Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La ideología socialista de la Revolución y los cambios en el modelo

| 32
La cohesión y el accionar colegiado son decisivos para el presente y el futuro de Cuba. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

La cohesión y el accionar colegiado son decisivos para el presente y el futuro de Cuba. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

El posicionamiento ante los cambios que están en curso en la sociedad cubana presenta un panorama variopinto que puede generar numerosas clasificaciones según los criterios que se adopten, pero en cuyo trasfondo se mueven dos enfoques: ver al mercado como panacea o verlo como desafío. Un tercer posicionamiento sería desconocer las relaciones mercantiles, pero tal punto de vista carece de realismo.

Los que tienden al primero de ambos enfoques verán a la ideología como estorbo, los del otro como imprescindible auxiliar.

Frente a esta variopinta realidad emergen dos asuntos fundamentales a tener en cuenta.

Por un lado, la necesidad de centrar el análisis en lo primordial: la salvaguarda de la plena independencia y de la soberanía nacional, sin las cuales será imposible continuar la construcción social en Cuba con un proyecto propio de país en correspondencia con los intereses nacionales mayoritarios de justicia social y solidaridad.

La anterior afirmación parece una verdad de Perogrullo, sin embargo, se ven no pocos análisis que soslayan esta premisa, como si la defensa de la independencia y de la soberanía nacional –que tienen al socialismo como fundamento y garantía- estuviera asegurada para siempre, como si no fuese necesario pensar y actuar en consecuencia cada día y cada paso en lo económico, lo político, lo social, lo cultural para preservarlas.

Por otro lado está el contexto en el que este imperativo tiene lugar. Cualquier análisis que se haga de la realidad cubana actual no puede desconectarse del medio regional y mundial sin correr el riesgo de equivocar el tiro. Y la situación es hoy altamente compleja y su evolución puede generar graves consecuencias para el país. Hoy más que nunca la cohesión, el accionar colegiado y unido son decisivos para el presente y el futuro de Cuba.

Repasar algunos antecedentes

En la vida los procesos solo son lineales en nuestras mentes. Los alineamos en la abstracción para comenzar a entenderlos, pero para conocerlos bien, es preciso entrar en la madeja de su complejidad.

Entre las consecuencias que nos dejó lo que dimos en llamar “Período Especial”, estuvo la deformación que borró los límites de lo correcto y lo incorrecto en las formas de apropiación del producto social.

La demora por años en procurar la articulación eficiente de las actividades socioeconómica, organizativa, jurídica normativa e ideológica política, obró negativamente en los comportamientos sociales.

No se asumió la realidad de que solo la recuperación del valor de la fuerza de trabajo traería la recuperación del trabajo como valor (lo que además se corresponde con la visión marxista de la ética, una ética de carne y hueso, no etérea, no descolgada de la cotidianidad) y quedó largamente postergado el medular tema de la valoración del aporte real y su relación con la distribución del producto social.

El desconocimiento de las relaciones mercantiles y de la psicología del intercambio de equivalentes que estas han cultivado por siglos en la conciencia de la humanidad, si bien funcionó por un tiempo en el proceso revolucionario y aparentó ser un salto al futuro, resultó a la larga contraproducente para el funcionamiento saludable de la economía, ya que el productor y la sociedad en general no estaban en posibilidad de reconocer modos de distribución no acordes con el valor del trabajo, más allá de la educación, la salud y la seguridad y asistencia social. De uno u otro modo, el agua tomaba su nivel y el intercambio de equivalentes ganaba la batalla diaria de la cotidianidad.

Naturalmente, la contrapartida no tenía por qué ser abandonar el metabolismo socioeconómico del país -basado en el predominio de la propiedad social socialista y la planificación- al dominio del mercado y de la propiedad privada. De ahí lo que ahora se intenta hacer: una reforma económica, conocida como actualización, dirigida a regular las relaciones mercantiles a través de los diferentes mecanismos de que dispone el Estado socialista entre ellos los límites a la propiedad y la ganancia, los impuestos, las normativas de responsabilidad social, la política laboral, etc. Todo ello requerido del acompañamiento de un correlato político ideológico renovado.

Un proceso de reformas no es necesariamente “reformismo”, una reforma es revolucionaria, si la hacen revolucionarios con principios revolucionarios y con finalidades revolucionarias. Y la actual reforma no es ni más ni menos que el reconocimiento del papel que pueden jugar las relaciones mercantiles en el reordenamiento del metabolismo socioeconómico, sin permitir que estas impongan su jerarquía al resto de los ámbitos de la vida del país. Lo que está en juego hoy en la sociedad cubana son los principios y las políticas de justicia social y solidaridad, columnas y estandartes  del proceso revolucionario cubano.

Las conquistas materiales y espirituales de la sociedad cubana en más de medio siglo de transformación revolucionaria presentan un balance positivo en relación con el ideal socialista. El Partido ha impulsado los esfuerzos por una orientación socialista de la construcción socioeonómica a través de la integración de tres direcciones principales que se ven plasmadas en los documentos que se han ido haciendo y rehaciendo en los últimos años con sucesivas consultas populares y que continúan abiertos a su desarrollo: Las proyecciones hasta el 2030, los Lineamientos y la Conceptualización.

Esta visión integral parte del reconocimiento de la necesidad de alcanzar una articulación eficiente de las actividades socioeconómica, organizativa, jurídica normativa e ideológica política, para crear un clima lo suficientemente armonizado, en el que individuos y grupos sociales encuentren el espacio adecuado para generar la iniciativa, la creatividad y el entusiasmo laboral, imprescindibles para el crecimiento económico.

La decisión de orientar la estructura económica hacia una economía mixta, lejos de significar el fracaso o el retroceso del socialismo, es demostración de su vigencia y capacidad pese a las aún persistentes carencias sociales y a los enormes desafíos que enfronta. Prueba de ello es la vigencia y aceptación de la planificación.

Sobre el valor de los documentos

Los documentos son expresión de la comprensión de la complejidad y envergadura de los cambios, a la vez que base, fundamento, para enfrentar con coherencia y esfuerzos unidos la realidad de las relaciones mercantiles, aprovechando su lado constructivo y controlando y anulando la tendencia a imponer su jerarquía en la sociedad, mientras crece y se fortalece la economía y se avanza en la educación socialista.

Ello implica, sin embargo, un colosal desafío en el plano de las ideas, ya que esas mismas medidas reponen, amplían, la base económica y social para que se reproduzca y fortalezca la psicología del intercambio de equivalentes, el individualismo y el egoísmo, y se re-articulen los valores del pensamiento liberal. Este proceso está en curso hoy, las más de las veces imperceptiblemente.

La ideología socialista

En el plano específico del pensamiento, de las ideas, entre las funciones fundamentales de la ideología están las de aglutinar los esfuerzos, orientar las acciones y prever hasta donde sea posible sus consecuencias para los intereses que representa y defiende.

Pero esa orientación y esa previsión tienen virtualidad y efectividad en proporción directa al estado general de la sociedad, no solo a la solidez y profundidad de las diferentes convicciones que en ella existen, sino también al estado de ánimo social, al nivel de satisfacción con su existencia que tiene la ciudadanía.

