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Si nos salvamos hace 75 años…

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Leningrado, 1944. Foto: TASS.

El 9 de mayo de 1980 yo me encontraba estudiando en Leningrado, actual San Petersburgo. El pueblo soviético celebraba el 35 aniversario de la victoria en la Gran Guerra Patria. La ciudad mandada a construir bajo el reinado de Pedro el Grande estaba llena de luces. La alegría se desbordaba por doquier. Recuerdo que, en el viejo trolebús, en el que me dirigía al lugar de encuentro con mis condiscípulos de la Universidad, el ambiente era festivo. Sin embargo, mis entonces juveniles ojos se posaron en una anciana, que miraba con tristeza, quizá con una dura nostalgia. Y entendí que, para ella, los festejos pasaban sin esa felicidad que rebosaba por todos lados la ciudad. Era una de las sobrevivientes del largo y criminal bloqueo de casi 900 días que impuso la Alemania nazi a esa ciudad, símbolo de toda una cultura y cuna de grandes hombres y mujeres.

Al igual que esa anciana, millones de ciudadanos de la entonces Unión Soviética habían vivido una guerra tan cruel, que por más que se narre y se filme se me hace imposible concebir. Cuando el 22 de junio de 1941 las huestes de Hitler comenzaron la ofensiva contra el socialismo, nadie podría imaginar el calvario que representó para un país tan grande el resistir y vencer al cabo de 4 años. Las cifras oficiales dan una escalofriante suma de 20 millones de ciudadanos de la URSS que murieron a consecuencia de la contienda. No obstante, estudios que se han realizado posteriormente han elevado esa cifra hasta 37 millones. Niños, ancianos, mujeres, soldados, intelectuales, campesinos. No había distinción cuando los bombardeos arreciaban y los tanques fascistas avanzaban.

Mi profesor de Historia había sido soldado. Ya hablé de él anteriormente. La jefa de la cátedra de mi especialidad, así como mi profesora de Literatura Antigua, eran niñas cuando el bloqueo. Dos de mis compañeros de carrera eran descendientes de militares que pelearon en la Segunda Guerra Mundial. Por ellas y ellos pude palpar de cerca cuánto sufrieron los pueblos de la URSS por la guerra. El hambre que se pasó en Leningrado es inenarrable. Las historias sobre cómo dividir una simple papa entre cuatro miembros de una familia, y tomarse el agua en la que se hirvió, aún me sacude el alma. Repito, no hay manera de contar los horrores. La deshumanización que provocan las guerras no puede ser contada en toda su magnitud.

Los nazis pensaron que, sitiando a Leningrado, y provocando el hambre entre la población, haría rendirse a ese bastión de la nación soviética. Es la sicología de la prepotencia, que se sigue repitiendo a lo largo de la historia, y cuyos alcances llegan hasta hoy. Esa forma de menospreciar a los pueblos ha llevado a varios a escribir memorándums de cómo acabar con otras revoluciones. Siempre acaban perdiendo los causantes de los males. Si leyeran un poco de historia quizá se convencieran de que no pueden vencer por esa vía.

El 9 de mayo de 1945 se proclamó oficialmente la victoria sobre el fascismo. El Ejército Rojo, que llevó la mayor parte de la carga en la ofensiva final contra Hitler, merece todos los honores y agradecimientos. Si no hubiese sido por ellos, la historia de nuestra Tierra fuese otra. Paso a paso, ciudad tras ciudad, país por país, las tropas soviéticas fueron avanzando hasta tomar Berlín y rendir a los hitlerianos. Por el camino iban dejando sangre de sus hijos. Hasta que llegaron a la capital de Alemania. Y nos salvaron.

Nuestro hermoso planeta ha estado amenazado, muchas veces, por la crueldad y avaricia de seres prepotentes. Han querido dominar el mundo. Convertirse en dueños de todas las riquezas y esclavizar a los habitantes de la Tierra. Aún no escarmientan y siguen probando fuerza, provocando, matando e invadiendo. Alguien, y yo lo apoyo, ha dicho que la actual pandemia es como una señal enviada a los émulos de Hitler de que nadie es inmortal y omnipotente.

