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Bajo la Lupa: Las gradas del campeonato

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publico

Justo desde el play ball inicial, hubo paridad en los marcadores, arranques increíbles, enormes yerros arbitrales, equilibrio (estadístico) entre el bateo y la defensa, decepciones, individualidades emergentes, estelares en horas bajas, movimiento en la tabla de posiciones cada jornada… Nos guste la nueva estructura o no, la Serie Nacional de Béisbol 52, en sus primeras 24 jornadas, suscitó una competitividad que no signó las fases preliminares de las recientes temporadas.

Amén de la calidad técnica de los juegos de pelota, todavía con mucho margen de mejoría, el arranque del torneo cubano ha tenido la virtud de entretener sin apelar a imágenes de sexo, la violencia o el lenguaje de adulto. Y hasta insinúa que lo mejor está por llegar.

Sin embargo, el vigente calendario no azuza el espíritu, no seduce, ni acaba de conquistar a todos los fanáticos. O, para decirlo como es, eso puede concluirse al juzgar los reportes de asistencia a los estadios.

Las concurrencias pequeñas, a principios de la Serie, pueden entenderse sin necesidad de una gran investigación o una disertación académica.

Matanzas, pongamos por caso, no logró llenar cada día el Palacio de los Cocodrilos, como llaman a su sede, el Victoria de Girón. En dos partidos allí, luego de barrer a Holguín en la primera subserie, el promedio de asistencia no superó los 3 500 aficionados a un parque con capacidad para 30 000 mortales, según registros oficiales.

Y estamos hablando de una novena invicta entonces, en casa un fin de semana, viniendo de su mejor temporada en 20 años, animadora principal de la Serie anterior, con varios jugadores aspirantes a representar a Cuba en el III Clásico Mundial de Béisbol y dirigida por el DT de la selección nacional.

Por esas fechas, en la capital de Guantánamo, el Nguyen Van Troi, se presentó Industriales, el equipo de mayor convocatoria en el país, y tampoco se agotaron las localidades. De unos 7 500 aficionados reunidos en el primer desafío entre Leones e Indios, se pasó a 3 000 en el tercero. En lugar de aumentar, disminuyó la afluencia de los fanáticos.

Acá en el extremo oeste, en el Capitán San Luis de Pinar del Río, donde se suele ver la pelota hasta de pie, detrás de las cercas del jardín izquierdo, la afluencia cayó en más de 2 000 asistentes, del primer al tercer juego de pelota.

MÁS ELOCUENTE, IMPOSIBLE

Puede decirse que la impresión popular era imprecisa en los comienzos. Que hubo/hay resistencia ante una estructura que muchos -la mayoría, creo- no aprueba o la cree susceptible de corrección. Que, conocida la calidad actual de la pelota cubana,  el nivel de los juegos internacionales vistos durante el verano le colocó el listón muy alto a la Serie. O que “el equipo Cuba no mostró buena cara, no dejó buena impresión en la gira por Asia, y eso, aunque no lo parezca, influye en que no haya mucho interés por lo que ocurre en el principio de la temporada”. , considera Jorge Antonio Rodríguez Vilar, un colega que exploró en La Habana la reacción de los cubanos, luego de las dos derrotas en Japón del equipo que se prepara para asistir al III Clásico Mundial de Béisbol.

Pero con el transcurso de las jornadas continuaron las paridades en las pizarras, Isla de la Juventud siguió asombrando, los Gallos de Sancti Spíritus cantaron a todo pulmón, las Avispas de Santiago de Cuba no pudieron afilar el aguijón, y Villa Clara y Ciego de Ávila no acaban de levar anclas. Molinet ha botado más pelotas blandas que Alfredo Despaigne y José Dariel Abreu, más incluso que algunos bateadores del último equipo Cuba combinados; Wilber Pérez ha sido una mejor versión zurda de mejor rendimiento que casi cada uno de los lanzadores de esa mano integrantes de la preselección; y en la segunda base hay más incógnitas que certezas.

Hay de todo para interesarse por la Serie 52, para mirarla con esperanzas y asistir a los estadios. Sin embargo, ninguna de esas, ni otras historias, atrae sobremanera.

Ojeemos, si no, los informes de la concurrencia en el final de 2012, alrededor de la consumación de la primera mitad del calendario.