De ahí que la labor ideopolítica corra el riesgo de la ineficacia si es pensada exclusivamente en el plano subjetivo, en el plano de las ideas, si no toma en cuenta las necesidades de la gente, si no es actual, si no cambia sus contenidos y su estética a tono con cada nueva realidad, si pretende influir en la conciencia y los comportamientos humanos con los mismos contenidos, simbología y estética del pasado.

“La ideología –recuerdo haber escuchado de un querido compañero- es también un pedazo de pan”.

Lo que ocurre con la ideología ocurre también con el ideal. Identificarse con un determinado ideal y promoverlo, no necesariamente significa identificarse con algo perfecto, abstracto, sino con un ideal concreto, posible, alcanzable y que contiene la orientación estratégica que persigue.[i]

Una visión compleja, dialéctica, de la realidad social indica de inmediato que no es posible imaginar una reforma económica (menos de la magnitud de la que se viene realizando hoy en Cuba) en dirección hacia una sociedad de orientación socialista y suponer que solamente cambiará la economía y no la gente, las prácticas, las organizaciones, el estilo, las instituciones, la comunicación política, etc.

Si bien es cierto que no pueden realizarse con éxito las reformas en medio de una situación caótica, incontrolada, no lo es menos que la desestimación de las necesarias transformaciones en lo político -y ello se refiere a cambios de carácter estructural, institucional, jurídico, de contenido, de métodos, de estilo de trabajo- puede dejar el terreno libre a la influencia del mercado y de su correlato ideológico liberal.

El proyecto de socialidad que articulan los principios de la ideología revolucionaria cubana está contenido en estos documentos, ellos son expresión de la ideología socialista. Pero la ideología, su valor real no es “lo que está en los documentos”. El texto vive en el contexto. Lo que permite distinguir y eventualmente enunciar y argumentar una determinada ideología, solo puede encontrarse en el sistema de relaciones sociales, en la conciencia social.[ii]

De ahí que hablar de “trabajo ideológico político” alrededor de esos documentos solo tiene significado real, práctico, eficiente, si el activo revolucionario, los dirigentes y militantes, son capaces de explicarse y explicar su significado positivo en el sistema de relaciones concreto en el cual están ejerciendo su influencia y simultáneamente probar su vigencia, profundizar en sus contenidos, precisarlos, mejorarlos, vinculando así lo singular con lo general, con el contexto del país.

Si algo ha ocurrido en la actividad política del partido es la deficiencia en el enfoque integral. Un ejemplo es la tendencia a circunscribir el trabajo político ideológico “al radio de acción”, algo muy alejado de lo expresado arriba acerca del sistema de relaciones concreto en el cual se ejerce influencia política. ¿Por qué? Simplemente, porque es imposible analizar una situación dada como si esta estuviera aislada, separada del contexto social general. La gente no lo está. El debilitamiento de la labor ideológica, comienza precisamente por esa visión “desconectada”.

Otro ejemplo es el de adoptar decisiones sin un verdadero y efectivo proceso de consulta, de participación ciudadana, de escuchar con atención al pueblo, no para cubrir el expediente de la participación, sino como herramienta insoslayable de la eficiencia.

Hay que repensar autocríticamente la comunicación política.

Hablar con la gente

Otra realidad que conspira contra el propósito de hacer de los documentos una fuerza viva y efectiva, es la insuficiente interacción de los dirigentes políticos y de la administración central del Estado con el público. Aunque no faltan los buenos ejemplos, persiste la idea de concentrar la atención de las estructuras partidistas y administrativas en el “funcionamiento” con la suposición de que los documentos per se resultarán convincentes, cuando su actual formulación, por más que tiene una elaboración de varios años, sigue siendo perfectible y requerida de continua explicación.

El público necesita de un constante esclarecimiento de los principales temas y al calor de esa práctica pueden insertarse y argumentarse los contenidos de los referidos documentos para “aterrizarlos” en la cotidianidad.

El discurso político

Aunque como se dijo arriba los documentos constituyen el resultado de sucesivas consultas, todavía resulta un tema a resolver el de la correspondencia adecuada entre los propósitos de los documentos, el discurso político y la realidad ciudadana.

Predomina en el mundo simbólico la repetición de lo ya sabido (incluyendo los contenidos textuales de los documentos), lo pasado, cierta exageración en las adjetivaciones, poco diálogo de fondo con el público, una visión demasiado positiva de la realidad y poco ejercicio crítico.

Sin dejar de evidenciar con toda justicia los logros obtenidos y sostenidos, así como los valores sedimentados en nuestra historia, se necesita un nuevo relato político y su continua renovación, de manera que logre presentar en clave actual nuestra auténtica reserva cultural, los valores que hemos acumulado en la historia revolucionaria, los contenidos concretos de los propios documentos aprobados por el Partido; un discurso capaz de seducir, de convencer, con una estética a tono con los requerimientos modernos.

Un discurso político que pueda ser asumido por los diferentes auditorios por su realismo, su profundidad, la suficiente y oportuna información, los argumentos bien sopesados y que a la vez dialogue con la gente, abierto al escrutinio de la ciudadanía.

Es preciso tomar conciencia de las disímiles fuentes de información que hoy tiene la sociedad cubana. Dado que nuestros medios de comunicación social, particularmente los nacionales, mantienen una presentación inercial de la realidad en la que se ven pocos y tímidos cambios, puede tenerse la impresión de que esa es la información, de que esos son los contenidos que circulan en la comunicación social, pero la realidad es otra.

El desarrollo del discurso político necesita del auxilio de las ciencias sociales. Es preciso estudiar sistemáticamente la comunicación social en el país, es imprescindible un observatorio de medios que de seguimiento al su impacto en la sociedad cubana, que de cuenta de las insuficiencias de los medios propios en el propósito de ocupar un lugar preeminente en la atención del público.

Los medios de comunicación

A los medios de comunicación social corresponde un papel decisivo en la labor de multiplicar las ideas, testimoniar los avances y las dificultades, comentar los errores y los aciertos. También investigar y dar a conocer problemas e irregularidades visibles o no a primera vista y en ese plano ser vigilantes y auxiliares de la participación democrática de la ciudadanía.

En los valiosos procesos de debate de los contenidos de estos documentos con el pueblo, ha faltado un acompañamiento lo suficientemente activo como para que el mundo simbólico reflejase los problemas, los puntos de vista y las esperanzas de la gente y de ese modo reconocerse colectivamente y multiplicarse en el empeño. Los medios han sido parcos en extremo en revelar el contenido de las valiosas intervenciones y propuestas durante los sucesivos procesos de discusión de esos textos y se ha perdido la posibilidad del enriquecimiento de la discusión, de verse la sociedad a sí misma en tan importantes y trascendentales procesos.

Por tal razón, tampoco se han aprovechado las capacidades y plena disposición de los profesionales de los medios para acompañar los debates.

Estamos ahora en un momento positivo para asimilar activamente los conceptos, estrategia, planes y objetivos contenidos en el trío de textos. Solo con los esfuerzos mancomunados de los dirigentes políticos y administrativos, el activo militante del país, el sistema educacional, los medios de comunicación, el universo cultural y la decisiva participación del pueblo se podrá anclarlos en nuestra cotidianidad, convertirlos en arma para el desarrollo socioeconómico y cultural de la nación. Es el desafío ahora.

