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Filosofías del download

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Por Rafael Cippolini

Los activistas del colectivo Anonymous ya planean su propia versión de plataforma de descargas online.

Los activistas del colectivo Anonymous ya planean su propia versión de plataforma de descargas online.

Para empezar, lo que todos sabemos: el jueves 19 de enero, la sincronía, el efecto mariposa, el azar o el impecable sentido de oportunidad de intereses diversos lograron que la captura de Kim Schmitz alias Dotcom, sucediera tan solo un día después del masivísimo blackout en protesta por los proyectos de las leyes SOPA y PIPA, impulsadas por Lamar Smith, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Los cargos contra Dotcom, empresario y pirata informático alemán de casi 38 años, fundador del sitio web Megaupload, fueron los de crimen organizado, blanqueo de dinero y violación de la ley de los derechos de propiedad intelectual. A partir de entonces, se hizo cada vez más notorio un fantasma que sobrevuela internet desde hace tiempo. Para unos pocos, lo que presenciamos es el principio del fin de una era dorada de experimentación y circulación anárquica de todo tipo de bienes culturales en formato digital, mientras que nos aprontamos al espectáculo de un futuro de millones de usuarios condenados únicamente a consumir. Sin embargo, simultáneamente, crece más y más la épica de la desestimación: para la inmensa mayoría, la libertad de contenidos en la web es tanto ideológica como tecnológicamente irreversible.

Lejos de paralizar, los acontecimientos disparan todo tipo de noticias: nos enteramos que los hacktivistas de Anonymous planean su propia versión de plataforma de descargas on line (bautizada Anonyupload) -aunque hay quienes desmienten esta versión-, como también supimos que la compañía de Schmitz se aprontaba para presentar al mundo Megakey, un sitio comercial de música que obviando a las discográficas hubiera llevado al definitivo final de éstas. Asimismo tomamos nota que la empresa valenciana Bionic Thumbs acaba de desarrollar MegaUp: Upload if you can!, un videojuego paródico sobre los hechos de público conocimiento. La lista es muy extensa. Tan lejos de detenerse, la cultura digital sigue dando pruebas del poder de su viralidad, mientras se multiplica y reinventa.

Pero ¿de qué tipo de cultura digital hablamos? Si SOPA y PIPA solo son una cortina de humo o una desafortunada expresión de deseo, y el arresto de Herr Dotcom una estrategia de impacto mediático, ¿qué es lo que realmente se pone en juego en las filosofías del intercambio en la era web? ¿Una nueva querella de antiguos contra modernos, de apocalípticos versus integrados, dos visiones de lo que debe ser la red y las visiones del mundo que la transitan? ¿Sólo dos? Contemporáneamente, al describir su proyecto Sincita, el artista rosarino Fabrizio Caiazza nos dice desde su sitio web: "Internet no cambió nuestra manera de ver y entender el mundo. Internet ES nuestra manera de ver y entender el mundo, nuestro modo de consumir y relacionarnos, aun con los sitios de descarga cancelados, aún con las computadoras apagadas". Hace muy poco, las autoridades suecas aprobaron una religión conocida como Kopimism, impulsada por devotos que consideran que compartir archivos (File Sharing) es un acto sagrado (ver nota adjunta). Revisemos un poco más detenidamente. ¿Qué tan profundos y definitivos son los cambios? ¿De cuántos modos nos afectan -digitalmente o en nuestro estado unplugged- estas transformaciones?

Hace poco más de una década, el nombre de Shawn Fanning inundaba los medios tanto como hoy lo hace el de Schmitz. Fueron algo más de 15 minutos de fama. Resumamos: en junio de 1999, un nerd de Massachusetts de entonces apenas 19 años, daba a conocer al mundo su polémico proyecto que marcaría un antes y un después en la circulación masiva de música: se llamó Napster. Este servicio de distribución de archivos en formato MP3, bueno es recordarlo, tuvo un mentor: John Fanning, tío de Shawn. No sólo le regaló su primera computadora Apple, sino que también se de-sempeñó como primer presidente de la firma y recolector de inversores. El crecimiento de la empresa fue meteórico y se convirtió en una bomba durante el año 2000: la banda heavy Metallica demandó a Napster en abril y el joven Shawn fue tapa de la revista Time en octubre. Seguía pregonando que todo había comenzado cuando se propuso compartir con sus amigos su colección de música en MP3 a partir de un sistema de acceso simple y efectivo. Cuando en junio del mismo año la RIAA (Recording Industry Association of America) bloquea judicialmente muchas de las descargas, Napster acababa de recibir una inversión de 15 millones de dólares. Al año ya tenía más de 25 millones de usuarios.

