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Cuba y los Estados Unidos, otra etapa

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Obama conversa por teléfono con Raúl. Foto: Casa Blanca.

Obama conversa por teléfono con Raúl. Foto: Casa Blanca.

El pasado 17 de diciembre ocurrió un acontecimiento que merece seguir suscitando irrestricta celebración: regresaron a la patria los tres luchadores antiterroristas cubanos que aún permanecían injustamente presos en cárceles de los Estados Unidos. ¡Ya están en casa Los Cinco! Y también en la misma fecha se produjo un anuncio que, si se quiere entender rectamente su significado, demanda poner en tensión lo más lúcido del pensamiento. El entusiasmo ante la proclamación de algo extraordinario, en gran medida inesperado, no debe servir para que caigan velos sobre la realidad.

Tres días después de los discursos simultáneos, en La Habana y en Washington, de los respectivos presidentes de Cuba y los Estados Unidos, dio indicios de necesaria preocupación en ese sentido el acto de graduación celebrado en un centro escolar habanero. No ha sido el único caso, pero cabe tomarlo como referencia, tratándose de un plantel importante en la formación de jóvenes para que realicen tareas técnicas, especialmente en el área de la bibliotecología. Ello habla de la influencia formadora que sus egresados y egresadas tendrán la ocasión y la responsabilidad de ejercer.

Lo primero que se oyó en el acto no fue la grabación del Himno Nacional, que, cuando se puso, estuvo lejos de ser unánimemente acogida con la adecuada actitud solemne. Antes llegó desde la presidencia una voz que, en representación del centro, con estas o muy parecidas palabras, y de seguro con buenas intenciones, apuntó entre otras cosas: este año “el día de san Lázaro tuvo un mediodía especialmente esperado”, se escogió para anunciar la normalización de relaciones entre nuestro país “y el vecino, así, sin apellidos”. Daba igual que hubiera dicho “sin adjetivos”, o usado otros términos para expresarse.

Lo que el pasado 17 de diciembre anunciaron los presidentes de Cuba y de los Estados Unidos fue el establecimiento, aún no formalizado, de relaciones diplomáticas entre ambos países. Esas relaciones no habría que restablecerlas si la nación norteña no las hubiera roto, como parte de una hostilidad que ha incluido agresiones armadas y sabotajes, para derrocar a una Revolución que se planteó alcanzar la soberanía nacional plena y, por tanto, erradicar la dominación neocolonial que se le había impuesto al país desde 1898, año de la conocida intervención con que la naciente potencia norteamericana frustró la independencia que el pueblo cubano había probado merecer en su lucha contra la Corona española.

Los años de una ruptura de vínculos diplomáticos no deben favorecer que la vuelta a ellos propicie ignorar que entre relaciones diplomáticas y paz, entre relaciones diplomáticas y respeto a la soberanía de cada nación, pueden mediar y de hecho a menudo median distancias mayúsculas. Basta observar con mínima atención lo que ocurre entre los Estados Unidos y países con los cuales esa nación tiene relaciones diplomáticas. Es, por ejemplo, el caso de Rusia, a la que, si de algo pudiera acusarse, no sería por cierto de estar planeando la creación de una nueva Internacional Comunista. O el de Venezuela, cuyos dignos rumbos bolivarianos están siendo también ahora mismo objeto de sanciones por parte del gobierno de los Estados Unidos, de conocida complicidad con la subversión interna que se afana en desestabilizar al país sudamericano para que nuevamente se entronice allí un régimen dócil a la oligarquía vernácula y, sobre todo, a los intereses imperiales.

Ni de Cuba ni del vecino del Norte puede hablarse apropiadamente sin pensar en los apellidos, adjetivos o epítetos que de hecho les corresponden. La primera es un país que se ha propuesto salvar su proyecto socialista y conservar su soberanía nacional, a la que solo podría renunciar si desertara del camino trazado, cuando menos, desde el 10 de octubre de 1868, abonado por la obra y el pensamiento de José Martí y calzado desde el poder revolucionario por la realidad instaurada a partir del 1 de enero de 1959, tras una nueva etapa de lucha heroica. Por su parte, los Estados Unidos son un poder al cual sería no menos que injusto y descortés retacearle el reconocimiento que se ha ganado como potencia imperialista, con todo lo que ello implica históricamente, hecho sobre hecho. Si vamos a llamarlos “el vecino”, para la nación cubana y para nuestra América en general sería suicida restar peso a la circunstancia de que no ha dejado de ser peligroso y desdeñarnos.

