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Últimos días en La Habana, Ya no es antes

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Fotograma de Últimos días en La Habana. Foto tomada de Twitter.

Fotograma de Últimos días en La Habana. Foto tomada de Twitter.

La obsesión por un mismo tema —por importante y abarcador que este sea— puede traer aparejado la repetición artística del tema, que en cine se traduce (o simplifica) por parte del espectador en algo así como «está bien, pero ya lo vi».

Si decisiva es la función crítica del arte, ella puede resentirse cuando se convierte en un evidente interés por subrayar lo que no hace falta subrayarse. Sale a relucir entonces el discurso per se que angustia al director y con el que se pudiera estar de acuerdo en parte, o hasta en un todo, siempre que sea disuelto en el contenido del conflicto y no se verbalice, o «encaje» en la trama a la manera de un compendio de críticas interesadas en hacer un balance unidireccional.

«Que aburrida es, lo dice todo», escribió Gothe refiriéndose a un tipo de mujer que había conocido, y aunque Últimos días en La Habana, la más reciente cinta de Fernando Pérez, no es aburrida en lo absoluto, sí permite apreciar bastante de lo anteriormente señalado, en especial su interés por el machaque insistente, a como dé lugar, in­cluso en disfavor de su atractivo guion.

Concerniente a la repetición no tiene nada que ver el hecho de que el director recurra a un compendio de formas antes asumidas en otras cintas suyas, principalmente Suite Habana (que tanto aplaudí). Tampoco en que vuelva a interesarse por esa parte de la capital en lo absoluto beneficiada en lo social, los típicos solares y sus personajes, con tantas historias por descubrir, como en cualquier otro rincón de la Isla. Su película ne­cesitaba ser contada desde allí y punto.

Una buena historia con dos personajes excelentemente actuados desde construcciones dramáticas diferentes: el impenetrable ser, desesperado porque le llegue la visa que le permita marcharse al Norte (Patricio Wood), y el homosexual enfermo de Sida (Jorge Martínez), a quien el primero, amigo desde la adolescencia, cuida con de­dicación.

El de Wood pertenece a la galería de tortuosas existencias tan representativas en la cinematografía del realizador; mientras que el «Diego» (como el de Fresa y Chocolate) al que da vida Martínez, es toda una revelación por cuanto responde a una concepción tragicómica, nunca an­tes asumida por Fernando Pérez.

En evidente interés de la realización por aligerar lo desgarrador del drama, e igualmente los re­cursos del melodrama a los que necesariamente se acude, al nuevo Diego se le coloca en una lí­nea expresiva dominada por los aires del sainete. Sentimental, tan tierno como viperino, sibarítico hasta la muerte, Diego da lugar a situaciones risibles y a otras que estrujan la garganta. Sin embargo, algunos trances humorísticos del guion son de «fácil consumo» y reiterados.

Su sobrina, la muchachita sin pelos en la lengua que huye de su casa, viene como anillo al dedo al aire de proclama que recarga innecesariamente al filme, y le empaña sus aciertos, el principal, la alegoría a la amistad que surge entre dos amigos tan diferentes.

La muchachita, que terminará cumpliendo sus sueños de vivir entre animalitos en la azotea de Diego, lejos del contaminante ser humano, servirá también para hacer el epílogo de lo que hemos estado viendo y por ella nos enteraremos que algunos de los personajes secundarios eran puras máscaras, y a otros los cambió la vida.

Más realismo que el tradicional simbolismo de Fernando Pérez en esta película con buenos momentos y aspectos destacados en la realización —fotografía, actuaciones, ambientación— , pero en la que, a diferencia de otras suyas, prima más el subrayado desbordante que esa ambigüedad artística que lo ha caracterizado, abierta siempre a las interpretaciones y al misterio.

Ya no es antes

Foto: Tomada del Facebook de Lester Hamlet.

Foto: Tomada del Facebook de Lester Hamlet.

Lester Hamlet entrega su mejor filme con Ya no es antes. Y lo hace con un conflicto bastante contado: la mujer (preferentemente) que se va a vivir a 90 millas, o más, y regresa a la tierra donde dejó un gran amor de juventud.

Ese volver sobre ¿lo mismo? hace que la ta­rea creativa del director se torne más exigente, pues el reencuentro sentimental (en este ca­so 40 años después), los reproches, las ironías, las dudas, las verdades y ocultamientos de tales parejas han sido traspuestos por otros artistas, un tema, por cierto, que apareció en nuestra li­teratura y cine en fecha tan lejana —en relación con lo temprano del desgarramiento— como los años 80.