Notas:

[i]
En sociedad, los intereses que no coinciden existen en contradicción, donde igualmente se contraponen las ideas y los ideales, mientras sus portadores van afianzando o modificando sus puntos de vista. Estos nudos son complejos, y en el plano del intercambio de ideas, a  esa complejidad se añade la que aporta el manejo de la palabra. De ahí que una certera valoración del posicionamiento de unos y otros dependa no solo ni principalmente de lo que dicen, sino de lo que hacen, cómo viven, cuáles son sus relaciones, cuáles sus compromisos, quién los apoya, quién los promueve, etc. Hay entonces que atender a dos variables fundamentales para la justa valoración acerca de las intenciones y tendencias de unos y otros posicionamientos, sin necesidad de etiquetar: lo que dicen y lo que hacen.

[ii]              Las personas que suelen distinguirse como ideólogos, son aquéllas capaces de distinguir lo que diferencia los intereses, los valores, los comportamientos y las representaciones sociales, adentrarse en la singularidad que revelan y dar coherencia a esa realidad social. Tal es el caso en la sociedad cubana de José Martí y Fidel Castro en lo tocante a la ideología revolucionaria. La impronta cultural que deja la labor de tales personalidades pasa a ser patrimonio de la sociedad y deviene factor influyente en los comportamientos sociales, son fuentes de reproducción de principios, ideas y valores, referentes necesarios, herencia social. Incursionar en lo que con derecho podemos llamar ideología revolucionaria cubana, significa estudiar su proceso de conformación como producto histórico cultural en el que resultan fuentes ineludibles ambos pensadores por la integralidad y coherencia que le otorgan, aunque no únicas.

Se han publicado 32 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Reynier dijo:

    Excelente.

    No obstante, en el mismo escrito está la respuesta. Está más que demostrado en el mundo entero que no es posible llevar a cabo politica social con una economía plenamente socialista. Los ejemplos sobran, digasé, Vietnam, China, Rusia, entre otros. Un país tercer mundista como lo es Cuba no puede darse lujo de continuar esta ostinación del poder estatal sin poder realmente realizar pagos de salarios acordes al trabajo que realiza cada persona. Aunque vale recalcar, que en ocasiones es contrapudente lo que se dice con lo que se hace. Sin ir muy lejos, pongo mi ejemplo: Trabajo en una pequeña empresa de no más de 150 trabajadores, todos percibimos salarios que promedián los 800 CUP mensuales (varía en dependencía de la producción) y son pocas las veces que sobrepasamos esa cifra, no obstante, este mes se enviaron a chapisterar dos carros de la empresa con un TCP, el pago?…10000 dolares por un panelito y un lada..!!!….de pagos como este tengo para hablar un rato (comidas para consejos de dirección, pagos de meriendas, etc etc). De igual forma conozco del trabajo de varias cooperativas de construcción que perciben montos de miles de dolares por concepto de reparaciones, no obstante, las mismas obras las realizan brigadas del MICONS y los salarios para los trabajadores siguen siendo los mismos, la lista de ejemplos isgue y sigue…. Como es posible llevar adelante una economía que se concibe en este tipo de Yin y el Yang??.yo mismo me respondo: NO ES POSIBLE!!!!

    • Leandro dijo:

      Coincido en que se trata de un xecelente trabajo. Si no tenemos resultados prácticos, la ideología por sí sola puede funcionar durante un tiempo, pero finalmente uqedaría aislada, al perder credibilidad entre las masas, pues necesariamente tiene su base en las realidades concretas que vive el país. Alguna vez leí (no es textual) que a Fidel le preguntaron cómo fue posible que el pueblo cubano, educado en el odio al socialismo, asimilara tan rápido el socialismo. Fidel respondió que por delante iba la obra seguida de la prédica. Martí dijo que decir es una manera de hacer, pero enfatizó que la mejor manera de decir es hacer.
      Creo que no solo el Estado, sino el propio Partido, al menos en las percepciones del pueblo, se ha distanciado de este. En los medios de comunicación, como regla, solo se habla del Partido alrededor de sus congresos, pero cotidianamente no se conoce lo que hace el Comité Central y el Buró Político en función del pueblo. Al informarse de la composición social de los integrantes de los órganos y organismos del Partido, como regla se da a conocer la composición por sexos, por grupos de edades y por color de la piel; pero no se habla de cuantos obreros y campesinos, cuantos secretarios de núcleos y comités del Partido, que constituyen la representación verdadera de las masas.
      “Coincido en que hay una insuficiente interacción de los dirigentes políticos y de la administración central del Estado con el público”. Me recuerdo

    • Manuel Betancourt Barbiel dijo:

      Reynier. Infiero que usted no está pidiendo a gritos que se instaure el capitalismo en Cuba cuando dice, y cito:”Está más que demostrado en el mundo entero que no es posible llevar a cabo politica social con una economía plenamente socialista”. Incluso el ejemplo que cita no me parece felíz, pues Rusia no es un país socialista y la economía del “gigante asiático” está muy lejos de muchos países del mundo, no solo de Cuba.
      Sí pienso que debemos realizar los cambios que tengamos que hacer, pero dentro de nuestro socialismo y hacerlos rápido. Existen experiencias que pueden sernos muy útiles, como por ejemplo la de Vietnam, pero no podemos copiarlas porque los vietnamitas no son los cubanos, tampoco lo son los chinos (estúdiese las culturas e idiosincracias de esos pueblos). Le pongo un ejemplo: tuve la oportunidad de estudiar en China en el año 2002 y cuando en una conferencia se nos habló de la existencia de varios millones de pobres en China (pobres de los que al despertarse en la mañana no sabían cómo alimentarse en el día) y que había otra cifra similar o al menos significativa de analfabetos; nos ruborizamos y el conferencista nos respondió que en comparación con los 1300 millones de habitantes que habían entonces en el país, eso era insignificante. Sin embargo cuando cayó un hombre al mar durante la travesía del yate Granma, casi se puso en peligro la gesta libertaria porque Fidel decidió no continuar la marcha, hasta que apareciera el compañero; es decir, hay un aspecto conceptual en esa problemática. ¿Será posible establecer un régimen en Cuba que mutile los derechos y las conquistas logradas por los cubanos? ¿O se impone cambiar lo que deba ser cambiado parafraseando a Fidel, para mejorar la vida del pueblo dentro de un sistema justo y equitativo? (no igualitario como lo tenemos ahora). Pero los cambios en esta esfera no son como los cambios que pueden hacerse en el vestuario.
      Tampoco podemos olvidar que como usted dice somos un país tercermundista, pero le falto decir Reynier, asediado y sometido a una feroz guerra económica, comercial y financiera como ningún país ha conoconido; ni siquiera Vietnam, contra el cual fueron lanzadas toneladas de bombas.

  • Angel M. Rubio-González dijo:

    Interesante, profundo y certero comentario. Me hubiese gustado más que la palabra público que emplea, utilizar pueblo. De paso pregunto: En La historia me absolverá Fidel dio una definición de pueblo. ¿Cuál es hoy la definición de pueblo cubano?, pues no puede ser aquella.

