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Kevin Carter y los buitres de la profesión

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Foto: Kevin Carter.

Foto: Kevin Carter.

Al mismo tiempo en que yo nacía, del otro lado del mundo miles de niños se estaban muriendo de hambre. Kevin Carter tenía una misión: fotografiar todo lo que sucedía en África del Sur en la crisis de hambruna más grave de su historia.

En 1993 viajó a Sudán. Estuvo un día entero fotografiando el pueblo Ayod. Cuando terminó se fue hacia el bosque. De pronto escuchó gemidos. Un niño escuálido estaba tirado en el piso. Pero, según explicó, no podía hacer nada. Le habían advertido y prohibido que no tocara a las víctimas de la enfermedad. Un buitre se paró cerca de él con una mirada hambrienta. Carter no podía hacer nada: decidió quedarse allí hasta que el buitre se fuera. “Encendí un cigarro, hablé con Dios y lloré”.

El New York Times publicó la foto y lanzó a la fama a Kevin Carter, tanto que ganó el premio Pulitzer. Pero la fotografía generó un debate que cambió la vida del fotógrafo: cuál era el límite de su trabajo.

Fue su fotografía más exitosa pero lo llevó a una depresión de la que nunca pudo salir. Un año después se suicidó. En una carta explicó el porqué: “Esa foto es la más exitosa de mi carrera. Pero no la puedo colgar en mi pared. La odio. Estoy atormentado por los recuerdos vividos, por las matanzas, los cadáveres, la ira y el dolor”.

¿Qué pasó con ese niño? Según se pudo saber, sobrevivió al buitre y a la desnutrición. No obstante, a sus 14 años falleció por fiebre palúdica, una enfermedad producida por la picadura de un mosquito de terrenos pantanosos.

¿Por qué volvemos a esta foto?

Foto: Twitter/ @omarghabra

En abril de 2017 un fotógrafo se volvió viral al llorar por un niño muerto en Siria. Foto: Twitter/ @omarghabra

En un mundo cada vez más marcado por enfrentamientos, los fotógrafos juegan un papel fundamental.

En abril de 2017 un fotógrafo se volvió viral al llorar por un niño muerto en Siria. Cientos de autobuses se iban de Alepo para salvar la vida de miles de ciudadanos. Sin embargo, un coche bomba explotó cerca de ellos e hizo que 126 personas murieran. Entre los fallecidos había 80 niños. Abd Alkader Habak fue enviado a cubrir la salida de todos los ciudadanos, pero se encontró con otra realidad: una imagen llena de muerte, fuego y niños. Decidió olvidar su rol como fotógrafo y ayudar a los más pequeños. Pero, uno de esos niños no sobrevivió, murió en sus brazos. Y Habak se desplomó y lloró: todos sus intentos habían sido en vano.

Este fue un caso de una persona que decidió hacer a un lado su trabajo. Pero, ¿cuál es el límite? En el caso de Carter si él ayudaba al niño de otra manera, podía morir. En el caso de Habak, el incendio y los escombros también podían afectarlo.

Por citar otro ejemplo: el caso de Omran Daqneesh, el niño sirio que fue fotografiado cubierto de polvo y sangre. Una bomba destruyó su barrio y su hogar y fue rescatado. Mientras esperaba a ser atendido, un fotógrafo capturó la imagen que se convirtió en el símbolo del terror de la guerra siria.

Los fotógrafos no deben olvidar su rol como ciudadanos ni tampoco la ética que conlleva su profesión. No obstante, a veces es imposible actuar. En esos casos, la fotografía quizá no permita salvar esa vida, pero sí otras vidas. Con una imagen, millones de personas pueden comprender lo que sucede en otra parte del mundo y actuar para cambiar la situación.

(Tomado de Vix)

Se han publicado 38 comentarios



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  • manolo dijo:

    Los casos de Siria por bombas desde aviones.

    • firoma dijo:

      Al parecer no conoces la historia de la última foto.

  • princesa dijo:

    que historia mas terrible, me dio mucho dolor y sentimiento leer cada linea, me quedo sin palabras..