También Lester Hamlet se ve obligado a contar esos primeros minutos del reconocimiento mutuo entre recuerdos sentimentales, intercambios de puyas, quejas sobre lo bueno y lo malo de aquí y de allá, mientras el espectador se pregunta qué hará de este filme algo diferente.

La respuesta no tardará en llegar en los personajes que de manera brillante encarnan Isa­bel Santos y Luis Alberto García. Des­cri­bir­los en su complejidad humana revelaría sustancias que debieran permanecer entre velos para el espectador, en función de una historia que, jus­to hasta el final, será un suceder de sorpresas, mientras Esteban (Luis Alberto) hace lo posible por llevar a la cama a Mayra (Isabel) y ella va po­niéndole frenos.

Diálogos y situaciones a veces humorísticas, de manera que el alto voltaje sentimental se en­fríe, para después volver a dispararse.

Ninguno de los dos está satisfecho con sus vidas y las diferencias físicas dejadas por cuatro décadas importan, pero no más que los cambios emocionales. Revolotean la pesadumbre y la so­ledad entre ellos, pero no el pesimismo.

Una película desgarradora sobre lo que no fue, el amor trunco, la huella del tiempo, que hace a los protagonistas mirarse a hurtadillas en el espejo y, después de todo, los desesperados deseos de luchar y de seguir viviendo.

Muchos años con la convicción de que Isabel Santos es una gran actriz no quita para asegurar que ¡hay que verla! Y disfrutar cuánto saca de su ser para convertirse en la otra.

Son pocas las películas que aceptaron el reto de saltar al ruedo con solo dos actores desenvolviéndose en espacios cerrados. Aquellas que triunfaron están amparadas en guiones férreos y actuaciones memorables, y esta clasifica entre ellas. Indispensables la fotografía de Raúl Pérez Ureta y la música de Harold López Nussa, junto a los aportes del equipo técnico, para convertir a Ya no es antes en un sólido filme con aspiraciones a optar por un premio en este 38 Festival.

La inspiración del filme es el texto de Wee­kend en Bahía, del bien recordado Alber­to Pe­dro, una obra que en lo absoluto dejaba cerrado el ciclo sentimental de la pareja. Tam­poco Lester Hamlet lo hace, aunque deje mues­tra de ser un ferviente romántico, de esos conven­cidos de que la fuerza del buen amor todo lo puede.

Desierto y Los Beatles

Compitiendo por México, Desierto, de Jonás Cuarón, con Gael García Bernal en el papel protagónico, es un bien armado suspenso con no po­cos ingredientes provenientes del cine de Holly­wood. Indocumentados que tratan de pasar la frontera y un norteamericano sicópata que los caza a tiros ayudado por un perro que muerde di­recto al cuello. Escasos apuntes sociales para un tema que los hubiese necesitado y fórmulas que siguen funcionando para los seguidores del gé­nero.

Dirigido por Ron Howard, The Beatles: Eight Days a Week, revela una etapa importante del famoso cuarteto, en especial sus giras por los Estados Unidos, cuando conocen el racismo imperante, que en algunos lugares trata de im­pedir que sus funciones sean vistas por los ne­gros. La actriz Whoopi Goldberg deja constancia de aquellos días y otros más ofrecen sus testimonios de la locura reinante, en especial entre la juventud que los aclama. Igualmente se refiere el documental a las transformaciones artísticas que fue experimentando el grupo y a su hartazgo por las agotadoras giras y algunos tipos de composiciones. Imágenes nunca vistas convierten a Ocho días de la semana en un material re­velador que mucho apreciarán los fieles seguidores de una música que al paso de los años se sigue escuchando.

