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De cuando el terrorismo no es tan malo

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René González en la sede la Unión de Periodistas de Cuba, en septiembre de 2014. Foto: Ricardo López Hevia/Cubadebate.

René González en la sede la Unión de Periodistas de Cuba, en septiembre de 2014. Foto: Ricardo López Hevia/Cubadebate.

Una mañana del otoño de 1962 la ciudad de La Habana amaneció bajo el estremecimiento de detonaciones, resultado de los disparos hechos desde una embarcación que proveniente de Miami arrojó, con un cañón de 20 milímetros, una andanada contra un hotel de la ciudad. Mientras los agresores regresaban a La Florida entre vítores y titulares exultantes de los diarios, junto a mis primeras memorias de estudiante primario la conmoción entre la ciudadanía quedaría grabada para siempre.

Antes de que pudiera conocer personalmente en Miami a José Basulto, autor de los disparos, 28 años después, otras memorias igual de traumáticas pasarían a formar parte de mi experiencia vital. Secuestro o asesinato de pescadores al norte de Cuba. Ataques a poblados costeros con el resultado de ciudadanos inocentes muertos o mutilados. Sabotajes contra guarderías infantiles que pusieron en riesgo la vida de niños inocentes. Asesinato de alfabetizadores por bandas contrarrevolucionarias. La voladura de un avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo, frente a las costas de Barbados, con el saldo de 73 personas asesinadas fríamente.

Esta historia, desconocida para el resto del planeta, se ha clavado sin embargo en la memoria colectiva de los cubanos. Primero con entrenamiento, organización o apoyo material y financiero de la CIA. Luego con caprichosos grados de contubernio con la agencia. Siempre con la cómplice negligencia de las autoridades legales y policiales norteamericanas, los actos terroristas contra Cuba han sido una constante desde que el 1ro de Enero de 1959 la Revolución en la isla rescatara para siempre las aspiraciones de soberanía hasta entonces mutiladas de su pueblo.

Fue esa misma memoria la que me impulsó sin vacilar a la aceptación de la misión que me llevaría a conocer al artífice de aquel acto terrorista de mis primeras vivencias. Como un cubano más se me hizo natural el deber de evitar, infiltrándome en los grupos violentos que aun campean en Miami, la consumación de tales actividades. El mismo sentido del deber impulsó a otros cuatro de mis compatriotas, tres de los cuales aún permanecen presos en los Estados Unidos por el crimen de proteger la vida humana; bien más preciado para cualquier sistema legal medianamente civilizado.

En el año 1998 parecía que una puerta permitiría la acción conjunta entre los gobiernos de ambos países para poner fin a tales acciones terroristas, que tanto en los Estados Unidos como en Cuba habían dejado un rastro de muertes. En junio de ese año una delegación del FBI visitó La Habana, recibiendo un expediente en que se describían los planes terroristas fraguados en Miami, así como información sobre sus perpetradores. La gestión se había abierto paso por una visita personal de Gabriel García Márquez a Washington un mes antes, en la que trasladó un mensaje personal de Fidel a Bill Clinton. Los oficiales del FBI en la reunión de La Habana se regresaron al norte luego de prometer a su contraparte cubana que se actuaría en consecuencia, no sin antes agradecer la colaboración de los representantes de Cuba. Tomó menos de tres meses para que actuaran. Han pasado 16 años y todavía los cubanos esperamos a que lo hagan en consecuencia.

En la madrugada del 12 de septiembre de 1998, en varios lugares de la ciudad de Miami, equipos del FBI tomaron por asalto los hogares en que residíamos quienes habíamos estado proporcionando información para neutralizar a los grupos terroristas.

Precedida de un ambiente de histeria comenzaría, en noviembre de 2000, la patraña del juicio oral más largo de la historia de los Estados Unidos, que luego de comenzado sería abrupta y misteriosamente cubierto por el más absoluto silencio de las corporaciones mediáticas. Previamente, en marzo de ese año, los fiscales habían puesto una moción para que no se introdujera la copiosa evidencia de terrorismo contra Cuba: “Combatir el terrorismo era la motivación de los acusados, y las motivaciones no se deben de ventilar ante el jurado”. Muy novedosa la teoría jurídica presentada por los acusadores para que no se tocara el tema del terrorismo y su complicidad con él. Muy oportuno el silencio de la prensa norteamericana, que hasta entonces había desplegado sus antenas para anatemizar a los “peligrosos espías de Castro”.

