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Bajo la lupa: La experiencia, un valor agregado

Publicado en: Bajo la lupa
En este artículo: Béisbol, Cuba, Deportes
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Odelín se quedó sin equipo. FOTO: Cubadebate

Odelín se quedó sin equipo. FOTO: Cubadebate

Si la vanidad es un combustible del triunfo deportivo, como leí alguna vez, la experiencia es un valor agregado. Más en el béisbol, uno de los pocos deportes en los que se puede presumir de estrella más allá de los 30 años de edad.

A diferencia del baloncesto, el voleibol, el boxeo, la natación, la gimnástica, el voleibol, el tenis o el atletismo, un jugador de posición o un lanzador puede alcanzar el cenit de la curva de su rendimiento después de los 30 años, y casi nunca antes, como lo exigen otras disciplinas.

En el béisbol, acaso como en la vida, los bordes de la juventud y la experiencia se tocan, se cruzan, conviven, precisamente después de superadas jornadas y jornadas en las que uno se instruye e ilustra, conoce personas, se descubren valores y miserias en dispares situaciones, se sufren golpes y recaídas, y también se logran pequeños y grandes objetivos, las más de las veces durante una o dos décadas.

Del momento que nacemos al instante de mayor expresión de nuestras personalidades y potencialidades, distan cuando menos 20 años, más o menos los que necesita un beisbolista —de los siete u ocho años a los 28 ó 29—, para aprender, practicar, acumular conocimientos, vivir los millares escenarios que le tiene reservado el juego, lograr pequeños y grandes objetivos y madurar al punto de poder mostrar toda el potencial de su talento.

Esto no lo descubro yo. Antes que Rafael Arzuaga, muchos sociólogos, psicólogos, doctores en medicina, estudiosos de todas las ciencias, contadas las exactas, colocaron la plenitud humana entres los 30 y los 40, y también fijaron el momento fecundo de un pelotero alrededor de esas edades (rozando sí, pero sin llegar a los 40, claro).

Como sentenció Francis Bacon, nada se sabe bien si no es por medio de la experiencia.

El asunto viene a colación una vez que reparo con detenimiento en los peloteros excluidos del grupo que “reforzó” a las selecciones con opciones de disputar el título de Cuba, en la LII Serie Nacional de Béisbol —entre comillas escribo reforzó, porque algunas selecciones solo aumentaron sus nóminas, no más.

Y mi cuestionamiento no comprende la elección, atinada o no, de los directores de las mejores ocho novenas en la mitad de la temporada. No. Mi pregunta es otra.

¿Por qué, si el objetivo de la inefable actual estructura de la Serie Nacional, responde a la intención de subirle el techo a la pelota cubana, hay tanto talento experimentado, aún con valía, con béisbol en sus anatomías, sin posibilidad de jugar la segunda y definitiva fase de la temporada?

Ciertamente —así se puede interpretar— no se pensó en eso cuando se determinó cambiar el sistema de definición del campeón cubano de pelota, en nombre de aumentar el espectáculo y la calidad de la Serie Nacional.

Dayán García —preseleccionado nacional—, Michel Rodríguez e Israel Sánchez Cuesta, Pedro William Castillo y Denis Laza, Dary Bartolomé, Marino Luis y Vicyohandri Odelín —preseleccionado nacional—, Andrés Quiala y Yordanis Scull, Yeison Pacheco, Leris Aguilera, Yunior Paumier y Yoannis Quintana, Ramón Tamayo, Luis Ferrales, Urmaris Guerra y Carlos Benítez, Alexis Durruthy, Pedro Poll, Reutilio Hurtado y Yaumier Sánchez, Yoilan Cerce, Frank Navarro, Lander Moreira, Yoenni Southerán, Vismay Santos y Roberto Borrero…

Mírese bien la lista. Vuélvase a leer con detenimiento y la perspectiva puesta en la experiencia, no en las estadísticas de la última “media campaña” de estos jugadores, todos con más de cinco Series y algunos con rendimientos sobresalientes.