(Tomado de Granma)

Se han publicado 43 comentarios



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  • Henry. dijo:

    Un excelente films que recomiendo a los que no la han visto

  • Manuel Mercado dijo:

    Aunque considero a este director un continuador de los ya fallecidos y conocidos del ICAIC, el mismo sigue aferrado a los temas llenos del dolor y el sufrimiento de los ciudadanos cubanos que han vivido durante 58 anos bajo la criminal guerra de todo tipo contra el pueblo de Cuba, pero sin mencionar la criminal y genocida guerra economica, comercial y financiera que ha pretendido y pretende ahogarnos de hambre, miserias, sufrimientos y dolor, y al mismo tiempo hacer creer al cubano de a pie que el responsable, unico y sin supuestas dudas, es el Gobierno de los Historicos y esencialmene el Victorioso y nunca olvidado Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

    Fernando Perez y el coro de sus alumnos y admiradores, siguen sentados en la piedra que solo mira lo negativo del proceso cubano, lo sufrido por el pueblo de a pie pero obviando el contexto que nos ha obligado a vivir de esa forma, digamos el Gobierno de los Estados Unidos, este director, no entra en el contexto historico de lo que ha ocurrido en estos 58 anos, solo se centra en el resultado sin entrar en el analisis de los hechos y los que han participado activamente en esa realidad pasada y presente, por tanto se hunde en sus propios pensamientos y no en el de los cubanos de a pie, es como aquellos que en fecha reciente, pedian una ley para el cine, cosa absurda y desactualizada, pues el cine cubano es de por si un hijo directo y con toda la paternidad conocida, del proceso revolucionario, marxista, martiano y fidelista que nos devolvio la vida un primero de enero de 1959.

    Es una pena que este director, no acuda a los cubanos de a pie, a sus vivencias, sus luchas, sus errores, sus aciertos, sus victorias y reveses, y al mismo tiempo colocarlos todos y cada uno de ellos en el contexto historico que nos ha tocado vivir, y hoy es mucho mas necesario que antes, pues el Gobierno de los Estados Unidos no ha cesado y no cesara aun mas en sus politicas de agresiones de todo tipo, cuando el senor Premio Nobel de la Guerra, quien no ha hecho lo que tenia que hacer para poder considerar a ese gobierno y pais como un vecino amante de la paz, la cooperacion y la amaistad entre los pueblos , y sobre todo del respeto que nos hemos ganado a costa de muerte, destruccion, sufrimientos y dolor de los cubanos de a pie, situacion que se agravara con la toma del poder en ese pais de un facista consumado y convencido de que el es el enviado de los dioses para darle a ese pais la posicion de gendarme del mundo que el piensa que nunca se debio aceptar perder.

    La cultura no es propiedad de nadie en particular, y si del cubano de a pie, los recursos que se emplean para hacer de esa cultura un arma de defensa diaria y directa del proceso cubano, revolucionario, marxista y martiano, son de la propiedad exclusiva del pueblo y sus esperanzas y exigencias, son la de utilizar los recursos en la defensa de nuestra cultura historica, politica e ideologica, y mucho mas cuando estamos enfrentados a un poderoso enemigo que no da tregua y pide mas sangre de la que ya hemos derramado por este pais, proceso y conquistas, por tanto no mas evadirse con sentimentalismos baratos y pegajosos, que solo tienen el interes de aspirar a premios nacionales e internacionales, el mejor premio que puede recibir una pelicula, sus directores, sus actores y demas personal del ICAIC y otros organismo de la cultura cubana, es el premio que le otorgue el pueblo con su aplauso y su reconocimiento a las verdades y realidades que se nos muestren como una via de que el cubano de a pie, sin exclusiones de tipo alguno, se vea reflejado en los errores, los aciertos, las dudas y las vacilaciones en que se manifiestan las vidas del pueblo de a pie en su defensa del pais y el proceso cubano, no hacerlo es no vivir las realidades del pueblo de a pie y si las necesidades personales de obtener premios nacionales e internacionales sin que ello aporte un apice en el enfrentamiento ideologico, politico y social del pueblo de Cuba con el Imperio del Norte Revuelto y Brutal.

    No nos consideramos mas sabios y mas radical que alguien en este paIs, pero si pedimos con humildad y al mismo tiempo con exigencia que se cumpla el legado historico del Comandante en Jefe en lo que se refiere a la defensa de la cultura, la historia, los heroes,los martires y los cubanos que lo dan todo y solo piden que se siga la linea historica, cultural, ideologica y humana que nos permita a todos poder decir en voz alta y sin vacilaciones o dudas, YO SOY FIDEL , esto es mas importante que los premios nacionales e internacionales que se puedan o no obtener.

