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Algo de lo mucho que falta por decir de Jaime Crombet (II Final)

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Jaime Crombet, secretario del Comité Nacional de la UJC (1966). Foto: Archivo JR.

Jaime nació un mes de abril, como sucedió con los Pioneros y la UJC de Cuba; y murió un mes de mayo, el mes de los trabajadores. Le rendimos homenaje ya que el 24 de mayo se cumple el sexto aniversario de su muerte. Abordaré otros recuerdos y aprendizajes; la propuesta del libro en homenaje a Jaime y la crónica de mi despedida aquel 8 de mayo de 2013, ahora con algunas precisiones.

De mis recuerdos

En agosto de 1971 se realizó en la Plaza Cadenas de la UH un acto de solidaridad con Cuba en el que participaron varios primeros secretarios de las organizaciones juveniles de los entonces países socialistas y del presidente de la UIE. Ellos se encontraban de tránsito a Chile para un encuentro internacional. Aquel acto presidido por Fidel comenzó sobre las 9 de la noche y terminó en las primeras horas de la madrugada. La larga lista de oradores incluyendo la traducción no simultánea, provocó que mi turno estuviese cerca de la medianoche, y faltaba el cierre que lo haría Fidel. Al percatarme de aquello le pasé una nota a Jaime diciéndole que consideraba sensato que yo no hablara, ya que todos esperábamos las palabras de nuestro Comandante en Jefe. Jaime intercambió con Fidel, y en la otra cara del mismo papelito, escribió: “Tienes que hablar y hacerlo bien ya que la voz de los estudiantes cubanos no debe faltar”. Dos lecciones aprendidas, tanto Jaime como Fidel valoraban la importancia de la FEU; y confiaron en la madurez política de los cientos de estudiantes y profesores allí congregados.

Respecto al citado Encuentro en Chile, Jaime presidió la delegación cubana que integramos casi 20 dirigentes juveniles y estudiantiles cubanos. Era de solidaridad con Vietnam, Laos y Camboya; pero al final se incluyó a Cuba. Entre los estudiantes recuerdo al “Oso Santana”-FEU UO, a Omar Jiménez-FEU UCLV y Yoyo Aldereguía-Presidente FEEM. Allí Jaime brilló como dirigente de prestigio internacional, organizó la participación cubana alejado de protagonismo personal; todos tuvimos varios roles propuestos por él. El Yoyo causó sensación por su corta edad y la profundidad y fervor de sus intervenciones públicas.

Aprovecho para enmendar una omisión a un valioso compañero que estuvo entre los que testimoniaron en el documental y también integró esta delegación. Me refiero a Roger Reyes Carrasco, fiel compañero de Jaime en importantes misiones juveniles.

La propuesta del libro

A los pocos días de la muerte de Jaime, varios de sus compañeros conversamos y acordamos proponer la edición y publicación de un libro dedicado a su vida y su obra. Mi responsabilidad al frente de una Editorial me llevó a escribir la siguiente misiva vía electrónica a Yuniasky Crespo Baquero, entonces primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, de la que no tuve respuesta, tal vez no le llegó.

Estimada Yuniasky:

Ante todo te felicito por tu reciente elección para el Comité Central del PCC, unido a tus seguros méritos personales, esta decisión refleja la importancia que nuestro Partido le concede a la UJC.

El motivo de este mensaje es poner a tu consideración una propuesta que estimo de gran importancia para la UJC, en particular y en general para el trabajo político e ideológico con las nuevas generaciones.

Se trata de que la UJC, a través de la Casa Editora Abril, se proponga publicar un libro dedicado a la memoria de Jaime Crombet Hernández-Baquero; recientemente fallecido.

Jaime fue un destacado líder estudiantil y juvenil; los que tuvimos la dicha de compartir con él aquellos años de tanta efervescencia revolucionaria, guardamos recuerdos y vivencias imperecederas y que deben ser conocidas por todo nuestro pueblo.

Estoy seguro que se pueden obtener no menos de 50 buenos testimonios para lograr un libro digno y dignificante para las nuevas generaciones, que se lea con deleite y no por encargo o disciplina. Yo pensé en un título mártir, algo así: “Jaime Crombet, líder juvenil querido y respetado. Evidencias testimoniales”.

Tuve el privilegio de visitarlo en su casa dos semanas antes de su muerte. Te adjunto una pequeña crónica que escribí de esa visita.