  • Raciel dijo:

    Para mi una de las imágenes mas fuertes e impactantes que he visto.

  • armando dijo:

    Lamentables imagenes

  • sergio dijo:

    IMPRESIONANTE!!!!!!!!!!!!!!

  • El_Isabelino dijo:

    Que dios nos bendiga!!! Queda claro que las guerras y el hambre influyen en los mas debiles los ninos!!! UNICEF y todos las organizaciones mundiales tienen que tomar asunto en esto creo que si fuera el fotografo hubiera terminado sancionado por la indisciplina de ayudar al niño…

    el tiempo es un juez tan sabio que no sentencia de inmediato, pero al final de la razón a quién la tiene…

  • Hasta la Victoria Siempre dijo:

    Que dolor. ! Obre Dios y su Santa Misericordia!

  • María la jabá dijo:

    “Kong Nyong fue captado por el reportero sudafricano Kevin Carter que, tras una visita a la aldea sudanesa de Ayod, fotografió al niño mientras un buitre parecía estar a su acecho situado tras él. “The New York Times” publicó la fotografía unos meses después en 1994. El reportero fue criticado porque tras tomar la fotografía se marchó sin auxiliar en lo que parecía una situación de riesgo para el niño. La persecución pública del fotógrafo y otros asuntos personales le causaron una depresión que acabaron con su suicidio. Lo cierto es que el niño de la fotografía portaba una pulsera de plástico de la ONU y que vivía en un poblado asistido por la cooperación internacional. La fotografía se había tomado en una zona de vertedero donde los buitres acudían a comer y los habitantes de la aldea utilizaban para defecar. Así el niño no corría un especial peligro sino que se había ausentado unos metros de su familia mientras sus padres habían acudido a recoger provisiones.”

  • Roco dijo:

    Sobre este tema el auto español Arturo Perez-Reverte escribió su novela “El pinto de batallas”… no pude parar de leer. Una reflexión sobre la naturaleza humana y las historias de los fotógrafos de guerras. Recomiendo.

    (…)En un mundo donde el horror se vende como arte, donde el arte nace ya con la pretensión de ser fotografiado, donde convivir con las imágenes del sufrimiento no tiene relación con la conciencia ni con la compasión, las fotos de guerra no sirven para nada.

    • Paloma dijo:

      Roco. sí, las fotos de guerra si sirven, nos muestran la realidad de los sucesos, que pena que no todas las fotos se publiquen y/o ganen grandes premios. ¿Dónde está el límite?, eso es imposible de determinar. Lo que tiene que terminar son las guerras, las grandes potencias queriendo intervenir a otras, los sucios intereses políticos, las religiones mezquinas y engañosas por las que se comenten grandes masacres, las intolerancias sociales y raciales, ojalá que el mundo un día vea estás imágenes como algo del pasado remoto y ya no tenga fotos como estás para mostrar en el presente.

    • María la jabá dijo:

      Arturo Pérez Reverte ha sido durante años corresponsal de guerra, así que debe “saber bien” de lo que habla. Por otra parte, y no le quito importancia a su recomendación de leer el libro El pintor de batallas, leer siempre es bueno, el libro carece de mucho interés, con una trama circular y vocabulario repetitivo no dice nada novedoso ni resulta bastante aburrido y soso, en comparación con otros libros de temática similar. Arturo Pérez Reverte desde luego, como reportero y corresponsal puede tener mucho mérito que no le quito, Dios me libre, pero como novelista no es gran cosa. Utiliza vocabulario repetitivo hasta el punto de encontrar un término culto (de ésos que hay que buscar en el diccionario) más de diez veces en 300 páginas. Aunque debo decir a su favor que domina bien la Historia. En cuanto al tema de la foto, debemos cuestionarnos cuánto de ética y cuánto de moral nos mueve. Pues usted, como veo es persona culta, sabrá bien que la ética siempre es personal y se manifiesta mayormente allí donde nadie puede vernos y juzgar nuestros actos. Ante la mirada ajena podemos actuar con mayor o menor moral, ante nosotros mismos sólo nos guiamos por nuestra ética. Cuando el terrible terremoto de Haití, el grupo de bomberos espanoles que participan, ante los disturbios y disparos en la calle, se vio obligado a dejar a una niña atrapada bajo los escombros, ya habían empezado a sacarla y la niña ya los había visto, tuvieron que retirarse a pesar los gritos de ayuda de la niña, por orden de las fuerzas del orden que estaban allí bajo el peligro de que la tirotearan a todos, bomberos, médicos y demás personal de ayuda, estos bomberos regresaron destrozados moralmente y hundidos totalmente y necesitaron tratamiento psicológico. Gracias. Cordial saludo.