Con un jurado atemorizado, en una sede que bajo el más elemental sentido común nunca hubiera podido garantizar un juicio justo, mediante la utilización de las condiciones de confinamiento como arma de castigo y de privaciones en la preparación de la defensa, bajo un esquema de manipulación de la evidencia que apenas nos permitió estudiarla previo al juicio, y enfrentando una prensa local que años después se supo había sido pagada subrepticiamente por la oficina de transmisiones a Cuba del gobierno norteamericano; el veredicto no pudo ser otro que el de culpables de todos los cargos. Como complemento unas sentencias draconianas, en las que la jueza descargó un odio irracional e ilegal sobre los acusados, no sin antes ceder a la solicitud de la fiscalía para que nos “inhabilitara” durante los años de libertad supervisada entregándonos una joya de sabia jurisprudencia:

“Sea que el terrorismo se cometa contra personas inocentes en los Estados Unidos o en Cuba, Israel o Jordania, Irlanda del Norte o en la India, eso es diabólico y es malo, pero los actos terroristas por otros no pueden excusar la conducta equivocada e ilegal de este defendido o de cualquier otro”.

Y luego la “inhabilitación”:

“El defendido deberá también cumplir con las siguientes condiciones adicionales de libertad supervisada:

Se prohíbe al defendido asociarse con o visitar lugares específicos donde individuos o grupos tales como terroristas, miembros de organizaciones que abogan por la violencia, o figuras del crimen organizado están o se conoce que frecuenten”.

Así, de un plumazo, en una corte norteamericana se certificó el derecho de los terroristas a no ser molestados. Al parecer para algunos el terrorismo no es tan malo.

A dieciséis años de nuestros arrestos el caso de los Cinco, como se le conoce, ha concitado el repudio de organizaciones de abogados, tanto nacionales como internacionales; el rechazo de 10 premios Nobel, la condena de parlamentos en pleno o de grupos de parlamentarios, un fallo condenatorio del Comité de Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU; la oposición de Amnistía Internacional y de cientos de personalidades alrededor del mundo.

Afortunadamente no todos piensan que el terrorismo no sea tan malo.

(Publicado en el diario El Universal, de México)

Se han publicado 17 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • El cojo dijo:

    El Che lo dijo, ¨ al imperialismo ni un tantito asi ¨.

  • adrian dijo:

    René, gracias por el excelente artículo.

  • Tell dijo:

    Perdónenme. No acostumbro a comentar lo que dice, alguien que demostró lo que piensa.
    Pocas veces, ideas y acción van juntas, de aquí solo leo y aprendo, me pregunto si yo pudiera tener el valor de comportarme siempre, a la altura de mi ideal, que pena sentiría si me doy cuenta que las fuerzas me pueden fallar, no podría volver a mirar a mis hijos de frente, ni a mi amada esposa. Le pido a la vida, que me de el coraje de, “Los cinco”, que no me falle.
    ¿Qué sería este mundo sin hombre como Uds.?¿Quién sería yo, si El Che y uds., como otros, no hubieran existido?

  • ROBERTO ROHDE ALARCON dijo:

    Qué dificil es la lucha compañeros, cuando en un maridaje vergonzoso los intereses del Imperio tiene como cancerberos a la prensa mercantilista, (la que mantiene en la ignorancia a la Humanidad al invisibilizar lo ocurrido), cuando hay unas NN.UU. que ha perdido legitimidad y un poder político que esta subyugado al poder económico…!

  • Leandro dijo:

    En los Cinco está el espíritu indoblegable de todo un pueblo. Tienen muy bien merecido el título de Héroes. La decisión del personal cubano de la salud que enfrenta el ébola en África muestra que el pueblo cubano no ha perdido el espíritu de los Cinco.

  • Eduardo Chang Lebrún dijo:

    Mis más sincero respeto (y admiración) para usted Réné y al resto de sus hermanos, que son los míos también, siempre lo he dicho, el legado y la sangre que derramó Alberto Delgado no fue por gusto, se !multiplicó!…… gloria a los hombres -y mujeres- que desde esa silenciosa trinchera han mantenido la salvaguarda de la Patria.

  • 1Cubano+ dijo:

    Es la doble moral que la prensa “libre” nunca reflejara por no ser favorable a sus intereses al fin y al cabo quienes son los dueños de esa prensa “libre” si no los grandes monopolios mediaticos, habra que seguir luchando por el progreso humano, por defender la verdad de quienes nos la quieren torcer, un dia como hoy derrivaron nuestro avion y los asesinos aun andan sueltos y quienes los han apollado pretenden que olvidemos su abominable crimen, aqui no tendran nunca cobija

  • Emilio dijo:

    Nunca hubo imperio que no cayera, nunca habrá una cuenta sin saldar, más temprano que tarde Ramón, Antonio y Gerardo estarán de regreso en su patria.

