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Actualidad e importancia de la unidad nacional

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¿Por qué es necesario el socialismo como fundamento del desarrollo de la nación? La respuesta a esta interrogante merece un desarrollo para el cual no hay espacio en un artículo, pero sí para apuntar lo esencial: una sociedad dividida por apetencias económicas y por el egoísmo que hagan imposible el consenso corre el grave peligro de terminar por ser absorbida y maniatada por el capitalismo.

La unidad nacional es un concepto que articula diferentes valores y convicciones contenidos en la realidad nacional, que son jurídicos, políticos, ideológicos, éticos, culturales, y que presentan en las estructuras funcionales de la nación diferentes formas específicas de expresión que tienen como centro de gravedad esos valores, los objetivos y las principales motivaciones de las ciudadanía. El fortalecimiento y enriquecimiento de la unidad nacional se fundamentan no solo en las potencialidades y valores de la nación, sino también en el proceso mismo de elaborar el consenso sobre el modelo de futuro.

En el mundo actual signado por enormes y profundas contradicciones y en indiscutible crisis general cabe preguntarse si una nación pequeña como la cubana, con un desarrollo histórico cultural sui géneris, con escasos recursos naturales, puede prescindir para su desarrollo actual y futuro de la cohesión popular alrededor de un proyecto compartido de nación.

Olvidar que el proyecto independiente y soberano de la nación cubana, con todas las características que lega su cultura política, incluyendo en primer lugar la solidaridad y la cooperación en sus dimensiones nacional e internacional, la paz, la justicia social, la equidad, la protección de la naturaleza, el bienestar colectivo, además de otros valores, está constantemente amenazado por la apetencia de las transnacionales y los intereses hegemónicos de las potencias que las prohíjan, sería letal para el desarrollo actual y futuro de la nación.

La unidad de la nación cubana es un logro histórico de los cubanos, el proceso de su emergencia, desarrollo y consolidación ha sido tratado exhaustivamente por estudiosos del tema que coinciden en que corresponde a la revolución triunfante en enero de 1959 su momento más importante de afianzamiento en la sociedad, de su comprensión como expresión de un patriotismo de vocación universal, como convicción profunda de las grandes mayorías, en las que están por derecho incluidos aquellos que no residen en el territorio nacional, pero defienden inequívocamente la soberanía y la independencia de su patria.

Ese desarrollo tiene una necesaria orientación socialista, entendido el socialismo no como un modelo acabado, exhaustivamente pensado previamente, sino como el “socialismo posible” para Cuba, como la construcción de un modelo dinámico de sociedad que avanza con la voluntad de contrarrestar y superar las realidades capitalistas del mundo de hoy, en particular su influencia a lo interior de la sociedad cubana, o sea, dirigido a enfrontar con realismo, inteligencia y basamento científico,  el capitalismo que tenemos fuera y el capitalismo que tenemos dentro. Este proceso complejo y contradictorio se está produciendo en un momento en que el sistema capitalista está en bancarrota y el pensamiento de izquierda y el ideal socialista en sus múltiples y coloridas emergencias está creciendo en el mundo.

Si bien se trata de un modelo dinámico, que debe estar en constante transformación según se obtengan nuevos datos de la realidad y se analicen colectivamente en diferentes niveles interactuantes, hay fundamentos básicos que de no existir significarían el fin del proyecto de nación independiente y soberano: tal es el caso de la unidad nacional, del predominio de la propiedad social, del poder político del pueblo trabajador, de las fórmulas socialistas de distribución del producto social, de la sistemática participación ciudadana en la elaboración del consenso y de la planificación.

¿Por qué es necesario el socialismo como fundamento del desarrollo de la nación? La respuesta a esta interrogante merece un desarrollo para el cual no hay espacio en un artículo, pero sí para apuntar lo esencial: una sociedad dividida por apetencias económicas y por el egoísmo que hagan imposible el consenso alrededor de los intereses compartidos de las grandes mayorías ciudadanas corre el grave peligro de terminar por ser absorbida y maniatada por el capitalismo.

Ello es precisamente lo que fundamenta el socialismo no solo como ideal, como finalidad de la construcción social, sino como único modo de trabajar con resultados provechosos en un proyecto propio de nación con el que se identifiquen esas mayorías y es lo que justifica cultivar un renovado ideal socialista en la sociedad, en particular en las nuevas generaciones.

Obviamente, se trata de fomentar la conciencia acerca de lo decisivo que resultan la soberanía nacional y la independencia en tanto valores ideológicos y éticos, pero vistos no como valores formales, separados de la vida de la sociedad, sino y en especial por su expresión en el conjunto de la normatividad jurídica, del sistema político y de los fundamentos y organización del metabolismo socioeconómico en cuyos espacios y vías se reproduce constantemente el comportamiento de la gente y se consolidan la psicología social y los sistemas de valores.

