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Ese gigante llamado Muñoz

En este artículo: Antonio Muñoz, Béisbol, Cuba, Deportes
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A Jorge de Armas, que disfrutó aquel jonrón muy a su pesar y de su Marquetti.

Por Roberto Ariel Lamelo

Hay un detalle. Un detalle, que si una historia como esta fuera contada no podría obviarse. Quizás de nada valga decir “el hombre era submarino” porque para quien no conozca de pelota, beisbol, quimbumbia, softball, batos o areíto, el detalle pudiera pasar desapercibido. Incluso, puede perderse en la traducción. “The man was a submarine” ¿Qué coño significa eso? Por eso digo, que este es un detalle que necesita aclararse antes de narrar una historia como esta.  Y es un detalle importante.  Trascendental como la vida misma; porque quizás el cacacacan del NND no sonara igual si uno viera lanzar la pelota por encima del hombro, a tres cuartos, o por el lado del brazo.

Uno no puede mirar las estadísticas así como así. No sirve. Porque hay momentos en la historia en que los hombres se crecen (de hecho esta es una historia sobre un hombre que creció tanto que llegó al cielo), y si uno mira los números de aquel pitcher japonés, sus 5 derrotas sin victoria en la Liga Japonesa entre los años  1981 y 1984, jugando con el Yakult, uno puede pensar que Yukio Takemoto era un pitcher cualquiera, un aprendiz, un imberbe tira bolas; pero estamos hablando de un año después de Japón, años después de la Intercontinental de la Habana. Allí el hombre, ganó 2 y perdió 0. Cuando él era el 3er pitcher en el staff de pitcheo japonés.

Y esta es una historia que no tiene nada que ver con el jonrón que le dio Lourdes Gourriell a Jim Abott en Parma 1988, ni con las cuatro veces que Julio Romero retiró a Barry Bond en aquel juego del Campeonato Mundial, el 28 de octubre de 1984 (par de ponches incluidos). Esta es una historia que tiene que ver con otro jonrón, y es otro el protagonista.

Dicen que Vinent dijo: “Yo lo único que quiero es una carrerita pa´ ganar la mierda esta”. Claro que Bayiyo pudo haberlo dicho así, haciendo uso del vocabulario del idioma cubano, pero cuando la anécdota se contó, se dijo de otra forma, aunque claro, era lo mismo: Lo que Braudilio Vinent necesitaba era una carrera, solo una, para ganar. Pero Braudilio no bateaba y por eso es que fue al dugout a pedirle una carrera a sus compañeros, porque si él, hubiese podido empuñar el bate poco hubiese podido hacer (como tampoco pudieron hacer mucho sus compañeros, mucho más duchos que él bateando), contra aquel pitcher zurdo que iba retirando uno tras uno a los peloteros cubanos.

Dicen que Vinent dijo: “Hagánle una carrera al zurdo este porque si no vamos a estar jugando pelota hasta mañana, porque a mí no me van a hacer ni una”  Y tal vez le hubiesen hecho una carrera al zurdo, pero en el 7mo lo cambiaron y trajeron a un hombre de 6 pies de estatura, nacido el 1ro de agosto de 1956 en Shizouka, y ex alumno de la escuela Shuzenji Kogyo. Un “submarino” (voy a olvidarme de la traducción, pues aquí no pinta nada) que parecía raspar la tierra cuando se inclinaba para lanzar, en franco desafío a las leyes de la gravedad, importándole bien poco Newton y digerida la manzana en su estómago. Y dicen que los cubanos nunca se habían enfrentado a un submarino, que solo lo habían visto en videos y que esta era la carta que traía escondida bajo la manga el mentor japonés.

¿Cómo lo hacía? Aún no lo tengo claro. Dicen que la primera vez que alguien lanzó así, el manager del equipo contrario fue a protestar la violación de las reglas. Pero como toda ley que se respete, las reglas no estaban bien claras – parece -, y en ningún acápite, inciso o recoveco, decía que el pitcher no podía pitchear de la forma en que, por ejemplo, Takemoto lo hacía. Y este es otro detalle que no puede obviarse en la historia, porque cuando el equipo cubano de beisbol, que estaba cansado de darle palos a cuanto pitcher se le plantaba delante, enfrentó por primera vez a un submarino, todo el mundo cogió su trillo y se fue con tres congas para el recuerdo, que hoy sirven como anécdota para sus nietos.