    Ya sea por las fuerzas políticas, los movimientos de masas o simplemente por obra divina: la justicia siempre prebalecerá… el que hiere y mata nunca quedará impune

  • Milagritos dijo:

    Rene cuando supe que te habias ido por San Nicolas, siempre pensé que tenias una mision especial, no me equivoque, se que los otros cuatro tienen tus mismas cualidades, soy Milagritos de San Julian.

  • Idania dijo:

    René, el terrorismo es y será terrorismo siempre. Cuba está expuesta a que hombres como Posada Carriles cometan actos de barbarie como el derribo del avión de Cubana el 6 de octubre y estén libres mientras que usted y sus hermanos cumplieron y aun están presos por defendernos de los planes terroristas. Gracias por demostrar su valía. De no existir hombres como ustedes, la Revolución no habría podido subsistir.

  • Idania dijo:

    Gracias René, su actitud y la de sus hermanos es digna de admirar

  • Roberto dijo:

    René Hermano: No se puede esperar otra cosa de un hombre digno de esta tierra, con tu actitud y la de nuestros hermanos se hace realidad, que para muchos hombres la dignidad es mas alta que el pan, mas alta que la gloria, mas alta que la propia supervivencia.
    Gracias por tu valor, gracias por tu sacrificio, gracias por tus lágrimas de sangre, gracias por la fe que inculcas a las nuevas generaciones; porque no se pierda nunca la memoria historica y siempre tengan presente que la ingusticia a los demás es una amenaza para todos.

  • francisco dijo:

    gracias por el ejemplo! no hay balas suficientes para matar su ejemplo de cubania y valor!

  • Cofresi Ramirez dijo:

    Rene es posible que te hayas equivocado,aquel dia en que calleron preso ustedes,tambien nos llevarian el corazon a los hombres libres de este mundo,por eso te digo que te equivocaste,estuvimos con el corazon y el alma en sus noches solitarias y nos solidarizamos a cada segundo de estos 16 años con su padecimientos y su fortaleza nos dios fuerzas a los hombres que en este mundo globalizado por la avaricia,nos consideramos libres.
    GRANDES TODOS MIS HERMANOS CUBANOS…..UN DOMINICANO DE CORAZON.

  • kaloi dijo:

    Todo el apoyo para los luchadores cubanos; hoy, Cuba enviando médicos al África para combatir el ébola, mientras otros países mandan soldados, y muchísimos otros hacen la vista gorda, intentando que el mal no se les cuele dentro de sus propias fronteras. La lucha de Cuba es constante, fuerza!! Aunque los medios imperialistas lo quieran ocultar, la revolución continúa…

  • Armando Guerra dijo:

    Gracias René , a ti y a los otros cuatro hermanos!

    USA siempre actúa así y lo más doloroso es que como dueños de los medios nadie se hace eco, cuando Snowden delata sus violaciones del derecho internacional, atacan a la persona que los puso al descubierto y no a las violaciones, cuando Asange hace lo mismo, juzgan y encarcelan al soldado que facilitó la información y retienen al mismo en la embajada ecuatoriana en Londres, el lugar de juzgar a los violadores, claro, si fueran capaces de juzgarse a si mismo e imponerse condenas por sus fechorías, entonces de verdad las cosas estarían cambiando, en contrapartida existen hombres como ustedes cinco, y muchos más dispuestos a cumplir con el deber de detener al terrorismo en cualquiera de sus formas.

  • EddySS dijo:

    Hace poco leí durante 3 días tan rápido como pude -Los últimos soldados de la guerra fría-, de un autor brasileño cuyo nombre temo escribirlo, que me cautivó y lamenté no haberlo “fusilado”, me lo prestaron como todo invaluable tesoro a escondidas y cumplí con el doloroso deber de retornarlo a su público sitio de restringido préstamo, pero descubro este otro, lleno de vívida experiencia: Un libro de infinito acervo e interminable paciencia que cautiva hasta las piedras y romper el silencio de la infamia.

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René González Sehwerert

René González Sehwerert

Es uno de los cinco cubanos presos en Estados Unidos por alertar a Cuba de acciones terroristas organizadas en territorio norteamericano. Su causa tiene un enorme solidaridad internacional. Fue condenado a 15 años de prisión.

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