En el Cristóbal Labra, sede de la novena revelación y que ya suena como anfitrión del Juego de las Estrellas, Isla de la Juventud recibió a Industriales y, según la página web www.beisbolcubano.cu, en cada uno de los partidos se reunieron 2 800 personas. Como se ve, una cifra insignificante, si se tiene en cuenta la fuerza de convocatoria de los Azules y el gran desempeño de los de ultramar.

(Por cierto, resulta sospechoso, para no decir mentiroso, que se registren la misma cifra de asistentes en tres partidos diferentes disputados en dos jornadas laborales y acechadas por las lluvias. Cuando menos, el dato crea dudas, como casi cada uno referente a la asistencia de público a los estadios, pero las cifra que aquí manejo son reportadas desde la sede y asentadas en la publicación. De manera que, hasta no encontrar información más fidedigna, esas serán nuestra referencia).

De vuelta al Victoria de Girón, se consignó la presencia de entre 4 000 y 5 000 aficionados en el duelo Mayabeque-Matanzas, cantidades despreciables, toda vez que se disputaron en un momento de buenos rendimientos y mejores ubicaciones de los dos rivales. Por el contrario, en el Palmar del Junco, un recinto mucho menor, sí aparecieron hasta 7 000 espectadores (ya sabemos, el dato es aproximado).

Santiago de Cuba y Ciego de Ávila, en el José Ramón Cepero, apenas reunieron a 2 000 espectadores como promedio. El campeón recibió a una de las selecciones históricas, de las que más público mueve en todo el país y, en tres juegos de pelota, jugaron casi a puertas cerradas.

Unas 2 500 devotos del béisbol se llegaron al Capitán San Luis, el 27 de diciembre, a presenciar la porfía Pinar del Río-Sancti Spíritus. Solo 2 500 y, en las otros dos partidos fue tan insignificante la asistencia -creo yo- que no se registró.

En el Augusto César Sandino, en el match Villa Clara vs Granma, no asistieron 12 000 personas como promedio; y estamos hablando de un parque, según registros oficiales, con capacidad para 20 000 (por el contrario, en la localidad de Remedios Los Naranjas atrajeron a 4 500 espectadores y a 3 500 en Quemado de Güines).

Industriales y Artemisa, el 23 de diciembre, citaron a 10 449 espectadores en el Latinoamericano, y 6 430 al día siguiente. Y un pulso mäs atractivo aún, uno de los más disputado en los últimos años, el Industriales-Sancti Spíritus, atrajo al Coloso del Cerro a 15 111, 11 742 y 18 923, entre los 14 y 16 de diciembre últimos.

Y el Clásico de la pelota cubana, el choque entre Leones y Avispas, entre Industriales y Santiago de Cuba, también dirimido en La Habana, tuvo cifras de 28 907, 32 014 y 35 974 concurrentes del 18 al 20 de diciembre.

Fue la etapa de mayor movilización alrededor del campeonato, al menos aquí en la capital del archipiélago. Y, como se aprecia, no logró abarrotar los 55 000 asientos.

¿Acaso el béisbol ya no interesa a los cubanos? ¿No bastan los marcadores parejos, los juegos disputados y la tabla de posiciones encogida para llamar al público? ¿Ninguno de los jugadores estelares o equipos históricos es atracción suficiente?

ES TODO ESO… Y MÁS

Varias personas de distintas generaciones con las que he tratado el tema, sienten que no se habla mucho de pelota en las calles, no con el entusiasmo de antes y menos con el arrebato que causan los play offs (reducidos con la actual estructura).

Otros comentaron que ya no se ven grandes batazos, ni grandes duelos de lanzadores como en tiempos pretéritos, y hasta se alarmaron por las declaraciones que incitan a que se juegue como los japoneses, por temor a una pérdida de identidad de la pelota cubana. “Solo nos falta tener los ojos rasgados”, he escuchado decir, a propósito de la tendencia a tocar pelota en cualquier situación. .

También los hay que solo van a los estadios cuando llegan los play offs, porque se convierten en una fiesta que nadie quiere perderse, a diferencia de la temporada regular.

