Imprimir
Inicio » Opinión, Ciencia y Tecnología  »

¿Necesitamos doctores en Ciencias?

| 52

Se ha comentado que la innovación es una actividad ubicua. Podemos innovar en todas las facetas de nuestra vida. Todos pueden innovar, aún aquéllos que no tienen una formación científica, y en cualquier parte, aún fuera de un laboratorio o taller especializado. Por ejemplo: un maestro primario que quiera introducir a los niños en una verdad tan evidente como la existencia de los elementos químicos, y comenzar a desarrollar en ellos el pensamiento abstracto desde bien temprano podría innovar haciéndolos jugar de variadas formas para construir una tabla periódica de los elementos, simplemente jugando con letras. El espíritu innovador es una forma de vivir y de hacer progresar a una sociedad.

Innovar recuerda mucho lo de “cambiar lo que debe ser cambiado”, lo de ser revolucionario.

Sin embargo, en la medida que los humanos hemos ido alcanzando más y más conocimientos, y los hemos almacenado como información para socializarlos, ciertas facetas de la innovación se han visto limitadas a los que saben hacerlo. También puede ser preciso saber cómo funcionan los escenarios especializados de muchas actividades contemporáneas. Alguien sin nociones de como interactúa la luz con las superficies de los materiales para hacer que los electrones puedan ser transferidos no está en buenas condiciones para innovar en la recuperación de la energía de la luz solar. En casos como este, la innovación tiene que proceder de la ciencia o de la tecnología. Y lo natural es que la generen los expertos en cada objeto de estudio.

Ocurre que ser “experto” tiene muchas manifestaciones. Los que llamamos expertos deben poder acumular y hasta reproducir correctamente muchos conocimientos. Se es experto si se conoce y se puede explicar como funciona una celda fotoeléctrica. Pero existe una habilidad, también puede decirse una virtud, que hace a un experto capaz de crear conocimientos en el área que más conoce. La creación de conocimientos implica a la investigación de un objeto dado, físico o social, para enterarse de algo que no se conocía antes o el desarrollo de una nueva tecnología para tener un procedimiento mejor, que no se seguía antes.

En nuestro caso sería no solamente conocer cómo funciona la celda fotoeléctrica sino crear y probar, por ejemplo, un nuevo material que permitiera duplicar su eficiencia en la conversión de luz en electricidad. Esta virtud de creación es esencialmente una habilidad individual (aunque se forme en medio de la cooperación y para cooperar) que en muchísimos casos requiere aprendizaje y entrenamiento: alcanzar la capacidad de investigar independientemente, por la propia iniciativa.

Una definición bastante aceptada internacionalmente de lo que en Cuba llamamos “doctor en ciencias” (en otros países es PhD, Dr.rer.nat., Doctor, etc) es precisamente la denominación de las personas que han alcanzado una calificación y entrenamiento que les permite investigar, crear conocimientos, de forma independiente.

Nuestra lengua española es clara en definir a un doctor como alguien que sabe mucho de algo. Nosotros titulamos a nuestros médicos, nuestros estomatólogos y a nuestros veterinarios como doctores. Y lo son.

Sin embargo, desde los principios del siglo XIX en Europa, a partir de experiencias como la de Justus Liebig en Giessen, Alemania, la formación de doctores en ciencias se convirtió en una necesidad multidimensional del sistema de la ciencia, la tecnología y la innovación de un país que progrese o quiera progresar. Y decimos multidimensional porque como sistema tiene muchas ventajas en muchas dimensiones: la científica y económica obteniendo resultados novísimos que transforman el panorama del conocimiento; la social, humana y también económica de formación de investigadores eficientes con costos mínimos, muchas veces autofinanciados por sus resultados; la humana y social de permitir a los científicos maduros que puedan llevar a cabo ideas a través de sus estudiantes de doctorado para lo que ellos mismos no pueden intervenir directamente por diversas causas y la social de contribuir al enriquecimiento científico de la institución patrocinadora. Ganar, ganar. Todos ganan con la formación doctoral si lo que se persigue es el desarrollo humano y económico de un país.

Muchos científicos que no han alcanzado el grado de doctor en ciencias son en verdad investigadores independientes y lo han alcanzado por sus propias experiencias, aunque no tengan el título. Los hay también que siendo doctores en ciencias no practican la investigación independiente, por algún motivo. Pero en la organización de la educación y la ciencia de los países que han demostrado éxito económico en el mundo actual nunca falta un sistema eficiente, constituido y promotor de la formación doctoral. Y además esos sistemas bien montados confieren bien ganados grados de doctor en ciencias, la mayoría de las veces, a personas que se lo obtienen con menos de 30 años de edad. La tercera década de la vida de una persona es de las más, si no la más creativa. Es la que permite además a la mujer igualdad de condiciones con el hombre para esa creación, cuando la maternidad se planea para que ocurra en la cuarta década, alrededor de los 35 años.

¿Necesitamos doctores en ciencias? La experiencia universal indica que si queremos ser socialistas prósperos y sostenibles tenemos que formar y emplear doctores en ciencias, y que esa actividad se financia socialmente a sí misma, y con creces. Sobre todo, la formación doctoral en las edades tempranas adecuadas es un motor de desarrollo humano, que es probablemente uno de los aspectos en los que la Revolución Cubana ha demostrado ser más exitosa.

Se han publicado 52 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Ernesto Estevez Rams dijo:

    Atinado comentario. En algun momento reciente se considero que era improcedente que los recien graduados pasaran de manera continua a formarse como maestros en ciencia y luego doctores. Se partia de que esa formacion era un capricho personal testimonio del egoismo social del egresado. En consecuencia se emitieron orientaciones, validas hasta el dia de hoy, que prohiben a los recien graduados matricular en maestria y doctorados. Un retorno simbolico a aquel error preterito de considerar la formacion de doctores como una desviacion burguesa. Una de las consecuencias de esta caprichosa censura a la formacion ininterrumpida de maestros en ciencia y doctores, es su incidencia (que no unica causa) en el exodo de jovenes graduados a actividades ajenas a su formacion o fuera del pais. En un mundo globalizado, las puertas que se cierran en un lado, no cortan caminos sino que empujan a los afectados a buscar puertas abiertas en otras latitudes. Habria que preguntarse si tiene mas costo economico que un graduado continue con sus estudios de posgrado de manera ininterrumpido, o perder a ese graduado de golpe, porque decida emigrar como resultado de ver su ansiada superacion cerrada.