No ha perdido ni un ápice de importancia, sino todo lo contrario, el llamamiento de Martí a conocer las razones ocultas del país que nos invite a unión, y no es ni siquiera eso lo que ofrece hoy a Cuba el gobierno de los Estados Unidos. No ha hecho más, ni menos, que reconocer un dato rotundo: el bloqueo y la hostilidad explícita no han dado el resultado que él aspiraba a conseguir con uno y con otra, y, por tanto, debe cambiar de táctica para lograr sus propósitos, que siguen siendo los mismos. Entre ellos figura que Cuba cambie de rumbo político y se desbarranque por otro en el cual le sea posible someterla a sus designios, como el camino que le fue impuesto de 1898 a 1958.

Entre lo que se le debe apreciar y reconocer a Barack Obama —presidente de la mayor potencia imperialista, no de una Sociedad Filantrópica Internacional—, figura la claridad con que se ha expresado. Si queremos, no digamos desfachatez, sino franqueza; pero no olvidemos que franqueza es el paradero verbal meliorativo adonde ha llegado la asociación conceptual con las prerrogativas de los francos para moverse a su antojo por los territorios galos bajo su dominación.

Suponer generosidad solidaria en el gobierno que —administración tras administración, incluida hasta ahora, por seis años ya, la actual— ha intentado asfixiar por hambre al pueblo cubano, sería un acto de grave ingenuidad, por lo menos. Obama ha dejado palmariamente expresadas sus intenciones, y, si alguien no lo hubiera apreciado así, solo tendría que echar una ojeada a las declaraciones programáticas con que, para no dejar sombra de dudas, la Casa Blanca ha complementado las palabras del mandatario. Tales declaraciones deberían publicarse en Cuba, para que nadie las ignore.

Hay que armarse de paciencia para oír que Cuba estará representada en la próxima Cumbre de las Américas porque el gobierno de los Estados Unidos lo desea para bien de la nación caribeña. Esta asistirá a la cita por libre autodeterminación, y por el reclamo de los países del área, ante los cuales el gobierno estadounidense ha venido quedándose cada vez más aislado, como han reconocido sus más altos voceros, desde el secretario de Estado hasta el presidente. La presencia de Cuba en la Cumbre no será fruto de una política estimulada por los Estados Unidos, sino de un replanteamiento geopolítico, revolucionario, que ha puesto a la región en un camino que no alcanzaron a ver los más claros promotores de la integración en el siglo XIX, dígase Simón Bolívar y José Martí, ni sus continuadores en el XX. CELAC, ALBA, UNASUR, CARICOM y otras evidencias contundentes hablan de esa realidad.

Tampoco idealicemos las posibilidades revolucionarias de nuestra época, minada por una ofensiva ideológica derechista que ha logrado vender como cosa natural las más sórdidas maniobras, por las cuales el pensamiento capitalista pasa como ausencia de ideología, en virtud de concepciones por las que el propio Bolívar y Martí serían hoy considerados terroristas, clasificación que el imperio le ha endilgado de manera criminal a Cuba. Mientras tanto, las agresiones desatadas por los imperialistas y sus aliados, aunque sean guerras y operaciones genocidas, pueden pasar como garantes de la democracia y los derechos humanos, con niñas y niños destripados por bombas “humanitarias”, porque hasta el sentido de este vocablo se ha adulterado en función de tales planes.

Esa es la época en la cual se plantea el inicio de la normalización de las relaciones diplomáticas entre dos países con sistemas políticos y concepciones sociales y culturales diferentes, y, por tanto, con apellidos también distintos. A nadie en su sano juicio debe parecerle mal que esa normalización se ponga en marcha; pero tampoco se debe ignorar la diferencia de intenciones con que se puede promover, o se promueve, desde ambos lados de una contradicción esencial, que no cesará de la noche a la mañana, y que, vista a la luz de la historia, solo podría desparecer por completo si uno de los dos países renunciara al camino que ha seguido hasta hoy. El gobierno de los Estados Unidos no da ningún indicio de querer abandonar el suyo, y tampoco lo da, ni ha de darlo, la Cuba donde una Revolución verdadera vino a defender los ideales de Martí, y a proponerse hacerlos realidad.

