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Palestinos

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El disfrute de la pelota cubana debe ser un acto de genuino respeto a todos los que nacimos en esta Isla.

Es bien conocido el axioma de De Quincey: “Si uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente. Una vez que empieza uno a deslizarse cuesta abajo ya no sabe dónde podrá detenerse”.

Por alguna extraña conjunción de azares, la frase volvió a mi mente durante la  final de la pelota cubana. En medio de la fiesta, de la innegable pasión que levantó la serie, se irguió —confundido con el furor del clásico nacional— un Mister Hyde que se impuso por la fuerza y el volumen de su grito. Ya sabemos que el deporte —ese celebrado espacio de la amistad y el encuentro— es también la estilización de una pugna, la continuación de la guerra por otros medios. Hemos sido testigos (los seguidores del fútbol europeo lo saben mejor que nadie) de que a pesar de la sofisticación del enfrentamiento, con frecuencia el deporte pierde su carácter metafórico y los estadios y sus alrededores se convierten en verdaderos campos de batalla. En medio de ese panorama, nuestra Serie Nacional hizo un modesto aporte como espacio de confrontación.

No voy a lamentar aquí una derrota lingüística refrendada por miles de acaloradas voces en todo el país: la desaparición de una vieja e ingeniosa imagen que había resistido durante décadas el uso por parte de indignados espectadores (¡ampaya, cuchillero!), avasallada por la poco sutil, nada imaginativa y ya gastada de ¡hijoeputa! No, no voy a referirme a la dolorosa extinción de una palabra apuñalada por la más previsible de todas, sino a la abrumadora expansión de otra.

Es imposible saber a ciencia cierta cómo y en qué momento entró en el vocabulario nacional el término palestino para designar, despectivamente, a los inmigrantes de la zona oriental del país llegados a La Habana. Era un término poco feliz porque utilizaba en tono de burla o de desprecio el nombre de un pueblo sufrido, heroico y admirable como pocos. Pero lo cierto es que tuvo fortuna y se incorporó sin grandes tropiezos al habla cotidiana. Su apoteosis, sin embargo, llegó durante los juegos finales de la serie entre Industriales y Santiago, cuando decenas de miles de voces se elevaron en el Latino y se dejaron escuchar por radio y televisión, como forma de insultar (y linchar moralmente) al adversario. Allí se mezclaban la pasión del juego con una suerte de histerismo colectivo concentrado en el grito de palestinos, acompañado de una amplia gama de epítetos y recomendaciones fáciles de imaginar. Nadie me lo contó. Yo estuve en las congestionadas gradas del right field en uno de esos juegos.

Como habanero nacido en Bayamo —que por esa y otras razones se considera de ambos sitios aunque apoye sin complejo de culpa a los Industriales—, la situación me parecía especialmente vergonzosa. Las fotografías de carteles callejeros o algunos mensajes que han circulado después por vía electrónica revelan más, incluso, de lo mucho que dicen.

No voy a cometer la ridiculez de hacer una lista de lo que la historia y la cultura de Cuba deben a los orientales. Primero porque sería interminable, y segundo, porque en el fondo ese desprecio no responde a una fatalidad geográfica; no es el oriental lo que irrita, sino (como suele ocurrir) un determinado tipo de ellos. A nadie parecen molestar las invisibles y constantes llegadas de profesionales, pero a muchos sí, en cambio, el arribo de una colorida y bien visible oleada de gente humilde. Nadie ha lamentado, hasta donde sé, la fuga de cerebros hacia La Habana, la persistente expoliación que ella ha ejercido sobre el resto del país incluidas, naturalmente, las provincias orientales. Esa visión aristocratizante y selectiva es especialmente patética si se tiene en cuenta que la reproducen incluso personas de los sectores menos favorecidos de La Habana (no había más que estar en las gradas del right field para saberlo), quienes parecen proyectar sobre el otro sus propias frustraciones.

Aunque tengo la sensación de que nuestro imaginario cultural ha contribuido a dar una visión simplificada de las cosas —recordemos, por ejemplo, el contraste entre las imágenes de barbudos y campesinos entrando en La Habana, por un lado, y la de alfabetizadores y equipos de Cine-móvil saliendo para el oriente, por otro; es decir, ellos nos mandaban la barbarie y nosotros les devolvíamos la civilización—, creo que fue la llegada de los años 90 con sus crisis, más que cualquiera de aquellas imágenes, lo que ahondó las diferencias sociales y los prejuicios.