No calentó mucho Takemoto. Apenas unos 10 lanzamientos y le hizo señas al árbitro para que le enviase el primer ridículo mortal al patíbulo. Y dicen que lo vio con el rabillo del ojo, con algo de desprecio, porque apenas dando la espalda al plato, fue que se acercó aquella mole de 1.91 de estatura y 215 libras al cajón de bateo y que a él, al pitcher, le importó bien poco quien era aquel gigantón noble que decía que sí a los árbitros cuando le cantaban los strikes y que nunca protestaba un conteo. Y creo que tampoco le importaba si era el 3er bate “del Cuba” o el 9no, y si tenía o no más de 10 carreras impulsadas y seis jonrones en aquel Mundial, porque él era Yukio Takemoto, el pitcher que lideraba en el torneo las carreras permitidas con menos de una limpia por juego.

Así es como nacen las leyendas: cuando dos titanes se enfrentan.

Dicen que Muñoz le dijo a Pedro Jova: “Cuando venga del campo enciéndeme un cigarro que le voy a dar jonrón al zurdo ese.”

Pero eso fue antes que cambiaran al pitcher, y quizás en la memoria no quede el recuerdo si Jova encendió o no el cigarro, o la marca que era, o si Muñoz se lo fumó o no. Porque al pitcher lo cambiaron, y el cigarro quedó en el olvido, atrapado en la materia etérea de lo que iba a ser y no fue, o consumido hasta lo último, o agradecido que los fósforos no encendieran y perdieran, todos, la cabeza.  Y que Cuso – o Muñoz, o el Gigante, o Nicolás (su segundo nombre), llámele usted como le dé la gana, él no se ofende por eso -, entonces miró más allá de Pedro Jova y le dijo al banco entero: “Párense que voy a decidir esto.”

Uno puede creer mil detalles, o pensar mil detalles, o confiar en mil detalles, sobre todo, en sus propias fuerzas, pero lo que Takemoto nunca supo esa tarde fueron dos cosas:

Una, que Muñoz había nacido en el campo. Y que de la tierra lo sabía todo. Y que en algún momento de su vida infantil y juvenil, vió las papas y los boniatos en el surco, y los granos de café. O algún plantón de caña… en fin, que a Cuso (entiéndase Muñoz, El Gigante del Escambray) le daba lo mismo si se la tirabas con vaselina japonesa a la altura de un perro o si se la arrojabas a la podría con par de escupitajos en la costura porque a él, al Gigante del Escambray, nada que viniese de la tierra le causaba asombro.

Lo otro que Takemoto nunca supo fue, como Muñoz (si quiere dígale Cuso) pudo sacar esos largos brazos al primer lanzamiento que le hizo él, el líder en carreras permitidas en el torneo,… una bola que iba a la modesta velocidad de 140km/h. Pero así fue, y un pueblo de 10 millones de almas se puso de pie mientras las cámaras seguían a la de cuero mientras viajaba, indetenible, hacia el jardín central, y Vinent eufórico gritaba que “ahora sí c…” en fín, decía cosas como esas, adornadas con algunas palabras que los cubanos guardamos para momentos especiales.

Dicen que Yakemoto nunca se recuperó de aquel jonronazo. Y si uno se fija en su carrera posterior al mundial de Japón 1980, Yakemoto, nunca fue ni la sombra de lo que hasta entonces había sido. Es probable que la gente, allá, se haya acostumbrado a ver la bola salir de la tierra, tal como Muñoz no la confundió con una papa, o un hurón con hepatitis, pero tal vez él tampoco sepa, y esta será la tercera cosa que él desconoce, que durante años su imagen salía día tras día en Cuba, de Lunes a Sábado, por el canal TeleRebelde casi a las 7pm, cuando él justamente se levantaba para tomar el desayuno en su casa.  Y claro, uno le agradece a Yakemoto que hubiese lanzado aquella bola casi rozando el suelo, porque quizás el mito del jonrón de Muñoz en 1980 no hubiese tenido el mismo efecto si la hubiese lanzado por encima del brazo, o en curva y no en recta.

Porque solo los grandes, como Muñoz, esperan momentos como ese para subir al parnaso de la inmortalidad.

Claro, muchos dirán que Muñoz era grande, que era bueno, que aquí en USA “hubiese sido…” e incluso, no por gusto, he oído decir que era tan bueno como Reggie Jackson, Willie Stargell, Tany Pérez, Tino Martinez, o lo que es lo mismo, para que la generación actual sepa de que estoy hablando, lo han comparado con Giambi, David Ortiz, Mark Texeira o Albert Pujols, pero hay algo, existe algo que si no se cuenta ahora, esta historia no tendría sentido. Y no tiene que ver con el jonrón, ni con Takemoto, ni con Vinent, y sí con Muñoz, pero no con el Muñoz pelotero sino el otro Muñoz, el de carne y hueso.

