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Ganemos con pensamiento

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Palabras en la entrega de la Distinción La Utilidad de la Virtud, de la Sociedad Cultural José Martí, 22 de enero de 2015

josé martí

Querido Dr. Armando Hart Dávalos, Director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural “José Martí”.

Comandante Faure Chomón, compañero eterno de batallas estudiantiles

Compañeros y compañeras de las instituciones martianas.

Queridos compañeros merecedores o receptores de este reconocimiento martiano.

En un mundo lleno del culto a lo banal, al dinero, a la belleza de cascarón, es verdaderamente singular que exista un reconocimiento a la Utilidad de la Virtud.

Es difícil calcular el monto de lo útil y virtuoso que hoy se premia. Son categorías del espíritu y el actuar que sólo las puede refrendar el tiempo. Pero si en lo personal algo aportamos desde la Mesa Redonda a las virtudes colectivas de la Nación, es necesariamente porque desde la casa y la más temprana escuela bebimos de la savia de Martí; porque crecimos llenándonos el oído del verso extraordinario de Silvio y decidimos cada mañana salir a conquistar el sol; porque entramos al siglo XXI de la mano cuestionadora y reflexiva de Buena Fe; porque nos ha nutrido la riqueza cultural de la nación que representan María Eugenia, Ana y Lara; porque tuvimos la dicha en el aula de tener profesores que supieron contarnos la epopeya y adentrarnos en la historia que tan bien atesoran instituciones como la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado; porque vivimos el extraordinario esfuerzo colectivo de hacer y sostener la Revolución, parte de cuya obra económica y de justicia social se exhibe en Expocuba; y ,además, porque como el Maestro, y como Pedro, Lizbeth, Marina, Pelayo y los colegas que nos acompañan, hicimos del periodismo nuestro sacerdocio y nuestra arma de lucha para las causas mejores.

Pero sobre todo ello, la gran lección de nuestras vidas ha sido el extraordinario sentido del deber, la virtud, la utilidad y el sacrificio que tiene la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Ya nos aleccionó el Apóstol: “Nada es un hombre en sí, y los que es, lo pone en él su pueblo. En vano concede la Naturaleza a algunos de sus hijos cualidades privilegiadas; porque serán polvo y azote si no se hacen de carne de su pueblo, mientras que si van con él, y les sirven de brazo y de voz, por él se verán encumbrados, como las flores que llevan en su cima una montaña”

Así andaba Martí por estos días en el año 1895, siendo carne y alma de su pueblo necesitado de la independencia y la libertad como Nación. Su febril labor organizativa, su fecunda capacidad de unir y su genio político nos condujeron a la Guerra Necesaria que aunó a los veteranos combatientes con la hornada nueva de luchadores cubanos, en el empeño de librarnos del poder colonial español, enfrentar los peligros de anexión a los Estados Unidos y crear la República libre y admirable por la que ofrendó su vida.

Era, a su decir, “…la guerra por la independencia de un pueblo útil y por el decoro de los hombres vejados, es una guerra sagrada y la creación del pueblo libre que con ella se conquista es un servicio universal”.

Se cerraba un siglo marcado por el combate irredento de esta nación por existir, que volvería a abrirse media centuria después, cuando nuestros abuelos y padres supieran conquistar la libertad anhelada.

Martí trazó el camino de ese proceso, que aún hoy es un inconcluso y motivador reto. Lo refrendaba en carta al Cónsul británico: “Los altos ideales que sustenta la revolución cubana, que tiene por objeto nada menos que la fundación de una república fuerte y próspera, abierta a la laboriosidad del mundo y merecedora de su respeto y simpatía…”

Los tiempos que corren están llenos de desafíos. El ser humano, creador de versos y pinturas, dueño de las palabras y las ideas, capaz de llegar a las profundidades y lanzarse a las estrellas, o transportar datos e imágenes por la banda ancha, ha sido presa de su irracionalidad y sus primarios instintos.
Crisis políticas, económicas, ambientales y energéticas, provocadas por su actuar, sacuden a la especie humana. Pero, sobre todo, una grave crisis ética y un irrespeto a la dignidad, nos ha lanzado al siglo XXI con el temor de la desaparición posible como especie.

Para Cuba, son momentos definitorios. Buscamos el definitivo triunfo, desde nuestras propias fuerzas, de la República fuerte y próspera por la que cayó Martí; por la que siempre batalló Fidel. Es un desafío anclado en el consenso colectivo del pueblo, pero lleno de no pocas sillas que invitan a parar, como diría el poeta.