Claro que la eliminación del bloqueo puede representar para Cuba un ambiente más propicio para sus planes de lograr un creciente bienestar para el pueblo. Pero son muchas las contradicciones internas en los Estados Unidos, muchos allí los rejuegos y las pugnas en torno al poder, y aún está por verse si el bloqueo se levantará, y, de levantarse, no será para favorecer que Cuba se desarrolle y mantenga su rumbo justiciero. No será para eso que lo deroguen quienes hasta ahora lo han impuesto burlándose de un categórico clamor internacional, que incluye sucesivas y contundentes votaciones contra él en la Asamblea General de la ONU.

El bloqueo también ha aislado a los Estados Unidos, que se ganan la ojeriza incluso de socios que ven cómo sus instituciones bancarias y navieras son multadas, en nombre de leyes inmorales que se imponen sin detenerse ante una extraterritorialidad asimismo inmoral, e ilegal, contraria a los códigos internacionales. Tampoco parece la nación norteña dispuesta a resignarse ante la combinación que apunta a darse entre los replanteos geopolíticos ya aludidos que vienen dándose en nuestra América, y la expansión internacional de los mercados ruso y chino, sobre todo de este último, que tanto se ha colado incluso en el seno de los Estados Unidos.

Debe darse la bienvenida a todo lo que favorezca el normal funcionamiento de las naciones, y el bienestar de los pueblos. Pero no cabe suponer que ese sea el propósito con que, al parecer, empieza a abrirse paso en los Estados Unidos el sentido práctico y de conveniencia, para el propio imperio, que otros voceros suyos han defendido, y que ciertamente pudiera dar mejores resultados concretos para la aspiración de no perder caminos por donde seguir ejerciendo su influencia. A Cuba, a cubanas y cubanos patriotas, no ha de tomarlos por sorpresa ninguna maniobra. Las mismas que el imperio puede verse llevado a poner en práctica, como retomar las relaciones diplomáticas y anunciar el posible cese del bloqueo, serían impensables sin la resistencia con que el pueblo cubano ha defendido su soberanía y su dignidad de 1959 para acá, en una senda iniciada mucho antes.

A la prensa, a la docencia, a los recursos todos de información y formación, en las nuevas circunstancias que parecen advenir les toca un papel aún más inteligente y calador que en tiempos en los cuales todo se haya planteado más en blanco y negro, por el efecto directo de la confrontación sin ambages. Esperemos que a nadie se le ocurra que debemos andar ocultando los apellidos, calificativos o epítetos que corresponda usar en cada caso. Ningún sentido de oportunidad —que puede confundirse con el oportunismo, cuando no con la idiotez— ha de llevarnos a suponer que podemos andar con rodeos cuando se trata de defender nuestra soberanía nacional y la justeza de nuestras ideas, o que es pertinente suplantar con tafetanes “diplomáticos” la claridad meridiana con que debemos defender, sin vacilaciones ni disimulos de ningún tipo, nuestra nación y nuestro proyecto.

Urge igualmente garantizar por nosotros mismos nuestra eficiencia económica, que no es ni ha de ser un fin en sí, sino requisito indispensable para asegurar la felicidad del pueblo. No vaya a ocurrir que la coincidencia, en el tiempo, del deseado logro de esa eficiencia —y de mecanismos y conceptos necesarios en cuanto a política salarial y de precios—, y el posible levantamiento del bloqueo, venga a sembrar en algunos la peregrina idea de que lo alcanzado se deberá a la generosidad del imperio. Mientras este lo sea, no habrá derecho a ingenuidades, como la de creer que ya la lucha ideológica es cosa del pasado.

Tranquiliza en tal sentido, y no causa asombro, el discurso del general de ejército Raúl Castro Ruz en la clausura —con la cual coincidió en el tiempo la graduación escolar mencionada al inicio— de las recientes sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Pero no basta que la vanguardia del país esté clarísima en cuanto a qué está en juego y qué se decide. Es necesario que la claridad siga expandiéndose y profundizándose en la generalidad del pueblo, sin cuyo apoyo, decisivo, no hay obra revolucionaria que valga. Esa es tarea de toda la sociedad, que no es ni debe suponerse homogénea.

