Imprimir
Inicio » Opinión, Cultura  »

El reguetón y la poesía

En este artículo: Cuba, Cultura, Música
| 43

Yo digo cincuenta malas palabras por segundo
porque la realidad es que me gustaría cambiar este puto mundo.
Calle 13


René de Calle 13 en la escuela elemental de música Paulita Concepción en la Habana, Cuba. Foto: Marianela Duflar

René de Calle 13 en la escuela elemental de música Paulita Concepción en la Habana, Cuba. Foto: Marianela Duflar

Ahora bailo. Esta mujer indescriptible -ha entendido como nadie los poemas que leo- “se sienta a la orilla de una costura, a coserme el costado a su costado”, y me dice que baje hasta las losas. Se ríe. Tengo dos tornillos en la cintura y debo mover los pies y no las caderas, en sincronía con el background.

La perfección de su figura succiona. Adormece. Quiebra. Las luces giratorias de la discoteca, el humo blanco en el aire y la humedad de las paredes remiten a un club nocturno de Europa, a uno de esos clubes de película de cine independiente, no a un modesto salón de beca tercermundista.

El reguetón me embriaga con sus asociaciones surrealistas, al estilo del paraguas y la máquina de coser sobre la mesa de disecciones: “mi caramelo se suelta el pelo, dale arroz con hielo…” o con su ironía conversacional: “…si tú me dejas y me das permiso, podemos tener hasta trillizos.”

Algunos desamarran sus cuerpos juveniles. Ritmo. Cadencia. Dan ganas de aplaudir. Sobre todo a las negras y a los negros. Creo que son realmente superiores en el baile. La piel es un espejismo. En Cuba, las negras y los negros se deben medir por la plenitud de sus movimientos heredados. De los reinos de África a los cañaverales. De los cañaverales a los montes. Y con los siglos -y la tozuda circunferencia de la Historia-, de los montes al trono de la danza.

Gente de Zona improvisa y evoco La isla en peso: “…he visto la música detenida en las caderas, he visto a las negras bailando con vasos de ron en sus cabezas.”

Es curioso. El reguetón y el baile desenmascaran a la antológica fauna culterana, a esos que entre otros lugares merodean por el Vedado, y son muy locuaces, y andan como esperando un milagro de la vida, que alguien le reconozca su existencia bohemia y su sufrimiento de trovador o cineasta incomprendido, y que en algo -no sé en qué- deben parecerse a algunos profesores que escriben libros de comunicación e imparten clases en la Complutense de Madrid.

Son formalmente plenos (o planos), y exprimen sus vértebras en público a nombre de Lezama o del Canto élego de Poveda. Van de recinto en recinto, de evento en evento y de tertulia en tertulia. Cuando por craso error zozobran en una de las lujuriosas discotecas de La Habana, en uno de esos locales húmedos que abundan por el Tercer Mundo, son claramente definibles. Tararean la letra de moda y se muerden la lengua. Sacuden sus álgidos cuerpos y se agarran los instintos.

Ignorar las canciones del género es -bella paradoja- una muestra de sabiduría. Preguntar el nombre de los grupos que saturan la radio y la televisión es símbolo de enajenación consciente, de creación subyugante. Y por supuesto, se burlan de las contorsiones, de los senos sudados. Se burlan de los gustos populares.

Vuelvo a Virgilio: “Todos se ponen serios cuando el timbal abre la danza. Solamente el europeo leía las meditaciones cartesianas.” También escribo. Y recuerdo. Escribir es una desgracia, aunque no tanto como recordar. A mí no me gusta hacerlo, porque tiene algo de droga y algo de cielo a punto de tormenta, pero la música, en cambio… la música siempre trae calma. Y la calma se parece demasiado al silencio. Aunque el silencio, si se deja de la mano, trae tristeza. Y la tristeza, polvo. Y el polvo, alergia.

“Son verdades que despiertan para no morir jamás”, diría Wordsworth, un tipo que no conozco, pero que me suena, tiene un nombre importante, de dandy o de romántico inglés, y mencionarlo ofrece cierta distinción.

