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Notas rápidas sobre un hito

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Dra. Miriam Nicado García, rectora de la Universidad de La Habana. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.

Hay que detenerse un instante para calibrar el hito que significa que por primera vez en sus casi trescientos años la Universidad de La Habana será dirigida por una mujer y esa mujer es negra. Pareciera cosa menor pero no lo es. Que esto ocurra en el ciento cincuenta aniversario del grito de independencia cuando los negros venidos de África y devenidos cubanos optaron por ligar el fin de la esclavitud a la idea de la independencia es justicia histórica.

Pongamos contexto

Cuando en la Universidad Central de Las Villas el Che llamaba a que nuestras universidades se vistieran de todos los colores, y nuestras universidades se llenaron de obreros, campesinos, mujeres, negros, mulatos… en la universidad de Georgia, los EE.UU, la matrícula de la estudiante negra Charlayne Hunter-Gault y el estudiante negro Hamilton Holmes provocaba a turbas de racistas en manifestaciones violentas.

Cuando en Cuba se realiza la reforma universitaria mas profunda y de contenido social mas amplio de su historia, en la universidad de Missisipi tropas y alguaciles federales tienen que intervenir por orden del presidente Kennedy para asegurar que el estudiante negro James Meredith pudiera matricular.  Cuando en Cuba se crean las facultades obreras, en la Universidad de Alabama, el derecho de Vivian Malone y James Hood, negros ambos, a estudiar tiene que ser garantizado con el envío de tropas por las protestas racistas luego que el gobernador del estado intentara impedir que matriculasen.

Todavía en 1968 el colegio universitario de Yale, una de las universidades elitistas conocidas como la Ivy league, no admitía mujeres, en Cuba el impulso educativo a las mujeres humildes, campesinas y obreras hacía que su ingreso a las universidades se multiplicase por todo el país, de forma abierta e irrestricta, incluyendo la Universidad de la Habana. Cuando en 1967, el presidente de la  Universidad de Virginia preguntó si debían admitir mujeres, el Comité de Honor Estudiantil se opone diciendo que las mujeres deteriorarían el honor de la universidad y todavía en 1970 los estudiantes hombres de esta universidad se negaban a sentarse junto a ellas. La Universidad de Virginia mantuvo un sistema de cuotas que limitaba el numero de mujeres en sus aulas hasta 1972.

Solo en 1975 la Universidad de Harvard admitió a su primera profesora titular negra, Eileen J. Southern, y todavia en 1990 el profesor de derecho Derrick Bell de la universidad de Harvard decide marcharse de esta otra universidad del Ivy league como protesta porque las mujeres negras eran discriminadas para posiciones de profesores en sus claustros.

Hoy, en las universidades del Ivy league de los EE.UU que comprenden a tres de las mejores cinco universidades del país, los negros estudiantes representan solo el 6% de la matricula de pregrado, en la Universidad de California son solo el 3%. Ni hablar de una mujer negra dirigiendo estas  universidades.

En la Cuba colonial para estudiar más allá de la educación básica había que presentar un certificado de pureza de sangre. La primera mujer en graduarse en la Universidad de la Habana fue Serafina Daumy y Martínez en 1879, una rareza de la época. No he encontrado datos de quién fue y cuándo el primer matriculado negro en nuestras universidades. Tampoco he encontrado datos estadísticos del numero de negros en nuestras universidades antes de 1959. En nuestro país, según estudio de 2017, el 35.39% de los estudiantes universitarios son no-blancos, una proporción similar a su proporción demográfica. De las tres universidades históricas de Cuba, la Universidad de la Habana, la Universidad Central de las Villas y la Universidad de Oriente, es en esta ultima que conozca, la que hace poco tenía una rectora negra, la Dra. Martha del Carmen Mesa, hoy viceministra primera del MES.

No nos engañemos, todavía tenemos en Cuba una deuda social respecto a la igualdad social y de oportunidades entre negros y blancos. Hay una brecha que no se cierra y por el contrario, dentro de la crisis económica prolongada se ha ampliado. En un contexto en que aumentan las desigualdades en el país, las brechas económicas resaltan otras brechas incluyendo la racial y la de genero.

Por eso es que hay un símbolo escondido en la noticia de hoy. Detrás de  Miriam Nicado hay siglos de esclavitud que esperaron por este memento simbólico, siglos de lucha por la emancipación de la mujer y su búsqueda constante del lugar de igualdad que debe ocupar en la sociedad.

Pero no nos confundamos, Miriam Nicado merece ser la rectora porque, conociéndola, porta con dignidad, atesora y enriquece todos los atributos que hacen de su raza y su genero un crisol permanente de revolucionarios.

Hoy Martí amanece agradecido de que cada día acercamos más el momento de hacer de la dignidad humana el fiel de nuestros empeños.