Yo fui presidente de la FEU de Cuba-1971-1973; y miembro del Comité Nacional de la UJC-1972-1982. No creo que sea el más indicado para coordinar a los testigos potenciales; otros camaradas tienen más méritos y vivencias, pero estaré en la mejor disposición de colaborar en todo lo que esté a mi alcance.

Entonces es el momento de retomar la propuesta y lograr ese libro que bien pudiera tener dos formas: sobre papel y como libro electrónico. Considero que el XI Congreso de la UJC es un marco ideal para emprender dicha propuesta.

De aquella crónica que titulé: “Un adiós al gran Jaime Crombet, de un discípulo agradecido”

El pasado 8 de mayo, gracias a la terminación anticipada de una reunión en la zona de Altahabana, pude lograr un caro propósito varias veces pospuesto: visitar a Jaime para expresarle mi solidaridad y decirle que podía contar conmigo en lo que fuera necesario.

Desde hacía más de seis años que no nos encontrábamos, yo siempre interrumpía cualquier actividad, cada vez que él salía por la TV, me alegraba verlo lleno de optimismo; con su amplia y franca sonrisa y su típica gestualidad para apoyar su expresión oral, fruto de un razonamiento agudo y llano a la vez, siempre marcado por la sinceridad y la modestia que lo caracterizó.

Sobre las 5 de la tarde de ese día, empecé a merodear la casa intentando divisar a alguien; Ofelia su esposa, salió preguntándome qué deseaba, al escuchar mi voz y reconocerme, me invitó a pasar. A ella no la veía desde hacía mucho más tiempo, pero nos saludamos con el cariño de siempre. De inmediato le dije: “no vengo a causar ninguna molestia a Jaime, vengo a saber de él, y a darle un abrazo si fuese posible”. Me dijo que estaba con oxígeno puesto, pero insistió en que pasara para que me tomara un café.

Cuando ya pensaba marcharme, luego de una animada charla con ella y su nieto Felipito, y de tomar el café; Ofelia me dice que Jaime quería que pasara a verlo. ¡Respiré profundamente!

Efectivamente, Jaime estaba acostado en una pequeña cama, con oxigenación artificial, estaba viendo un juego de pelota entre Industriales y Villa Clara, en la porfía por el cuarto escaño. Entré acompañado de Ofelia y Felipito, su nieto que ya era mi amigo.

Aprecié que Jaime estaba ya indefenso ante la muerte, eso me golpeó profundamente, pero intenté disimularlo.

Al preguntarle a Jaime cómo estaba, me dijo que tenía un montón de problemas de salud, que tuvo que ponerse oxígeno, ya que al hacer ejercicios, se sintió con falta de aire; me explicó lo del problema cardiovascular, lo de los pulmones, lo de la columna. Entonces le pidió a Felipito que me detallara cada dolencia, pues ya se las sabía mejor que él.

Fue una explicación digna de un especialista, pero lo que más me impresionó fue la carga de amor y admiración por su abuelo; en ocasiones Jaime precisaba algo. La mente de Jaime estaba excelente, se me ocurrió decirle que tal vez lo del oxígeno era un placebo, y sin pestañar, me ripostó: “no, Néstor del Prado, un placebo es cuando el medicamento es aparente y va dirigido a lo que el paciente piensa que lo va a aliviar, pero esto es por insuficiencia respiratoria real”. Comprobé que estaba como en sus buenos tiempos, ágil de mente y con vasta cultura.

En un ambiente distendido y cariñoso, le dije que le pediría una confesión sobre un hecho histórico del cual fue protagonista, en enero de 1971, durante la realización de un pleno ampliado del Comité Nacional de la UJC, realizado en el CSO Cristino Naranjo. Cuando aquello, yo era miembro del Comité Universitario de la UJC-FEU y candidato a presidente de la FEU de la Universidad de La Habana.

Se trataba de un debate muy controvertido sobre un tema, que no detallaré, del que opinaron personalidades de la política y la cultura. Recuerdo las argumentaciones del cineasta Santiago Álvarez, las de Carlos Rafael Rodríguez, la de Jesús Montané, entre otras. Le pregunté si su decisión final fue consultada con Fidel o con Raúl.

La tarde del 8 de mayo de 2013, en que me despedí de Jaime, obtuve su respuesta; realmente no me la esperaba, pero su honestidad a toda prueba y la argumentación que me dio, me dejó convencido que era la pura verdad.

Le pedí permiso para en algún momento hacer público su respuesta y su argumentación, sobre aquel álgido asunto.