  • Magaly Ceci dijo:

    … Realmente y no es lo más importante, Pero la de la foto era una NIÑA y no un niño…. lo explicaron el lunes en “Sitio del Arte” en documental a cerca de la vida de Kevin Carter… y me pongo del lado … de los que critican que prefiriera hacer la foto , yo hubiera priorizado ,ayudar a esa niña que a cada paso se quejaba …. !!!!tal vez no hubiera ganado el Pulitzer…., El prefirio ayudar de la forma que podia , fotografiando el hecho, suerte que el buitre no ataco a la chica …..y triste que en su angustia a afectado por las drogas Kevin Carter haya decidido suicidarse…..

  • Odeth Hodelin Melián dijo:

    Es muy triste saber que cosas como esas ocurren en el mundo y que podemos hacer muy poco o nada para ayudar,pero que existan personas que como estos fotógrafos estén dispuestos a arriesgar sus vidas para salvar la de personas indefensas como lo son estos niños, inspiran a que cada cual denuncie desde el lugar donde está las indolencias de éste nuestro mundo lleno de injusticias y crueldades.

  • reynol dijo:

    Lloré!

  • Pablo dijo:

    NO MÁS DINERO PARA ARMAS, MIENTRAS IMÁGENES COMO ESTAS SE VEN A DIARIO EN TELEVISORAS INTERNACIONALES, OTROS, POR LA AMBICIÓN PIENSAN EN MÁS Y MÁS GUERRAS.

    • andres dijo:

      Pablo por suerte la mayoría de nosotros no tenemos que ver esas imágenes.

  • Danaiz dijo:

    Es un hecho realmente lamentable, la guerra trae consigo el hambre, la destrucción y el sufrimiento, estas son las mayores concecuencias que nos dejan afectando principalmente a la niñez

  • yadira jimenez cobas dijo:

    Me he quedado sin palabras al ver esta imagen y al conocer la historia de Kevin Carter, sin dudas es una de las imágenes mas impactantes que he visto y es la muestra de las consecuencias de la guerra y el hambre.Las organizaciones mundiales y los gobiernos deberían actuar sobre esto y no en tratar de enriquecerse cada día mas invirtiendo en armas y guerras sin sentido.

  • Yunior dijo:

    Me impacto fuerte cuando vi estas imagenes.

  • glfotovideo dijo:

    Hay una pelicula que se llama Bang Bang Club que es referente a esta fotografia y al grupo de fotografos que estaban al lado de Kevin Carter. Se las recomiendo a todos

  • Carlos dijo:

    Que venga Dios y lo vea!

    A dónde va este planeta y sus habitantes?

    No es sostenible la vida en este planeta mientras estén pasando cosas tan terribles como estas que nos muestra este reportaje.
    Los gobiernos del mundo, Naciones Unidas, que hacen para evitar estos males?

    Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres; los primeros son ricos porque los segundos son pobres. Este no es el precepto que debe regir la vida de los seres humanos que habitamos este planeta casi en extinción.

  • Linda dijo:

    “Le habían advertido y prohibido que no tocara a las víctimas de la enfermedad.” ¿También le advitieron que no espantara al buitre? Realmente, el buitre es el señor Carter. Vergüenza debería darle a quienes le regalaron el Pulitzer.

  • LOI dijo:

    Que fuerte, que imágenes más fuertes, me quedo sin palabras, que historias más terribles, por Dios.

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