Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Mi encuentro con el Che

| 30
La bandera del Che Guevara ondea frente a Lenin en Donetsk. Foto: Twitter.

La bandera del Che Guevara ondea frente a Lenin en Donetsk. Foto: Twitter.

Tenía 16 años cuando escuché por primera vez hablar de Ernesto “Che” Guevara, yo estudiaba magisterio de Educación Física y el R, que me doblaba la edad, egresado de la misma escuela, trabajaba en la Dirección General de Educación Física, que quedaba a un costado de la escuela, éramos amigos, éramos amigos porque yo no aceptaba ser su novia, pero él siempre estaba ahí, como pretendiente de planta, me acompañaba por las tardes a la parada de autobús en la 4ta. Avenida y 18 calle de la zona 1, en la capital guatemalteca. Nos íbamos desde la 12 avenida, por toda la 18 calle y él aprovechaba para hablarme de guerrillas, trova y revoluciones.

Yo no entendía nada, no sabía qué era la trova, porque crecí escuchando música de los Tigres del Norte, Los Alegres de Terán, Ramón Ayala, Las Jilguerillas, Chelo Silva, música ranchera, mexicana. Y de lectura no tenía nada. Conocimiento general tampoco pues pertenezco a la generación de la desmemoria. El R, en una de las tantas tardes me contó de un tal “Che”, pero yo no le presté mucha atención, mi cabeza estaba en otro lado, preocupada por ajustar para los pasajes para ir a estudiar, entonces lo que me decía entraba por un oído y salía por otro. Por lo general era así, yo arreciaba el paso y él caminaba lento, relajado, yo sabía que si no cruzaba la 18 calle en 5 minutos no lograba tomar el autobús de regreso a Ciudad Peronia. Sus palabras se perdían entre el bullicio de las ventas callejeras.

Una tarde mientras comíamos pizza en la 18 calle, hizo un dibujo de la fotografía icónica del Che, yo observaba por las ventanas al tumulto de gente que caminaba por entre las ventas y él con su lapicero dibujando de memoria el rostro del Che. Siempre lo dibujaba, en cualquier papel, y escriba frases suyas en libretas. Pasaron los años y nos dejamos de ver, yo no volví a escuchar de revolucionarios, ni de trova ni de nada, o tal vez sí, en la universidad pero la pasé de madrugada, ya no era la pena de los pasajes, sino del tiempo entre el trabajo, la universidad y los entrenos en el arbitraje.

Ocho años después de aquella primera conversación con el R, emigré. Llegué a Estados Unidos, y la depresión post frontera me consumió y me enmudeció durante años, agonizante comencé a escribir poesía, con el tiempo vinieron los relatos, todos hablaban de mi nostalgia por Guatemala, y de pronto mi blog se llenó de lectores de todas partes del mundo que se reflejaban en mi agonía por mi país de origen. Me llovían las felicitaciones, las cartas de lectores que me declaraban su amor, me escribían periodistas, intelectuales, pintores, poetas, escritores, diputados, yo solo escribía entonces relatos y poesía, experiencias como migrante y me desangraba cuando hablaba de mi melancolía por Guatemala.

Mi letra fue tomando su propio camino y fueron naciendo los artículos de opinión, siempre sobre experiencias y remembranzas, nada político. Mi blog creció increíblemente. El R, me había dicho que un día yo iba a conocer al Che y que no iba a poder escapar, porque ese día estaba en mi camino. En el 2013, me fui con mi cámara fotográfica a cubrir la manifestación del Primero de Mayo, en Chicago, quería documentar y ver de qué se trataba, nunca había asistido a una.

Ahí me di cuenta de la falsedad de líderes comunitarios, de gente arribista que se jacta de ser de izquierda, roja y revolucionaria, también de la resistencia de muchos jóvenes y de la consecuencia política de muchos mayores que apenas caminaban por la edad y el cansancio pero iban ahí, inmensidad de banderas, de varios países, de organizaciones políticas, ambientalistas y humanitarias, de la comunidad LGBTI, y allá a lo lejos sobresalía una, roja, que la ondeaba un patojo alto, canilludo, que no pasaba de los 18 años; llevaba puesto un sombrero al estilo Pancho Villa, y una playera negra con el rostro de Emiliano Zapata.