(Tomado de La Pupila Imsomne)

Se han publicado 28 comentarios



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  • Eduardo Ortega dijo:

    Valioso artículo. Con una nueva Rectora, que posee los méritos apuntados en este y otros artículos; que se ganó el derecho a ser miembro del Buró Político; que en una de sus primeras actividades públicas en la UH se reunió con el Consejo Cientifico; a partir de estos momentos, la UH debe dar un salto cualitativo en sus actividades y su papel en la sociedad cubana y habanera, para beneficio de todos. Bienvenida la nueva Rectora. SALUDOS!

  • Víctor Angel Fernández dijo:

    Siempre me preocupa este tipo de comentarios, bastante repetidos en los últimos dos días, a propósito del nombramiento de la Dra. Nicado.
    Por favor, no hay racismo bueno, ni violencia de género buena. La Dra. Nicado (repito el título), está ahí por una trayectoria destacada, por la experiencia, porque ya se probó su valía en dos altos centros docentes anteriores, trayectoria que también la ha llevado a ocupar cargos en el estado.
    El color de la piel y el género, no son méritos. En esos lugares, deben estar las mejores personas, las más capaces. Ese es el máximo respeto que se merecen y el cual debemos rendirles.
    Esta frase, refiriéndose a la Dra. Nicado (vuelvo a repetir el título) “…los atributos que hacen de su raza…” ¿Sucede que ahora vamos a hablar de razas, cuando siempre hemos defendido la existencia de una sola: la humana?
    ¿Es que acaso el ajiaco que forma nuestra nacionalidad algún día ha tenido a personas que fueron destacadas por el color de su piel o por lo que le brindaron y le siguen dando a nuestra vida? ¿Acaso vamos a establecer diferencias entre los Maceo, Martí, Calixto García, Juan Gualberto o Máximo Gómez, porque los colores de sus pieles tuvieran tonalidades unas y otras?
    Me enorgullecerá siempre que la mejor persona, ocupe el mejor lugar. Esa debe ser la lucha constante. No nos desviemos del camino que nos hemos trazado y hagamos práctica, en este caso y en cualquier otro que se avecine, de las palabras del Apóstol: Honor a quien honor merece.

    • Ernesto Estevez Rams dijo:

      Las razas no son una construccion biologica son una construccion social y cultural, por tanto existen en cuanto a que esa denominacion agrupa a personas que por razones historicas fueron singularizadas bajo un atributo particular, sea este el color de la piel o alguna otra caracteristica fisica exterior. Es importante que reconozcamos la existencia de las razas como construccion cultural historica porque, a partir de ese reconocimiento, estamos en condiciones de entender y superar el fenomeno del racismo mas alla de su negacion.

      No debe preocuparnos que agradezcamos hechos de justicia historica como este que menciono en el articulo, lo preocupante es la persistencia de los fenomenos de racismo en nuestra sociedad y su enquistamiento en espacios publicos. Ese prejuicio racial, en no pocas ocasiones, lleva a que personas capaces no sean promovidas a espacios de decision como merecen.

      Por otro lado, si hay un orgullo en reinvindicar el heroismo de una raza en cuanto ella ha sido historicamente explotada y preterida y sus integrantes degradados y enajenados de oportunidades educativas y culturales. Los negros, han sido marginados por siglos del acceso en igualdad de condiciones a la educacion, la riqueza material y los servicios sociales. Su cultura ha sido marginada y denostada. Las consecuencias de ellos han sido profundas y superarlas llevara mucho tiempo. Por eso es valido el simbolo de justicia hitorica que en este articulo ocupa.

      Lo mismo puede decirse de la condicion de mujer. En este caso se trata de una condicion de origen biologico y facilmente distinguible. Pasa que las mujeres historicamente no han tenido tampoco las mismas condiciones en cuanto a oportunidades de educativas y de insercion social equitativa en la sociedad. La reduccion de su condicion social a la de mera garantia de la reproduccion biologica ha sido un peso muy grave en su desarrollo como conjunto social. Superar las trabas sociales que persisten por su genero llevara mucho tiempo y solo se lograra si reconocemos que existen y persisten.

      Hay un orgullo historico en la heoricidad de un determinado grupo social. Nos orgullecemos de la tradicion de lucha de los campesino o de los obreros, o de un sector etareo, o profesional o de oficio determinado. Destacamos sus figuras representativas, sus lideres, sus heroes y los hacemos parte de una tradicion heroica mas abarcadaora que es la de la nacion cubana. Por que ha de ser diferente si ese grupo social es el de los negros o el de las mujeres ? Reivindicar a nuestros heroes y heroinas desde su raza y su genero y hacerlo parte de nuestro legado es un acto de justicia historica. Los seres humanos no son entelequias ascepticas, tienen no solo nombre, tienen raza, genero, orientacion sexual, etc y en esa medida van formando parte de distintos grupos sociales. Por eso podemos hablar de crisoles de revolucionarios desde lo negro o desde la mujer, eso no reduce, abarca.

