Imprimir
Inicio » Especiales, Historia  »

El Che a sus 90

Por: María del Carmen Ariet García
Publicado en: La columna del Che
| 18 |

Volver en continuo renuevo, como enunciara Roa, deviene una expresión certera acerca de cómo y en qué forma se presenta el Che en cada una de las remembranzas que queremos y necesitamos aquilatar. Debemos asumirlo de forma sugerente y con un compromiso inalterable, no con simples frases para dejar constancia de su entrega a las causas justas —que sin dudas supo hacer como nadie?, pues sentimos que el mejor modo de pensarlo en su natalicio es como ese aliento cotidiano, contrario a la manera en que se pretendió borrarlo impunemente.

Cada año se habla del hoy, de su presencia perenne, de su eterna juventud y de sus virtudes éticas, todas expresadas en frases a veces grandilocuentes, aunque en su mayoría respetuosas y conmovedoras. No obstante, nos queda la sensación de no poder alcanzar su verdadera dimensión, o quizás, aun peor, el sentirlo poseedor de una infinitud que bien se sabe no hubiera compartido; por eso, en el 90 aniversario de su natalicio valdría la pena intentar resaltarlo, capaz de interponerse ante la solemnidad impuesta por una muerte salvaje que no mereció y de la que siempre nos vamos a culpar, aun cuando se distancie en el tiempo, en las vivencias y recuerdos particulares.

Así pudieran tejerse y mezclarse a la vez imágenes y pensamientos construidos con el propósito esencial de hacernos un poco mejores. Cuántos sueños, búsquedas y hechos se presentan en la vida y la obra del Che que trasciende y nos trascenderá, consciente de que nada de lo hecho perseguía esos objetivos, solo el disfrute pleno de hacerse a sí mismo para servir a los demás con paciencia a veces, con prisa constante, pero sobre todo con entrega infinita, esa que convence solo de saber que nunca exigió, pidió o realizó lo que no fuera capaz de alcanzar por su tesón y voluntad.

Vea aquí el Dossier de Vanguardia

De pronto y de forma abrupta se nos presenta una realidad innegable, de esos 90 que conmemoramos solo vivió 39, que parecen y son pocos para tanto batallar. La cantidad asombra porque de todos los años transcurridos, 51 de ellos pertenecen a la inmortalidad, mas, sin embargo, cuánto aliento, cuánta belleza en su rostro y cuánta presencia vital permanece; indicadores que impulsan a preguntarnos y a respondernos al unísono una verdad incuestionable: solo el buen obrar es capaz de mantener la acción de la entrega.

Para los jóvenes, sobre todo, se escriben estas líneas, para que se sientan estimulados a indagar en una biografía que debe tener como premisa el despojarse de frases ambiguas y estereotipadas, tan molestas e irritantes cuando se alejan del deseo y la ambición de lo cotidiano y de la comprensión del porqué se debe acompañar nuestra vida de una conducta o un anhelo en el que se sienta el renacimiento de las aspiraciones más nobles como seres humanos y por encima de todo, el aprender a valorar conductas que pudieran marcar metas y logros que nos enriquezcan.

1. El joven Ernesto

Cómo se veía y cómo quería o quiso ser, es siempre una pregunta imprescindible cuando se busca aquilatar el verdadero valor de una existencia que se presenta como un paradigma. Estar de acuerdo o no con esas apreciaciones y cómo se deben obtener esas respuestas, es sin dudas la vía más precisa y segura para convencer y actuar. Para cualquier joven inquieto en constante indagación de su entorno y de su yo interior, una simple inspección descubre los momentos y particularidades en que el joven Ernesto trató de satisfacer apetencias e inquietudes, y aunque no se compartan todas, algunas son tentadoras como propuestas de vida.

Al afán de alcanzar un conocimiento mayor surgió, de forma inquisitiva, una avidez por la lectura la que asumió como suya a lo largo de toda la vida y, aunque no se repita en la forma, salvando incluso las distancias de la época y sus costumbres, el método personal y auto-impuesto de lecturas para su placer demuestra la posibilidad real de realizarlo como un reto que va creciendo, como una necesidad espiritual, capaz de ir completando espacios necesarios para responder inquietudes o simples dudas.

Ahí está la presencia de un Cuaderno filosófico que construye para sí a los 17 años y que en diferentes formatos lo extiende a lo largo de su vida, hasta su muerte en Bolivia. No es la obra de un erudito, es la intencionalidad de su elaboración la que sirve de pautas para medir los caminos que los seres humanos somos capaces de construir cuando sentimos el impacto y la fuerza de lo desconocido y aspiramos a alcanzar respuestas consecuentes ante tantas interrogantes.