Se han publicado 33 comentarios



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  • jesus mendez jiminian dijo:

    Excelente trabajo! Felicito sinceramente desde la Rep. Dominicana al brillante intelectual cubano LUIS TOLEDO SANDE.Mis abrazos desde una Hermana antillana…

  • Luis dijo:

    Toledo.
    Coincido plenamente con su análisis Creo efectivamente, que los que confiamos en este Proyecto social nuestro,debemos estar bien preparados para defenderlo en esta Nueva Etapa,que se avecina

  • Juan José Rabilero Fonseca dijo:

    ¨Un pueblo bien informado jamás será derrotado¨. ¨Ideas claras conservan revoluciones¨. Cumplir con este pensamiento de Fidel es la escencia de todo, lo que todos debemos hacer, no solo la prensa, en el camino hacia el ¨Socialismo Prospero¨ que refiere Raúl. Recordemos lo que tambien dijo Fidel,¨Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos¨. Hasta la Victoria siempre.Venceremos. Juan José

  • sachiel dijo:

    Esclarecedor articulo, de Luis Toledo, sumenlo al comentario de Leandro en el de Frei Betto, y al articulo tambien de hoy “Los dscolocados” de Patricio Montesinos. No es alarmismo ni más de lo mismo, es la realidad objetiva de hoy. He visto a personas en la calle reirse malevolamente y decirse · ahora si viene lo bueno, vamos a ver que justificación pondran ahora sin bloqueo…” en clara alusión a nuestro gobierno, y me doy cuenta que hay”ingenuos” que creen que ya todo pasó, y que seremos neocolonia de nuevo.

    • EL CURIOSO dijo:

      Sachiel. Compadre no se puede estrechar la mano con el puño cerrado, decia Ghandi. Si es cierto k muchas de nuestras ineficiencias la justificamos con el bloqueo. K hubiese sido de Sudafrica , si Mandela no hubiese tenido el don del PERDON.
      tenemos k perdonar y meditar los pasos k vamos a dar , pero sin ser neuroticos. saber llegar , pero sin pasarnos……Menos mal k tu y otros k hay por aca no son asesores del presidente Castro, el sabe lo k tiene k hacer…..

      • Leandro dijo:

        “…la mano de la colonía no dejará a su hora de venírsenos encima, disfrazada con el guante de la república!Y cuidado, cubanos, que hay guantes tan bien imitados que no se diferencian de la mano natural! A todo el que vanga a pedir poder, cubanos, hay que decirle a la luz, donde se vea la mano bien. ¿mano, o guante?. José Martí: “Con todos y para el bien de todos”

      • LYM dijo:

        Dice Obama: “Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses…….Después de todo, estos cincuenta años han demostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de que adoptemos un nuevo enfoque.”
        Mas claro ni el agua, no ha dado resultado en 55 años ese enfoque para que aquí hagamos lo que ellos quieren, entonces vamos a cambiar para poder lograr lo que queremos, por favor es evidente que es seguir en lo mismo pero con otros métodos, es por ello que este artículo está genial para aclararle la mente algunos ingenuos y como ha dicho nuestro héroe Ramón en varias oportunidades ahora hay que ser más astutos con lo que se avecina, por supuesto disfrutaremos de lo bueno que se genere de esto pero con las antenas bien alertas porque va a ser mas de lo mismo y tenemos que cuidar lo conquistado con otros métodos y seguir con nuestros planes de buscar la eficiencia, para no perdernos nosotros mismos.

  • Fernando dijo:

    Debemos defender nuestros ideales hasta la muerte, pero no es un secreto para nadie que nos viene muy bien un respiro de la economía ,a nuestras deprimidas empresas , también nosotros necesitamos la ansiada apertura de Cuba al mundo sin restricciones extraterritoriales, y debemos hacer todo lo posible para lograrlo

  • EST dijo:

    Amigo; tal parece que estuvieras más satisfecho si todo hubiera quedado igual, es verdad que no se puede ir al pozo con tanta sed, pero por favor tampoco con tantos recelos y pensar que la dirección del País pueda ser tan ingenua como para caer en trampas tan elementales. Claro que no se ha resuelto todo ni mucho menos, pero ya hasta el propio bloqueo ha sido herido en varios de los puntos más sensibles de sus fundamentos, con las instrucciones que el presidente Obama ha ordenado a su gobierno.

    A propósito, el papel de Obama no puede tampoco minimizarse y verlo solo como un resultado de las presiones de Latinoamérica. Todas esas presiones en administraciones como las de Bush, Regan, Nixon o como las que surgieran de un muy posible mandato republicano en la próxima, no hubieran rendido absolutamente ningún efecto, se hubieran ca… en ellas, así como en la medición del Papa y Canadá. Para mí tiene una importancia medular entre otras cosas porque ninguno de ellos se hubiera molestado en sentarse con Mujica, Cristina, Lula, etc a hablar de temas cubanos. No nada de eso.