      Es por ello que reivindico el parrafo “Pero no nos confundamos, Miriam Nicado merece ser la rectora porque, conociéndola, porta con dignidad, atesora y enriquece todos los atributos que hacen de su raza y su genero un crisol permanente de revolucionarios.”, en el reconociendo que son los meritos individuales de la rectora la que la llevaron a ese nombramiento, no eludo la justicia historica de este hecho en cuanto a que ella es representante de dos de los grupos sociales historicamente mas explotados y al hacerlo, quiero apropiarme de ese simbolismo como parte esencial de nuestra cultura cubana de emancipacion.

      Saludos

      • Leandro dijo:

        Coincido en que las razas son una construcción histórico-cultural, que por demás, tiene un importante impacto psicosocial. Pero eso lo sabemos hoy, pues durante muchos años la ciencia se enfrascó en demostrar la existencia de las razas humanas desde el punto de vista biológico, para enaltecer la superioridad de unas sobre otras, en particular, su capacidad intelectual, lo que fortaleció el impacto psicosocial de esa construcción, llegándose incluso a aceptar por algunos grupos humanos, que atendiendo a determinas características propias, eran superiores o inferiores a otros.
        Pero si reconocemos que las razas en el caso de los seres humanos son una construcción cultural, histórica y social, estamos reconociendo que en tanto fenómeno histórico-social, surgió en un determinado momento del desarrollo de la humanidad, en determinadas sociedades y varía con el decursar de ese desarrollo y podrá desaparecer.

        Por tanto, considero que debemos negar raigalmente la existencia de razas si aspiramos a que desaparezca el racismo, pues las razas existen solo en las mentes de los racistas. Diferenciar como grupo social a personas atendiendo al color de su piel y enaltecerlo es subestimar a otro por igual motivo; es querámoslo o no, incentivar el racismo. No es casual que en el Proyecto de Constitución cuando se habla de discriminación se eliminó la palabra raza, porque en la especie humana no hay razas, sin embargo sí se mantiene el concepto racismo.
        Como un grupo social inferior han sido considerados los negros; si en nuestras mentes seguimos considerándolos como un grupo social, seguiremos siendo racistas. Los negros no se han destacado en el devenir de nuestra historia por ser negros, sino por ser los más discriminados. Maceo no fue grande por ser negro, sino a pesar de ser negro en una sociedad racista, que tuvo sus manifestaciones en el propio Ejército Mambí, a pesar de los enormes esfuerzos por sembrar la idea de una nación sin razas. Fue precisamente Antonio Maceo el que concebía una nación en que no habría “blanquitos, ni negritos, sino cubanos”; por tanto, insisto en que si somos conscientes de que raza constituye una construcción histórico-social, aceptar el concepto en lugar de negarlo y proyectarlo hacia el futuro solo hará perdurar el racismo.

    • Veronica dijo:

      estoy de acuerdo con Victor Angel, es los meritos de una persona lo que demuestra su capacidad, lo que debe primar, si incentivamos y clasificamos por las razas y genero, se profundiza aun mas el racismo.

      • Andrés dijo:

        Muy de acuerdo con Ernesto. No hay mucho que agregar.

        Victor Ángel y Verónica, entiendo vuestro planteamiento. Pero la meritocracia como método de justicia debe ser sometida a escrutinio constante pues el punto justamente es que ignorar la raza (o el género, filiación sexual, estatus social y económico, etc) es lo que ha llevado muchas veces a ignorar las capacidades de muchos. No se trata de enaltecer características biológicas o culturales en si mismas, sino de reconocer que se han cometido injusticias innombrables al desconocer el impacto de las mismas en el día a día de las personas. Ignorar todo esto con el pretexto de una igualdad abstracta no solamente ha debilitado el carácter de la lucha contra la discriminación, sino que ha servido de base a más discriminación y exclusión.

        Es una conversación difícil, pero hay que tenerla. Por ejemplo, cualquiera que lea las opiniones de Maceo sobre el tema se dará cuenta de cuánto sufrió este asunto, y de como esto influyó notablemente en sus expectativas personales sobre a cuánto podría aspirar, tanto en la república en armas como en la república futura. Sus méritos, inscritos literalmente en su cuerpo, no impidieron la lluvia de calumnias provenientes de algunos de sus compañeros de armas. Tuvo que defenderse todo el tiempo de estas cosas. Cualquier humano promedio hubiera tirado la toalla en señal de resignación y tristeza. Pero él tenía estirpe de titán. Y hay que agradecer que ese material del que estuvo hecho haya permitido perpetuarlo en la leyenda, más allá de la raza y de casi todo lo demás. Pero si no reconocemos que no es lo mismo hacerse general por virtud de títulos y abolengo, como fue el caso de numerosos oficiales mambises blancos durante la Guerra Grande, que ser de origen preterido y tener que ganárselo a golpe de lo que tiene que ser, entonces estamos siendo injustos. ¿Cuesta doble Victor y Verónica, cuesta doble. Si no vemos esto entonces como vamos a eliminar la discriminación?