    • Amador dijo:

      No quise comentar en un principio ya que vi que pocos habían comentado. Pero ya que la gente ha opinado también lo voy a hacer yo. Me parece que este artículo no es más que una forma (otra de tantas) de demeritar el trabajo, la iniciativa y la posición tomada por los cineastas (en particular Fernando Pérez) ante la censura en el ICAIC. No sé, pero me parece que la obra de Fernando habla por sí sola, una obra que ha sabido tocar donde más nos duele, ya sea desde lo épico, el amor, el desarraigo o la desilusión. La posición ética del director ante nuestros problemas como país ha sido ejemplar. Si hay maniqueísmos estéticos, temáticos y hasta críticos, no serán los de Fernando. Es muy feo que sea precisamente ahora, que los artistas y directores del ICAIC (y Fernando destacándose entre ellos) se estén reuniendo y protestando contra la censura (con todo el derecho y la razón del mundo) aparezca un artículo como este, criticando la obra del hombre con más valores en el cine cubano

      • David dijo:

        Ok, pienso que era hora ya de que alguien tocara el tema del tragiquismo en el Cine cubano. Pienso que Manuel Mercado lo hizo desde su punto de vista y eso es positivo.
        Me llama la atención que los defensores de esta tendencia en el cine cubano, que vociferan sobre la mal llamada libertad de creación y hacen constantes alusiones a censuras y restricciones, a su vez censuran a los que la critican en nombre de la anticensura.
        Podriamos decir que en parte tienen razón, el ICAIC aparentemente está censurando: los temas que hablan de los éxitos en nuestro país, los temas que muestran la alegría y los esfuerzos con que los cubanos afrontan las dificultades que nos han impuesto, los temas donde se reconoce la creatividad y el deseo de “echar pa’lante” que tenemos, las posiciones viriles que tienen muchos cubanos que no se dejan corromper, en fin a todo lo que hable del lado positivo de nuestra sociedad.
        Es como si a los intelectuales, en su afán de ser “distintos” y “críticos” se les haya fundido el bombillito de la creatividad.
        Recientemente una amiga me dijo que sería necesario que volviéramos al capitalismo para que nuestros intelectuales reconocieran las cosas positivas del socialismo.
        Lo que nos molesta es esa necesidad irresistible de afearlo todo, cuando lo que se debe hacer es embellecerlo.
        Y no hay que caer en el lado opuesto para ser realistas, pero la perdida de balance es sobrecogedora.
        Cuando vemos esos videos clip donde todo se está cayendose a pedazos o vamos a esos restaurantes en que sin necesidad el entorno está destrozado (La Guarida, por ejemplo), pensamos si hay algo de “artístico” en eso. Si se nos está enviando un mensaje o un deseo.
        Porque no mostrar esos paisajes bellos, aunque modestos, que la gente ha creado con su esfuerzo a pesar de las limitaciones. He ido a múltiples lugares donde se han esforzado en mejorar y no en arruinar. Fuster y su entorno de Jaimanitas es uno de ellos, pero no el único.
        Comprendo que en los últimos tiempos los que ponen la plata para los proyectos cinematográficos, solo están interesados en mostrar lo feo y lo negativo, en mostrar como los cubanos que luchan y trabajan en su país son “cuadrados” poco imaginativos y poco exigentes, y aquellos que aspiran al sueño a 90 millas, son personas de “pensamiento profundo”, alto nivel cultural y convicciones compensadas.
        ¿Es acaso eso real? Pienso que se trata de populismo barato y más que mostrar valentía intelectual, muestra pobreza en la masa gris.
        Desgraciadamente muchos de los productores de arte en nuestro país, solo siguen el caminito para no desentonar y para no ser críticamente despedazados, porque todo aquel que ose cuestionar el sistema de empobrecimiento de la realidad cubana es acusado de censor y a su vez censurado en aras de la lucha contra la censura. Parece un trabalenguas, pero no lo es.
        Ser artista no significa necesariamente ser crítico o complaciente, significa ejerce la crítica y el reconocimiento con elegancia, sabiduría y compensación.
        Nuestro pueblo lucho durante más de 100 años porque nuestros intelectuales tuvieran la libertad de creación y derech

    • Amador dijo:

      Aparte:
      Mercado, no se como usted puede ponerse en la posición de los cineastas y decir que la máxima aspiración de ellos es la de ganar premios en nacionales e internacionales. No amigo mío, el arte es ante todo un medio de expresión, posiblemente el más importante porque es el que puede apelar al mismo tiempo a nuestra razón y nuestros sentimientos. Cualquiera que sea la expresión artística, esta está destinada a mover las fibras del cuerpo de los espectadores, y se basa en la genuina necesidad expresiva que puede tener un hombre (como mismo usted se expresa en este foro, los artistas se expresan lo mismo en un lienzo, que en las tablas que en el canto).

