Comprender el mundo contemporáneo es estratégico

Ese sistema-mundo es el océano en el cual debe timonearse con éxito el barco de la nación. Imagen ilustrativa.
En el último cuarto del siglo XX se sucedieron un conjunto de acontecimientos que han dado forma y fundamentos a los desarrollos y comportamientos del capitalismo contemporáneo: el agotamiento del capitalismo fordista-keynesiano, evidenciado en la crisis de 1974-1975; el hundimiento de la URSS y el Sistema Socialista Mundial con la correspondiente incorporación de esos países, sus poblaciones y recursos naturales e industriales al mundo de la acumulación capitalista; el advenimiento y coronación del neoliberalismo y su forma de practicar la globalización; y una revolución científico-tecnológica en los campos de la informática y de la biotecnología que ha abierto posibilidades insospechadas para el desarrollo y la creatividad humanas, pero también para el control del cuerpo social y, lo que es más importante para el capital, la extracción intensiva de plusvalía a partir de ámbitos de la vida humana y de la sociedad que hasta entonces permanecían vírgenes para el mercado.
La conjunción de todos estos acontecimientos ha producido la emergencia de un capitalismo progresivamente más desigual que fuerza la integración de todos los países del mundo al mercado mundial, pero bajo cuyas reglas los países de integración pasiva, periféricos, poco industrializados y con Estados débiles han sufrido las peores consecuencias de la apertura comercial.
Al mismo tiempo se observa un desplazamiento y diversificación del centro de acumulación que, si hasta el siglo XXI se localizó en el norte del Atlántico, hoy se comparte, además ―y cada vez con más intensidad― con economías emergentes como China, Rusia, Corea del Sur, la India, Turquía o Sudáfrica.
Esta fractura en la exclusividad del centro de acumulación capitalista reedita contradicciones geopolíticas en defensa de capitales nacionales que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial, lo cual hace tambalearse el rígido arreglo unipolar del mundo surgido a partir de los 90. Para países que resisten al poder imperialista del norte del Atlántico (con Estados Unidos a la cabeza), esta fractura del orden geopolítico puede representar una ventana de oportunidad, y ser una buena noticia.
En el orden ideológico se registra un retroceso significativo de las ideas anticapitalistas y socialistas en general (aún de carácter reformista), frente a lo que ha sido acuñado como “realismo capitalista”[1] y que cuyo sentido se condensa en la máxima de la ex primera ministra británica de derechas Margaret Thatcher: “There is no alternative” (en español: “No hay alternativa”).
Durante el siglo XX la política de derechas, al menos en Occidente, hizo frente común contra la amenaza del comunismo. No obstante, con la desaparición de la URSS y el correspondiente debilitamiento de las izquierdas, la política de derechas se ha reactivado y ha adoptado nuevos rostros.
Las derechas contemporáneas operan ―y en no pocas ocasiones se organizan y distinguen― en dos ejes políticos bien definidos. Por un lado, el ya conocido discurso liberal de defensa de la propiedad privada, fundamentalismo del mercado, estado mínimo, demás recetas neoliberales del Consenso de Washington y, en general, el mantenimiento de la gobernabilidad propia del Estado neoliberal de los últimos 30 años. Ahí también puede encontrarse un énfasis muy marcado en el paradigma de la democracia liberal y los derechos humanos que promueven Estados Unidos y sus aliados como incontestable y único posible.
Esta política, de la que han participado ―y participan― incluso partidos socialdemócratas y denominados “socialista” en Europa y América Latina, ha encontrado un desafío desde el propio espectro reaccionario por parte de lo que se ha venido a llamar “nuevas derechas” y dentro de cuya denominación entra toda una serie de movimientos y organizaciones de derecha y extrema derecha, con diversas apariencias, pero cuyo denominador común son ideas que giran en torno a:
- reivindicación de nacionalismos chovinistas;
- necesidad de Estados fuertes;
- proteccionismo económico y rechazo al proyecto de la globalización;
- tradicionalismo y provincianismo en oposición al cosmopolitismo y el multiculturalismo;
- xenofobia;
- centralidad de la familia tradicional, contra las agendas de derechos sociales, sexuales y reproductivos para las mujeres y para las minorías LGBTQ+,
- y en general oposición a las agendas para la igualdad de minorías excluidas (migrantes, pueblos originarios, grupos étnicos, personas con discapacidades…).