      • Leandro dijo:

        También estoy de acuerdo en que los méritos, la capacidad, es lo que debe primar; siempre he sido contrario a establecer cifras directivas sobre cantidad de mujeres o de personas por color de su piel en el desempeño de diferentes funciones, aunque hay países que lo tienen; por ejemplo en la Constitución de Ecuador se plantea que “El Estado promoverá la representación paritaria de mujeres y hombres en los cargos de
        nominación o designación de la función pública, en sus instancias de dirección y decisión, y en los partidos y movimientos políticos”.
        No obstante, la inexistencia de cifras directrices, no libera, sino que incrementa la responsabilidad de los decisores en la toma de decisiones intencionadas en una sociedad donde persiste el machismo y el racismo. Por tanto, a la vez que me alegra que la Dra. Nicado sea nombrada al frente de la nave insignia de la educación superior cubana, no deja de preocuparme que hayan tenido que pasar casi 60 años de Revolución triunfante para que se haya adoptado semejante decisión.
        Aunque no me baso en estudios científicos sobre el asunto, sino en apreciaciones personales, pienso que un asunto al cual hay que prestar especial atención en el proceso de extinción del racismo, es al trabajo intencionado con las familias negras, que `por diversas razones, me parece que en el contexto del país están sobrerrepresentadas entre las familias con condiciones materiales y de vida más desfavorables. Martí refería que sin igualdad de cultura no hay igualdad social posible; pero para que haya igualdad de cultura hay que garantizar igualdad de oportunidades y las condiciones materiales de vida son imprescindibles.

    • Daniel dijo:

      Buen articulo pero brillante la respuesta del señor Víctor Ángel. Ojalá siempre actuemos así.

  • José Luis Guisao Jorge dijo:

    ¡Felicidades Rectora! En la UCI nunca la olvidaremos. Sabemos que su trabajo e la UH será igual de excelente como lo fue en su período en la UCI. ¡Muchas Felicidades!

  • Ismael dijo:

    Encierra ciertamente mucho simbolismo esta designaciòn, so pena que en 290 años la alta casas de estudios jamàs encubrara a una mujer como Rectora , ni a un negro como Rector, Miriam està doctorada en Matematicas de esta Universidad, naciò en sitiesitos un pequeño poblado de Sagua, de cuna honrada y con mucho esfuerzo personal se ha superado, no creo sin embargo que solo por su gènero y color de la piel se haya tomado en cuenta , luego de Decana de la Facultad de Fisca-Matemàticas y Ciencias de la Computaciòn de la UCLV, dirigiò con acierto en los ùltimos 5 años la UCI. De las 21 Universidades adcrIptas al MES, 13 son rectoradas por Mujeres ( UNAH, CUJAE, UH, U. Pedagògica, Matanzas, UCLV, Cienfuegos, SS, Ciego, Las Tunas, Granma, Santiago y La Isla), pero aun mas revelador es que el 61,2% del total de estudiantes universitarios son mujeres y el 35,8% negros y mestizos, nada màs justo.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifica decisión para nuestra universidad insignia, felicidades doctora, confiamos en usted.
    Sobre la forma en que se ha abordado la noticia, y a hasta este artículo en cuestión, se hace de forma defensiva, un defecto bastante generalizado en nuestra prensa sobre estos asuntos, no argumentamos sobre un enfoque positivo la importante decisión sobre los méritos, conocimientos, experiencia y expectativas que se tienen de esa decisión, enfatizamos lo mediático, el género y el color de la piel, que no dejan de ser parte de lo relevante de la noticia, pero lo primero es lo primero y no podemos confundirnos. Ni siquiera se comentó como se realizó el proceso de selección y finalmente de decisión. No somos dados en nuestra prensa a describir ese tipo de proceso, cuando de ganar confianza se trata es lo más importante, es lo más convincente, conocemos más sobre el proceso de selección de un juez en los Estados Unidos, que ese mismo proceso en nuestro país, lo mismo sucede con los rectores de las universidades, no podemos dar la impresión de que ese proceso no existe o es algo espontaneo, cuando en realidad es todo lo contrario, un proceso muy riguroso, además que es dirigido para logar un fin, no es un cambio por un cambio, porque de seguro existen objetivos y expectativas en ello, valorando además que se logró en el mandato anterior y que se busca con esta nueva inyección de energía para el perfeccionamiento de nuestra universidad. El proceso estoy convencido fue muy profesional y riguroso, el defecto es no comentarlo en nuestra prensa, así evitamos caer en el mismo error que criticamos a la prensa capitalista.
    El cambio de directivos es un proceso necesario, fundamental y obligatorio en la actual modernidad para hacer saltar y perfeccionar cualquier actividad, aun cuando se apuntan resultados positivos, debemos asumir el relevo para producir otros nuevos y mejores resultados, es dialectico, es revolucionario el cambio, pero no existe la cultura al respecto, la prensa debe jugar un mayor papel en esa formación. En los cambio de directivos, la información clave, la que debe conocer al audiencia como mas importantes no es que sean precisamente mujeres, blanco, negros, o de cualquier tendencia sexual, lo importante es el talento, la capacidad, las exceptivas que esa nueva persona puede producir, así todos sumarnos más motivamos al proceso de cambio.. La universidad es el pelotón de vanguardia o de exploración en este combate por la revolución, ella abre el camino.

