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"MIDNIGHT EXPRESS" EN GUANTANAMO

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El Pentágono mantiene presos a decenas de enfermos mentales

NUMEROSOS testimonios ya lo confirman: el Pentágono mantiene presos en Guantánamo a decenas de enfermos mentales, afectados por traumas generados por los malos tratos, abusos y torturas sufridos en manos de los interrogadores.

El Pentágono ya hizo público que proyecta construir, como complemento, una nueva cárcel de 25 millones de dólares, "un ala para tratamiento psiquiátrico" de 1,7 millones de dólares, lo que confirma la gravedad de la situación y su intención de mantener confinados a los presos más cruelmente afectados.

Muchos recordarán la película Midnight Express (en español, Expreso de Medianoche) basada en un hecho real, que narraba, con guión de Oliver Stone, la dramática historia de Billy Hayes, un turista estadounidense secuestrado en Estanbul en una siniestra cárcel de máxima seguridad. Desde que llegaron, los primeros prisioneros, amarrados al piso de aviones de carga, el 11 de diciembre del 2002, para permanecer encerrados en jaulas comparadas por los activistas a las de los zoológicos, las tropas encargadas de Guantánamo convirtieron el lugar en una versión estadounidense del delirante universo descrito por el filme.

El campo de concentración para "sospechosos de terrorismo" creado en esa base ilegalmente ocupada en territorio cubano, ya cumplió tres años y sigue manteniendo en sus jaulas a más de 500 presos de unos 40 países, muchos de ellos en pésimo estado de salud mental, la gran mayoría, sin identificación, sin abogados, sin contacto alguno con el mundo exterior, sin esperanza de liberación.

La imagen de prisioneros maniatados que permanecen, por largos períodos, acostados en sus propios excrementos es la última versión recibida, a través de testimonios, de los malos tratos que llevan a la locura a un gran número de aquellos seres humanos encerrados en condiciones infrahumanas en la base ilegal.

Entre las denuncias que se filtraron de Guantánamo, resaltan las de un prisionero británico mentalmente afectado que narró ante el abogado Clive Stafford Smith, cómo fue torturado por recitar versículos del Corán "cuando estaba prohibido hablar", según reportó el rotativo británico The Observer.

Entre otros malos tratos que, según el letrado tuvieron "consecuencias para su salud mental", Moazzam Begg fue atormentado mediante una técnica enseñada durante décadas por la CIA a torturadores latinoamericanos llamada "el strappado", que consiste en colgar a la víctima de una barra hasta que se corte las muñecas. Asimismo, en su informe de más de 30 páginas dirigido a las autoridades británicas, Smith asegura que Begg sufrió también de varios "abusos sexuales".

El abogado, autor de informes sobre el uso de la pena de muerte, contó a su regreso en Estados Unidos, que jamás se había sentido tan deprimido al visitar los corredores de la muerte de los penales norteamericanos, como al final de los cuatro días de estancia en el campo Rayos X de Guantánamo. Explicó cómo los detenidos que visitó viven en celdas muy pequeñas donde la mitad del espacio está reservado a las sesiones de los brutales interrogatorios y describió las condiciones de detención como "terriblemente chocantes".

(Por ser británico, Moazzam Begg, Feroz Abbasi, Martin Mubanga y Richard Belmar fueron trasladados a su país el martes 24 de enero.)

¿HASTA CUANDO LA IGNOMINIA?

"Ignoro si esto continuará cuatro o cinco años más", declaró recientemente a la AP, con toda la ingenuidad de un verdugo satisfecho, el teniente general Jay Hood, quien encabeza el controvertido "campamento".

Aún más preocupante, funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos afirmaron fríamente a The Washington Post, hace poco, que se elaboran planes para la "detención indefinida" de detenidos.

El diario indicó que el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) han pedido a la Casa Blanca una solución "permanente" que incluya posibles detenciones de por vida en la nueva cárcel que se construirá para centenares de presos que no han sido acusados por ausencia de pruebas y que probablemente nunca sean sometidos a un tribunal militar. Para colmo de cinismo: los autores de la propuesta aseguran que el Departamento de Estado "vigilaría porque se respeten los derechos humanos de los prisioneros".
Se supone, con el anuncio de la construcción de "un ala para tratamiento psiquiátrico", que se privilegia la detención permanente de los presos afectados por trastornos mentales.

Ya en diciembre, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés) reveló cómo agentes del FBI han denunciado que interrogadores del Departamento de Defensa cometieron múltiples abusos contra detenidos en Guantánamo con autorización directa del presidente George W. Bush, aún mucho después del escándalo de Abu Ghraib.

Los informes confirman casos de estrangulamiento y golpes, cómo torturadores colocan cigarros encendidos en los orificios de las orejas de los detenidos, encadenados de manos y pies en posición fetal sobre el piso hasta 24 horas, en muchos casos sobre su materia fecal, y en condiciones de temperaturas extremas, música a elevado volumen y luces intermitentes constantes.

En agosto del año pasado, el capitán Steve Edmondson, médico en la base, admitió que cerca del 10% de los entonces 585 prisioneros de la base sufrían de "desórdenes mentales".

SE CONFIRMA EL INTENTO DE SUICIDIO COLECTIVO

Por su parte, el Pentágono reconocía, hace unos días, que 23 detenidos de Guantánamo intentaron ahorcarse cuando, según Jim Marshall, vocero del Comando Sur, trataban de "alterar las operaciones del campamento". Otros informes de los militares norteamericanos ya hablaban de más de 30 intentos de suicidio en el año 2003.

Sin embargo, según los cables de agencias, el oficial describió los eventos ocurridos entre el 18 y 26 de agosto del 2003 como "intentos simultáneosde ahorcamiento o estrangulamiento".
En 1978, Midnight Express describía la pesadilla carcelaria vivida por el preso Hayes, con la falta de higiene, el hacinamiento, las constantes vejaciones, las palizas y la crueldad de los guardias, a miles de kilómetros de su hogar en una cárcel convertida en manicomio. La película ha horrorizado a millones de espectadores que la vieron en el mundo entero.

Los presos de Guantánamo viven hoy otro guión diabólico, cuyo colmo es, sin duda, aquella detención "indefinida" de los enfermos mentales, proyectada esta vez por aquellos verdugos que recibieron la bendición del Jefe de la Casa Blanca y de sus asesores.

Guantánamo planetario

Según Fausto Giudice, presidente del Colectivo Guantánamo, de Francia, "Guantánamo es la pieza central de un dispositivo planetario" con "un gran número de filiales y sucursales", unas dirigidas directamente por Washington, otras por sus aliados.

Entre las instalaciones de detención se destacan la base aérea de Bagram, no lejos de Kabul, donde están detenidos un número indeterminado de presuntos "combatientes enemigos extranjeros ilegales", y Diego García, una isla del Océano Indico, alquilada por los ingleses a la US Army.

"Y tenemos razones para suponer que otros centros de detención clandestinos se encuentran dispersos en las bases militares norteamericanas en todo el mundo", afirma Giudice.

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".