Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Uno no puede elegir los sueños que tiene II

| 1
José Antonio Saco.

José Antonio Saco.

Hernán Cortés, que había entrado 8 días antes a Tenochtitlán, donde había sido invitado por Moctezuma[i], comprendiendo el peligro en el que estaban él y sus huestes si eran atacados por los aztecas, decidió poner bajo detención al gran  Xocoyotzin en su propio palacio, era un 16 de noviembre de 1519.

Ese mismo día Diego Velázquez de Cuéllar[ii], en Cuba, fundaba la ciudad de San Cristóbal de La Habana en su actual sitio, un puerto de mar con una bahía en forma  de bolsa muy acogedora. Allí, bajo una ceiba, se celebró la primera misa y el Cabildo recibió la guarda y custodia de los fueros y privilegios de la villa, según costumbre y usanza de las leyes de Castilla.

Ya había sido fundada antes la ciudad, en 1515, con el mismo nombre pero en otro lugar por Pánfilo de Narváez, por lo que “por papeles” La Habana ya ostenta su quinto centenario y tiene la dicha de celebrar dos veces su nacimiento. Como quiera que sea la capital del país anda de cumpleaños.

No me quiero quedar en esa, La Habana, de pequeño vecindario de entonces, quiero trasladarme a la segunda década del siglo XIX, no solo porque ya es puerto obligado de escala en las dos direcciones del Imperio español en América si no porque es allí donde se realizaba con mayor osadía el “recambio productivo, social y espiritual” del mundo colonial español”.[iii]

El llamado fenómeno habanero no pasó inadvertido a los variados visitantes que tocaban su puerto y desandaban sus calles durante la primera mitad del siglo XIX: “Estoy convencido que un gobierno hábil y vigoroso podría en el término de medio siglo dejar convertida la Isla de Cuba, en una nación estable y con una perfecta disposición social, con una población activa y numerosa y con una multitud de recursos,  tanto para fines públicos como privados, en comparación con cualquier otro territorio de su extensión…”[iv].

Alejandro de Humboldt señalaba “…en La Habana y Caracas, (hay un) mayor conocimiento de las relaciones políticas de las naciones y miras más amplias sobre el estado de las colonias y de las metrópolis”, al comparar nuestra capital con Lima, México y Bogotá.

Otra persona anotaba en su diario: “Nunca he visto, en ningún puerto de los Estados Unidos, con excepción de Nueva York, tanto bullicio de negocios. Hay una apariencia de opulencia y de comodidad en los aposentos de los nobles y de los ricos, que nunca he visto en ninguna otra colonia española, debido, se puede suponer, a su comercio exterior. Encontré a los caballeros extremadamente hospitalarios, corteses y bien informados”.[v]

Para que se tenga una idea somera de los beneficios coloniales y del florecimiento de La Habana de la época, solo por concepto de rentas aduaneras,  en 1816, éstas ascendieron a  4 114 708 unidades monetarias.

Y a esa Habana arribó José Antonio Saco y López Cisneros, bayamés, nacido el 7 de mayo de 1797 y quien falleciera en Barcelona, el 26 de septiembre de 1879; un sociólogo, periodista, historiador y economista que dio a conocer la identidad nacional cubana, que se opuso fervientemente a la corriente anexionista con Estados Unidos, que existía en la Isla por la fecha, y que fuera portador de avanzadas y progresistas ideas para su tiempo.

Saco quedó huérfano de madre y padre muy joven; de las cuantiosas propiedades de la familia, tras 11 pleitos e innumerables angustias solo pudo salvar del reparto de bienes 6 262 pesos, 7 reales y 28 maravedíes[vi], hecho que influirá en la actitud intelectual; porque si por origen perteneció a unos “nuevos ricos” locales, a los 14 años deviene en una persona de recursos monetarios limitados, de clase media, burguesía que dará origen al movimiento liberal.

Este hombre, de grandes contradicciones, fue un “…profesional, modesto burgués, que por culto y decente y por su liberalismo de economías y de políticas, moderado pero sincero, resultaba esencialmente incompatible con aquel régimen reaccionario y depredador, de intolerancia, esclavitud, autoritarismo, contrabando, desafuero, privilegio y corrupción”[vii] en el que le tocó vivir.