    • Teresita dijo:

      Totalmente de acuerdo con Víctor y con usted: lo más importantes no es que sean precisamente mujeres, blanco, negros, o de cualquier tendencia sexual, lo importante es el talento, la capacidad, las exceptivas que esa nueva persona puede producir.

      De hecho, cuando oí la noticia por primera vez me chocó bastante pues se recalcaba que una mujer había sido nombrada Rectora de la UH, lo cual para mí, que nací en 1964, no tiene nada de llamativo ni de asombroso pues nunca he sido subestimada ni discriminada para ocupar ninguna plaza debido a mi género. Y en cuanto a la raza… por favor… tuve que “subir” para volver a ver la foto, pues ni me había percatado que no era blanca, no porque lo parezca, sino porque las personas que no somos racistas cuando vemos a alguien no nos fijamos en eso.

      Sinceramente, para mí como mujer resulta ofensivo cada vez que se recalca que alguien que ha hecho algo relevante sea mujer, pues es como si dijera que “a pesar de ser mujer” lo logró; como si las mujeres fueran inferiores a los hombres, así que cuando alguna alcanza un gran resultado tiene “doble mérito”. Por favor!!!

      • Andrés dijo:

        Teresita, podemos debatir y comentar sobre los matices y formas en que estos asuntos se pueden presentar. Definitivamente el hecho de mencionar la raza, la clase, el género, etc, puede ser ofensivo en algunos contextos por su tono paternalista. Creo que este no es el caso de este artículo. A mi entender, la idea central que Ernesto trae a colación es válida y queda clara: no valorar el peso de la raza y el género, así como otros atributos empleados discriminatoriamente a la hora de evaluar la evolución personal de un individuo, es ignorar la magnitud de los obstáculos que ha tenido que vencer y es ignorar los retos que, como sociedad, hemos vencido y los que aún tenemos por delante. ¿O es que en las seis décadas de revolución es la Dra. Nicado la primera mujer negra que ha estado verdaderamente calificada para este puesto? ¿De veras nos vamos a creer esto?

        Por otro lado, el hecho de que muchas mujeres y/o personas de raza negra no se hayan sentido discriminados no es necesariamente una medida de discriminación o no discriminación. Por ejemplo, casi todos también conocemos gente que se ha sentido discriminada en Cuba por algunas de estas causas. Es esto una contradicción? No. Estos asuntos suelen ser complejos, dinámicos. Por eso no deben ser concebidos de forma estática. Ciertamente la política progresista de la revolución cubana juega un papel central en los avances que todos conocemos. Pero también está el hecho de como estos logros se han empleado para cerrar cualquier discusión posterior del tema, lo cual ha permitido perpetuar otros estereotipos en torno a la misma temática. Y los resultados son bien visibles en la sociedad cubana de hoy.

  • MARIA dijo:

    MUCHAS, MUCHAS FELICIDADES COMPAÑERA.BENDICIONES PARA TODAS LAS CUBANAS.

  • GRF dijo:

    El proceso de selección para cualquier cargo de esa índole lleva aparejado estudio, preparación y sobre todo debe ser muy riguroso, que en su caso no fue de otra manera, se lo ganó por sus méritos y su destacada labor en la UCI,…………. ahora si quieres saber sobre el proceso de selección de un juez, Ley 82 de los tribunales lo establece, te adelanto HECTOR, que tienes que ser ciudadano cubano, gozar de buen concepto público, ser licenciado en Derecho y no tener antecedentes penales, luego someterte a un examen de oposición o si se otorgó luego de concluidos tus estudios universitarios tienes que cursar un diplomado, no es tan facial la selección y mucho más difícil es ejercerlo………….

  • Pedro dijo:

    Coincido con el forista Victor , porque fijese que supongo que el rector haya tenido su reserva , pienso yo , y la doctora viene de otro centro , ha bueno si tiene los meritos mejor aun , sea hombre o mujer , blanco o negro , los cuadros hay que seleciconarlos por meritos , valores , preparacion , fidelidad . Hoy se ven muchos casos contrarios , es la ralidad . Gracias

  • Dr Luis pichs dijo:

    Muchas felicidades a la Rectora Miriam Nicado, su designación prestigia y enaltece a la Educación Superior Cubana. Rector UCMH

  • ana dijo:

    buen artículo, felicidades Dra. Miriam!

  • Mamayí dijo:

    ¡ Felicitaciones para la Doctora!