Esto conecta la radicalización de partidos de derecha hasta entonces moderados con el ascenso de los nacionalismos fuertes en Eurasia o con el auge del fundamentalismo religioso en todo el orbe. Aunque esta derecha ultraconservadora se enfrenta no pocas veces a las derechas liberales e indican cómo se está deshaciendo la hegemonía del orden liberal capitaneado por los pueblos anglosajones, es importante remarcar que la defensa de los fundamentos del modo de producción capitalista es un punto en el que ambas tendencias tienen plena comunión.
Además, los representantes occidentales de esa derecha extrema se destacan en la hostilidad virulenta contra los movimientos y Estados que entienden como “remanentes”del comunismo del siglo XX y que contestan la condición metropolitana de Europa y Norteamérica, tales como Cuba o China, y contra el progresismo de América Latina, especialmente el proceso bolivariano.
En la contracara de este proceso se encuentra la debilidad de las izquierdas, sobre todo las de los países más industrializados. Una de las causas de esta situación puede encontrarse en la caída del socialismo europeo y la correspondiente bancarrota de su paradigma específico de sustitución del capitalismo.
El enorme vacío dejado por ese deceso no ha sido llenado de manera efectiva por ningún otro proyecto que no sea el realismo capitalista antes mencionado: “Hoy es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”. No obstante, esta no es la única razón del debilitamiento. Las trasformaciones que el cambio tecnológico ha generado en el mundo del trabajo tales como el fin de las grandes fábricas, la deslocalización de la producción, el empleo mediante plataformas digitales, entre otras, han destruido los viejos espacios de organización de la clase trabajadora y en los cuales la izquierda aprendió a moverse como pez en el agua.
Otro aspecto a tener en cuenta es la victoria psicológica que la reacción ha logrado sobre las izquierdas al generar un sentimiento de culpa con respecto a los excesos del autoritarismo en los países de Europa del Este y en el movimiento comunista internacional durante el siglo pasado, lo que ha llevado a no pocos movimientos de izquierda hacia el “basismo”, es decir: hacia una subestimación, y en ocasiones desprecio, de los modos de organización política basados en la disciplina ante las decisiones colectivas, las estructuras, el centralismo y la forma partido, asociados al leninismo, en favor de una concepción de la horizontalidad y de la democracia que convirtió muchas experiencias políticas y organizativas en espacios de exaltación del yo, de autonomismo sin compromisos, y de militancias desvinculadas, fluidas y libres de ataduras.
A esto se suma la generalización del reformismo, con programas de gobierno incapaces de plantearse una ruptura radical con respecto al sistema, lo que ha convertido a buena parte de la izquierda en “administradores decentes” del capitalismo. También otras zonas de la izquierda ni siquiera se plantean conquistar el poder del Estado sino que circunscriben su actividad al trabajo de bases.
