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La biotecnología y el sistema de salud cubano frente a la COVID–19 (+ Video)

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Aunque por el momento no existe una vacuna preventiva o tratamiento específico para el nuevo coronavirus SARS–CoV–2, causante de la COVID–19, la industria farmacéutica cubana garantiza la producción de fármacos ya probados y con alta eficacia como el interferón alfa 2b humano recombinante, además de otros medicamentos que forman parte del protocolo para atender a pacientes con esta enfermedad y las complicaciones que pudieran derivarse.

El ministro de Salud Pública, Dr. José Ángel Portal Miranda, y directivos del Minsap, el grupo empresarial BioCubaFarma y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) comparecieron este viernes en la Mesa Redonda para informar sobre la situación actual de la enfermedad en el país y las acciones que desde la ciencia se realizan para garantizar el tratamiento a los enfermos y la futura inmunización a mediano plazo.

 

Nunca el mundo ha enfrentado una enfermedad respiratoria infecciosa como esta

En el inicio del espacio televisivo, el ministro de Salud Pública se refirió a un tuit del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en el cual afirmaba que “la  pandemia ha puesto nuevas presiones y responsabilidades en los Estados, las comunidades y los individuos”. 

Aunque la alerta ha sido constante, reiteró que “es bueno que la población entienda que nunca el mundo ha enfrentado una enfermedad respiratoria infecciosa como esta, que está diezmando comunidades, la economía, y causando considerable sufrimiento humano”.

Portal Miranda informó que este viernes, en el grupo temporal de trabajo presidido por el presidente Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero Cruz, en videoconferencia con todas las provincias se hacía alusión a la crisis sanitaria, económica y política desatada en muchos países por la pandemia, la cual constituye un desafío para el mundo y para Cuba, sometida al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que dificulta el acceso a los recursos para el enfrentamiento a la COVID–19. 

“Es una enfermedad que puede detenerse; tenemos confianza en que Cuba puede hacerlo, pero hay que lograr que la estrategia y el plan trazado por el país se cumplan de manera eficaz. El éxito está en que todas las acciones se concreten y se cumplan con calidad para tener el resultado esperado”.

Portal Miranda precisó que entre las lecciones que esta pandemia ha dejado a nivel internacional están “el compromiso y la voluntad que se necesitan del pueblo para su contención, así como la velocidad con que actúen Gobiernos y población”.

181 países reportan casos confirmados de la COVID-19

Portal Miranda insistió en que en los próximos días podrían aparecer más casos positivos.

Al cierre de este jueves 9 de abril, las estadísticas oficiales reflejaban que 181 países reportan casos confirmados (179 con transmisión), con 1 476 819 contagiados y 87 816 fallecidos. La letalidad ha crecido hasta 5.95%. “Prácticamente el 6% de las personas que enferman, fallecen por la enfermedad”.

La pandemia se concentra en Estados Unidos, país que tiene el mayor número de casos: 432 132, con 14 817 fallecidos. Le siguen España, Italia, Alemania, China y Francia. “Ya han reportado casos el 93% de las naciones”.

En las Américas, los 35 países y 15 territorios de ultramar han reportado casos: 497 200 confirmados (el 33.6% de la cifra mundial), con 17 082 fallecidos y una letalidad de 3.44%. Los mayores reportes se encuentran en EE.UU., y siguen Canadá, Chile, Ecuador, Perú, México, Panamá, República Dominicana y Colombia. “Todos estos países superan la cifra de 2 000 contagios cada uno”.

“No es un problema resuelto, sino que sigue afectando a casi todos los países y hay que enfrentarlo de manera significativa”, dijo Portal Miranda.

Ministro de Salud: En los próximos días podrían aparecer más casos positivos

En el caso de Cuba, informó que al cierre de este jueves 9 de abril, en el país estaban ingresados 1 867 pacientes (150 bajo vigilancia, 1 217 sospechosos y 496 confirmados).

Aclaró que “estos números se refieren a quienes se encuentran en los centros de hospitalización para casos confirmados y sospechosos. Hay más personas en los centros de aislamiento, así como otras que están bajo vigilancia por tratarse de contactos”, por lo que la cifra total supera las 7 000 personas en los diferentes tipos de instituciones en el país. 

