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No basta con oír, hay que escuchar

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“Para escuchar, hay que saber y querer hacerlo”. Foto: Whats Up.

La comunicación social es indispensable para el buen funcionamiento de cualquier proceso humano, y en ello saber y querer escuchar es algo muy necesario. En la entrevista concedida por Miguel Díaz-Canel a teleSUR señaló que “la comunicación social es uno de los cuatro pilares,  que debe estar en el ejercicio de los cuadros”.

Considero que una escucha efectiva nos hará avanzar en la senda del triunfo, ya que es consustancial a nuestro Socialismo. En tiempos de consulta constitucional esto cobra mayor relevancia.

Breve marco conceptual

La comunicación interpersonal ha tenido una evolución significativa desde los tiempos en que al receptor del mensaje se le consideraba un ente pasivo frente al emisor.

Ahora se sabe que el receptor del mensaje es activo, analiza, responde, discrepa, enriquece.

No quiere decir que el modelo de Shanon haya perdido validez para ciertos procesos en que el receptor debe actuar con reflejo condicionado; sin pérdida de tiempo para que el objetivo de lo indicado no se malogre. Este modelo surgió en la segunda guerra mundial y sigue vigente en procesos en que cuestionar el mensaje recibido puede provocar pérdidas de vidas humanas.

Se dice simbólicamente que la naturaleza nos dio dos orejas y una boca, para escuchar el doble de lo que hablemos.

Aunque no es ciencia constituida muchos compartimos que oír es algo innato de las personas que no tienen dañado ese sentido; es decir uno oye involuntariamente, aunque el chismoso o ciertos investigadores sociales le pongan interés en oír lo que otro ande diciendo. Oír es un fenómeno tal como es el oler, no así el saborear. Si no nos tapamos los oídos nos enteramos de lo que nos llega como palabras articuladas sonoras, sonidos o ruidos.

Mientras que escuchar es un acto consciente, en que se pretende oír bien para poder analizar lo que se oye, para establecer una comunicación interpersonal, para buscar armonía o al menos empatía con el interlocutor.

Entonces es lícito afirmar que algunos oyen pero no escuchan. Hay quienes están oyendo y preparando la respuesta que ya tenían pensada. Manifiestan una capacidad entrenada de responder sin escuchar ni razonar lo que le están diciendo.

Hay conversaciones entre sordos, como los dos paisanos que se cruzan en un camino vecinal y se produce el siguiente anti-diálogo:

“¿Eh amigo vas para el pueblo?” -“No voy para el pueblo”. -“Ah, yo creía que ibas para el pueblo”. Pero si fuesen realmente sordos es perdonable; pero de lo contrario se convierte en una barrera que a nada bueno conducirá.

Algunos aspectos esenciales

Lo que se dice tiene un componente emocional y otro cognitivo; es como la letra y la música en una canción.

Un mismo mensaje puede tener diferente música o carga emocional. Un mismo mensaje puede ser percibido como una ofensa por el tono en que se dice, o como una invitación a reflexionar para resolver un posible conflicto.

Ya sabemos que la capacidad y las habilidades para escuchar forman parte esencial de la comunicación social, de la comunicación interpersonal; del liderazgo efectivo; de los estilos de dirección; de la solución de conflicto Hay otras importantes capacidades y habilidades para tales procesos, pero estaremos centrados en la de escuchar.

Es necesario enfocar científica y dialécticamente el complejo proceso de la comunicación social, no solo en determinadas profesiones y oficios sino en toda la ciudadanía.

Considero que saber escuchar debe convertirse en un preciado valor de todo ser humano; y lo que se precia en el campo social debe ser inculcado desde edades tempranas. Un niño que sea educado para valorar la importancia de escuchar a los otros, como regla será un niño más feliz y proveedor de felicidad para los demás.

Cada nivel educacional debe tratar este valor como objeto de estudio y medio de desarrollo integral de los jóvenes.

Es evidente que en estos propósitos formativos el maestro y el profesor juegan un rol decisivo.

“Para escuchar, hay que saber y querer hacerlo”

Saber escuchar presupone que:

  • Debemos atender e intentar entender al interlocutor
  • No debemos interrumpir, al menos que resulte indispensable para enfocar el sentido de la conversación
  • Debemos tener una idea de lo que desea obtener el interlocutor
  • No debemos aparentar buena atención y en realidad estamos centrados en organizar la respuesta que ya tenemos pensada
  • Debemos participar convencidos que podemos o debemos cambiar lo que teníamos pensado o mejor todavía la forma de pensar en el asunto tratado
  • No debemos subestimar las informaciones y juicios de valor aportado por el o los otros.

Querer escuchar presupone que:

  • Tenemos interés en conocer las preocupaciones o sugerencias del interlocutor
  • No lo hacemos para cumplir un paso formal indicado por un jefe o establecido por una norma jurídica
  • Estamos dispuestos a ceder en nuestras opiniones y posiciones
  • No vamos al intercambio con dogmas y criterios invariables
  • Tenemos la intención de pasar de un buen diálogo al objetivo con que se hace
  • No descansaremos hasta convertir en solución compartida o proyecto a acometer el fruto del diálogo

Claro que en una negociación se pueden tener preestablecidos criterios o posiciones no negociables; y se debe   hacerlo  en igualdad de condiciones y respeto mutuo. Esto es otra cosa que tengo en mente abordar en otro momento.

Del pensamiento de nuestro presidente Miguel Díaz-Canel

Por la importancia y afinidad con el tema del artículo, los invito a leer y analizar otras palabras de nuestro presidente en la mencionada entrevista televisiva.

“Ahora estamos en medio de una implementación de la política de comunicación social aprobada, y creo que va a actualizar todo nuestro sistema de medios, pero también, más que los medios y solo el periodismo, la cultura comunicacional que necesita el país.

“Estamos aspirando a poder declarar una primera etapa de presencia en el gobierno electrónico del país, que tiene mucho su basamento en todas las plataformas digitales que desde el gobierno permitan la interactividad con la población y, por lo tanto, la participación de la población a través de estas plataformas en la toma de decisiones.