    Ahora nos toca ir resolviendo los temas más prioritarios, si las cuentas estaban bien sacadas debemos resolver el tema de los productos de quimioterapia, la insulina, etc que decíamos que con unas pocas horas de bloqueo se resolvían, el tema de las 5 locomotoras en un día y la autopista nacional en un mes, etc, etc. Y mira una cosa, si el viejo Lázaro ayudó a los cubanos que tanto lo veneran en su día, bueno pues que bienvenido sea el aporte también de Babalú Ayé. Felicitémonos todos por tan buen fin de año..

  • Papá Oso dijo:

    En mi opinion hay que ver esta situacion con buenos ojos, cualquier cambio como si es pequeño bienvenido sea.

  • Alejandro dijo:

    Excelente comentario. Al igual que usted me he tenido que armar de paciencia y ecuanimidad ante tantos comentarios faltos de cordura politica y repletos de ingenuidad.
    Se ha pasado por alto que Obama tomo la decision en las postrimerias del ultimo cuatrenio, cuando el costo politico ante la maquinaria politiquera norteamericana era mucho menor que a comienzos o mediados de su mandato. Igualmente muchos parecen desconocer, por conveniencia o ingenuidad, que nuestros cinco hermanos fueron condenados en un proceso viciado desde sus inicios, y que cada dia que pasaron en las mazmorras norteamericanas constituyo un afrenta a elementales principios del Derecho y la justicia. No nos regalaron nada. Las autoridades norteamericanas hicieron lo que deberian haber hecho hace muchos años.
    Y por ultimo

  • Porahí dijo:

    Excelente artículo, compañero. Es muy reconfortante percibir la claridad de pensamiento con que usted ha expuesto sus ideas. Considero 100 % en sus apreciaciones y le puedo asegurar que con esa misma óptica hace algunos días hemos venido conversando con nuestros compañeros de trabajo. La lucha es más ardua y difícil a partir de ahora, créame, y para eso hay que estar preparados. El imperio no ha dejado, ni dejará tranquila a la Revolución Cubana, pues es la esencia misma de la contradicción a su ambición hegemónica, solo está moviendo sus fichas para lograr lo que hasta ahora le ha sido negado. Estaremos abiertos a unas relaciones respetuosas y recíprocas, pero con el pensamiento lúcido y el cinturón apretado.

  • Alejandro dijo:

    !Felicidades! !Qué se divulgue este artículo por todos los medios de comunicación masiva1

  • petra dijo:

    no creo en la buena voluntad de obama,esta jugada estrategica forma parte de un nuevo plan concebido desde hace mucho para intentar fragmentar aun mas la sociedad y destruirnos finalmente.a cambio de presiones no puede ser el inicio de las relaciones y eso tiene que estar claro,usa no nos necesita para su desarrollo,y por lo mismo buscara
    acabar con nuestro proyecto social de por si ya desvencijado…

  • Misil dijo:

    Excelente comentario, de acuerdo con ud en todo.
    Creo que el acercamiento es bueno al enemigo debemos mejor tenerlo cerca que lejos, los que se alegran de forma malévola con el levantamiento del bloqueo, no quieren a su patria, los EEUU no dejaran de ser el Imperio, como nosotros no dejaremos de ser la Isla Roja, hemos vivido más de 50 años sin Mcdonald, y seguiremos viviendo muchos más, bien lo expresó nuestro General de Ejercito, con nuestro pueblos celebraremos el año 570 de la Revolución

  • ElQbanoLibre dijo:

    Ahora es cuando podermos saber quienes son los firmes de verdad y si la lucha ideológica ha sido eficiente y efectiva solo ha sido bla,bla,bla, pero de los que todos debemos estar claros que como dijo el Che:”al enemigo, ni un tantico asì”, recuerden que el pueblo norteamericano es un pueblo noble, pero, sus gobernantes…ya saben, ahora si se necesita un Partido de acero.