Perdón: ando extraviado.

La culpa de legitimar las obscenidades, la ostentación y las disputas circenses entre reguetoneros no es del público. Tampoco, me temo, es de los artistas. Mucho menos del género musical. Y pienso en la destreza voraz de lo postmoderno, que no aplasta la idiosincrasia del pobre, que adapta la diversidad al interés de la industria, y que hace de la marginalidad del reguetón un artificio comercial. Cantantes millonarios que fungen como ídolos en representación de la miseria, de lo periférico.

Y me digo: lástima que estos tipos, en su mayoría, sean tan megalómanos, tan oro, plata, autos y mujeres sumisas, tan tautológicos de sus mismos acordes y sus letras y sus insufribles despidos. O que se garanticen, sin mínima sombra de pudor, quince, veinte y hasta medio siglo de vida artística. En fin: ¡un derroche, simplemente un derroche! Entonces vuelvo a pensar, y recalo en Calle 13 en La Habana y en la entrega de los Grammy, en la contundente estética de sus malas palabras, tan groseramente bellas, y en que ahí, en lo cáustico de su discurso, de alguna manera Latinoamérica sobrevive.

No pregunten de qué modo pues no sabría decir. No propongo nada. “Lyotard, Vattimo, Barthes. No, señor; no señores -a mí déjenme tomarme tranquilo mi cerveza-“, suplicaba en Discusión sobre el Postmodernismo el poeta Ángel Escobar, un negro que de seguro bailaba bajo la luna al compás de sus agónicos versos.

Y en suma, cuál vendría siendo la respuesta. Y qué el reguetón y qué la poesía. Pero casi nada en la vida puede responderse. Solo existen verdades, inapresables verdades, aunque esto suene patético, u orondamente cursi, y en el mejor de los casos parezca una perdonable ingenuidad.

Por eso bailo. Me zafo los tornillos de las caderas. Busco las losas, las luces, el cigarro. Sincronizo con el background. Meneo los pies y la cintura por Borges y por mí, “y estas antiguas cosas recurren porque una mujer me ha besado.”

Se han publicado 43 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Rafa dijo:

    Pienso que el 80% de los reguetoneros de este pais han ganado el Premio Grammy en el apartado de “Destruccion de la cultura musical nacional” , algunos años antes tambien lo ganaron algunas orquestas que representan la llamada “Timba cubana” pero ahora estan en decadencia porque el regueton les ha sacado del camino a pura mala palabra y mediocridad. Fijense que me refiero solo al 80% y los estoy llevando bien. Saludos

  • Mateteag dijo:

    Hablando de buena poesía de la mano de Calle 13, permítanme recordables que hoy hace 2 años que falleció Mario Benedetti.
    Que bueno que Calle 13 siendo jóvenes pusieran voz y música a este poema de él:

    ¿Qué les queda a los jóvenes?

    ¿Qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de paciencia y asco?
    ¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
    también les queda no decir amén
    no dejar que les maten el amor
    recuperar el habla y la utopía
    ser jóvenes sin prisa y con memoria
    situarse en una historia que es la suya
    no convertirse en viejos prematuros

    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de rutina y ruina?
    ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
    les queda respirar / abrir los ojos
    descubrir las raíces del horror
    inventar paz así sea a ponchazos
    entenderse con la naturaleza
    y con la lluvia y los relámpagos
    y con el sentimiento y con la muerte
    esa loca de atar y desatar

    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de consumo y humo?
    ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
    también les queda discutir con dios
    tanto si existe como si no existe
    tender manos que ayudan / abrir puertas
    entre el corazón propio y el ajeno /
    sobre todo les queda hacer futuro
    a pesar de los ruines de pasado
    y los sabios granujas del presente.