“Y yo siempre digo: Si tenemos un público fundamentalmente joven cuyos códigos de comunicación no son los medios de comunicación tradicionales, sino son las redes sociales y esas redes sociales están llenas de contenidos que tergiversan la realidad de nuestros pueblos, que trastocan también la identidad y la cultura de nuestros pueblos, es necesario que seamos capaces, desde nuestras plataformas comunicacionales, de inundar de los contenidos enaltecedores de nuestro pueblo”.

Cuatro convicciones elementales que se tornan en fundamentales

Termino este breve trabajo con algunas convicciones que pongo a la consideración de los “cubadebatientes”.

Cuando nos decidimos a escuchar al otro, a otros, a la gente del barrio, al colectivo estudiantil o de trabajadores, a los ciudadanos en general; debemos estar dispuestos a construir de conjunto las verdades, de preferir el consenso que nos une a la votación mecánica que nos divide.

Cuando nos decidimos a escuchar, debemos ser científicos de pensamiento, ir a las esencias, ser dialécticos, combatir las superficialidades y las chapucerías que en ocasiones aparentan ser soluciones y en realidad son meras curitas sin efectividad ni fijador.

Cuando nos decidimos a escuchar no debemos subestimar ningún canal de comunicación ni medios humanos o tecnológicos; cada canal y medio tiene sus ventajas y riesgos; la sabiduría radica en potenciar las ventajas y mitigar los riesgos

Cuando nos decidimos a escuchar, debemos pasar del consenso a la acción, al trabajo generador de las riquezas materiales y espirituales de la nación; a la puesta en marcha de los resultados alcanzados que satisfagan de manera consistente y coherente la felicidad y la justicia social por la que distintas generaciones de cubanos venimos luchando desde hace 150 años.

Se han publicado 29 comentarios



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  • sachiel dijo:

    …y saber leer tambien.

    • marvin dijo:

      SACHIEL.
      Muy d acuerdo con usted. Pueden olvidarse del parlamento y d todas esas reuniones d ministros y cuadros q vemos x tv.
      q lean cuba debate y las opiniones d este pueblo muchas d ellas aterrizadas y con los pies en la tierra.
      El formalismo , las estadísticas , decirle al presidente q se trabaja en eso en estos momentos y apuntar no se q cosa , así llevamos demasiado tiempo , y no tenemos tiempo .
      Q lean !!!.

      • Tomas Guerra dijo:

        Cuba es un puebo instruido , no educado !!

        Ejemplo clave: Los requetoneros, los nuevos ricos ( que se creen los mejores y no saben ni que es un diccionario ) que aun con educacion gratis casi ni se les entiende y su comportamiento deja mucho que desear.

    • cam dijo:

      todos saben leer, lo que no tienen es la paciencia para pasar de 100 caracteres o de quedarse con un tema por mas de 2 párrafos, o ver si la frase incrustada con algún editor de fotos pertenece al sujeto que se le atribuye,
      son todos problemas diferentes y nada tienen que ver con la velocidad de traducción de pictogramas a ideas.

  • Leandro dijo:

    Considero que se trata de un buen artículo, muy instructivo. Todos debemos saber escuchar, pero creo que en la medida que una persona ocupa un cargo de mayor responsabilidad, más necesitado de escuchar está. Pienso que incluso un dirigente debe ser capaz de descifrar lo que alguien por determinada razón insinuó sin decirlo de manera abierta o por qué pudiendo decir, no dijo. Cuando Raúl Castro habló a los dirigentes de tener los oído pegados a la tierra, creo que no lo hizo para que simplemente oyeran los ruidos, sino para que interpretaran qué nos anuncian esos ruidos, de manera que puedan actuar oportunamente. Díaz-Canel en más de una ocasión ha exigido sensibilidad a los dirigentes; pienso que escuchar es uno de los elementos esenciales de la sensibilidad.

  • jotaepe dijo:

    Maestro…no basta..a nuestros cuadros a ratos hay que abrirles al cabeza y gritarles para que tomen partido con lo que le dice o plantea el pueblo antes que con lo que su subconsciente yoísta les diga!!!!

    • Subzero dijo:

      Totalmente de acuerdo con Jotaepe. La gravedad del inmovilismo y la costumbre unicamente es siempre demasiado fuerte, y uncamente se cambia con metodos renovadores. O sea, vemos que el discurso de los lideres del gobierno cubano siempre incitan a : ” Debemos escuchar mas, hay que tener objetivos concretos, debemos ahorrar, debemos trabajar sin descanso, debemos aumentar la eficiencia, debemos esto y debemos lo otro”……. Fijense que eso mas o menos se cumple en la totalidad de visitas a centros economicos y productvos de cualquier indole.

      Pero… realmente, cuanto del mensaje se traduce en verdaderamente en accion y mejor actuar por parte de las intituciones y fabricas? ….Yo diria que despues de oirlos fijamente y romperse la cervical moviendo la cabeza bruscamente hacia arriba y hacia abajo y poner cara de gente preocupada y compromedida, mas alla de eso….mmmm…no hay casi nada. Dificilmente al proximo dia exista una fase de reemplanteamientos y coshecha de nuevos metodos y teorias. Sencillamente, todo sigue igualito. Por que?

      Porque sencillamente no hay nada nuevo que les OBLIGUE a hacer cosas diferentes y que decidan en cosas favorables o muy defavorables para el dirigente en dependencia del resultado que se obtenga.

      No hay otra alternativa. La unica manera de lograr cosas diferentes es cambiar realmente a metodos diferentes. Podremos temer a esa frase, o querer ocultarla, a querer aplasarla para otro momento “mas oportuno”, pero al final, la vida seguira su evolucion natural.

      • Leandro dijo:

        No tengo dudas de la importancia de cambiar métodos de trabajo para poder avanzar, pero para cambiar métodos hay que cambiar la mentalidad y quizás para quienes toda una vida se acostumbraron a determinados métodos, cambiarlos no resulta fácil, aunque como Ud. señala repitan una y otra vez las mismas frases,en este caso: hay que cambiar los métodos, hay que cambiar la mentalidad, pero quien debe cambiarla son los demás, Ellos no, ellos simpre han hecho bien las cosas y si hay problemas es por culpa de los demás. Por tanto, a mi juicio, para cambiar mentalidad, hay que cambiar personas, sin dejar de reconocer que hay quienes son capaces de cambiar, pero son los menos.

