La historia de un padre gay, seropositivo y comunista en Cuba

Francisco Rodríguez Cruz es uno de los blogueros y ciberactivistas por los derechos de la comunidad LGBTI con más influencia en Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Cuando Francisco Rodríguez Cruz decidió “salir del closet” tenía 32 años, una esposa y un hijo. Era seropositivo al VIH Sida, pero no lo sabía. Comenzaba la década del 2000 y, para él, lo que sería una nueva vida. Estaba convencido de que “lo justo era la verdad, para todos”.
Paquito, heredero del nombre de su padre, es el tercero de tres hermanos y el primer profesional de su familia. Nació en Los Sitios, un popular barrio de Centro Habana. A diferencia de la mayoría de los niños, no “mataperreaba”, era “muy de casa” y de “juegos pacíficos”.
Leía apasionadamente aventuras y novelas policíacas. Pensaba ser ingeniero naval o aéreo, hasta que un carro lo chocó y decidió ser periodista. Le echa la culpa al conductor, quien lo visitó y le regaló José Martí: Obras Escogidas en tres tomos. De ese acto fortuito a la profesión que ha ejercido durante más de 25 años, solo fue “un instintivo parpadeo”, dice.
“Martí te cambia la manera de ver el mundo”, sentencia quien siendo un adolescente ahorró los quilos que le daban sus padres para hacerse con los 28 tomos de las Obras Completas. Cuenta que amarró los libros en dos pilas y los cargó desde la Librería Avellaneda, en la calle Reina de La Habana Vieja, hasta el reparto Antonio Guiteras, en el municipio de Habana del Este, donde vivía entonces. Llegó a hacer fichas de las obras del Maestro por categorías: conceptos, cualidades revolucionarias, estrategia…
El dirigente estudiantil, el mejor graduado de su año, el destacado periodista del semanario Trabajadores, experto en temas económicos y sociales, es hoy uno de los blogueros y ciberactivistas por los derechos de la comunidad LGBTI con más influencia en Cuba. Él, auténtico y modesto, dirá que es un atrevimiento de mi parte ponerle esa etiqueta.
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Paquito, heredero del nombre de su padre, es el tercero de tres hermanos y el primer profesional de su familia. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Francisco no siempre tuvo la certeza de que le gustaran los hombres. Construía en su cabeza románticas historias del amor ideal. Tuvo algunas pasiones, infantiles triángulos amorosos. Entonces, un día llegó Tania, “una de las cosas que ha resuelto el Poder Popular, porque la conocí en una reunión de rendición de cuentas”, comenta con desparpajo.
Se enamoraron, se casaron, tuvieron un niño.
“Con el paso de los años, que tampoco fueron muchos, alrededor de seis, me di cuenta de que había una necesidad de otro tipo de relación. No era justo ni para ella ni para mí permanecer juntos. Por eso, decido divorciarme y asumir abiertamente mi homosexualidad”, afirma.
— ¿Cómo fue ese momento?
Las salidas del closet o salidas del armario, como se les dice en otros lugares, siempre son muy personales e individuales. Cada persona las elabora de una manera diferente y en tiempos diferentes. Depende mucho de las circunstancias, de los apoyos familiares, de la historia de vida de cada cual.
En mi caso, no fue tan traumático, pero algo de eso hubo. Un niño, un matrimonio, había que disolverlo. No siempre tuve los recursos para enfrentar ese momento y hablar con claridad sobre lo que me estaba pasando. Incluso, con la propia madre de mi hijo, que se tuvo que ir dando cuenta con el paso del tiempo de lo que sucedía.
Mi papá y mi mamá eran una pareja muy tradicional. Se divorciaron cuando nosotros éramos adolescentes. Aunque mantuvimos siempre muy buena relación. Cuando asumo mi orientación homosexual, ya era independiente económicamente. Eso siempre te da mayores posibilidades de asumir este tipo de transición.