    • Pioneer dijo:

      Ángel M. Rubio-González le voy a dar un dato que supongo que le resulte al menos curioso , en “La historia me absolverá” se menciona por Fidel la palabra “pueblo” en 103 ocasiones en su singular o el plural , 11 veces en plural y el resto en singular incluida la definición a la que Ud. hace referencia y en el texto de “La actualización de los Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución para el periodo 2016-2021” se menciona la palabra “pueblo” en dos ocasiones una en plural y otra en singular.

      • yoe dijo:

        Que acierto tienes pioneer, que descubrimiento

  • Frank dijo:

    Buenas críticas a los dirigentes políticos y a la prensa! Ya lo compartí en mis redes sociales. Sobre el debate de los documentos y los lineamientos, hay uno particular que me preocupa sobre los procesos de Informatización de la Sociedad, aunque no es un punto planteado sino su omisión en ese apartado, es el marco legal para la protección de la privacidad de los datos de los usuarios, dígase cuentas de correo, SMSs, llamadas telefónicas, histarial de navegación. Como usuario de internet y las demás tecnologías modernas quiero tener la seguridad que mis datos privados en los servidores solo son accesibles por mí y están protegidos por la ley, una ley que nos proteja de los criminales y terroristas, pero que no permita abusos sobre esos datos privados.

  • Subzero dijo:

    Este es un articulo que combina la teoria vinculada con la practica, asi deberian ser todos los discursos.

    Socialismo no es sinonimo de necesidad y pobresa, ni de resistencia en años haciendo obras sociales con el pulmon en la mano y sin saber como comer mañana. La palabra socialismo sostenible, la palabra “sostenible” significa, que no haya que darle empujones, ni extras para que funcione.

    Porque funcionaria solito y de forma dinamica y ordenada, si, y solo si, cedemos a los caprichos o ideales de un pasado que fueron doctrinas pero la realidad demostro que necesitan ser enriquecidos.

    Cambiar la mentalidad es un acto de mucha sencillez y humildad, es antes que todo, aceptar errores y renovarse a uno mismo, es una metamorfosis de idiologia, es poner las necesidades de los demas antes del orgullo de que todo lo que uno ha predicado y estimulado con la mas ferviente fé sencillamente no es toda la verdad, ya que la verdad no es una sola. Cambiar a mentalidad es solo de aquellos grandes, de los valientes, esos que la historia les dignificará porque tienen la capacidad de ajustarse en los momentos en que le ha tocado vivir. Es algo tan sumamente dificil lograr en la practica, que estoy seguro que no es posible que todos sabremos hacerlo.

    A nuestros dirigentes les tocará (porque para eso son los maximos responsables) tener la madera para asumir el cambio, solo asi, pondrian en marcha una locomotora dormida (de una vez y por todas). No hay opciones, despertarse y ser hombre nuevo siendo uno mismo. Unir lo bueno de lo anterior y de lo que vendrá, solo asi, un socialismo sostenible pasaria del discurso a la realidad y a la certeza de que mis hijos querrían hacer su vida aqui.

    Vamos a ponernos rojos de una vez y por todas, vamos a toser y hacer camino al andar, y que mientras andemos, aunque nos cayéramos, no hay por que preocuparse, el pueblo estará siempre ahí. El cuerno del toro es afilado y duro, sangremos nuestras manos y tomemos el toro por sus cuernos ya.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Para que usted vea cuán “variopintos” pueden ser los criterios, y que la vida es más rica que cualquier análisis que se pueda hacer, yo tengo otro enfoque: Yo no veo al mercado ni como una panacea, ni como un desafío, sino como una necesidad. Y no veo a la ideología como un estorbo, pero creo que la ideología está para servir al hombre y no el hombre para servir a la ideología.

    La ideología es útil y necesaria y el mercado también lo es. Y creo que ha sido (y es) un error nefasto, identificar al mercado con el capitalismo y al socialismo con una rígida e inmutable ideología y práctica económica asociada.

    Está demostrado que, por ahora, el mercado y las relaciones monetario mercantiles son el único motor eficaz para impulsar las fuerzas productivas, y parece que eso será así hasta tanto las personas desarrollen un grado de conciencia tal, que el trabajo llegue a ser la primera necesidad vital de cada miembro de la sociedad. Pero esas personas aún no existen y urge, urge mucho, liberar y desarrollar nuestras muy deprimidas fuerzas productivas.

    Creo que es válida la disyuntiva de no crear conciencia con riqueza, sino crear riqueza con conciencia, pero también es válido que no se puede crear conciencia con una pobreza pertinaz y sin vislumbre de remisión. Cuando la gente empieza a carecer de cosas materiales esenciales para la vida moderna, los valores y la conciencia no tardan en verse afectados ante la necesidad de sobrevivir. Eso ya lo vimos cuando el llamado Período Especial.

    Entonces hay que utilizar inteligentemente los mecanismos que han probado su eficacia durante siglos para despertar todas las reservas productivas del país. La parte de la inteligencia está en usar el mercado sin dejar que el mercado nos devore.

    En cuanto a la ideología, la percibo como todo lo demás que tiene que ver con el Hombre; Un producto de la evolución social. Y como tal debe ser algo vivo, útil, algo que sea capaz de guiar, movilizar y transformar a la sociedad según las necesidades de cada momento histórico, pero que a su vez sea capaz de seguir evolucionando, para que pueda continuar cumpliendo su papel, que no se fosilice, que no se agote, que no se convierta en retórica hueca, que no pretenda lealtades eternas por gratitud a lo que ya dio en el pasado, sino por la certeza de lo que está dando hoy y la expectativa de lo que aún puede dar mañana.

    Si fuésemos a ser leales a una ideología sólo por agradecimiento a los lauros del pasado, tendríamos que estar eternamente en deuda con el capitalismo por habernos liberado del yugo feudal y de la noche medieval, por el Renacimiento, la Revolución Industrial, por la ilustración y el libre pensamiento, etc, etc. Pero sabemos que el capitalismo está agotado y ya no puede dar más de lo que dio, aunque parezca lo contrario. Por eso ya no lo queremos, porque no tiene futuro a largo plazo. Eso es lo que pasa tarde o temprano con las ideologías que no evolucionan junto con la sociedad.

    En cuanto a que los dirigentes deben “Hablar con la gente” Yo creo que lo más urgente es que los dirigentes deben ESCUCHAR a la gente.

    Saludos

  • sachiel dijo:

    Sólo decir que hay que predicar con ejemplos concretos, de soluciones y propuestas no ejecutadas estamos llenos todos los dias, y no son precisamente de los dirigentes tales soluciones y propuestas. Los que predican que hay cambiar la mentalidad de los jefes, no son capaces ellos mismos de ser esos jefes que encabezarian cambios positivos. Si no, hagan la prueba, y proponganle a cualquiera de ellos que asuma cualquier dirección en cualquier parte, de la que dependan las necesidades de la población (me gusta población y no pueblo). La mentalidad tenemos que cambiarla todos, en lo que nos toque.

    Entonces, como decia un opinante anterior, a coger el toro por los cuernos y dejemonos de estar agitando banderitas rojas para azuzarlo más.