A los veintiún años, es nombrado catedrático de filosofía del Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio, en sustitución de su maestro Félix Varela.

Fue profesor en el colegio Buenavista de La Habana. Tuvo gran influencia en el desarrollo de la educación y de la cultura cubana en general del siglo XIX. Para él, (…) la instrucción pública es la base más firme sobre la que descansa la felicidad de los pueblos” y se adelantó a sus contemporáneos en el hecho de que vinculó la educación y la economía con el desarrollo en general.

Saco combatió con tenaz empeño en favor de la universalización de la enseñanza y de las libertades públicas. Estuvo en función de los adelantos económicos y culturales; pero por sobre todo, fue un adelantado en la formación y consolidación de la nacionalidad, oponiéndose a las ideas anexionistas de muchos de sus contemporáneos.

Abogaba por que Cuba fuera parte de la Monarquía Española pero con un alto grado de autonomía.[viii]

Fue el vocero precursor de la identidad nacional y a él se debe el uso, por vez primera, del calificativo de “cubana” a una institución en Cuba, al proponer que se le diera el nombre de Sección de Literatura Cubana, a la que este fundara en la Sociedad Económica de Amigos del País.

Fue también un antiesclavista convencido y rechazó los principios humanitarios del abolicionismo. Saco, como hombre de su tiempo, circunscribía a los criollos blancos la nacionalidad. La anexión a los Estados Unidos supondría la absorción de la Isla a la cultura angloamericana, y un proceso independentista desembocaría en una guerra racial en la que la minoría blanca llevaría las de perder.

Entre 1848 y hasta 1854, su obra la dedica a trabajar en contra de la anexión de Cuba a los Estados Unidos, lo cual motivó el reinicio de su labor en pro del reformismo liberal, como se evidenció en sus trabajos titulados: La situación política de Cuba y su remedio (1851) y Cuestión de Cuba (1852).

En su ensayo Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos (1848) puede decirse que resume su pensamiento anti anexionista en las siguientes palabras: “… La idea de la inmortalidad es sublime porque prolonga la existencia del individuo más allá del sepulcro; y la nacionalidad es la inmortalidad de los pueblos y el origen más puro del patriotismo…”.

Como alumno de Varela concluyó en 1819 con el título de Bachiller en Derecho Civil. Ese mismo año matriculó en la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana, donde obtuvo el grado de Bachiller en Filosofía, en 1822.

Comenzó a ejercer antes de graduarse como Profesor de dicha especialidad y de Ciencias Naturales, en el Seminario de San Carlos, cuando Varela lo propuso en sustitución suya al resultar electo diputado a Cortes, en 1821.

Entre 1824 y 1826 reside en los EEUU, vuelve a La Habana, pero en 1828 regresa a norte América, donde junto a Varela fundó El Mensajero Semanal, dedicado a temas económicos y políticos de Cuba e Hispanoamérica, y donde sostuvo una polémica con el español Ramón de la Sagra, motivada por la crítica de éste a José María Heredia.

Su trabajo Memoria sobre caminos de la isla de Cuba, fue premiado por la Sociedad Económica de Amigos del País, en 1829. En la referida Memoria, Saco mencionaba la situación de abandono que caracterizaba a los caminos en la Isla, donde sólo se acometía la ejecución de calzadas, a la vez que abordaba las experiencias de Inglaterra y las características tropicales de la naturaleza de Cuba, deteniéndose en la forma de trabajar en la construcción de los mismos,  en su estructura y materiales, así como en los medios para lograr el financiamiento de las obras. La Memoria tuvo una gran repercusión en su momento y contribuyó decisivamente a que se confeccionase el primer programa de obras viales de que se dispuso en Cuba.

Retornó a Cuba en 1832 y asumió la dirección de la Revista Bimestre Cubana, así como del Colegio Buenavista. En la referida Revista publicó su estudio titulado: Carta sobre el cólera morbo-asiático, el cual había realizado a solicitud del Real Protomedicato producto de la epidemia que padeció la Isla en 1833, y donde su autor abordaba con erudición el origen, historia, geografía, transmisión, impacto de la pandemia La Habana y normas higiénicas para evitar el contagio.