      Si estas expresiones artísticas se han convertido en el espejo en los que la sociedad en su mayoría se ve reflejado (no digo que no hayan otros espejos), por algo será. Cuando el programa Vivir del cuento es el de más rating, cuando los conciertos de Buena Fe son los que más se llenan, cuando este tipo de películas son las que más atraen público es porque son las que mejor nos reflejan, es lo que mejor nos sirve de asidero.

      Aunque respeto su posición, no creo que su argumento sea válido. Si los cines son del pueblo, pues permitamos que sean estos los que vivan la película, la sufran, reflexionen con ella, o rían, que se rían de lo malo. El choteo forma parte de nuestra cultura, o no? Lo que si no puede ser es que un grupito de burócratas decidan que debe ver el pueblo y que no, más cuando esos mismo burócratas, que supuestamente representan a la industria cinematográfica, sean los que se oponen a toda iniciativa que surja de las filas de los cineastas

  • ¿ dijo:

    donde esten esos 2 astros del cine cubano, Isabel Santos y Luis Alberto está garantizado un premio. nunca nos han defraudado, eso es ser sencillamente un buen artista. !BRAVO!!!!!!!!!!!!!!

  • Maria dijo:

    menos mal q tengo la oportunidad de que usted pueda leer mi comentario.
    primero que nada felicitarlo por las películas q usted expone en su espacio televisivo, son las mejores de siempre, gracias por darnos un cine inteligente e interesante. ¿pero…acepta usted una crítica?
    yo no soy critica de arte ni mucho menos, soy una simple médico, pero !POR FAVOR!! sea mas concreto en el comentario pues la hora conspira con el tiempo y el sueño !!! y ademas !NO CUENTE LA PELÍCULA Y MUCHO MENOS EL FINAL!!!! un dia dijo q la pelicula tenia un final trágico (ahora no recuerdo el nombre) e inferí q alguien se iba a morir, asi q apague el tv y me acosté y al dia siguiente me contaron el final que había usted pronosticado!!. Entonces….¿usted puede dirigir su espacio a televidentes deseosos de ver cine y ademas aprender pero sin excesos, porque para eso están los espacios para los especialistas, nosotros somos unos simples televidentes. muchas gracias y discúlpeme si he hecho mal en hacer este comentario

    • Taran dijo:

      Estimada Maria, quiza Ud. esta confundida, la que SI cuenta todas las peliculas es la muchacha bonita de Arte Siete, su comentario de la pelicula o la serie es simplemente contarla (?como fue que pudimos pasar de los analisis geniales de Mario Rodriguez Aleman a esto de los domingos por la tarde?), este sennor Betancourt tiene uno de los mejores programas de cine de la television, yo quisiera que comentara todas las peliculas que se ponen por TV, o que fuera el quien decide si se pone o no, solo quisiera que sus comentarios escritos que ponen los domingos por la tarde en Multivision, en los mejores exitos de la 7ma puerta, lo pusieran con letra mas grande, recuerden por favor que casi todos somos viejos, gracias.

  • Carlos dijo:

    Usted tiene toda la razón!

    Su análisis es muy interesante. Ojalá sirva para los cineastas.

    De verdad que da pena que siempre en la spelículas cubanas, se resalte todo lo malo, por decirlo de alguna manera, sobre nuestra sociedad, tan rica en cosas importantes, la ciencia, el arte, el deporte, etc.

    El cine cubano se ha convertido en una industria monotemática, lamentablemente, porque hay tantas cosas distintas, más agradable que mostrar al mundo sobre nuestro paós.

  • Quindo dijo:

    Genial como siempre. Unas referencias a teener en cuenta porque ayudan a la reflexion y el juicio propio. Rolando es uno de los criticos que mas aprecio por su imparcialidad y agudeza. Su critica, parafraseando a Marti, toca las llegas sin que duela, ademas de cultas, sin animo de grandeza.