  • Peralta dijo:

    Primero, es una lástima que en la foto que encabeza el artículo no me veo “comunicado”, se nota que se trata de personas de otro país. Sugundo: No creo que sólo un desarrollo de la cultural comunicacional sea suficiente para lograr un desarrollo de las fuerzas producitivas. Primero hay que de manera definitiva crear una sociedad de servicios. En esencia todo es serfvicio. Las más complejas produciiones se convierten al final en un servicio al ser humano. Hasta la defensa de la patria es un servicio, el más alto, que se presta. Veo con preocuación cómo se juguetea con conceptos capitalistas de mercado. Recerdo que en una sesión del parlamento en pleno período especial Fidel llamó la atencióon a un especialista que proponía el canje de dinero sin importarles las concecuencias sociales que eso acarrearia; decía más o menos: “…para los técnicos es muy fácil.(:::::) lo difícil es lograr la justicia social y avanzar…” Seremos buenos escuchas y mejores comunicadores, pero de qué. Es la esencia lo que debemos cambiar. No es preocupante que alguien con sobrado talento se enrquezca, lo preocupante es que no tenga la menor idea de que alrededor de él viven personas que necesitan de su cumplimiento del fisco y que respete las normas por las uales sus produccioes se convierten al final en un servicio a la nación. La nación está por encima de todo y un debido servicio a ella es lo único que nos puede salvar

  • Nestor del Prado Arza dijo:

    Gracias a sachiel y a marvin por mencionar la lectura que es sin lugar a duda una fuente muy impo

  • Nestor del Prado Arza dijo:

    Gracias a sachiel y a marvin por mencionar la lectura que es sin lugar a duda una fuente muy importante para dialogar pero por sus características merecen un tratamiento específico.

  • Rolando dijo:

    En muchos casos y creo que, desde siempre, cuando intentamos tramitar o resolver algo, nos encontramos con el freno a la comunicación, al diálogo, al entendimiento y a la solución. Estamos habituados, aunque no conformes. Antes, se le llamaba burocracia. Hoy se suele seguir llamando así, pero sabemos que su base transita por turbios y hasta delictivos caminos. Dentro de esta fauna nos encontramos gente acomodada, que se comporta de manera indolente, gente incapaz, que se comporta de manera negligente y gente corrupta, que no hace falta decir cómo se comporta. El resultado, es caldo de cultivo para los enemigos de la Revolución. Antes decíamos, ¡deja que Fidel se entere! Luego, ¡deja que Raúl se entere! Ahora… se lo decimos en Twiter a Díaz Canel.

    Si, esa es una de las ventajas de estas “nuevas tecnologías” (que para nada son nuevas, sino que llegamos a ellas con 30 años de atraso). Se acortan las distancias y los tiempos para una denuncia oportuna, un comentario valiente, una opinión certera o una idea maravillosa. Pero la frialdad de este medio da miedo. En el ciberespacio, no vemos a los ojos, no sentimos la entonación, no intuimos ni analizamos el lenguaje extra verbal. No hablamos ni oímos, sino que escribimos y leemos. Mucho menos escuchamos, y en su lugar, en el mejor de los casos, interpretamos.

    Con la palabra escrita, se pierde mucho y, lo que nos llega, puede quedarse muchas veces en mera lectura. Además, la ventaja de acortar tiempos y distancias en este medio, se acompaña del incremento en los intercambios, y entonces, se hace imprescindible filtrar, seleccionar, agrupar y mucho más, con lo que se arma el escondite perfecto para quien actúa mal o deja de actuar con una denuncia oportuna, un comentario valiente, una opinión certera o una idea maravillosa.

    • Rolando dijo:

      Esto es sólo una arista y bien superficial. Lean esto y quizás ayude a comprender http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/10/11/cuba-y-la-cuarta-revolucion-industrial/. Ya comenté allí que es casi apocalíptico, pero plantea una realidad aplastante. Las revoluciones industriales las han propiciado los poderosos, porque les garantizaba multiplicar su dominación y por ende sus ganancias. Esta no es diferente, está diseñada para eso. Sólo mirar Europa, EE.UU, Siria, Ecuador, Venezuela, Argentina y Brasil, por sólo citar algunos ejemplos de cómo se ha ejercido y se ejerce la dominación desde los medios. Los que han podido consolidar una alternativa, lo han hecho desde el desarrollo de sus propias plataformas y fuentes tecnológicas, para lo cual, no es suficiente el intelecto, hacen falta recursos y mucho dinero.

      Entonces, ¿de qué tecnología disponemos hoy?… En cualquier caso, NO ES PROPIA. Y recordemos, como EE.UU frenó al menos 10 años el programa nuclear iraní, tan sólo porque les introdujo un virus informático que permaneció latente por años hasta que hizo falta usarlo, cuando todavía no se hablaba de ciberguerras.

      Nosotros estamos incursionando en la fábrica 3, la automatización industrial de procesos. De hecho, es una necesidad para poder producir lo necesario en una sociedad materialmente empobrecida, socialmente envejecida y económicamente limitada. Pero ¿cómo y con qué hacerlo cuando no hemos podido consolidar una industria con un encadenamiento productivo eficiente? La lucha política ha sido fuerte y el desgaste grande. La inversión y el turismo han sido dos de las principales apuestas para lograrlo, con enormes riesgos que hemos ido asumiendo. Pero sin consolidar la fábrica 2, no podremos incrementar nuestra producción interna de bienes y servicios, mucho menos automatizarnos y producir en condiciones favorables para exportar. Entonces, donde nos queda la fábrica 4, todavía incomprensible para la gran mayoría de las personas.