De pronto afloraron entre nosotros males que nos parecen escandalosos cuando ocurren en otros sitios. Y tras la sacudida de los 90, la división del trabajo no se hizo esperar; la llamada “Capital de todos los cubanos” supo destinar a los inmigrantes espontáneos o dirigidos, ciertas labores que sus propios habitantes ya no estaban dispuestos (ni necesitaban) hacer. En dos de ellas ha sido especialmente notoria esa presencia que ha generado un copioso material humorístico y una curiosa paradoja: mientras en la realidad es llamativo el desempeño de los inmigrantes en la policía y la construcción, en la subjetividad capitalina se les asocia con la delincuencia y se les considera la fuente principal de destrucción de la urbe. Ironía si las hay, puesto que cualquier recién llegado a su Terminal de trenes no tiene más que caminar 200 metros para darse cuenta de que a La Habana hay que salvarla, en primerísimo lugar, de los habaneros. Por otra parte, aunque desconozco las estadísticas, no tengo la menor duda de que entre los inmigrantes orientales debe producirse un número desproporcionadamente alto de delitos, equivalente al grado de exclusión, pobreza y humillación que padecen muchos de ellos. En cualquier caso, su presencia en la capital es imprescindible. Hace unos años un cineasta imaginó cómo sería la ciudad de Los Ángeles en Un día sin mexicanos. Inútil decir que tampoco La Habana podría funcionar, no ya sin inmigrantes —que son un por ciento enorme de su población—, sino incluso sin ese grupo menos próspero que encaja en la designación de palestino.

Lo sabemos perfectamente: ni una canción de los Van Van (quienes musicalizaron la idea de que La Habana no aguantaba más), ni un muro legal, ni el grito de casi todos los industrialistas reunidos en el Latino, van a detener el flujo de inmigrantes que creen percibir en la capital su tierra de promisión. Volcar sobre ellos nuestros prejuicios no hace más que alimentar el encono social. Sin mencionar que ese desprecio disfrazado de fervor deportivo, que el estentóreo grito de palestinos, es una humillación para el que lo recibe y una vergüenza para quien lo profiere. La dignidad no es un valor subjetivo; aun si quienes forman parte de este círculo no sienten —en dependencia del lugar que ocupen— que están vejando a alguien o que están siendo injuriados, igual es un atropello a la dignidad de todos.

¿Dónde nos detendremos? ¿Qué viene después de los chistes, los gritos, los carteles, las amenazas? Recordemos la asombrosa lógica de De Quincey: empieza uno por permitirse un asesinato y acaba por dejar las cosas para el día siguiente.

(Tomado de La Gaceta de Cuba/ La Jiribilla)

Se han publicado 99 comentarios



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  • Jolubaro dijo:

    Al único mentor que he visto salir del banco a pedirle al público no gritar Palestinos!!!! ha sido a Victor Mesa, se vio en la TV. El único!!!!!!!!!!!!! Ese día lo admiré.

    • Fito dijo:

      Estoy de acuerdo, yo tambien. No podia creerlo de el.

    • Rafael dijo:

      Víctor es una estrella que brilla con luz propia,grande aunque muchos no lo reconozcan, que otro coach en Cuba iba a clasificar a esa versión de Industriales a los play off? les aseguro que nadie, aunque debo de reconocer que se equivocó en le sexto juego en el primer inning cuando mandó a tocar a Torriente después del doble de Tartabull, Carlos Martí sentó a Lázaro Cedeño contra Matanzas y con todo y eso los eliminó

    • Adonis D ángeles dijo:

      Estimado Jorge, quizás ya ni tenga razón para enviar el comentario, pues su artículo es del día 25 y ya ha pasado de primera página. Tal vez, si se publica, nadie lo leerá; pero igual ahí le dejo mi experiencia sobre el origen, a mí entender del término “Palestino”.

      En junio de 1967 se crea la Unidad Inversionista Presupuestada conocida como “Proyecto 304” dependiente del Ministerio de la Minería y la Metalurgia. Consistía en comenzar la construcción de la segunda fábrica de Níquel en el Municipio de Moa, al nordeste de la provincia de Holguín.

      En consecuencia con esto, y por las pocas fuerzas de trabajo especializado en construcción y montaje de industrias que existía en la localidad, se sumaron al proyecto trabajadores de todo el país. Se construyeron muchos edificios en todo el territorio, destinados como alberges para estos trabajadores. Unos se ubicaron en el reparto Rolo (Rolando) Monterrey, otros en el reparto Cabañas, la zona conocida como el 200 y casa Blanca, otros en el Reparto Caribe, conocido entonces como “La pollera”, Otros en el reparto Atlántico, otros en el reparto las Coloradas, y por último, uno muy especial, donde por lo general existían albergado de Santiago de Cuba, y de la Habana, “La capital de todos los cubanos”. Pues este último reparto fue conocido como el “Reparto de los palestinos”, y los albergues eran muy distintos a los otros distribuidos en la ciudad que estaban en edificios de 4 y 5 pisos. Estos eran cuarterías, albergues muy largos con muchas secciones de cuartos. De modos que el éxodo era hacia ese pedacito del Norte Oriental, porque allí, hasta los muertos cobraban un salario muy alto.