De esa forma, se suma otra de sus cualidades más sobresalientes que sin la primera no podía haberse producido con la fuerza en que se presenta, la acción práctica para obtener o culminar las respuestas no satisfechas con solo las lecturas. Comienza así la aventura de los viajes, que cambian en objetivos y principios con el tiempo, pero que no dejan de conmover al viajero, aunque la mirada y las complejidades del actuar sean diferentes.

Mirar y comprender fueron fuentes fidedignas para recomponer un mar infinito de preguntas y también para aumentarlas hasta alcanzar las rutas necesarias para estimular el espíritu y comenzar a auscultar el entorno y el sujeto actor de la inmensidad que separa a un neófito de un conocedor en ciernes. Sentir esa necesidad se torna infinita hasta el final de su vida, sabedor de la profundidad y lo escabroso del camino, pero también de la satisfacción de poder alcanzar o al menos intentar acercarse a lo mejor de lo humano por esfuerzo propio, lección que aprendió y asumió como suya desde que, en un viaje en solitario y con bicicleta en mano, se decidiera por un futuro incierto y del que no tuvo retroceso. Una “aventura” indetenible con un agregado sustancial: el compromiso de hacerse mejor.

2. Por caminos de Revolución

Los momentos más conocidos y más divulgados de la vida de Ernesto-Che se encuentran en su presencia y actuar dentro de la Revolución cubana, pero tanto desde el comienzo de la lucha y más tarde a partir del triunfo de la misma, surgían preguntas acerca de las motivaciones que lo llevaron a un camino tan arduo y desconocido, en parte.

Muchas de las posibles respuestas las hallamos en los antecedentes explicados, a través de los cuales encuentra, en primer lugar, un sentimiento comprometido con los seres humanos, aquellos con los que compartió desde lo más simple hasta quimeras aparentemente inalcanzables.

En la vida de Ernesto-Che existe por decisión incuestionable su inmensa vocación humanista, más allá de modos y modas, y lo más importante, acompañada de una dosis profunda de reflexión y pensamiento desde posiciones políticas e ideológicas, cuando asume el marxismo como su filosofía de vida. El que para muchos estas precisiones se escapen o diluyan no indica más que desconocimiento de un proceso ascendente que asume para demostrarse a sí mismo su capacidad y decisión de alcanzar un compromiso con ese ser humano desposeído y explotado, el que lo conduce por los caminos de radicalización y de revolución de manera integral.

Como afirmara en carta a su madre, “el camino fue largo, pero sin retroceso”, demostrado en sus ansias de luchar por hacer de su entorno y del medio algo más justo y de todos. Aun no conocía a profundidad el cómo, dónde y cuándo, pero sí sabía de su decisión irrevocable, más allá de interrogantes; tampoco podía valorar las dificultades y lo escabroso del camino decidido, excepto la necesidad indetenible de enfrentar esos retos.

Por ello, aprendió primero, que para entrar en revolución esta debía ser profunda y radical, al decir de Martí, desde la propia raíz. En ese punto de inflexión comenzó a percatarse que no basta el deseo de cambiar, que si no va acompañada de una decisión mayor de transformación no sería posible alcanzarla, pero además, pudo valorar conceptos y estructuras mentales y materiales que solo logran emplearse, fuera de los textos leídos, cuando se conoce la necesidad de cambiar esquemas acompañadas de un proceso donde el sujeto se convierta en el actor principal de los cambios imprescindibles, si en verdad se está dispuesto a conquistar el porvenir.

Sin adentrarnos en detalles de su enorme capacidad para enfrentarse a tareas y funciones desconocidas, lo que se presenta de forma inmediata es su resistencia, su voluntad y su compromiso para asumir todo lo que realiza con un punto de miras inobjetable, hacer y avanzar para construir un mundo mejor junto con un hombre superior. Es en ese derrotero que se explica el porqué la importancia del estudio profundo y creador para obtener esa meta irrenunciable; así pudo comprender del valor y la determinación de luchar por cambios profundos marcados por la intención de barrer con un poder de dominación inconsecuente y selectivo que excluían a la mayoría. Es ahí, donde se convence y actúa en aras de alcanzar el socialismo como la alternativa posible para construir un sistema capaz de humanizar al mundo y su entorno.