Repito lo que ya escribí en mi blog Cippodromo, hace más de dos años. ¿Qué queremos decir cuando nos referimos a descargar contenidos? Otra vez invertimos los términos: no estamos hablando de la fragilidad de lo que llamamos derechos de autor (o no sólo de eso), sino, antes que nada, de la mutación de un concepto de industria. Una filosofía diferencial de la administración de la información.

La proliferación de las tecnologías digitales modificó culturalmente el modo en que las industrias se conciben a sí mismas. En realidad, es la relación de la creación (de los artistas) con las industrias la que ingresó hace tiempo en una nueva dimensión.

En lo que se refiere a las artes, podríamos iniciar la pesquisa desde la perspectiva de las diversas conductas de artista: en principio, aquellos que adhieren a una concepción de la industria que es propia de los siglos XIX y XX y aquellos que apuestan a los imparables cambios del siglo XXI. Por supuesto, estas dos conductas tienen múltiples matices, pero en definitiva todo artista adhiere a un concepto de industria. Walter Benjamin se preguntaba por el aura. Es el concepto de valor el que una vez más se pone en juego. Y no me refiero únicamente al valor económico.

Regresemos a la historia de Napster. En septiembre de 2001, luego de una furiosa presión por parte de las discográficas, que seguimos capítulo a capítulo como si se tratara de una telenovela, el servicio deja de funcionar. Después de unos años fuera de la vida pública, Fanning regresó en 2005 con una nueva propuesta, Snocap, un servicio que ideológicamente es el absoluto contrario de Napster. Contratado inmediatamente por Universal, Sony-BMG, EMI y Warner Music, su tarea fue centralizar licencias y poder cobrar de este modo por las descargas de las canciones. Su respuesta fue contundente: nada más que un cambio en el modelo de negocios.

Sin embargo, la transformación de esa nueva mentalidad industrial que ayudó a alimentar no retrocedió. Todo lo contrario.

¿Será que Fanning olvidó su impulso inicial, el de compartir archivos? ¿Acaso siempre deben resultar antagónicos los intereses del empresario y del usuario? ¿Por qué no auscultarlo como un giro antropológico? No sólo el cuento de una serie de aplicaciones P2P (Peer-to peer, o entre pares, de Napster a Audiogalaxy a eMule, y más tarde de servicios de alojamiento de archivos Megaupload, Mediafire, RapidShare o GigaSize) sino de un giro cultural donde los usuarios vamos desarrollando otro tipo de necesidades.

Escribí más arriba que cada artista adhiere con su conducta a un concepto de industria. En febrero de 2008, unos meses después de que Radiohead permitiera la descarga gratuita de su álbum In Rainbows desde su website y por un tiempo limitado, 40 artistas de latitudes diferentes (de Andrés Calamaro a Lily Alen, de Skay Beillison y Hernán Cattaneo a Wayne Coyne de Flaming Lips) respondieron en Rolling Stone edición argentina a preguntas como "¿los grandes sellos se adaptarán a la nueva etapa? ¿Hay más o menos oportunidades para las nuevas bandas? ¿la tecnología nos acercará a una música mejor?". Hubo respuestas para todos los gustos. Desde aquellos que coincidían ampliamente con el gesto de Metallica hasta quienes admitían descargar música de la web.

Lo sabemos: los tecnófobos no son aquellos que denostan toda tecnología, sino por el contrario, aquellos nostálgicos que prefieren una tecnología anterior. Y no existe tecnología que no esté fundada en un uso específico y en una mentalidad de uso.

Es indudable que, en el mundo digital, la labor ideológica y de difusión de los defensores tanto del software libre como del código abierto (Richard Stallman, John Maddog Hall, Eric Raymond, etc.) va dejando su impronta en una psicología epocal, aún en el caso de que jamás se haya oído hablar de ellos. En la misma dirección sigue resultando capital el ensayo Crímenes de la razón. El fin de la mentalidad científica del físico estadounidense -y Premio Nobel- Robert B. Laughlin, quien señala que la Era de la Información bien podría denominarse Era de la Amnesia, debido a la demoledora disminución del acceso público a conocimientos que deberían no poseer copyright.