  • Maria Eugenia O'Farrill Pie dijo:

    Muchas Felicidades!!!. Los profesores de la UCLV estamos muy contentos con esta designación, la cual sabrás cumplir como has hecho con las demás. Saludos desde tu eterna UCLV

  • Sucel Bou Benítez dijo:

    Muchas Felicidades!!. Son sus méritos y su capacidad intelectual quién la han llevado hasta ese merecido lugar. Sinceramente le deseo muchos éxitos.

  • Y.C.C dijo:

    Bueno,tuvieron que pasar 300 años,pero se lo ha ganado sin dudas.

  • Andrés dijo:

    Felicitaciones a la nueva rectora.

    Muy bien Ernesto. En algún momento reciente del pasado yo también he estado buscando datos sobre los egresados negros antes de la revolución. No he encontrado mucho tampoco. Creo que en el futuro veremos más investigaciones relacionadas con el tema.Enhorabuena tu artículo.

  • Ernesto Estevez Rams dijo:

    Lo que esta en discusion no es la preeminencia de los hechos o los meritos para ocupar un lugar en la historia, eso ocurre sin que tengamos que preocuparnos por ello. Claro que Maceo es parte de nuestra historia por lo que hizo, penso y dijo y no por negro. Si no fuera asi, todos los negros estuvieran en los libros de historia por su condicion racial. La rectora lo es por sus meritos, nadie, ni el articulo ni los comentarios, dicen lo contrario.

    Lo que discutimos es la legitimidad de reclamar la raza como atributo sociocultural. Las razas no existen en las mentes de los racistas, las razas existen como construccion sociocultural objetiva, que lo neguemos no va a hacer desparecer esa construccion. Pensar eso es subjetivismo puro. Racismo no es reconocer a las razas es, en base a ellas, discriminar a unos seres humanos sobre otros. El racismo es una actitud proactiva concreta que implica la degradacion, humillacion y explotacion de un sector humano en base a determinadas caracteristicas fisicas externas.

    Como parte de esa construccion sociocultural existen culturas negras, idiosincracias negras, como mismo existen culturas blancas, idiosincracias blancas. En el caso de las negras, ellas son herederas y resultado de su raiz africana evolucionada en la isla a partir del desarraigo que implico su secuestro de Africa, para tornarse en una de las culturas de lo cubano. Esas culturas, no solo las negras, tambien las blancas, las chinas etc las vemos a diario desenvolverse en determinados ambitos publicos y sabemos distinguirlas querramoslo o no, eso es sentido de que es objetivo. Racismo es cuando queremos que una de ellas prevalezca en detrimento de otras en terminos de ideologia y de practica. Del mismo modo existen culturas campesinas y culturas urbanas y no vemos problema en eso, por que debemos ver problema en las culturas cuyos signos distintivos los marcan las razas ? Esas culturas ademas, han estado interrelacionandose, dialogando y mezclandose por siglos y de ese modo forman parte de un universo mas grande que es la cultura nacional y luego la cultura toda del ser humano. No hay ballet blanco y rumba negra en la medida que ese dialogo y apropiacion ha hecho del ballet y la rumba parte de la cultura de todos al margen de las razas, pero eso no niega que el origen del ballet sea europeo blanco y el de la rumba, el africa negra. Luego que una cultura tenga un signo negro, no significa que no se apropie tambien de ella el ser humano blanco y viceversa, y la hagan suya. Eso es lo que ha estado pasando en Cuba durante siglos y con un signo de justicia social y sentido antiracista profundo desde el triunfo de la Revolucion.

    Guillen es el poeta nacional pero es un poeta negro, su creacion bebe de esa raiz africana y cubana negra, incorporando la raiz europea, para eregirse en una obra de todos los cubanos sin importar la raza. Y dicho sea de paso, es el poeta nacional no por negro sino por su poesia, pero eso no lo hace menos negro para orgullo de todos los cubanos: negros, amarillos y azules que poblamos el Playa Giron.

    No se crea una cultura nacional pretendiendo fundir en un todo homogeneo sus fuentes, sino identificando cada una de ellas en sus singularidades y haciendo de su apropiacion un hecho que rebasa las fronteras de su origen para proyectarse hacia toda la sociedad sin las distinciones de su origen.

    No veo razon a que le temamos a la diversidad que implica la existencia de las razas como construccion sociocultural y que sobre ese reconocimiento impongamos una cultura antiracista donde cada vez mas nos apropiemos de todas nuestras fuentes culturales.

    Por otro lado, al ser la raza negra la preterida en terminos socioeconomicos, al ser la victima del esclavismo y la discrimacion hay hitos historicos cada vez que vemos simbolos que marcan avances en la derrota del racismo. Por eso, esos hitos, como el que nos ocupa, no son hitos para una raza son hitos para la sociedad cubana. No estamos celebrando el “avance de una raza” estamos celebrando el simbolo como realizacion particular de la derrota sucesiva y sistematica, pero aun no definitiva, de una ideologia de odio arraigada por siglos.

