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Sabor y tradición: Albóndigas de carne y col, una receta rescatada de las viejas libretas de cocina

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“Comer bien, que no es comer ricamente, sino comer cosas sanas bien condimentadas, es necesidad primera para el buen mantenimiento de la salud del cuerpo y de la mente…”

José Martí, Nueva York, mayo de 1884

“La mejor salsa del mundo es el hambre; y como esta no falta a los pobres, siempre comen con gusto”.

Don Quijote

“La cocina no es solo técnica y arte, sino que además rescata, mantiene y desarrolla las tradiciones alimentarias de los pueblos”.

Nitza Villapol

Gracias, una y mil veces, a todos los que se toman su tiempo para entrar, leer y comentar. Para mí es muy importante, como siempre digo, conocer sus recomendaciones, aportes y vivencias, porque me son de mucha utilidad para mi trabajo.

Gracias a Mary, una lectora que me escribe para agradecer los aportes y experiencias que comparto y que tanto ayudan en estos tiempos. Eso intento hacer, y a la vez me ayuda a mí también a buscar soluciones en mi hogar. Gracias a Olga por sus comentarios, señalamientos y a tantas amigas y amigos que siempre me hacen llegar sus opiniones, criterios y valoraciones.

Cuando publiqué el trabajo sobre “Dos olvidados: Vilda y José”, en el que hice una valoración sobre los libros de cocina, un lector me escribió su opinión sobre el tema. Coincidía conmigo en que, en ocasiones, no se publican libros de cocina, al igual que ocurre con los libros de autoayuda, costura u otros relacionados con las labores del hogar, que son importantes y necesarios.

Y aclaro esto porque una vez cometí el error de referirme solamente a las mujeres, y un lector me recordó que también hay hombres que se nutren de estos materiales.

Cuando llega la Feria del Libro aparece toda una literatura y, sobre todo, libros de cocina que, en ocasiones, poco tienen que ver con nuestras costumbres. Eso sí, son muy vistosos, a todo color y con precios que ni hablar.

Pero si en otros momentos la mujer no tenía, o no le era fácil obtener, un libro de cocina por su costo —además de que imagino que las ediciones eran muy limitadas—, buscaba alternativas. En aquel entonces, cuando muchas mujeres se dedicaban al hogar, siempre encontraban la forma de obtener recetas de cocina: unas se las daban entre ellas, otras las recortaban de revistas o periódicos que tenían espacios dedicados al hogar y donde también aparecían recetas.

Revistas como Vanidades, Romances y Bohemia, y más adelante Mujeres y Muchachas, eran fuentes de consulta. Las recetas se recortaban y pegaban en hojas o en libretas escolares, formando verdaderas colecciones.

Otras se aprendían las recetas escuchando programas de radio y televisión como La cocina en CMQ, de Ana Dolores Gómez, o Cocina al minuto, de Nitza Villapol.

Recordemos que, si bien no en todas las casas había televisión, el radio casi siempre estaba presente: más grande o más pequeño, pero estaba. Cuando llegaban los programas donde se hablaba de cocina, algunas vecinas se reunían para escucharlos y copiar las recetas. Muchas las escribían con buena caligrafía; otras simplemente las anotaban de una manera que solo ellas entendían, pero tenían una guía para elaborarlas cuando pudieran y tuvieran los ingredientes necesarios para la familia.

¿A qué viene todo esto? Hoy me referiré a esas libretas de las que siempre hablo: las que me han regalado, las que he comprado y muchas que resultan verdaderas curiosidades.

Tengo una que parece un trabajo de evaluación de una joven de una Escuela del Hogar, donde aparece dibujado el plato al que hace referencia. Otras son más sencillas, pero el objetivo es el mismo: coleccionar recetas, ya fueran de diferentes platos o de postres. Son, sin dudas, pequeñas joyas.

Recuerdo a mi mamá sentada en su máquina de coser, con su radio al lado, y encima una libreta grande, verde, con un lápiz para anotar recetas o cualquier otra sugerencia que llamara su atención. Creo que muchas de las que peinamos canas recordarán algo parecido en sus casas, porque era muy frecuente.

Hoy les traigo algunas de esas recetas: albóndigas de carne y col y ensalada de arroz.

Albóndigas de carne y col

Ingredientes (4 servicios)

  • Una taza de picadillo.
  • Dos tazas de col picada.
  • Una cucharada de vinagre.
  • Una cucharada de puré de tomate.
  • Dos ajos.
  • Medio pimiento.
  • Aceite.
  • Pimienta y sal.

Para la salsa:

  • Una cucharada de vino seco.
  • Media taza de agua.
  • Medio pimiento.
  • Dos cucharadas de puré de tomate.
  • Pimienta y sal a gusto.

Preparación

Limpie y macere bien los ajos. Lave y pique fino el pimiento y sepárelo en dos partes.

Coloque en una fuente honda el picadillo, la col, el vinagre, una cucharada de puré de tomate, los ajos, la pimienta y la sal al gusto. Mézclelo todo bien. Tome porciones y haga bolitas del tamaño deseado, apretándolas bien.

Luego ponga una cacerola al fuego con aceite suficiente y, cuando esté caliente, fría las albóndigas hasta que se doren de manera pareja. Sáquelas y déjelas escurrir.

Aparte, coloque nuevamente la cacerola al fuego con el vino seco, el agua, el puré de tomate, la pimienta y la sal. Mezcle bien y rectifique el punto de sal. Cuando rompa a hervir, agregue las albóndigas con cuidado, déles vueltas y deje que la salsa se reduzca a gusto.

Nota: Esta receta fue tomada por Mirta Castillo del programa “Cocina al minuto”. Sabor y tradición la reproduce hoy a partir de la libreta de recetas que llegó a manos de esta columnista.

Ensalada de arroz

Ingredientes (4 servicios)

  • Una taza de arroz cocinado (sin sal ni grasa).
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Cuatro cucharadas de pescado o de cualquier carne disponible.
  • Un huevo duro.
  • Una cucharada de vinagre.
  • Pimienta y sal a gusto.

Preparación

Ponga en un mortero u otro recipiente los ajos, la pimienta y la sal, y macérelos bien. Luego agregue la yema del huevo, una cucharada de aceite y el vinagre, mezclando hasta formar una crema.

Aparte, en un recipiente coloque la clara del huevo aplastada, agregue la carne que vaya a emplear y el arroz. Vierta la crema preparada y mezcle todo bien. Rectifique de pimienta y sal al gusto.

Nota: Puede agregar mayonesa y cualquier encurtido del que disponga.

Esta receta también fue tomada por Mirta Castillo del programa “Cocina al minuto”.

De las antiguas revistas, las cocineras extraían las mejores recetas. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas/ Cubadebate.

Estas libretas son, sin dudas, pequeñas joyas. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas/ Cubadebate.

De puño y letra de una excelente cocinera: recetas que sobreviven al tiempo. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas/ Cubadebate.

Las antiguas libretas de cocina conservan historias familiares y secretos culinarios transmitidos durante generaciones. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas/ Cubadebate.

Estas libretas son, sin dudas, pequeñas joyas. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas/ Cubadebate.

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Silvia Mayra Gómez Fariñas

Silvia Mayra Gómez Fariñas

Investigadora. Graduada como Ingeniera Agrónoma en 1986. Fue la autora con mayores índices de venta en las Ferias del Libro de La Habana de 2015, 2016 y 2017. Ha publicado una docena de libros sobre temas culinarios.

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