    Las principales universidades del mundo tienen proporciones similares de matriculados en posgrado que en pregrado. La formacion doctoral es una necesidad del desarrollo ininterrumpido del pais. Podiamos incluso plantearnos si no es posible, posponer la ubicacion laboral de un numero determinado de graduados hasta despues que se graduen de maestros en ciencia o doctores. La industria basada en la ciencia se beneficiaria de un graduado con esas caracteristicas (ya doctor) por muchas razones. Tambien se beneficiaria la industria que no siendo del conocimiento necesita transformarse para agregar valor a sus producciones o servicios. Industria esta ultima que por lo general, tiene deficit de personal altamente calificado capaz de ser gestor de las transformaciones que necesita.

    Resulta paradojico, en vista que la Revolucion transformo desde su triunfo y en relativamente pocos anhos todo el sistema educativo del pais, hasta las universidades en uno de los mas avanzados del tercer mundo, que Cuba hoy es de los pocos paises del mundo que no tiene un sistema de becas posgraduadas para la formacion de doctores. Becas que no son el actual sistema de adiestramiento que, como he comentado, regulaciones actuales impiden que matriculen en ese periodo como estudiantes de doctorado. Resulta mas preocupante aun, que a pesar de las multiples veces que se ha hecho ese reclamo, su aprobacion no parece ni tan siquiera estar en la agenda actual del pais.

    Pero, en otra arista de este asunto, tampoco se trata de formar doctores como metas. Tenemos la lamentable tendencia de convertir propositos loables y llenos de sentido en campanhas vacias. Las metas en la formacion de doctores han traido consigo deformaciones como la graduacion desproporcionada de doctores en ciencias pedagogicas como via mas expedita para cumplir compromisos y cifras. Algunas universidades han creado procesos expres de formacion de doctores en los que graduarlos rapido y en grandes cantidades es el fin y no la busqueda de calidad y maduracion de ese graduado. Formarse como doctor lleva tiempo porque se necesita madurar al estudiante como individuo, como especialista y como profesional, ya sea cientifico o no. En ambos ejemplos se esta mas preocupado por cumplir metas y exhibirlas que en la esencia del asunto que es formar profesionales utiles al pais a nivel de los estandares de un doctor. No se trata de que graduemos tantos mas doctores sino graduarlos en las areas mas necesitadas del pais y con la calidad requerida. No se trata de que las universidades deban tener un porciento determinado de su claustro doctor en un tiempo determinado, sino que ese numero de doctores sea realmente reflejo de la calidad, madurez y capacidad de esa universidad.

    Graduemos doctores, muchos dcotores pero de calidad probada, con la debida exigencia y en aquellas areas que el pais mas lo necesita.

    • Lector crítico dijo:

      Ernesto Estévez, muy clara y justa su apreciación y a pesar de que en su escrito, están ausentes, totalmente los acentos (pudieran ser por otros motivos y menos por su preparación cultural y científica), existen en algunas de nuestras universidades el nefasto procedimiento, de nombrar a algunos de los más brillantes graduados, como “cuadros”, en alguna responsabilidad, tanto docentes como administrativas con casi ninguna o poca experiencias en ellas, no teniendo en cuenta la política y orientaciones expresadas por nuestro Presidente, de la no creación de “dirigentes probetas”. Sería mucho mejor a esos futuros “cuadros”, prepararlos política y científicamente, en cursos de postgrado, ya sean en maestrías o doctorados.

      • Ernesto Estevez Rams dijo:

        No pongo acentos por resultar engorroso su insercion con el teclado de mi laptop que no es un teclado ni espanhol, ni ingles.
        Saludos

    • Andrés dijo:

      Excelente comentario Ernesto. Yo recuerdo durante la infancia, por allá por los finales del 80, que un candidato a doctor ya era alguien muy, muy viejo. Ni siquiera podía imaginarme un doctor joven.

      Ahora sé que nuestro sistema privilegiaba la experiencia práctica. Eso no está mal, pero se hizo a tal extremo de que se comenzó a discriminar la teoría. Se impuso el imperio de “la concreta” y la teorización quedó en un segundo plano. Ahora la vida nos ha traído a un extremo en el que estamos obligados a teorizar para poder entender la ruta por la que iremos, pues se han enterado que sin teoría no hay para dónde ir. Nos vamos dando cuenta de que teoría y práctica son dos caras de la misma moneda. Y es ahora que se está resucitando todo el asunto de la investigación, de la ciencia, de la innovación.

      Es increíblemente liberadora la forma en que uno empieza a percibir el mundo cuando está bien entrenado como investigador. Y es realmente paradójico que en nuestro país exista déficit en ese sentido.

      Creo que también es importante llamar la atención sobre el hecho de que cada profesión trae asociada habilidades específicas, y que cada persona posee algunas aptitudes más desarrolladas que otras. Esto es útil a la hora de estructurar la división del trabajo en un sistema nacional de ciencia e innovación. Un buen teórico no es necesariamente un buen práctico, y viceversa. No hay que exigirle a un investigador que enumere las posibles aplicaciones prácticas de su hallazgo, ni a un inventor que fundamente la ciencia básica detrás del funcionamiento de su invento. Hay que entender que la cosa no es obligar a que todo el mundo haga de todo, sino a que cooperen. De ahí la necesidad de concebir la ciencia y la innovación como sistemas abiertos y como actividades eminentemente colectivas.

    • Guasón dijo:

      Muy bueno este artículo. “El futuro de Cuba, necesariamente tiene qe ser hombres de Ciencias “; por algo lo dijo el Comandante en Jefe Fidel a los cientíicos hace ya más de 50 años. Sin embargo, en Salud Pública, este proceso los desarrollan instituciones que han puesto la VARILLA A 2:47 centímetros de altura y el único humano que ha pasado los 2:45 es Javier Sotomayor. Parece ser un lujo, más que una NECESIDAD DIALÉCTICA este grado cientíico; Ejemplo: La ENSAP.

    • zika dijo:

      Parafraseo a una reconocida pedagoga cubana que por suerte aún vive. Menos mal que grandes como Copérnico o Galileo no tuvieron NUNCA que someterse a nuestros tribunales de doctorados, pues de ser así NUNCA se habrían hecho doctores en ciencias, amén de que no lo fueron ni lo necesitaban.