      Bueno, tenemos el ejemplo de la biotecnología, que ha logrado sostenibilidad a partir de su diseño de ciclo cerrado y el alto valor agregado de sus producciones, que compiten a nivel internacional. Pero no nos da para vivir. ¿Acaso es tan difícil multiplicar su ejemplo en el resto de las ramas de la economía?

      • Subzero dijo:

        Interesante su cometario Rolando. Asimismo. Sin embargo, creo que Cuba, a pesar de todas las carencias y tener limitaciones materiales y tecnologicas esta tambien en condicion favorable para de manera rapida asumir y constituirse en una sociedad medianamete acomodada. Si Cuba apuesta de verdad a arrancar la economia y liberar las fuerzas prodcutivas y de verdad invitar a la inversion extranjera a que invierta sin trabas lo mismo que en CUPET que abriendo 10 barberias o montando una fabrica de nylons, entonces en pocos años, maximo 10 años diria yo, tendriamos una sociedad economicamente acomodada y tecnologicamente tambien.

        Y si, su gobierno mantiene siempre prioridad en el equilibrio social con planes sociales, entocnes la entrada de dinero se ve mucho mas rapudo porque se reparte de forma mas justa.

        Sobre el envejecimineto… sin dudas en el momento en que ese momento llegue vendrian muchos de los que se fueron, ya veras.

        Ahora, hay que de verdad plantar bandera y crear con evidencias la decision de echar pa lante y que la frase de socialismo prospero y sostenible se haga realidad mas que en el discurso. Si se echa a andar, ya veras. El bloqueo es el mayor impedimento, pero, nosotros podemos poco a poco agrietarlo, de eso no me cabe la menor duda.

  • Eva dijo:

    Muy buen artículo. Creo que al cubano por idiosincrasia no le gusta perder. A veces en las discusiones ambas partes se predisponen y no hacen más que defender su criterio sin escuchar lo que dice el otro. Escuchar es un arte, como dice el profesor debe educarse a las personas desde niños. Los que formamos parte de la sociedad cubana actual, no hemos sido educados en este sentido y a pesar de que los directivos a todos los niveles vienen asistiendo a cursos de dirección en los cuales se explican las técnicas modernas, cuando salen de los cursos y vuelven a la carga de trabajo y responsabilidades, se les olvida lo que allí aprendieron.. Todos los ciudadanos debemos escuchar tanto los que dirigen como los dirigidos, pero le toca a los que dirigen ser más tolerantes en el sentido de escuchar bien, analizar bien lo que se le dice, volver a analizar cuando su criterio difiere del de la mayoría y cuando las decisiones no estén a su nivel, pedir un voto de confianza y subir el peldaño del nivel de dirección superior exigiendo a ese nivel que también se le ESCUCHE y se tomen las acciones que corresponden. Gracias profesor magnífico articulo

  • Isabel-Pinar dijo:

    Una persona que asume la responsabilidad, porque así fue su voluntad, de dirigir a un pueblo, el sentido que más debe desarrollar es el de oir y por ende y sobre todo APRENDER Y SABER ESCUCHAR DE FORMA CONSCIENTE Y PONIENDOSE EN LOS ZAPATOS DE LOS DEMÁS…

  • Arnaldo G. Lorenzo dijo:

    Escuchar va mucho más allá de oír lo que alguien habla. Leer estos comentarios también es escuchar, interpretar lo que se publica en las redes sociales, blogs y foros de discusión también es escuchar.

    Casi en cualquier proceso es necesaria la retroalimentación. Un productor que no se preocupa por saber si sus productos resultan útiles o no, o cuáles de sus productos son más aceptados, simplemente fracasará y se agotará. Un profesor que se limita a recitar la clase y no escucha a sus alumnos, no sabrá si éstos le entienden o no. Un jefe que se limita sólo a dar orientaciones y no escucha a sus subordinados no logrará saber ni siquiera si lo que orientó pudo cumplirse de la manera que lo orientó. Una sociedad que no escucha a sus ciudadanos difícilmente puede lograr ser efectiva en sus propósitos.

    La estabilidad llega cuando se cierra el lazo. Y resulta que en muchos procesos el lazo pasa por el acto de escuchar, dado que vivimos en sociedad y casi todo lo que hacemos tiene algún tipo de implicación social. Cuando se retroalimenta, el sistema se autorregula y puede adaptarse mejor a los cambios o perturbaciones y se hace más estable. Ya se trate de un proceso productivo, educativo, de dirección, o un proyecto político, necesita corrección constante porque la vida no es estática y está en constante cambio.

    Hay quienes ven el mundo en blanco y negro, pero quieran o no, existen los colores. Hay quienes ven el mundo en dos dimensiones, pero quieran o no, existen tres dimensiones.
    Hay quienes ven el mundo en dos bandos, los que piensan igual que yo y los que no, pero hay infinidad de criterios y maneras de abordar un problema o interpretar una realidad.
    Nada es absoluto, todo tiene matices y quien intenta ser absoluto casi siempre termina con una palabra que tiene las mismas consonantes y diferentes vocales, en vez de absoluto se vuelve obsoleto.

    • Arnaldo G. Lorenzo dijo:

      La comunicación es vital para cualquier sociedad y, no solo en gran escala, también la familia funciona mejor cuando sus miembros se comunican de manera efectiva.

      Pero a lo que se refiere más este artículo es a la comunicación social, a esa que se produce entre institución y ciudadano, o entre empresa y usuario-cliente-consumidor, o entre jefe y subordinado. En este aspecto es bueno aclarar que cuando algo se hace, no es sólo porque sea bueno sino porque es necesario hacerlo. Por tanto, escuchar a los demás y debatir sobre los problemas que nos aquejan son cosas que se harán parte de nuestra vida cuando se asuman como verdaderas herramientas de dirección y gobierno. Nuestra sociedad durante mucho tiempo ha tenido un funcionamiento demasiado vertical, de ahí que haya expresiones como “Esto hay que hacerlo porque lo orientaron de arriba”, “eso no se discute”, “Ah, ¿pero tú vas a cuestionar una directiva superior? “ y otras por el estilo que no dejan margen a la comunicación. Nuestra cultura del debate recién comienza a tomar fuerza, sobre todo del debate sobre los temas sociales y sobre aquellas cosas buenas y malas que existen en nuestra sociedad y en toda obra humana.