Yo no sé cuan queridos puedan ser o hayan sido cualquiera de los otros nombres que yo he mencionado en estos párrafos, lo que sí sé, y varias personas me lo aseguraron, es que hace un año, cuando Muñoz enfermó y lo ingresaron en el Hospital de Cienfuegos, “pasar a verlo” era, al decir de mis colegas periodistas de Cienfuegos, más difícil que pasar a ver al Presidente Obama en la Casa Blanca. Porque fueron tantos y tantos los que fueron a verlo, que Cuso (llámele Usted como le dé la gana) apenas podía dormir entre visita y visita; y lo que es peor, cuando supo, cuando pudo palpar cuanto lo quería su pueblo de Cienfuegos, cuanto lo quería Cuba entera, Cuso empeoró y los médicos mandaron a poner CVP (otra palabra sin traducción) por todos los pasillos del Hospital; y que las medidas eran tan extremas en la Sala de Terapia que apenas lo que entraba y salía de ella, era el aire que intercambiaba el Aire Acondicionado.  Y esos son detalles que no tienen mucho que ver con la historia del jonrón en el Mundial de Japón en 1980, pero son cosas que si uno no las dice quedan, olvidadas, como El Zonzo, y aquella muñeca zurcida que un día le regaló a la niñita tullida, la mayorcita de Román.

Se han publicado 71 comentarios



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  • miguelito dijo:

    Sin dudas un hombre muy sencillo,Humano,amigo. Un gran pelotero y yo diria que el mas temido de todos los bateadores cubanos desde 1959.
    Soy Industrialista 100% pero cada vez que jugabamos con Azucareros o Las Villas y venia al bate Muños todos rezabamos para que no nos diera un palo. Pero la verdad es ,que casi siempre nos lo daba.

  • Kiko dijo:

    Que grande fueron aquellos hombres, jugaban con el corazon en la mano, nunca los atormento el billete. En verdad que los que hoy peinamos canas disfrutamos de aquella pelota.Pusieron a Cuba y a los cubanos en la gloria. Gracias a todos por habernos dado lo mejor de la pelota cubana.

  • Jaguanilebongó dijo:

    No sé si existe la palabreja o si tiene traducción, pero esta crónica le quedó pinguda al joven colega. Lléguenle las felicitaciones de un feliz mortal que cuenta el tesoro de contarse entre los amigos de Cuso, si es que cabe esa palabra para que el Gigante te reconozca en una multitud, te llame por tu nombre y estreche la mano, o sencillamente te devuelva el saludo puño en alto cuando te das cruce con él en la carretera.

  • Francisnet dijo:

    ¡Muy buena crónica de Roberto Ariel! Bien escrita. Me gustó mucho la manera tan inteligente con que reflejó la estampa del Muñoz pelotero y el de carne y hueso. Ese Muñoz del Escambray, de Cienfuegos, Las Villas y de toda Cuba. Ese Gigante que ha quedado para la historia del béisbol de Cuba y del mundo. Disfruté mucho este escrito. ¡Gracia y felicidades!

  • orestes dijo:

    Munoz solo debes cuidarte para que sigas siendo el Gigante del Escambray y el caballeroso pelotero que hoy no existe en nuestra maltrecha pelota nacional

  • El Loco dijo:

    Muy buena semblanza sobre el Gigante del Escambray…Roberto, solo decirle, que no fue en Tokio 1980 donde los jugadores cubanos enfrentaron por primera vez al pitcheo submarino, ya en Nicaragua, 1972 se apareció un tal Hideo Furuya, que lanzaba submarino, también en los años 1973 y 1974, Cuba enfrentó al equipo japonés con varios lanzadores de ese estilo, y en la Copa Intercontinental de 1979 (Habana), Sadao Omachi, la tiraba pegado al piso…..