Hay personas que lo hacen mucho más jóvenes y les cuesta más trabajo, porque dependen de una familia que no es receptiva, que no les apoya. No fue mi caso. Además, mi madre aceptó desde el primer momento la relación con mi pareja. A veces, lo defendía más a él que a mí, de hecho, él es más defendible que yo.
Mi padre era la persona que siempre estaba ahí, pero que nunca hablaba. Era de muy pocas palabras. Nunca tuve que decirle nada. Mi pareja se incorporó a la familia y él de eso no necesitó hablar.
No puedo decir que fuera sencillo, aunque ayudó mucho la comunicación familiar. Había una cosa muy clara para nosotros: lo más importante era Javier, mi hijo. En eso todos estuvimos de acuerdo, la madre de mi hijo, mi familia, su familia.
Empezamos a elaborar todo ese proceso de tránsito con mi pareja, de cómo ir incorporando al niño a nuestra realidad. Aunque sinceramente quienes debíamos acostumbrarnos éramos nosotros, como adultos, porque al final los muchachos enseguida se adaptan.
Si hay cariño, afecto y atención no les importa mucho la naturaleza de la relación de sus padres. Pero uno siempre con los prejuicios, con el miedo de que la circunstancia social pueda dañarlos.
También he tenido la fortuna de que es un muchacho fuera de serie. Muy inteligente desde pequeño. Comprendió todo muy bien, buscó sus propios recursos para comunicarse con sus padres, con sus compañeras y compañeros. Nunca tuvo conflictos ni sufrió rechazo porque su padre fuera homosexual. Él lo resolvió y para nosotros, por supuesto, fue una tranquilidad muy grande.
Después ampliamos la familia, porque su mamá se casó otra vez. Tuvo dos niños más que también me quieren mucho, nos quieren mucho. Somos una gran familia, incluso en circunstancias como las de ahora, que son muy especiales, de pandemia, cuando hay problemas económicos serios, nos ayudamos entre nosotros y eso es importante. Te da una tranquilidad, una plenitud de sentirte acompañado, de que tienes hacia donde virarte, en caso de que tengas un problema o alguna necesidad. Te da mucha paz, seguridad.
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Paquito, el de CUBA; martiano y periodista; comunista y gay. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
A muy pocos meses del divorcio, Paquito supo que era positivo al VIH Sida. Era el 1 de marzo de 2003. Otro momento difícil. Se sobrecogió con la idea de que podía haber infectado a alguien. No ocurrió.
“Tenía un poco más de madurez y pude elaborar con mis propios recursos una estrategia hacia la familia de cómo comunicar aquello. Me apoyé en mis hermanos, en una prima. Así fui buscando alianzas familiares para darle atención a las personas que pudieran sufrir más.
“Ya era periodista, tenía información sobre el asunto. Sabía que no era el fin del mundo, ni mucho menos, y que todo estaba en la disciplina con que uno asumiera una condición crónica de salud. Sin embargo, todavía predominaba el estigma, el prejuicio sobre esa infección de transmisión sexual. Era importante manejarlo con cuidado.
Y así lo hizo. Pero ahí no concluye su singular historia. En ese mismo año, apareció uno de los “males oportunistas” que suelen aquejar a los pacientes con el virus de inmunodeficiencia humana: un linfoma no Hodgkin.
“Era una operación muy grande, compleja. Además, después requirió tratamiento de quimioterapia, sueros, citostáticos, ingresos cada 21 días. Todo lo hice sin dejar de trabajar prácticamente. Tuve muy buena atención médica en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), siempre digo que es como mi hospital fetiche, porque entro ahí y se me quita todo”, comenta.
De hecho, hace muy poco estuvo allí por ser un caso positivo de la COVID-19. Volvió a tener el temor sobre la posibilidad de contagio a alguien cercano. Tampoco ocurrió. Dice que su historia clínica tiene casi el grosor de El Capital, de Karl Marx. La gente le pregunta: '¡¿Ven acá, todos los virus te los piensas coger para ti?!'