Variopintas, en fin, son las opiniones por las cuales la asistencia a los estadios no es óptima, ahora que todas las novenas están en la misma parrilla de salida y la brevedad del calendario hace soñar a muchos con una contienda de clasificación peleada desde el primero hasta el 45 juego de pelota. Son variopintas y, la mayoría, igual en Matanzas, La Habana, Pinar del Río que en Guantánamo, apunta con verbo crítico a la nueva estructura.

La consideran, algunos, injusta (“¿Qué es eso de no jugar una vez como home club y otra como visitador contra cada rival, como en todas las ligas y deportes del mundo?”, se pregunta Pedro Salazar Rodríguez). Otros insuficiente (“45 son pocos juegos para determinar la clasificación, si fueran menos de 16 equipos quizás sería una buena cantidad, aunque aparentemente los equipos tienen que emplearse al límite desde el inicio”, declara Rolando Montalván Martínez).

Algo es evidente, el béisbol cubano tiene un gran margen de desarrollo y mejoría. Y el proceso de rectificación debe ser ahora, ya, radical. No se puede tapar esa verdad, porque corre el riesgo de ser desplazado. Ya hay muchos que prefieren, aquí en la capital cubana, por ejemplo, ver un juego Real Madrid-Atlético de Madrid por el Canal Habana, que Matanzas-Las Tunas por Tele Rebelde, como me dijo un aficionado en las mediaciones del Cerro, que agregó: “Me puse a ver la pelota con el vecino y, cuando Víctor Mesa mandó tocar a Guillermo Heredia después de haber bateado dos jonrones, casi me infarto. Por esos disparates a uno se le quitan las ganas de ver pelota o ir al estadio. ¿Te imaginas a Pedro Jova, por ejemplo, mandando a tocar a Víctor Mesa después de dos jonrones? ¡Por favor!”

Quizás Alexander Jiménez Valdés, que así se llama el aficionado, tiene razón. Darle la oportunidad de batear tres jonrones en un juego a Heredia es importante para su carrera, que también hacen los de la Serie, y, me parece, ayudan a que los niños y jóvenes se interesen por la pelota, por el efecto espectacular que tiene conectar tres jonrones en un juego.

Encima, o quizás porque no es la misma pelota de antes, no hay jugadores icónicos, o lo que llaman en un vocabulario más económico que deportivo, jugadores franquicia.

Antes, Muñoz y Cheíto, Casanova, Omar Linares y Rogelio García, Rey Vicente Anglada, Pablo Miguel Abreu, Germán Mesa, Javier Méndez y Orlando Hernández, Víctor Mesa, Pacheco y Kindelán, o los tres mosqueteros yumurinos, atraían a los estadios a millares de seguidores.

Como también lo logró Cuevas, Marquetti, o más recientemente Kendry Morales, en el Latinoamericano, Ermidelio y Osmani Urrutia en el Julio Antonio Mella, o Pedro Luis Lazo en el Capitán San Luis.

Pero, incluso por encima del empaque deportivo del asunto, hay otros detalles, nada menores, de idéntica importancia, que atentan contra la asistencia a los estadios.

Uno es el horario de inicio de los juegos de pelota. Cuando no se disputan en horario laboral, comienzan a las ocho de la noche, horas a las que es muy complicado moverse en el transporte urbano de las capitales provinciales del país, sobre todo al concluir los partidos.

Y otro es que el estadio es meramente la sede de un encuentro deportivo, en lugar de resultar un espacio en el que la familia encuentre en la instalación opciones para esparcirse, divertirse, entretenerse, además de apoyar al jugador o equipo de su preferencia. Un espacio en el que desde el niño hasta el adulto participen de un espectáculo cultural.

Para ello, por supuesto, es determinante el talento y la voluntad de los gobiernos provinciales, y la concienciación de que convertir la visita al estadio en horas de recreación sana no es sinónimo, únicamente, de oferta gastronómica mäs o menos variada.

Hace falta, además, realizar concursos y otros juegos de participación en las propias instalaciones deportivas. Premiar la competición deportiva en períodos cortos y de manera pública (elegir y agasajar, por ejemplo, al jugador o los jugadores que resulten los mejores en una semana, primero, y en un mes, después). Expender a los espectadores, a precios asequibles, banderas, camisetas, gorras, llaveros, toallas, chancletas, fosforeras… con la identificación de sus equipos favoritos.