Ese camino de revolución, de manera consecuente y con su propio esfuerzo y tesón lo construyó junto con la vanguardia de la Revolución encabezada por Fidel y con la participación consciente de todo un pueblo dispuesto a conquistar el futuro y así lo hizo. El poder mencionar múltiples hechos y huellas demuestran su constancia, pero cuando se trata de hablar de ejemplo y ética más allá de hechos particulares, lo importante es comprender la dimensión en que se sitúa lo irrevocable, lo que contribuye a comprender el porqué, después de obtener una vida plena en anhelos y logros personales, no bastó y decidió continuar un ascenso complejo y repleto de escollos, a sabiendas de que esta vez se trataba de medir fuerzas contra lo irracional de un poder supremo incapaz de detenerse aun cuando terminara en un holocausto.

¿Sabía y percibía a qué se enfrentaba? Si se puede comprender el valor y el poder de las fuerzas indetenibles que estremecen desde el interior, sin dudas la respuesta es afirmativa, solo que sigue siendo muy difícil de entender a pesar de su humanismo. Resulta doloroso encontrar las palabras precisas para detenerse a pensar en un final que, aunque probable, no es aceptado. Es ahí donde, a pesar del acto definitivo, se produce la encrucijada y la necesidad de interpretar su otra dimensión y su conversión a la inmortalidad.

3. En los 90 y la encrucijada

Cómo sintetizar en un solo ser tanta fuerza y voluntad, traducido en un conocimiento profundo, en amor al prójimo y en entrega total, obliga a un resumen casi inalcanzable, por la manera en que lo hizo para sí y para los demás.

Se abren en una sola visión panorámica los paisajes y los hombres con los que pudo sentir y vibrar desde diversas coyunturas y realidades, pero siempre desde un humanismo pleno que sostenía como principio no establecer diferencias irreconciliables, solo las propias de sus particularidades emanadas de la tradición y la cultura, valores superiores que lo nutren de un pensamiento y acción universales y que, en parte, nos explica el modo en que es apreciado y comprendido en cualquier región del mundo, entre hombres sin distinción de razas, solo con la sensibilidad y la fuerza suficiente para compartir las mismas actitudes y las mismas ansias de vivir en un mundo de justicia y paz en el que todos vivamos sin extorsión y con disfrute pleno a partir de nuestros esfuerzos y voluntad.

Así llegamos a los 90 de un hombre cuya divisa fue y es construir y compartir un mundo mejor entre todos, con la convicción de que se puede y se debe luchar por alcanzarlo aun cuando varíen los métodos y circunstancias, siempre con el deseo de lograr la unión íntegra; solo así se podrá hacer realidad y hablar de un legado que pertenece a todos, pero que se debe conquistar con la fuerza universal de un hombre que por elección decidió llamarse de forma breve: CHE.

(Tomado de Contexto Latinoamericano)

Se han publicado 18 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • VENTURA CARBALLIDO PUPO dijo:

    Imprescriptible el recuerdo, el cariño, el respeto por esta figura que llamamos CHE, en su 90 aniversario de nacimiento. Se necesitarian muchos adjetivos para calificar la acción , las enseñanzas y el profundo pensamiento político de este paradimágtico del planeta. Ejemplo y modelo para los pueblos, para nuestra juventud que hoy toma las riendas como continuadores de la obra revolucionaria. Pienso que no solo para los Pioneros, ahora mas que nuca, para salvar nuestra Revolucion, al igual que lo juramos a Fidel, tenemos que ser como el CHE. De esta forma ‘’pudieran tejerse y mezclarse a la vez imágenes y pensamientos construidos con el propósito esencial de hacernos un poco mejores. Cuántos sueños, búsquedas y hechos se presentan en la vida y la obra del Che que trasciende y nos trascenderá, consciente de que nada de lo hecho perseguía esos objetivos, solo el disfrute pleno de hacerse a sí mismo para servir a los demás con paciencia a veces, con prisa constante, pero sobre todo con entrega infinita, esa que convence solo de saber que nunca exigió, pidió o realizó lo que no fuera capaz de alcanzar por su tesón y voluntad’’. Lo dijo Fidel, lo ha dicho Raúl, lo tiene presente Machado Ventura, Miguel Diaz-Canel, sin productividad; sin conciecia revolucionaria plena; sin disciplina y orden; sin una sociedad institucionalizada; sin el amor por el prójimo; ahora con mas fuerza Raul Castro; SIN ECONOMÍA Y VINCULACIÓN CON LAS MASAS, no se logrará el Socisliasmo prospero y susstentables que pretendemos, y necesitamos inobgetablemen. De eso se trata.

  • Tony dijo:

    Excelente artículo que refleja la grandeza del Guerrillero Heroico, solo que también un día como hoy nació nuestro Titán de Bronce y se merece sus titulares. Maceo fue unos de los más grandes antimperialistas de este continente.

  • Nestor del Prado Arza dijo:

    Excelente artículo para todas las generaciones de mortales. Hasta la victoria siempre.