Nunca deberíamos olvidar que el usuario es la pieza clave de cualquier industria. Su motor. Así como existe una diferencia nada sutil entre quien intercambia información y el que lucra comercializando bienes ajenos. Muy distinto es disponibilizar que lucrar. Son los usuarios los que disponibilizan material audiovisual en un sitio como Youtube. Lo comparten con otros usuarios. Bajo el pretexto de combatir la piratería, los proyectos de ley SOPA y PIPA arremeten contra todo lo que puede convertirse en una amenaza. Es algo tan ridículo como argumentar la necesidad de clausurar las bibliotecas o las librerías de usado para salvar, si esto fuera necesario, a la industria editorial. Es cierto, la figura del pirata (la vedette de toda esta trama) es tanto una creación de la industria como lo es la figura del Capitán Jack Sparrow.

Los desarrolladores de plataformas de intercambio invariablemente comienzan como usuarios. Y lo siguen siendo de muchas maneras.

Como sea, quiero concluir con una cita que no es otra cosa que una paráfrasis del clásico La Catedral y el Bazar, de Eric Raymond: "Es posible que a largo plazo triunfe la cultura del intercambio libre. No porque esta circulación sea moralmente correcta o porque la rentabilidad económica sea moralmente incorrecta, sino simplemente porque el mundo comercial no puede ganar una carrera de armamentos evolutiva a las comunidades de intercambio libre, que pueden disponer de muchísimo más tiempo cualificado y muchísimos más actores que cualquier compañía".

(Tomado de Revista Ñ)

Se han publicado 10 comentarios



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  • pepe dijo:

    jodie.... la descarga de los capítulos de Supernatural y Espartaco.....

  • raul dijo:

    ñññooooo que rico.... poder descargar las últimas versiones de todos los softwares que quiera..... eso serìa como vivir en el paradiso....
    solo me faltaría que "cable" que me lo permitiera.

  • Adrianos dijo:

    Grande y cruenta serala lucha que tendremos que librar contra sistemas de mercado, modelos sociales y otras cosas para lograr esa libertad que hoy por hoy deberia ser un derecho de todo ciudadano.

  • zatam dijo:

    Gracias por compartir este buen artículo.

    Poco a poco la sociedad comienza a familiarizarse con el uso de las nuevas tecnologías, junto a ese proceso de adopción camina también, lentamente, su conceptualización. Nuestra percepción sobre estos fenómenos se hace más fina. Entendemos cada vez mejor sus consecuencias inmediatas a la vez que vemos cómo más y más elementos de la vida social e individual pasan a depender inevitablemente de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Es el futuro a la vista.

    Tengo la impresión que hasta ahora buena parte de las miradas críticas, siguen bastante teñidas por prejuicios o desinformación.

    No es menos cierto que "la red" ha extendido un saludable y peligroso volumen de ingenuidad. Ha ayudado a despertar rebeldías adormecidas, expectativas o al menos ha abierto dudas en torno al tupido "no future" que caracterizó a buena parte de las juventudes urbanas en el último cuarto del siglo pasado.
    Cómo mínimo, nadie negaría su influencia.

    Los primeros actos de rebeldía hacker conocidos, tuvieron como "víctimas" a íconos del poder establecido, el FBI, el Pentágono, grandes bancos... Sin embargo más de veinte años después "hacker" (y pirata informático!) son figuras de clarísima connotación negativa en la sociedad.

    Ahora existen algunas preguntas interesantes que me gustaría relacionar con estos fenómenos.

    Retrocedamos doce años. Una empresa de la industria del software es el bien de mayor valor jamás conocido[1]. Ha desplazado de los primeros puestos a empresas con más de 100 años en el mercado.

    ¿Cuál es ha sido la piedra de toque que le ha permitido lograr en 15 años lo que a otros les llevó 100 años?

    Por esos años también crecía el impulso a los NAFTA, TCLs y otros impulsos coincidentes en un punto: "propiedad intelectual". Los países que quisieran ser "agraciados con semejantes ventajas" debían modernizar su legislación adecuándola a las nuevas realidades tecnológicas, mejorando todo aquello que ayudara a la buena convivencia entre las partes, que contribuyera a garantizar el respeto a los derechos de propiedad intelectual y blah, blah... Para muestra un botón: ver CAP. 17 del TLC Chile-Usa (obviamente, está en todos los TLCs)

    Texto Completo (español):
    http://www.direcon.gob.cl/sites/rc.direcon.cl/files/bibliotecas/EU_Texto_TN_0104.pdf

    Sólo Cap.17 (inglés):
    http://www.ustr.gov/sites/default/files/uploads/agreements/fta/chile/asset_upload_file912_4011.pdf

    ¿Cuál es el origen del enorme interés de los EEUU en éste punto?

