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Camino a Santiago (+ Fotos)

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Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Hay una imagen recreada por Margarita Yourcenar en uno de sus libros que me gusta mucho. Habla de ciertas tribus nómadas del Amazonas en la que los indios, al marcharse de los lugares donde han sido felices, cargan consigo unos manojos de juncos que utilizan en cestería y cuya virtud principal consiste en exhalar, si el tiempo es de lluvia, el olor que fue suyo meses y años atrás, cuando todavía eran verdes y frescos a la orilla de los arroyuelos.

Voy camino a Santiago de Cuba y la hierba mojada del amanecer, la humedad que atraviesa las casas y los perros, el camino y el ganado, el árbol y la carreta del campesino, tienen la virtud de esos juncos que describía Yourcenar. Pasan por mi mente, como en una película hecha con retazos de memoria, momentos de mi vida anudados a la de Fidel y descubro, como todos los cubanos a los que conozco, que no podría llevar el hilo de mi biografía sin su presencia.

Para empezar, oí hablar de él cuando ni siquiera sabía el sentido de las palabras. En Sancti Spíritus, donde nací, la Revolución cambió “todo lo que debió ser cambiado”, como dice Fidel en su famosa definición. Mis padres se conocieron en un trabajo voluntario. Mi hermanos mayores salieron por primera vez de la Villa para estudiar en La Habana, mi abuela y mis tías se matricularon en las Escuelas “Ana Betancourt” y yo aterricé en el Círculo Infantil “Verdes primaveras”, que estaba frente a mi casa y tenía los juguetes y los columpios más primorosos que un niño podría soñar. Participamos, más que en un cambio dramático del destino familiar, en un movimiento de palpitación que se prolongaría muchísimo más allá del instante en que la Caravana del Ejército Rebelde se detuvo en el Parque Serafín Sánchez y franqueó el puente sobre el río Yayabo.

Iba en brazos de mis padres a las movilizaciones en la agricultura, a las marchas y concentraciones, pero tuve conciencia de lo que era participar políticamente en algo a los cuatro años. Un terremoto había devastado a Perú y en todas las plazas del país se escuchó el discurso del Comandante pronunciado en la Plaza de la Revolución, donde llamaba a donar sangre voluntariamente y preguntaba a cada ciudadano su disposición de compartir con los damnificados una libra de azúcar, de aquellas que adquiríamos por la “libreta” –los alimentos subsidiados que recibían todas las familias en Cuba y que nos salvó de la hambruna que dictaban los documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos-. Esa canasta básica incluía cosas que un economista pragmático podría considerar prescindibles, como tres juguetes al año para cada niño y el chocolate “Pionero”, que tanto me gustaba. En el Parque Serafín Sánchez, por donde ayer pasó la Caravana que lleva las cenizas de Fidel, me veo niña levantando la mano ante la petición del líder que suena por los altavoces y, a partir de ahí, ya tuve cierta conciencia de que yo formaba parte de algo más grande que los límites conocidos de mi propia familia.

Mientras desfilan los árboles y los postes del tendido eléctrico en los bordes de la Carretera Central, por donde vamos ahora, hay una procesión de recuerdos en paralelo que me llevan de la adolescencia a este punto en el camino a Santiago. Reconozco que no hay un solo hecho trascendente en mi vida personal que no esté anclado a un proyecto, un discurso, una marcha, una comparecencia por la televisión o una llamada teléfonica de, o a nombre de, Fidel. El ejercicio del periodismo, que nos convierte en testigo de muchas cosas –algunas no deseadas como este funeral-, ha significado para mi generación profesional la posibilidad de verlo, de tocar su mano, de reconocer sus diferentes tonos de voz, desde el exaltado hasta el susurro, pero la cercanía física con los periodistas no era otra cosa que una vía para acortar la distancia con el pueblo, una categoría sin fronteras geográficas y una vocación a la que él le dedicó cada minuto de su existencia. Por el pueblo -sea este el de una Villa como la mía o un continente- había que intentarlo y construirlo todo de nuevo si era preciso, nos dijo una vez. Con gente así cualquiera siente que la fraternidad es posible, que los hombres pueden volver a ser los niños que han sido y que no solo nuestro jardín, sino este planeta, puede tornarse en una casa habitable para todos los que respiramos en él.

