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¿VIAJARÄ MORAGAS A ABU GHRAIB?

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  El provocador profesional y amigo de rufianes terroristas  

• Al flamante diputado del Partido Popular de España Jorge Moragas no le vino por la mente viajar a Bagdad a dar lecciones de derechos humanos.

Por supuesto, tiene las manos manchadas de la sangre de decenas de miles de Irakíes que, gracias a su apoyo tan indefectible como fanático a las pretensiones imperiales, tuvieron que enfrentar las legiones del dúo Bush-Aznar. Pero sí voló hacia Cuba con un entusiasmo mercenario, tan bien remunerado como él de su socio fascista, Jaime Mayor Oreja, cuando vio amenazadas las estructuras del plan anticubano concebido por sus amos.

A nadie le sorprenderá aprender que Moragas, el Secretario de Relaciones Internacionales de un partido de clara inspiración franquista, visitó Miami el pasado año. Moragas tuvo la oportunidad de abrazar a miembros eminentes de la turba mafiosa del cartel de South Florida, esa misma tropa que supo sabotear las elecciones del 2000 y que sabrán desenpolvar sus trucos batistianos para las próximas, este 2 de noviembre.

Ahí bailó alegremente con aquella pandilla de "defensores de la libertad" de pura batistiana, de los que dirigieron la campaña para la liberación del terrorista internacional Orlando Bosch, autor de un sinnúmero de actos de terrorismo, de los que siempre alentaron las actividades criminales de individuos como Luis Posada Carriles y que se sumaron a las innobles presiones contra el regreso a su patria del niño Elián.

Grandes defensores de los derechos humanos cuando conviene a sus aspiraciones fascistas, que, tal como los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario y Lincoln Díaz-Balart, nunca han considerado con conmiseración la suerte de los dos millones de detenidos en las cárceles norteamericanas, negros y latinos en su mayoría, los miles de individuos encarcelados por la ley de la Seguridad de la Patria, detenidos sin ningún derecho a un juicio, ni a los cientos de reclusos de la base naval de Guantánamo, una parte de la Isla de Cuba que Moragas ni quiere conocer.

Era sumamente edificante, leer en un artículo publicado el 14 de julio del 2003 por ABC, publicación cuya historia "democrática" fue desarrollada en los años más terribles de la dictadura franquista, la apología de la guerra asesina contra Irak que defendió con toda la rabia de su consagración a las causas de la pareja Aznar-Bush.

"Nuestros soldados y nuestra Guardia Civil contribuirán a la estabilidad y a la seguridad tolerable que demanda la sociedad iraquí", escribía el Secretario de Relaciones Internacionales del PP, en esa inolvidable "obra" titulada "No hay alternativa".
"¿Qué pasaría si abandonásemos ahora al pueblo iraquí? Iraq necesita urgentemente estabilidad para que los iraquíes puedan construir su propio futuro", añadía el ilustre pensador del club miamense de Madrid, cuya cuenta bancaria es atendida personalmente por Adolfo… Franco por la USAID.

Vimos luego en Abu Ghraib cómo los socios de Moragas dieron a Irak su "estabilidad". Con capucha.

También viajó recientemente a la capital checa para participar al espectáculo anticubano organizado desde Washington, acompañado por una delegación de su "Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales" (FAES), también alentada con un abundante financiamiento oculto de procedencia demasiado conocida.

Al Partido Popular, entre cuyos dirigentes se encuentran no pocas figuras de la dictadura franquista, no le dio pena mandar a Praga al ex Ministro de la Represión del régimen de Aznar, Jaime Mayor Oreja, bien conocido por su amor a los derechos humanos que, sin embargo, supo regir con una indiscutible firmeza.

La maniobra de Moragas fue respaldada desde la FAES que pilota el ex presidente Aznar, confesó espontáneamente ABC. Bien conocido por su afición a las medallas, preferiblemente de oro, el ex inquilino neofalangista de la Moncloa, viajó por su parte, por primera vez a Miami noviembre de 1995 donde empezó su bochornosa relación con la generosa tesorería de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), la organización entonces más rica y ruidosa de la contrarrevolución subsidiada.

El político español fue recibido con mucha excitación por el hoy difunto Jorge Más Canosa, ilustre agente de la CIA, y su hijo Jorge "El Baby" Más Santos, dueños virtuales de la organización mafiosa. Pronto llegó a ser "uno más" de la tropa mafiosa. El entonces líder del Partido Popular de España tuvo el peligroso privilegio de compartir la mesa de un asombroso número de individuos vinculados a atentados contra el Presidente cubano en las últimas décadas.

En una foto bien conocida, tomada en Miami durante ese viaje de iniciación de 1995, el Gran Patrón del "demócrata" Moragas se ve bien emocionado al lado de sus nuevas amistades: Jorge Más Canosa y José Antonio "Toñín'' Llamas, miembro del Comité Ejecutivo de la FNCA. Este mismo personaje hará los titulares de la prensa cuando, el 27 de octubre de 1997 serán detenidos en Puerto Rico cuatro emigrados cubanos que se dirigían, a bordo del yate miamense La Esperanza, con fusiles calibre 50, hacia la isla venezolana de Margarita, donde el Presidente cubano iba a hablar en una Cumbre Iberoamericana. El barco era de su propiedad. Tal como Francisco "Pepe" Hernández, el entonces presidente de la FNCA, era dueño de uno de los fusiles.

Tremendas amistades para el mentor de este mismo Moragas que, con Cuba, aplica con un servilismo fuera de proporción, las orientaciones de Washington y Miami, mientras en Iraq siguen impune los torturadores de Abu Ghraib y prosigue el gigantesco incendio que contribuyó personalmente a prender. •

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".