“No tuve ninguna secuela, me siento bien y fue hasta un recorrido sentimental. Mi centro de aislamiento fue en “la Lenin”. Volví a la beca donde estuve seis años, después al IPK, que es un lugar al que le tengo mucho respeto. Siento una profunda admiración por sus profesionales. Allí casi me malcrían. Y aquí estoy, sobreviviente, que inventen la próxima pandemia que ya esta, la pasé también”.
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En 2015 recibe mención en la categoría Digital del Premio Nacional Anual de Periodismo "Juan Gualberto Gómez", por la labor en el blog "Paquito el de Cuba". Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
La madrugada del 4 de diciembre de 2009 le cambió la vida. Otra vez. No hubo salón de operaciones, ni nuevas enfermedades, pero tuvo otro “hijo”, un blog único y desafiante: “Paquito el de Cuba”.
— ¿Cómo y por qué surge tu blog?
En el año 2009 los periodistas empezamos a recibir un grupo de facilidades desde el punto de vista de las comunicaciones. En mi caso, me llega la conexión a internet a la casa y también nos vendieron una computadora. Tenía los recursos y empecé a pensar qué proyecto podía hacer.
Estaba en un momento de boom el tema de la blogosfera y cómo se articulaba eso a la vida del país. Dije, ‘si voy a hacer algo, que no sea lo que tradicionalmente hago en mi trabajo’, el periódico Trabajadores, donde siempre he atendido temas económicos, sindicales, sociales, desde el perfil que me gusta del. ‘Quiero hacer algo más personal, más íntimo’. Y lo premedité.
Quizás, inspirado en ese momento, cuando había evidentemente un trabajo de educación y persuasión sobre los temas LGBTI y derechos de las personas a la libre identidad de género. Y dije: ‘lo mejor que conozco es mi vida, vamos a empezar por ahí’. Mi hijo tenía nueve años. De alguna manera también pensé en escribirle a él las cosas que me habían y estaban pasando.
Cuando di clic no sabía lo que iba a ocurrir. Había escrito dos o tres post, decidí un diseño, una ilustración. Fue muy sobrecogedor lo que vino. Mi vida cambió para bien, pero también se me enredó.
Mis primeros lectoras y lectoras fueron mis amistades en Facebook. Muchas personas que me habían conocido de la época estudiantil, incluso, desde la primaria, en ‘la Lenin’ y que no conocían lo que había sido de mi vida, ni de las interioridades que de pronto ‘les solté’. Era un acto de nudismo emocional.
Eso impactó mucho en ese ámbito, luego entre los colegas. Después, el blog comenzó a convertirse en un proyecto de comunicación mucho más amplio y atrajo la atención de los medios extranjeros radicados en Cuba. Los primeros que me entrevistaron fueron los corresponsales de agencias acreditados aquí, a quienes agradezco mucho.
En ese momento todavía en la prensa cubana eran poco usuales ese tipo de historias y mucho menos en primera persona, contando esas peculiaridades que yo asumía. Desde el exterior había quienes decían que no era posible, que yo no existía, que era una fabricación. Les parecía que no correspondía con el estereotipo que existía en relación a las personas LGBTI en Cuba.
Después, desde el punto de vista humano, empezó a identificarse con el blog gente que había vivido experiencias similares. Incluso, algunas personas acudieron para ayudar a otros de sus familias, hijos e hijas, que estaban pasando por alguna situación en torno a su orientación sexual, con el tema del VIH, o con alguna de las problemáticas que allí se abordaban. Eso sin dudas me fue involucrando en el activismo”.
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Paquito en el desfile por el 1ro de Mayo de 2018 en La Habana. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), fundado el 28 de diciembre de 1988, sumó a Paquito a su lucha por la investigación, educación y estudio en favor de los homosexuales.