Caminé entre la multitud buscando la bandera, la manifestación avanzaba rodeada de policías que iban a pie, en bicicleta, en motos, en patrullas y a caballo. La bandera, la bandera, pensaba, ¿en dónde está la bandera? Allá a lo lejos la volví a ver, aceleré el paso, el lente de la cámara no alcanza distancias largas, trataba de tomar la foto pero no lo lograba, el corazón me latía a mil, la voz del R me revoloteaba en los sentidos, la imagen suya dibujando el rostro del Che, su voz perdida entre el bullicio de la 18 calle. La trova, los guerrilleros y las revoluciones. El R, su voz contándome del Che, la multitud, las banderas, los policías y el corazón palpitándome a mil. Quería llorar de emoción, de alegría, el Che, el tiempo era preciso, el momento había llegado, tenía al patojo y a la bandera justo frente a mí, le tomé la fotografía y le pedí que me dejara ondearla en lo alto de los cielos. Entonces él agarró mi cámara y me tomó la fotografía que después de publicaba en mi blog, provocaría el rompimiento definitivo de muchos de mis lectores.

Yo estaba feliz, tenía en mis manos la bandera con el rostro del Che, la misma icónica que había dibujado el R en aquel restaurante cuando yo tenía 16 años. El momento estaba ahí y lo estaba viviendo en Estados Unidos. Mi encuentro con el Che no fue en Latinoamérica, fue en el norte del continente.

Emocionada, al día siguiente publiqué en mi blog las fotografías y una reseña breve y la fotografía mía con la bandera del Che. Por poco colapsó mi dirección de correo electrónico, los lectores que antes me escribían cartas de amor, me insultaban, me llamaban asesina, fanática, traidor, vendida.

Mi blog se llenó de insultos y aquellos periodistas, poetas, pintores, intelectuales que me vanagloriaban con su lisonja, que decían que era una poeta y escritora consagrada, salida de no sé dónde, se tornaron en enemigos de muerte, por mi texto y la fotografía del Che. Lo mismo sucedió con gente de izquierda en Estados Unidos y Latinoamérica, que tenían puestos en el gobierno de sus países a costillas de los mártires de la Patria Grande, me trataron de fanática, de no analizar, de no usar el cerebro, de dejarme manipular, que el Che era un asesino, (esa gente de izquierda que hoy en día apoya la invasión de Estados Unidos en Venezuela).

Y fue ahí cuando comencé a escribir artículos de opinión, sobre política Latinoamericana. Finalmente tomé el espacio que había estado esperándome desde que tenía 16 años. Y reafirmé mi convicción por la ideología que inmortalizó a los héroes y heroínas de la Patria Grande. No podía ser de otra manera. La foto con el Che, solo alejó de mi blog a los camaleónicos y labiosos que bailan al son que les toquen.

De ahí pal real…

Yo, Ilka Ibonette Oliva Corado, paria y vendedora de mercado, celebro la vida, la lucha y la dignidad de Ernesto “Che” Guevara, ¡viva por siempre! Y quien no le guste que se vista y que se vaya.

Se han publicado 30 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Stones dijo:

    Buen artículo, gracias.

  • Betsy dijo:

    Me emocionó mucho su crónica, porque sale de lo más profundo de los sentimientos, no importa cuánto tiempo hayas pasado sin conocerlo, lo importante es que llegó su legado cuando le hacía falta a su madures política. La valentía de asumir el desconocimiento de tan brillante figura solo demuestra cuánto se tiene que trabajar en eliminar las telas de la ignorancia que se tejen en el mundo para borrar las memorias históricas de los pueblos y si, su decisión militante en tal sentido es un granito de arena a aportar para que la presencia de nuestro CHÉ perdure en la generaciones venideras.
    Usted, el patojo y muchos, muchos más son los que como el Ché dijese “son la arcilla fundamental de la sociedad”, son los jóvenes los que impulsan los procesos revolucionarios en las trincheras que les han tocado vivir. A nosotros los de las generaciones como R, que fuimos jóvenes ayer, hoy la responsabilidad de transmitir su impronta, no quedarnos con tanta historia guardada.
    La felicito y no es lisonja, por el arrojo ante los que tomaron la alternativa de la falsa moral, lejos de minimizarla la engrandeció como digna hija de Latinoamérica.
    Mi experiencia fue distinta, nacida en Cuba después del 59, desde pequeña lo encontré y ha sido tan grande su presencia que forma parte de nuestra familia, aquella que sobrepasa los límites filiares. Siempre con nosotros desde la iniciación como pionera cuando con orgullo decíamos “Seremos como el Ché”, como estudiante y trabajadora en cada trabajo voluntario (el que él creó), en cada tarea de choque propia de esa etapa, en la labor como economista, como profesora, como cubana simple, como gente común de a pié.
    La invito a seguir celebrando la vida y obra del Ché que ya también es suyo y como usted digo: “Al que no le guste lo siento no sabe lo que se están perdiendo”.

  • katana dijo:

    Este articulo es lo mejor que he visto en cubadebate en mucho tiempo. un abrazo a la autora.

  • Francisco Jorge dijo:

    Un hombre que actuó como pensó. Ese hombre fue el che .