      CLARO QUE NECESITAMOS doctores en ciencias, pero que generen conocimiento verdadero, práctico, objetivo y que aporte, pues hacer tesis sobre tesis de un tema o una teoría que a veces es medio hueca y sin más tela por donde cortar que la que sus propios defensores le crean, pues….es lo mismo que nada.

      Por otra parte, estás en un plan doctoral y te diluyes en la eterna lucha de “¿quien me toca de tribunal?, ¿qué autores le satisfacen?, para citarlos; ¿qué línea de pensamiento sigue, para alinearme?”

      Te la pasas tratando de que la sacrosanta tésis quede “como dice el comité académico del doctorado”

      Y tras todo lo anterior ¿haces ciencia? NO, rotundamente NO, te la pasas viendo cómo respondes a las exigencias del sistema y el aporte queda en un segundo plano…

      Hoy por hoy en Cuba tenemos una cantidad de Doctores en Ciencias que en la concreta, con todo respeto, viven del cuento y de la muela, insisto, con todo respeto.

      • Luis A. Montero Cabrera dijo:

        Gracias, Zika. Debo anotar que lo que describes como procedimiento para obtener un doctorado en Cuba no se parece en nada a mi propia experiencia de 21 doctorados dirigidos desde 1990. Puedo lamentar una creciente formalidad burocrática, pero nunca he visto algo que implique la increible falta de ética y de práctica científica que relatas. En ciencias naturales no puedes tener un doctorado en Cuba si no has publicado al menos dos artículos en revistas internacionales de primer nivel. Eso y muchos otros detalles excluyen la mayor parte de esos vicios, sin poder afirmar, por supuesto, que se haya llegado a la perfección.

  • Yarbredy Vázquez López dijo:

    Profesor Montero:

    Lo felicito por el artículo y lo exhorto a seguir publicando sus interesantes trabajos. Pero la respuesta a su pregunta en nuestro caso necesita algunas acotaciones. ¿Para qué sirve un doctor en Ciencias en la Cuba de hoy? ¿Qué tanto se aprovecha la capacidad intelectual instalada en el país? Fíjese no estoy enjuiciando ni diciendo que la ciencia no tiene impacto actualmetne. ¿Pero lo tiene todo? ¿La inversión en educación se recupera en el país? Yo me atrevería a decir que hay un tema de prelación: lo importante no tanto es que hayan doctores en ciencia como que la ciencia pueda tener el impacto suficiente en la economía y la sociedad. Después de que esto últimos sea resuleto ni siquiera habría que preguntárselo: hay que formar doctores, ingenieros, masters, etc. A todo el mundo le quedará claro.
    Saludos

    • likos dijo:

      Yarbredy el problema no es su necesidad sino la poca importancia q tiene hacer cienca hoy en Cuba y el valor y aplicacion que le dan a estas investigaciones. Cuando seremos un pais a la altura del nivel cientifico de nuestra poblacion, cuando el PIB dedicado a la Ciencia podrá llegar al menos al 1%. Cuando la frase de Fidel de que Cuba sera un pais de hombres de ciencia bajara de pancartas y presentaciones a la realidad de las necesidades. En las condiciones actuales, Cuba debe luchar por elevar el valor agregado de sus productos que es lo unico que ahora se puede permitir.

    • Alejandro dijo:

      Necesario este articulo del profesor Montero,notar que en el proceso de formacion de un doctor en ciencias se resuelve un problema cientifico, no solo es el titulo sino que trae aparejado un impacto que es el resutad cientifico, se plantean nuevos problemas. La ciencia es una actividad cultural y la realiza un individuo, la cutura no se enseña se aprende en un proceso de apropiacion, necesita de la educacion, es un proceso dilatado, nos haria bien revisar la politica y cambiar lo que deba ser cambiado con sentido del momento historico, nos estamos quedando sin doctores y a pesar del potencial cientifico de que disponemos existe una enorme diferencia entre lo que se forma para y en los polos cientificos y en el resto de las nstituciones de educacion superior, no es un gasto, sino una inversion

  • Marcelino dijo:

    Muy buena esta sugerencia de Montero, la que lamentablemente no comparten algunas personas, pienso que por ignorancia del receptor o por insuficiencias en el ejercicio de algunos doctores, ya sean por causas volitivas o impedimentos varios ajenos a su voluntad. Ojalá y me equivoque, pero aprecio que la eficiencia del uso de esa fuerza de doctores y másteres es muy baja aún. Valoremos en cada lugar qué ejercicio profesional le hemos dado a cada uno. Por decir una cifra: ¿el 100% o más del fondo de tiempo diario laborable está dedicado a la investigación científica y tecnológica en su concepto amplio que incluye, no solo la investigación en si, sino también la participación sistemática en eventos de ranking nacional e internacional, el desempeño académico de alto nivel que lo obligue a la actualización constante, la búsqueda de alternativas para acceder a fuentes bibliográficas y redes de nivel nacional e internacional, etc.?. ¿En qué medida hemos asegurado que cada doctor o master se desempeñe en lo que le corresponde?. ¿ Qué nos debiéramos proponer para aprovechar más esa riqueza que ya tenemos?. Pienso que este artículo puede contribuir a persuadir a que aún no hemos descubierto el vellosino que Cuba tiene en esta esfera.

  • jpuentes dijo:

    “…si se conoce y se puede explicar.” Ese es el asunto: la comunicación: el saber explicar. No basta con conocer. Tampoco basta con crear conocimientos, ni tan siquiera publicarlos en un sitio web o una revista especializada, hay que promulgarlos y gestionarlos. Se dice que el activo mas importante de una sociedad (entiendase organización o grupo) es el conocimiento. Saber explicar, comunicarse y gestionar conocimiento es un asunto de la cultura. La comunicación organizacional es una cuestión moderna que hay que atender en nuestros medios laborales. Comunicar es la base para crear habilidades, interes, capacidad de analisis. Hace poco, en un pais nórdico, un maestro tuvo una iniciativa con los adolecentes en su clase: tal y como la telefonía movil es recurrente y muestra tempranos signos de interes a esas edades, se le pidió a esos muchachos que ejecutaran una tarea poco usual. Que investigaran cuando y por qué surgió el primer telefono celular y de qué componentes estan hechos y averiguaran de qué estaban hechos esos componentes. El maestro incitó, de una manera muy peculiar a los adolescentes a aprender (entiendase a investigar) de historia, electronica y quimica. Iniciativas como estas no cuestan nada. Son simples. Hay veces que sabemos muchas cosas y no somos capaces de disiminarlas porque tenemos problemas con la comunicación y tener problemas con la comunicación es casi siempre tener problemas con la cultura. Hay que activar un mecanismo para incentivar a los potenciales creadores mas allá del dinero. La revista FORBES, hace algun tiempo emitió un articulo sobre el asunto. Algo así como “…maneras de motivar a los empleados mas allá del dinero”. No creo que haya nadie que no le guste la historia (ni a Obama) y que los legendarios niveles de instrucción que presentan los cubanos chocan, obviamente, con la creencia de que: “no me gusta investigar”. Lo que hay que hacer es, incentivar. Por otro lado tampoco basta con crear doctores sino creamos mecanismos eficaces para promulgar sus trabajos y hacerlos a ellos mas felices y motivarlos a que realicen otros. La sacrosanta virtud de motivar y estar motivado es tambien gestionable. Me permito la promulgación de una frase del Dr. Manuel Calviño, en su libro: “Cambiando de mentalidad…empezando por los jefes”: “gestionemos la felicidad de los trabajadores y tendremos dinero”. Por otro lado, la gestión del conocimiento sigue siendo una asignatura pendiente. Si no administramos y gestionamos los procesos reusables de la creación humana e individual, las nuevas creaciones se dilatarán y se perderá tiempo y dinero. Instituciones cubanas con vastísima experiencia y especialistas de alto nivel están ahí, para diagnosticar, prevenir, alertar, sobre estos procesos del conocimiento y de la cultura organizacional, escuchando estas conversaciones, pero nadie las llama. Desafortunadamente les avisan cuando subyace o está creado un problema. La universidades son como ciudades del cononocimiento. Pero cuanta ciencia han sido engavetada?. Recién el rector de la UH, Dr. Gustavo Cobreiro, explicó en su comisión del XII Congreso (a modo de ejemplo) que un trabajo cientifico que inventó una molecula y se la pasó a las instituciones de la ciencia y con ellas fabricaron una vacuna, las instituciones se llevan los lauros, y el creador de la molecula queda en el olvido. Me permito las palabras del propio rector: “Eso hay que resolverlo!”.

  • luisf dijo:

    Plenamente de acuerdo con el contenido del artículo, la formación doctoral como parte del desarrollo de la propia ciencia en el país, es indispensable para alcanzar metas superiores, pero no basta con ello, es necesario que se acorte la distancia entre la formación académica de los doctores y la realidad económica del país, que las investigaciones conduscan a la solución de los innumerables problemas que tenemos. No solo hacer ciencia por ciencia sino ciencia en función de resolver las demandas que plantea la sociedad. Estadísticamente son considerables las cifras de masters y doctores en ciencias y sin embargo en muchas ocasiones las investigaciones realizadas y el aporte científico de las mismas no pasa de ser un número más en la lista, de una de las gavetas que alimentan al burocratismo.

  • Dayguan dijo:

    Muy bueno el artículo. Creo que en el caso de mi sector ( el agropecuario) muchas de las investigaciones existentes lo que deben es cerrar en el ciclo productivo. Es verdad que formar doctores en ciencias es largo y complejo, pero también pensemos en que hoy la sociedad entera necesita de varios eslabones para su compensación y me pregunto ¿ los herreros, los ebanistas, fraguadores, etc… ? muchas especialidades técnicas y de oficios que han desaparecido. ¿ para cuando lo tendremos?. No todos podemos ser doctores en ciencias y hoy existe una emergencia en producir alimentos y se necesita personal calificado en cada lugar, así como que ese que va a la tierra también tenga la oportunidad de investigar in situ las problemáticas que más nos afectan, y que tenga poder de decidir y sus criterios se tengan en cuenta, porque para eso es técnico, es ingeniero, es master, es doctor en ciencias y que se muestren y dignifique su trabajo en la sociedad

  • m&m dijo:

    Años me cayeron detras para que hiciera master o doctorado. siempre los rechace pues los considero una perdida de tiempo y la mayoria de las veces sin valor real.
    Lo que decidi una vez hacer, fue hacer las cosas alreves. En vez de pensar en que hacer y desarrollar el dcrado sobre ello gastando tiempo y tal vez al final no hacer nada practico o de valor de uso, haria las cosas y cuando fuera un hecho real el resultado, tal vez haria entonces el dcrdo sobre el tema.
    Asi que luego de varios años de investigacion y 2.5 creando un resultado final real, palpable, en uso y resolviendo problemas para los que se creo, iniciare el drdo, sobre el proceso, el conocimiento nuevo que recuerde generara por el camino en ese tiempo y el resultado final. No gastaba tiempo en tratar de inventar la rueda, le daba valor de uso inmediato y aplicado al conocimiento existente, si no las cosas terminan siempre en el aire y sin aplicación. El proceso lo tomare como si estubiera creando nuevos componentes del producto, una nueva columna de soporte a su metodologia, funcionamiento y fin.
    Si por el camino alguno de los cambios y mejoras son material nuevo, ni me fije o gasté en ello, simplemente lo aplique o mejore su uso.
    Personalmente no me importa mcho el Dr, ya dije lo considero una perdida de tiempo, pero si todo lo que aporte a un mejor resultado final y utilidad.
    He visto doctorados que no son mas que, metaforicamente hablando, sobre añadirle un rayo adicional a una rueda de bicicleta y que al final las que se usan realmente se les quita uno en su lugar.
    Me han considerado uno de esos que como dice el autor “no han alcanzado el grado de doctor en ciencias son en verdad investigadores independientes y lo han alcanzado por sus propias experiencias”, por no queres ser dr. y enfocar el esfuerzo de la investig a la aplicacion real e inmediata a los problemas de los que se aprenda o genere en la investigacion, si no es letra muerta y tiempo perdido.
    Si se dedican ha hacer doctorados y ese conocimiento no se aplica y se le saca provecho, al final no es mas que tiempo perdido, o papeles polvorientos en una gaveta, o un archivo perdido en un olvidado disco duro.