      Fue ahí cuando escuché, de los originarios del lugar, decirles palestinos a esos trabajadores foráneos. Y créeme, estimado Jorge, que la intención de la palabra no era muy distinta a esta que se escucha hoy día en el occidente del país, principalmente en la Habana y Matanzas (donde vivo hace muchos años). Yo era un niño, pero recuerdo por los cuentos de mis padres y vecinos, que cuando había una fiesta en el área bailable (Zona destinada para las fiestas nocturnas y matiné en aquel entonces, ubicada en la calle Camilo Cienfuegos y donde hoy tiene sede la casa de la Cultura), a aquello terminaba como “la fiesta del guatao”. Y después de las 9 de la noche, allá, donde se ubicaban ellos, (Santiagueros y Habaneros), ni un comando de policías podía entrar a aplacar una bronca si les vendían cervezas.

      Cuando en 1984 se termina la construcción de la Fábrica Ernesto Che Guevara, muchos de ellos se quedaron como trabajadores de la industria del Níquel, y hoy viven allí donde formaron sus propias familias. Mis padres fueron de esos que se quedaron. Mi madre habanera, y mi padre de la ciudad de Holguín, casados ya desde Rusia, y enviados allí desde 1982.

      Por otra parte muchos quedaron en el sector de la construcción y montaje de Industria, pues paralelamente a la construcción de esta fábrica, se inicia la construcción de la tercera fábrica del Níquel Conocido como Proyecto las Camariocas, diseñada por la Empresa de Proyectos de La Habana, quien a su vez tenía el diseño de otros proyectos muy importantes en cuba entre los que están, Planta Mecánica de Villa Clara, el Combinado del Vidrio de La Lisa; la Planta de Papel Uruguay, en Jatibonico; la Sala Polivalente de Sancti Spíritus, y esta nueva fábrica de níquel en Moa, iniciada por el Contingente Hermanos Martínez Tamayo, y con la cooperación extranjera del “Consejo de Ayuda Mutua Económica” más conocido como “CAME” con sede en Moscú, y del que cuba fue miembro desde el 11 de julio de 1972, hasta el 28 de junio de 1991 en que fue disuelta el CAME, por el derrumbe del Campo Socialista.

      A raíz del derrumbe del campo socialista, y la llegada del conocido Periodo Especial, se fue dificultando la construcción de esta nueva fábrica, hasta que ya con una estructura avanzada, diría yo que casi al ser terminada, cuba desiste del proyecto y hoy solo quedan las ruinas en aquella ciudad industrial conocida como las Camariocas.

      Con este fenómeno, los foráneos fieles a sus raíces, retornaron a sus orígenes, los edificios fueron entregados a familias, y a trabajadores, incluyendo los que se quedaron. Y aquel de los alberges en forma de cuarterías, y que los originarios les llamaban reparto de los palestinos, hoy son casas de familia divididas, y el reparto es conocido como Armando Mestres, pero muchos años tuvieron que pasar, para que se le borrara del decir de los de allí, aquel nombre en forma denigrante.

      De modo que, me atrevería a concluir, que el nombre llega a la capital, por uno de aquellos trabajadores que fueron a aquel terruño rojo, y sintiéndose despechado, cuando el éxodo se invierte hacia la capital, sintió la oportunidad de una venganza, y el termino se extendió como pólvora, y hoy pagan justos y pecadores.
      Esta es mi apreciación del origen de ese término en cuba, quizás no sea el surgimiento, pero si una historia real, de la que estoy convencido, muchos testigos existen (un pueblo con más de 70 mil habitantes para corroborar lo que escribo), y unos cuantos de aquellos occidentales que quizás no quieran asumir esta verdad, de que allá, muchísimos años antes del éxodo masivo de oriente a la habana, le llamaron palestino alguna vez.

      “Donde hay desquite, no hay agravio, diría un equivocado alguna vez”.

      Y rapidito, un cuento real para que cualquier humorista lo tome para sí: Participando en la recuperación de un ciclón en Pinar del Rio, creo que en el 2006, tenía a cargo las brigadas eléctricas de aquí, de matanzas, y entre ellos uno era guantanamero, este se enfermó y lo llevé a un policlínico y la doctora le pregunta, si era hipertenso, y él le contesta. – no sé, en la habana me dicen palestino, en matanzas me dicen nague, no sé si aquí en pinar ahora me digan hipertenso.

      Ah, estimado Jorge, tiene un testigo cercano a su profesión, poquititos años mayor que yo, y que es locutora de radio y televisión, Soraya Parra Guevara, quizás tenga memoria de aquellos años, y otra más, la maravillosa cantante infantil, Lidis Lamorú Febles, la del Patio de Gabriela.

