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Sin su color, el oricha está incompleto

Publicado en: NosOtros
En este artículo: Antropología, Cultura, Orichas, Teología
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orishas1En un primer acercamiento, la utilización ritual de los colores parecería tener un carácter meramente descriptivo o, en el mejor de los casos, representativo, y su función sería apenas distinguir unos orichas -y sus atributos- de otros, en correspondencia con una convención tradicional inveterada. “Los colores sirven para identificar al oricha, tienen semejanza con él”, suelen decir los santeros. O bien: “Eso es puramente descriptivo, no tiene ningún valor teológico, que yo conozca. Está relacionado con los diferentes colores de la naturaleza.” Pese a estos criterios, la observación y la observación participante en diferentes momentos del culto tropiezan a cada paso con una acusada sensibilidad cromática entre los religiosos y con la tozuda persistencia, llamativa y seductora para la fantasía, con la que unos u otros colores se adhieren a los objetos rituales asociados a determinados orichas, como si fueran luces, fulgores, halos sujetos a ellos por la práctica religiosa, y en modo alguno coloraciones frías, ajenas a las determinaciones lógicas y culturales que comprometen la subjetividad toda.

El simbolismo cromático, con su peculiar capacidad de expresión e influencia sobre la psiquis, no sólo penetra en las representaciones colectivas existentes sobre cada uno de los orichas, sino también, con fuerza singular, en todos los momentos del culto: en las soperas, en las imágenes plásticas, en las banderas y cintas, en las cortinas que figuran en las casas-templo, en el conjunto de ofrendas del altar y en las que se depositan en lugares indicados por los orichas a través de los diversos medios de adivinación, en los oddun o signos adivinatorios de Ifá, asociados por lo general a unos u otros colores, en las manillas y los collares sagrados, en el atuendo de las representaciones antropomórficas de las deidades y en el de los religiosos, no sólo en ocasión de las ceremonias y los ritos, sino también en la vida cotidiana; todo ello en el supuesto tácito de que existen conexiones suprasensoriales entre los colores y el destino individual y colectivo de los seres humanos, que aconsejan -y exigen- exhibir unos colores y esquivar otros, en correspondencia con severas prescripciones divinas. En particular, en cada sopera -y en sus concomitancias rituales-, el color que representa a una u otra deidad se apodera de la imaginación y proyecta la conciencia hacia una infinidad de asociaciones concéntricas.

El vínculo que une los ritos que involucran a varios de los orichas de mayor arraigo y más venerados en Cuba a un color determinado, o a varios colores, tiende a universalizarse. Así, según Lydia Cabrera (aunque esta práctica parece haberse desdibujado en alguna medida), “[…] los cocos pintados de blanco son instrumentos con que ejerce su protección Obatalá. De azul -obichadodo-, los de Yemayá […] El coco de Ochún, obí ako, se pinta de amarillo (almagre) y el de Changó de blanco y rojo. El de Oyá de todos colores.” Así mismo, de forma virtualmente universal, en los collares de Changó alientan el rojo y el blanco; en los de Orula, el amarillo y el verde; en los de Obatalá, el blanco; en los de Elegguá, el rojo y el negro; en los de Ochún, el amarillo.