    Que la UH tenga por primera vez una rectora negra es un hito historico, no en terminos de una raza ni los pretendidos “meritos” de una raza, sino en terminos de una sociedad que avanza hacia la conquista de toda la justicia. Marca un punto en un camino largo y tortuoso donde reconociendonos en la diversidad cultural toda, nos movemos hacia la apropiacion cultural completa con independencia de la fuente.

    Saludos

    • Leandro dijo:

      Pienso que de una u otra manera todos coincidimos en que en nuestra sociedad existen manifestaciones de racismo y todos desde nuestras ópticas formulamos nuestros criterios de cómo eliminarlo. Entonces, el objetivo estratégico está claro, la discusión está en las tácticas. Pero las tácticas no es un asunto secundario; malas tácticas pueden hacer fracasar la estrategia. No todos los medios se justifican por el fin que se persigue. Con las mejores intenciones se pueden cometer gravísimos errores. De buenas intenciones- se dice- está empedrado el camino del infierno.
      No soy un especialista del tema, pero a mi juicio es un asunto prioritario que por determinadas razones poco se analiza y poco se trata en los medios y no es silenciándolo como se resuelve. Creo que quien más insiste es el propio Raúl Castro, pero al parecer logra poca receptividad. Sin pretender que sean los acertados, expongo algunas consideraciones que pueden entrar en contradicción con otras.
      El racismo es una ideología sustentada por las clases dominantes europeas que inventaron el concepto de raza para legitimar la dominación y explotación mediante la imposición de un sistema esclavista durante la conquista del “Nuevo Mundo” y como ideología de las élites dominantes se convirtió en ideología dominante en ese período e impactó sobre toda la sociedad. Aunque esa ideología finalmente fue derrotada, sus manifestaciones llegan hasta nuestros días y según las circunstancias se proyectan con mayor o menor fuerza.
      En el caso concreto de Cuba, durante las luchas por nuestra independencia, en las que se consolidó la nacionalidad cubana, a la ideología racista se opuso la ideología de una nación sin razas, no exenta de resistencia y dudas dentro del propio campo independentista. Racismo y antirracismo estuvieron en el centro de las heroicas contiendas que conformaron el crisol donde se forjó nuestra nacionalidad.
      Martí, el gran impulsor de nuestra última gesta independentista contra el régimen colonial español, en su lucha por la unidad de todos los cubanos fue un firme defensor de la idea de la nación si razas: “Todo lo que divide a los hombres, todo lo que los específica, aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad…Insistir en las divisiones de raza, en las diferencias de raza, de un pueblo naturalmente dividido, es dificultar la ventura pública, y la individual, que están en el mayor acercamiento de los factores que han de vivir en común”
      Sin embrago ni la total independencia, ni la nación sin razas se lograron. La dominación estadounidense, país con un racismo visceral, fortaleció las tendencias racistas que persistían en nuestra nación. Mientras las unidades del Ejército Libertador se formaban sin tener en cuenta al color de la piel; los soldados negros del ejército de ocupación estadounidense estaban en unidades independientes al mando de jefes blancos.
      El triunfo revolucionario de 1959 trajo aparejado una revolución en la lucha contra el racismo institucionalizado en el depuesto sistema político, pero las tendencias racistas se mantienen hasta nuestros días.
      Entonces me pregunto:
      Si en tiempos en que la ciencia al servicio de las clases dominantes se enfrascaba en demostrar la existencia de las razas para sustentar la superioridad de unas sobre otras, los líderes independentistas cubanos luchaban por una nación sin razas;
      Si tenemos claro que las razas humanas no existen; que es una construcción histórico-social;
      Si compartimos el criterio de Fernando Ortiz de que la cultura cubana y toda Cuba son un ajiaco y un ajiaco se obtiene de carnes, viandas y condimentos que al fuego se transforman, funden y convierten en una mezcla;
      Si reconocemos que nuestra cultura tiene raíces africanas, españolas y otras; pero en el largo y complejo proceso de formación de nuestra nacionalidad, asimilamos, digerimos y transformamos esas culturas para conformar la nuestra, que no es ni española, ni africana, sino cubana.
      Si estamos de acuerdo en que no hay en Cuba un ballet blanco, ni una rumba negra independientemente de sus orígenes;
      ¿Por qué enfrascarnos en enaltecer que en Cuba hay cultura negra y cultura blanca, idiosincrasia negra e idiosincrasia blanca? A mi juicio, el hecho de que permanezcan nichos de cultura negra o blanca por separado muestra que la nación sin razas por la que lucharon los más preclaros de nuestros fundadores, es una tarea inconclusa y que esos nichos son caldo de cultivo para el racismo subyacente en nuestra sociedad y potenciarlos, en lugar de continuar integrándolos, fortalece las manifestaciones racistas. No se trata de ignorar esa realidad, pero la lucha a mi juicio debe ser por integrar, por lograr la nación sin razas, lo demás es segmentar.
      ¿Acaso las construcciones socioculturales están llamadas a ser eternas?