      Un saludo para usted y para todos los cubanos, en especial, muy en especial, a los orientales, o palestinos, como quieran llamarnos, originarios o no, pero que se sienten en casa. A esos que aquí, cerquita de mí, construyen, a esos que hacen ciencia, a los que curan, a esos que enseñan a los occidentales, que la mejor manera de decir, es hacer.

      • Ly dijo:

        Amigo, estoy de acuerdo con usted. Ese es el origen de ese término despectivo. Mi padre participó en esas obras y me contó la misma historia. Soy holguinero y visito mucho a Moa. Como usted dice, toda la población de Moa puede dar fe de su historia. Muy buena aclaración. Saludos.

    • michael dijo:

      estoy muy de acuerdo con usted. Victor Mesa es posiblemente el director de un equipo de pelota más criticado y abucheado por la afición y sin embargo en esa ocasión fué y ha sido el único que hizo algo muy humano. no soy industrialista pero las cosas hay que decirlas como son, así que muchas gracias Victor Mesa por tu gran gesto hacia los Orientales.

  • capitalinadeapie dijo:

    Ohhh, bien polemica su opinión, como capitalina de nacimiento (por herencia, no tengo familia en otra provincia, se imaginan q vacaciones tan aburridas he tenido) no comparto en todo su criterio (nunca he abucheado a nadie, ni destruyo la ciudad) pero la respeto, aunque es una opinión muy cargada pues cada reflexión suya es tema para amplios debates socioculturales que tanta falta hace, para poder llevar adelante el tan llamado modelo economico, gracias y buenas tardes

    • Daima dijo:

      Gracias por ser una capitalina de a pie que no quiere destruir su ciudad y cumple con las más elementales normas del civismo, pero es necesario reconocer que la discriminación que se impone por inmigrante es un problema bastante serio en nuestra sociedad. De nuevo, gracias por no contribuir a ello

    • Candela dijo:

      capitalinadeapie, soy habanera como tú. Mi desprecio -que sí lo tengo- no es regional, sino por actitud ante la vida.

      Parafraseando a Martí, solo hay dos tipos de seres humanos: los que aman y construyen, y los que odian y destruyen. Y esos los hay en todas partes.

      Si los que vienen o van a cualquier parte a trabajar, a ganarse honradamente el sustento, a echar pa’lante a hacerse la vida de ellos mejor y la de los demás también, si ellos son los palestinos, ¿quiénes son entonces los sionistas?

      A esos deberíamos apuntar sean de donde sean. Vivan donde vivan.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Yo tampoco sé con certeza cuándo empezó a usarse el término, Fornet, pero sí te puedo decir que lo escuché por primera vez en 1978 en el sur de Angola. Lo recuerdo tan bien porque estuvo asociado a un hecho que no viene al caso contar. Al menos, es una prueba de que ya se usaba hace cuarenta años.

    • cadillac dijo:

      yo donde primero lo escuche fue en la CEN en Cfgos en 1991, durante una discusion sobre los Panamericanos, ahi oi llamar a uno de la ¨brigada de los palestinos¨ pregunte y me dijeron que asi le decian a la gente de la ozna oriental algunos…

  • Eduardo González S. dijo:

    Jorge, tema candente y denigrante de toda la nación cubana. A la par con lo dicho por usted, sume también ese ya no incipiente supremacismo habanero por el cual en Cuba hay una ciudad y lo demás son áreas verdes. Nuestros más altos documentos patrios prohiben la discriminación por origen geográfico. Conocida es la anécdota del estudiante de ese pais árabe que preguntó en el Latino por qué tildaban a unos jugadores con su gentilicio. Y al saberlo, el joven abandonó a su amigo cubano y se retiró ofendido. Pero espontáneamente esa vergüenza no desaparecerá, hay que exigirla y hacer valer todo el peso de la ley sobre esos pérfidos Albiones que perturban el pasatiempo más querido del deporte nacional. Espero no-censura.

  • Musy dijo:

    Muy buen artículo Jorge, lo peor del caso es que los mismos orientales que emigraron para aquí desde temprana edad se encargan de denigrar a sus coterráneos, y en estos tiempos que corren entre tanta indisciplina social y tanta desidia habría que librar una batalla para que este mal desaparezca, aunque ya algunos parecen acostumbrarse a que los llamen así, que mal, que mal estamos.