    Mario Benedetti

  • Leunam dijo:

    “Entonces vuelvo a pensar, y recalo en Calle 13 en La Habana y en la entrega de los Grammy, en la contundente estética de sus malas palabras, tan groseramente bellas, y en que ahí, en lo cáustico de su discurso, de alguna manera Latinoamérica sobrevive.”

    De veras que cierto, este Calle13 tiene la dicha de hacernos disfrutar del arte calljero, sin verguenzas porque somos complices de gente que dice lo que piensa… para bien.. con compromiso. Ese viaje a nuestra América “sin mapa” me despertó las ganas, la conciencia. “Vamo´a portarnos mal” contra lo intolerable, contra lo injusto: los malos triunfan donde los buenos fracasan. Luchemos por un #FuturoMejorPosible que se puede. POESÍA y REGUETON, mezcla dificil pero no imposible… bye

  • Bernal Valdivia dijo:

    Aunque respeto su opinión, no comparto los coqueteos de este géneto con la chabacanería.

    Si aquí está mi son,
    mi música es,
    si tengo el danzón
    ¿reguetón pa´qué?

    Si tengo a Van Van
    y a Beny Moré
    vuelvo y te pregunto
    ¿reguetón pa´qué?.

    Si tengo a Aragón
    y tengo a Revé
    entonces mi hermano
    ¿reguetón pa´qué?

    !Suspendan el reguetón
    y delen más vida al son!

  • Nair dijo:

    Por favor dejen de beber de la faranduleria miamera,
    CALLE 13 no es un grupo de reggaeton, bien pudiera ser algo similar al rap pero no reggaeton, eso lo dice el residente y lo confirma el visitante.
    Despierten seudocultos

  • CARLOS dijo:

    EN MI SINCERA OPINION, EL REGUETON COMO BACKGRAUND ES FORMIDABLE HASTA YO PUDIERA BAILARLO EN UNA SITUACION DETERMINADA, LO QUE HACE FEO Y HORRIBLE AL REGUETON ES LA LETRA QUE SE EMPLEA, LA CAUSA PUEDE ESTAR DADA, POR LA FALTA DE EMBELLECIMIENTO Y DE SENCIBILIDAD HACIA EL USUARIO FINAL QUE ES EL CONSUMIDOR, CLARO ESTA QUE HAY SUS EXCEPCIONES PORQUE HAY ALGUNAS CANCIONES QUE NO SON GROSERAS NI CHABACANO.
    YO RECOMEINDO A LOS PRODUCTORES Y ESCRITORES DE ESTE GENERO A QUE TRATEN DE LIMPIAR LA MALA IMAGEN QUE TIENE EL REGUETON YA QUE COMO RITMO BAILABLE ES FORMIDABLE, LO QUE LO AFEA REITERO ES LA LETRA QUE SE EMPLEA PARA TRASMITIR EL MENSAJE.

    EN MI CASO PARTICULAR ESCUCHO TODOS LOS RITMOS Y ESTILOS MUSICALES HABIDOS Y POR HABER EN MI CASA Y A UN VOLUMEN ADECUADO TENIENDO EN CUENTA NO MOLESTAR AL VECINO, PERO LO IMPORTANTE DE ESTE DEBATE ES QUE SE BEDE TENER CLARO EN QUE MOMENTO Y EL LUGAR ADECUADO DONDE SE VA ESCUCHAR LA MELODIA O CANCION QUE USTED SELECCIONA.

    UN SALUDO A TODOS
    CARLOS

  • Lisandra dijo:

    Creo que desgraciadamente la música que se elige para los centros nocturnos y para por los medios de difusión cubanos está contribuyendo a destruir la música y el sentido musical de los cubanos.
    Recuerden ´´Todo puede ser manipulado´´ incluso tu inteligencia.

  • Lisandra dijo:

    Creo que, desgraciadamente, la ´´música´´ que se elige para los centros nocturnos y por los medios de difusión cubanos está contribuyendo a destruir la música y el sentido musical de los cubanos.
    Recuerden ´´Todo puede ser manipulado´´ incluso tu inteligencia.