  • David Urra dijo:

    Este articulo y algunos de los comentarios adolecen de uno de los problemas que en Cuba tenemos con el desarrollo de la ciencia y la titulacion de los Doctores en Ciencia.
    Pienso que es un problema de concepto. Esta muy difundida la percepcion de que los doctores en ciencias se “forman”. Este solo planteamiento indica que el Doctorado es visto como un proceso de formacion en si y no el resultado de una trayectoria determinada.
    El Doctorado es un reconocimiento y una categoria que se alcanza como resultado de un trabajo que obtiene determinados dividendos. No podemos seguir viendo esto como un proceso docente en que les damos clases a los futuros doctores de como serlo.
    La primera premisa que debe tener alguien para que pueda ser considerado un aspirante a Doctor es tener logros cientificos reconocidos y aplicados. Es como resultado de ese “andar” por una rama de la ciencia la que permite a un investigador, comenzar el proceso de obtencion de una categoria cientifica que de alguna manera reconozaca sus resultados y lo diwstinga del resto.
    En Cuba hay cientos, sino miles de Doctores falsos, que sin resultados relevantes pasaron un “cursito” de Doctrores en Ciencia, en muchos casos defendieron una tesis en la que no habian obtenido resultados ninguno y se “graduaron” posteriormente.
    En casi todos los casos estan haciendo cualquier cosa menos desarrollar los logros cientificos por los cuales supuestamente recibieron la categoria.
    ?Es el Dr en Ciencias una categoria vitalicia? No deberia ser. Si ustede hace una tesis sobre algo y despues se olvida del tema, no deberia ser catalogado como Dr en nada.
    La categoria de Dr en Ciencias debe ser un reconocimiento a los investigadores que realmente tienen una trayectoria reconocida en determinada area de las ciencias y la ejerzan continuadamente, mientras este en condiciones de hacerlo.
    “Hacer” Doctores es una prostitucion del concepto y una verguenza para muchos que en realidad se lo merecen, pero tienen que compartir esta categoria con “graduados” de cursos de Doctores.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias por la exposición de su honesta opinión. Debo, sin embargo, reafirmarle lo que trato de explicar en el artículo. Los doctores en ciencias en todo el mundo que ha avanzado en la economía y en la ciencia SI se forman, SI se educan como investigadores, desde muy jóvenes. Comienzan a acumular una fructífera carrera científica desde que inician su formación como doctores, generalmente al terminar sus carreras universitarias. Las realidades lo demuestran, independientemente de los conceptos que pueda usted o cualquier otra persona pueda tener. Unos son mejores y otros no, y en Cuba también, pero es inaceptable que para defender sus puntos de vista usted descalifique a muchos de los mejores investigadores que tiene nuestro país.

  • jpuentes dijo:

    y bien, qué tanto aportan los masters y los doctores al PIB o nuestro sistema productivo y de servicios?. Podemos tener muchos doctores y masters (no estoy diciendo que no hagan faltan) pero lo importante es que lo que invertimos en formalos, haya garantía absoluta, que ese dinero puesto en ellos vire en forma de aportes concretos, contextualizados y utiles a la sociedad. Hay una norma jurídica que respalde este asunto en cuestión? (pregunto) y que los encargados de llevarla a la practica, no solo que esten preparados, tecnica, politica y culturalmente para aplicarla, sino que tengan las herramientas y los datos a su alcance para la toma de decisiones (gestion del conocimiento). Recuerdo haber leido hace algunos años en el libro “Mi Verdad”, de V. Vorotnikov que los famosos doctores soviéticos, que se contaban por millones no aportaban un peso a la economía nacional. Todo debe tener un justo equilibrio. No hacen falta doctores y masters para innovar, pues todos somos potenciales innovadores si estamos motivados. Pero sobre todo y la vida es tambien una cuestión de oportunidades, hace falta participar para innovar. Se debe gestionar la Participación para que las ideas fluyan y descadenen un caudal enorme de iniciativas de cara a la gente, a resolverles problemas a la gente. La ciencia no al servicio, solo de la academia y quedarse ahí. La ciencia al servicio de la gente. Podemos tener un personal muy calificado, con muchos titulos academicos, pero qué hacemos con ellos si no estan motivados a resolver problemas? Sino somos capaces de gestionar la motivación dandole empoderamiento o poder para hacer lo que tienen en mente?, si no se involucran, sino los instigamos, sino los comprometemos, sino le pedimos opiniones?; su nivel academico no nos servirá de nada y será tiempo y dinero perdido. Ya en el mundo hay experiencias muy tristes de esto. Doctores: los necesitamos, es verdad, pero mas necesitamos personas calificadas que se puedan contar con ellos para el desarrollo de una comunidad, de una industria, de una nación.

  • yam dijo:

    Doctor en Ciencias Químicas, Luis A. Montero Cabrera: estoy de acuerdo con Ud., solo hay que engranar los mecanismos. Ernesto Estevez Rams estoy de acuerdo con Ud. en casi todo, excepto cuando planteó “…graduarlos en las areas mas necesitadas del pais y con la calidad requerida”. Considero que hay que graduarlos en todas las áreas, haciendo énfasis en las más necesitadas, por otro lado cuando dijo “… y con la calidad requerida” … llegar a ese grado y replantearse la calidad, es absurdo, porque tiene que cumplir muchos requisitos y pasar por un tribunal que en ocasiones es mixto o internacional. Por lo demás, está demostrado cómo debe implenetarse el sistema, simplemente hay quienes nos necesitan así como estamos ahora, lo mismo dentro que afuera.