  • feg dijo:

    Ilka, desde el 9 de junio te incorporé definitivamente a mis seres queridos y te extrañaba en la red…
    Si habláramos en tono de humor, diría que el Che es para el Imperialismo algo así como “el Tío del Saco” o “El Coco” , que se lo viene a llevar si se porta mal…o sea, una pesadilla recurrente que la cargarán hasta que se extingan…
    recientemente el diario cubano Granma publicaba un artículo que hablaba de cómo el Ché sigue siendo la figura más temida por el imperialismo…
    Esporádicamente la televisión cubana muestra un fragmento de discurso del Ché donde recomienda “…y recordemos siempre que no se puede confiar en el imperialismo, pero, ni tantito así, ¡nada!”…
    Me viene a la memoria la conocida expresión de Alonso Quijano tras uno de sus enfrentamientos con la maldad: “¡Ladran, Sancho, señal que cabalgamos!”…
    hay un interesante libro de inicios de la revolución rusa “Así se Forjó el Acero” obra de Nikolay Ostrovskiy, en la que el personaje central asegura: “Lo más preciado para el ser humano es la vida, se le concede una sola vez y se debe vivir de tal forma(…) que al morir puedas decir que toda la vida, todas las fuerzas, fueron consagradas a lo más hermoso en el mundo: la lucha por la liberación de la Humanidad”…
    Ché en algún momento dijo en un discurso: “porque esta gran Humanidad ha dicho basta y ha echado a andar”…
    el Imperialismo y sus lameculos siempre vociferarán ante la solo mención del Ché…hasta que se extingan…
    ¡Escribe más a menudo, Ilka Ibonette!…

  • ingchaviano dijo:

    mis saludos
    me encantó su comentario, elegante y claro, preciso, quien no lo quiera que marche, el che nunca fue cantos de sirenas contra los gobiernos, fue, es y será faro guía para los pueblos, está en cualquier espacio de nuestro planeta, le asesinaron y pensaban que le habían borrado, se equivocaron, le llevaron al puesto que le corresponde, el de estandarte guía en lucha eterna contra la opresión, felicidades, bienvenida al montón de hombres y mujeres que reconocen que un mundo mejor es posible y que al imperialismo ni un tantico así. ahora te propongo profundices en nuestro otro grande, FIDEL, veraz como aun cierras mas el filtro y las ratas o como les decimos en cuba los gusanos se alejan y quedan los humanos de verdad, felicidades por el descubrimiento y nuevamente bienvenida a los que estamos dispuestos a multiplicar ideas por el bien de la humanidad.
    ojalá y puedas leerme.

  • sachiel dijo:

    Bravo!!!

  • Professional dijo:

    exelente artículo

  • irene dijo:

    Tu blog se sentirá aliviado de no contar con camaleónicos y labiosos, en cambio estoy segura que ganaste mucho mas, lastima que no conozcan la tremenda figura del Che

  • Sandra palomeque dijo:

    Hermosa historia , me hubiese gustado ver esa foto
    Me siento identificada.me paso algo parecido.me emociona. Besos.

  • jose felix Guzman Borges dijo:

    Ika encontraste a un gigante que despues de su muerte sigue sembrando amor por la libertad de los pueblos, lo que lo asesinaron , pensaron que con su muerte todo acabaría, y no sabían que lo multiplicarían en cada hombre que lucha por la libertad de su patria y de la especie humana , hoy hay muchos Che que siguen al Che gigante, al che Guerrilero.

  • Candela dijo:

    Excelente crónica, Ilka. Y cuando te adentras en su legado de hombre real, puro en lo impuro, comienza a ondearte en el corazón, lugar donde no existe tiempo ni distancia, y te brindará firmeza en el infortunio, luz en la duda, certeza de entrega en la parte del camino que te tocará recorrer, compromiso contigo misma para los demás. Y te acompañará siempre, hasta la última herida y tu última bala. Gracias, Ilka.

  • FLORA dijo:

    ILKA, TE FELICITO POR TU PEQUEÑA HISTORIA DE COMO CONOCISTE DEL CHE, NUESTRO GERRILLERO HEROICO, UN HOMBRE DE VERDAD, CARGADO DE ANSIAS DE LIBERACION DE OTRAS TIERRAS, Y DE MUCHO AMOR Y TERNURA , POR SU COMPAÑERA, SUS HIJOS,ESTE PUEBLO CUBANO Q LO ACOGIO COMO UN HIJO Y POR QUIEN LUCHO EN NUESTRA GUERRA DE LIBERACION,ANTES DE MARCHARSE A OTRAS TIERRAS DEL MUNDO CON IGUAL PROPOSITO.TE ADMIRO DESDE ACA DE LA HABANA,CUBA. ERES UNA MUCHACHA DIGNA Q AUNQUE ESTES VIVIENDO EN TIERRAS DEL IMPERIO SIENTES Y PIENSAS COMO UNA , LATINOAMERICANA DE NUESTRO TIEMPO.,GRACIAS POR TU ARTICULO, ECHATE A LA ESPALDA Y OLVIDA QUIENES TE OFENDEN, ESOS SON SERES DE PACOTILLA, QUE NO TIENEN DIGNIDAD Y NO SABEN RESPETAR NUESTROS HEROES, ESOS SON LOS MALAGRADECIDOS, NOSOTROS EN CUBA SOMOS MILLONES LOS AGRADECIDOS.

