expósito, no lo conozco personalmente pero por el criterio que tienen de él los granmenses y los santiagueros, tanto él como Cremata son de los imprescindibles

  • Maria Elena dijo:

    Muy linda obra reliaza, cuanto amor, cuanta dedicación y cuantas generaciones ya han ido pasando por alli

  • Javier Larrea dijo:

    muy bien merecido el GRAN HONOR por sus servicios en la divulgación de La Comenita por otros paises. Felicidades por tu inmensa labor de décadas.

  • Cubanita Siempre dijo:

    Muy bien merecido el premio, para ese hombre que tanto amor derrocha con los niños y su trabajo.
    MUCHAS FELICIDADES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  • irma guerra M. dijo:

    Muy merecida esa condecoración al creador de esa maravillosa obra que es la Colmenita no solo para nuestro país, ha llenado el mundo de Colmenitas. Todas sus presentaciones son enaltecedoras, encierran grandes enseñanzas tanto para los niños como para los mayores, Abracadabra es una de las que mas he disfrutado por las grandes enseñanzas que encierra. Como olvidar aquella gira por los Estados Unidos en la que llevaron el mensaje por la libertad de los 5, cuantas personas que ni conocían del caso lo conocieron a través de ellos. No hay palabras para describir la obra de ese gran ser humano que es Tin Cremata.

  • Julia Valdivia Pérez dijo:

    Julia dijo:
    Coincido con los magníficos criterios que se han vertido sobre Cremata, creo que muy merecidos porque ha entregado la vida a su obra, pero ¿ será posible dedicarle un espacio a los otros condecorados, en especial a Lázaro Expósito que es símbolo de modestia, de sacrificio y de vinculación con el pueblo de lo que son testigos pobladores de varias provincias de Cuba. Con solo mirarlo y escucharlo se percibe qué clase de hombre es y cuánto merece. Ejemplo vivo de lo que debe ser un cuadro en nuestro país.

  • Linda dijo:

    Gracias, Prada, por acercarnos más el excepcional y a la vez común ser humano que es Tin, Crema, Cremata, o como quieran llamarle. Un Héroe de verdad, de los que no buscan reconocimientos pero los merecen a cada paso, cada día.

    • Pedro Prada dijo:

      Linda, gracias por tu convicción de que vivimos rodeados de héroes como Cremata y Expósito.

      • Pedro dijo:

        Desde luego, Diego. Todos los cubanos admiramos y respetamos a Expósito y deseamos ver su ejemplo multiplicado a todos los niveles, sobre todo en aquelos qe están más cerca de cada uno de nosotros en toda nuestra vida laboral y ciudadana. Quizás compense tus deseos con esta otra crónica:

        ¿POR QUÉ PREMIAR A UN DIRIGENTE?
        Por Pedro Prada
        Las condecoraciones del pasado 1 de mayo a un grupo de cubanos laboriosos e ilustres, dejó ver, entre la fila de héroes, a un dirigente político: Lázaro Fernando Expósito Canto. No es usual ese reconocimiento. Quienes le precedieron habían labrado previamente un camino de luchas revolucionarias por la conquista del poder de los trabajadores que acreditaba su condición, o realizaron un trabajo tan denodado y público en los años fundacionales de la Revolución que reconocerlos era inobjetable.
        Expósito, en cambio, es de los nacidos cuando se anunciaba la gran clarinada, pues tenía solo 4 años en el amanecer del 1 de enero de 1959, y pudo recibir como muchos de nosotros los beneficios generosos de las transformaciones que se emprendían. Quizás porque en su tierra –Villa Clara- se dieron las batallas cruciales de la alfabetización, y porque su escuela llevaba el nombre del maestro-mártir Conrado Benítez, él eligió la profesión de educador cuando hizo su opción de vida.
        Pronto los villaclareños descubrieron en el joven a alguien que había abrazado más que una profesión; un hombre que al mejor estilo martiano se asumía como creador, y elegía repartir y multiplicar el conocimiento que adquiría, y educar, más con la conciencia, que con la ciencia, sin que la segunda quedara a la zaga.
        En ese camino se hizo político, sin dejar de educar un solo día y transitó por todos los escalones imaginables y posibles por los que se abre cauce el mérito y la justeza en nuestra Patria, para recibir el timón de la vanguardia revolucionaria –nuestro Partido- en una ciudad y dos provincias extraordinarias: su natal Santa Clara, la extensa Granma y la rebelde Santiago.
        Sus cotérraneos, que resistieron como pudieron en 2001 su salida para el Oriente cubano, fueron premiados por la inusual despedida de los granmenses, cuando marchó a la Ciudad Heróica:
        “…Luchó arduamente por hacer de esta una provincia de referencia en la conducción del socialismo, consagrándose por entero al impulso de la obra de la Revolución, concibiendo proyectos renovadores, solicitando cooperación, exigiendo y controlando que se haga cada día más y que lo alcanzado, perdure. Dedicó horas a la edificación de cada nueva obra erigida en ciudades y campos, a costa del desprendimiento de su familia. Por su magisterio y educación, toda una generación de cuadros, técnicos y pueblo, ha hecho suya la consigna Del esfuerzo al Victoria… Por su accionar, en el territorio se ha promovido un alto espíritu de trabajo que ha elevado a planos superiores la autoestima del granmense, el sentido de pertenencia, su independencia, voluntad de hacer por el bienestar del pueblo y avanzar”.
        Cumplía tareas lejos de Cuba en 2012 cuando me apretujaron el alma las imágenes de Santiago, destrozado por la naturaleza. Pero enseguida recuperé la paz y la confianza. No lo conozco personalmente, pero sabía que allí la revolución tenía al frente a uno de sus más jóvenes y capaces líderes. Los resultados hoy están a la vista cuando se han cumplido tres años de la tragedia y sospechamos todos que es hombre de hazañas mayores.
        La contrarrevolución quiso estigmatizarlo al tacharlo de “mayoral”, pero no saben que lo han honrado, porque Expósito ha devenido un verdadero mayoral contra la indolencia, la vagancia, la ineficiencia, la falta de constancia y de principios, la ausencia de objetivos claros y de sensibilidad por las personas. El látigo bienhechor de sus palabras y su ejemplo, que como el de Martí, lleva cascabeles en punta, fustiga todo lo mal hecho, restaura la belleza en los actos y las cosas, y fortalece la fe en el socialismo por donde pasa.
        Sí, es extraño ver a un dirigente reconocido como héroe del trabajo. Pero es que el trabajo no es solo manual o intelectual, no solo produce bienes o genera y ofrece servicios. Dirigir suele ser un trabajo inusual, riesgoso, y a veces poco reconocido por la sociedad. De quién dirige se exige más que del resto de los ciudadanos. Se espera entrega infinita; se espera ejemplo y liderazgo verdadero. No puede ser de otro modo cuando preceden en Cuba las vidas de Martí, de Fidel, del Che y de Raúl.
        Sí, hay que premiar a dirigentes como él que en tiempos turbulentos no pierden el rumbo, ni les tiembla la mano ni les afloja la bondad en el pecho, para hacer que otros se suban a su altura. De cubanos como Expósito tiene que hacerse y debe dirigirse el socialismo en Cuba, para que sea próspero, sostenible e invencible; para recordarnos a diario la condición de “no hechos” que nos lleve a buscar la inalcanzable perfección. A fin de cuentas, ¿no hemos formado acaso cientos, miles, millones de hombres nuevos?

  • diego dijo:

    Merecido premio, igualmente para LAZARO EXPOSITO CANTO, un verdadero héroe del trabajo, hombre honesto, sencilloo, humilde y sobre todas las cosas revolucionario e incansable trabajador, los granmenses somos testigo de ello y bastante que sentimos cuando lo movieron para Santiago. FELICIDADES LAZARO

    • Dr.Rigoberto dijo:

      Lazaro Expósito Canto quien podrá olvidar ese nombre en nuestra querida provincia de Granma, cuanta obra ,cuanto amor y respeto.Eramos directores de Policlínico y debiamos de rendir cuenta ante el en cada audio conferencia, semanalmente .había que tener números ,reacción y verdad.merecida distinción para ese Héroe del trabajo.felicidades santiagueros por tenerlo.

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Pedro Prada

Pedro Prada

Diplomático y periodista cubano.

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