¿Ya? Por donde se mire, son jugadores con experiencia para contribuir al alto nivel que se quiere en la segunda parte de la Serie Nacional de Béisbol. Sus experiencias en juegos de postemporadas y en preselecciones nacionales, sus rendimientos en las muchas situaciones que depara el juego, ayudarían, sí o sí, a las aspiraciones de los equipos clasificados.

Muchos de ellos —no quiero ser absoluto— tienen mejor nivel y podrían rendir más que la mayoría de los novatos y jugadores de dos o tres años (también novatos casi) que están incluidos en las nóminas de los equipos que continuarán la travesía hacia el título de 2013.

¿No lo cree? Haga un ejercicio sencillo, memorioso si quiere, sin solazarse en las estadísticas y solo a partir de las necesidades y carencias de nuestro béisbol: intente armar ocho nóminas por región para un supuesto torneo selectivo (puede ser Pinar del Río, Agropecuarios —Artemisa, Mayabeque e Isla de la Juventud—, La Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüeyanos, Mineros y Serranos).

Ese resultaría un campeonato mucho más fuerte, superior al que se avecina, ¿verdad? Y, por supuesto, casi cada uno de los 28 peloteros arriba mencionados, y relegados ahora a la segunda división, integrarían las plantillas de los ocho equipos de nuestra hipótesis.

(Léase bien: no establezco una comparación de rendimiento entre los escogidos y los “marginados” de la instancia definitoria del campeonato. Digo que, si se quiere elevar el nivel técnico y, así, el espectáculo, la experiencia y el béisbol que aún tienen en sus anatomías los ahora separados de la segunda fase, pueden contribuir a ese propósito. Más, reitero, que el juego de los novatos, y los beisbolistas de dos y tres años, los cuales, precisamente, necesitan acumular entradas y veces al bate en la segunda categoría. Por tanto, tampoco pongo en cuestión la elección de los ocho directores. Expongo, eso sí, que debió pensarse en aprovechar la experiencia de esos jugadores, en lugar de olvidarlos en un torneo, el de segunda categoría, al que le harán más daño que favor, sea cual sea su postura).

Además, téngase en cuenta que experiencia no es igual a más de 30 años, un jugador con menos de 30 años, por ejemplo Yadier Pedroso, si desde que debuta participa en partidos de postemporadas y reiteradamente integra las preselecciones cubanas, acumula más kilometraje en un tiempo menor al de un lanzador, mayor de 30 años, pero sin los rigores vividos por el artemiseño.

UN TEMA DE VIEJA DATA

Condenar a las oscuras manos del olvido a peloteros que superan los 30 años, creerlos viejos o desestimar sus calidades, por el solo hecho de que disminuyeron sus velocidades en bases o desde el box, no es un asunto nuevo en nuestra pelota.

Hasta la saciedad puede decirse, se ha criticado el desprecio institucional y aficionado que ha gravitado sobre los peloteros cubanos cuando cruzan los 30 años y que, indistintamente, ha cercenado o interrumpido las carreras de grandes peloteros y, encima, ha corroído los puntales del techo de nuestro béisbol.

(Solo un caso: A Lázaro Junco lo mandaron a jugar en Ecuador, ¡en Ecuador!, cuando el cuarto bate yumurino quería convertirse en el primero en Series Nacionales con 500 jonrones o, al menos, llegar a 450).

Orestes Kindelán, víctima de esta especie de discriminación generacional, ya trató el asunto en una entrevista. Y… ¿es viejo un atleta que rebase los 30?, le preguntaron. A lo que respondió: “Aquí sí, en el resto del mundo no. La generalidad adquiere experiencia y madurez a partir de los 27, 28 años. Está estudiado que la capacidad de análisis y respuesta es superior. En Grandes Ligas, por regla, la maestría se alcanza en la medida en que te acercas a los 30 años. A no ser los extraclases, quienes despuntan desde bien temprano, 24 o 25 años. Pero esos no abundan”.

Kindelán, en la cúspide de su rendimiento, no fue cuestionado a mediados de los 90, cuando un grupo de peloteros de mucha calidad y con marcas en sus muñecas o brazos de lanzar, fue conminado, conducido al retiro por la sola razón de terne muchos años en la pelota —como si fueran ellos, y no los métodos y estructuras, los que viciaron el juego por entonces.