Para intentar completar el cuadro general del sistema-mundo capitalista actual, vale la pena mencionar un conjunto de conflictos que se han desencadenado o amplificado en la última década: [2]
- nuevo tipo de espionaje, sabotaje y guerra cibernética, posibilitadas por la tecnología actual, como el ciber-espionaje civil, político y económico denunciado por Eduard Snowden, la paralización de dependencias gubernamentales a partir de virus informáticos, empresas o instalaciones militares, o el empleo de drones con fines criminales;
- guerras civiles de destrucción masiva y genocidio, nacionales y regionales, que apelan a muy diversos métodos de destrucción y exterminio respaldadas por potencias regionales o mundiales del bloque neoliberal dominante, como los que tuvieron lugar en Libia, la Franja de Gasa, Siria, Afganistán, Somalia, Yemen o Nigeria;
- grandes movilizaciones “pacíficas” de desestabilización de gobiernos progresistas por medios “blandos”, que integran la amplificación de protestas socio-políticas opositoras diversas (ambientalistas, anti-corrupción, institucionales, etc.) mediante provocaciones externas, financiamiento o respaldo de agencias de espionaje y fundaciones extranjeras, grandes cadenas de comunicación o iglesias evangélicas y afines, o incluso grupos paramilitares (casos de Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Honduras, Paraguay, entre otros, con distinto grado de éxito);
- la discriminación o represión chovinista violenta contra las minorías étnicas por grupos xenófobos de extrema derecha, como la que tiene lugar en Estados Unidos contra la inmigración latina o la población negra, y en diversos países de Europa contra la inmigración islámica o africana;
- los crímenes de la delincuencia internacional (narcotráfico, comercio ilegal de armas, trata de mujeres y niños u órganos humanos, comercio ilegal de diamantes y otros bienes valiosos vinculado a las guerras africanas), y su relación con el neoliberalismo que genera desempleo, miseria y grandes desigualdades sociales, y permite la opacidad de enormes capitales en juego, la “amoralidad” a ultranza del sistema, o la asociación o complicidad con gobiernos o empresas legales;
- la aceleración de la crisis ambiental cuyos efectos sobre el cambio climático, la contracción de la biodiversidad, los cambios en las conductas de grupos animales, todo esto con las correspondientes consecuencias socioeconómicas, sobre todo para los más desfavorecidos, es palpable.
Comprender a cabalidad el funcionamiento del sistema-mundo capitalista contemporáneo es una cuestión estratégica para el proyecto de la Revolución Cubana, pues ese sistema-mundo es el océano en el cual debe timonearse con éxito el barco de la nación. Tener una cartografía confiable y un conocimiento justo de las corrientes y los vientos, es imprescindible para trazar la ruta más adecuada hacia el puerto más deseable y más seguro.
[1] Fenómeno nombrado y explicado por el marxista británico Mark Fisher en su Capitalist Realism: Is there no alternative?
Guillermo Tell[2] Dabat, A., Hernández, J. F., & Vega, C. (sep./dic. de 2015). Capitalismo actual, crisis y cambio geopolítico global. Economía UNAM, 12(36).
Guillermo Tell- Comandante Ramiro: Honrándolo en sus 94 y deseándole muchos más
- Vientos de primavera para una telenovela
- El Bloqueo mata: Estudio de institución estadounidense demuestra que medidas de EE.UU. son causa principal del incremento de mortalidad infantil en Cuba
- Peter Thiel y el “círculo rojo digital” como capítulo argentino de “PayPal Mafia”
- Medicina Natural y Tradicional: Baduanjin, ocho brocados de seda… y de salud
- ir aEspeciales »
- Republicanos bloquean en Senado resolución sobre poderes de guerra contra Cuba
- El Bloqueo mata: Estudio de institución estadounidense demuestra que medidas de EE.UU. son causa principal del incremento de mortalidad infantil en Cuba
- Peter Thiel y el “círculo rojo digital” como capítulo argentino de “PayPal Mafia”
- Cuba reafirma legitimidad de los procesos de nacionalizaciones ocurridos en la década de 1960 (+Video)
- Putin se reúne con canciller de Irán en medio de negociaciones estancadas con Estados Unidos
- ir aPolítica »

"una subestimación, y en ocasiones desprecio, de los modos de organización política basados en la disciplina ante las decisiones colectivas, las estructuras, el centralismo y la forma partido, asociados al leninismo, en favor de una concepción de la horizontalidad y de la democracia que convirtió muchas experiencias políticas y organizativas en espacios de exaltación del yo, de autonomismo sin compromisos, y de militancias desvinculadas, fluidas y libres de ataduras."
Lo que hay leer.