En otros orichas, la determinación cromática se hace relativa y se singulariza en diferentes regiones del país e, incluso, en diferentes casas o ramas de la religión. Por ejemplo, los colores asociados a un oricha de tanta dignidad como Oggún acusan una notable variación (verde y negro; carmelita y negro; rojo y morado); y, según Natalia Bolívar, de Osun se afirma que “representa todos los colores”, porque su nombre “quiere decir ‘color’ o ‘pintura'”, aunque “existe la hipótesis de que le conciernen los cuatro colores fundamentales: blanco, azul, amarillo y rojo.” No obstante, por lo general, cada religioso -y familia religiosa- atribuye y asigna de palabra y de hecho colores fijos a los símbolos de cada una de las deidades, convencido de que esta relación es invariable y de que un oricha sin su atributo cromático “está incompleto, no funciona y, si te descuidas, daña”. Las divergencias existentes se asocian a la ignorancia y al error (ajenos) o a la diversidad de tradiciones, según la máxima expresa de que “cada maestro tiene su librito”. En todo caso, la variedad de colores que se aprecia en todos los momentos y elementos de la santería -incluidos los ornamentos-, utilizados de ordinario por cada familia religiosa con una rúbrica constante y fija -si bien no impuesta por una autoridad superior, por demás inexistente, sino por la fuerza de la tradición-, no es arbitraria, ni apunta, en esencia, a comunicar esplendor y variedad al culto de los orichas, sino lleva implícita una forma peculiar de apropiación simbólica del color con funciones religiosas. ¿Es posible revelar la lógica interna de esta forma de apropiación cromática de la realidad? Y, en general, ¿existe tal lógica?

Se han publicado 27 comentarios



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  • Carlos Valdés Sarmiento dijo:

    Las preguntas con que termina el artículo, son de una complejidad muy grande; desde los tiempos en que se tiene memoria historica los hombres han buscado en el color una forma de expresión de sus sentimientos, partiendo al parecer es una de las tantas hipotesis, de que la luz es blanca y la ausencia de la misma es negra, se ha asociado lo bueno con el blanco y lo malo con el negro, esto ocurre desde tiempos inmemoriales hasta las peliculas de vaqueros, donde el ¨¨ bueno¨¨ aparecia con sombrero y caballo blanco y el ¨¨malo ¨¨ todo lo contrario, en los torneos medievales los caballeros tenian su dama, su pendón y su escudo y en esto jugaba un papel muy importante el color, la Revolución Francesa tomo el blanco el azul y el rojo, como simbolo de sus ideales, la Iglesia Católica tiene un color de las vestiduras sacerdotales para cada tiempo liturgico, todo país tiene su bandera, con significados que encarnas condiciones regionales, así que la esencia del color en el imaginario humano es un asunto bien interesante. Gracias doctora por tan interesante tema.

  • REY dijo:

    El escrito hecho por la doctora esta muy interesante , los colores identifican y definen a algunos orichas, y solamente de verlos se les asocia , en cuba generalmente por tradicion asociamos colores a los orichas, el dia 4 de diciembre pues nos vestimos de rojo, el dia 8 de Septiembre de Amarillo, el dia 7 de septiembtre y el 17 de diciembre de korado entre otros, aqui les comento algo sobre los orichas y los colores.
    Ellegwá: – Guardián de las casas y dueño de los caminos. – Sus colores son el rojo y el negro. – Sincretiza con el Niño de Atocha (1º de Enero) y el Ánima Sola (16 de Enero).
    Oggún: – Patrono de los hierros (Alawarddé), de la guerra (Alere) y de los cortadores de caña (kulekó). – Sus colores son el morado, verde, rojo y negro. – Sincretiza con San Juan Bautista (Junio 24)
    Ochossi: – Dios de la caza y la justicia. — Su color es el verde. – Lo identifican con San Norberto (Junio 6).
    Orisha-Oko. Patrono de la agricultura. Usa el color carmelita. San Isidro Labrador (Mayo 15).
    Inle. Dios de la pesca y médico. Sus colores son el verde y el azul. Emplea los atributos de pesca. San Rafael (Octubre 29).
    Babalú Ayé Dueño de las enfermedades y curas milagrosas. . Su color es el morado. San Lázaro (Diciembre 17)
    Osain. Dueño de la vegetación y el monte. Su color es el verde oscuro. San Silvestre (Diciembre 31)
    Obbatalá. El mayor de los orishas. Dueño de la paz y la pureza. Le pertenece el blanco. La Merced (Septiembre 24).
    Ogge. Patrono de la ganadería. Usa el carmelita oscuro. San Blancas (Febrero 3).
    Agayú-sola. Patrono de la fuerza. Padre de Shangó. Su color es el rojo. San Cristóbal (Noviembre 16).
    Los idbeyis. Patrono de jimaguas y gemelos. Usan el rojo y el blanco. San Cosme y Damián (Septiembre 27)
    Shangó. Dueño del rayo y la masculinidad.. Sus colores el rojo y blanco. Santa Bárbara (Diciembre 4).
    Obba. Mujer de Shangó. Patrona del matrimonio. Usa el color rosado. Santa Rita (Mayo 22).
    Yemayá: – Dueña del mar. Madre de Shangó. – Sus colores el azul y el blanco. – Sincretiza con la Virgen de Regla (Septiembre 7)
    Oshún: – Dueña del amor y las riquezas. – Su color es el amarillo y sus atributos las joyas. – Sincretiza con la Caridad del Cobre (Septiembre 8)
    Orumla. Oráculo. San Francisco .Su color verde y amarillo (Octubre 4)