  • Con criterio propio dijo:

    Casi apoyo el pronunciamiento de uno de los foristas en cuanto a que las promociones no deben hacerse por cuotas en lo que respecta al color de la piel o al género. Imagínense entonces el revuelo que causaría si se promoviera al cargo de Rector o Rectora a un transexual o transgénero masculino o femenina? Es que acaso y me permito decirlo, siendo mujer y no blanca, vamos a estar todo el tiempo recordando estos presupuestos? Me preocupé también cuando a Ines María Chapman le pasó algo similar el día de su promoción al Consejo de Ministros. De acuerdo estoy y lo he dicho muchas veces que hay que voltear los ojos hacia las mujeres, blancas, negras, chinas, mulatas, no importa el color de la piel ni su descendencia, o ascendencia, porque siendo el 65% de los profesionales, y en la educación y la salud sube la cifra vertiginosamente, así como en la ciencia, no tengamos más mujeres dirigiendo centros científicos o en cargos del máximo nivel. Sufriría personalmente mucho si algún día me imaginara que hubiese sido promovida o recibido alguna distinción por ser negra o mujer, y no por albergar conocimientos y valores. Y me fuese más ofensivo si lo hiciesen resaltar en un artículo público. Será que tanta es la desinformación en nuestro país que desconocemos que hay un racismo abierto y que por eso hay que salir a buscar negros y negras para ubicarlos en cargos sensibles? Disculpe pero no me gustó ni su artículo y mucho menos los debates que en torno a este acontecimiento relevante de ser la primera mujer en el rectorado de la Universidad de la Habana, se le ha atribuido a la Dra. Miriam Nicado. Desde el punto de vista psicosociológico alguien se ha puesto a pensar lo que debe estar pasando por la cabeza de la Dra. Nicado? Me promovieron para llenar un vacío de género y color de la piel, no de raza, porque en Cuba quien no tiene de congo, lo tiene de karabalí o de asiático.

  • Daniel dijo:

    Estimado Ernesto, la noticia es interesante, pero no nos centrémonos por favor en si es mujer y negra, centrémonos en la esencia, en lo importante, en lo que aporta, que es sin dudas si cuenta con la capacidad de dirigir correctamente un centro de altos estudios y de tanta historia como lo es la Universidad de la Habana. Por lo que he leído veo que si lo ha demostrado pues ha ocupado cargos de dirección de varios centros de estudios universitarios y ha demostrado su calidad a su paso en cada uno de ellos. Con la igualdad de género y de raza solo provocamos mas desigualdad. Designemos por favor a los mas capaces y los que no lo sean por favor denle paso a los que si, independientemente del color de su piel y del sexo que sea.

  • Andrés dijo:

    En mi opinión, una buena parte de los comentarios refleja los problemas que tenemos como sociedad respecto a este tema. El articulista ha dejado clara su intención (con la cual comulgo completamente), en el artículo y en sus comentarios posteriores. Y aún así insistimos en no verlo. ¿Que está pasando? ¿Por qué se insiste en omitir la raza y el género de la Dra. Nicado cuando todos sabemos que por esa causa se ha discriminado a nuestros conciudadanos, y aún se hace? ¿Es tan difícil reconocer esto? ¿O de verdad preferimos creer que todo el que avanza profesionalmente se lo debe a sus méritos?

    El hecho obvio de que la Dra. Nicado asume esta nueva responsabilidad por obra y gracia de sus méritos no es razón para ignorar lo anterior, todo lo contrario. Evidentemente se ha ganado su puesto a golpe de trabajo y dedicación. Pero si aceptamos la noción propuesta por varios foristas (que en parte refleja una buena porción de la sociedad cubana) de que todo se debe a los méritos y no a la raza o al género, entonces tendríamos que aceptar que nunca ha habido una mujer negra en el período revolucionario con los requerimientos para ocupar el puesto que la Dra. Nicado muy merecidamente se ha ganado. Y esto no es posible creerlo. Asumámoslo, la elección de la Dra. Nicado representa un hito sociocultural en nuestro país. No es necesario mencionar que se trata de sus méritos pues sus antecesores también los tenían. El tema es otro, y está más claro que el agua.

    Asumiendo que la raza, el género, la filiación sexual, etc, nunca han jugado un papel en este tipo de decisiones estamos insultando a todos aquellos que, por una razón u otra, han pasado por experiencias negativas en este sentido. Hacer hincapié en ello, particularmente en casos como el de la Dra., no significa enaltecer categorías socioculturales per se, sino que hace justicia a todos los que han quedado por el camino por haber sido discriminados por esa causa. Me asombra que se insista en ignorar algo tan obvio. Pero al mismo tiempo confirma, en mi criterio, todo lo que tenemos que conversar.

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Ernesto Estévez Rams

Ernesto Estévez Rams

Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales (IMRE). Universidad de La Habana

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