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Chile: La hora de la verdad para Bachelet

En este artículo: Chile, Michelle Bachelet
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Michelle-Bachelet-escuela-Santiago-ReutersUn importante paso dio la candidata por el Pacto Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, hacia un eventual segundo mandato suyo, al imponerse a su contrincante de la derecha pinochetista, Evelyn Matthei, en las elecciones generales celebradas el pasado domingo en Chile, en las cuales no logró los suficientes votos para triunfar en primera vuelta.

A juicio de analistas, el fantasma del abstencionismo en la consulta popular, alrededor de un 50 por ciento, fue el mayor adversario de la exmandataria socialista chilena, quien el venidero 15 de diciembre tendrá que volverse a ver la cara con Matthei.

Bachelet tuvo a su favor el 46,67 por ciento de los sufragios emitidos, menos del 50 por ciento más uno de los votos necesarios para una victoria, mientras su contendiente principal un 25 por ciento, motivo por el que se escenificará la segunda vuelta.

Para los mismos expertos, la aspirante por el pacto “izquierdista”, que ya obtuvo mayoría simple en el Congreso y Senado chilenos, tiene indudables posibilidades de sentarse nuevamente en la silla presidencial tras la próxima contienda de diciembre.

Sin embargo, coinciden en que la hora de la verdad para Bachelet llegará luego de su posible ascenso al poder, cuando entonces le corresponda intentar curar a Chile de la enfermedad endémica pinochetista que agobia a ese país latinoamericano desde la sangrienta dictadura del general Augusto Pinochet, quien protagonizó el golpe de Estado contra Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

Esa plaga maligna persiste hasta hoy en las estructuras e instituciones de esa nación sudamericana, motivo por el que es imprescindible una reforma de la Constitución, promesa hecha por la representante socialista, pero que no le será fácil materializar ante la oposición de los herederos de Pinochet.

Bachelet también tendrá como reto interno transformar los sectores de la educación y la salud, privatizados por el pinochetismo, y solucionar otros serios problemas sociales y de los sectores obreros más desposeídos, además de realizar una reforma tributaria, y terminar con la exclusión y represión contra los Mapuches, comunidad indígena avasallada por la extrema derecha chilena.

En política exterior, otro gran desafío será el viejo diferendo marítimo entre Bolivia y Chile, que data desde 1880, y que no ha sido resuelto por la continua negativa de las autoridades de Santiago a que el Estado vecino tenga acceso al Océano Pacifico.

Precisamente este año el gobierno del presidente Evo Morales presentó ante el Tribunal Internacional de La Haya una demanda contra el saliente régimen de Sebastián Piñera para pretender hacer realidad el anhelado sueño de varias generaciones de bolivianos de tener el derecho soberano de una salida al mar.

Un regreso de Bachelet al Palacio de La Moneda le pondrá ante sí la compleja tarea de transformar un país con profundas divergencias, en el que las huellas de Pinochet persisten junto a los reclamos de una nueva generación que aspira a un Chile diferente, buen vecino, e incorporado a los aires de cambios y unidad que soplan actualmente en América Latina y el Caribe.

Los hechos en lo adelante dirán la última palabra.

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • paul dassori dijo:

    La candidata de la “Nueva Mayoría” es un accidente en la baja aprobación “ciudadana” de los partidos políticos y políticos que acoge esa coalición. El 46,67% de las preferencias y su inminente triunfo en segunda vuelta, responden a un fenómeno particular que se agota con sus 4 años de mandato.

    La actual edificación neoliberal está resquebrajada y ningún parche bacheletista lo podrá mantener en pié. La gran popularidad de Michelle Bachelet no son trasmisibles a las crisis de legitimidad de la democracia neoliberal y los partidos políticos que la sostienen.

    Aunque venga con paquetes y medidas “progresistas”, que en nada cuestionan estructuralmente el actual modelo imperante, no habrá duda que su gestión estará enmarcada dentro de su política de cooptación de los movimientos sociales, la criminalización de la protesta popular y de continuidad en la profundización del modelo neoliberal.

    La sociedad chilena debe entender que Michelle Bachelet es tan enemiga de los intereses populares como el mismo presidente Piñera. Develar eso, es una gran tarea que debemos emprender. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177017

  • fernando lopez dijo:

    Es evidente que el abstencionismo es la sombra que somete y castiga a contendientes. En particular a mi pareceme que la ausencia de electores a las urnas, demuestra una falta importante de confianza entre votantes y de hecho una muestra de que no tienen confianza en ninguno de lo dos candidatos principales y los otros que concurrieron a las urnas con menos posibilidades.

    La Bachelet, dado el caso que ganara las elecciones tienen ante si fuertes compromisos que debera asumir y dar solucion, Ya resenados por el propio periodista.

    No se si a la larga desarrollara un efectivo proceso contra todos los represores que llenaron a ese pais de lutos durante toda la etapa de Pinochet.

    NO creo que de solucion a los diferendos territoriales, pues hay demasiados intereses economicos y los politicos de antano.

  • rose dijo:

    El triunfo de Bachelet es un triunfo del orden social en Chile, cuando se demuestra que ideas opuestas permiten verdaderamente a las masas votantes un punto a escoger………..hay otros paises donde las “masas” no son sino plebe educada como horda de ovejas……no os preoccupies por Chile, el pueblo chileno es inteligente, y sabra escoger su rumbo inmediato

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Patricio Montesinos

Patricio Montesinos

Periodista español residente en La Paz, Bolivia. Es corresponsal de Cubadebate.

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