  • Jose R Oro dijo:

    Todos los fenómenos de migración interna o internacional traen aparejadas esas lamentables frases despectivas. En el norte de Italia le dicen Terrone (de la tierra) o Cafone (sin educación) a los trabajadores emigrados del sur y Melanzana (berenjena) a los africanos (mas agresivo es Moolie o Moolignon). Los rusos le dicen “jojol” a un ucraniano y “yid” a un judío, los anglosajones de los EE.UU. nos dicen spicks a los de origen latino y asi podría seguir hasta el infinito. Quienes las usan para insultar a los demás, en realidad se insultan a si mismos mostrando su grosería e impertinencia hacia un grupo de sus compatriotas. Mi amigo Jesús Triff quien es de origen libanes, le decía a todo el mundo que él era del Medio Oriente porque había nacido en Alto Cedro “en el mismo medio de Oriente”.
    Cuando lo originalmente jocoso se metamorfosea en ser algo insultante, lo mejor que hacen las personas decentes es no caer en tales bajezas. Oriente es la patria chica de Maceo, Flor Crombet, Mariana Grajales, Calixto García, Celia Sánchez, Frank País y Fidel, entre cientos de egregios cubanos. Cuando llamamos a los orientales “palestinos” no es solo una mala educación y ordinariez, sino una demostración de ignorancia activa o pasiva de nuestra historia y nuestros héroes.

  • Arquímedes dijo:

    La Habana, como “Capital de todos los cubanos” es sólo, a mi entender, un simple slogan que pretende ponerle un paño de agua tibia a esta situación. Cuba, como nación, le debe demasiado a ORIENTE como región. Como Ud. dice, no hace falta cometer la ridiculez de hacer una lista……. Sin embargo es muy cierto también que, fuera de La Habana, las diferencias con varias regiones del país, no solo con Oriente, son bien notorias; como me decía un amigo: ” Sí; Santiago es la cuna de la revolución, pero el niño está en La Habana”. En lo particular no soy ni oriental, ni habanero. Vivo acá, pero sí tengo raíces santiagueras (y a mucha honra a pesar de llevar casi 40 años sin haber vuelto allá). ¿Cuál es el orgullo ancestral de los habaneros?, si ciudad mas “puerca”, descuidada y destruída a causa de los que en ella vivimos hay que mandarla a hacer. TODOS somos cubanos, y ojalá los que tanto denigran a los orientales, tuvieran un tercio siquiera del valor, orgullo, patriotismo y amor por su país que los Palestinos originales.

    • Yoli dijo:

      Iba a comentar pero lei el suyo ya no es necesario. Amen a todo lo que dijo principalmente a la ultima oracion

    • Revenge dijo:

      Estimaqdo Arquimedes; soy “oriental” y como mi esposa es habanera, vamos a la Habana con frecuencia pues sus cinco hermanos permanecen alla. A diferencia de usted, me gusta la Habana pero vea, continuo amarrado en mi Oriente natal. Y tambien a diferencia de usted creo que la suciedad y el deterioro de la Habanal no solo tienen que ver con la actitud individual de los ciudadanos sino tambien con los desmanes que cometen las empresas estatales. Y con las autoridades que no atacan esta destruccion con multas y sanciones “de verdad”.
      El 90% del turismo pasa por la Habana, las empresas mas rentables como biocubafarma y las oficinas que promueven la prestacion de servicios medicos estan tambien alli, asi como buen aparte de la industria nacional… O sea, que la Habana genera recursos pero ya usted ve; la Habana Vieja ingresa 250 000 000 de dolares al pais por concepto de servicios turisticos y se construyen 180 viviendas al año en ese municipio. Se siguen erigiendo hoteles de lujo pero muchos edificios se siguen cayendo o sin acceso a agua y alcantarillado. Hablo de esa zona porque es la que mas conozco pero si se gira usted para Cerro, 10 de Octubre y San Miguel el panorama es peor; hay barrios donde la yerba crece en el asfalto que dejaron los malos gobernantes de antes del 59.
      Como le dije soy oriental y a mucha honra pero tambien se que los orientales que emigran a la Habana engrosan no solo las masas de maestros, constructores y policias, sino tambien la de delincuentes comunes. Muchos pretenden trasplantar sus habitos campestres a entornos urbanos y ya usted puede ver gallinas y pollos circulando por las calles del vedado, y puercos asandose en areas comunes de los edificios en fin de año, con la justa queja de los vecinos.
      No tapemos el sol con un dedo, es muy facil amar Oriente clavando las espuelas imaginarias no en los flancos del caballo sino en el tapiz de un almendron o un auto privado, o habiendo cambiado el polvo de los trillos por el asfalto de la Rampa o los senderos de Alamar.

      • la niña dijo:

        Usted ha hecho una fotografia perfecta de este tema, no hay mucho que decir, mis respetos.
        Los invito a que vayan a los edificos del Rpto Capdevila, a los albergues, den un paseito por allí para que vean en lo que se ha convertido esta capital

      • Arquímedes dijo:

        ¿Y es que acaso las empresas no están llenas de ciudadanos que viven en La Habana?