La solidaridad y el apoyo mutuo en la actual crisis sanitaria es lo que salvará al planeta. No las amenazas y acusaciones. Hace 75 años este mundo se salvó de los nazis gracias al desinterés y valentía de muchos pueblos, en especial el soviético. Hoy nos salvaremos de nuevo. Será nuestro mejor homenaje a quienes lo dieron todo porque vivamos hoy y mañana.

John Steinbeck, el gran escritor norteamericano, dijo en su momento: “Toda guerra es un síntoma del fracaso del hombre como animal pensante”.
Más claro, ni el agua.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, coloca flores a las víctimas del cerco de Leningrado. Foto: TASS.

Se han publicado 10 comentarios



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  • Manuel Humberto López Rodríguez dijo:

    GLORIA ETERNA A LOS PUEBLOS, GOBIERNO Y AL EJÉRCITO ROJO DE LA URSS.

  • Evelio dijo:

    Gloria al gran pueblo soviético y al grandioso Ejército Rojo. Nada podrá borrar su inigualable valor.

  • Jpuentes dijo:

    Jovenes estad alertas! Esa guerra, la mayor salvajada de la historia, no debe repetirse. Estad alertas!. Gloria eterna al soldado sovietico por haber librado a la humanidad de tanta ignominia

  • Avelino Montenegro Balmaceda dijo:

    NOSOTROS LOS CUBANOS HEREDEROS MAMBISES NOS SALVAMOS HACE 152 AÑOS FUE EN 1868 CUÁNDO NUESTROS CONBATIENTES MAMBISES NOS CUBRIERON CON LA SALVACION CON ESA ACSION SE COMPRENDIO QUE PARA TENER TALES GLORIAS HAY QUE LUCHAR.

  • Miguel Ángel Arévalo Espinoza dijo:

    Caramba qué interesantes son las palabras que las entreteje el pensamiento basadas en la verdad de los hechos, estás brillan y su luz ilumina al mundo.

  • Orlando dijo:

    En 2005, cuando se conmemoró el 60 aniversario de la victoria sobre el fascismo, la Orquesta Sinfónica de San Petersburgo ofreció un concierto especial en la sala de la Asamblea General de las Naciones Unidas en New York. Se preparó un escenario especialmente diseñado para la zona más cercana al podio de los discursos de esa sala para situar a la orquesta.
    Desde unas horas antes, una larga fila de personas, ancianas en su mayoría, portando con orgullo y dignidad el uniforme del Ejército Rojo, con sus múltiples condecoraciones, fue haciendo su entrada por el acceso del público y conducido hacia la sala de la Asamblea, que ese día no tenía los puestos identificados por los nombres de los países. Eran veteranos de la Gran Guerra Patria, con sus familiares, hijos y nietos, muchos de ellos asentados en Estados Unidos. Debo decir con pesar que ese día no había muchos diplomáticos presentes, lo cual era más que doloroso y vergonzoso.
    La Orquesta interpretó la Sinfonía No. 7 Leningrado, en do mayor, op. 60, de Dmitri Shostakóvich, compuesta en los momentos en que la hermosa ciudad soportaba el asedio del ejército alemán. Escrita en 1941, fue estrenada el 5 de marzo de 1942 en la actual Samara, entonces denominada Kúibyshev, que era la capital temporal soviética, ya que en ese momento también se vivía el cerco de Moscú. Finalmente pudo ser interpretada el 9 de agosto de 1942 en la sede de la Orquesta Filarmónica de Leningrado, precisamente en el momento más duro del asedio nazi, bajo un fuerte cañoneo que trató de impedir sin éxito la celebración de este concierto.
    En 2005 no había cañoneo en la sede de la ONU, pero lo más sobrecogedor fue ver las lágrimas y el llanto de aquellos asistentes al concierto, al recordar esos momentos tan duros y heroicos de su propia historia.
    Esta sinfonía como tal es una obra de arte triste, sumamente triste. Detrás de cada acorde mucho sufrimiento y recuerdos dolorosos se dejaban ver en los rostros y los gestos de aquellos asistentes. Y cuando terminó no hubo aplausos. Un silencio descomunal de emoción que embargó a la sala. El director saludó, los músicos retiraron sus instrumentos y el público asistente salió sin hacer el menor ruido. Seis décadas después seguían con el alma rota. Y ahora, 75 años después, el jenízaro de la Casa Blanca y sus compinches tratan de distorsionar la historia y borrar de un plumazo todo el heroísmo de quienes combatieron, murieron o sobrevivieron momentos tan horribles de la humanidad.
    Omar tiene razón. De esta también nos salvaremos, aunque con la cuota de sufrimiento que conlleva.