  • tony22 dijo:

    No creo que haciendo doctores a la mitad de los cubanos vaya infuenciar tanto en la economia como creaando una mano de obra bien pagada para el trabajo diario. Hablo de choferes ,maestros,albaniles electricistas,etc, Cuando ves Microsoft, apple uber ,facebook,etc, que son los grandes logros de la tecnologia enn los ultimos anos fueron simple ingenieros los protagonistas pero con deseos enormes de hacer algo.Ademas la tendencia en las gigantes farmaceuticas es al contrario.Cada dia invierten menos en R&D y guardan ese dinero para cuando alguien en un pequeno laboratorio saca un product novedoso le compran la patente y la sacan al mercado

  • Eduardo Ortega dijo:

    Excelente artículo del compañero Profesor Dr. Montero. El tema es complejo, pero es imprescindible abordarlo con la mayor transparencia y valentía. Ante la pregunta, la respuesta es: Sí, necesitamos doctores en ciencias de la mayor calidad posible. Lamentablemente en nuestro país hay instituciones que están esperando con ansias que alguien defienda su doctorado para que se encargue de alguna responsabilidad que puede ser política, de dirección institucional, sindical, etc., a veces nada relacionada con aquello para lo cual se formó como doctor. Llegar a ser doctor no es una meta sino un punto de partida, no es un título que se cuelga en una pared o se guarda en un armario; ser doctor es una actitud ante la vida. La formación de doctores debe comenzar desde la más temprana edad, sobre todo para las mujeres que por naturaleza son el taller de la vida, además de hacer muchas otras cosas de extraordinario valor para la sociedad. Actualmente nuestro sistema no privilegia que los graduados universitarios comiencen su doctorado en los primeros años después de terminar la carrera, se dice que deben relacionarse con la práctica. Si el doctorado está bien concebido (lo que hay que cuidar mucho y lamentablemente no siempre ocurre) el estudiante de doctorado debe relacionarse con temas pertinentes, de importancia práctica, que representen beneficios directos para la sociedad. Pero hace falta que la pirámide este en posición correcta. Un buen doctor puede dar tareas a varios Master, a varios graduados universitarios, a un número considerable de técnicos medios y a muchísimos trabajadores. Claro, eso no lo da solo el título de doctor, para eso hace falta inteligencia, conocimientos profundos, iniciativa para la investigación, capacidad de innovación y alta responsabilidad social. Para eso hay que formar un buen doctor. Como se dice, en la viña del señor hay de todo. Nuestro país no puede renunciar a la formación de doctores en ciencia que contribuyan al desarrollo de las fuerzas productivas y que las ciencias se pongan en función de las necesidades de la economía y del desarrollo social. Debe haber una buena retribución salarial en función de los resultados. Otro tema es donde publicar los resultados? Se debe publicar en revistas internacionales de impacto? La ciencia tiene que tener difusión nacional e internacional. Hay mucha tela por donde cortar… SALUDOS!

  • JPaez dijo:

    Muy buen articulo. Formar doctores es condicion necesaria si pretendemos en el futuro tener una sociedad que viva, ademas del turismo y otros renglones, del talento acumulado por la Revolucion. La Biotecnologia no hubiera despegado sin el capital cientifico de que se disponia en aquel entonces.
    El problema esta en como convertir a la ciencia en motor de la economia aplicado adecuados incentivos. El Congreso del Partido recien concluido reconocio la necesidad de priorizar la ciencia y la innovacion.
    En cuanto al comentario de Estrevez Rams creo que desconoce la necesidad de la formacion integral y del adiestramiento laboral. Tengo un sobrino recien graduado de la UH donde esta ahora haciendo el adiestramiento y comprendo la necesidad de formar un profesor universitario. Fui profesor 40 años y creo que a la juventud, a los recien graduados me refiero, se le debe dar todas las oportunidades para superarse pero tambien creo que deben ganarselo.
    Un profesor universitario no se forma en dos, tres años, un profesor universitario debe pararse frente a sus alumnos y ser capaz de hablar de muchas cosas. Debe dominar la pedagogia, los reglamentos docentes, la Constitucion de la Republica, nuestra historia, nuestro sistema poltico, etc, etc, etc …. si queremos que en el aula eduque en los valores de la Revolucion y no sea un mero cientifico que no ve mas alla de ecuaciones o reacciones quimicas.
    Tambien se que mi sobrino esta cursando al mismo tiempo asignaturas de una maestria en la que va avanzando y en tres años sera master y quiere despues seguir al doctorado.
    Tampoco debemos olvidar que obtener un titulo de Master o Doctor en Cuba es GRATIS. Si se pretendiera comparar con experiencias foraneas no olvidemos que un becario de doctorado en el mundo desarrollado trabaja muchas horas mas que un catedratico por un estipendio.
    Por ultimo, la formacion doctoral en Cuba, o en cualquier parte, desarrolla capacidades, es una inversion a futuro y como sentenciara Fidel en 1961 ¨el futuro de Cuba debera ser de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento¨ Cuantas Universidades, cuantos centros de investigacion, cuantos graduados en careras, en maestrias y doctorados, todo eso es CRECIMIENTO HUMANO y es una obra que solo un ciego o un egolatra seria capaz de desconocer.

    • Andrés dijo:

      JPaez, la formación integral es importante, pero eso no se debe usar como pretexto para atrsar el desarrollo profesional de alguien que tiene evidentes dotes para la investigación. Los veintipico y los treintaipico son ideales para la formación de un investigador, y es increible la creatividad y frescura de estos anios. No nos podemos quedar en la época dónde los candidatos a doctores y doctores era gente que estaba casi a punto de retirarse.

      Es cierto que un profesor debe poder hablar de todo. Pero una mejor organización de la actividad científica en nuestras universidades y centros de investigación podría perfectamente privilegiar a profesores titulares (que saben de todo, por experiencia y estudio), mientras que al mismo tiempo crea una cantera amplia de investigadores.

      Hay que recordar que lo que distingue a un investigador es capacidad de investigación. Esto no quiere decir que no interactúe con la práctica, pues sus conocimientos deben emanar de ahí. Pero se trata finalmente de habilidades y aptitudes distintas, las cuales no siempre están en la misma persona. Lo que si hay que propiciar es la intersectorialidad, de modo que cada cual pueda aportar al otro lo mejor de sí. Pero hay que hacer más espacio desde las universidades para aquellos que están interesados en la investigación, y sin tantos condicionamientos.

      No debemos ver el asunto de la superación como un estímulo, sino como una necesidad básica.