  • El Ateísta Científico dijo:

    Sí, pienso que existe tal lógica. Pensaré detenidamente en eso y exopresaré luego mi mdesta opinión.

  • Lina Desagues Arboleda dijo:

    Hay belleza en este artículo. Trasmite belleza y está bellamente escrito. Da gusto apreciar su cadencia interna, el ritmo de las ideas correctamente expresadas. Ete tipo e trabajos no se improvisa.

  • A. Fernandez dijo:

    MUY INTERESANTE!!!! Para ké decir más.
    PAra Rey, o para el ke sepa, si tiene alguna información de Eshu, ké es, en ké sincretiza y su asociación con Elegua.
    Saludos y aché.

  • Cándido Maimot dijo:

    La policromía en las deidades africanas y su transculturización es fascinante. El hombre cuando abrió por primera vez los ojos vio colores, pero tiempos después fue que comenzó el aprendizaje de distinguir uno del otro y darle nombre y un significado a cada color y con ello apareció la cultura de los colores, existiendo hoy, incluso,la psicología de los colores.
    De excelente factura es esta entrega de Rosa María, que de seguro motivará interesantes comentarios a su favor.

  • REY dijo:

    PARA A FERNANDEZ

    Eshu .- Es la Deidad maléfica, el producto de la elaboración del cerebro del hombre. Es un Orisha y no se asienta. Se consagra con la Naturaleza y las Plantas.Eshu es otro nombre de Elegba, y que éste es el dueño de la fuerza vital y la palabra,Eshu por su parecido muchas veces se compara con el Diablo O LAS FUERZAS MALEFICAS,es un orisha de la religión Yoruba, en el eterno campo de batalla del bien y el mal, de la verdad y la mentira, de la vida y de la muerte

    Eshu es el mismo San Bartolomé,(el diablo del 24 de Agosto). Pero Eshu son los 21 Eleguá.
    Eshu Oku Boro.- El de la vida y la muerte.
    Eshu Alakiyé.- El más tragón, el de lo inesperado.
    Eshu Latieye.- El que vence de todos modos.
    Eshu Bí.- El rey de las maldades. Es uno y veintiuno, el mismo Eleguá, andando por caminos distintos. Todos los Orishas tienen de centinela y mandadero a un Eleguá. En cada lugar hay uno: En el cementerio, abriendo las rejas del camposanto de Obba.
    De todas formas el tratado de Eshu es bastante largo , y para dar expliccacion se necesitaria mas de un espacio. Espero que haya quedado complacido.

  • Andrea dijo:

    Lo simbólico es algo inherente a las formas humanas, cuando se habla de religiones o de efectos religiosos en cualquier otra esfera de la realidad, lo primero que salta a la vista es lo que aquello simboliza respecto a lo simbolizado. El color, tanto en el ámbito religioso como en la vida en general es algo esencial. Miremos a nuestro alrededor.
    Además de bello es un tema con mucho misterio y sutilezas.