El blog visibilizó sus potencialidades como parte y defensor de la comunidad LGBTI. Por ello, en 2010, fue convocado a un curso sobre derechos humanos y sexuales. Desde entonces se vinculó a la institución. Primero, como parte de la red comunitaria Hombres Por la Diversidad (HXD), que luego evolucionaría a Humanidad Por la Diversidad (HXD), con la inclusión de mujeres, lesbianas, personas trans, heterosexuales. Luego, como colaborador en las Jornadas Cubanas Contra la Homofobia y la Transfobia.
“Recuerdo que en la primera conferencia de prensa a la que fui como parte del CENESEX, que dio Mariela Castro, en el Centro de Prensa Internacional, no había ningún medio cubano. Era increíble y no es porque no quisieran ir. Era por cómo organizábamos a la prensa, nos parecía que esos temas no debían atenderse.
“Entonces, entendimos la necesidad de comenzar a trabajar con el Partido para crear conciencia y ayudar a que los medios nacionales pudieran también dar cobertura a todo lo que se estaba haciendo en materia de lucha contra la homofobia y la transfobia. Así empezó un largo camino de trabajo conjunto”, explica.
Paquito había tenido el primer contacto con las Jornadas en el 2008. Se quedó impactado con lo que allí vio. Música, colores, libertad. Cree que tal vez por eso se le ocurrió abrir el blog. Al final una cosa lo llevó a la otra, y viceversa.
— ¿Cuánto han influido las Jornadas en la construcción de una Cuba más inclusiva?
Han tenido un impacto muy favorable. No quiere decir que no queden problemas, no quiere decir que no queden insatisfacciones, pero lo que se ha avanzado cuando uno lo mira en retrospectiva es increíble.
Ya tuvimos una prueba de fuego cuando la Constitución. Creo que salimos con una constitución maravillosa, que nos da posibilidades a futuro para desarrollar muchísimo todas las legislaciones que transversalmente tengan necesidad de incorporarle una mirada de género, contra la discriminación de distintos tipos.
No es un asunto que se resuelva con una sola norma legal, ni siquiera con la próxima discusión del Código de las Familias, que será un momento cumbre, porque son temas que transversalizan, que pueden surgir a veces cuando menos lo esperamos, en otros cuerpos jurídicos, en otras organizaciones.
Estamos muy esperanzados con la discusión, consulta y aprobación de lo que debe ser el próximo Código de las Familias. Va a ser un momento duro, de polémica, de persuasión, de discusión. Lo está siendo ya en estas Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia.
Por ejemplo, en las propias publicaciones que hace Cubadebate, siguen saliendo comentarios de los cibernautas donde percibes desconocimientos, empecinamientos, pero también respuestas mucho más razonadas, desde la sensibilidad humana. Dicen frases como '¿pero de qué me estás hablando?', '¿en qué afecta esto tu vida o tus derechos?', '¿cómo hacer felices a otras personas va a ser un problema para ti?'.
Hay personas a las cuales hay hablarles desde el sentimiento; a otras, desde la razón, para que te comprendan mejor. Otras nunca van a entender, porque es una lucha ideológica, una lucha contra un modelo de dominación patriarcal.
Igual pasa con algunas concepciones dentro de determinadas iglesias, que son muy intolerantes e inflexibles en el análisis de estos asuntos. Pero también en ese mundo hay avances, denominaciones que son mucho más amigables, que entienden que no es un problema de dogmas, sino de vidas humanas. Creo que eso es lo fundamental.
Si lo hacemos bien, podemos conseguir ese consenso que hace falta para que todas y todos quedemos satisfechos con un Código de las Familias mucho más moderno, mucho más abierto, no solo para las personas LGBTI, sino para otras realidades que tienen que ver con la mujer, con los niños y las niñas, con los abuelos y abuelas.
Hay muchos aspectos de la vida familiar en Cuba que han avanzado, evolucionado, que se han complejizado y deben tener un espacio en la norma jurídica o en su interpretación. Debemos llegar a un resultado positivo, pero nadie nos va a regalar nada. No podemos confiarnos tampoco. En esa evolución de los acontecimientos desde el activismo, desde el civismo, desde la ciudadanía, hay que estar alertas. Si hay que hacer señalamientos, los haremos, si hay que hacer una crítica, también.
