Imprimir
Inicio » Opinión  »

LAS DAMAS EN VERDE

| +

• FASCINANTE, el informe del "subsecretario" de Estado Roger Noriega entregado al "subcomité" del hemisferio occidental el 3 de marzo último: ahí a través de una letanía de falsas informaciones creadas por sus propios servicios, se jacta de los pretendidos logros del Plan anexionista de la Administración que, según él, va concretizándose. Pero también confiesa, con la falsa ingenuidad que lo caracteriza, lo bien que funciona el chorro de dinero que alimenta a la llamada "disidencia", sometida a las orientaciones de sus funcionarios.

Ese día, Noriega contó, de manera muy explícita, al subcomité presidido por Dan Burton (¿le hace falta presentación?) que se había gastado 14,4 millones de dólares para "apoyar el desarrollo de una sociedad civil" en Cuba, un eufemismo de moda en Washington para designar el financiamiento de actividades contrarrevolucionarias en la Isla.

¡Más de catorce millones de dólares!

Bastante dinero. Catorce millones tienen que tener un cierto impacto, en algún lugar. Y uno se pone a buscar. ¿Dónde está? ¿Dónde se ve el impacto de esos millones de dólares, robados al contribuyente norteamericano para resucitar la Cuba "de antes", la de los nostálgicos de Miami?

Y de repente aparece, en el propio texto de Noriega, la campaña de las mal llamadas "Damas en blanco", un intento bochornoso de recuperar el prestigio de las Madres de la Plaza de Mayo de parte de las esposas de colaboradores sancionados de la Sección de Intereses norteamericanos.

"Una forma diferente de actividad ha sido la protesta silenciosa realizada por las ‘Damas en Blanco' (Women in White), explica el ‘subsecretario'. Desde meses se han reunido fuera de una iglesia, el domingo, para luego caminar tranquilamente unas cuadras".

Y sigue analizando la progresión de la operación, en sus distintas etapas para concluir con esa frase propiamente asquerosa: "Eso es un importante gesto simbólico como se realizó en países tales como Argentina y Chile en sus épocas de represión". Dicho por un subsecretario del Departamento de Estado, la frase es de un increíble cinismo: cuando el mundo entero sabe cómo dicha represión fue orientada, bendecida y alentada… ¡por sus propios servicios!

Pero la confesión está clara. Las "Damas" son parte del Plan y se benefician de su financiamiento.

¡Más de catorce millones de dólares!

Y en el texto de Noriega siguen apareciendo, a título de ejemplos, nombres de individuos que, según él, son parte del Plan y se nutren de sus bondades: Marta Beatriz Roque, Osvaldo Paya… las "stars" promovidas por los cables de agencias.

También aparecen los "gordos" de la campaña internacional anticubana que, tal como un circo Barnum & Bailey, va desde Praga hacia Roma, desde Roma hacia Madrid: Jeanne Kirkpatrick, Madeleine Albright, Vaclav Havel, Patricio Alwyn, José María Aznar, Mario Vargas Llosa…

¡Más de catorce millones de dólares es mucho dinero! Al circo, le hace falta mucha gente.

Pero Noriega no olvida a nadie, habla de los parlamentarios latinoamericanos que aceptaron sumarse a la operación, especificando un Partido: el PAN mexicano.

¿Y quién está ahí, una vez más?

Reporteros sin Fronteras, del millonario francés Robert Ménard. Ahí está nombrado en claro esa organización que negó varias veces ser parte de esa apestosa conexión.

The French NGO Reporters without Borders has also dedicated its efforts to making public service announcements, placing ads, and writing reports, in order to focus attention on the lack of media freedoms in Cuba.

En buen Español: La ONG Reporteros sin Fronteras ha consagrado también sus esfuerzos para realizar anuncios de servicios públicos, haciendo publicidad y escribiendo informes, de manera tal para llamar la atención sobre la falta de libertad de los medios de comunicación en Cuba.

Eso dicho con sus trucos: los "anuncios de servicios públicos" se refieren a la intensa y millonaria campaña realizada por RSF contra el turismo en Cuba, uno de los objetivos orientados por Noriega para causar daños a la economía cubana. Y la "falta de libertad" se refiere, por supuesto, a la ausencia en la Isla de los grandes carteles de la prensa comercial.