      Escuchar es una parte esencial de la comunicación, por eso el teléfono se pone en la oreja. Los modelos de dirección y de gobierno que hacen un uso fuerte de la comunicación son más exitosos, no sólo porque se retroalimentan sino porque incluyen la inteligencia colectiva. Las decisiones van a ser tomadas por las personas que les corresponde, así tiene que ser y así es en todas partes, pero la comunicación y el intercambio sobre el alcance y las consecuencias de esas decisiones permite conocer cuán efectivas fueron y qué debe corregirse. Ese es el modelo participativo.

      Las TICs y las redes sociales han impuesto una nueva manera de hacer las cosas, no solo para nosotros sino para el mundo entero, lo que pasa es que nosotros ahora es que nos estamos metiendo en esas aguas. El término 2.0 está casi en todo, hoy se habla de empresa 2.0, gobierno 2.0, hoy casi todo el mundo está en su versión 2.0 y eso quiere decir que se ha hecho interactivo, que la información dejó de ser unidireccional y comenzó a incluir el canal de retorno, se comenzó a escuchar. Las TICs han logrado que el mundo se ponga el teléfono en la oreja.

      Les recomiendo este excelente artículo del Doctor Raúl Garcés http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/10/10/un-presidente-2-0-para-un-gobierno-2-0/

      Saludos…

    • Arnaldo G. Lorenzo dijo:

      Muy buen artículo, como nos tiene acostumbrados el profesor Néstor del Prado, pero pensé que tratándose de un tema tan actual tendría más debate. Bueno, otro día será.

      Saludos…

      • Nestor del Prado Arza dijo:

        Ten presente que es fin de semana. El lunes seguimos. Yo enviaré el comentario anunciado. Gracias Arnaldo.

  • JOMAPE dijo:

    Muy oportuno el artículo, sostengo que no escuchar es una enfermedad social que puede desencadenar males mayores. La escuela en su sentido amplio (incluye universidades) puede y debe ayudar mucho en este empeño.

  • Nestor del Prado Arza dijo:

    Buen debate en el que participaré en cuanto pueda. Espero que el cubadebatiente Hector y el Hermano haga su comenta río

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico articulo profesor, enfocado en una las principales causas, como sistema, de la mayoría de los problemas en cualquier esfera de la vida en la actual modernidad, si no es el centro del problema, estoy seguro, es uno de los más importantes en lo social, vivimos y nos desarrollamos en comunidad de personas, no fuera de ellas, la comunicación es clave, todo lo que se hace en materia de soluciones en este mundo globalizado necesariamente transita por una mayor y efectiva comunicación, nada queda fuera de ello, aceptémoslo o no, somos una comunidad de personas obligados a comunicarnos, y la llave mágica para abrir esa puerta es precisamente, saber escuchar. Eso hoy ha tomado otra dimensión, se ha convertido además en un reto para las ciencias sociales, lo ha impuesto en gran medida el desarrollo tan avanzado de las tecnologías, se ha avanzado y globalizado mucho en tan poco tiempo en lo tecnológico, que se han quedado rezagadas las soluciones de las ciencias sociales y los avances en los sistemas educacionales, precisamente para estar a la altura de esas exigencias, ante una agresiva lucha entre las empresas globales por los mercados desarrollando nuevos y más nuevos avances tecnológicos, que hacen todavía mas grande ese abismo entre ellas y el desarrollo de las ciencias sociales, todo esto a tono con los intereses de los dueños del mundo.
    Pero el socialismo es la ciencia del sentido común, saber escuchar en el socialismo tiene una mayor relevancia, construimos un sistema social mayoritariamente participativo, lo cual es imposible sin una amplia cultura de saber escuchar, en el socialismo saber escuchar ya no solo sería como una herramienta, en el socialismo saber escuchar debe ser una actitud, sin esa cultura de saber escuchar es imposible construir un verdadero socialismo, participativo donde todos somos dueños.
    La escucha empática es garantía de consenso en la comunicación. Como bien comenta el profesor, escuchar empáticamente es la puerta efectiva para la buena comunicación, pero ese sentimiento hay que formarlo desde edades tempranas, para eso hay que revolucionar la escuela como concepto, hay que sacar la inteligencia y los conocimientos fuera de la escuela, como sociedad hemos perdido esa capacidad de perfeccionarnos donde único esta nuestra mayor riqueza, la escuela, es parte precisamente de la falta de debates que en espacios como la universidad y los medios de comunicación debe fomentarse, esa falta de escenarios para la confrontación de opiniones diversas nos limita en ese propósito de crear una cultura de saber escuchar. Las fuerzas vivas de la sociedad deben aportar en un proceso sistemático ideas, conceptos para revolucionar y perfeccionar nuestro sistema educativo constantemente.
    Existen teorías, y textos modernos que se imparten en muchos países del mundo en el sistema educacional con el objetivo de enseñar a comunicarse y en particular saber escuchar. Por ejemplo a través del modelo del cuadrado de la comunicación podremos entender los elementos que intervienen en todo acto expresivo o noticia que trasmite una persona a otra. En concreto, cuando alguien se expresa no envía un solo mensaje, sino cuatro: un mensaje sobre el contenido objetivo, otro que alude a la relación de esta persona con quien lo escucha, un mensaje orientado a influir y otro que informa de la propia personalidad de quien habla. Todo ello implica que debemos escuchar lo que nos dicen los demás con cuatro oídos y en algunos casos elegir cual es el mensaje más importante al que debemos prestar atención.
    La escucha empática como clave de la comunicación, nos prepara para entender primero y luego ser entendido, esa es la esencia del respeto a los demás, esa necesidad que tenemos de ser entendidos es uno de los sentimientos más intensos de todos los seres humanos, ese sentimiento hay que colocarlo en su justo lugar y potenciarlo dentro del socialismo, formando al niño dentro del sistema educacional con esa cultura para escuchar empáticamente, clave en las relaciones humanas y profesionales efectivas, entender primero y ser entendido después, es el punto cumbre de saber escuchar.