  • jpuentes dijo:

    de “Ultimos días en la Habana”, me recuerda y nunca mas actual que “Boccaccerias Habaneras” de Arturo Sotto que pregunta si se le acabaron las ideas a los escritores. A lo cual el director de este filme responde con un rotundo NO, en una conferencia de prensa cuando le preguntan sobre las nuevas ideas en el cine. “Tengo muchas buenas ideas engavetadas pero no hay dinero….”. Y bueno a veces pasa que el productor o lo que es lo mismo el que pone el presupuesto, le interesa ese tema y no otro. El cine se hace con dinero y el que lo pone es quien manda, sino no hay cine. No he visto este filme pero digo esto para que se comprenda ciertos detalles de como se hace cine en cuba, que no es lo mismo que como se hace cine “de Cuba”.

  • Soy dijo:

    Serán muy buenos los directores y los actores, pero en el cine cubano actual solo hay una forma de ver a Cuba, que ya para los cubanos que vivimos aqui, es mas de lo mismo.

  • Yasel dijo:

    Lo que no me gusta de Últimos días en La Habana, es que como en tantas otras peliculas tal parece que aqui todo el mundo vive en un solar…es que La Habana es solo eso?????

    • Quindo dijo:

      Carlos, Soy, Yasel, eso es lo que da los premios fuera y notoriedad, La imagen de la Cuba dolida es lo que parece interesa a los grandes circuitos de festivales internacionales de cine se muestre, y alli lo toman como un acto de valentia, de disidencia y da reputacion a sus realizadores. No se duda de la calidad de los creadores , pero estoy de acuerdo con ustedes que tanta repeticion es innecesaria.

  • increpa dijo:

    Al fin un crítico de cine “de verdad”. Y no la prensa amarilla que pulula. Gracias, Rolando.

  • humano dijo:

    Manuel Mercado, estoy de acuerdo con usted en lo que plantea, pero esto no solo se ven en nuestras peliculas, tambien en miserables y oportunistas programas de television como Vivir del cuento, que llega a mucha mas cantidades de personas, si entendieran cuanto daño hacen los chistes mal intencinados y oportunistas, creo que retirarian el programa. (no hay que llegar al extremo, despues hablarian de que hay sensura).

    En la mayoria de nuestras peliculas cubanas, los directores obvian los logros de nuestro pais en revolucion, y van a las cosas “malas”, muchas de ellas provocadas por la guerra economica.

    La guerra economica existe, pero tambien existen los dirigentes oportunistas y con doble moral, que se aprovechan de sus posiciones para satisfacer intereses personales, y no cumplir con lo que deben, servir al pueblo. El cubano de a pie ha sido victima de esto ultimo tambien,y claro despues culpan al gobierno.

    El egoismo y oportunismo se ha apoderado de nuestra sociedad.

    Saludos.

  • Ernesto dijo:

    Ambos filmes cubanos, independientemente de la calidad de las actuaciones, son mas de lo mismo. Y no lo digo precisamente porque haya visto las películas, sino por la trama que anuncian este y otros trabajos periodísticos. En mi opinión, no depende únicamente de presupuesto como alguien expresó aquí, nótese que se trata de directores de prestigio, con aval suficiente en sus respectivas carreras para no caer en esa “trampita” de “si no lo hago, entonces ¿de qué vivo?”. Creo que es hora ya de promover algo diferente, aunque sea con los reconocimientos y premios NACIONALES, basta de seguir estimulando el tratamiento de la “marginalidad” en nuestro cine que de tanto hacerlo ha pasado de “marginal” a cotidiano y permanente. Es mi modesto criterio. Gracias.

  • Taran dijo:

    Envie un comentario que no me fue publicado, pidiendo si fuera posible que hicieran mas peliculas sobre temas historicos o patrioticos, creo que en estos momentos son mas necesarios que nunca y cada dia veo que se hacen menos. Desconozco los mecanismos que hay detras de la eleccion de los temas de nuestro cine, pero tengo la impresion de que en los ultimos annos se eligen preferentemente solo 3 temas, en orden de prioridad:1. Homosexualismo, 2. Me voy o vengo de USA, 3. SIDA, por favor saquen la estadistica de cuantas peliculas cubanas tratan de estos temas. Yo la verdad, despues del tremendo homenaje que rindieron nuestros medios a nuestro eterno comandante, no queria que la television retomara su programacion normal, pudimos ver nuevamente los excelentes documentales que haciamos, pudimos nuevamente ver y escucha a Sara, Silvio, pude ver otra vez el Brigadista y el Hombre de Maisinicu, peliculas que se ponen muy poco, Telesur no era interrumpido por el canal educativo2 y podia ver despues del noticiero sus excelentes programas de opinion politica que luego del cambio de hora son interrumpidos por la retrasmision del noticiero cultural en educativo 2, propongo que lo pasen para Multivision donde casi todo es americano y dejen libre a Telesur, gracias.