  • Ilka dijo:

    Hola, soy Ilka, escribo para agradecer a todos por sus mensajes, me llenan el corazón. Así es, el Che me abrió el camino, en otro viaje les contaré de Fidel, de Evita, de Chávez, de cómo me enamoré de Lula y Dilma, y también les puedo decir con la firmeza que me da ser hija de la Patria Grande, que un día más temprano que tarde, iré a Latinoamérica, a recorrer sus calles enlodadas, sus montañas verdes y sus barrios de gente honesta. Porque así es, porque está en mi camino.
    Abrazos a todos, un abrazo con el corazón.
    Ilka.

    • rudy galdamez dijo:

      ola ilka compañera del alma soy el R que dejaste en Guatemala que siempre estuve pendiente de ti me da un gusto saber que existes aun la historia soy yo y sigo con vida gracias por dejarme se parte de tu historia de tu vida siempre vi en ti a una compañera revolucionaria y la semilla germino. escribeme a mi correo trinchera61@hotmail.com
      una abraso fuerte pendiente el pago de todos los almuerzos que te invite. jajajajaja

  • yuriesky dijo:

    Es siempre un honor encotrar personas que son capaces de defender sus ideas sin miedo al repudio de aquellos que creen ser los portadores de una verdad manipulada por quienes alimentan sus riquezas gracias a su ignorancia. Mis mas sinceras felicitaciones.

  • Patricia dijo:

    Hola, Ilka, muy bello tu relato y a la vez me incomoda la actitud de esos que te halagaban y ahora te insultan, esas personas son de malos sentimientos y no respetan a nadie, cada cual piensa y actua como su corazón le dice, y tú lo haces muy bien.
    Te demoraste un poco en creer y querer al Che, pero recuerda nunca es tarde si la dicha es buena.

  • odalys dijo:

    me conmovió lo leído, su vida…….el “CHE”, ese que es tan nuestro como universal, a muchos cubanos desde nuestros primeros pasos en la infancia nos izo soñar, luego de grandes nos conocimos, nos soñamos, nos apegamos, o nos alejamos de él y sus grandezas, por los grandes avatares generacionales que sorteamos desde nuestra Isla amada, los que nos quedamos,……. yo, modestamente adoro su estatura.
    gracias por su articulo

  • Gilberto Arias dijo:

    Muchas gracias Ilka, tu relato es prueba contundente de lo imperecedero del ejemplo de nuestro Ché y demostración fehaciente de que sus ideas viven en millones de jóvenes alrededor del mundo, ¡mil gracias!
    Un revolucionario cubano.

  • Machete dijo:

    Todo el que habla del Che es por que lo conocen y lo recuerdan incluso los que hablan mal de el . El che es como fidel un tipo total o estas con el a full o encontra de el a full tuvo esa rara virtud en los hombres con el poder de llevar a los hombres a los extremos de querer morir por el o querer matarlo.
    Yo como casi todos los niños cubanos conoci al che guevara en la escuela antes no lo recuerdo aunque estoy seguro que lo vi mil veces naci 2 años antes de su muerte .
    Encontrar al che es encontrar Luz y paz aunque hay sido un guerrero que lucho por lo que vivia convencido. El mejoramiento humano y la superacion del hombre como ente social . El che no se va a morir nunca y no importa las balas que le cortaron el aliento .

  • Renée Castro Pozo dijo:

    Tu galán se equivocó al tratarte porque debió sentarse contigo, mirarte a los ojos y leer, estudiar, intercambiar ideas contigo y así hubieras podido conocer mejor esos temas tan interesantes que te planteaba fuera de lugar, caminando entre el bullicio. Agradece mucho que tu experiencia sacó fuera de tu vida a los ignorantes porque hay que serlo para desconocer la grandeza del CHE y darle adjetivos negativos. El, Fidel, Raúl, los héroes revolucionarios como dice el coro: no mueren, viven por siempre. Son los que dan sentido a la humanidad.

Se han publicado 30 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ilka Oliva Corado

Ilka Oliva Corado

Guatemalteca, vive en Estados Unidos. Cruzó la frontera como indocumentada por el desierto de Sonora-Arizona y trabaja en los mil oficios. Es poeta y escritora.

Vea también