Hace falta que la Guía de Béisbol sea más rica y tenga más ejemplares. Que se vendan tarjetas con los integrantes de cada equipo y sus números, al menos como parte de la presentación de la Serie, y que se publiquen las historias de cada novena.

Hace falta que nosotros, los periodistas, seamos más profesionales, hagamos mucho mejor nuestro trabajo y, encima, dispongamos de más espacios televisivos, radiales, impresos, para promover duelos, comparar peloteros, analizar desafíos, criticar a directores y árbitros…

La salud de la pelota cubana pasa por esos y otros muchos detalles. No es solo asunto de tener más y mejores peloteros, más y mejores equipos. No es cuestión solo de tener una selección nacional capaz de encarar y vencer a los rivales más calificados del mundo.

Como suceso cultural que es, la pelota supera la calidad estrictamente técnica de los atletas y selecciones. Y si no se le ve así, como ingrediente de nuestra cubanía, componente de nuestra identidad, el béisbol, la pelota que es como la llamamos y sentimos aquí, no tendrá la salud que la mayoría queremos para ella y, por tanto, no llenará los estadios.

Se han publicado 95 comentarios



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  • Osmel. dijo:

    Muy buen articulo,ahora el porque no se llenan los estadios puede(digo yo)que este ligado desde el cobro de entradas hasta la poca publicidad,e incentivar a las peñas deportivas con entradas a bajo costo(pr ejemplo),Nada,a investigar los que saben de eso,pero que siga palante el deporte nacional.

  • raiquel dijo:

    y hace falta mejorar la comodidad de los estadios..irse a sentar en un bloque de cemento durante 4 horas no es facil…sera tan caro poner bancos en nuestros estadios????…y por favor..queremos los juegos de noche!!

  • El pillo dijo:

    ALTO, CLARO, ILUSTRATIVO, SIN AMBAGES, CRÍTICO, ABARCADOR, POTABLE, VALIENTE, MUY BUEN ANÁLISIS, SALUDOS Y MIS PARABIENES AL PERIODISTA……

  • el willy dijo:

    arzuaga, sera creible la exactitud de tu conteo de aficionados a los estadio, eso suena a no ser tan real, cuando podias haber redondeado las cifras de asistencia y hacerlo mas potable. el latino casi se llena de bote en bote que obligan a tener que abrir las gradas de los jardines, como es posible que des esa cantidad de personas en ese estadio si con la banda de trecera solamente a medio llenar son 10 000 y pico de personas solamante ahi.
    bastante bueno tu comentario , las cifras no.

  • gilberto dijo:

    da risa el articulo que da tema a los llenado de los estadios por que caemos en esto y sin llegar a medula del prolema solo mencionamos y criticamos lo q ue puede hacer una provincia o un director por lo que veo las criticas son para victor mesa el lleno los estadios como jugador y ahora como director atrae publico veo que el mencionado peridista no hace alusion al problema de transporte publico para llegar a las instalaciones en ciudades que apenas se ven omnibus en funcion de la poblacion como queremos que las personas llenen los estadio si en buen cubano no hay guaguaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaani la ponen como llegar y regresar a casa asi no se puden llenar los estadios muchos prefieren verlo por la tv o oirlo por la radio es un gran problema llegar los estadio en cualquier provincia entiendala periodista comparto su idea que los estadio hace falta llenarlo pero como lo logramos el espertaculom esta los peloteros se entregan los directores se entregan poro no depende de ellos asi que cada dia tendremos estadios mas vacio hay provincia que lo hacen en carretones tirado por caballo estamos en siglo XXI es todo y punto

  • carlinho dijo:

    demasiado laaaaaaaargo el artículo.
    Industriales Campeón!!

  • Maritere dijo:

    Excelente articulo, muy centrado en la problematica de nuestra pelota actual, ojala surta efecto y los que les corresponde se empiecen a interesar porque hasta ahora no me parece.