    • Raúl dijo:

      Señor, el primero que debe cambiar su mentalidad es el jefe, y luego exigir y coaccionar a los subordinados para que cambien también. No seamos ingenuos, la vida ha demostrado que, con un buen dirigente los pueblos y sus pobladores se transforman. Perdoneme señor, pero tratar de ocultar lo mal hecho, no nos llevara a ningún lado bueno. Los jefes en Cuba se designan, y no es como usted dice: dale un cargo.””’. No se trata de dar cargo, sino de quien ocupe ese cargo ses el mas capás. De hecho, no tengo nada en contra de que los puestos de dirección sean ocupados por una mujer o un negro, como se suele hablar en nuestros medios de prensa, los cargos deber ser ocupados por los mas capaces. Sobre la economía he dado mi criterio en publicaciones anteriores de que el estado tiene que ocuparse de las esferas económicas estratégicas por su aporte. Pero tiene que dar paso al sector privado algunas de estas esferas que no son de alto impacto en la economía. Ejemplo de esto son: la gastronomía, el transporte, el comercio minorista, etc. Pero, para que haya desarrollo económico, se deben crear una gran cantidad de almacenes, para garantizar la venta mayorista a todos los trabajadores privados. Mientras este último aspecto memsionado no se resuelva, no podremos hablar de que nuestra economía avanzará.

      • sachiel dijo:

        ¿Cómo se llega a ser jefe, cambiando la mentalidad primero? No creo que esta sea la discusión del huevo y la gallina. O de si son galgos o podencos. Estoy expresando que hoy, agosto del 2017, tenemos muchos “críticos de arte” (lo vemos a diario en todas las columnas de opinión) que nunca dirigieron una película o una obra de teatro, hablando metafóricamente, y sin embargo critican y proponen “soluciones” para la perfección de la obra, sin haber sido parte o haber al menos experimentado esas propuestas aunque sea en escala reducida. Toda sugerencia es buena, aun las que no llevan a ninguna parte, pero realmente me complace más ver cosas hechas o en proceso de terminación y no por hacer. En ese caso, soy un practicologo. ¿Y porque se designan personas a ocupar cargos, por embullo? ¿Cuántos hay que solicitan voluntariamente hoy ocupar responsabilidades de peso? ¿Cuántos aceptan dirigir, por imperativos de la situación? O que aspiran a ser dirigentes, digamos, para resolver las grandes necesidades de la sociedad y la población. La vida demostró que un líder cambio el rumbo de su pueblo y su historia, y marcó rumbos para otros pueblos; pero líder, no lo es todo el que ejerce cargo, ni el que aspire a tenerlo.

        Mi criterio sobre el tema mayorista, usted puede haberlo visto también en otros comentarios: soñar, no cuesta nada, lograrlo, si cuesta bastante, y en divisa fuerte, no en CUC o CUP.

    • Subzero dijo:

      Sachiel,

      la cosa es que los jefes para eso estan, para dirigir. La responsabilidad de los jefes es mayor que los que no lo son. En la guerra, los generales no van en la vanguardia, si mueren, es un caos. Es asi.

      Todos no tenemos la capacidd de cambiar nuestra mentalidad. Es algo muy dificil y humanamente son solamente los pocos que tienen esa capacidad. Los jefes deberian tener esa capacidad, para eso son jefes, si no, pues que se quiten. Son y será los maximos responsables del exito o del fracaso.

    • Elio Antonio dijo:

      Hola sachiel:-)

      Tienes mucha razón. Criticar y criticar bien es muy fácil; ¿pero cuántos lo hacemos con el ejemplo?

      Saludos;-)

  • Abel dijo:

    Excelente e interesantísimo artículo, bastante sumergido en el plano teórico de un problema extraordinariamente complejo.
    Hay cosas que me gustaría decir, pero siento que no debo, porque no me gusta en un medio tan público como este, opinar y decir cosas que pueden ser esgrimidas por los enemigos del proceso político cubano para cacarear, sin embargo de lo leído y de lo que todos sabemos de la calle saltan algunas cosas a la vista que es necesario resolver para poder enfrentar con éxito lo que nos proponemos como país-
    Y es que estamos tratando de remodelar al país y la economía en particular, con la misma gente que no dejó que el modelo económico que tratamos de cambiar se desarrollara, me explico:
    1. con la misma gente que roba y la misma gente que deja robar, porque en cada empresa o entidad estatal donde se le roba al Estado hay jefes, sindicato, militantes y muchas personas honestas pero que saben y ven todos los días que esto pasa ante sus ojos y nadie, pero nadie hace nada
    2. Con los mismos jefes incapaces que alguien puso allí porque valla ud a saber, pero que todo el mundo sabe que son improvisados o tronados en otro nivel y puestos allí, o desactivados de alguna parte, pero su nueva función no es para nada, sudar la camisa.
    3. Seguimos publicando por todos los medios el cumplimiento y lo buena que está la finca de Juan Pérez en Baracoa donde había un basurero y de no se quien en Villa clara donde había marabú y el fabuloso cumplimiento del plan de una empresa cuyo plan no cubre ni la tercera parte de las necesidades del país, como si tres fincas con cuatro matas fueran la realidad del país.
    En una ocasión salió en el Granma un artículo, a mi juicio excelente, sobre el robo de vacas, la producción de leche y mortalidad delas reses, en dos zonas muy próximas, creo que en Villa Clara y el articulista no se explicaba cómo podía haber tanta diferencia entre una y otra si prácticamente contaban con los mismos recursos, mientras una tenia números excelentes la otra era un desastre total, esa es la realidad de Cuba hoy, pero nunca se habla de ella y ahí es donde está el combate de la producción y la ideología de la que se habla en este artículo, eso es lo que debe hacer la prensa, no es que ahora yo piense que hay que ir a criticarlo todo, pero mientras sigamos siendo autocomplacientes y engañándonos nosotros mismos con noticieros que todos dicen los mismo que la prensa escrita durante todo el día, no iremos al fondo de los problemas ni podremos pararnos a convencer a nadie de nada y se hará difícil el trabajo político ideológico.
    Un programa muy bueno es el de Cubadice en el noticiero, pero es que Cuba no es la Habana y aunque es reflejo del país tampoco allí sale todo lo que tiene que salir porque el espacio es muy breve y muy pocas veces en la semana.
    Por otro lado, el periodista descubre el problema (casi nunca los funcionarios que eran quienes debían descubrirlo), pero casi nunca se ve la respuesta, al menos yo nunca he visto por ejemplo que alguien escriba a Granma y diga por qué no le permitieron al reportero del Granma tener acceso a los precios de determinada entidad que vende en CUC u otros datos o informaciones a pesar de haber sido publicada hasta la entidad que lo hizo, o sea como decimos los cubanos “y no pasa nada”.
    Esto que digo no es ni la punta del Iseberg, todos saben que es así, quienes vieron el programa de pánfilo el lunes, saben de qué hablo.
    Gracias

  • Omar Juan Montenegro dijo:

    Es un orgullo para nuestra America, Cuba, la cuba socialista, representa los sueños realizados de independencia,democracia, dignidad humana ,frente al saqueo imperialista.
    Sobre la base de que lo unico permanente es el cambio,el pueblo cubano delibera sobre los caminos a seguir para modificar, rectificar e incorporar lo que considere , respetando los principios esenciales del socialismo.
    Un saludo fraternal dede la patagonia, OJM

  • Victor SA dijo:

    Esto debería salir en el periódico Granma como un EDITORIAL y que venga el debate!!!!; excelente artículo!