    • Roberto dijo:

      El Loco: EL FRAGMENTO “Y dicen que los cubanos nunca se habían enfrentado a un submarino, que solo lo habían visto en videos y que esta era la carta que traía escondida bajo la manga el mentor japonés.” SE REFIERE A ¡ESE! EQUIPO DE PELOTA. ESTA IDEA SALE DE DOS ENTREVISTAS (UNA QUE SE LE HIZO A MUÑOZ MISMO, Y OTRA A PEDRO JOVA, Y EN AMBAS ENTREVISTAS ELLOS DICEN LO MISMO: NOSOTROS NUNCA HABIAMOS ENFRENTADO AL PITCHEO SUBMARINO. FIJESE QUE FRAGMENTOS ARRIBA DICE: ” cuando el equipo cubano de beisbol, que estaba cansado de darle palos a cuanto pitcher se le plantaba delante, enfrentó por primera vez a un submarino, todo el mundo cogió su trillo y se fue con tres congas para el recuerdo, que hoy sirven como anécdota para sus nietos.” NO GUARDA ESTRECHA RELACION. FIJESE QUE DICE “UN SUBMARINO” Y NO CON ESTE PITCHER Q APENAS LANZO 2 INNINGS. Le agradezco su atinado y preciso comentario, y quizas hubiese sido meritorio esclarecerlo, QUE YA CON ANTERIORIDAD, ALGUNA VEZ, SE HABIA ENFRENTADO ALGUN EQUIPO CUBA, A UN PITCHER SUBMARINO. Solo que no se especificó bien el texto, pero usted lo ha hecho estupendamente por mi.

  • miguelito dijo:

    Muchos ,en una epoca ,hacian comparaciones entre Muños y Marquetti. Como Industrialista decia que Agustin era mejor.Siempre pensaba en el jonrron contra USA en Nicaragua y en otras oportunidades que fue oportuno al bate.Pero el tiempo fue demostrando que Muños fue superior en todos los apectos del juego que Marquetti y de otros de aquella epoca. El tuvo una larga carrera como jugador y con calidad.Casi hasta el final fue temible.

  • Dany dijo:

    De Muñoz me quedó un desagradable recuerdo cuando le fue encima a Alfredo Paz con un bate.

  • BAYERN dijo:

    ESTE fue monstruo pero KINDELÁN fue mejor muchoooooooooo mejor… con los jonrones de KINDELÁN se me fue el amor por la pelota aunque a veces siento cosquillas…que poco se habla del KINDE mientras que el hr de Gourriel es portada en el NTV uff cosas de la vida..TE QUIERO KINDE…

    • hacker de sombrero blanco dijo:

      BAYERN ME DECEPCIONASTE CON TU COMENTARIO-PERDÓN , PUJO- MUÑOZ NO ERA MEJOR QUE KINDELÁN PERO ME GUSTARÍA SABER LA CANTIDAD DE SERIES NACIONALES DE LOS DOS.NO ERA MEJOR QUE LÁZARO JUNCO Y ME GUSTARÍA SABER NO SOLO LA CANTIDAD DE SERIES NACIONALES, SINO CADA CUANTAS VECES AL BATE DABA UN BAMBINAZO. BUENO BAYERN SI NO ERES TÚ QUIEN PUEDE SACARME DE DUDAS QUE LO DIGA OTRO PORQUE NO SOY DE LA ÉPOCA DE LA MAYORÍA DE UDS.
      HACKER

  • lazaro miranda dijo:

    no soy ningun parbulito y pude ver tanto el juego en que julio romero domino cuatro veces a barry bond, como el jonron de lourdes gourriel. cuando romero retiro a cuatro veces a barry bond, este aun no era barry bond, era un amateur, con talento, pero amateur. y cuando gourriel conecto el jonron en parma, fue despues de una cuchilla del arbitro italiano, que decreto quieto a casanova en primera, cuando lo habian tocado al pasar. los jugadores protestaron, el juego se detuvo un rato por esa razon y despues, gourriel la boto. ademas, es verdad que nuestros peloteros jugaban con el corazon, como afirmo alguien mas arriba, pero jugaban contra amateurs. y no me vengan con que los nuestros tambien eran amateurs. si, lo eran porque no cobraban por jugar, pero tenian como ahora, todas la facilidades habidas y por haber para entrenar, jugar, ir a un lado y a otro sin correr riesgos de que si ausentaban del trabajo lo perdian, o si perdian clases suspendian la universidad.