    Creo que no sería una pérdida de tiempo intentar alguna respuesta a éstas preguntas.

    Consideremos la enorme capacidad de generar ganancias que puede haber detrás de éstos bienes intangibles, inmateriales.

    Digamos que un país A produce carne, lana, leche, cereales. El otro país B produce software, entretenimiento o artes digitalizables, conocimiento.

    No hay ninguna ley natural que impida a B quedarse con toda la riqueza que A produzca. Un litro de leche es eso, un litro de leche. Un bien económico finito. Una licencia de software no es un recurso finito, puedo otorgar cuantas quiera... ¿es un bien económico?

    La definición clásica de bien económico exige que el recurso sea finito, es su característica necesaria.

    Una buena parte de las legislaciones sobre "propiedad intelectual" (expresión casi contra-natura ¿no?) sólo existe para dar artificialmente la calidad de "bien económico" a elementos que no lo son.

    Finito contra infinito... álgebra elemental. Se van a quedar con el planeta.

    Ahora, si éstos razonamientos no esconden trampas, creo que hay posibilidades de revisar el significado de la SOPA, la PIPA y el ACTA. No sólo se necesitan leyes para poder vender la misma cosa una y otra vez, con su único e inicial coste de producción, cómo una película o un programa de computadora. (descontado el irrisorio costo de cada copia)

    Para lograr que las "masas globales" aceptemos o por lo menos discutamos la legitimidad de éstos procedimientos, también se necesita buenas dosis de veneno ideológico. Y ese es el papel de las campañas contra la "piratería" (maliciosamente así llamada), ese es el rol que vienen a jugar estas iniciativas del congreso de los EEUU y el departamento de estado.

    El ataque brutal de los medios hace años que está en marcha: copiar es robo, compartir es criminal. Sí, también desean y necesitan criminalizar la solidaridad social.

    Sopa envenenada con efecto residual: el control, represión y censura. La internet no fue concebida para ser regida desde un comando central sino lo contrario, por la misma razón es bastante difícil de controlar. Creo que abundan casos que lo demuestran y no son precisamente aislados. El show mediático de las detenciones, carteles y agentes del FBI por doquier, hombres armados a guerra, penas de decenas de años de cárcel...

    Ok, coincido en que es ingenuo pensar que la internet ha desencadenado procesos liberadores irreversibles. Tanto cómo pensar que éstas leyes, campañas y políticas sólo buscan legalizar un control que ya ejercen.

    Estas son ideas que circulan hace algunos años por la red. El debate recién está comenzando.

    [1] La empresa en cuestión ya no es la número 1 en wall street, hace rato que advirtieron la obscenidad de esa situación.

  • juanAntonio dijo:

    Que gran cagada la del FBI y la Whitehouse, o BrownHouse.

  • guije dijo:

    jeje...tremendo cable te vas a comer ..ponte a esperar

  • Druix dijo:

    Gracias por el tema. Muy importante para TODOS los usuarios de las nuevas tecnologias (que ya no son tan nuevas).

    Ultimamente el "copyright", ha dejado de servir a verdaderos autores, para convertirse en un riquisimo medio de lucro. Es un negocio redondo, pensemos: grabas un disco y tienes interminables copias digitales que te costaron $ 0. Luego las distribuyes y cobras $ _ _ _ _._ _ incontables veces, tentador no?
    El asunto es el siguiente, Internet viene dando al traste a esa forma de negocio. Por supuesto esto molesta a un sector muy rico y con mucho en juego, sus bolsillos hinchados.

    Estoy convencido que lo que estamos presenciando es el incio de una actitud, que lamentablemente, veremos mas repetidamente durante los proximos tiempos. Algo asi como un animal ahogandose y dando zarpazos a diestra y sinestra, muy peligroso y con mucho en juego.

  • Jose Fernández dijo:

    Muy interesante el comentario de Zatam:
    "Finito contra infinito… álgebra elemental. Se van a quedar con el planeta."
    Lo que si queda claro es que los países generadores de nuevas tecnología, software, hardware, entretenimiento (juegos, etc.), "cultura" de consumo de masas... son los que están concentrando la riqueza del Mundo.
    En Cuba se debería entender que se están perdiendo enormes oportunidades de desarrollo y que la cuestión del libre acceso a la Internet debería ser prioridad nacional.

  • Alejandro dijo:

    Para que comentar, si Jose Fernández, el otro, y el otro y la lista interminable de lectores, ya han dicho la realidad y es que tendremos que aguantar hasta que los de "arriba" les de la gana de terminar su experimento político con este pueblo.