  • luis martinez dijo:

    Por que Noverre,por que Apsara,por que Carlos Acosta… Todoa bailan,si o no.Entonces ?Es,quizas,por pocos conocidos que el mismisimo Joan Sbastian Bach componia su gran musica al tiempo que le hacia el sexo a su mujer:con una mano escribia y con la otra se masturbaba con una plinitud tan sublime que los siglos siguen enriqueciendose con su esperma intelectual.Podemos pasar por los caminos de la musica sin excluir ni empoblecer la herencia cultural de la Humanidad.Un personaje carpenteriano nos aclara la fiesta cuando pone a Vivaldi y a Stravinsky a mover la cintura hasta evocar al Eros mas pandemico y dionisiaco con ese opulento toque ambivalente.Escuchese a nada mas y nada menos el tema fabuloso de “Los negros brujos se divierten ” de Leo Brouwer.En fin,que todo esta unido como un prodigio que a veces no vemos por la condicionante que nos limita.Leer ” Confluencias ” de Lezama y la claridad nos saltara del baile a lo apolineo.

  • Guille dijo:

    ¡ESO NO ES MÚSICA NI POESÍA! Estoy plenamente de acuerdo con Bernal Valdivia.

  • niro dijo:

    Soy,
    Soy lo que dejaron,
    soy toda la sobra de lo que se robaron.
    Un pueblo escondido en la cima,
    mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima.
    Soy una fábrica de humo,
    mano de obra campesina para tu consumo
    Frente de frio en el medio del verano,
    el amor en los tiempos del cólera, mi hermano.
    El sol que nace y el día que muere,
    con los mejores atardeceres.
    Soy el desarrollo en carne viva,
    un discurso político sin saliva.
    Las caras más bonitas que he conocido,
    soy la fotografía de un desaparecido.
    Soy la sangre dentro de tus venas,
    soy un pedazo de tierra que vale la pena.
    soy una canasta con frijoles ,
    soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles.
    Soy lo que sostiene mi bandera,
    la espina dorsal del planeta es mi cordillera.
    Soy lo que me enseño mi padre,
    el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
    Soy América latina,
    un pueblo sin piernas pero que camina.

    Tú no puedes comprar al viento.
    Tú no puedes comprar al sol.
    Tú no puedes comprar la lluvia.
    Tú no puedes comprar el calor.
    Tú no puedes comprar las nubes.
    Tú no puedes comprar los colores.
    Tú no puedes comprar mi alegría.
    Tú no puedes comprar mis dolores.

    Tengo los lagos, tengo los ríos.
    Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío.
    La nieve que maquilla mis montañas.
    Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña.
    Un desierto embriagado con bellos de un trago de pulque.
    Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito.
    Tengo mis pulmones respirando azul clarito.
    La altura que sofoca.
    Soy las muelas de mi boca mascando coca.
    El otoño con sus hojas desmalladas.
    Los versos escritos bajo la noche estrellada.
    Una viña repleta de uvas.
    Un cañaveral bajo el sol en cuba.
    Soy el mar Caribe que vigila las casitas,
    Haciendo rituales de agua bendita.
    El viento que peina mi cabello.
    Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello.
    El jugo de mi lucha no es artificial,
    Porque el abono de mi tierra es natural.

    Trabajo en bruto pero con orgullo,
    Aquí se comparte, lo mío es tuyo.
    Este pueblo no se ahoga con marullos,
    Y si se derrumba yo lo reconstruyo.
    Tampoco pestañeo cuando te miro,
    Para q te acuerdes de mi apellido.
    La operación cóndor invadiendo mi nido,
    ¡Perdono pero nunca olvido!