Mas el slugger criticó, con toda razón digo yo, aquella decisión. “(Fue) Una decisión (retirar a los experimentados) mal tomada… y dejó secuelas. Las estrellas engrandecen el espectáculo y ayudan a los nuevos con su experiencia. La afición va al estadio a verlos. Lo peor es que los nuevos piensan: ¿qué me pasará a mí cuando llegue a esa edad? Luego decimos que no debió ser así, pero ya se hizo.”

El criterio del sempiterno cuarto bate de la selección, en los años de mayor gloria, puede argumentarse, además, con algunas preguntas.

¿Qué, sino su experiencia, pesó en el jonrón de Agustín Marquetti contra Rogelio García, para coronar a Industriales en 1986? ¿Qué, sino su experiencia, le valió a Antonio Pacheco, inmovilizado casi, para botarle la pelota a Pedro Luis Lazo y allanar el camino al título de Santiago de Cuba en la XL Serie? ¿Qué, sino su experiencia, ayudó a Oscar Gil para ponchar a Frederich Cepeda —inexperto aún— y regalarle la corona a Holguín aquel inolvidable 2002? ¿Qué, sino la experiencia, respaldó a Manuel Alarcón que mandó a cerrar la trocha antes de vencer a Industriales en 1967?

Siempre que la calidad es una condición, la juventud se atreve, corre, salta, arremete, irrespeta y desequilibra muchas veces, pero, incluso en desafíos intrascendentes, es norma que la experiencia pese, defina, concrete, determine en los resultados y, en los juegos de vida o muerte, construye campeones, traza la línea entre los grandes y los inmortales.

AFUERA SE APRECIA MÁS…

Se tiende a respetar más la “juventud acumulada” en ligas de otras latitudes, no obstante las muchas controversias entre técnicos, directores y dueños de equipos, que, ya sea por credo beisbolístico u obligados por las finanzas, se decantan por apostar por la juventud o la experiencia.

Pero, mejor, lo aprecian en los textos que a continuación relaciono.

Carlos Lee, de Panamá y jugador de los Marlins de Miami, juega en Grandes Ligas desde 1999, y su presencia en su actual equipo, además de ayudar a la producción de carreras, se aprovecha para ayudar el progreso de Giancarlo Stanton, un joven bateador con mucho poder y al que se le presagia un gran futuro.

Así Stanton ha escuchado además de elogios (“Va a ser alguien de 40 jonrones y 120 empujadas durante mucho tiempo”), algunos consejos que pueden aumentar su dimensión (“Hablamos mucho y siempre trato de ayudarlo… A veces tienes dos corredores en base y estás enfrentándote a un pitcher como Stephen Strasburg —de los Nacionales de Washington… Probablmente se trate de alguien que no vaya a permitir un jonrón de tres carreras, así que tienes que encontrar la manera de empujar una, o sea, el que está en tercera. No es siempre que vas a dar el cuadrangular de tres carreras. Empuja una….Tus empujadas nunca bajan”).

Y el propio Lee, con menos talento y más experiencia, considera que Stanton “va a aprender y entender más… Cuando lo haga, va a ser muy peligroso. No es que no sea peligroso ahora, pero le faltan algunos detalles. A veces tienes que empujar una cuando no puedes empujar tres.”

Le falta la experiencia, quiere decir Lee.

Ya al final de su carrera, llegó Denis Martínez a Atlanta y esto le dijo Greg Maddux, “El Profesor”, para concienciar al latino con más victorias en Grandes Ligas acerca de su importancia en el muy sólido staff de lanzadores de los Bravos: “No creas que estás aquí simplemente porque sos quien sos, sino porque un pitcher de tu experiencia y reputación es útil de diferentes formas. Incluso observándote estás constribuyendo”.

También hay otras anécdotas y frases célebres que enriquecen el tema. He aquí algunas.

“La diferencia entre un jugador nuevo y otro viejo está en la chamarreta. A los jóvenes les importa el nombre que tienen en la parte de atrás, mientras que los veteranos le dan mayor importancia al nombre que llevan delante”, llegó a decir el primera base Steve Garvey, para diferenciar la actitud de un pelotero joven y uno consagrado.