Solo eso explica las multitudes adoloridas que estamos viendo, las lágrimas y las reacciones al paso de la caravana con la urna que guardan sus restos. Ahora mismo, mientras escribo, pasamos por Jatibonico y desde la ventana del ómnibus veo las imágenes repetidas de Fidel, las banderas colgadas en los portales, crespones negros en los árboles, transeúntes silenciosos. Hace unas horas que pasó el cortejo fúnebre y lo que nos dice este paisaje todavía en duelo es que ese pueblo ancho del que les hablo, esa patria martiana que es sinónimo de humanidad, percibió perfectamente que él amaba al prójimo más que a sí mismo, con lo cual superó el más difícil de los mandamientos cristianos. Y la gente diversa y humildísima de Cuba y del mundo ha reaccionado en consecuencia.

Como pasa con el olor de los juncos que guarda la memoria de aquellas tribus del Amazonas, este entorno activa en mi recuerdo el 25 de diciembre de 2010, durante una visita que hice a su casa en compañía de un invitado suyo, José Pertierra. En la salita minúscula que ha fotografiado tantas veces Alex Castro, el tema principal era la epidemia de cólera que hacía estragos en Haití. Fidel se comunicaba de tanto en tanto con la brigada médica cubana, en particular con un grupo de graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, que recorría zonas a donde no había llegado ninguna expedición sanitaria y que llevaba a cuestas un hospital de campaña.

El Comandante hacía todo tipo de preguntas sobre los habitantes del lugar: quiénes vivían allí, qué enfermedades padecían, si tenían alguna instrucción, que comían, cuántos niños, ancianos, mujeres embarazadas; si el río tal o más cual era caudaloso, qué vegetación, qué temperatura, cómo afectó el terremoto del año anterior… La brigada llevaba poco tiempo, pero era evidente que se había preparado para el duelo con un curioso insaciable. El teléfono tenía el altavoz activado y seguíamos el hilo de la conversación, en presencia de Dalia, la esposa de Fidel. En lo que parecía ser el cierre del diálogo, él quiso saludar, uno por uno, a los integrantes de la brigada y comenzó otra ronda de preguntas. Escuchamos varios acentos latinoamericanos que hablaban de su familia, el pueblo donde nacieron, los sueños de regresar a trabajar a su país. Entonces aparece una nueva voz, notablemente emocionada: “¿De dónde eres, mijo?” De Bolivia, responde el muchacho tras una pausa larga: “De Valle Grande, Comandante. De La Higuera… donde mataron al Che…” A partir de ese momento no pudo pronunciar más palabras.

Nunca olvidaré la expresión en la cara de Fidel, un gesto entre la incredulidad y la gratitud, como si un milagro de ese calibre –un médico de La Higuera formado en Cuba y salvando vidas en Haití, exactamente como habría querido el Che– se lo debiéramos a otra persona que no fuera a él mismo.

En Bayamo. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Esta noche las cenizas del líder histórico de la Revolución Cubana reposarán en el museo Nico López, antes Cuartel Carlos Manuel de Céspedes, fortaleza que fue asaltada por el Movimiento 26 de Julio, en 1953, en acción simúltanea con el Asalto al Cuartel Moncada. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

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Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

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Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

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Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Avanza la Caravana hacia Santiago de Cuba, en el tercer día de peregrinaje por la Isla de las cenizas del Comandante en Jefe. Foto: Ladyere Pérez/ Cubadebate

Se han publicado 21 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Argelio dijo:

    Gracias Rosa Miriam, mientras leia tus hermosas palabras, me llevaste a esos lugares y momentos que con nuestro Comandante en Jefe compartistes. Estoy de acuerdo contigo, está presente en todos los lugares donde estuvimos, estamos y estaremos. Todos tenemos nuestras historias. Gracias.