Súmasele ahora la nueva realidad que impone el cambio de política de los Estados Unidos hacia Cuba. El presidente Barack Obama ha tenido el valor de reconocer el fracaso de las tácticas de confrontación y bloqueo sostenidas por Washington durante más de cinco décadas. Pero tal acto de franqueza no significa, para nada, la renuncia al objetivo estratégico imperial de corroer y derribar a la Revolución cubana. Se ha pasado de la política del “Big Stick” a la
“diplomacia inteligente”; de la ferocidad cavernícola de la Ley Helms – Burton a los encantos que ya refrendaba el Carril II de la Ley Torricelli.

Está planteada la disyuntiva que, como recordaba recientemente mi respetada amiga y colega Rosa Miriam Elizalde, ya había vislumbrado a principios de este siglo el más martiano de nuestros intelectuales: Cintio Vitier. Dijo el alumno brillante del Maestro: “Este inicio de siglo replantea, muy agravada y a su modo, la problemática del 98: el imperialismo entonces naciente, es hoy hegemónico, el independentismo entonces aplastado es hoy irreductible, el eterno reformismo intenta volver por sus fueros y el anexionismo por sus desafueros”.

El reto que tenemos es el de seguir venciendo, con la astucia de Meñique; aprovechar todas las oportunidades que se abran; ser más laboriosos y eficientes, demostrar todas las potencialidades que tenemos como pueblo; ser más útiles y virtuosos. Ganar, en fin, con pensamiento, la guerra de pensamiento que se nos hace.

¡Muchas Gracias!

Se han publicado 4 comentarios



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  • Alexei R. dijo:

    Randy me sumo a tu artículo para rendir homenaje a Martí. Me topé con un libro viejísimo, uno de los tomos de las obras completas de Martí, una edición de hace muchos años. Sencillamente genial.

    Ahora que nos encontramos en tiempos de cambios con la implementación de los Lineamientos Económicos, para preservar nuestro sistema social, necesariamente debemos retomar a Martí. Debemos regresar a la senda del maestro aquellos aspectos económicos que se habían alejado de ella. Rectificar es de sabios, y eso es precisamente lo que pretendemos hacer.

    Todos deberíamos iniciarnos en el estudio de la obra martiana, de seguro encontraremos ideas, pensamientos que podrían sorprendernos; mejor tarde que nunca, para empezar.

    Les dejo algunos de los pensamientos y frases de Martí, nos dan una idea de cómo pensaba el maestro, nos dan un asomo al Espíritu de Martí. La idea era recordarlo en esta fecha tan importante, espero haber cumplido con tal propósito, quizás no de la manera más habitual, pero si de la forma que estuvo a mi alcance.

    I Aforismos

    Cuando se pretende pintar el corazón, se deben conocer todas sus fibras. (1875)
    Mujer: Es esta palabra mucho mas bella que “señorita” y “señora”. (1875)
    Se tiene el talento para honrarse con él, no para deshonrar a los demás. (1875)
    La sencillez es la grandeza. (1875)
    La garantía de todo oficio debía ser el peligro de perderlo. (1875)
    Solo es dado señalar defectos a los que pueden evitarlos. (1875)
    Honrar honra. (1876)
    La grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud. (1876)
    Criticar es ejercer el criterio. (1876)
    El hombre que clama vale más que el que suplica. (1876)

    II Agricultura

    La única riqueza inacabable de un país consiste en igualar su producción agrícola a su consumo. (1875)
    La posibilidad de la exportación despierta el apetito del agricultor: la imposibilidad o dificultad, lo hace desconfiado y perezoso. (1878)
    La tierra es la gran madre de la fortuna. Salvarle es ir directamente a ella. (1878)
    El cambio de tierras estériles en tierras productivas, aunque lastime preocupaciones de partido y añosos intereses tradicionales, es causa inmediata de la riqueza del país, lograble fácilmente con la creación de muchos pequeños propietarios. (1878)
    Divorciar al hombre de la tierra, es un atentado monstruoso. (1883)

    III Carácter

    Yo se bien qué es la pobreza: la manera de vencerla. (1876)
    No soy yo de los que adornan de virtudes a los malvados, y de talentos a los necios, tan luego ven en uno algún ladillo flaco que adular. (1877)
    Mudar de tierra no quiere decir mudar de alma: sobre todo en mí, que más que de aire vivo de afectos. (1878)