Por sus ideas y labores políticas fue deportado en 1834 por el Capitán General de la Isla, Miguel de Tacón, comenzando un exilio que lo hizo recorrer el Reino Unido, Francia y España; pero en mayo de 1836, fue electo Diputado a Cortes por el Departamento Oriental de Cuba; dos meses más tarde resultó reelecto, y en octubre del propio año fue elegido por tercera vez, aunque por diferentes motivos no pudo nunca asumir el cargo.

En enero de 1837 publicó un trabajo titulado: Reclamaciones del Diputado a Cortes por la provincia de Cuba acerca de la aprobación o desaprobación de sus poderes. Así, la decisión de los políticos españoles de evitar la corriente liberal en Cuba, motivó la proscripción indefinida de Saco que lo llevaron a recorrer y residir, entre 1837 y 1845, en Alemania, Italia, Austria y nuevamente en Francia.

Casi paria durante esa época, se dedicó al problema étnico en Cuba, especialmente en lo concerniente al tráfico negrero y a una propuesta del incremento de la población blanca, motivado por el temor a la repetición de los acontecimientos de Haití.

La aventura intelectual y la desventura generacional que significaron la vida y la obra de José Antonio Saco, no son más que un reflejo de la evolución sintagmática de los acontecimientos y la actitud de los hombres, así como la explicación de su obra[ix].

Fue el hombre que concibió hacer una investigación sobre la esclavitud en 1877, y publicó su obra magna Historia de la esclavitud que contiene una gigantesca base de datos que proyecta una historia de la esclavitud del nuevo Mundo, obra que lo convierte en un historiador con un gran conocimiento de Historia medieval.

Saco fue quien, de la manera más universal, encuentra los argumentos necesarios para desarmar toda explicación y justificación del sometimiento del hombre por el hombre[x].

Viajó a Cuba en los finales de 1860, al amparo de la amnistía incondicional que había otorgado la metrópoli seis años antes, pero su estancia se prolongó sólo por espacio de varios meses, al cabo de las cuales retornó a Montmorency, en las afueras de París en julio de 1861, donde residió durante cinco años.

Comisionado por Santiago de Cuba para asistir a la Junta de Información (órgano que debía proponer las bases sobre las cuales se sustentarían las leyes a ser presentadas en las Cortes españolas para su ulterior aplicación en la Isla), viajó a Madrid en 1866; no obstante, y a pesar de su destacada labor en las sesiones de la referida Junta, los resultados de aquella reunión estuvieron destinados al más rotundo fracaso.

Tres años más tarde, la Sociedad Económica le otorgó a Saco un nuevo Premio, en este caso a su valiosa Memoria sobre la vagancia en la isla de Cuba, la cual arremetía contra el vicio del juego.

En 1875 publicó en París los dos primeros tomos de su Historia de la esclavitud desde los tiempos más remotos hasta nuestros días, y el tercero fue editado en Barcelona, dos años más tarde. En 1879 apareció el primer tomo de la Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los países américo-hispanos, impreso también en Barcelona.

Ferviente colaborador en diversas publicaciones seriadas, se destacan sus escritos en la Revista de la Sociedad Geográfica, Diario de La Habana, Revista de Cuba, Crónica Hispano-americana, El Abolicionista, La Política, La Discusión, entre otras.

Fue Socio Corresponsal del Liceo de Matanzas, Socio Honorario del Ateneo Democrático Cubano de Nueva York, así como Miembro de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País y de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana[xi].

Llegó a Barcelona en 1877 y falleció allí. Le dieron sepultura en la ciudad y cumpliendo su voluntad, sus restos llegaron a La Habana el 17 de agosto de 1880, y fueron velados nuevamente en la sede de Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, para el 19 de agosto ser enterrado en el Cementerio de Colón, bajo una severa represión que impidió cualquier manifestación pública, era la despedida de quien acompaña el epitafio: “Aquí yace José Antonio Saco, que no fue anexionista, porque fue más cubano que todos los anexionistas”.

Saco junto a Varela, Luz y Caballero, Felipe Poey y Domingo del Monte, entre otros, fue parte del pensamiento enemigo de la metafísica infecunda y también de la visión teológica imperante de la época, su método teórico, definido por José Agustín y Caballero como “electivo” fue un hecho que lo llevo a ser consumidor permanente del conocimiento más universal y moderno de la época en que vivió[xii].