  • Rosario Rosssi Uruguay dijo:

    Puebloheroico de Cuba no existen mas palabras para la grandeza de Fidel

    un simple hasta siempre, que viva Fidel un ser único,un revolucionario de la human idad.

    desde uruguay con todo mi amor. hasta siempre mi gran patria mi cuba querida. viva FIDEL! YO SOY FIDEL!

  • jorge luis dijo:

    Que bonito reportaje, única mente una persona que experimente ese mismo sentimiento puede entender lo que deseas expresar, Rosa Mirian, en ese articulo, Todos lo sentimos así, soy coterráneo suyo y compañero de estudio y de trabajo de su fallecido padre y viví los valores que el y Mirian le inculcaron ,por eso cuando siente los olores que le recuerdan el terruño , se establece el Link con Fidel es que ninguna generación ha realizado acción alguna que no este relacionada con Fidel ,porque el ha estado presente en la historia de Cuba por mas de 60 años en todas las acciones realizadas , de una forma u otra ,en ellas, esta el pensamiento o la acción del comandante

  • samary dijo:

    q lindo ha sido las muestras de homenaje a nuestro comandante,del cual no olvidaremos,sino q llevaremos en nuestro corazon,pero creo q algunas provincias especificando la mia se ha quedado con el deseo de vivir ese homenaje de ver la caravana pasar por nuestras calles y avenidas

  • Gilberto Arias dijo:

    Hermosísimo testimonio Rosa Miriam, ¡comprendo perfectamente los sentimientos que deben haber embargado al Comandante al conocer la procedencia de ese médico boliviano!
    ¡Extraordinario!
    No creo que exista algún otro estadista que haya tenido un vínculo tan estrecho, de tanta complicidad, de tanto amor, con su pueblo, lo que está sucediendo en nuestro país en estos días es la mayor demostración del cariño de nuestra gente por su líder, como reza el título de un artículo que veo aquí en esta página: ¡Qué clase de pueblo tienes Fidel!
    ¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!

  • Yo soy Cuba y soy Fidel dijo:

    Precioso…..

  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Como cualquier cubano o terrícola digno, le agradezco a Rosa Miriam y a Ladyrene por este poema épico, que nos hace viajar junto a ellas. En la medida que Fidel hecho historia se aceque a mi Santiago heróico, todo se hará más intenso y tendremos nuevas oprtunidades de vivir nuevas emociones. Esperamos por nuevos reportajes.
    !Hasta siempre Fidel!

  • ricardo dijo:

    La patria os contempla orgullosa VIVA FIDEL

  • Billy dijo:

    Por siembre FIDEL.

  • Rafael Caballero dijo:

    Que momento histórico de amor, devoción y patriotismo está mostrando el pueblo de Cuba por su Comandante en Jefe, hombre unico, irrepetible pero obligatoriamente imitable por su amor, respeto y dedicación a la causa de los humildes, enfermos,ancianos, niños, hombres, mujeres de Cuba y de todo el mundo.
    GLORIA ETERNA AL HOMBRE ETERNO QUE LUCHÓ SIEMPRE POR LAS CAUSAS JUSTAS EN EL MUNDO.

  • Rafael Caballero dijo:

    Que momento histórico de amor, devoción y patriotismo está mostrando el pueblo de Cuba por su Comandante en Jefe, hombre unico, irrepetible pero obligatoriamente imitable por su amor, respeto y dedicación a la causa de los humildes, enfermos,ancianos, niños, hombres, mujeres de Cuba y de todo el mundo.
    GLORIA ETERNA AL HOMBRE ETERNO QUE LUCHÓ SIEMPRE POR LAS CAUSAS JUSTAS DE LA HUMANIDAD.

  • Rafael Caballero dijo:

    GLORIA ETERNA AL GIGANTE DE LAS AMÉRICAS Y LA HUMANIDAD, EL HOMBRE QUE SIEMPRE LUCHÓ POR LAS CAUSAS JUSTAS.