Por tal razón, la sociedad cubana necesita repensar el modo socialista de vida a tono con las nuevas realidades, pero cuidando ante todo los fundamentos de la unidad nacional, garantía de la posibilidad de mantener y desarrollar un proyecto propio de nación.

Unas palabras sobre el papel de los medios de comunicación social

En la reproducción del concepto de unidad nacional, los medios de comunicación social juegan un papel fundamental, por las potencialidades de su participación en la información, la comunicación, la cultura, la imagen de sociedad, etc.

No hay dudas que el futuro es el de un flujo cada vez más amplio y abierto de la información, pero de cara a la defensa de los valores que cimientan la unidad nacional, no se puede eludir la responsabilidad colectiva en el aseguramiento de una funcionalidad en la comunicación social, fomentando una calidad en la cultura de la sociedad que aproveche todo lo positivo sembrado por décadas de educación socialista y lo proyecte creativamente en las nuevas condiciones. La ideología revolucionaria cubana debe jugar el papel de instrumento para discriminar lo que es bueno, provechoso y útil para la sociedad y lo que la daña y retrasa. De ahí la enorme e insustituible importancia de fomentar la cultura socialista.

La ciudadanía es libre de informarse como lo entienda, es un derecho civil indiscutible, pero sería fatalmente ingenuo pensar que el flujo libre de información en las condiciones actuales de dominio de las transnacionales que responden a los intereses del neoliberalismo, no presenta ningún desafío para los valores de la sociedad cubana y para el proyecto colectivo de nación. Baste señalar la constante desinformación y tergiversación de los acontecimientos, la desvalorización del concepto de soberanía, la homogeneización de hábitos y costumbres según los patrones del capitalismo tardío, por solo mencionar algunos de los más evidentes desafíos.

El enorme flujo de información que hoy llega y seguirá llegando de modo cada vez mayor a toda la ciudadanía, impone a la comunicación social en el país y particularmente a los medios nacionales un desafío que no puede eludir: el que no retroceda nuestra cultura, el de garantizar con su contenido, calidad y oportunidad la preferencia de la sociedad para informarse por estos medios, para interactuar con ellos, con su producción, y a ellos corresponde realizar una labor en la selección y construcción de la información y en la producción de mensajes que los haga atractivos no solo por la forma en que se ofrecen, sino y fundamentalmente por su veracidad, completitud, eficiencia en el tiempo y porque responda a las necesidades informativas y culturales de la gente. Lo anterior requiere que la creatividad sea acompañada por la audacia de directivos y colectivos de los medios, con el necesario espacio para la equivocación y la oportuna rectificación. Vale aquí recordar lo que expresó Rabindranath Tagore acerca de que si se cierran las puertas al error, la verdad también quedará afuera.

Se trata en primer lugar de una información cabal, exhaustiva y sin lagunas, constructiva, culta, acerca de todo lo que le interesa a la ciudadanía de modo directo, para su cotidianidad y para todas sus necesidades informativas, sin dejar de contextualizar siempre los procesos, ya que la nuestra es una sociedad que está ampliando rápidamente sus relaciones económicas, culturales, políticas, y que por tanto estará inevitablemente expuesta a mayores flujos de información que deberá ser capaz de asimilar y aprovechar positivamente, en función de su utilidad para proteger los intereses de su desarrollo, a lo cual naturalmente tiene todo el derecho.

Se han publicado 11 comentarios



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  • José Molina Vidal dijo:

    Sr. Darío Machado Rodríguez;
    Concuerdo con Ud. en cuanto al “socialísmo como fundamento del desarrollo de la nación” cubana. Pero, no veo otro sistema económico-político y social para el mundo todo en que vivimos, que el socialísmo, por la sencilla razón que en éste sistema se verifica la recirculación de la riqueza y me explico:
    La riqueza que se genera en el capitalísmo (riqueza económica que se basa en la acumulación de capital y no en los beneficios en general lpara todos por igual ) va a parar a los bolsillos de los “empresarios o los pudientes y/o los corruptos”. Digo esto porque yo personalmente “veo” un sistema social con sus esferas, a saber: estructura y superestructura; con sus componentes estructurales: política y económía; y ésta última con sus correspondientes medios de producción, fuerzas productivs y relaciones de producción; como un “Gran Muñacón”. Éste gran muñecón se debe desarrollar parejo según corresponda, y al igual que un feto en el vientre de su progenitora cuando le toque debe sesarrollarse de forma, si cabe, parejo o simétrico. Es el caso que tambien la aplicación de los adelantos tecnológicos a la esfera social dentro del sistema capitalísta, están también dañando y perjudicando a los más desfavorecidos.-
    Siempre escuche que cuando aumentara la lproducción de”algo”…nuevo, bajaría el precio del mismo…méntira…los gobiernos aprovecharon para subir los impuestos que dicho sea de paso no emlplearían en casas accequibles para los ciudadanos; sino para llevar a cabo querras de apropiación de sus recursos y ¿por qué no…de conquístas y exterminio? de ésta última modalidad como las que se están llevando a cabo en partes de África…donde por un lado le compramos territorio (no para sembrar ahora), les quitamos su agua fósil…o sencillamente la compramos para el futuro. Volviendo al tema; resulta que ahora el 65% del precio de un carro “0 milla”, o el 75% del precio de la gasolina son immpuestos.
    No vale…continuará…