  • Leandro dijo:

    Aunque algunos intenten tergiversar la historia, entre ellos no pocos que pudiesen, en lugar de adjudicarse el lugar fundamental en la victoria, sí un lugar decoroso, nadie podrá borra el lugar de honor que corresponde a los pueblos de la URSS y al Ejército Rojo en la derrota del fascismo.

  • Bernardo Nieves dijo:

    Muy bueno este artículo, yo también estudié en la URSS y se lo que significó esta guerra para el mundo y para aquel país, y este es un tema que no debe de dejarse jamás en el olvido, pero me duele que ayer domingo en sendas ocasiones escuché por la tv ( una de ellas en el Noticiero del mediodía) que se referían a este aniversario como "el 75 aniversario de la Revolución Rusa", esto es un tamaño disparate histórico y ético...la Revolución Rusa fue otra cosa, fue la de 1917, de ella se cumplirán ya en este noviembre 103 años, este de ahora es el 75 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y para los soviéticos, del fin de "La GRan Guerra PAtria", nosotros no podemos equivocarnos ni permitir que nadie se equivoque...porfavor, revisen esos programas de ayer para que vean el tamaño error...y asi queremos que nadie tergiverse los hechos históricos...

  • g dijo:

    Gloria eterna al pueblo soviético, y su ejército rojo que liberó al mundo del fascismo,en partícular la contribución del pueblo ruso,el hermano mayor de los pueblos de la entonces Unión Sovietica, recordar como trasladaron la industria bélica al este del país, y los hijo y esposas sustituían a sus padres en las maquinas herramientas,todo para el frente,mientras se batían contra miles de tanques y millones de fascistas no solo de Alemania,Finlandia,húngaros, rumanos incluso españoles,no pudieron doblegar a los rusos,fueron parados a las puertas de Moscu,derrotados en Stalingrado,en el Arco de Kursk,mordieron tremenda derrota,y hasta su guarida en Berlin donde fue izada la bandera de la victoria, la bandera roja,que volvió a verse en el desfile de la Victoria en la histórica Plaza Roja de Moscu a partir del 2015.gloria eterna para los caídos en la Gran Guerra Patria,y al heroico pueblo ruso.gracias Rusia por existir.

  • Osmany dijo:

    También estudié en esa magnifica y bella ciudad. Conozco de una profesora de Lengua Rusa que en su familia se cocino un caldo con un cinto de cuero del padre. Viví la ceremonia en el cementerio de Piskariovo. Sencillamente impresionante. Gloria al pueblo soviético que le regalo la libertad y la justicia al mundo, no fueron los otros aliados ellos llegaron tarde. Hoy muchos se alegran de la Covid 19 porque son intrínsecamente Maltusianos. Ya sabrá la humanidad y sus pueblos cobrarsela.

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Omar Olazábal Rodríguez

Omar Olazábal Rodríguez

Filólogo. Profesor y Productor audiovisual. Fue Director de los Estudios Mundo Latino, Vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión y dirigió la Oficina de Comunicación e Imagen de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). En la actualidad trabaja en el capítulo cubano de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad.

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