Y Noriega sigue así indicando que en los meses que vienen, Washington seguirá bombardeando con aún más dinero cualquier grupo, cualquier organización que se manifestará para apoyar su desinformación anexionista.

Ya se prevé añadir 15 millones más al obeso presupuesto de la propaganda anti-cubana, aseguró Noriega ante su socio Burton.

Quince millones más invertidos en una campaña de "liberación" de Cuba por el país cuyas cárceles son la más llenas del mundo y que creó Abu Ghraib y Guantánamo.

NORIEGA Y SUS SOCIOS DE MIAMI

De Roger Noriega hace falta recordar algunos elementos que definen el nivel de ese individuo que así pretende defender los derechos humanos en la isla de Cuba.

El 2 de mayo último, se reunía en Washington, con una delegación de mafiosos miamenses que le propusieron una serie de medidas cubanas que luego fueron anunciadas casi integralmente por la Administración Bush, entre las cuales se encontraban las restricciones anti-familia relativas a los viajes y a las remesas.

En una imagen "histórica" tomada por el fotógrafo Edgar Becerra, en el propio salón de protocolo del Departamento de Estado, en Washington, aparecían Ángel Garrido, beneficiario privilegiado de la USAid y gerente de mercenarios, los terroristas Luis Zúñiga Rey, Horacio García, Ricardo Mayo, y Feliciano Foyo, todos vinculados a Luis Posada Carriles.

Se supo que acompañaban a esa tropa, los también terroristas Alberto M. Hernández, Elpidio Núñez, e Ignacio Sánchez, el abogado de la Bacardí.

Es preciso definir brevemente a esos socios del hombre que sueña con imponer a Cuba su concepto de la "libertad".

Zúñiga, desde siempre un activo operativo de la CIA, salió de Cuba en 1970 por la Base Naval de Guantánamo y luego fue capturado en 1974 cuando realizaba una infiltración terrorista en la Isla. Liberado en 1988, regresa a Miami. En los años 90, perteneció a la "Comisión de Seguridad", comité paramilitar de la FNCA encargado de sus actividades terroristas. Reclutó entonces a cubanos que viajaban a Estados Unidos para la realización de sabotajes.

 Hernández fue también integrante de la Comisión de Seguridad de la FNCA que dirigió después de la muerte de su fundador, el operativo CIA, Jorge Mas Canosa. Viajó a El Salvador en la primera semana de agosto del 2000 para reunirse con el terrorista internacional Luis Posada Carriles. Propuso entonces a Posada la ejecución de un plan de asesinato al presidente Fidel Castro, aprovechando la Cumbre Iberoamericana, en Panamá.

 García es un millonario miamense dueño de restaurantes McDonald's que estuvo vinculado al contrabando de obras de arte. Fue de los capos de la Comisión de Seguridad de la FNCA y financió directamente operaciones terroristas. Participó en un tráfico de dólares falsos hacia Cuba.

 De Foyo el propio Posada Carriles contó al New York Times, en una serie de artículos publicados los días 11, 12 y 13 de julio de 1998, que era quien le procuraba decenas de miles de dólares para sus "operaciones" contra Cuba.

Núñez, se dice socio de Orlando Bosch y Luis Posada, para quien realizó gestiones en numerosas oportunidades; como Sánchez, Mayo está también relacionado con la Bacardí terrorista, y Garrido recoge cheques de "disidentes" a través de la Fundación Lawton (citada por Noriega) la sociedad anónima de Oscar Elias Biscet.

 Todos han apoyado en su momento la liberación de Orlando Bosch, el terrorista más peligroso del continente según el propio FBI.

Todos se opusieron histéricamente al regreso del niño Elián a Cuba con su papá.

Todos participaron, con el terrorista Santiago Álvarez, en la recolección de fondos para apoyar a Posada Carriles y sus cómplices, indultados en agosto por Mireya Moscoso, asesorada y remunerada por los servicios de Noriega.

Todos están a favor de una agresión militar contra la Isla.

¿Así que las ‘Damas en Blanco' son parte del Plan multimillonario de Anexión promovido por Roger Noriega, socio de la mafia terrorista miamense?

Regadas aunque fuera solo por una fracción de los 14,4 millones de Noriega, de blanco le queda a las "Damas" que el color del vestido.

El color de su campaña es la del billete.

En verdad, son las ‘Damas en verde'. •

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".