La discusión tiene que ser rica, desde múltiples miradas. Se puede lograr, porque lo fundamental ya lo hemos ganado. La gente entiende que ser una persona homofóbica es malo. Ese es quizás uno de los resultados más positivos que hemos tenido durante esta trayectoria.
Incluso, quienes tienen el prejuicio lo aceptan como una limitación, y otros, no se dan cuenta que tienen ese prejuicio, esa mirada sesgada, y dicen: ‘yo no tengo nada en contra, pero…’ Se les trasluce esa naturalización de la mirada discriminatoria. No obstante, con esas personas también hay que trabajar, explicarles y hacerles ver, porque nadie quiere ser una mala persona, nadie quiere dañar a nadie, afectar a su familia, a sus hijos e hijas, a sus padres. Nadie quiere hacer el mal, al menos, la mayoría de las personas.
— El tratamiento a las personas de la comunidad LGBTI en Cuba ha sido manipulado y politizado durante décadas…
La politización del tema de las personas LBTI en Cuba tiene una historia extensa en el tiempo. Los errores y las limitaciones que tuvo el entendimiento de este tema desde los inicios de la Revolución se correspondían con un contexto histórico y con una serie de acontecimientos internos que estaban sucediendo.
A veces la gente olvida cosas. La gente olvida que las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), que duraron poco tiempo, surgieron antes de los sucesos de Stonewall, en Estados Unidos, donde masacraron a las personas trans y gay en New York. La represión era la norma en el mundo, incluso, mucho más violenta que de lo que se hizo aquí.
Se pensó que poniendo a trabajar a las personas, iban a cambiar. Lo ves a la distancia y dices: ‘es increíble el desconocimiento científico’. Pero en ese momento no tenían las herramientas sociológicas, psicológicas, científicas para entenderlo. Se pensaba que era una dificultad. Sin embargo, la Revolución ha ido aprendiendo, nuestros líderes han ido aprendiendo.
Fidel Castro en el año 2010 asumió la responsabilidad histórica por esos errores. Él personalmente, aunque involucraba a muchos más que a él, por supuesto. Abría así un camino hacia esa rectificación que estamos haciendo, y para toda la política de inclusión que hemos estado impulsando.
Hay gente que dice que no se ha pedido una disculpa. Hay mucha hipocresía. La mayor disculpa, el mayor perdón que puedo recibir es que mis derechos estén garantizados, tener protección para mi familia y para mi entorno, que la constitución reconozca todos los tipos de familia, y que una ley lo concrete de una manera constructiva, explícita, que nos dé posibilidades a todos.
Eso es lo que necesito. No pronunciamientos que a veces se quedan de boca para afuera, como ha sucedido en otras latitudes y, en la práctica, poco se ha concretado. Hay que seguir trabajando, incluso, aunque lográramos el Código de las Familias que queremos, que lo vamos a lograr, tampoco es el final.
No basta con tener legislaciones, no basta con tener la constitución que tenemos. Hay que seguir avanzando, educar, sensibilizar y, en esto, los medios tenemos un papel fundamental.
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"Paquito el de Cuba. Una década de ciberactivismo" está disponible en la plataforma cubana Superfacil.
Ser activista por los derechos de una comunidad históricamente marginada no es sencillo. Más aún si te denominas comunista. Llegan los ataques por uno u otro motivo. Paquito tiene su propia guía para asumir tales situaciones. Entiende que “el que ofende es quien pierde”, y de alguna manera se siente feliz, porque “ayuda a ‘ubicar’ a una persona que tiene malos sentimientos”.