    • Mayte dijo:

      Coincido 100% contigo. Muy buen artículo este, muy real y muy valiente.Ojala y todo aquellos que nos denigran por orientales, lo lean y hagan una reflexión por dentro y revisen sus valores, y revisen cuanto hemos aportado los orientales a esta Patria y cuanto seguimos aportando a esta Revolución.
      Debería revisarse el eslogan de LA HABANA, CAPITAL DE TODOS LOS CUBANOS, ya que alli somos discriminados, despreciados y subvalorados los que no nacimos allí.
      Debería hacer un trabajo investigativo, de por que las personas salen de sus provincias de origen y van a asentarse allí, a pesar de tener que vivir en barrios marginales alla, de vivir con muchas limitaciones, pero siempre mejor que lo que dejaron atrás.
      Es un tema sensible y profundo. Cuba es una sola y la xenofobia no es lo que nos va a llevar a salir adelante. SOY SANTIAGUERA Y SIENTO ORGULLO DE SERLO.

    • JRM dijo:

      me pasó como a yoli, no tengo mucho más de que hablar.
      es duro que utilicemos ese gentilicio para ofender, los palestinos han sido un pueblo muy valiente, con intenciones muy marcadas de hacerlos desaparecer y eso lo sabemos todos.
      Cuba siempre ha estado al lado de la lucha por ese pueblo.
      Alguien dice en su comentario que es Xenofobia, no está lejos de la realidad, el que utiliza el término en tono despectivo es eso y además creo que hay algo también de racismo, y a lo peor de facismo.

    • Eddy dijo:

      Arquímedes: Si como dices la Habana esta “puerca”, descuidada y destruída” es en gran medida a ustedes los orientales que han “invadido” y no siempre para bien, desequilibrando y aumentado la poblacion en una habana que no aguanta mas.

      • Arquímedes dijo:

        Eddy. Como te decía, yo no soy oriental. Y bien puerca, destruída y desbaratada que está La Habana, por culpa de quien sea. Eso no es lo que importa.

  • ricky alvarez dijo:

    el regionalismo que hay en cuba y sus distintas variantes de discriminacion dividen y le hacen mucho daño a la sociedad cubana.el enemigo historico siempre aviva las divisiones entre cubanos.

    • heidiña dijo:

      Ricky, no creo que en este caso aplique lo del “enemigo histórico”, es la muy humana costumbre de denigrar a los que no son de su clase o “cepa”, la cual es muy antigua y que desgraciadamente no se puede quitar al 100 %, la costumbre es el más imperioso de todos los amos…

  • henry mtnez dijo:

    por gritar cualquier tipo de expresiones racistas,discriminatorias,ofensivas etc..en cualquier liga que se respete los estadios y los equipos locales son sancionados con fuertes multas económicas e incluso a jugar partidos a puertas cerradas porque son los primeros responsables de la disciplina de su afición pero aquí no existe ningún respeto ni se impone,por eso proliferan todo tipo de agresión verbal desde las gradas.

    • Dayron Rancano dijo:

      Exactamente!!!!!!!

  • Eugenio Hernández dijo:

    Estoy de acuerdo con lo escrito , pero devo decir algo los cubanos que nacieron en la region oriental , central u occidental no son ni podrán ser inmigrantes por decidir situar su residencia en cualquier parte del territorio de nuestra isla porque todos somos cubanos no importa el lugar de nuestra sagrada tierra donde hayamos nacido. No hay cubanos inmigrantes en cuba

  • Juan C dijo:

    Hasta aquí en L Vegas soplan esos vientos de Palestinos. Soy de L Tunas. Vivo aquí desde el 2009. Tengo un trabajo decente donde que me permite ganar y vivir bien. Soy black jack, craps and Póker dealer. Una habanera que aquí limpia baños sanitarios me llamo palestino. Me tuve que reír, pobrecita.

  • rogelio diaz dijo:

    Hago un mea culpa,lo he dicho,pero ,hasta hoy despues de leer me doy cuenta de mi error,siempre se nos sale unpoquito la veta de racista.Aqui en miami (donde vivo)esta de moda en las redes,llamar Pinareño a un bruto,nada mas lejos de la verdad,para mi son los guajiros mas inteligentes de Cuba.Soy un guajiro de Santile a modo de aclaracion.

    • Tsunami Verde dijo:

      Tienes mucha razon en lo que dices, el realmente bruto es el que se cree que el pinareño es bruto, pq alguinen con apenas 2 dedos de frente se puede dar cuenta de que no tiene logica tal cosa, hay quien lo hace solo por bromear, ya eso es otra cosa. Con lo de guajiros ahi si no estoy de acuerdo contigo, si vives en Pinar del Rio en el campo puede ser, si vives en la ciudad capital por ejemplo, estoy en desacuerdo, para nada me considero guajiro ni en costumbres ni en nada.