Conversamos un rato más, pero el sentido común me decía que ya era tiempo de marcharme. En el estrechón de manos de la despedida intenté expresarle todo mi agradecimiento por sus enseñanzas y su ejemplo; y de ocultarle mi consternación por la certidumbre, de que se trataba de una despedida definitiva.

Fue una visita reconfortante para todos, al menos así la sentí. Luego Ofelia me confesó que hacía rato Jaime no había estado de tan buen ánimo.

Al doblar la esquina y abordar el automóvil, no pude evitar que un intenso nudo en la garganta me obligara a derramar lágrimas verdaderas.

El 24 de mayo en la edición estelar del Noticiero Nacional de la TV., supe de la aciaga noticia. Al poco rato comencé a escribir esta suerte de crónica.

Al terminarla me vinieron a la mente muchos recuerdos y vivencias sobre el quehacer de Jaime como líder juvenil, como dirigente del PCC y el Gobierno. Tal vez un día me decida a escribirlas y a publicarlas.

Por lo pronto me decidí a escribir estas sentidas palabras, para desahogarme y para compartirlas con Ofelia y Felipito; al conocer la noticia de la muerte de ese gran revolucionario, que tuve la dicha de tener como mentor y paradigma.

25 de mayo de 2013. (Fin de la referencia a aquella crónica)

Antes de enviar este artículo tuve la oportunidad de intercambiar vía telefónica con Lazarito Mora, Roger Reyes y Humberto Hernández, todos compañeros de Jaime, y con gran lucidez.

Así termino esta segunda parte y final, en la mejor disposición de esclarecer cualquier detalle y aceptar cualquier enmienda que familiares y compañeros de Jaime tengan a bien señalar.

Lea la primera parte aquí:

Algo de lo mucho que falta por decir de Jaime Crombet (I)

Se han publicado 25 comentarios



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  • Reynerio Alvarez-Borroto dijo:

    Néstor, tu no te acuerdas de mi porque yo no era una persona tan pública como tu. Yo estudié en la OU en la misma época que tu y muchas de la vivencias sobre el gran Jaime y los acontecimientos de aquella época gloriosa los recuerdo vivídamente. Como no recordar al “Oso Santana”, a Omar Jiménez y a Yoyo Aldereguía, a Roger Reyes. Yo fui segundo secretario de la UJC de la OU. Recuerdo a tu hermana y a muchos otros compañeros que hace mucho tiempo no veo ni sé de ellos. Sería muy oportuno y necesario escribir el libro que mencionas sobre Jaime.

    • Nestor del Prado Arza dijo:

      Gracias compatriota, recuerdo a Omar a Ariel a Allen de la querida UO. Mi hermana Sara murió en 1998. Un fuerte abrazo

  • al tanto dijo:

    Me uno al homenaje, fue un hombre honrado y convencido de lo que hacia.

  • Luisa M dijo:

    Muy bueno sería que al igual que ese emotivo documental en recordación aJaime Crombet, se publicara un libro sobre su ardua labor revolucionaria.

  • Gustavo. dijo:

    Néstor del Prado: Profesor yo estudié en la Lenin 1977 – 1981. Maravillosa escuela y maravillosos tiempos. Siempre me ha llamado la atención porque Jaime no está sepultado en un panteón de los dedicados a los héroes de la Patria. Saludos.

  • Rafael Anglada López dijo:

    Estimado Néstor: como recordarás, yo venía en el avión de la UIE, y el Sec. Gen. de la UIE, Fathi El Fadl me pidió que le tradujera esa noche en la Plaza Cadenas.Cuando aterrizamos el ICAP le ofreció traducción a Fathi, pero el sudanés ya estaba tranquilo que yo le traduciría. El discurso de Fathi era el típico discurso UIE en aburrimiento. Yo acababa de participar en la Zafra de los Diez Millones, 1970, y añadía todo el vocabulario que faltaba. Fidel entendía inglés, y le preguntó a Jaime, sentado a su lado, quién era «ese traductor». Jaime le contestó: «Comandante, no se preocupe, ese es un puertorriqueño amigo nuestro». Puedo añadir 49 años después: sigo siendo el mismo puertorriqueño «amigo nuestro». Honor a Jaime Crombet!