Desde que tengo uso de razón y eso hace 60 años, siempre he escuchado sobre el debilitamiento y fin del sistema capitalista, y sobre el aumento del margen de la desigualdad en ese sistema capitalista, pero en realidad no veo que llegue ese final. Más bien, veo que hoy en nuestro sistema socialista cubano aumentan las desigualdades sociales. La privatización de una parte de la economía cubana como posible solución a la improductividad y fracaso de la empresa estatal socialista ha traído consigo esa desigualdad económica-social. La inflación provocada en primer lugar por el alza de los precios de los productos y servicios del sector estatal y seguida por el alza indetenible y sin control del alza de los precios en el sector privado ha afectado a una gran mayoría de la población, ha afectado a los más vulnerables de las capas más pobres de la sociedad y ha enriquecido a una minoría que ostentan, a la vista de todos, lujosos autos y viviendas tapiadas con altos muros.
Si vemos, históricamente las migraciones han sido de países de tendencias de izquierda hacia países de economías capitalistas y nos preguntamos ¿por qué? Porque los países con economías socialista, excepto los que han cambiado el estilo de sus economías como Viet Nam y China, aunque sean poseedores de riquezas naturales muestran difíciles situaciones económicas.
Siempre que hablamos de capitalismo miramos hacia los Estados Unidos, más olvidamos todos los sistemas capitalistas exitosos como Canadá, la misma Europa o aquellos países como Polonia, Hungría o Bulgaria, ex países del campo socialista y de los que nunca se habla en la prensa cubana.
Entonces ¿por qué seguir preocupados por lo que le sucederá al sistema capitalista y no preocuparnos por estudiar, analizar y buscar mejores soluciones a nuestro sistema socialista?
Porque sería admitir que todo fue una utopía inlograble.
CONTESTANDO A ARMANDO ENRIQUE CAMBIAR DE TACTICA ESTA BASADO EN LA DIALECTICA DE ENGELS , LA DIALECTICA DE LA NATURALEZA , COMBIAR LA MANERA DE CONQUISTAR A LOS PUEBLOS SIN CAMBIAR EL REGIME ES LO MAS GRANDE QUE ESTA SUCEDIENDO HOY , NO HAY QUE DERRAMAR SANGRE ABSOLUTAMENTE , HAY QUE PRODUCIR CREAR Y TERMINAR CON LA POBREZA MUNDIAL ESO ES MARXISMO NO ESTAMOS CAMBIANDO EL PRINCIPIO ESTAMOS CAMBIANDO LA TACTICA , LA NUEVA TACTICA DE CHINA Y VIETNAM COOPERAR ENTE LOS PUEBLOS SIN DISTIGCION DEL REGIMEN AYUDAR A LOS PUEBLOS A LEVANTAR SUS ECONOMIAS Y LLEVARLA A UN ALTO DESSARROLLO ECONOMICO ESO ES REVOLUCION CON EL PROGRESO ECONOMICO EL DESSARROLLO CULTURAL SE LEVANTARA EN LOS PAISES DE POCA CULTURA , EAZON TENDRAN EL CAPITAL Y LA NECESIDAD PARA DESARROLLARSE MEJOR SI ES UN LAR GO PROCESO , EL PROCESO PASADO FUE LA FUNDACION A QUE NOS LLEVO A ESTE NUEVO PROCESO YA DIO RESULTADO Y SIGUE DANDO A PASO GIGANTEZCO , Y NO HAY MANERA COO PARARLO ESE ES EL MIEDO DE LOS OPRESORES CUANDO LOS PUEBLOS ESTEN FUERTES ECONOMICO , LA CULTURA ESTARA MAS FUERTE Y MIENTRAS MAS CONOCIMIENTOS TENGAMOS MAS SEREMOS LBRES DE LA OPRECION MUNDIAL Y NO HABRA MAS GUERRAS , NO HABRA NECESIDAD PORQUE ESTAREMOS OCUPADO PRODUCIENDO Y MEJORANDO NUESTRO NIVEL DE VIDA ES UN SUENO Y LO PODREMOS LLEVAR A CABO HARAN EQUIVOCACIONES , CHINA LO TUVO SIN EQUIVOCACIONES NO HAY PROGRESO , FAVOR NO LES TENGAN MIEDO A EQUIVOCARSE ES NATURAL GRACIAS
Creo que todos deberíamos entender bien las dinámicas actuales y dejar de vivir pegados al pasado, es una de las causas fundamentales de los problemas actuales. Debería ser una materia a impartir en las escuelas de cuadros de nuestro país, con el objetivo de lograr dirigentes más preparados y con una visión real de la realidade contemporánea, se tiene que dirigir y hacer política para el presente y el futuro, no para complacer a los ancestros.