    • Diego Ernesto dijo:

      Lázaro, amateurs si, porque las preocupaciones de los rivales eran las mismas, ¿o ud. cree que los Barry Bonds, Tino Martínez, Jim Abbot y compañía no estaban en cómodas becas deportivas universitarias y con aspiraciones ciertas de ser drafteados por organizaciones de las mayores?¿O es que eso no es ganarse la vida igualito jugando pelota sin preocupaciones?¿O que cree ud. que hacen los japoneses de las ligas empresariales?¿trabajar de día y entrenar de noche?, amateurs si, porque sencillamente las posibilidades de desarrollo que tenían (y acá entienda topar con un nivel superior) eran las mismas -si no menores-de las que tenían sus rivales. Eran entonces tan amateurs como los otros, y con iguales posibilidades de desarrollo, ¿o es que el Julio Romero que ponchó a Barry Bonds que ud. parace creer un pollito recién salido del cascarón estaba aburrido de enfrentar a Pete Rose y a Reggie Jackson?, al César lo que es del César.

  • Arnaldo Fonseca Garces dijo:

    Muñoz fue una leyenda, como muchos otros en etapas anteriores de nuestro Beisbol, ojala y los actuales reflexionen y sean como aquellos que hicieron historia en eventos internacionales, donde se entregaban de cuerpo y alma al deporte revolucionario.

  • Angel Pavia dijo:

    Interesante articulo , un ejemplo de la grandeza de ese gran pelotero que fue Antonio Muñoz , un gran patriota , un gran cubano , un gran hombre , un ej a imitar por los peloteros de hoy , yo personalmente disfrutaba de verlo jugar , hace poco estuve en Cienfuegos de vacaciones y lo vi muy cerca de mi , abordaba su auto , me hubiera gustado saludarlo y hacerme una foto con el , pero la timides se apodero de mi .

  • Industrial dijo:

    Excelente el articulo,honor a quien lo merece,aquellos peloteros a pesar de muchos no tener un titulo de licenciados en cultura fisica,eran personas muy educadas,caballerosos,no digo nu hubiese en su momento un caldeo de animos,una sobretension,rivalidad,pero al final eran amigos,y cuando se trataba del equipo nacional,CUIDAO!!!,pero aquellos peloteros recibieron formacion de viejos jugadores profesional,con mucho oficio y mucha maña,dominantes de lis secretos del diamante,lamentablemente mucho ha llovido de alla a aqui y las cosas hoy andan por otro rumbo,solo desearle mucha SALUD A MUÑOZ,y las gracias a el y toda es pleyade de peloteros que hicieron las delicias para el respetable; en otro orden de cosas,una pregunta si alguien la conoce,aun se lanza “submarino” en el beisbol japones???,los ultimos llegados a GL ninguno lo es,Darvish,Tanaka” la ultima joya” japonesa,jugador de NYY,lanza por encima de las 92-94,sostenidas y se dice tiene la mejor “splitter” del mundo,como han avanzado esta gente,recuerdo los topes con ellos,jardineros sin brazo,bajitos,poco corpulentos,chocadores de bola( algo que aun conservan),rapidos,hoy muchos tienen buen somatotipo,suman poder,en fin un beisbol que fue in crecendo,al que nosotros asesoramos,dominamos y del que hoy tenemos mucho que aprender.

    • Nemesio dijo:

      Amigo, los peloteros bajitos y de poco brazo que usted veía en aquella época eran de la liga industrial o universitarios japoneses. Nosotros nunca enfrentamos en torneo oficial a los verdaderos clubes profesionales de las grandes ligas japonesas.
      A los topes que en algún momento se organizaron no se les dió mucha cobertura(y sin saber los detalles de si jugaron sus peloteros estrellas o no), pero recuerdo que el equipo nacional ganaba y perdía con estos clubes.
      Cuando hace unos años nos visitó el club Chunichi Dragons, los que vinieron no eran sus mejores peloteros. Creo que no ganaron ni un solo juego de los celebrados.

  • Dr. Misael Salvador dijo:

    Un hombre que pasó parte importante de su vida en el entorno del deporte cuenta sus recuerdos desde de niño jugaba el beisbol en los pequemos terrenos entre los cañaverales y haciendas de la época. Su personalidad era de un recio temple deportivo y de vigorosa expresión honesta en el ambiente cubano. Nadie que conociera a Antonio Muñoz ex pelotero cubano apodado por la afición como El Gigante del Escambray, si no fuera jugando su posición de primera base en equipos municipales, provinciales, y nacionales de Cuba. Es inmensa la riqueza espiritual en aquella vasta personalidad. Su vida sencilla y honesta, su acción próvida en beneficio de los humildes y en aporte de elocuencia por la exaltación populista. Dejó unos record profuso, plena de interés colectivo. No vivió apegado a los rudos convencionalismos ni a las torpes ambiciones. En la judicatura nacional, en la vida social, fue sereno, comprensivo, humano. Es un hombre justo y protestaba ante la presencia de la injusticia, ridiculizaba a sus autores, cómplices o encubridores, cómo él les llamaba y en ello, sí era terrible, porque no se detiene ante el sarcasmo. Tiene cualidades personales inconfundibles, espigador de todas las sensibilidades humanas, tolerante y comprensivo, amable y justo, muy tierno en los afectos.