    • Nestor del Prado Arza dijo:

      Rafla no puedes imaginar la alegría que me ha causado este mensaje tuyo. Si me pidieran que mencionara a los cinco puertorriqueños q

      • Nestor del Prado Arza dijo:

        Que más han hecho por Cuba y por nuestra América , tú estarías entre ellos. Qué es de la vida de Julio Muriente presidente de la FUPI en aquellos tiempos. Un abrazo

      • Rafael Anglada López dijo:

        Néstor: mañana veo a Julio y le paso tu mensaje. Julio fue delegado de Puerto Rico en Cuba para la década de los 1980. Terminó un doctorado en la UNAM, Es catedrático en UPR, y ya es abuelo. Te busco la próxima vez que viaje a La Habana. Será a promocionar mi futuro libro sobre la Descolonización Mundial 1945-1960; Homenaje a Fidel y al viejo Roa. Trabajo como abogado defensor penalista. Estuve con los Cinco once años y medio. Tengo Cinco hermanos en Cuba!

  • Francisco Tery Diaz dijo:

    JAIME FUE UN DIRIGENTE AMIGO Y EN MI ETAPA COMO DIRIGENTE DE UNION DE JOVENES COMUNISTAS DE LA ANTILLANA DE ACERO,SUPO OCUPARSE Y DOMINAR CADA PROBLEMA Y ACCIONES PARA EL DESARROLLO DE ESE GRAN CENTRO INSIGNE DE LA CAPITAL.MI RECUERDO ETERNO PARA JAIME AL CUAL TUVE LA DICHA DE CONOCER Y COMPARTIR UNA TAPA HERMOSA COMO DIRIGENTE JUVENIL.

  • Rodo dijo:

    No lo conocí personalmente, pero si recuerdo que mi carnet de la UJC estaba firmado por el, eso debió ser aproximadamente por el año 1972 al 1974, mucho antes del Festival de la Juventud y los Estudiantes en Cuba.

    También recuerdo que fue uno de los lideres juveniles más seguidos por los estudiantes y jóvenes en épocas de extremo sacrificio de Bonos de 100 o más horas de trabajo voluntario, de horas de apoyo a microbrigadas y a la agricultura, de grandes y masivas movilizaciones y desfiles estudiantiles y de trabajadores y de donaciones de sangre, casi nada de estas cosas la ven o la palpan masivamente nuestros jóvenes en la actualidad, cuando se habla de la historia de la juventud cubana, hay que recordar a gentes como Jaime, que por demás también fue uno de los pocos primeros secretarios de la UJC, que una vez terminado su mandato, se mantuvieron en puestos claves en la dirección del gobierno, el partido y el estado, hasta sus últimos días.

    Gracias profesor Nestor del Prado por tocar parte de la vida de un siempre joven como Jaime Crombet, es ud priveligiado por tener y poder contaer est

  • Ileana dijo:

    Gracias por estos escritos. Jaime, compañero de estudios, la UJC y la FEU de mi madre, fue un gran hombre. Se le extraña.

  • Reynerio dijo:

    Es cierto que no podemos comparar las circunstancias, ni el momento histórico de aquellos tiempos con de ahora, pero a los jóvenes que nos tocó vivir aquella epopeya nos entregamos en cuerpo y alma a la causa de la Revolución. Éramos intransigente, rampante en lo tocante a la ideología y yo dirá que no pocas veces, extremistas.

  • Jose R. Oro dijo:

    Muy estimado Prof. Néstor del Prado Arza, que excelente y profundamente sentida crónica, de lo más profundo de sus memorias personales. Muy comedidamente, creo que ese libro es fundamental, y que usted debiera ser el editor y uno de las autores del mismo. Toda Cuba lo apreciaría, Jaime Crombet fue todo un símbolo de líder sin tacha, como usted lo es también.

  • Tin Cremata dijo:

    Néstor, en nombre de las niñas y niños de La Colmenita, de sus familiares y de sus trabajadores, le manifiesto nuestro optimismo, apoyo y fe para que se haga el libro, y sobre todo se siga perpetuando la memoria de cubanos como Jaime… Tanto el documental de la Mesa Redonda, como este hermoso testimonio suyo, que acabamos de leer todos en nuestro panal, nos han dejado con hambre y sed de saber más de ese hombre nuevo… Martí escribió: «De agradecer, no dejaré jamás. – Es tal vez la alegría más grande que me llevaré de la tierra: la bondad de los hombres»… Y todos los cubanos tenemos que agradecer siempre lo que nos dejó, para siempre, la bondad de hombres como Jaime Crombet… ¡Gracias!