  • antonio dijo:

    Está bien festejar los 90 del Ché, pero mucho más importante son los 173 del Titán de Bronce, hombre que lucho mas de 30 años por a independencia de Cuba, héroe de Baraguá, por qué omiten a Antonio Maceo.
    173 de Antonio Maceo y Grajales
    90 de Ernesto Guevara de la Serna

  • PATRIA dijo:

    El Ché continuará siendo ejemplo para nuestras generaciones, hoy más que nunca se impone hacer patente sus ideas en continuar construyendo nuestra Revolución, sin dudas el también nos avisoró desde aquellos tiempos los objetivos que persiguen los imperialistas con nuestra Isla, hagamos prácticas sus ideas de manera tal que todos constribuyamos a mantener las conquistas de la Revolución y asi también estaremos honrado a nuestro máximo lider Fidel Castro Ruz . El Ché y Fidel siempre serán paradigmas de ejemplo para nuestras generaciones si queremos hombres de bien

  • Nicolas dijo:

    Hermoso texto Maria del Carmen.. saludos desde Argentina!

  • Alina Hilda dijo:

    INDISCUTIBLEMENTE FUE UNA PERSONA QUE AUNQUE NO ERA NATIVO EN CUBA, LUCHO POR NUESTRA REVOLUCION INCONDICIONALMENTE.
    COMO DECIA MARTI, UN HOMBRE SINCERO, UNICO.

  • Mercedes del Risco Cabrera dijo:

    Gracias Che por tus enseñanzas,gracias por tu ejemplo,gracias por haber llegado a esta tierra cubana que te abraza eternamente y recuerda.

  • cubano% dijo:

    FELICIDADES Comandante Ernesto CHE Guevara

  • luis. dijo:

    El Che, paradigma de los tiempos que vendràn, hombre de futuro, llevarà tiempo Guevaras nuevos…

  • Mirelys Ronquillo Santana dijo:

    Excelente texto, para mí es paradigma, el sentido del rumbo de la vida, decir Ché es la enmancipación social del hombre nuevo, desde mi posición de docente les trasmito a las nuevas generaciones los valores de este gran hombre universal. Hoy me siento feliz por haber nacido un día como hoy, siempre lo tengo presente, si queremos un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo queremos que nuestros hijos sean como el Che.

  • Alexys Segundo Blanco dijo:

    Las nuevas generaciones serán las seguidoras de tú ejenplo imprecedero, gracias Ché por tu ejemplo. Hasta la Victoria Siempre.

  • jack bauer dijo:

    Feliz cumpleaños Comandante.Que Dios lo tenga en la gloria

  • CARLOS BÁEZ PUIG dijo:

    POCOS O NUNGUNO DE LOS GRANDES ESCRITORES HAN DEJADO BIEN DEFINIDO CÓMO DEBEN SER LOS SERES HUMANOS EN LA SOCIEDAD ACTUAL UNIVERSAL COMO LO DEJÓ EL CHE

  • pablo perez dijo:

    recuerdo desde muy joven como carlos pueblas un gran cantor cubano le cantaba a cuba y sus patriotas pero tam,bien le cantaba al che siem[pre la oiamos que persona cantandole al che desde el triunfo de la revolucion por su diari que hacer en la defense de su pasi que aunque no nacio en el si fue su tierra querida una mas de America y por sus esfuerzos y dedicacion al avnce del desarrollo del pais tanto sus companeros de luchas y los que siempatisaron y creyeron en el estan honrandolo hoy y siempre en estos sus 90 cumpleanos es por eso que Fidel siempre espresso que como queriamos que fueran los ninos si cuba queria un modelo de hombre en el futuro ese modelo seria como el del che y eso quedo impregnado en el Corazon de la juventud y los adolescente de cuba y de una gran parte de los que viven otras tierras y en el mundo Gloria al che en su 90 cumpleanos y siempre

  • Cadillac dijo:

    un dia como hoy, 14 de junio tambien nacio Antonio Maceo.

  • Ing.Noel Ascanio Montero dijo:

    La figura del Ché trasciende todos los tiempos pues él, como pocos, supo estar siempre a la altura de su época y ser un jemeplo imprecedero para las actuales y futuras generaciones; quienes tuvimos la dicha de haberlo visto y de estudiarlo después sabemos que su obra es el mejor regalo que les legó a los pueblos del mundo y sobre todo a la juventud.

  • Idis dijo:

    Gracias, María del Carmen Ariet, por acercarnos cada vez más al pensamiento, la vida y la obra de nuestro Che.

Se han publicado 18 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también