  • Orlando Delgado Reyes dijo:

    Muy interesante y valioso artículo. También me han impresionado muchos de los comentarios y aportes de algunos foristas. A mi juicio, también hay que “aterrizar” con algunos cambios que urge concretar. “Revoluciòn es sentido del momento histórico” de “cambiar todo lo que debe ser cambiado”, es una definición que nos viene como anillo al dedo. Entonces: acabemos con el verticalismo, hagamos que las cosas funcionen de abajo hacia arriba y no al revés; pongamos fin al vicio entronizado en todas las instancias e instituciones de concebir los mecanismos, reglas, normas…todo a partir de una concepciòn de restricción, limitaciòn, prohibiciòn, super-control. Se quiere controlar todo, y al final no se controla casi nada. Dejemos espacio al individuo para que nazca, cresca y se dearrolle su sentido creativo, innovador… Hagamos las leyes, normas, regulaciones, para que las cosas funcionen, para facilitar el quehacer diario, no para trabarlo o entorpecerlo.Ello no sólo como una auténtica materializaciòn del ideal socialista, sino como una necesidad de que se generen riquezas que hagan prosperar el país y mejorar la vida de la gente. Nuestro pueblo heroico lo merece, se lo ha ganado con su resistencia. No se puede seguir posponiendo el futuro y las expectativas de mejorar su vida a las nuevas generaciones. La migración y otros fenónemos ( síntomas de desinterés, apatía a asumir cargos, descuido a la propiedad social, etc) son manifestaciones claras de que eso hay que asumirlo y no mirar para otro lado. Que el Estado en representación del pueblo sea el dueño-administrador de los recursos naturales y grandes fábricas y Empresas, no deberia suponer que lo sea de todo, que pretenda estar en todo. No porque en teoría sea malo, sino porque la vida ha demostrado que no funciona. Son muchas las cosas que hay que cambiar, y son complejas, se han acumulado demasiadas dificultades. Pero no hay otra opciòn que “meterle mano” porque nadie vendrá a hacerlo por nosotros.

  • L.T. dijo:

    Dice el autor del artículo que desconocer las relaciones mercantiles es tomar un punto de vista poco realista. No lo es menos, sin embargo, pretender insertar en un Estado Socialista elementos de la economia de mercado disfrazados de “cambios” o avances.
    Salta a la vista de cualquiera que todas estas medidas “actualizadoras del modelo económico” sólo han traido como resultado temporal un fugaz engrosamiento -tampoco excesivamente notable- de las arcas del Estado, al altísimo precio de generar el nacimiento, al calor de tan novedosas medidas, de un nuevo grupo social que vive ajeno a las necesidades, las preocupaciones o los anhelos de la verdadera clase trabajadora.
    Valorar esta cuestión es esencial para poder comprender este fenómeno.
    Por otro lado, intentar elaborar una justificación teórica para unos cambios (poco acertados) que buscan dar solución a problemas eminentemente prácticos y de carácter coyuntural es absurdo en una sociedad con un nivel cultural tan alto como la cubana.
    Afortunadamente, pienso que tanto las publicaciones de Cubadebate como los comentarios que los lectores hacen al respecto no reflejan en absoluto el sentir o el
    pensamiento de la mayoría del pueblo trabajador cubano, pues dudo sinceramente que apoyen cambios que sólo favorecen a un pequeño porcentaje de la población.
    Por otro lado, a tenor de lo comentado acerca de la prensa, hay que admitir que en ningún país del mundo existe una prensa y un periodismo “libre del mercado”, como explicaba Arleen Rodríguez, coordinadora de Mesa Redonda, al diario español público. Creo que nadie puede negar que esto, ahora que en los países capitalistas la información es una mercancía más, es uno de los verdaderos tesoros de Cuba.

  • Federico Ramírez dijo:

    Excelente texto. Rebasa el nivel de artículo periodístico, para ubicarse en el terreno del ensayo. Exige relectura, análisis, reflexión. Tiene tantas cualidades… Destacaré la conciencia del escritor: el recoger inquietudes que flotan en Cuba y plantearlas claramente, con sentido de responsabilidad social. Atrás quedan los murmullos timoratos de “estarle haciendo el juego al imperialismo, darle armas al enemigo, etcétera”. Aquí hay dignidad y valentía entrelazadas con aguda percepción de problemas de fondo. Oportuno y significativo servicio al pueblo y al ideal socialista ha prestado el escritor, al asumir la tarea de señalar sin aspavientos (y por ello con mayor efectividad) deficiencias, es decir reclamos de acción correctiva inmediata.
    Quiero subrayar dos temas generales, quiero decir, con excepciones. Uno: Antes, durante, inmeditamente después de la visita de Obama, se alzó un torbellino en el que dominó el patriotismo: incuestionable, altivo… pero insuficiente, sin la (a mi juicio) necesaria insistencia en datos duros (fechas, nombres, cuantías, comparaciones) que den cuenta de lo que en la actualidad significa el imperialismo norteamericano para Cuba. Dos: En los grandes temas (visita de Obama, cambios en el modelo socialista, lucha ideológica, etc) se dedican grandes esfuerzos a convencer a quienes ya están convencidos. Buena parte de esos discursos suenan a soliloquios en voz muy alta. Se subutiliza un arma: el señalamiento con datos duros, durísimos (que los hay, o se investigan), sobre las miserias materiales, morales, HUMANAS del capitalismo hoy y en todos lados. ¿Dónde están las tablas comparativas que muestren, contextualizadamente, la situación actual de, digamos, la salud, la educación, la solidaridad internacional, la investigación científica, la calidad humana, del pueblo cubano, vis a vis otras naciones?
    En verdad, hay viejos socialistas (entre los que me cuento) a quienes no hace falta convencer; pero, precisamente por la agudeza que hoy tiene la lucha ideológica en Cuba, vanguardia del socialismo, ensayos como el de Darío Machado renuevan la confianza de que la inteligencia, la justicia, el valor humano, están en nuestro lado, y que el pueblo de Cuba seguirá venciendo las dificultades de construir un mundo mejor.
    Reciba el escritor, un saludo solidario desde México.

  • Elvis Henríquez dijo:

    VIVA FIDEL!

  • babita dijo:

    Yo le escribo porque es verdad que es época de contradicción fuerte, en todos los sentidos y ” el salto”, bien definido por los clásicos, está al ” reventar”, estamos fuera de contexto. Pero mire que nos empeñamos en hacernos daños nosotros mismos, aun sin importar entrar en contradicción con políticas económicas bien establecidas en el país, hoy, estoy llena de dudas, no acostumbro, soy historiadora y marxista y además economista y máster, puedo entender, pero estoy sin palabras, cómo en una economía aun por definir teóricamente, al cabo de casi 60 años, no encuentro justificaciones. Después del período especial las medidas han sido parches puntuales, donde la falta de empleo fue una de sus primeras consecuencias y algo que ha llevado a varios experimentos, pero que no cuajan o no son “sostenibles”, explíqueme,
    por favor, cómo las cooperativas no agropecuarias, con énfasis en la construcción, donde el personal que labora ha encontrado una posibilidad de elevar el nivel de vida, como lo procura el socialismo “próspero”, hoy, el ministro de la construcción hace circular una resolución donde se ha paralizado, en seco, el funcionamiento de las cooperativas referidas, con un “hasta próximo aviso” y fundamentos que no están recogidos en ninguna ley escrita en la Gaceta Oficial de la República.
    Por qué en contra de la política económica incluso definida por nuestro altruista comandante?
    Se equivocaron?, dónde rinden cuenta y quién pasa la cuenta?
    Por qué una vez más afectado el intransigente, aguerrido y resistente pueblo?
    No me interesa que sea publicada mi opinión, más bien quisiera que un experto me instruya, me aclare, para poder hacerme creíble ante todas las generaciones que conviven en mi hogar , me que dé sin respuestas. Gracias adelantadas.