Mientras, se empeña en ayudar a construir el socialismo que queremos. ¡Abajo la discriminación! De lo polémico a lo simpático, siempre. Único. Lo hace a través de juegos de palabras, ironías, post en Facebook, marchas, su trabajo periodístico. ¿La finalidad? Cumplir con la premisa de que Revolución es “ser tratado y tratar a los demás, como seres humanos”.
Desde Cubadebate te invitamos a leer Paquito el de Cuba. Una década de ciberactivismo, una compilación de confesiones y crónicas de temáticas diversas, publicadas en el blog y que recién fue presentado en formato libro, durante las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia. Está disponible en la plataforma cubana Superfacil.
También que nos acompañe con la serie La historia de un padre gay, seropositivo y comunista en Cuba, publicada en nuestras plataformas de Facebook y YouTube.
En video, los capítulos I, II y III
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Como cambian los tiempos en mi país que hubiese pasado con este pobre hombre años atras
Excelente este trabajo y para Paquito éxitos en su vida personal y profesional que con la familia al lado todo se puede.
Felicidades para autora y autor d articulo , valiente , claro y HUMANO . LA felicidad es un derecho !
Salud para los dos y si ...! , q DIOS LOS BENDIGA x enseñar a pensar !
Reconozco el derecho de las personas a defender lo suyo. Q debemos de respecta cada posición de las personas. Los campesinos, las mujeres y los negros están todavía luchando por su respecto y derechos y para q alguien los ayude ha pasado de todo y ahora a los homosexuales los defienden todos les dan apoyo, transmiten galas por la TV y realizan este reconocimiento en tan importante medio de prensa en cuba. Será normal y bueno q esto ocurra, q será del futuro de este país de un joven formando sus valores y q le decimos a nuestros nietos. Una cosa es respecta y otra tener ver, escuchar o leer estos reconocimiento. Espero q los redactores de este trabajo tengan conciencia de lo q están logrando. Disculpen pero esto molesta tanto.
Extenso , ilustrativo y muy buen artículo. Paquito mis repetos para usted y reconocimiento, pues nos ha abierto las ventanas de su vida a muchas personas. Respeto y aceptación para todos los que como usted dfienden sus derechos,
Maravilloso artículo, felicidades por tu valentía, tu historia de vida se repite en muchas familias cubanas, yo personalmente tengo dos amigos (Podría decir que forman parte de mi familia aunque no nos corra la misma sangre por nuestras venas). Ellos son gays pero se respetan a ellos mismos y a quienes le rodean, eso es amor, tolerancia, sinceridad. Uno de ellos es padre de 2 hijos y ya es abuelo, las relaciones son maravillosas mucho mejores que otras familias de heteroxesuales, ambos comparten las alegrías pero así mismo se enfrentan a las dificultades. Son un modelo a seguir en cuanto a convivencia, humildad y compañerismo. Si son gays, no lo ocultan, pero por eso no dejan de ser hombres de palabra segura, sincera. En fin SON MIS AMIGOS.
Paquito,MIS RESPETOS para usted, así no más. MIS REPETOS, por favor CUIDESE mucho que usted tiene imán para los vichos
Felicidades Paquito, es muy linda tu vida, éxitos y ejemplo a seguir por lo gays, libres y sin prejuicios
Precioso artículo, mis felicitaciones para la periodista y mucha salud para Paquito.
Felicidades!!! Gran artículo
Fabuloso y valiente
Excelente artículo. Mis respetos a Paquito por todo!!
Que hipocritas somos hasta los otros dias los gay eran descriminados y mucho que sufrieron por la desigualdad gracias le doy a mariela castro y la homosexualidad no tiene nada que ver con la politica.