    • nice dijo:

      …Felicidades Jose, has dicho todo y a la vez nada….es como si supieras de economia y a la misma vez no supieras….como me respondia un amigo mio cada vez que le preguntaba la hora: que hora es?…todas y ninguna….bravo por ti Jose

      • José Molina Vidal dijo:

        Sr. Nice;
        Gracias por su crítica a mi comentario. No obstante si tuviera la amabilidad, desearía que fundamentara su crítica a mi comentario, así aprenderíamos algunos pero, siempre un pero, sobre todo yo que he recibido su crítica, y…a lo mejor me convence .-
        Sencillamente Sr. Nice; a veces es muy, muy dificil argumentar lo que no puede sostenerse. Gracias, Molina

  • José Molina Vidal dijo:

    Es el caso que mi experiencia, mi edad, mi razón por la que tuve que decidir estar donde ya no quiero estar, pero desde nunca, mis realmente escasos estudios sociales, y como dijera álguien que es uno de los hombres mas grandes del siglo pasado; el “tiempo disponible”; y ¿por qué no?, mi periplo y observación de la realidad. El hombfre también tiene que evolucionar. Pero, siempre un pero, el hombre evoluciona con los principios, los principios los impone la sociedad; son realmente emergidos por la sociedad, si estoy equivocado por favor acláreceme, y aquí se manifiesta la unidad y lucha de contrarios. No creo que vayamos a crear ahora una escuela de “Gladiadores”, ni un “Circo Romano”.-
    Pero los valores no se pueden inventar ni imponer, aunque sí se pueden encausar, dirigir. Habrá algunos que no pueden cambiar solo en un país o región, sino de común acuerdo al menos en grandes proporciones de territorio, digo yo. Pero lo que si es cierto que el “Gran Muñecón”, hay que armarlo parejito.-
    En éste sentido veo con cierta pasividad como a nuestro pueblo a nuestra juventud no se les instruye en como realmente funciona este mundo en que vivimos, el papel de los lobbyies, del poderoso lobby, el papel de los realmente ausentes políticos; el supuesto “juego demócratico”, del cual se ufánan en éstos paises, “con que se come lo que menciono” quién realmente manda y como en éste mundo en que vivimos. Perdón y gracias, Molina

  • jaime carreras dijo:

    Coincido con el autor, aunque creo importante hacer algunas precisiones. Es necesario tener una economia que respalde materialmente al socialismo, de modo que este se convierta en un modo de produccion para poder distribuir la riqueza creada. La escasez de todo crea condiciones para el egoismo y no podemos aspirar a que todo el pueblo este de acuerdo en llevar una vida frugal y de multiples privaciones. Se habla mucho de la soberania nacional, pero es imposible afrontar los retos presentes y futuros sin integracion a algun bloque regional econmico y politico y eso entraña una secion de soberania, incluso en algun momento traera cambios importantes en nuestro sistema politico.

    • José Molina Vidal dijo:

      En los cambios de sistemas anteriores, la economía existente hasta ese momento fué puesta a disposición del cambio de sistema. se habla incluso que los grandes banqueros, especificamente los Rothchild (de origen judío), de los cuales nadie habla; y según internet no permiten publicación alguna relativa a ellos, aportaron capital para el cambio al capitalísmo. Supongo que con la revolución industrial en Inglaterra. La clase poderosa economicamente fué la que guió el cambio al capitalísmo y siempre fué así.Cambios dirigidos por las clases dominantes y economicamente poderosas; que desde luego se beneficiaron de ellos. El pueblo, los pueblos se mantenían dirigidos y desde un punto de vista también ganaban algo a su favor.-
      Ahora sucede que el paso del capitalísmo al socialísmo, ni puede ser dirigido por ellos, ni puede ser protagonizado por las masas iletradas. La construcción del socialísmo requiere estudiar al menos las leyes elementales ya enúnciadas por su creador…y …no hay hasta ahora otra opción de sistema y punto. Pero incluso para vislumbrar el socialísmo hay que estudarlo, porque ya no es tan fácil como crear las necesidades para crear los consumidores y la demanda. Ya no es problema de oferta y demanda. Ahora el problema es de satisfacción de las decesidades siempre crecientes de la sociedad.-
      Hay que dejar de una vez por todas las plalabritas de egoísmo, envidia, cielo, infierno y “por ahí pa´lla”, esas son cosas subjetivas. Muchas gracias, Molina
      Retomando el tema. Es muy difici pero no imposible, para un país pobre y sin grandes recursos, poder crear la base económica necesaria para el socialísmo o para disfrutar ya del socialísmo sin sufrimientos para el pueblo, pero en el caso de Cuba si los hubieramos tenido nos hubiera pasado como a Lybia, Irak, etc. continúo; Sufrimientos que se atenúan dándole a la población el máximo de beneficios posibles; como ha hecho Cuba. La riqueza hay que crearla porque los que detentan el poder económico en éste cambio que no los beneficia no la van a poner a la disposición del mismo. En eso estamos y además muchos países del área están trabajando para unirse definitivamente en ese bloque que Ud. dice.-
      El problema no es el bloque; el problema es la ideología que va a regir en la formación y mantenimiento de ese bloque. Si los paises están debidamente avenidos, ninguno va a perder soberanía, por el contrario la va a ganar en la medida en que “el todo” proteja y defienda a cada unosin detrimento de ninguno de los mienbros.-
      Ésta denominada “crisis”, es la Crisis General del Capitalísmo, y el cambio viene quieran o no quieran los poderosos, destruyan lo creado o no los poderosos porque sencillamente es una realidad objetiva. Gracias, Molina

  • Mammoth Orvo dijo:

    Adam Smith escribio “La riqueza de las naciones” por gusto, es un libraco eh?…

  • William B. Rodríguez dijo:

    Saludos sr. (COMPAÑERO) DARÍO.
    Gracias por su artículo y consideraciones. Muy interesantes. Lo menos que puedo decirle
    es que estoy completamente de acuerdo con Usted. Le felicito.
    William.

  • Frank dijo:

    Lo que sí queda muy claro es que el asunto de la unidad nacional es de vida o muerte, no solo para nuestro socialismo, sino para nuestra propia existencia como nación, independientemente de si tuviera o no otro sistema. Para mi no existe duda alguna de que el marxismo no se equivocó, nos equicocamos los hombres que aplicamos el marxismo, y ese sería y de hecho lo es, un tema demasiado complejo y profundo para tratarlo en unas pocas líneas. Gracias a mi colega, profesor Darío.

  • luis dijo:

    La unidad nacional a la que se hace referencia en el articulo debe ser un llamado a partir de una asimilacion por parte del pueblo de esas convicciones y valores y no por imposicion, como lamentablemente ha ocurrido por mas de medio siglo, algo con lo que concuerda incluso un gran numero de amigos de la Revolucion, como Ignacio Ramonet, Eduardo Galeano, etc.

  • blancomeridiano1 dijo:

    es imprescindible el desarrollo estratégico y la visión en perspectiva de las políticas que se implementan. No se le puede achacar al capitalismo potencialidades que no posee. Las proyecciones de crecimiento se sostienen de acuerdo con sus posibilidades en cuanto a la evolución que estas potenciarían en la sociedad y estas son constantes en cuanto a errores y certezas, cuando en la práctica se implementan políticas desconocidas por aquellos que rigen y son regidos por estas en general. Los medios no justifican los medios, ni los medios dejan de ser afectados cuando los fines no han sido tales, porque los errores son consecuencias que nadie logra reducir los sus efectos sin que esto conlleve otros defectos. Las políticas conllevan actos, los actos efectos y los efectos resultados. El capitalismo supone una seguridad que no es tal en el mundo y la realidad, donde todo sucede y ello suscita consecuencias en la acción y contracción de las cosas. En el caso de que el socialismo tenga respuestas a los planteamientos que surgen será un vínculo genuino entre pueblo y realidad. El modo en que el desarrollo tecnológico a impactado en la sociedad ni siquiera ha sido tan beneficioso y efectivo como lo han planeado aquellos que liberados a la suerte de los nuevos tiempos pensaron en que tener conlleva poder.

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Darío Machado Rodríguez

Darío Machado Rodríguez

Licenciado en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Filosóficas. Preside la Cátedra de Periodismo de Investigación y es vicepresidente de la cátedra de Comunicación y Sociedad del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

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