  • Milagros López dijo:

    No sabía que el color definía a cada oricha. Disculpenme, pero de esta religión no sé nada. Ahora leo e intento aprender algo.
    ¿Por qué se les llaman orichas?

  • manolo dijo:

    Los Colores y su significado

    Los colores son portador de un valor, símbolico universal que les atribuye, como a las piedras, viertudes o caracteristicas particulares.

    El blanco y el negro independientemente de sus caracteristicas cientificas como carencia de color o de unión de todos los colores han sido considerados opuestos al bien y al mal.

    El blanco representa la pureza, la nobleza, la claridad. El negro es el color de las tinieblas, de las noches del mal.
    Los colores de los rayos del sol, de la luna y de otros colores presentes en la naturaleza sirvian a los antiguos adivinadores como soporte para algunas de sus profecias.

    Amarillo: Riqueza, gloria, esplendor y riqueza.

    Amarillo Palido: Infidelidad, traición.
    Azul: Fidelidad, piedad, sabiduria es el color de los niños.
    Blanco: Pureza, Fé, creencia, bondad, inocencia, caridad, modestia.

    Gris: Dolor, melancolia, tristeza,duda.

    Gris Metalico: Fuerza, Coraje.

    Lila: Amor puro, Platonico, Amistad.

    Marrón: Humildad.

    Marrón Oscuro: Dolor Intenso.

    Naranja: Pasión deseo de gloria.

    Negro: Duelo, tristeza, deseo o intención de muerte.

    Oro: Poder, riqueza, abundancia, Magnificiencia.

    Purpura: signo de la realeza.

    Rosa: Ternura, juventud, amor inconstante. este color se les atribuye a las niñas.

    Rojo: Vida apasionada,amor fuego cólera.

    Verde: Esperanza en esta vida terrenal, y en la vida eterna. Afecto.

    Violeta: Cosntancia.

    Morado: penitencia

    COLOR DE LAS VELAS Y SUS SIGNIFICADO

    VELA ROJA: amor, sexualidad, contra hechizos, dominio.

    VELA BLANCA: pureza, aclara pensamientos, puede sustituir a todos los colores.

    AZUL OSCURO: Intranquilidad, desasosiego, tormenta, destrucción.

    AZUL CLARO: armonia, protección, claridad, ayuda, bondad, fecundidad.

    VERDE: dinero, negocios, esperanza.

    ROSADA: prosperidad, éxito en la vida, armonia

    VELA AMARILLA: separación infedilidad, devoción.

    VELA ANARANJADA: Construir y destruir.

    VELA NEGRA: brujeria, muerte, maleficios, destrucción.

    VELA DORADA: peticion de dinero, negocios

    VELA GRIS: casamiento, unión.

    VELA MARRÓN: para la justicia.

    VELA MIEL: Para endulzar.

    VELA MORADA: aspiración, autoridad firmeza, ambición.

  • Anselmo dijo:

    Sólo puede asombrarse de la importancia de los colores en cualquier rama de la vida humana quien no tiene sensiblidad artística. Números y colores, proporciones y armonías; todo cuanto existe es una integración de luz y medidas. Si los orichas exiten, también lo son. Es por esto que el culto, todos los cultos, dan preponderancia objetiva al colorido.
    Quiten el color, y todos seremos ciegos.

  • Ana María dijo:

    Oye, Rey, tú sí que sabes. Ponet en contacto con la doctora para que te entreviste.
    Cariños de Ana María

  • Ana María dijo:

    También me gustó lo que envíaste, Manolo. Me alegra de que regreses, y qu nos sigas enriqueciendo con tus comentarios. Una pregunta, ese significado de los colores no camia de una religión a otra y de un país a otro? Yo creo que esto es importante, porque podemos dar poor universal solo tiene significado local o particular.

  • Encarnación dijo:

    Alguien conoce el significado del arcoiris que tiene tantos colores? Yo lo veo como si fuera algo divino.