    • Pioneer dijo:

      Ud asevera dentro de su comentario ( que sigue siendo “extenso” y lo “extenso” tiende a ser “tedioso” y no canalizador de ideas, es una sugerencia sin picardía) que el socialismo es participativo y es el sistema que más debe hacer uso de “Oír-Captar”, sin embargo, el socialismo es “dogmático” (me ahorro la conceptualización), no permite legalmente que los demás sistemas organizativos sociales vivan o se desarrollen dentro de él , sin embargo los demás sistemas organizativos actuales si permiten que el socialismo viva dentro de ellos , no le parece que hay un paradoja conceptual o quizás un desliz contradictorio? , que me dice?

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Saludos Pioneer, gracias por leer el comentario te lo agradezco mucho, recuerda que escribo en cubadebate por cuatro razones, una, pensando en un lector muy importante que existe pero que no opina, los decidores, algo romántico pero me genera una fuerte motivación para reflexionar, segunda, estoy en gran deuda con la revolución y esa pasión por pagar genera palabras como si fuera pesos, por ahí creo contribuir, tercera, en lo que hago profesionalmente, la paciencia debe ser una actitud, y ahí tengo un conflicto de intereses con mi yo, necesito ser más paciente, por eso escribo a varias publicaciones como equilibrio de ese mecanismo, es un refugio para conservar la paciencia, para mantener abierta la mente, esperando pacientemente pongo una diferencia, y la cuarta es más personal, tiene dos objetivos estratégicos en mi proyecto de vida, que en otra ocasión te comentare, es más amplia. Esas son las razones de mi defecto, por lo cual me disculpo amigo, será difícil cambiar, quizás imposible, pero intentare mejorarlo, gracias.
        Los “ismos”, los creamos los hombres, Socialismo, Capitalismo, Feudalismo, lo importante es definir en cuál de ellos es donde existe la mayor justicia posible, donde la distribución de la riqueza es más justa, sin pretender la perfección que siempre es una aspiración, y hacia ahí proyectarnos, en mi caso, el socialismo, después de esa simple y elemental decisión, vamos a los argumentos científicos para sustentarla, es cuando llegamos a la filosofía, porque siempre hay una filosofía, sin ella no se puede explicar nada, y todos tenemos una aunque algunos no tiene conciencia de ello. A tono con la modernidad vamos seguro a la que consideramos la única científica, el marxismo, donde el sistema social que propone, el socialismo, es ciencia por construir, por hacer, por demostrar, y nadie puede dar recetas, nadie tiene todas las respuestas sobre cómo hacerlo, pero si podemos armarnos de una brújula para guiarnos, ese es el sentido común, un experimento que se retroalimenta del sentido común, de las expectativas que en cada momento tiene el pueblo, lo que piensa la sociedad, eso es universal para todos en la construcción del socialismo, la diferencia esta las formas de llegar a él, pueden ser múltiples, diferentes, como mismo hay múltiples pueblos, todos con diferencias. Pero el error estratégico en el proceso de construcción del socialismo, ha sido en concentrarse más en la discusión teórica de futuro que en la del presente, nos olvidamos que para caminar mil pasos hay que empezar por uno, los filósofos modernos se concentraron más en fundamentar teóricamente la visualización de futuro con etapas superiores de desarrollo, descuidando lo teórico de las exigencias e interpretación del momento, de cómo implementarlo en el momento actual, divulgamos y anunciamos demasiado el proyecto socialista mirando muy lejos, descuidando el presente, la sabiduría y madures con que Fidel y Raúl han reorientado y rectificado nuestro proyecto revolucionario actualmente, te da la idea de que este experimento de desarrollo social hay que construirlo ladrillo a ladrillo, en cada país, apoyándose mucho en la ciencia, y teniendo como brújula el sentido común.

      • Pioneer dijo:

        Hasta a los más utópicos les cuesta no cuantificar el éxito de un proyecto ya sea filosófico, político económico, social o algo que lo engloba como un sistema fuera del resultado, todo experimento tiene fases y esas fases, objetivos que cumplir, cual no sería mi desorden si después de un ensayo a ciegas de un tratamiento diera peor resultado que un placebo inmediatamente el ensayo sería replanteado desde su base , desde su naturaleza , desde su intríngulis y aun replanteado daría “surtos” a cada paso para evitar el resultado anterior, también experimento en lo social a pequeña escala y trato de no repetir errores.
        Los “ismos” mencionados por usted son queramos o no parte intrínseca de los que nos condiciona pues nos hacen cumplir reglas de experimentos regidos y milimetrados por personas que no fueron , no han sido , ni son , y sin duda no serán dioses, son al final “experimentos”, dictámenes que solo cumplen la garantía de ser científicos cuando por el método repetitivo demuestran éxito y el resultado que se espera es exitoso, cuando no lo es, deja de ser factible.
        Invertir de nuevo el algo que se demuestra fallido es en principio una fe y la fe pertenece a las teologías no a las filosofías sociales que se suponen científicas por eso considero que antes que escuchar hay que analizar que se escucha, para alejarse del error en el experimento y no para alimentar las causas que lo hacen inefectivo
        Tenga un abrazo amigo y hasta la próxima.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Gracias profesor por su comentario, tenía problemas en abrir la página, eso me hizo llegar tarde al debate.
    Aprovecho para reflexionar sobre el tema propuesto. El concepto inteligencia se ha enriquecido a tono con cada momento histórico del desarrollo de la humanidad, en nuestros días ese concepto transita necesariamente por esa habilidad de saber escuchar, de ahí que las sociedades más desarrolladas y preocupadas por sus sistemas educacionales han asumido con mucho rigor científico esa búsqueda, se concentran en formar inteligencias, no suponen la inteligencia como un don natural, la clave es la formación, es la escuela.
    La comunicación es la actividad que más frecuentemente repetimos en nuestra vida cotidiana, pasamos el día comunicándonos, como negociando pequeños y grandes asuntos con nuestros familiares, amigos, jefes, compañeros y subordinados. El resultado de esas negociaciones va condicionando nuestra vida personal y profesional. En cambio la escuela tiene un concepto muy limitado de ese proceso, y del concepto de lo que es inteligencia, de ahí que tanto en los medios como los padres y maestros nos referimos a algo que hacen nuestro niños o adultos y lo catalogamos de inteligente, desconociendo el proceso como tal, cuando en realidad es lo principal, al punto tal, que nos hemos creado la idea que lo importante en inteligencia es el don con que nacemos y no lo vemos como un proceso de formación, una sociedad culta e inteligente se forma, se construye, no nace silvestre, la escuela como bien precisa el profesor debe asumir ese rol en nuestra sociedad, sin necesidad de más recursos materiales o financieros, solo cambiando los conceptos y preparando el nuevo personal, la escuela cubana puede transformarse como puerta principal para el éxito de pais.
    Por todo ello, es vital en una sociedad socialista reconocer la comunicación como un proceso constante de negociación, aprendiendo estrategias y técnicas lo que resultaría clave para mejorar nuestra vida, contrariamente a lo que se piensa, la negociación es susceptible de ser aprendida, es una habilidad práctica que se puede desarrollar y afianzar si se utiliza para ello un método científico como lo recalca el profesor.
    Enfocados en las prioridades de cada momento, hoy estamos inmersos en el proceso de una nueva constitución, algo estratégico para el pais, pero en ese sentido debo apuntar que el basamento jurídico por sí solo no es la solución, las leyes no son las limitantes de los actuales problemas de funcionamiento orgánico de nuestra sociedad, de nuestras instituciones, en realidad lo que necesitamos es mover el conjunto, el perfeccionamiento constitucional, los cambios estructurales y los cambios conceptuales todos integralmente, pero lo que si debemos tener claro que lo primero son los conceptos, cambiar y modernizar los conceptos, es lo primero, las leyes no sustituirán el papel y accionar de las personas, no brindaran soluciones al funcionamiento de nuestro sistema institucional ese rol solo transita por las personas que lo representan, si todo se puede hacer de conjunto bienvenido sea, pero lo primero son los conceptos, artículos como este del profesor Néstor son necesario y nos permiten estar concentrados en el centro del problema, los conceptos. Si me preguntaran que debemos hacer con urgencia en materia solución para abordar las principales dificultades internas que tenemos en nuestro pais, para buscar un salto en resultados sin nuevos recursos materiales y financieros en medio de este cruel bloqueo, propondría hacer la segunda alfabetización revolucionaria, enfocada en enseñar y entrenar a todos los directivos, científicos, intelectuales y obreros en las habilidades para saber escuchar, crear una nueva visión o cultura sobre nuestras emociones, enseñando sobre el auto control, la automotivación, la gestión del ego, en pocas palabras interpretar y adecuar el concepto de revolución de Fidel dirigido a la educación de nuestras emociones, buscando guiar el enfoque de las fuerzas vivas de la sociedad hacia la dirección principal en medio de las limitaciones actuales, mejorando como prioridad la comunicación entre los diferentes actores de la sociedad, enseñando a escuchar.
    En mi vida profesional he enfrentado complejos conflictos laborales tanto en Cuba como en países capitalistas, que en estos últimos se resolvían por medio de la fuerza o con dinero, solo con paciencia asiática escuchando detenidamente a mis interlocutores, he logrado un cambio de percepción del problema original, que unido a ese sentimiento de ser escuchado para algunos de ellos algo nuevo y único en su experiencia personal, me permitió llevarlos en consenso a aportar un nuevo esfuerzo en la solución de ese conflicto, terminando así todos esos conflictos increíblemente en aplausos, pero la clave es entrar a ese ejercicio de comunicación presto a escuchar, decidido a escucharlos realmente, sin miedo hay que escuchar, esa es la regla de oro de la comunicación, la clave para triunfar como directivo, es escuchar primero, ahí en ese proceso de interacción sucede el milagro, él nos arrastra, surge entonces en ese momento la inteligencia emocional, fruto de esa interacción con el colectivo frente a nosotros, si no hay un colectivo frente a nosotros motivados porque se le escucha, no se produce el combustible ideal para la inteligencia emocional, ese proceso es infinito, lo que sí está claro es que se inicia escuchando, aprendiendo e interpretando el pensamiento del colectivo.
    Es una tendencia actual generalizada en el mundo, y en particular en las redes sociales el uso de técnicas conductistas de adicción para favorecer a sus clientes como control por parte de monopolios gigantes, de ahí que en el que cualquier conexión entre dos personas solo se puede hacer si hay una tercera persona que manipula a esas dos personas, este comportamiento ha penetrado en la sociedad, y en particular en los jóvenes, esa escuela la ha impulsado el mundo empresarial, aun antes que la ciencia lo reconozca como tal, la economía y la psicología conductual utilizan una rama de la ciencia llamada conductismo que inicio en el siglo XIX, y se basa en la idea de que puedes alterar de forma fiable el patrón de comportamiento de una criatura, persona o animal, a través de un ciclo de retroalimentación, y puedes medir lo que hace la criatura. Lo que es diferente actualmente de formas anteriores de medios y de publicidad es que puedes medir constantemente todo, desde tu expresión facial, con quién hablas, lo que dices, y por supuesto lo que buscas, esas correlaciones en millones de personas que parecen compartir algún aspecto con esa persona que pasa a ser gradualmente una estadística, sin comprender por qué, puedes cambiar a la persona a través de cambios en el feed, pero ya es tarde, nos han convertido en adictos, de forma que aceptamos las cosas tal como nos las presentan, no nos quejamos, ellos han comprobado que lo negativo funciona mejor que lo positivo, por esa vía nos guían, y nosotros lo aceptamos inconscientemente.
    Entonces como luchar contra esta realidad contemporánea en nuestro socialismo, por ejemplo, los gobiernos locales, están claro que el ciudadano debe estar en el centro de las políticas públicas, precisamente para evitar un distanciamiento Estado-persona que posibilite que otro tipo de mensaje se cuele entre esa relación, Estado-persona, los gobiernos locales constituyen el nivel gubernamental más cercano a la ciudadanía, estas instituciones son cruciales para el fortalecimiento de la democracia y la credibilidad garantía de la gobernabilidad en todos los niveles vital para el socialismo, entonces es ahí donde es fundamental interactuar directamente, llevar el mensaje físicamente, ahí se pone una diferencia, no es lo mismo hablar a nuestra audiencia que hablar con nuestra audiencia, a esta última le debemos más, a esa última debemos ir a buscarla. En el socialismo la gestión de dirección necesita obligatoriamente lograr esa conexión con el beneficiario del servicio público, la prioridad es la comunicación como elemento clave para la calidad de la gestión, para lograr un mejor abordaje de los servicios públicos, se requiere utilizar un conjunto de técnicas del marketing pero sin pensar que los ciudadanos son clientes o consumidores, ahí la comunicación interviene nuevamente en la difusión de este contrato social entre la institución y el ciudadano.
    Alfabetizar a nuestra sociedad sobre comunicación, en el control y gestión de nuestras emociones, enseñando a escuchar es vital para nuestro socialismo, enfocándonos con prioridad en los jóvenes, a ese tipo de batalla Fidel la llamo batalla en las ideas.