“La experiencia es un arma mortífera, más que una bola rápida o un sinker”, dijo una vez Phil Reagan, “El Buitre”, que salvó juegos para los Dodgers y para los Cachorros, antes de ser coach de pitcheo de los Indios y dirigir los Orioles de Baltimore.

Y Tom Seaver, otro as del box en Grandes Ligas, para justipreciar la longevidad en este deporte, dijo: “si vives en las estadísticas te limitas. Si tu objetivo es la consistencia, entonces los números estarán al final del camino”.

De manera —volvamos a nuestro asunto, la pelota cubana— que debe reclamarse más respeto por la veteranía —si acompañada de calidad, mejor— en el béisbol de esta Isla.

Lo digo así, no solo en virtud de las nóminas de los equipos envueltos en la fase final del clásico doméstico y los peloteros no incluidos entre los refuerzos; no solo porque la historia de las Series Nacionales está colmada de casos y hechos de “discriminación generacional”, convertidos en lastre para la calidad de la pelota.

Lo digo, también, porque la nómina de la selección nacional al III Clásico Mundial, aunque tiene un grupo de peloteros curtidos en competiciones de todos los niveles, tiene un reparto de actores secundarios, jugadores de posición y lanzadores, inexpertos, demasiado creo yo, como para esperar que sean “nominados” por su rendimiento ahora mismo.

 

Se han publicado 37 comentarios



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  • Antonio Lozada Samé dijo:

    Arzuaga me encantó tu comentario con muchos ejemplos y es la primera vez que un colegas aborda la esencia del problema en el béisbol cubano hemos perdido la experiencia en nuestros terrenos que se traduce en oficio, el pelotero tiene que jugar y llegar mientras rinda hasta los 40 y 40 y pico siempre que esté en condiciones, es la única manera lograr elevar el techo , que no es tal techo es que se juegue mejor a la pelota, lo que a nosotros nos gusta es acomodar o darle vuelta al problema, y cogemos el rábano por las hojas , la pelota en cuba hay qwue crearle las condiciones para que el pelotero se enamore de ella y que su vida sea la pelota como el artista vive de su arte y entretiene a menos cubanos a la vez, el béisbol es el pasatiempo de los cubanos porque mantiene la atención de millones de personas en cuba , entonces hay que darle atención a esos artistas peloteros que mantiene alegres por 4 o 5 meses a los seguidores de la pelota, entonces cuando se logre estabilidad y jueguen muchos años unidos y conozcan cada detalle del juego veremos pelota de la que se juega en el mundo; también tenemos que dejar a un lado el poner el mayor espectáculo de cuba en fubnción de un evento internacional que puede durar de 4 a 15 días, en dependencia como te vaya en la competencia, eso va en detrimento del deporte somos los únicos en el mundo que hacemos eso, cuando el campeonato nacional logre que los equipos vuelvan a subir los promedios de edad a mñas de 28 o 30 años con entrenadores que sepan y exigentes entonces veremos la pelota que aspiramos lo demás es sueños y líneas escritas para darle una esperanza a quienes las leen.

  • andriu dijo:

    Hola Rafael… En varios sitios, incluido Cubadebate, he escrito sobre una propuesta de estructura que me parece más justa y efectiva para subir el techo de la pelota cubana. Como todo, mi propuesta tiene defensores y detractores también, pero creo que la estructura actual tiene muchos más detractores y en mi opinión se debe volver a cambiar. Junto con la propuesta había incluido variantes de la alineación de los equipos, pero ya algunos han estado en contra, con razón, y ya eso es cosa de los técnicos que son los que saben. Los nombres de los equipos también son una propuesta, incluso cada equipo pudiera elegir su nombre. Ahí dejo de nuevo mi propuesta a consideración de lectores, periodistas y, quien sabe si un día, de la CNB…