  • yanko dijo:

    yam,mijo llevo años viendo ese engranaje y las ruedas dentada ya perdieron sus formas por favor aterrice

  • Hector y el hermano dijo:

    En el socialismo, los títulos de Doctores deben ser honoríficos como resultado de una trayectoria o un aporte científico notable en lo económico, social o el conocimiento, incluso cultural, por poner un ejemplo Silvio como poeta y trovador pudiera merecer un título de Doctor en la Cultura, por su aporte y la huella que deja en las generaciones donde desarrollo su obra, como puede ser Eusebio Leal …………………..estos títulos como otros los invento el hombre para clasificar y diferenciar al ser humano……………En el socialismo donde el dueño verdadero es el pueblo pero donde un titulo lo propone un hombre deberíamos preguntarnos que buscamos con estos títulos …..Mas ciencia, mas resultados científicos……………… como tal debíamos , en representación del pueblo cabe la posibilidad de de ambigüedades,,,,,,,,,,,,,
    Si queremos mas ciencia y mas resultados científico de calidad, en mi opinión donde se debe trabajar es en identificar los talentos, invertir dinero en ellos en las edades optimas cuando cursan entre el primer y segundo año de la carrera universitaria donde algunos de ellos se da cuenta que no tiene sentido seguir estudiando en la universidad y antes que la abandone captarlos, ……………………………… y ponerlos a crear no por un titulo, motivándolos a la creación ………………El movimiento que desarrollo Fidel de las BTJ y la ANIR, en los jóvenes era la idea, la seña que debimos perfeccionar………….pero se perdió entre reuniones y la burocracia, Fidel fue genial y genero una revolución en resultados palpables y necesarios, eso es lo que hacen las poderosas empresas del mundo captan al sujeto, e invierten en él para producir lo nuevo e imaginario….nosotros en el socialismo tenemos más condiciones que el capitalismo para potenciar mas la ciencia enfocados más en los jóvenes…………como hace la escuela cubana de boxeo, recorre el país capta los talentos y de forma intensiva los prepara para el éxito con notables resultados. Una cosa que copiamos de la Unión Soviética fue todo ese sistema títulos y doctorados.

    • Andrés dijo:

      Hector y hermano, estoy de acuerdo con usted en todo menos en lo de los títulos. Es cierto que, bajo determinadas circunstancias, la cuestión de los títulos puede emplearse para crear jerarquías y pomposidades. Sin embargo, no tiene que ser necesariamente así. Si bien es injusto crear privilegios, también es injusto dejar de reconocer y premiar el esfuerzo y el trabajo de otros, y reducir las cosas a un ifualitarismo absurdo. Esa fue una de las razones por las cuales desapareció la Unión Soviética. Que la base moral de nuestra sociedad sea la modestia (algo que yo, sobre todo después de salir de Cuba, he aprendido a valorar profundamente) no significa que los que se lo ganen no merezcan el reconocimiento social. Fíjese que ni siquiera hablo de estímulo material (aunque esto también debería venir en el paquete) sino del estímulo moral que tanto bien hace al amor propio de las personas, y sobre el cual el Che disertó en numerosas ocasiones.

      A propósito, ahora me viene a la mente una anécdota que leí en un diario cubano hace algún tiempo. Según cuenta, un hombre venía en su carro Lada, o una camioneta, o algo por el estilo. La cosa es que se le rompe su auto y necesitó que lo ayudaran a empujarlo. De momento otro tipo se bajó de su carro y comenzó a ayudarlo. Cual sería la sorpresa de este hombre cuando vió que quién lo ayudaba era nada más y nada menos que Frank Fernández, el afamado pianista cubano.

      Ese es el tipo de cosas que hace grandes a los grandes. Y para eso, no es necesario negarles el reconocimiento público que merecen. No debe confundirse la matriz moral de nuestro proyecto con la necesidad básica de reconocimiento que tenemos los seres humanos. A los doctores hay que reconocerlos como tal. No hace falta no tener el título para comportarse de manera honorable.

      • Hector y el hermano dijo:

        …………………Amigo pienso que para construir una sociedad nueva como pretendemos, estamos obligados a profundos cambios en nuestra forma de pensar y razonar, le recuerdo que más del 95% de las personas en el mundo no saben pensar, siendo inteligentes y cultas, no saben pensar, hablamos de una epidemia en el pensamiento, ………….los hombres que aspiramos a construir una sociedad nueva, con responsabilidad, tenemos un gran reto, un proyecto socialista del cual no tenemos referencias y como dijo Fidel, nadie sabe cómo se construye el socialismo, requiere un profundo cambio en la forma de pensar, hoy nuestra revolución trata de reordenar el proyecto socialista, es precisamente cuando más se requiere de una pensamiento revolucionario, diferente y sencillo, a la hora de hacer la arquitectura de las metas y aspiraciones de los individuos dentro del socialismo, y que a su vez estas estén acorde a los intereses de la sociedad, ……….. el socialismo es la ciencia del sentido común, hay que buscar las respuestas de aquello que no sabemos en el sentido común………………….. el otorgamiento de tantos títulos no es la palanca para el salto que aspiramos en la ciencia debemos buscar otros resortes……………. Repito, los títulos los veo como algo honorifico y de reconocimiento a una trayectoria.

      • Andrés dijo:

        Héctor y hermano, es cierto que el otorgamiento de títulos no es, ni debe convertirse en un fin en si mismo. Para aquellos que acumulan una obra de toda la vida existen distinciones y títulos honoríficos aparte. Pero la calificación científica de doctorado debe mirarse como algo distinto. Como usted reconoce, necesitamos gente de pensamiento, y este se forja en la investigación y en el análisis crítico. Esto se cultiva, se estimula.

        Cuando alguien recibe entrenamiento como investigador, está adquiriendo herramientas y capacidades que lo hacen potencialmente más productivo. Los más talentosos irán más adelante y crearán grandes cosas y serán parte de nuestra avanzada innovadora y científica. Los otros también serán mucho más útiles con esas herramientas investigativas que sin ellas.

        En cualquier caso, el proceso de adquirir esas capacidades investigativas es arduo y difícil, pues obliga al aspirante a trabajar con rigor en un tema de su elección, que debe ser original, y sobre bases metodológicas definidas. Estas capacidades no se adquieren en pre-grado, y sin embargo nos son ultra-necesarias para emprender el camino hacia el desarrollo y la prosperidad que hemos emprendido. Mientras más jóvenes profesionales con estas habilidades tengamos, mejor.

        Por otra parte, no he conocido a nadie que me haya dicho que su doctorado haya sido un paseo. Y así debe ser, pues investigar con rigor cuesta energía y tiempo. Y es ahí donde nuestra estructura debe estar bien engrasada, para no permitir que nuestros programas de doctorado se conviertan en un programa de maestros emergentes.

        Pero esa inversión de tiempo, de energía, se respeta. Se debe reconocer.

    • Andrés dijo:

      errata: “igualitarismo”, en lugar de “ifualitarismo”.