  • Albella dijo:

    Siempre he dicho que somos malos en ideología, aunque le duela a algunos.
    Es muy cierto lo que dice Federico Ramírez: “Buena parte de esos discursos suenan a soliloquios en voz muy alta. Se subutiliza un arma: el señalamiento con datos duros, durísimos (que los hay, o se investigan), sobre las miserias materiales, morales, HUMANAS del capitalismo hoy y en todos lados. ¿Dónde están las tablas comparativas que muestren, contextualizadamente, la situación actual de, digamos, la salud, la educación, la solidaridad internacional, la investigación científica, la calidad humana, del pueblo cubano, vis a vis otras naciones?”
    Existe por parte de las transnacionales informativas imperiales grandes alianzas para agredir con mentiras o medias verdades a la opinión pública mundial, confundiendo, desvirtuando, falseando la historia, calumniando a los dirigentes o los líderes…. Nosotros apenas hacemos síntesis del acontecer internacional, la mayoría de las veces, enunciando un hecho, no analizándolo y enfocándolo ideológicamente. Decimos que el socialismo es mejor, que la revolución es mejor, pero son pocos los periodistas que realizan análisis de estos hechos y los comparan con nuestra realidad. Dedican diariamente más espacios informativos al deporte y la cultura que a la ideología. Y eso, para mí es un error nuestro.
    En los matutinos de los centros de trabajo, en reuniones de cualquier tipo, lo más que se hace es leer las efemérides, como si todavía fuéramos muchachos de secundaria. Eso aburre y no enseña dada. Con esa escases de información y enfoque ideológico no es la forma en que debemos enfrentar las ofensivas del enemigo.

  • Joaquin dijo:

    Magnifico articulo de Dario Machado. Se podria discrepar de algunos aspectos puntuales, pero en sentido general, es una de las mejores cosas que he visto escrito sobre los documentos aprobados por el VII Congreso del Partido y por la Asamblea Nacional. Es del tipo de documentos que hace falta que publique Granma como parte de la educacion politica de los militantes. Esos documentos son el Programa para los proximos años y no he leido a nadie como Dario Machado, explicando y defendiendo ese programa.

  • Kamilo dijo:

    El tema a resolver,es el despegue de Cuba rumbo al desarrollo,llevamos 57 años buscando y rebuscando teorías y modelos que nos lleven al socialismo teórico y cada día damos un paso atrás, creo que con mas de medio siglo de experimentos es hora ya de soltar los lastres que nos llevan barranca abajo sin tocar fondo,el pueblo,ese pueblo que vive asfixiado, asfixiado para llevar el pan nuestro de cada día a la mesa, asfixiado inventando como llegamos al trabajo o a otras actividades cada día,asfixiados por los precios de lo indispensable para sobrevivir cada dia ,que se mantienen en espiral ascendente perpepetua,un pueblo asfixiado por la carga económica y social(la indisciplina social y la corrupción generalizada) que lleva encima,los teóricos escriben temas para que lo interpreten los teóricos pero el pueblo de abajo(ese pueblo asfixiado) no entendemos,creo que en mas de medio siglo,es tiempo suficiente para que los teóricos buscaran soluciones,ya que las teorías no se comen y no se ven los resultados palpables, la educación y la salud solamente no son pilares que resuelvan los problemas que nos golpean a diarios,son parte del bienestar pero no resuelven los problemas sociales,economicos,y la corrupción que nos golpean,

  • josue dijo:

    Muy pero muy interesante y adecuado a los tiempos y realidad que vivimos,solo quisiera que el director de este site randy alonso y los maximos dirigentes de nuestro pais se detengan 1 minuto lo lean,reflexionen y ejecuten medidas que eliminen las trabas obsoletas que tenemos para lograr nuestro desarrollo sostenible,ya debemos de cambiar la retorica por ideas renovadas y convertirnos en un espacio corto de tiempo en la verdadera suiza de america, porque preparacion y voluntad nos sobra para eso y mucho mas,rectificar es de sabios y justos,no hacerlo es ser nada para la historia.Felicidades a este periodista y que siga asi escribiendo articulos tan acertados como este y haciendo criticas constructivas que llevan al debate sano por un unico objetivo de lograr la felicidad de nuestro pueblo.Saludos.

  • Charles Romeo dijo:

    El retorno de la Revolución Cubana a sus raíces
    Imagínense alguien que está pintando un muro encaramado en una escalera apoyada precisamente sobre ese muro y que súbitamente desaparezca el muro sobre el cual está apoyado su escalera. Es una manera de describir mediante una imagen lo que sucedió para los cubanos hace unos 27 años atrás cuando constataron con estupor que el futuro que perseguían desde hacía 30 años mediante su trabajo sostenido contra vientos y marea y al cual habían vinculado su economía, lo que llamaban el socialismo desarrollado, había desparecido del mundo de la realidad objetiva. Fue un trauma colectivo toda vez que el socialismo era para ellos no solamente una verdad indiscutible por ser, según habían aprendido de quienes les enseñar lo que era el socialismo, una demostración de lo que las ciencias sociales explicaban, sino que además, el socialismo existía objetivamente desde hacía 73 años.
    Fidel Castro, que había pasado durante su lucha política por situaciones traumáticas mucho peores, como el fracaso del asalto al Cuartel Moncada en 1953 y la casi total aniquilación de los revolucionarios llegados con él desde México en Alegría de Pio a pocos días después de su desembarco el 2 de diciembre de 1956, lanzo la única consigna realista y posible para los revolucionarios cubanos: resistir con lo que tenían después de 30 años de revolución socialista, ahora definida por lo que habían logrado material y espiritualmente.
    Se logró resistir y superar gradualmente la situación creada, lo que ya de por si significo un logro extraordinario. Prácticamente nadie en el mundo pensaba que los cubanos lo lograrían y muchos se prepararon para el fin del socialismo en Cuba.
    Si bien la idea del socialismo, concebido como una organización social más humana y justa que la capitalista, no fue exclusiva de Marx y de Engels, ellos son los que desde la publicación del Manifiesto Comunista en 1848 crearon las bases doctrinarias del socialismo que surgió por primera vez en Rusia el 7 de Noviembre de 1917 y que pese a lo acontecido hace 27 años atrás cuando el socialismo real hizo implosión en Europa, todavía una quinta parte de la humanidad vive bajo ese régimen social de producción que en cada uno de los cuatro países donde persiste, existe a su manera.
    No es casual que en cada uno de esos cuatro casos, La República Popular China, La Republica Socialista de Vietnam, la Republica Popular Democrática de Corea y la República de Cuba, hubo una revolución social autóctona y autónoma, o sea basada en sus propias características, en sus propios problemas, en su propia historia y en su propia cultura. En el caso de Cuba su revolución empieza en 1953 y triunfa el 1 de enero de 1959 con un programa de transformaciones dado a conocer por Fidel precisamente después de su derrota en 1953 y que logro nuclear a la inmensa mayoría de la población detrás de la lucha armada para lograr su realización. En todo ese tiempo Fidel nunca habló de socialismo ni de marxismo.
    La desaparición del campo socialista en 1991 de dónde venían las explicaciones de por qué el socialismo era inevitable y de qué tipo de socialismo había que establecer, no dejo de tener efecto sobre la credibilidad de los cubanos en esas ideas asociadas con la obra de Marx y Engels y las realizaciones intelectuales y políticas de Lenin. No todos podían establecer la diferencia entre el valor cognoscitivo de los escritos de Marx y Engels y las realizaciones de políticos definidos como marxistas que fracasaron en la realización de lo que ellos pronosticaron. Fidel aclaro en su momento como había que hacer la distinción, diciendo “La teoría de Marx nunca fue un esquema: fue una concepción, fue un método, fue una interpretación, fue una ciencia.” Cada cual debía emplearla para resolver sus propios problemas sociales como lo considerara pertinente.
    Para cualquier observador de la realidad cubana es sintomático observar en la actualidad la virtual desaparición de las referencias, otrora obligadas, a Marx, Engels, Lenin, en las discusiones que los intelectuales tienen entre sí a través de los diversos blogs y páginas web sobre un nuevo modelo económico y social para Cuba que corrija las insuficiencias del actual que, como todos sabemos, fue copiado del existente en los otrora países socialistas de Europa. Más aun, también están ausentes de los discursos de los dirigentes políticos a cualquier nivel y hasta de la presentación del nuevo modelo económico y social a implementar en Cuba, preparado por el Partido Comunista de Cuba.
    No obstante, en tanto que manifestación de la manera de pensar en los problemas nacionales del pueblo cubano, fue ilustrativo prestar atención a las expresiones de los más de 500 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular venidos de todos los estratos sociales y regionales de Cuba, que al discutir el proyecto de ese nuevo modelo económico y social para su pais, si revelaron implícitamente que las concepciones teóricas fundamentales de Marx y Engels sobre la formación de las sociedades modernas, la existencia de las clases sociales y su interrelación con las características del sistema económico y que inevitablemente se expresa en el plano político, están vigentes en la cultura popular cubana. Así, fue muy clara durante su discusión la preocupación para los diputados de las eventuales consecuencias que tendrán la creación de un área económica privada y las inversiones extranjeras en Cuba sobre la continuidad de todas las conquistas sociales y económicas logradas hasta ahora que definen el humanismo cubano, al cual el pueblo no está de ninguna manera dispuesto a renunciar. Contrastan, por su concreción sobre lo que es fundamental para el pueblo cubano, con las elucubraciones teóricas y de principio que argumentan en general los intelectuales cubanos y, hay que decirlo, con la inexistencia al respecto de voces oficiales tanto del Partido Comunista como del Gobierno Revolucionario, lo cual, bien miradas las cosas, dejan como protagonistas oficiales en la discusión de estos dilemas a los genuinos representantes de la población cubana.
    Está claro para los cubanos que tienen que crear su propia versión del socialismo para este nuevo siglo, estado de ánimo que expresa como han superado el trauma de la implosión del socialismo europeo y las consecuencias que tuvo para ellos, actitud positiva y rejuvenecedora que los retrotrae a los años cincuenta del pasado siglo cuando lucharon para ser dueños de su propio destino y que a mi juicio, quedo claramente definido por Raúl Castro ya en el 2010, cuando dijo ““La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es, en mi modesta opinión, también un trayecto hacia lo ignoto- hacia lo desconocido-para lo cual cada paso debe meditarse profundamente y ser planificado antes del próximo, donde los errores se corrijan oportuna y rápidamente para no dejarle la solución al tiempo, que los acrecentara y al final nos pasaran la factura aún más costosa”.
    El escolasticismo marxista tan en boga durante el pasado siglo, ha desaparecido en Cuba. Se regresa a pensar el socialismo cubano como una creación de los propios cubanos, pero ahora con más de medio siglo de experiencia, lo que permite la crítica de lo realizado y la capacidad de distinguir que debe conservarse de lo hecho y que descartarse.

  • Ovidio D´Angelo Hernández dijo:

    Ovidio D´Angelo Hdez.

    ¡ Esta es la dirección del debate teórico-práctico que necesitamos para avanzar! No he coincidido mucho con otras ideas presentadas por el autor, pero realmente me parece que esta vez tengo que decir que ha sido MUY ATINADO, más allá de diferencias lógicas en algún que otro aspecto tratado.
    Lo que plantea Darío M. es de suma importancia porque penetra en cuestiones del funcionamiento sociopolítico que constituye práctica habitual en nuestro país, lo que ha llegado a convertirse en un producto matizado por el esquematismo y la rutina de lo ya conocido y que no funciona.
    Es muy poco habitual que en nuestra prensa oficial emerjan enfoques críticos como este, sin los cuales es IMPOSIBLE avanzar hacia un cambio que necesitamos…en una orientación de rescate socialista esencial, pero abierta a las realidades de nuestro tiempo. Por eso, es conveniente saludar a Cubadebate por la publicación de este trabajo. También muestra como entre diversas personalidades más o menos ubicadas o cercanas a las estructuras oficiales, se presentan posiciones diversas, unas de extrema ortodoxia y otras reflexivas y constructivas, abiertas al intercambio de ideas novedosas y necesarias.
    El reconocimiento por D. M. de la realidad social compleja de estos tiempos, es loable; la necesidad de pedir cuentas a los funcionarios, el papel que debería dejarse desempeñar a las ciencias sociales, las dificultades de funcionamiento de nuestras instituciones sociales, económicas y políticas, la necesidad de nuevas prácticas participativas –y yo ampliaría: decisorias de la población-, son cuestiones que, lejos de sumirnos en un letargo inercial –que ocurre cuando la práctica política se vuelve en una letanía insoportable alejada de la realidad-, nos dinamizan y activan para una construcción conjunta y deliberativa.
    La realidad variopinta a la que se refiere D.M. y la necesidad de dialogar y consensuar puntos de vista, contrasta fuertemente con los que apuestan por la descalificación, el insulto y la amenaza contra cualquier pensamiento diferente, aún estando orientado a la renovación emancipatoria de nuestras prácticas y de los discursos predominantes.
    Como alguien dijo antes, no es a base de teorías que podamos despegar, sin tener en cuenta la realidad y el contexto…Pero es inevitable, en mi opinión, que “los documentos” programáticos y la dirección política del país se imbuyan de este espíritu renovador al que nos convoca D.M., pues serían la guía de los rumbos a tomar, basados en consensos populares y en esencias relegadas.

Se han publicado 32 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Darío Machado Rodríguez

Darío Machado Rodríguez

Licenciado en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Filosóficas. Preside la Cátedra de Periodismo de Investigación y es vicepresidente de la cátedra de Comunicación y Sociedad del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Vea también