    • Nestor del Prado Arza dijo:

      Estimado Tim me emocionó saber que este humilde homenaje que hice al querido Jaime haya tenido un rol tan enaltecedor. Jaime siempre tuvo en los niños y sus maestros una infinita esperanza y confianza por el mejoramiento humano. Un saludo a ese maravilloso colectivo que ya tiene panales en otros pueblos hermanos.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    José Saramago dijo, en nuestro interior hay algo que no tiene nombre, pero eso es lo que somos. Usted profesor lo muestra y nos contagia. Solo decir de sus dos artículos, envidio una amistad como la de usted con Jaime.

  • Inocencia del C. dijo:

    Que bueno, cuanta alegría me da leer todo esto, Jaime fue un gran dirigente juvenil con un
    arraigo poco común entre los jóvenes de la época y, sobre todo, entre sus compañeros de trabajo que lo quisieron, admiraron y respetaron siempre. Me gustaría apuntar que entre los años 1968 y 1971, Jaime simultaneó sus labores como Primer Secratario de la UJC Nacional y la máxima dirección de la Columna Juvenil del Centenario, organización que inundó el Camagüey de jóvenes directamente vinculados a la gran batalla por la agricultura que se libraba entonces.en toda Cuba, y donde la juventud cubana dio muestras de una entrega sin límites a las grandes tareas de la Revolución.

  • María dijo:

    Profesor ¿no se ha fijado ud que de la época más bonita de nuestra Revolución( las dos décadas que siguieron al triunfo del 59) se ha escrito poco?.Es que se trabajaba mucho, la gente se entregaba por completo al trabajo y a las tareas y quedaba muy poco tiempo para descansar, por lo que no había tiempo para escribir. Además estaba muy arraigado aquello de que todo era normal, lo que se hacía era lo que demandaba el momento y la modestia corría por la sangre de todos En cambio llegaron generaciones posteriores de escritores, cómo les dicen? La generación de los grises y la generación cero, no?Te encuentras comodamente cien libros en las librerías que describen esa otra realidad que ellos refieren desde sus visiones ¿Dónde va a quedar el testimonio de tantos héroes anónimos de nuestra Revolución?¿Cómo vamos a poder trasmitirle a las generaciones futuras que sí, que los hombres podemos ser mejores? Que con muy poco desde el punto de vista material entonces, la juventud cubana alcanzó estadios de felicidad muy altos, los que quizás jamás lleguen a conocer otras juventudes en otros países por mucha riqueza que posean? La única forma es describiendo, narrando aquella época, nuestros logros en la formación de valores humanos, nuestra amistad, nuestro quehacer. Hemos llegado a un momento en que hay que escribir eso o se pierde. Por eso admiro mucho su propuesta. Jaime está en la memoria de nuestra generación en un lugar muy alto pero a la vez al lado .Y es bonito que así sea.
    Hace falta que esa propuesta sea escuchada y atendida, por quienes pueden apoyarla y promoverla.

    • Reynerio dijo:

      María:

      Cierto todo lo que dices. Aquella época era de entrega total, no habían cálculos ni afanes ni intereses personales, éramos solidarios, intransigentes. Y a mi, cuando miro hacia atrás, todo me parecía perfecto y simple, inquieto y cálido.

      • María dijo:

        Cálidos…,sí creo que es una palabra que define muy bien aquellos tiempos.
        Gracias Reyneiro por compartir esa opinión.

  • Nestor del Prado Arza dijo:

    Agradezco los mensajes de apoyo a mi propuesta y de reconocimiento al querido Jaime. Recibí un mensaje de Ofelia-su viuda- en que afirmó que toda la familia estaba contenta con lo publicado.

  • pensativo dijo:

    Los militantes de la UJC, «de aquella vieja guardia», recordamos con cariño y respeto a Jaime. Todavía conservo el carnet firmado por él y mucho influyó en que, posteriormente tengamos otro firmado por ese gigante que fué Fidel. Merecido artículo compañero Nestor y esperaré atentamente la publicación del libro que propones.

  • Yuniasky Crespo Baquero dijo:

    Estimado Nestor, excelente articulo, es así como usted mismo dice, ese correo electrónico nunca me llegó, pero es el momento ahora para echar a andar su magnifica propuesta.
    Saludos,
    Yuniasky.

    • Nestor del Prado Arza dijo:

      Estimada Yuniasky me alegra su respuesta. En aquel tiempo los mensajes dirigidos a usted debían enviarse a un funcionario del Comité Nacional de la UJC. Pero lo importante es saber que usted considera pertinente la propuesta.

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Néstor del Prado

Néstor del Prado

Director del Sello Editorial Academia de la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT).

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