  • La fusta dijo:

    Claro Montero, necesitamos muchos, muchos doctores en ciencia; y también muchos médicos, ingenieros , maestros, técnicos de calidad y experiencia. El día que sobren en el país se pueden contratar en el extranjero a buen precio, porque los solicitan así, con ese grado.
    Pero en Cuba hacen mucha falta también. En otros temas lanzados en Cubadebate se ha planteado reiteradamente los casos en que los graduados universitarios son ubicados en empresas y centros presupuestados y son subutilizados porque los jefes no saben qué hacer con ellos. A veces los ingenieros informáticos se destinan a redactar en Word las cartas de los jefes. Qué decir entonces de su utilización en la innovación para elevar la eficiencia de la empresa?
    En muchas empresaas chinas se le está dando entrada a los doctores a los órganos de dirección para viabilizar la innovación y la competitividad. Hay un refrán muy viejo que dice que no se puede comprar pescado y después cogerle miedo a los ojos.
    Los doctores hay que formarlos, y hacerlo rápido, porque es un proceso caro, que debe hacerse en tiempo record, y por personas idóneas, para que se haga con calidad; y en personas jóvenes, para que se le pueda sacar utilidad por la sociedad durante un largo tiempo. Por lo tanto, discrepo de los foristas que dicen que este es un proceso espontáneo que debe dar su fruto al final de la vida util de un profesional. Estas son opiniones que muchas veces enmascaran la mediocridad de los actores.

    • Andrés dijo:

      Estoy de acuerdo.

  • Andrés dijo:

    Estoy de acuerdo con usted Dr. Montero. Necesitamos buenos doctores en iencias. Mientras más jóvenes mejor.

    Ciertamente es a partir de las reformas educacionales en la Alemania de principios del siglo XIX, donde se enmarca la carrera del gran químico Justus Liebig, dónde se comienza a dar importancia a la investigación y a los aportes originales de los estudiantes. Esto convirtió a Alemania en el foco de atención de muchos estudiantes de todo el mundo, fundamentalmente de los Estados Unidos. El sistema de PhD se introdujo después en Yale, y después en otros países occidentales.

    La experiencia particular de Liebig, basada en la enseñanza y la investigación al mismo tiempo, además de la vinculación del conocimiento a aplicaciones industriales, son el precedente de lo que hoy se conoce como investigación y desarrollo (I+D). Cosas como estas construyeron la base del vertiginoso desarrollo industrial alcanzado por Alemania durante la segunda mitad del siglo XIX, el cual encontró en las industrias química y farmacéutica sus más grandes pilares.

  • Arturo Menéndez dijo:

    Excelente! Muy buenos también la mayoría de comentarios. Por supuesto, hay diversidad de criterios. Creo que hay dos aspectos a resaltar: la necesidad de FORMAR (formar no es solo instruir) doctores, y, no menos importante, utilizarlos, aprovecharlos consecuentemente. Podría añadirse un tercero: reconocerlos (en el sentido mas abarcador) consecuentemente. En mi sector, Salud, hay mucha tela por donde cortar en cuanto a la inversión en la formación de doctores en ciencia. Actualmente no hay una política bien definida en tal sentido. Es algo que tenemos que resolver.

    • Miguel dijo:

      Arturo: Si usted trabaja en docencia medica y dispone del el email del Director de Docencia Medica le agradeceria me lo enviara a geness@infomed.sld.cu.
      Hace un tiempo escribi una propuesta sobre este tema para el sector salud, que publique en este sitio en ocasion de la Mesa Redonda que trato el tema de docencia medica, y. desearia ponerla en conocimiento del Dr. Jorge
      Saludos
      Miguel

  • Marcelino dijo:

    Si siguiéramos la línea de pensamiento de algunos comentarios pudiéramos ir a parar, por ejemplo, a cuestionarnos la utilidad para el PIB de la campaña de alfabetización y de la escolarización gratuita de casi el 100% de nuestros niños y adolescentes. O, peor aun, de la salud gratuita. La respuesta a la pregunta de Montero podemos contestarla reflexionando sobre la respuesta que corresponde a esta otra pregunta: ¿ puede haber crecimiento del PIB, “próspero y sostenible” y endógeno (por nosotros mismos y en nuestras condiciones), sin el desarrollo del talento humano o recurso humano de la Sociedad ?. ¿ Qué hubiera sido de nosotros, incluso de nuestro PIB, más en estos momentos de confusión y de tensiones ideológicas, si no hubiéramos escogido el camino aquel que Fidel nos sugirió desde muy temprano: “lee y no cree”; y que más adelante completó con “el futuro de Cuba tendrá que ser un futuro de hombres (y mujeres) de ciencia?. ¿Qué absurdo sería preguntarme, por ejemplo, qué importancia tienen o tuvieron los enunciados de Newton para el PIB o las leyes de Mendel para la producción de leche en la Empresa Nazareno?. Por el camino del absurdo impacto sobre el PIB llegaríamos al lamentable error de creer que una tesis de doctorado sobre historia no tendría utilidad alguna. Para entenderlo, es más, para verlo y saberlo explicar o explicárselo uno mismo y poderlo sistematizar en su quehacer diario, es necesario leer y formar un nivel de conocimiento cada vez más alto. El doctorado no es un pergamino en si, sino un proceso que conduce a formar un pensamiento cada vez más científico y una ansiedad permanente por el conocimiento actualizado sobre el que se sustente nuestro modo de actuación profesional, comunitario, familiar, laboral, etc., de lo que se derivarían resultados cada vez más trascendentes, mucho más si vamos logrando mejorar que cada doctor, como regla, se desempeñe en lo que le corresponde a su calificación y se aseguren los recursos materiales, legales, etc. para ello.
    Las aves están en el bosque, pero eso no las hace botánicas, aún con sus alas. La diferencia esencial estaría en que, como previó Martí en una de sus prosas, demos “alas” al homo sapiens, para que abandone su estadio de primate primitivo.

  • Daniel dijo:

    El doctorado es parte de un proceso, en este caso el de la ciencia, y si la ciencia hace falta, los doctorados y los doctores hacen falta. El mundo desarrollado lo hace y lo más importante los aprovecha, aqui en esto último hay problema. Lo de se hay malos o buenos, hay malos médicos, ingenieros, licenciados, master etc, todo eso está previsto.
    Sldos.

Se han publicado 52 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana y es expresidente la Sociedad Cubana de Química (2012 – 2016).

Vea también