  • A.FERNANDEZ dijo:

    Gracias Rey, de veras.
    Según lo ke me escribes es algo malo y por eso se recomienda ke nadie vea ese collar.
    Por supuesto, nadie escoge su camino, es algo ke te toca y volvemos al tema de los caminos y su significacion , a proposito de la entrevista publicada anteriormente.
    Será ke tienes mucha informacion o le ¨descargas¨ bastante a ¨esto¨?
    Si te doy una direcion me puedes enviar mas informacion??
    Gracias otra vez.

  • REY dijo:

    A FERNANDEZ , TENGO BASTANTE INFORMACION PARA COMPARTIR, LO HE HECHO CON OTROS AMIGOS DEL FORO Y NOS HA IDO BIEN, YO HE APRENDIDO MUCHO DE ELLOS Y A LA VEZ HE COMPARTIDO LA INFORMACION QUE TENGO QUE ES BASTANTE AMPLIA Y CADA DIA TRATO DE ENRRIQUECERLA, SI ME ENVIAS UNA DIRECCION PUES TE ESCRIBIRE Y TE ENVIO LO QUE ESTE A MI ALCANCE, PIENSO QUE TODOS DEBEMOS UNIRNOS Y COMPARTIR LA INFORMACION PARA LOGRAR DE LOS RELIGIOSOS UNIDAD Y QUE TODOS HAGAMOS EL BIEN COMUN Y DE LOS NO RELIGIOSOS PUES ELEVAR LA CULTURA DE LAS TRADICIONES NUESTRAS , COMO PARTE DEL CONOCIMIENTO DEL ASERVO CULTURAL .

  • REY dijo:

    AQUI LES ENVIO ALGO SOBRE LOS COLORES
    Ndombe o kala (negro)
    Kala es una voz que persiste en Cuba, pero más bien en su acepción de «ser» —es decir, «existir en tanto que vivo». No obstante, ¿qué evocan estos colores en el universo bantú? Ya sabemos que en la
    cromatología occidental, el color negro se relaciona con la muerte y el luto. Para el bantú, el color negro se identifica con la vida y el mundo natural, pero al propio tiempo, es el color del sufrimiento, el misterio, la fuerza y la magia; puede también identificarse con
    todo lo malo y temible, con las tinieblas, o ser signo de la muerte, en tanto complicación y, de ahí, poder, secreto, misticismo, lo desconocido, la ignorancia. En este sentido (y solo en ese), podía asociarse con Mpemba, la tierra de los muertos. Así, era de mal
    augurio soñar con algo de color negro, ver pasar cerca un ave negra, o que un niño pequeño se pusiera a comer carbón. Precisamente, la materia con que se expresa el negro es el carbón: al morir un familiar, el doliente se aplicaba carbón en el rostro para expresar
    tristeza. Para impedir que las vestimentas de un cadáver enterrado fuesen robadas, se pintaba de negro el lienzo del ataúd. Pintar de negro alrededor de los ojos limitaba la visión, por ello, al morir un hechicero temible, se le ponía carbón en los ojos, para evitar que su espíritu encontrase el camino de regreso.

  • REY dijo:

    Mpemba, mpembe o luvemba (blanco)
    Los practicantes de cultos de origen bantú en Cuba
    llaman mpemba o mpembe al blanco. Ya vimos que, para
    el bantú, ese color se relaciona con el mundo
    sobrenatural, los muertos, los antepasados, y también
    con la armonía, la paz. En particular, representa el
    orden moral entero, así como los frutos de la virtud,
    la salud, la fuerza, la fertilidad, el respeto por sus
    semejantes y la bendición de sus antepasados. Es,
    además, augurio de felicidad, luz, salvación, victoria y
    facilidad; pero, al propio tiempo, se le identifica como
    el color de la muerte —real o simbólica—, y por eso
    se recurre tanto a él en las iniciaciones, para representar
    la muerte ritual. Ventura observaba que «el color
    blanco significa, entre los congos [cubanos], la muerte».
    El yeso representa el color blanco, y este es, en
    primera instancia y por excelencia, el color masculino.
    También se le asocia con el diablo, quizás por influencia
    de los misioneros cristianos, que creían «diabólico» el
    yeso porque siempre debía formar parte de la cesta
    de los antepasados (algo comparable, si bien no
    idéntico, con el «caldero» en Cuba). Otros indican que
    para los bakongo el blanco no es solo símbolo del
    mal, sino también de salvación del mal. Era, además,
    de uso frecuente en los juicios, la adivinación, el
    presagio, las iniciaciones, la instalación de los jefes y
    los casos de muerte. Por ejemplo, en determinadas
    fases de la iniciación (en las escuelas de Lemba,
    Kinkimba, Kimpasi y Bwela), los aspirantes se
    pintaban con yeso blanco alrededor de los ojos, como
    mecanismo para aumentar su clarividencia. También
    al final de un juicio se aplicaba yeso blanco al que se le
    hubiese dado la razón o declarado inocente en el pleito.
    De modo similar, los miembros del clan de un difunto,
    tras aplicarse carbón (negro) en señal de luto, tenían
    que permitir al viudo o la viuda (que fue fiel al cónyuge
    hasta la muerte), aplicarles yeso (blanco), como signo
    de amor y victoria por haber conducido al cónyuge a
    su última morada y por ello ser merecedores de llevar
    yeso (luvemba) en un pañuelo blanco en torno a la cabeza
    (hoy no se pone luvemba, sino solo el pañuelo blanco).

  • REY dijo:

    Tukula o mbwaki (rojo)
    La voz mbwaki (rojo) persiste en Cuba, pero de
    tukula queda yukula (caoba). Desde la óptica de la
    cromatología occidental, el punto medio entre los
    opuestos negro y blanco sería el gris; pero para el
    bantú, ese espacio intermedio está muy claramente
    cubierto por el rojo, que puede considerarse color de
    vida, poder soberano, guerra, potencia, autoridad,
    belleza y voluptuosidad, y también significar estupor,
    cólera, fuego, sangre, sacralidad (la temible), o resaltar
    dinamismo (heroísmo) y vigilancia; así como,
    alternativamente, pudor y madurez. Pero el rojo era
    igualmente «mediación» o «predicción» (duda o
    complicidad), y por eso representaba una especie de
    línea divisoria entre los vivos (negro) y los muertos
    (blanco). Era el color por excelencia de los
    «mediadores» entre esos dos mundos, es decir, tanto
    el de los animales (hienas, perros, lechuzas, etc.), cuya
    presencia o sonido se equipara con un «presagio» como
    el mundo de los adivinos: se decía que todo
    «conocedor de acontecimientos futuros» debía
    «representar el rojo».

  • REY dijo:

    El cuarto color: verde (kiankunzu
    o kimbanzia)
    Los cubanos practicantes de reglas congas llaman
    kimbanza (sic) a la yerba «pata de gallina». Aunque para
    los bakongo (como para los demás bantú, y también,
    en Cuba, para los practicantes de Mayombe) la tríada
    negro-blanco-rojo es esencial, pues en torno a ella giraba
    la vida de todos los congoleses, en realidad su código
    contempla no tres, sino cuatro colores principales, pues
    a los anteriores se le suma el verde. Se dice que «en
    estos cuatro colores principales se ocultaba el
    pensamiento profundo y secreto del alma de los
    antepasados», y por ello se consideraba que negro,
    blanco, rojo y verde «dominaban la vida» de los
    bakongo. El verde tiene por signo la yerba kimbanzia y significa
    vida, salvación, juicio, opción, alianza o promesa y
    también la continuidad (del grupo). Este color es
    importante en tanto, en la vida cotidiana, se utiliza en la
    bendición o el perdón

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Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

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