Para la COVID–19 se estudiaron el jueves 1 298 casos. “Llevamos varios días incrementando el número de muestras, para llegar no solo a pacientes sospechosos, sino desde muy temprano a los contactos (y a los contactos de los contactos)”, especificó.

Hay un dato significativo: están siendo diagnosticados individuos asintomáticos y que están dando positivo, “lo que demuestra la oportunidad con la que se están realizando las pruebas”.

No obstante, incluso así puede haber personas asintomáticas que se encuentren transmitiendo la enfermedad; “de ahí la importancia del distanciamiento social”, subrayó.

Del total de casos estudiados el jueves, 49 muestras fueron positivas. “Esa discreta disminución (luego de 61 y 58 los días precedentes) no significa la solución del problema; al contrario, se siguen buscando casos. El país ya acumula 12 023 muestras analizadas, con 564 casos positivos”.

Ninguno de los 49 pacientes confirmados el jueves tienen fuente de infección en el extranjero. De ellos, 32 fueron contactos de casos confirmados; 16, contactos de viajeros procedentes del exterior, y uno en el cual se investiga la fuente de transmisión.

Portal Miranda insistió en que en los próximos días podrían aparecer más casos positivos. “Debemos esperar que sigan apareciendo”. Sin embargo, llamó la atención sobre la cantidad de personas que continúan saliendo a la calle, sin tener conciencia del peligro que representa para sí mismas y para sus familias exponerse al riesgo.

“Se están buscando todos los casos, pero puede haber algunos que no sean identificados, pues no tienen expresión clínica; cualquiera está expuesto a contraer la enfermedad. Lo más importante es tomar conciencia y actuar de manera colectiva para reducir la velocidad de transmisión. Eso solo se logra con mucha disciplina”.

Hizo alusión a un ejercicio realizado hace días con personal de aseguramiento a un evento, quienes fueron interrogados sobre qué entendían como percepción de riesgo. La respuesta fue casi unánime: “Es estar asustado”.

La percepción de riesgo –explicó– “es tener conciencia sobre las causas y consecuencias de determinados comportamientos que puedan suponer un peligro para la persona y quienes están a su alrededor.

“Es conocer cuáles son los síntomas de la enfermedad, el período de incubación, la importancia de acudir al médico cuando se presentan síntomas respiratorios, así como informar cuando existen contactos. Ahí es donde se gana, que las personas comprendan hasta dónde se puede estar expuesto”.

La batalla se gana con el contacto mínimo entre personas

El ministro de Salud Pública recordó que han fallecido personas por ocultar síntomas o acudir tarde al médico, mientras que otras se han expuesto en fiestas y en juegos de dominó, por ejemplo. “Se están exponiendo, porque nadie sabe quién puede ser portador de la enfermedad. Debemos entender que la batalla se gana con el contacto mínimo entre personas”.

Se refirió a lo expuesto este jueves en la Mesa Redonda, dedicada a los avances de la ciencia y de cómo se ponen en función de la salud.

En ese espacio televisivo, el decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana, Raúl Guinovart Díaz, compartió los pronósticos y el modelaje de un futuro previsible de la evolución de la COVID-19 en Cuba.

“Si todos logramos entender cuál es el pronóstico, tenemos que entender también cuán rápido se debe actuar en el cumplimiento de las medidas propuestas”.

En el caso de Cuba, los modelos plantean tres escenarios posibles: favorable, medio y crítico.

“Que el escenario sea el favorable depende de todos, y si la población no participa activamente de manera disciplinada, estaremos caminando hacia el más desfavorable y, desgraciadamente, llevaría a un mayor número de enfermos y de muertes, porque hay pacientes que, a partir de la propia comorbilidad y reacción a la enfermedad, no logran rebasarla ni pueden ser salvados en las salas de terapia”, dijo Portal Miranda.

“Es importante que cada uno de nosotros pueda participar en lo que se hace para revertir esa tendencia. Aun con la tecnología, las pruebas de diagnóstico, el pesquisaje intensivo, es preciso que se comprenda que el crecimiento del número de enfermos depende de la interacción entre los grupos de personas sanas y enfermas.