  • Dr. Misael Salvador dijo:

    Un hombre que pasó parte importante de su vida en el entorno del deporte, cuenta sus recuerdos desde niño jugaba el beisbol en los pequemos terrenos entre los cañaverales y haciendas de la época. Su personalidad era de un recio temple deportivo y de vigorosa expresión honesta en el ambiente cubano. Nadie que conociera a Antonio Muñoz ex pelotero cubano apodado por la afición como El Gigante del Escambray, si no fuera jugando su posición de primera base en equipos municipales, provinciales, y nacionales de Cuba. Es inmensa la riqueza espiritual en aquella vasta personalidad. Su vida sencilla y honesta, su acción próvida en beneficio de los humildes y en aporte de elocuencia por la exaltación populista. Dejó unos record profuso, plena de interés colectivo. No vivió apegado a los rudos convencionalismos ni a las torpes ambiciones. En la judicatura nacional, en la vida social, fue sereno, comprensivo, humano. Es un hombre justo y protestaba ante la presencia de la injusticia, ridiculizaba a sus autores, cómplices o encubridores, cómo él les llamaba y en ello, sí era terrible, porque no se detiene ante el sarcasmo. Tiene cualidades personales inconfundibles, espigador de todas las sensibilidades humanas, tolerante y comprensivo, amable y justo, muy tierno en los afectos.

  • Jerlys83 dijo:

    Tengo 30 años y del primer pelotero ke escuché hablar con orgullo y admiracion por parte de mi padre y abuelo fue de Muñoz. Cosas como esa a esa pequeña edad no se olvidan nunca.

  • Dr. Misael Salvador dijo:

    Un hombre que pasó parte importante de su vida en el entorno del deporte, cuentan sus recuerdos que desde niño jugaba el beisbol en los pequemos terrenos entre los cañaverales y haciendas de la época. Su personalidad era de un recio temple deportivo y de vigorosa expresión honesta en el ambiente cubano. Nadie que conociera a Antonio Muñoz ex pelotero cubano apodado por la afición como El Gigante del Escambray, si no fuera jugando su posición de primera base en equipos municipales, provinciales, y nacionales de Cuba. Es inmensa la riqueza espiritual en aquella vasta personalidad. Su vida sencilla y honesta, su acción próvida en beneficio de los humildes y en aporte de elocuencia por la exaltación populista. Dejó unos record profuso, plena de interés colectivo. No vivió apegado a los rudos convencionalismos ni a las torpes ambiciones. En la judicatura nacional, en la vida social, fue sereno, comprensivo, humano. Es un hombre justo y protestaba ante la presencia de la injusticia, ridiculizaba a sus autores, cómplices o encubridores, cómo él les llamaba y en ello, sí era terrible, porque no se detiene ante el sarcasmo. Tiene cualidades personales inconfundibles, espigador de todas las sensibilidades humanas, tolerante y comprensivo, amable y justo, muy tierno en los afectos.

  • Miguel E dijo:

    Hace poco Muñoz volvió a dar otro jonrón, esta vez a los que lo querían ridiculizar en Miami cuando lo invitaron al famoso juego de la ¨estrellas¨y sabiendo ya lo que pasaría prefirió quedarse tranquilamente en su casa para no tener que volver a conectarle al submarino con el bate en la mano pero esta vez con golpes en la carne y los huesos.

  • Ramòn Garcìa dijo:

    Castro, Muñoz, Pacheco, Germán, Linares, Fernando Sánchez, Mesa, Casanova, Vinent, Tati Valdés y Kindelán; los mejores de la pelota cubana desde 1960.
    Son estadística y mucho más.
    Un saludo

    • César Cadalso dijo:

      yo te cambio a castro por pestano, a fernando por lourdes y a vinent por valle. saludos.

  • san dijo:

    Con Muñoz, quien, como,cuando y donde se puede hacer una tremenda pelicula sobre el BEISBOL cubano.

    sanin

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