No unamos la politica con todo
Excelente artículo. Esos son los verdaderos revolucionarios, los que luchan desde su trinchera por lo que creen justo y humano con transparencia. Tuve un tío gay que murió a los 80 y algo solo en un asilo de ancianos. Yo ya tengo más de 50, recuerdo en mi infancia cuanto fue recriminado por parte de mi familia, que era muy diferente, que hacía cosas raras en comparación con los demás, hasta algunos primos le temían. Yo lo quise mucho, era muy familiar. Para mis inocentes 12 años de edad, cuando supe por mi mamá que era homosexual no fue nada raro yo quería tal como era, para mi nada era raro en él. Tampoco era que se hablaba en la familia tan facilmente de eso. era hermano de mi papá y según he investigado su infancia fue un tormento y su juventud ni hablar. Nunca pudo trabajar con el estado, se dedicaba a pintar casas, cocía muy bonito su ropa y para otras personas y familia y recuerdo que elaboraba unas sobrecamas con una técnica de hilos de colores que iba tejiendo en una especie de bastidor cuadrado con unas puntillas, que luego unía entre sí que eran toda una obra de arte. Hoy sería un magnífico artesano pero en aquellos momentos, era ilegal , no obstante con ello se ganaba la vida. Fue muy rechazado y en no pocas ocasiones recuerdo que llamaban a mi tía para que lo sacara de algunos problemas. Desde hace ya algunos años he comprendido cuanto sufrió, nunca pudo tener una pareja estable, ni un hogar, mas que su ranchito en el patio de mi abuelo a donde no podía llevar a nadie, ni un trabajo, ni una chequera, ni crear su propia familia y era una bella persona. Fue el tío que visitaba a todos sus hermanos, sobrinos y parientes cada año. Fue quien me mandó, con una vecina que ganó un viaje a la antigua URSS, una torticas de coco rayado, porque sabía que me gustaban mucho. Era un excelente cocinero además. Para mí su mayor virtud fue nunca haberse encerrado en el closed, a pesar de tanta incomprensión, fue un valiente aunque los obstáculos fueron tantos que no le alcanzó la vida para vencerlos todos. Me pregunto cuán diferente hubiera sido su vida hoy, con todo lo que se ha logrado. Gracias Paquito y a todos los que luchan por los derechos inclusivos de todos los seres humanos.
Agradezco mucho que hayas compartido la historia de tu tío, eso es lo que necesitamos y lo que necesitan los medios, ver al ser humano y sufrir con ellos
Me he detenido varias veces a leer y profundizar todo esto escrito por Paquito Un hombre valiente y transparente Quizas algun dia tenga la oportunidad de conocerle para un intercambio de ideas y mucho mas Lo felicito
Desde la UMAP apoyamos revolucionariamente al compañero Francisco.
Bravo que linda historia Dios te bendiga.
Pues felicidades Paquito, es usted muy valiente, ha enfrentado su verdad con mucha seguridad porque sabe lo que quiere, lo que desea, para usted y para esa comunidad que incluye a personas buenas, honestas y sinceras. Muchos no lo han logrado y han quedado en el camino por no enfrentar la vida como corresponde, los derechos a vivir como se desee hay que defenderlos y los demás tienen que ser capaces de respetar y ser tolerantes. La Revolución ha sido capaz de admitir ciertos errores al respecto porque ha sabido ser justa. La Religión tiene que de igual manera ajustar ciertas conductas, he leído en estos días a muchas personas que dicen ser religiosas y se han pronunciado contra este tema de una forma que entristece. Al menos se están dando pasos largos referente a este tema, todo es cuestión más que de tiempo, de irnos sencibilizando y entender que todos tenemos los mismos derechos a vivir plenamente felices.
Lo felicito Paquito una vez más, nada, ningún obstáculo que la vida le ha impuesto, ha sido para usted un freno a su desarrollo profesional y como ser humano, felicito a esa familia que lo supo apoyar tanto. Respetemos solo eso y veremos como la vida nos cambia.
Se puede observar calramente que la gente lo respeta aún sin compartir su estilo de vida.
Entonces:
Existe la "Homofobia"?
Creo que el término es excelente para sembrar sentido de culpa.
En realidad a lo que se esfurzan por llamar "homofobia" es NO Estar De Acuerdo con su ideologia que por demás es TAMBIEN DERECHO E IGUALDAD SOCIAL.