  • REFLEXIVO dijo:

    Llama la atención, que EU, Obama ahora, plantea la normalización de relaciones con Cuba y parece que nos están haciendo favores, porque somos el chiquillo malcriado, rebelde, que hizo cosas contra ellos, que los obligaron a castigarnos. Entre la población, existe todavía, en muchos ya viejos y transmitido malsanamente a jóvenes, que “los americanos” son “lo máximo” y que sin ellos, no podríamos, nunca vivir bien. A pesar de que en EU son millones los pobres, sin siquiera una casa donde vivir, muchos se encandilan con la parte bonita, que es lo que se ve en las películas o que comentan los que dicen que “están muy bien” y eso puede encandilarnos y no dejarnos ver otras realidades. INTELIGENCIA (EN DOIBLE SENTIDO) NOS HACE FALTA. nECESITAMOS PERSPICACIA Y SUSPICACIA, ADEMÁS DE INTELIGENCIA AL NEGOCIAR. QUE TODO SALGA BIEN, ESPERAMOS. NOS HACE FALTA, PERO HEMOS VIVIDO MUCHO TIEMPO SIN E “LA BUENA VOLUNTAD” DEL IMPERIO.

  • PANCRACIO dijo:

    jajaja, Luisito LOS CONGOLESES LO RESUMEN EN UNA SOLA PALABRA ( MANGUNGO) QUE ES LO MISMO QUE: (VIENE EL CUCO).

  • Leyva dijo:

    Por que no lo ponen?
    Segun el articulo los cubanos para demostrar que somos cubanos, tenemos, toda la vida hasta que EU no renuncie al camino que ha seguido hasta hoy , es decir que sea socialista, que cada vez que veamos a un estadounidense y si es uno de sus dirigentes , empresarios, etc, visitando nuestro, pais gritarle ó recordarle sus tantos nombres con sus apellidos , ejemplo YANKI HP, por los medios a la mano, prensa ,etc. Que locura. Menos mal que Raul esta cuerdo y dijo que iría a la cumbre de Panama a hablar con respeto.

    • alexander dijo:

      Leyva, no hace falta gritar cosas. Eso es de mala educación. Lo que sí debemos estar claros es que entre dos ideologías, dos religiones, dos cualesquiera corrientes de pensamiento siempre habrá una confrontación. No necesariamente ofensiva, pero sí tentadora. Usted cree que no van a aparecer doble los que pinten maravillas del sistema capitalista? Hay que preparase sólo para la lucha de ideologías que va a ser mas solapada pero peor en las consecuencias. Estoy de acuerdo cuando el autor de este artículo llama al resto de nosotros a enfrentar esta nueva etapa sin triunfalismos y sobretodo sin pensar que todo se terminó. Como bien dijera Fidel en un discurso al principio de nuestra revolución del 1º de enero del 59: “…Que nadie piense que el camino será mas facil, a partir de ahora quizas sea más dificil”… Piensen que aunque nunca han estado fuera de Cuba, ahora se insertarán en la economía. De mi generación, ninguno se ha enfrentado a esta nueva relación dentro de Cuba, con las características de Cuba social, política, económica y culturalmente. Pero como tambien dicen algunos, sin miedo al futuro, avancemos. Sólo apuntaría… sin ingenuidades, Obama sólo ha dicho que cambiará la estrategia, no los objetivos.

  • Leyva dijo:

    Raul dijo que va a la cumbre de Panama a hablar con respeto, dejando a un lado los apellidos y ofensivos, al fin como buen diplomático y sin dejar de ser firme, No hace falta ser el guapo del barrio.

  • miguelangel dijo:

    Hay mucho miedo en ambas orillas en algunos que se le acabe el privilegio o justificaciones. Pero para la gran mayoria es un gran paso de avance y sin miedo.

  • curiosa dijo:

    De acuerdo con Miguelangel, mucho miedo, demasiado miedo en ambas orillas, cierto. Demasiadas personas viviendo a costilla del estira y encoge.
    En quién no confía el cubano, en Obama o en Raúl.
    Señores, esto está pensado y hablado hace mucho. Qué puede suceder?, que sea un golpe bajo del imperio, pues nada, nuestro partido es sólido y nuestro pueblo también.
    Raúl nos ha demostrado que es hombre de pocas palabras, pero de ideas largas, inteligentes y nada retrógradas.
    Estamos en el siglo XXI

  • Maria Mat dijo:

    Gracias profesor, un escrito aleccionador y oportuno, ante los cantos de sirena de ilusos, es necessário seguir mostrando al Pueblo, la realidad que se avecina y que debemos enfrentar para mantener nuestras conquistas.
    Muchas gracias una vez más.

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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de “Cesto de llamas”, Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/

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