    Calle 13 – latinoamérica

  • yosvany dijo:

    hace poco tuve el privilegio de ver el documental der calle 13 ¨Sin mapa¨ y me quedé fascinado, ellos realmente son muy humildes, pues pudiendo estar en cualquier hotel 5 estrellas alrrededor del mundo , hicieron un viaje para conocer la cultura latinoamericana y esto incluyó dormir en camas improvisadas en el centro de cualquier monte o selva, creo que su música expresa la voz de los oprimidos, de los que quieren llegar a cumplir sus sueños, y a pesar de que tienen 2 ó 3 temas de reguetón, para mi son raperos undergrounds y reales pues la mayoría de sus canciones tienen un gran contenido de critica ya sea social cultural o política, sinceramente sus canciones hablan de la realidad que se vive en muchos paises del continente ejemplo de eso es el tema querido FBI o Imigrantes, Calma pueblo, y un montón de temas más, sigan así que hoy día casi nadie es tan humilde como usedes, CALL3 13 por siempre

  • Yandy dijo:

    Existe cierta especie de ¨guerra¨ entre los artistas de este genero
    la cual no tiene sentido, afirmando superiodad o grandeza acerca del
    talento que cualquier musico tenga. La esencia esta en ¨yo soy mejor
    que tu¨ esas son expreciones inmaduras y de menores de edad.

  • Patricia dijo:

    El “mérito” del reggaeton es que ha elevado lo popular a lo vulgar y eso no debería aplaudirse. Por otra parte, como ellos mismos se definen, Calle 13 no es un grupo de reggaetón, así que no deberían contarlos como tal.
    P.D- Gracias Niro, Latinoamérica es una de las canciones más bellas de Calle 13.

  • Jose Eduardo Valdes dijo:

    No me gusta el regueton,. no lo soporto, pero este grupo creo no deberia ser catalogado asi… en su “falta de respeto” hay implicita una sensibilidad ke no todos ven y algunos no comparten, esto es un ejemplo de como se puede ser comercial y a la vez bueno en lo ke se hace… mis respetos para Calle 13, ojala y todos los grupos de rap, hip hop, regueton, hicieran algo parecido a lo ke usteden hacen…

  • el marginal dijo:

    El Regueton es una musica marginal, su letra por supuesto no puede ser profunda por que no se entenderia ni divertiria a sus seguidores, generalmente son temas obscenos y repetitivos, el ritmo tampoco es complejo, siempre es lo mismo, cualquiera lo puede tocar. Creo que no es musica ni es nada, solo es la chavacaneria intentado hacerse musical, su valor radica en valorar el nivel cultural que presentan los jovenes de hoy, confirma que ir a la escuela no define obligatoriamnete la cultura de un país, como dijo alguien arriba, salimos de la timba para entrar en el Regueton, que esta pasando? eso se lo dejos a los sociologos, pero no es dificil darse cuenta, en resumen, de Longina seductora a Eres una bruja sin sentimientos y por último mami acercate que te voy a……… denota que vamos en picada.

  • El guajirito de la Loma dijo:

    Estimados amigos: ningún género musical en si puede definirse de malo o bueno es solo una clasificación, lo que ocurre es que el regetón tal como nos llega, y desgraciadamente con mucha frecuencia, esta realizado en su inmensa mayoría por interpretes – autores que hacen un derroche de los peores antivalores estéticos y éticos que yo he visto en mi vida, lo único aceptable que pudieran tener es el ritmo, pero el resto un desastre, sus elementos invariables son las misma de las películas del sábado adornado con un alarde de sus “virtudes” a base de expresiones callejeras – marginales y propias del “ambiente” en completa armonía con sus imágenes visuales, que hacen recordar la expresión de Martí relativa a lo poco que llevan por dentro los que necesitan ostentar con lo superfluo. Pero el peligro no es tanto en el mal gusto de sus practicantes si no en la estúpida difusión de tan mal producto, por la increíble influencia que tiene en los niños dados que estos incorporan a sus gustos, y sin sentido crítico, TODO lo que les llega, sea bueno o malo, creándoles pésimos patrones culturales.
    No se por qué la mescolanza del regetón y el rap, calle 13 cultiva el rap y son auténticos.