    • Eduardo González S. dijo:

      Rogelio, una pequeña corrección: no creo que se trate de una veta racista sino solamente discriminatoria. Buscar racismo en nuestro patio es enfermizo pues lo que queda desaparecerá “por gravedad”. Recuerdo en los sesenta, ver una pareja mixta daba que hablar todavía, pero ahora ya eso no le importa un rábano a nadie. Es visible que evolucionamos. Le diré de una discriminación actual que sin embargo va en aumento: la que sufren los que una vez vestimos el uniforme. Si una cola de aspirantes a una plaza laboral tiene a un ex militar, en el primer corte, ese queda fuera. Si a un centro llega la orientacion de reducir plantilla, se repite la cosa pero compitiendo contra el que estuvo en la cárcel: nuestra gente nos ha igualado. Y que no se trata de que “ya tienen chequera”. ¿Puede usted creer lo que sigue?: “dile al compañero ese que envíe la biografía ya, pero que no ponga nada de misiones y medallas, que lo planchan”. Chivatientes, chivatones, esos son los epítetos honrosos que nos endilgan de forma gratuita a esos que tenemos seguramente algo que contar acerca de sacrificios en los intentos de parecernos al Che aunque sea un dieciseisavo de la hombradía de ese gran argentino.

  • osvaldo dijo:

    XENOFOBIA y en cuba nadie ningun periodista tuvo el valor de criticarla, no somos tan diferentes a los de 90 millas ,gracias VM32

  • Gato Félix dijo:

    Vale que se mueva a reflexión pública la enorme indisciplina social, la falta de civismo, la pérdida de costumbres y valores y tantos cientos de miserias que vemos cada día en nuestra sociedad muy a destono con lo que pretendemos que sea la Cuba presente y futura.
    No vale que para criticar ésta situación por muy real que sea se le echen mano a criterios como que La habana es una ciudad puerca porque para que halla esa precaria situación han ayudado mucho el éxodo de miles de compatriotas del oriente cubano que han fomentado muchos barrios insalubles con casuchas hechas de cuanto material aparece tanto en la periferia como en el mismo centro de la ciudad, viviendo en condiciones lamentables cuando muchos dicen tener fincas o buenas viviendas en su lugar de origen…. entonces que pintan por estos lares !!!! La habana es una ciudad con una infraestructura concebida para un millón de habitantes y actualmente creo que rondamos los dos millones y medio, entonces como no va a haber hacinamiento, suciedad, escases de medios de transporte, de vivienda, mala educación etc etc. Es cierto que ninguna expresión de regionalismo tiene justificación incluída la verbal, pero tampoco muchos de los criterios que se usan para criticarlo si llevan una carga de desprecio en dirección contraria… como reza el refrán …donde hay desquite… no hay agravio. La HAbana es la capital de todos los cubanos entonces si está sucia , despintada, superpoblada ,con servicios insuficientes e ineficientes no es responsabilidad solo de los habaneros originales, a ello han ayudado mucho las oleadas de ilegales que llegan y plantan a como dé lugar . El Oriente cubano es la cuna de muchos de nuestros heroes y martires como expresa un forista pero La Habana entre muchos otros nos legó a todos a José Martí el mejor de los cubanos .

  • Juan carlos dijo:

    Algo se deberia hacer al respecto;y esta tendencia va en aumento es por ello necesario crear un desarrollo armonico en todo el pais de todas las provincias y con ello evitar el robo de cerebros y la emigraciòn interna.

  • Eduardo dijo:

    La realidad es que las provincias orientales se atienden muy poco y el occidente margina a los orientales. La imigracion en todas partes es por problemas economicos, y ahi esta la evidencia de la imigracion. Las provincias orientales se ganaron grandes batallas por la gloriosa Revolucion que tenemos, pero se necesita que se atiendan mas. Gracias.

  • Roberto dijo:

    Me parece muy válido este artículo, pero vuelve a suceder lo mismo cada día y solo Cubadebate y la Gaceta publican un artículo como este, la gran mayoría de los cubanos no lo pueden leer. El centrohabanismo es un fenómeno cultural que el país no ha sabido manejar incluso institucionalmente se permiten ciertos errores que van apoyando ese falso imaginario popular, desde que las provincias orientales solo recibimos grandes ómnibus urbanos cuando son desechados en la capital hasta un fenómeno más allá de fronteras como las misiones médicas en peores condiciones en muchas ocasiones les toca a los profesionales de la región oriental.
    Por otro lado cabría preguntarse sobre la calidad de vida de muchas personas que gritan Palestino casi sin respirar, porque la mayoría vive en condiciones peores que los que decidimos vivir en esta parte del país, a mi particularmente me gusta caminar por las calles de Holguin Las Tunas o Santiago. Estas ciudades tienen una vida cultural atractiva, incluso he escuchado decir a muchos artistas que prefieren dar un espectáculo aquí que en La Habana porque la gente es más respetuosa. Las Tunas se ha convertido en una plaza fuerte del BNC reconocido por la mismísima Alicia Alonso.
    Muchos de los que nos tratan de ofender nunca han ido ni al museo nacional ni a un concierto de la Sinfónica o una presentación en una orquesta de primera línea en una casa de la música porque no tienen los medios o porque su poca cultura no les alcanza. Entonces habría que citar Elito Revé y preguntar . de qué estamos hablando?