Por supuesto que todo está en constante evolución y hay que tener presente las nuevas condiciones SIN OLVIDAR EL PASADO, SIN OLVIDAR LA HISTORIA, no para "complacer" a nadie, sino para no ser engañados, porque un pueblo que olvida su historia, sus valores, es un pueblo sin futuro.
Excelente artículo, muy coherente. Coincido 100%.
Solo añadir que las diferencias entre el liberalismo y su wake-washing (el capitalismo se apodera de las banderas de lucha animalistas, ecologistas, LGBTIQ y de género y las manipula para sus fines, las impone deformadas a entidades como la ONU y las hace un valor o acuerdo global en sus términos) y las posiciones de la "nueva derecha" más tradicional, nacionalista y de discurso agresivo (aunque los liberales inician más guerras que los conservadores), pues esas diferencias entre ellos también tiene su reflejo en lo que llamamos la izquierda y en la Revolución, o sea entre nosotros. También entre nosotros existen esos polos y criterios y se manifiestan con bandazos de las políticas socioeconómicas, de defensa y culturales.
Pot último, recomiendo investigar sobre aquellos Estados que no encajan en los moldes "marxismo-paretismo". No existe una "tercera vía". Hay 184 vías diferentes como mínimo, una por cada país. La expresión práctica, real, libre pero organizada y sostenible de los derechos y deberes de la población sobre los servicios y recursos nacionales es la definición real del tipo de sociedad, no su enunciado teórico, legal o político. Es su esencia.
Efectivamente Cuba tendrá que tomar decisiones sobre su orientación geopolítica futura en base a los probables acontecimientos a ocurrir. Ya hoy vimos una noticia al respecto en el Parlamento Europeo de condena a Cuba. En Londres el ICBC chino nos demandó por 1100 millones junto a la demanda del fondo buitre. Y así suma y sigue, habrá más noticias buenas y malas pero que no pueden explicarse en el dogma "buenos y malos"
La acción de comprender implica según la teoría de análisis marxista , el enunciar un problema en su composición multifactorial. Y acto seguido implementar las tácticas y estrategias de enfrentamiento. Si nos equivocamos corregimos el enfoque. Si nos volvemos a equivocar corregimos el análisis y si por tercera vez los resultados son negativos. Entonces nos hacemos la AUTOCRÍTICA PERTINENTE en público de cara al pueblo. Como se la hizo nuestro Comandante en Jefe al incumplirse las metas de la Zafra del 70. Y empezamos de nuevo el enfrentamiento. Creo que algo dijo sobre las izquierdas Lenin en aquel libro sobre la "enfermedad infantil" de las fuerzas de izquierdas. En la pérdida de tiempo en las teorizaciones y su incapacidad de enfrentamiento a sus problemas para alcanzar la toma del poder político. Y eso es una regularidad casi histórica en las revoluciones. A mi modesto criterio. Los antídotos son LA AUTOCRÍTICA Y EL LIDERAZGO POLÍTICO DE LA DIRIGENCIA.
Muy interesante el artículo de opinión, Iramis no lo conozco como autor, veo pública en la Jiribilla, ya con ello me da confianza su escrito, abirda fenómenos que nadie integra, le insto a escribir un ensayo de posibles formas de contrarrestar, no solo Cuba las ideas de izquierda o de libertad y justicia social
una sintesis que debe ser de moitvacion de los pueblos para salvarse a si mismo y del planeta . hay tanta infamia desparramandose que solo una unidad en la diversidad puede transformar este sistema mundo en otro mejor .
No hay q olvidar q las deformaciones burocráticas del Estado, la corrupción de funcionarios públicos, la creación de élites dentro de las reformas de la economía tienen como I jetivo l construcción socialista, ha colaborado a la falta de confianza y credibilidad del socialismo y la tendencia a reconocer el capitalismo como altenativa, sobretodo en los jóvenes
100% de acuerdo. Útiles apreciaciones sobre la realidad contemporánea mundial.