  • David dijo:

    No entiendo porque no me han publicado este mensaje, he tenido que enviarlo varias veces, pero aqui va nuevamente....

    @pepe, @raul, @guije:

    La verdad y bromas aparte, para nada nos hace falta un cable para tener estas cosas. En nuestra isla miles de contenidos digitales ya se comparten y siguen llegando de una manera o de otra, pero lo que no existe es la voluntad ni la intención de crear una infraestructura para tener un servicio de red nacional, eso si NO existe, y la verdad debería ser una de las prioridades del MIC para este quinquenio. Pues el objetivo de esta red sería no solo el intercambio de contenidos de entretenimiento y multimedia, sino el intercambio científico también. Pero lo más triste es que no sabemos cuándo estará en las prioridades de a quien pudiera corresponder tomar semejante decisión. Y si alguien me dice que infomed cumple esas necesidades me muero de la risa y luego me da el infarto! Infomed es una red que no solo se ha dejado desatendida pues no bajas un adjunto a más de 4Kb/s sino q se creó sin tener en cuenta que el resto de los demás profesionales de nuestro país también tienen en derecho a comunicarse, es una reverenda falta de respeto que solo los médicos puedan tener un servicio como este, y donde quedan los biólogos, los químicos, los informáticos, los arquitectos, etc, eso es para no decir que debería ser un servicio para toda la población, Fíjense q no digo gratuito! digo Servicio solamente!

    Si por otro lado, nos pusiéramos a echarle la culpa a Etecsa por ser la única compañía de telecomunicaciones del país creo que sería demasiado injusto puesto que si mal no recuerdo la idea de los lineamientos es presentar soluciones. Pues bien pienso que nosotros mismos los propios cubanos, dígase desde ingenieros en telecomunicaciones hasta electrónicos pudieran con sus modestos esfuerzos crear una cooperativa legal para crear una red con fines socialistas. Eso en definitiva sería una buena alternativa a la falta de acción por parte de nuestras empresas estatales en hacer llegar al pueblo la Era de la Comunicación Digital.

    Pero entonces ahí viene la pregunta: nos dejarían hacer esto? o mejor dicho, todavía a estas alturas del siglo 21 en Cuba un profesional no puede por su propia cuenta innovar y crear medios y servicios para el uso de la población?... Como hacer esto actualmente es ilegal entonces tenemos que regresar al tema de Etecsa.

    Etecsa al ser la única empresa de telecomunicaciones de Cuba pues debería responder a los intereses del pueblo porque al fin y al cabo para eso es el socialismo según lo que yo estudié en la escuela. Pues partiendo de este punto primero quiero hacerme una pregunta, Etecsa en su tan 'escueto' presupuesto no tiene para invertir en las centrales telefónicas y comprar equipos ADSL para reutilizar los cables de par de cobre con los que actualmente tenemos telefonía fija para proveernos servicios de conexión de banda ancha? Muchos de seguro se preguntarán sobre que es esta tecnología y sus costos, pues bien esta permite una conexión entre el subscriptor y la central telefónica de hasta 8 Mb/s. Y no, no me equivoque escribiendo, y si es correcto, son OCHO MEGAS por segundo solitos para ti en tu casa con los mismos cables de teléfono que ya están puestos!!! Pero ya se lo que debes estar pensando: “pero cómo es esto posible! Si es el doble del ancho de banda de comunicación de la CUJAE y el mismo del de la UCI” Así mismo! increíble verdad, pero muy cierto, búscalo en internet, si puedes. En cuanto a los costos de esta tecnología, pues permítanme informarles que los equipos más baratos cuestan desde $100 dólares por subscriptor y los más caros hasta los $200. A esto me surge la interrogante: cuál es la ganancia anual de Etecsa y en qué tiempo pudiera tener disponible la capacidad para un mínimo de usuarios y luego ir expandiendo la capacidad de conexión?... Y según mis cálculos me parece que es fácilmente costeable con el sistema de pago mensual obligatorio de celulares de Cubacel con la cantidad de subscriptores actuales. Hoy día inclusive se está subutilizando el backbone de fibra óptica que años anteriores se lanzó para mejorar la comunicación con las provincias orientales, con lo que vuelvo al inicio de este párrafo para recordar, por favor queremos el Socialismo para Nuestra Sociedad.

    Sin más espero que el intercambio libre de información que es el tema de este artículo se vuelva una realidad para la sociedad cubana antes de morirme. Saludos de otro cubano más.

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