  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Como dije, en cuanto pudiera escribir desde un teclado más funcional participaría de este debate que ya cuenta con importantes comentarios, bien para profundizar y ampliar en lo escrito por mí o para debatir entre ustedes. Esa es la virtud de este tipo de debate o intercambio que no es con el autor solamente sino entre todos.
    El amigo Arnaldo G. se lamentaba de que no hubiese más participación y yo dije que no olvidáramos que fue publicado el viernes y el fin de semana como regla no es muy propicio para muchos cubadebatientes.
    Como suele suceder cuando se aborda un asunto importante para la vida social y su mejoramiento, hay quienes rebasan el entramado de los que se plantea, y analizan otros que efectivamente son de suma importancia, pero que llevan el debate a un grado de complejidad que lo tienden a convertir en otro.
    Concuerdo con quienes han dado una interpretación y alcance mayor al acto de escuchar, en el sentido de la realimentación por lo que se habla o se escribe, incluyendo lo que se hace o haga asistido por las tecnologías de la información.
    Yo pienso que el escuchar es una poderosa herramienta para lograr el objetivo supremo de construir una sociedad que asegure toda la justicia posible, con la participación consciente de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Es cierto que haciendo lo mismo llegaremos al mismo lugar o tal vez a uno peor; pero los métodos para ser cambiados deben tener al saber y querer escuchar como pivote. Obviamente si nos quedamos en la construcción del consenso y no pasamos a la acción que resuelva los problemas de manera consistente, sería una falsa victoria.
    En un artículo de hace algún tiempo me preguntaba: ¿cambiar las cosas para que cambie la gente, o cambiar a la gente para que cambien las cosas? Ahí plantee mis criterios al respecto que fueron enriquecidos en el debate. En resumen hay que combinar ambos modelos; hay personas que no serían agentes de los cambios que necesitamos y han venido siendo relevados en diferentes instancias de dirección.
    Las leyes, más allá de la ley fundamental deben favorecer a que escuchar sea además de un deber una obligación. Pero dejarle todo a las leyes es incompleto, hay que trabajar con devoción y pragmatismo en la cultura, en la conciencia, en la educación. No habrá soluciones mágicas, aunque haya que acudir a la magia no hechicera para poder realizar cambios de mentalidad indispensables, ya sea desde la psicología o desde los cambios de las cosas y la evidencia de que las cosas que cambien aseguren los resultados esperados y deseados.
    Este debate se puede tornar demasiado universal si abordamos todas sus aristas. Por ejemplo lo referido al desarrollo tecnológico en el campo de la industria y los servicios- que incluye a la comunicación-, es de vital importancia. Coincido con Rolando y otros cubadebatientes en que podemos y debemos dar saltos cualitativos, sin comenzar desde cero, en esferas cruciales para el desarrollo sostenible y próspero.
    Yo vuelvo al objetivo que me propuse con el artículo: hacer todo lo posible para que saber y querer escuchar se convierta en un valor cultural, en un acelerador de las transformaciones que necesitamos, utilizando todos los canales y modelos, ya presenciales ya mediados por las tecnologías.
    Peralta dijo que la foto seleccionada no comunica lo que el artículo pretende sembrar para el debate. Si yo fuera buen dibujante hubiera hecho uno al estilo Zumbado, en que una persona detrás de un buró, le dice al trabajador que puede hablar con total libertad, y a la vez está con unos audífonos puestos, prestando gran atención a la pantalla plana de su computadora, y siendo interrumpido constantemente por llamadas telefónicas alámbricas e inalámbricas. Algo exagerado, pero no imposible.
    Le agradezco a HECTOR Y EL HERMANO su comentario que afortunadamente pude leer antes de enviar este que seguramente se publicará el lunes 15. Como comprobarán tenemos buena sintonía y considero muy interesante lo del modelo del cuadrado en la comunicación social.
    Quedan otros cubadebatientes destacados, por intervenir en el debate. Aconsejo leer nuevamente los aportes de varios cubadebatientes que se emplearon a fondo en sus argumentaciones.
    Termino insistiendo en que no soy un pensador ingenuo al creer que con la mejor y más consecuentes de las escuchas se resuelvan los problemas que confrontamos, pero sin ella todo se tornará más difícil, menos integral e integrador tal como es la vida de cualquier comunidad que viva en sociedad: todo conectado sistémicamente.

  • Jose R. Oro dijo:

    Formidable documento del destacado intelectual, cientifico y politico cubano Prof. Nestor del Prado Arza. No solo oir, sino escuchar y tratar de entender. Una de las cosas que veo en elpensamiento y accion del presidente Miguel Diaz – Canel, es precisamente eso, la comunicacion, el lograr oir, escuchar y entender.

Se han publicado 29 comentarios



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Néstor del Prado

Néstor del Prado

Es Director de formación y difusión del conocimiento de GECYT (Empresa de Gestión del conocimiento y la Tecnología).

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