Hay una frase en el artículo que es oro; wow me alegra mucho que alguien se halla ocupado de esto:
En el mundo actual hay un retroceso tanto en el capitalismo: y creo, especialmente en cuanto al ser humano liberalista y también un retroceso en la afiliación socialista. Es cierto, se tiende más al nacionalismo.
Disculpe, me equivoqué en cuanto al capitalismo, no había leído bien, pero aún así es un artículo excelente, oro molido.
La comprensión del mundo contemporáneo es estratégico, como afirma el autor. Quierase o no el mundo está interconectado y la influencia de los más poderosos en términos económicos, militares y en comunicación es el gran desafío de los países más vulnerables. Para Cuba, todo es más difícil, por ello importa comprender los impactos de ese mundo contemporáneo, en muchos casos con países hostiles como es el caso de los Estados Unidos y sus satélites, sobre nuestro país. El deterioro económico evidente está lacerando valores y deteriorando el espacio ideológico en el que nos hemos desarrollado. Comprender y accionar es la tarea.
Sí, andamos desorientados, nos falta iniciativa y estudio, este artículo es una muestra de eso, no ví ni un solo comentario.
El problema consiste que la nave de la nación en estos últimos años no ha sabido aprovechar los vientos favorables y no ha sido capaz de reconocer con espíritu autocritico los errores cometidos en la esfera económica y lo lenta que ha sido en ponerse a tono con el mundo cambiante . Las transformaciones económicas han sido a cuenta gotas y cuando el agua nos llega al cuello . Así le cuesta mucho trabajo a la nave llegar a puerto seguro sin que sus tripulantes quieran abandonarla.
¿Como hacer tantos ensayos teóricos con palabras rebuscadas si no podemos siquiera sembrar frijoles? Primero lo sencillo y después lo complejo.
Rolo. Su comentario es lo mejor que he leído. Coincido con usted plenamente
Sencillamente grandioso, bello y extraordinario este texto de Iramís Rosique Cárdenas. Cuba siempre ha estado a la vanguardia del pensamiento revolucionario mundial y estaba "perdida" de esa producción teórica. Esperamos que no sea este tipo de textos no sea en Cubadebate excepción sino regla en el futuro.
He leído con estupor que el capitalismo no esta en crisis. Por favor!!!, parafraseando al Che Guevara "si por determinada razón aprieta el hambre, lo peor que podría hacerse es pensar con el estómago". No ver el capitalismo en crisis y terminal, sin con ello asegurar fechas y plazos de dicha crisis es, parafraseando esta vez a Engels "obsesionarse por los árboles y no ver el bosque"
Que viva la Cuba revolucionaria de Che y Fidel Castro.
rodohc21@gmail.com
Un abrazo desde España cordial a todos los revolucionarios cubanos
A mi me gustaría como espectador y ciudadano cubano que soy y espero que muchos esten de acuerdo conmigo que se hiciera un debate político en la Mesa Redonda sobre estas mismas cuestiones que se están planteando en el articulo y que es de inquietud de muchos con la participacion de personas con diferentes puntos de vista y opinión(en eso consiste un debate), porque cada vez q abordan un tema todos los panelistas están de acuerdo(casualmente) con todo lo que se está planteando, no existe un encontronazo, un punto de vista diferente, nada, todo por el mismo librito!!! Saludos....
Gracias por ayudar que en otras partes del mundo encontremos referencias ideológicas para comprender la situación global en la que se encuadran nuestros desafíos locales y regionales.
Comparto éste análisis de Iranís Rosique sobre tan importante tema político.
El artículo nos obliga a estudiar con crudeza los factores del mar en que navegamos en diversos lugares del mundo para re aprender rapidito cómo volvemos a "movernos como pez en el agua". Gracias
Ningún análisis político-económico que no valore o contemple la enorme influencia que constituye la irrupción de la nueva realidad BRICS comandada por la imparable china socialista, carece de objetividad.