Cuando comencé a escribir esto pensé que sería acerca de La Habana y  después cogió otro rumbo, apareció Saco, y se reunieron entonces es esta “súmula de ecuaciones morfológicas” La Habana y Saco.  La culpa puede haber sido por el cumpleaños de la ciudad que atrajo a Saco, o el recuerdo de Lilliam y de alguien que sabe por qué entre el delirio y la locura solo media la razón, o tal vez por los aniversarios que están por llegar de otros amigos a los finales de noviembre, cumpleaños.

Pero en el penúltimo punto de aparte estallaban bombas, sonaban disparos, esta vez en París. Atrás quedan las explosiones de Londres, de Madrid, de Beirut, de Nueva York, de Bagdad, de Damasco, de Jerusalén, de Ankara, de otras muchas ciudades y las de La Habana -por suerte en otros tiempos-, las explosiones de aviones, algunos llenos de jóvenes deportistas cubanos.

París, aunque duela, hace recordar también a Beirut, que fue fundada por los fenicios y que su historia se remonta a 5 mil años. A Damasco, la ciudad del jazmín, que tiene más de 4 mil años; y Al Manzur, en el 761, fundó Bagdad.

Todas las ciudades tienen sus amantes, todas las ciudades tiene a sus soñadores y a sus amores, una no vale más que otra, y ninguna persona es insignificante, vacía, banal o intrascendente, todas tienen un valor.

Para que el mundo sea tiene que haber de todo, y hay quienes  no necesitan ninguna excusa para ser crueles, eso también es cierto. José Martí escribía, como siempre con una asombrosa actualidad: “El mundo está en tránsito violento, de un estado social a otro. En este cambio, los elementos de los pueblos se desquician y confunden; las ideas se obscurecen; se mezclan la justicia y la venganza; se exageran la acción y la reacción”, después continuaba: “No hay nada más temible que los apetitos y las cóleras de los ignorantes. Si existe un mal, con permitir que se acumule no se remedia. El crimen de permitirlo, trae siempre sangre.[xiii]”

Los radicalismos y otras enfermedades de igual tipo, lleven el signo, color, olor o sabor que lleven, todos son iguales, aun cuando se empeñe alguien en provocar daños a otros haciéndose saltar por los aires y escondiendo siglos de explotación y miserias, esto no los hacen más dolientes o menos culpables que quienes desde mesas pulcras o cabinas aéreas pulsan botones para hacer saltar por los aires a otras personas, de igual modo el resultado es el mismo.

“Hay un término absoluto que la política sin cultura no es política, …el político y la práctica de la política que no parta de una gran formación cultural, es simplemente la invasión del ignorante o de la ignorancia en el terreno que no le corresponde”[xiv].

Lex talionis, justicia retributiva en la que la norma impone el castigo que se identifica con el crimen que se comete y se es recíproco. ¿Idéntica respuesta a lo que provocó el problema? Pena equivalente y pena idéntica, así terminaremos todos saltando por los aires sin comprender el por qué la sonrisa enigmática y perenne que la Mona Lisa exhibe sigue encantando a todos a pesar de la distancia temporal que nos separa de ella.

La división de un mundo en oriente y occidente, en norte y sur, en creer o no en algo, en amar o no a alguien debe ser solo punto de referencia para doblar o torcer el o los caminos, para decidir, elegir; dónde unos y otros, con respeto, aceptemos la diversidad y la diferencia. Cultura e historia, donde el diálogo y la buena vecindad puedan poner punto final a la locura en la que se está sumiendo el mundo.

¿Reconocerá alguien ser el culpable de haber armado y financiado a quienes se han vuelto contra ellos? No lo creo.

Durante años estuvimos los cubanos en listas espurias, elaboradas detrás de motivos inhumanos y llenos de odio, hay quienes perduran en ellas y todo es para justificar el tratar de doblegar a seres humanos, de apartarlos de sus ideas o concepciones o caminos.