    • Jny dijo:

      Muy de acuerdo con usted Tara, no entiendo por qué Telesur tiene que compartir frecuecia con el canal educativo. Es que Cuba es accionista del canal multinacional, aún nadie me ha podido explicar por qué no se pone interrumpidamente. Slds.

  • FranciscoB dijo:

    Los cubanos seguimos como nos describió el generalísimo o no llegamos o….. Yo no soy un crítico de cine , solo un cubano que ha tenido la oportunidad de estudiar y llegar hasta donde su talento le ha permitido… y las oportunidades de nuestra sociedad.
    Entendí cuando me explicaron que el llamado realismo socialista no era adecuado a la expresión artística. Bueno, y este otro realismo que si no es socialista no sé cuál será lo es?. Me parece que se ha perdido el balance, no sé si será por que los financistas cuando son extranjeros exigen urgar entre la manchas del sol olvidando la luz. En fin, la filmografía de cualquier país tiene películas críticas y tiene películas que recuerdan la historia, y a los magníficos músicos, a los excelentes atletas, a los grandes intelectuales de todo tipo . Y me pregunto si Cuba tiene tantos de ellos con relación a su población, esos filmes donde estan en los últimos tiempos? Capablanca, el Beny y casi pare de contar. Esos son también de realismo socialista? Espero no morirme antes de ver algunos más.

    • cojuelo dijo:

      No vio usted “El ojo del canario…”, de Fernando Perez por cierto… una producción de hace pocos años y una de las mejores películas (en mi inexperta opinión) de la filmografia cubana, que ademas trata acerca de la niñez del mas grande de todos los cubanos…
      Saludos

      • FranciscoB dijo:

        Tiene razón, excelente filme y ya son tres pero no hacen tendencia Tambien hay algun balance a mi juicio en Havana Station, Conducta y Viva Cuba, pero lo que pedimos es más filmes que reflejen las historias que enaltecen y caracterizan también al cubano y no solo en la etapa revolucionaria, sino através de su historia, cualquier pasaje sencillo de nuestra historia da un gran película. Se me ocurre por decir algo qué motivaciones tuvieron nuestro antepasados cercanos (cuales eran sus historias de vida) para repudiar a los marines borrachos que orinaron y profanaron el monumento a Martí en una época en que ellos campeaban aquí y que respuesta hubo del gobierno y la embajada de turno. Una película sobre eso sería realismo socialista? No sé.

  • baracoa dijo:

    Una cosa mala de las nuevas películas cubanas es que se parecen mucho a las viejas películas cubanas. Hay poca iniciativa y siguen, como las novelas cubanas, por caminos y guiones iguales o parecidos. Las actuaciones son buenas, no lo dudo, pero el tema es lo mismo y lo parecido. Conducta es una excepción, pero el homosexual con el heterosexual, la amistad entre ellos., y por otro lado lo de “los que se fueron” y regresan, etc. etc. etc. Ya cansa.. Hay quien dice que “esa es la realidad” pero la realidad cubana no es solo eso. Por favor, asombrennos con algo comparable a Memorias del Subdesarrollo, Los Sobrevivientes, Conducta, Clandestinos, Lucia, etc. No gasten mas plata por gusto.

  • Minerva dijo:

    Estoy muy de acuerdo con Pérez Betancourt. Las ideas se reiteran; se regodean en lo negativo, no hay nada bueno ni esperanzador…! Sin embargo, el cine de Estados Unidos está lleno de historias que tienden a glorificar, o al menos ensalzar, su modo de vida, su épica, sus historia. En la TV nos cansamos de ver heroicos bomberos, guardacostas, o soldados americanos…!! ¿Por qué nuestros guionistas y directores de cine o TV no cuentan historias reales de nuestros médicos internacionalistas, de nuestros bomberos, nuestros guardacostas, nuestros obreros esforzados? Complacientemente nos tragamos las películas, series y telenovelas de los demás, pero ¿las nuestras tienen que mostrar únicamente “el lado oscuro” de los seres humanos y de nuestra sociedad…? Felicito a Pérez Betancourt por su acertado comentario.

  • Metropolitano de Nueva York dijo:

    SOBRE: ” Ya no es…..”