    • Pablo dijo:

      Es una selección inversa.

  • Arleen dijo:

    Excelente, Jorge. Desde la canción “Guantanamero” de Buena Fe -para mí su primer tema trascendente y de eso hace casi dos décadas-, no había leído o escuchado un acercamiento tan serio como argumentado a lo que, incluso en segmentos supuestamente cultos de nuestra sociedad, se ha ido convirtiendo en una regularidad del lenguaje.

    • Eduardo González S. dijo:

      Saludos, paisana.

  • Carlucho dijo:

    Cuando ají pica, es porque ají come.

  • Cheng dijo:

    En los años 50′ “La Habana” tenía el mismo desarrollo de New York. El carro del año caminaba simultáneo en las dos ciudades, la TV a color, el Stereo, las micro-ondas de la Compañía de Electricidad, la Rampa, era algo increíble…. Pero el resto de Cuba sumida en una pobreza e incultura terrible. Al triunfo de la Revolución se hizo el compromiso de llevar la cultura, educación y desarrollo a todo el país. El intento por lograrlo y materializarlo era palpable día a día , de verdad. Innegable todo lo que se alcanzó, hasta en lugares desconocidos geográficamente llegó la luz y la enseñanza. Pero no sé cuándo sutilmente apareció una frontera donde había una división y hoy es muy palpable que existen dos países; “La Habana” y “Cuba”. Testigos a diario, Artemiseños y Mayabequenses, que cruzan la frontera y respiran la diferencia. Igual Ciudad México y México, el vivo ejemplo, mexicanos que inmigran ahogando el distrito federal con sus barrios marginales y tristes por los extremos inhumanos de vida. Si al menos tres ciudades en Cuba tuvieran parecida solvencia, a lo mejor este artículo careciera de existencia. Si al menos una orquesta o grupo musical con calidad tomara esa identidad como nombre. Aunque, como dijo otro comentario, Palestina en el Medio Oriente, país sufrido pero orgulloso y de lucha incansable, no sé por qué sentirse despreciado y ofendido por tal gentilicio.

    • Cheo dijo:

      Hay en Cuba dos Cubas: La Habana y el “interior”. Hay en la República de Cuba tres Repúblicas. La primera, ya saben, la Capital. La segunda llega hasta Guaimaro. A partir de ahí, está la tercera República, donde todo es más difícil, más complejo, más caro y burocrático, en fin el mar.
      Al pensamiento exclusivista de la capital tributan aspectos culturales, etnográficos, económicos, sociales y legales.
      Hay también un problema de oportunidad para el desarrollo profesional. “Si aspiras a la cumbre profesional, debes irte para la Habana, porque en provincia te estancas”, fue el consejo que escuché recién graduado. Bueno, no vivo en la Capital y aunque no esté en la cima, no me creo estancado ni social ni humanamente.
      ¿Dónde quedan los medios de transporte nuevos que entran a Cuba? Para mejorar el transporte en la Capital, ¿y los más de OCHO MILLONES DE CUBANOS que hacen su vida en las provincias, ¿no tienen derecho a mejorar el transporte? Ese es solo un aspecto que se ha tratado mucho en CubaDebate.
      Los Institutos Preuniversitarios de CIencias Exactas creados por inspiración del Comandante en Jefe atraviesan por situaciones complejas de estado constructivo, completamiento de laboratorios y base material de estudio, matricula y otros elementos, pero solo importa para el debate la situación de la Lenin y da la impresión que el problema de la Educación en Cuba se define en esta instalación.
      ¿Es una vergüenza ser del campo? ¿Es un honor nacer en la Capital?
      ¿Es un complejo de inferioridad? ¿Fatalismo geográfico? Tal vez, pero jode que te maltraten en la Capital quienes son recibidos con la cordialidad que nos caracteriza en “el interior”.

      • Cuco santiaguero dijo:

        Chris, excelente tu comentario. Aunque reconozco q el artículo está muy bueno y contundente, falta mucho por decir al respecto, y desgraciadamente, Cubadebate no es un medio de alcance masivo como lo es el Grandma o el Juventud Rebelde, sin embargo este tipo de artículos fuertes no suelen publicarse en esos medios. Da pena y bochorno el nivel de incultura y de falta de educación que hoy viene arrastrando el pueblo cubano, cuanto dolor mensaje con mis hijas pequeñas y su futuroen medio de tanta degradación moral y cultural

Se han publicado 99 comentarios



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Jorge Fornet

Jorge Fornet

Escritor, ensayista y crítico de arte cubano.

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