  • Ernesto Yordi dijo:

    De acuerdo en muchas cosas con el periodista y los que han comentados, hay que volver a los juegos nocturnos y mejorar las condiciones de los estadios.
    Pero no sólo eso, al estadio hay que verlo como una fuente de ingresos para el INDER, mi opinion es que debe ser administrado por cada equipo, crear comodidades para los aficionados y venderle todo eso que decia el periodista y mas.
    Ademas se debe exigir que se respete al publico, es inconcebible que en el latinoamericano no se permita pasar a las gradas de sol hasta que no esté abarrotada la parte techada. A muchos aficionados nos gusta más ver el juego de frente desde esas gradas en los jardines que verlo de lado desde lo profundo de la zona foul. El estadio es de todos (hasta ahora) y cada cual debe poder sentarse donde se sienta más cómodo.
    Otro elemento que afecta a mi juicio son las indisciplinas, se ha vuelto insoportable el tema de los fumadores en los estadios y para que hablar de las famosas cornetas que venden en carlos III que te dejan el oido con el patron de pruebas. Mi sugerencia es crear un area de fumadores, donde se molesten unos a otros y permitan a la familia que va con sus niños respirar aire puro en los estadios.
    Saludos

  • Alex dijo:

    Saludos:
    Muy buena reflexión estimado periodista. Creo al igual que usted que el pasatiempo nacional está perdiendo terreno y muchas de las causas son las expuestas por usted. Una serie donde juegues solo una vez como visitador o como homeclub contra un rival de turno no es justo. Sé que se toma en cuenta la transportación, el presupuesto asignado por el estado para estos predios y muchos otros “problemas” económico, pero, serán estos los únicos problemas?? Hace mucho tiempo me leí el libro de Ignacio Ramonet “Propagandas Silenciosas” donde el autor trataba de como los medios de difución “controlan” por así decirlo el actuar, los gustos, las modas y hasta los sentimientos de las personas. En nuestros medios determinados para el deporte ultimamente alguien debe estar haciendo una “campaña silenciosa” por poner el futbol y el motocross como deporte nacional. Del futbol no me quejo, lo disfruto tanto como la pelota, aunque con el dolor de sentir amargura por no tener algun representante nacional en ninguno de esos equipos que transmiten (soy nacionalista a rajatabla), digase los más gustados por la afición cubana Real Madrid y Barcelona. Se que el futbol es ameno, solo se tarda de 105 y 140 minutos un partido (cuando es en vivo y contando con sus entretiempos en caso de ir a tiempo extra) y es económico (con un balón y dos porterias de hierro juegan 22), pero no es “nuestro” deporte nacional. De la motocross ni hablar, realmente solo una vez vi una competencia en vivo en Varadero y me pareció lo más aburrido del mundo, sin contar que no todos tenemos una moto así para competir (creo que ni media) y tampoco es “nuestro” deporte nacional. Es verdad que ya la gente no ve ni vive en un estadio esos grandes momentos de antaño donde se decidía un juego con un jonrón ni a un estelar como Lazo y Vera maniatando a los rivales, pero, ¿¿porque no poner juegos de las “mal llamadas” Grandes Ligas Americanas o de la Liga Japonesa o Koreana o de la Mexicana o de la del Caribe o de la Marciana?? Si al final lo que la gente quiere es ver beisbol del bueno, del regular o del malo, pero verlo. No tenemos que esperar un video bajado de una antena legal o ilegal para ver en el DVD de tu casa la final de cualquier campeonato de beisbol del mundo solo porque puede haber algun “fugado” jugando ahí. Ya ves más niños y jovenes jugando futbol que pelota (digase cuatro esquinas, al taco o cualquiera de sus variantes) porque ya tienen nuevos ídolos (dígase La Pulga, CR7, Iniesta, etc) engalanados en cada transmisión televisiva por ustedes. Compañeros responsables de la transmición y de la “propaganda silenciosa”, ya todos conocemos y sabemos que quieren darle más protagonismo al futbol nacional pero no es viendo a los “monstruos” del viejo continente que vamos a llegar a un mundial con nuestro sinó jugando con ellos o contra ellos con la misma calidad. Los estadios no se llenan porque ya no hay un “show” ni en el estadio ni en la televisión cuando el beisbol es eso, un gran espectáculo montado sobre el escenario del estadio, los peloteros son los protagonistas y los árbitros solo eso, arbitros y no protagonistas. Quiero variabilidad en la programación, pero que esta no sea sinónimo de chapucería. Hagan una encuesta a ver que nos gustaría ver, al final es para nosotros que se trabaja y para fomentar el amor por nuestro pasatiempo nacional a nosotros y a nuestras nuevas generaciones.