  • ANAIRA LOPEZ dijo:

    Fidel, siempre estarás en nuestros corazones.. Gracias por tanto amor a los pueblos del mundo.. gracias por darnos ese poquito de Cuba a quienes tuvimos la dicha de vivirla.. Gracias por ser el Gigante Invicto de América.. Fidel, Te amamos.. Hasta la Victoria siempre!!! VIVA FIDEL POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE!!! (Desde Carabobo, Venezuela)

  • Angel Enriquez Estrada dijo:

    El 24 de noviembre falleció mi padre, un revolucionario sin tacha, el 26 fallece mi comandante, perdí físicamente mis dos padres, pero hasta el final seré fiel a sus principios, gracias Fidel por hacer feliz a este pedazo de tierra al que amo tanto. Hasta siempre comandante.

  • Miguel Mariano Yero Perez dijo:

    La cuidad que tu elegiste para tomar el cielo por asalto, te espera y recibirá con mucho amor la Cuidad Héroe, la del Moncada y de la victoria del 1 de Enero de 1959 te acogerá como su hijo idolatrado y bendecirá tu eterna estancia. Llegas a ella con todos tus sueños hechos realidad y tu inmortal ejemplo servirá de guía a este pueblo que tanto te respeta y adora para siempre Comandante en Jefe de la Revolución de los humildes, de la Patria de Nuestro Martí y que tu como nadie supiste en el momento adecuado hacer cumplir las doctrinas del Maestro, por eso y otros meritos descansaras en paz cerca de el. Que el eterno Oriente te acoja como tú te lo mereces FIDEL.
    Fraternalmente,

    Miguel Mariano Yero Pérez…

  • Rebeca dijo:

    Han sido muy emocionantes todos tus artículos

  • vilma dijo:

    De la Isla de la Juventud no he visto nada, Alguien puede poner fotos de la Isla de la Juventud para Saber de esa parte de nuestro pueblo, su dolor y como la estan pasando, mi pesame a la familia de Fidel Esposa hijos y a todo nuestro pueblo

    • PINERITA dijo:

      Vilma yo soy de acá de la Isla de la Juventud y puedo comentarte que esta parte de Cuba como tu dices tambien está tan triste como las demás, tan anegada en llanto como el resto de los cubanos, todos los pineros sentimos un inmenso dolor por la muerte de nuestro comandante pero sabemos que el partió a la eternidad confiado de que dejó a millones de cubanos que son Fidel, nuestra tarea es multiplicarnos como siempre y mantenernos firmes y fieles a las ideas que nos enseño, ahora nuestra misión es continuar su legado

      • PINERITA dijo:

        Esto lo escribí para mi niño y quiero compartirlo con ustedes

        Mi niño no lo sabe
        El no lo sabe, pero nació en el paraíso de la infancia en América La¬tina. Sí, es cierto, no vive en un país perfecto, pero desde mucho antes de nacer era una preocupación —o me¬jor, ocupación— para los médicos en este “chispazo de tierra en el mar”. Aún era un gusarapo y era observado con sofisticados aparatos, era tema de consultas y su nombre aparecía re¬¬petidas veces en la agenda de la doc¬tora de mi consultorio.
        Él no lo sabe, pero está lleno de vacunas. Once de ellas lo mantienen a salvo de enfermedades como la tuberculosis, la hepatitis B, el tétanos, la difteria, la rubeola, el sarampión, la poliomielitis. Preocupaciones de me¬nos en este mundo donde tantos ni¬ños no llegan a ver repetidas veces el amanecer por falta de cuidados.
        Él no lo sabe, pero ya forma par¬te de la legión de infantes cubanos en camino de la escolarización. En unos años comenzará el preescolar, de don¬de saldrá listo para la enseñanza primaria, luego la secundaria, el pre¬u¬niversitario, hasta la Uni¬vers¬idad si su sabiduría lo permite. Y cuando caiga en cuenta, habrán pasado casi 20 años de una escuela a otra, sin te¬ner que preocuparse por nada más que estudiar.
        El aún no lo sabe, pero en esta Isla tan asediada, no tendrá que do¬blar el lomo para sacar a flote a su familia. Tampoco tendrá que vender su cuerpo a tiernas edades para llevar algunas monedas a casa. No tendrá mayor intranquilidad por el dinero que las monedas reunidas para el helado que querrá comprar a la salida de la escuela.
        ¡!!!Y TODO ESO!!!! , EL NO LO SABE, PERO ES GRACIAS A LA REVOLUCIÓN, A ESA REVOLUCIÓN QUE ESTUVO ENCABEZADA POR NUESTRO COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO, AL QUE HOY RENDIMOS HOMENAJE PÓSTUMO.
        Él no lo sabe, pero la Cons¬titu¬ción de su país lo privilegia y aclara sin medias tintas que “la niñez y la juventud disfrutan de particular protección por parte del Estado y la sociedad. La familia, la escuela, los órganos estatales y las organizaciones de masas y sociales tienen el deber de prestar es¬pecial atención a la formación integral de la niñez y la juventud”.
        Mi hijo tiene solo tres años, no sabe mucho aún, pero vive feliz, ajeno a todo esto. Y la madre que escribe está en el deber de agradecer porque en Cuba, a pesar de todo lo perfectible aún, pue¬de crecer sin preocupaciones pa¬r¬a¬¬li¬zantes, esas que en otras latitudes son tan cotidianas como el parpadeo.
        To¬davía con miles de carencias, abun¬dan la voluntad política, el amor por los niños, el respeto a sus derechos, la to¬lerancia cero ante cualquier daño. No hace falta que un funcionario de la Unicef nos cite a cada rato como ejemplo en una cita mundial, aunque el reconocimiento reconforta, bas¬¬ta sa¬lir cada mañana a la calle para que la alegría de cualquier niño nos inunde de esperanzas.
        HOY TEMO PROFUNDAMENTE POR ÉL, PORQUE AUNQUE NO LO SABE, TENDRÁ QUE CREECER SIN EL PRIVILEGIO QUE TUVE YO DE TENER A MI FIDEL AHÍ, VIVO, CONSTANTE, VELANDO POR TODO Y POR TODOS, TENDRÁ QUE CONFORMARSE CON LO QUE YO SEA CAPAZ DE INCULCARLE, Y CRECERÁ SABIENDO TODAS ESTAS COSAS QUE HOY NO SABE, Y SE SENTIRÁ ORGULLOSO DE ESTE GRAN HOMBRE, ESTARÁ AGRADECIDO INMENSAMENTE DE HABER NACIDO EN LA CUBA DE FIDEL.
        ¡!!Hasta la Victoria Siempre Comandante!!!

  • Ernesto Olazábal Medrano dijo:

    Hasta siempre mi eterno comandante, gracias por todo lo que hiciste por Cuba, tu patria, nuestra patria, la patria de todos los cubanos que hoy nos conmueve tanto tu partida y que vamos a estar eternamente agradecidos de haber nacido en esta tierra, la tierra de un gigante, que lleva tu nombre, FIDEL. La juvnetud no te defraudará jamás, seguiremos tu legado, vas a estar presente en cada paso que demos.
    ´´ hasta la victoria siempre´´

  • Cuqui dijo:

    Hola, soy Olga Lilia (Cuqui), periodista. Como todos los cubanos he vivido momentos de dolor y sí, todos tenemos nuestras historias con Fidel. Estas, reflejadas por Rosa Miriam de un modo muy especial y llenas de sinceridad.
    Igual me agradó ver esa ventana, con la Bandera de luto. Esa es mi ventana, la de mi cuarto, y como vivimos pegaditos a la histórica Plaza, la Ignacio Agramonte, de mi Camagüey, no quisimos pasar por alto las imágenes. Desde allí, mi esposo, mi hijo y yo, captamos como pudimos, con nuestras muy aficionadas cámaras, el paso de las cenizas de Nuestro Comandante Fidel Castro. Gracias.

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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. En twitter: @elizalderosa

Ladyrene Pérez

Ladyrene Pérez

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana. Fotorreportera de Cubadebate. En twitter: @makuijo

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