Yo voto por la familia como Dios la Creó.
Un excelente articulo, de esos que no estamos acostumbrados a leer porque aun cuando muchos enarbolan consignas de una sociedad inclusiva ponen enormes trabas a los que como estas dos periodistas se atreven a desafiar los tabues impuestos por la sociedad sobre el tema de las preferencias sexuales.
Felicidades Paquito que con trabajo y profesionalidad te has ganado el respeto de tus familiares, amigos y compañeros y ahora de la mayoria de los seguidores de cubadebate
Luisito,
discúlpeme, pero Paquito no es un pobre hombre.
Paquito es un tremendo hombre, más grande que cualquier Gigante, segura estoy que ha sufrido como nadie, pero supo engrandecerse a las dificultades que le impuso la vida, una enfermedad terrible, otra enfermedad que pudo haberle provocado una recaída, enfrentar su decisión de serles honesto a su familia sobre todo, y decirles la verdad, cuál era su verdad. Y además hacerse un gran profesional, si eso es ser un pobre hombre, yo diría que pobres son aquellos que aun por temor no han salido a la visibilidad. No soy gey pero los defiendo a todos, como defiendo al negro, a la mujer, a la niñez, al anciano, a los humildes, y a todos los que ahora mismo sufren en Palestina esa injusta masacre porque no se puede llamar guerra y pocos se pronuncian contra eso, al menos en las redes sociales. Saludos.
al menos es una persona honesta pero no comparto su mundo ni lo apoyo ya hubo un referendo en que el pueblo cubano en su mayoria rechazo eso , no me explico por que esa actitud antidemocratica del gobierno cubano y de la asamblea por imponer nuevamente ese problema cuando el pais necesita concentrar esfuerzos para salir de la hecatombe economica el desastre sanitaria y la desmoralizacion social sin darse cuenta estan creando la masa critica que tanto desean los opositores del gobierno cubano
Poquito MUCHAS GRACIAS, no sabia de su blog ni de usted y ahora lo acabo de ver, yo tambien soy gay, revolucionario , comunista y FIDELISTA. GRACIAS.
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Felicidades para ti un cubano de pura sepa y muy valiente y periodista premiado en el 2015
Me ha maravillado este trabajo, pero sobre todo,me ha impactado la historia de Paquito,su honestidad y su valentía para defender su verdad y que los demás ka entiendan
Él quiera ser gay pues ese es su asunto y nada más. Pero está bueno ya de apologizar al respecto. Es una propaganda constante y en una sola dirección.
Artículo muy bueno y es ejemplo ante todos como deben ser nuestros comportamientos,a pesar que en Cuba existe mucha instrucción de nuestra población,aún las conduzcas de rechazo ante las parejas de lesbianas y de Gay,es increíble.
Felicitaciones a los organizadores de la Gala transmitida por la televisión Cubana sobre la lucha contra la Homofobia, excelente calidad y espectáculo de primera, deberían transmitirlo por Cubavision.
Bello artículo de humanidad. No voy hablar de orientación sexual. Gran persona Paquito, ejemplo para todos, no me imagino cuantos obstáculos, incomprensiones, dolor tuvo que pasar para llegar a ser lo que es hoy. Me Quito el sombrero con Paquito y existos y bendiciones. Ojalá existieran muchos Paquitos, viviéramos en un mundo mejor.
Un formidable trabajo, un excelente artículo que puede contribuir a erradicar los perjuicios que aun persisten relacionados con las preferencias sexuales. Muy valiente este profesional de la prensa.
Es una publicación sumamente interesante y conmovedora, pero por encima de todo, humana. Paquito es una persona admirable y muy sabia, nos da las dos herramientas fundamentales para combatir la homofobia, desde la cabeza y desde el corazón. Lo mejor de la publicación es que vemos sus opiniones, es algo que tienen que trasmitir más en los medios. El pueblo necesita ver a las personas, al ser humano que es homosexual pero que es a la vez igual que tú.