  • Alejandro dijo:

    Muy bueno y abarcador el comentario, no obstante falta en mi criterio un hace falta y es que hace falta que se transmitan mas juegos de pelota de otras latitudes y entonces aumentara la concurrencia como en el caso de otros deportes como el futboll.

    Desde hace bastante la televisión cubana debio poner mas enfasis a los juegos de pelota de otras naciones, sin menospreciar los demas deportes.

    Sobra el tiempo televisivo para eso, solo hace un empeño.

  • Alejandro dijo:

    Sobra el tiempo televisivo para eso, solo hace falta el deseo

  • Raul dijo:

    mientras se juegue de dia las concurrencias no seran las mejores. Y sobre la cantidad de marcadores cerrados eso se debe en un 99% a la pelota de trapo que al no botar se hacen pocas carreras y por tanto las diferencias son pequennas.

  • Carlos Francisco dijo:

    Recordemos que esta e suna serie nueva y los cambios nno surgen de la noche a la mañana,demosle tiempo estoy seguro que este formato a la larga o a la corta sera un exito…

  • austin dijo:

    Le puedo aseurar que en los jueos entre La isla e industriales el que dio esa cifra no estuvo en el estadio ni siquiera vio el jueo por televisión, eran miles los Pineros que asistieron al estadio ….y era en horario laborable , nada que la pelota siue siendo la pasión de los Cubanos

  • guinero-bayamés dijo:

    MIRA RAFA DESDE MI PUNTO DE VISTA ESTOY MUY DE ACUERDO CONTIGO SE HA PERDIDO EL INTERES POR LA PELOTA COMO TAMBIEN POR EL BOXEO QUE HOY NO HAY EN CUBA UN PEGADOR NATO, EL DESEO MARCADO DE QUE CADA TERRITORIO TENGA SU EQUIPO Y NO HAYA UN SERIE SELECTIVA DONDE SE AGLUTINE MÁS LA CALIDAD CONSPIRA CONTRA EL BUEN ESPECTACULO, MIRA MAYABEQUE Y ARTEMISA, EL PITCHEO QUEDO DE UN LADO Y EL MEJOR BATEO DEL OTRO.HAY QUE PENSAR EL PÁIS Y NO EN LA PROVINCIA SI ES QUE SE QUIERE RESCATAR LA PELOTA NACIONAL, O SE DA UN CAMPEONATO QUE AGLUTINE MÁS LA CALIDAD DE TODOS LOS PELOTEROS DE CUBA Y UNA LIGA DE DESARROLO PARA LOS MÁS BISOÑOS O NO HAY MULTITUDES, ESO UNIDO A LOS HORARIOS DE LOS JUEGOS,EN CUBA HOY POR HOY NO HAY UN JONRONERO NATO O PITCHER QUE ARRASTRE MULTITUDES, HOY SON UNA COSA Y MAñANA OTRA, COMO BIEN TÚ DICES, LOS CAPIRÓ, MARQUETTI.MUñOZ, KINDELÁN`,PACHECO,CUEVAS,CHEITO,JUNCO, YA NO SE VEN.

  • José González Curiel dijo:

    Buen comentario…Creo que influyen, sobre todo:
    – La desconcentración de la calidad.
    – El desbalance entre unos y otros equipos (sin resolver aún a pesar de los que han hecho La Isla y Mayabeque…)
    – La hora de los juegos (de día, al sol, en horario de trabajo, o los que se televisan terminan a las 11 de la noche)
    – El arbitraje es más heterogéneo ahora y se siguen equivocando más de lo que humanamente se puede aceptar para no afectar el espectáculo. LUIS CESAR VALDÉS ES PÉSIMO….
    El problema de ver buen beisbol sigue siendo una deuda no saldada con la afisión. LA SELECTIVA SIEMPRE FUNCINÓ Y LA HAN DESECHADO…

  • Erick dijo:

    Buen articulo. Vale señalar que tus sospechas son ciertas. Resido en Isla de la juventud y la asistencia del público fue mayor sin dudas, lo afirmo porque asisti al juego y lo vi con mis propios ojos, hubiera sido mayor si los juegos fueran de noche claro. Pude ir al estadio porque estaba de vacaciones por esos dias, porque aca en la isla la pelota es solo para las amas de casa, los vagos y los trabajadores y estudiantes que violan los horarios. ¿No se realmente cuando van a solucionar eso?