Igual sigo soñando que los únicos bombardeos permisibles sean de flores o de sus pétalos; sigo soñando que vas a mi encuentro por fin; digo hasta el dolor que no solo en sueños suceden cosas lindas y después tratamos de hacerlas realidad, algunas se cumplen, y aun cuando existan las pesadillas –se acaban también-, y como escribió una amiga hace unos días “uno no puede elegir los sueños que tiene”, pero igual los tiene y buenos.

Notas


[i] Moctezuma Xocoyotzin o Moctezuma II (1466- 29 de junio de 1520).

[ii] Diego Velázquez de Cuéllar (1465 – 1524). Conquistador español y primer gobernador de Cuba desde 1511 hasta su muerte. Fundador de las siete primeras ciudades españolas de Cuba.

[iii] Torres-Cuevas, Eduardo (2006): En busca de la cubanidad, tomo II, editorial Ciencia sociales, La Habana, pág. 80

[iv] Francis Robert Jameson, op cit. págs. 80-81

[v] Roberts Poinsett, agente secreto de los EEUU en Cuba, op. cit. pág. 81

[vi] IDEM pág. 78

[vii] Opinión de Fernando Ortíz recogida en op. cit. pág. 78

[viii]https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Saco

[ix] IDEM pág. 80

[x] IDEM pág. 75.

[xi]http://www.ecured.cu/index.php/Jos%C3%A9_Antonio_Saco

[xii] IDEM pág. 73

[xiii] Ver Artículo de José Martí sobre la obra “Cuentos de Hoy y de Mañana” de Rafael de Castro Palomino.http://www.josemarti.info/libro/articulo_cuentos.html

[xiv] Ver a Roa Kouri, Raúl en Homenaje a Alfredo Guevara.  http://segundacita.blogspot.com/2014/04/homenaje-alfredo-guevara.html

Se han publicado 1 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Deborah dijo:

    Buen artículo que mezcla el cumpleaños de nuestra bella Habana y uno de sus distinguidos hijos con los horrores que estamos viviendo en el mundo. El 13 de noviembre fue un día de horror, los que lo seguimos por la prensa vivimos una noche de horror, y mucho peor aquellos que estaban alli y que perdieron la vida, o a algun familiar o amigo. Despreciables aquellos que se creen con el derecho de jugar con la vida de los demas. Y pienso que ultimamente todos los dias son de horror, solo que nos enteramos cuando algo tan triste y despreciable como esto pasa en un lugar como Paris. No se le da igual connotacion cuando pasa en otros lugares del mundo. Hace pocos dias hubo un atentado en Beirut, 40 muertos, hace un poco mas en Turquia en medio de una manifestacion por la paz, muchos jovenes murieron, turcos, un “error” del ejercito de USA se cobro la vida de 19 personas en Afganistan cuando bombardeó un Hospital de Médicos sin Fronteras, ni hablar de lo que pasa dia tras dia en Palestina o en Siria. La gente cree que lo que pasa en esos lugares es Karma, les toca, lo ven y siguen con la vida. La mayoria de las personas no se detiene a reflexionar. A nadie en Facebook, por ejemplo, se le ha ocurrido antes cambiar la foto de perfil en solidaridad con Palestina, o con las niñas secuestradas en Nigeria, con nadie. Es muy triste darse cuenta de esto. Me pregunto si vamos a poder convivir algun dia con nuestras diferencias, respetarnos, si algun dia vamos a dejar de sentir odio por el que es diferente, si algunos, los mas ricos, van a dejar de ambicionar lo que otros tienen, si vamos a aprender a compartir lo que hay en este mundo que debería ser de todos. Mientras los inocentes siguen pagando con sus vidas Hoy también es un día de horror, secuestro en Mali, ataques en Damasco. Uno, como dice el titulo del articulo, no elige los sueños que tiene, pero por nuestros hijos y por la cantidad de niños y de jóvenes que están muriendo cada dia en esos países o viviendo los horrores de la guerra tenemos que hacer algo por cambiar estas pesadillas en sueños de una vez. Gracias Vladimir, por el articulo, si depende de mi, se cumplirán muchos de tus sueños.

Se han publicado 1 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

F. Vladimir Pérez Casal

F. Vladimir Pérez Casal

Filólogo cubano. Colaborador de Cubadebate.

Vea también