“Por ello insistimos en que salvar vidas y reducir contagios solo es posible si cortamos la cadena de transmisión, y para hacerlo es necesario que se declaren los síntomas y se acuda inmediatamente a los servicios de salud”.

A un mes de la COVID-19 en Cuba

Portal Miranda aseguró que en Cuba no se han improvisado medidas, y todas han contado con el respaldo de un grupo de expertos y un grupo intersectorial que, desde varias ramas de las ciencias sociales y aplicadas, han estado laborando constantemente para adelantarnos al riesgo y que, además, son fruto de un análisis sistemático de la situación del país.

“Desde el primer momento, el plan nacional previó poner la ciencia en función del enfrentamiento en Cuba a esta enfermedad. La variable más difícil de controlar –insistió– está vinculada con el número de personas asintomáticas, el cual se desconoce. En la medida en que avancemos en las pesquisas, se podrá abarcar más.

“Repetimos una vez más la importancia del distanciamiento social y la responsabilidad ciudadana. Es hora de ser menos egoístas y ser muy responsables por el bien común que es la salud, pues todos somos susceptibles de enfermar”.

El ministro de Salud Pública apuntó que, pasados 30 días de que se anunciara el primer caso en Cuba (11 de marzo de 2020), al cierre del jueves 9 de abril se reportaban 564 casos, con predominio del sexo masculino (52%).

La tasa de incidencia es de 4.6 por cada 100 000 habitantes, y el país reporta un patrón de casos graves por debajo de como se ha comportado en otras naciones. “Nos hemos mantenido en alrededor del 9% de casos graves, mientras que el 5% son críticos”.

Según la explicación del ministro, existen varias hipótesis relacionadas con las tecnologías aplicadas en el diagnóstico temprano, por ello insistió en que la población acuda a los servicios de salud ante el mínimo síntoma.

Lamentablemente –agregó– han fallecimiento 15 personas (muchas de ellas con patologías importantes), para una letalidad de 2.7%.

“Hay personas por las que pudiéramos haber hecho más, pero llegaron tarde a los servicios de salud o no informaron sus síntomas, sin tiempo siquiera para poder estar en una terapia”, dijo.

El grupo más afectado es el de 55 a 59 años de edad (11.4% de los casos), seguido del de 45 a 49. 

“Esto habla de que no es una enfermedad solo de personas mayores; hemos tenido también casos de niños, jóvenes y adultos”.

El 60% de los casos ha correspondido a personas de 25 a 59 años, en la edad laboralmente activa, pero el 62% de los casos graves han sido adultos mayores, quienes presentan más enfermedades asociadas.

El 30% está entre 40 y 60 años. “Es también un grupo de riesgo porque también en esas edades hay padecimientos asociados que podrían complicar el cuadro clínico de la COVID-19”.

Portal Miranda precisó que, hasta el momento, se han recuperado 51 pacientes, y que ha habido pacientes en estado crítico que han logrado salvarse, algunos de ellos extranjeros.

Precisó que en próximos días habrá mayor número de altas médicas. “Hemos querido estar seguros antes de dar el alta. Se requiere que el test sea negativo en el plazo de 15 días, y luego una permanencia de 15 días más bajo estricta vigilancia en el hogar, para asegurar que en dos periodos de incubación el paciente no ponga en riesgo a nadie”.

Este viernes fueron evaluadas por el grupo técnico un número mayor de altas médicas. Dos de los pacientes diagnosticados en Cuba han sido evacuados, luego de presentar una evolución satisfactoria. Hoy se reportan seis personas en estado crítico y cinco graves. “Han disminuido ambos grupos, aunque siguen siendo de un alto riesgo”.

De acuerdo con el ministro de Salud Pública de Cuba, se han diagnosticado casos en todo el territorio nacional, aunque las mayores cifras se reportan en La Habana, Ciego de Ávila, Villa Clara y Matanzas.

Del total de diagnosticados en el país hasta el momento, 527 pacientes son cubanos y 37 extranjeros procedentes fun