  • Ariel dijo:

    Vivo fuera del país hace mucho tiempo. En diciembre visité la isla y fui con mis familiares al Latinoamericano a ver a mis Industriales del alma, juego contra Artemisa un domingo. Después de muchos años sin ir, qué tristeza me dio el Latino. La entrada parece una cueva, los interiores oscuros y tenebrosos, un poco de timbiriches puestos sin orden y con una oferta gastronómica lamentable y con ninguna garantía de salubridad, un charco de agua inundaba la entrada parte de adentro, y ojalá sea agua, un perro dentro del estadio me pasó por delante con un hueso en la boca. No puedo opinar de los baños, porque viendo aquello no me atreví a visitarlos. Ya en las gradas la cosa mejoró un poco, aunque las gradas me maltrataron, hay edades en las que es difícil pasar más de dos horas con las nalgas sobre el cemento, y lo peor es la pizarra, da ganas de llorar, los números apenas se ven, no dan información de los bateadores, parece de palo, las pinturas a los costados dan vergüenza estética. Es verdad que lo importante es el juego, pero no hay razón alguna para que las instalaciones deportivas sean tan miserables Conclusión, disfruté volver a ver a los Industriales, pero el Latino me dejó claro que es un lugar al que no vale la pena ir, y menos con la familia.

  • Lautaro dijo:

    Excelente artículo sobre todo el final.
    De todas formas haré algunas acotaciones sobre la asistencia del público, creo en estos parrafos resume todo lo que se puede decir de este tema.

    “Uno es el horario de inicio de los juegos de pelota. Cuando no se disputan en horario laboral, comienzan a las ocho de la noche, horas a las que es muy complicado moverse en el transporte urbano de las capitales provinciales del país, sobre todo al concluir los partidos.

    Y otro es que el estadio es meramente la sede de un encuentro deportivo, en lugar de resultar un espacio en el que la familia encuentre en la instalación opciones para esparcirse, divertirse, entretenerse, además de apoyar al jugador o equipo de su preferencia. Un espacio en el que desde el niño hasta el adulto participen de un espectáculo cultural.”

    Hay muchisimas cosas más pero de esto voy agregar una sola cosa más, es cierto como dice raiquel que la comodidad en los estadios para nada es buena, una incomodida de madre hay que gustarle muchisimo a uno la pelota para ir casi todos los días a meterse 3 hora sentados en el cemento ese ufff.
    Respecto a la asistencia de público, como bien dices la reportada para nada es real. Yo fui al 2do juego de Mayabeque Matanzas y creanme que ahí no había solo 5000 personas, ahí habían de 8 mil a 9 mil para no decir que 10, un estadio de 30 mil personas y facilmente tenía casi un tercio del estadio con personas aglutinada y muchas otras regadas por todo el estadio, a mi me parece sin que nadie se ponga bravo que en eso de reportar la asistencia del público hay su invento, porque me imagino que sea que la cantidad de público que declares es la cantidad de dinero que hay que entregar, tremendo negocio ese, me voy a pinchar para el estadio jajajaja.

    Arzuaga le exorto a calcular la asistencia de público con el horario 7 de la noche, para mi ese es el mejor horario, aquí en Matanzas que no hay ni transporte por la noche, hay que cazar las guaguas de Varadero. Pero ese horario tampoco será la solución en eso hay que estar claros.

    SAludos.

  • jose whitesox dijo:

    Creo que el comentario es bueno, la asistencia a los estadios podría hasta empeorar pues en los periódicos, incluso en la TV lo mismo el juego es a la una que a las siete y esto enfada mucho a las personas (pues si en los medios INFORMATIVOS del país se publica mal: imaginense). Creo que tiene que existir una total seriedad en los horarios independientemente de que se siga jugando de día.

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Rafael Arzuaga

Rafael Arzuaga

Periodista cubano. Miembro del staff de Cubadebate. Enviado Especial a los Juegos Panamericanos Toronto 2015

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