  • Manuel C. dijo:

    Donde está la poesía en el reguetón de moda:

    “[…] hombre cobarde no tiene mujer bonita […] porque el guapo le mete el pié y se la quita […]” y “[…] tu eres millonario, Yo vivo de mi salario: Pero me como a tu mujer […]”

    para no hablar de otras aún más macabras, para no decir “chabacanas”

    ¿Cuál es el mensaje?

    La pseudocultura puede ahogar la verdadera cultura. Lo culto y lo popular no pueden ser conceptos abstractos, la cultura se hace con INTENCIONALIDAD; así que al que le sirva el sayo que se lo ponga.

    No critico al reguetón como género, sino a sus cultivadores que se valen del facilismo y los vulgarismos. Hay muy buenos reguetones que, como excepciones, confirman la regla.

    Tengan un buen día.

  • Vilma dijo:

    Considero igual que muchos que Calle 13 no es un grupo de Reggaeton, y considero además que este género en Cuba es muy vulgar, sino fijense en los temas que estan saliendo a la calle: “mami, enseñame el pudín…” o “dame un chupi chupi…” que es eso??? eso es música???
    saquen ustedes sus propias conclusiones!!!

  • Julio Enrique dijo:

    El enfrentamiento entre músicos no es algo que debamos achacarle al reggaetón, recuerdo perfectamente por los ´90 la disputa entre Paulo FG (uno de los grandes de ayer y hoy) con El Médico de la Salsa, según versiones (que no doy por reales pero tampoco desmiento) hasta llegaron a irse a las manos, y también decía cada uno que era mejor que el otro. Todo contribuyó, indiscutiblemente, a la popularidad de sus orquestas en esos tiempos.
    Hoy sucede con los reggaetoneros, y acepto que es en mayor medida y perdiendo en algunas ocasiones los estribos. Es definitivamente una guerra de todos contra todos, pero de momento parece ser también algo muy bien montado entre ellos en pos ganarse un porciento de seguidores y así arrastar la popularidad hacia el género, lo cual no cabe duda han logrado. No olvidaré nunca los inicios de Baby Lores y El Insurrecto con aquel Clan 537, todo iba de maravillas… y de momento separación y enemigos a muerte, con entierros que incluyeron ataúd y todo, con ofensas graves que no hicieron más que afectar su imagen y la del género. Ahí las letras dejaron de ser poesía y se convirtieron en toda una chavacanería inadmisible. Maldita manía de seguir lo que figuras extranjeras hacen como si esto fuese moda, ¿acaso se dejaron llevar por la disputa entre Daddy Yankee y Don Omar?
    Pero de cierto tiempo hacia acá se ha demostrado que las letras pueden estar bien pensadas, con picardía pero sin caer en lo chabacano, y son los mismos artistas, esos que seguimos los jóvenes y los menos jóvenes también. También el reggaetón cubano tiene su fusión con nuestros ritmos, lo cual lo hace diferente a lo que se hace en el resto del mundo, y a mí entender más sabroso de bailar. Tal es el boom del reggaetón que hasta nuestras principales orquestas, o sus cantantes, han tirado su numérito, y todos muy bien logrados. Señores, esto debe ser visto con la óptica del mercado: “si es reggaetón lo que se vende, pues hagamos reggaetón para no quedarnos fuera”, pero demos por seguro que ni Charanga Habanera, ni Van Van, ni Paulo FG, por citar tres buenos ejemplos, van a caer en la grosería.
    Está demostrado que muy contrario a lo que se cree, reggaetonear no es cosa fácil, se necesita fluidez de palabras, dominio del lenguaje, conocimientos de música, y otros atributos que te hagan popular. Ahí están “Los 4”, con una música que es de la mejor lograda del género en nuestro país y sin el más mínimo asomo de torpeza.
    La guerra entonces no ha de ser contra el reggaetón, sino contra los malos momentos de lo reggaetoneros…

Se han publicado 43 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Carlos Manuel Álvarez

Matanzas, 1989. Periodista y colaborador de Cubadebate.

Vea también