    IV Economía

    El hombre vivo se ahoga sin aire: los pueblos se ahogan sin vías de comunicación. (1875)
    Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos. (1875)
    En pueblos como en hombres, la vida se cimenta sobre la satisfacción de las necesidades materiales. (1875)
    La imitación servil extravía en Economía, como en Literatura y en Política. (1875)
    Es rica una nación que cuenta con muchos pequeños propietarios. No es rico el pueblo donde hay algunos hombres ricos, sino aquel donde cada uno tiene un poco de riqueza. (1878)

    V Política

    a) Conceptos generales
    En la formación de los pueblos se empieza por la guerra, se continúa con la tiranía, se siembra con la revolución, se afianza con la paz. Esta nunca es perfecta, pero se va perfeccionando. (1876)
    Suele ser villanía la política cuando decae a oficio. (1883)
    Allí donde los hombres no tienen un seguro modo honesto de ganarse el pan no hay esperanzas de que se afirmen las libertades públicas. (1886)
    Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud; pero con un solo pecho y una sola mente. (1891)
    En la carrera de la política habría de negarse la entrada a los que desconocen los rudimentos de la política. (1891)
    b) Política de gobierno
    En política hay hombres que hacen el oficio de puentes, y es necesario pasar por ellos. (1881)
    Todo poder amplia y prolongadamente ejercido degenera en casta. (1883)
    Aplazar no es resolver. Si existe un mal, con permitir que se acumule no se remedia. (1887)
    c) Política de oposición
    Todo aquel que no mira por el derecho ajeno como por el propio, merece perder el propio. (1885)
    Consejo, examen tranquilo, indicación desapasionada: todo esto, y no odio, debe constituir la oposición. (1875)
    d) Internacional
    La guerra, que era antes el primero de los recursos, es ya hoy el último de ellos: mañana será un crimen. (1882)

    Algunos de estos pensamientos y frases me encantaron, porque no son las habituales que estamos acostumbrados a escuchar. ¿Le molestarán a alguien? Es imperdonable violar algunos de los aspectos planteados por Martí en ellos, como por ejemplo los económicos. Algunas de las cosas elementales de la economía y de la agricultura las violentamos. Es por eso que debemos rectificar lo antes posible. Esa sería la mejor manera de recordar/honrar al maestro.

    Salu2

  • gilberto dijo:

    DEBEMOS DE GAN AR SIEMPRE CON EL PENSAMIENTOOOOOOOOOOOOOO

  • cas dijo:

    Jesus eso no es idea de Obama, es idea de los que mandan en USA, las corporaciones, que por cierto, no son tan “pobres”, esa es la condicion, respeto y mas respeto por la sobrerania e independencia de la patria, o lo toman o lo dejan, saludos cas.

  • EddySS dijo:

    Gracias Randy por este artículo de refinado análisis al recordar las enseñansas del Maestro.

    Con un pensamiento certero y pausado, seremos hijos dignos del legado de Martí.
    Mucho hemos aprendido de su obra de infinito amor a la patria, sus valores van más allá para ganar un escalón más alto en el mejoramiento humano, sin olvidar sus prédica y aguda visión.

    ¿Cuán refinado y sutil han de venir con pomposo ofrecimiento los que han deseado engullir entera una nación por la vía del hambre y la desesperación?

    ¿Cuánto de altruismo y perdón ha de mostrar un pueblo que ha sufrido la agresión a sus hijos, para aceptar a la altura de los nuevos tiempos, restañar las heridas marcadas en la historia de su piel?

    No son tiempos de blandir el machete ni dejar caer la espada, ni de lazar la flecha ni soltar la lanza, porque el lenguaje de la guerra debe cesar para hablar de paz, pero paz sin deshonra es la que debemos pedir.

    La sabiduría aconseja que el paso ha de ser corto y preciso, con la vista puesta más allá del fin del camino que podremos por ahora recorrer, conocer nuestros derechos para saber ofrecer y para saber recibir.

    La generosidad de este pueblo fue atender al más grave en la batalla, sin fijarse en el bando del herido que vio caer, ese es el perdón a quién nos arremete y como de aparente herida mortal, reconoce su derrota, sabiendo que no nos puede engañar y no por ser este un pueblo de adivinos, sino de hombres con el pensamiento basado en las enseñanzas del Maestro.

    Porque llevamos en la savia de nuestras entrañas la sabiduría y el amor infinito del Apóstol. Porque nos enseñó y de él aprendí que las naciones “han de andar de hermanas”, “por que patria es humanidad”, porque “ser cultos para ser libre”, porque “el pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve”, “si una nación quiere ser libre, sea libre en los negocios”.

    No bastará mil páginas para ilustrar sus certeras enseñanzas.

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director del portal web Cubadebate y del programa de la Televisión Cubana “Mesa Redonda”. Correo: editor@cubadebate.cu

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