    Cosas Buenas:
    1- Felicidades a la fotografia, 2 horas de un film, rodado “casi” (el casi viene ahorita) completamente en una solo locacion interior, donde no se repiten tomas y no aburren las grandilocuencias del director de fotografia merecen premios.
    2- “Magica la musica”, nada mas……….
    3- Isabel, no se cuantos años estuvo preparandose para este papel, pero el resultado es un regalo para nosotros, los que le gusta el cine. Luis Alberto, igual de gigante pero en un ring de campeones, uno solo puede vivir y aunque no perdio, si Isabel lo supero. Nada jejejej que ya tenemos a nuestros Humphrey y a nuestra Ingrid cubanos, nuestros y queridos. Se pueden retirar si quieren en nuestra mente quedaran para siempre:_ ” !!La entrego viva !!! Y !!! Este es mi hijo, se llama Esteban !!!! ( waohhhh 7 palabras para siempre Isabel )

    COSAS MALAS:
    1- Las dos tomas realizadas desde el exterior hacia el balcon (este es el casi) !!!!uffffff!!! como me dolieron.
    2- Ya hemos visto correr al “hombre” por aeropuertos, parques, campos de exterminios, etc, etc, etc, un poco trillada y gastada. Aunque no deja de ser emotiva
    3- Marilu y los Yoyos estan demas….

    Es mi humilde opinion.

  • vivoli dijo:

    Gracias por hablar en nombre de muchas personas. Es hora ya de que se entienda que la formación y educación es un acto intencionado y por lo tanto hay que crear las condiciones para que surja una nueva generación de cineastas que entiendan que hay que reflejar la realidad COMPLETA y no sólo lo negativo, además como seres transformadores tienen que proponer soluciones, pues esa es la verdadera actitud crítica.
    Es todo tan paradójico y absurdo, que demuestra la ignorancia de muchos “intelectuales”. Digo esto porque al final hay que vivir en un sistema muy sano y muy humano, para en estos tiempos tener la posibilidad de sufrir (por problemas heredados del capitalismo, valga la aclaración) con tanta intensidad y morosidad, yo vivo en un país capitalista y puedo aseverar que si adoptas esa actitud te aplastan en 2 segundos. Con seguridad esa es la razón por la cual muchos cubanos en el exterior, con pocos recursos espirituales, por sus comentarios simplistas y hasta crueles, resultan chocantes a los cubanos en Cuba, lo peor es que los primeros no se dan cuenta.
    Seguimos con esperanza : ya llegará un cineasta con la profundidad que merece el pueblo cubano. Por el momento, estoy a la expectativa del filme chino-cubano, que seguro será mucho más positivo.

  • Arturo Ramos dijo:

    Por qué muchos cineastas dle patio se empeñan en mostrar la parte fea de nuestra nación. Tanto arquitectonicamente como muchas veces las historias personales llenas de miseria, deseos de emigrar, etc. Yo soy cubano y me consta que no es así nuestra realidad. Quizá todos o la mayoría de nuestros cineastas vivan en solares con pésimas condiciones de vida.

    Será por que este tipo de cine es mejor recibido en el extranjero. ¿Por qué lo hacen?

  • Carlos Manuel dijo:

    Fernando Pérez como otros directores utilizan lo solariego de nuestra sociedad para ganar su gancho fílmico. La influencia de este tipo de Films en su análisis en escala es similar a lo que se pretendía por los EEUU desde los inicios de la Revolución, rendirnos por apatía, por desgano y desmotivación. Es bueno que este tipo de largometraje no se censure, pero es bueno también que otros Pérez Betancourt nos eduquen con criticas certeras en el sentido de que al igual que existen lunares o lagunas en nuestra sociedad, existen también una sociedad diferente a la que Fernando siempre pinta en sus películas, haciéndolo intencionadamente o no. Detrás de esto se encuentra aunque lo nieguen y utilizando una frase de Taladrid. “La ruta del dinero”

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Rolando Pérez Betancourt

Rolando Pérez Betancourt

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana en 1973. Graduado de francés en los Institutos de Comercio Exterior y de Relaciones Exteriores. Premio Nacional de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro (1999), Premio Nacional de Periodismo José Martí a la obra de la vida (2007). Periodista del Periódico Granma. Atiende el programa semanal “La séptima puerta”. Es uno de los más agudos críticos de Cine de Cuba.

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