    Propongo una serie de 8 equipos uniendo dos provincias. Los 8 equipos son los siguientes: 1- Vegueros (Pinar y Artemisa), 2- Industriales (Industriales y La Isla), 3- Henequeneros (Matanzas y Mayabeque), 4- Azucareros (Villa Clara y Cienfuegos), 5- Agropecuarios (Sancti Spíritus y Ciego de Ávila), 6- Granjeros (Camagüey y Las Tunas), 7- Mineros (Holguín y Granma), 8- Serranos (Santiago de Cuba y Guantánamo). Los nombres que propongo son una variante, a lo mejor cada “par” de provincia prefiere escoger el nombre. La etapa clasificatoria será de 84 juegos, 12 juegos todos contra todos; se jugarán subseries de 3 juegos y después de una subserie habrá al menos un día de descanso. Clasifican para la etapa final los cuatro primeros equipos, el primero con el cuarto y el segundo con el tercero jugarán un play-off al mejor de 7 juegos y los ganadores jugarán por el título en otro play-off al mejor de 7 juegos. Se jugará de noche: 7pm y 8:15pm el de la TV, 2pm los domingos. Se mantendrán los estándares internacionales para la pelota, los bates, la altura del box, la zona de strike, etc. Paralelamente se hará una Liga de Desarrollo con las “sucursales” de los primeros equipos (se pueden subir y bajar peloteros), creo que esta será también una liga fuerte y tributará peloteros a los primeros equipos durante todo el campeonato. Las provincias “unidas” compartirán sedes, estadios, equipos de dirección, estrategias de trabajo, apoyo, etc. Propongo ampliar la etapa de pre-temporada creando torneos territoriales, además de la provincial, para que todos lleguen en forma a la serie y se juegue todo el año.

    • Iván dijo:

      Ahora acabo de leer el comentario del amigo ANDRIU y me parece una propuesta magnífica que está realizada sobre bases muy lógicas auque me gustaría unir a Sancti Spíritus con Villa Clara y Cienfuegos y Ciego

    • el obispo dijo:

      Andriu,
      concuerdo 100 % contigo, esa misma estructura, exactamente así como la has descrito, es la que me parece más apropiada para resolver a la vez el asunto de subir el techo a nuestra serie nacional y mantener el apego a lo territorial sin caer en el provincialismo que tanto nos limita. De la propuesta que haces a la que hemos conversado en mi casa sólo varía el nombre de algunos equipos, es decir, nada esencial. De esa forma, efectivamente, no quedarían fuera la mayoría de los que menciona Rafael en su artículo y además, existiría una estabilidad para que los cuerpos de dirección puedan trabajar con los equipos serie tras serie, lo cual no sucederá con la actual estructura porque este año Pedroso y Bell refuerzan a la Isla, mientras el año que viene son sus equipos los que clasifican, en fin, fatal para cualquier intento de estabilizar el trabajo ni siquiera a mediano plazo. Si te decides a presentar esta estructura que propones en algún lugar cuenta con mi apoyo absoluto. Te dejo con lo que le comenté a Michel Contreras en el artículo sobre los refuerzos al equipo Pinar del Río para que puedas comprobar las coincidencias contigo,
      saludos, el obispo.
      “Michel,
      súper buena la frase: “Es un paso plausible en el camino a desarticular el oscuro esqueleto de la territorialidad.” coincido totalmente en que no saldremos de nuevas y reiteradas improvisaciones en la estructura de nuestra serie nacional si no escapamos de ese fantasma que yo, si me lo permites, llamaría “provincialismo inmovilizador”. Se pudieran conformar los mismos ocho equipos pero uniendo dos provincias vecinas y lograríamos también un espectáculo con fuerza similar o mayor que el que tendremos en esta segunda fase, pero sin tantas ausencias importantes de peloteros que ahora quedaron fuera y además con mucho más apego a lo territorial. Estoy hablando de un Serranos que represente a Santiago y a Guantánamo, un Mineros que esté formado por Holguín y Granma y así sucesivamente”

  • Carlos dijo:

    Excelente articulo ojala y y abra algunos ojos te falto el caso de De la Torre que como en los play off se echó el industriales al hombro

  • Johanel dijo:

    Rafa, puede estar muy bueno o no el comentario pero … muy largo brother!!!

  • Leo dijo:

    Coincido plenamente con lo planteado en el articulo en especial en lo que se refiere al tema del torneo selectivo que se plantea, es lo que la pelota cubana necesita y no los inventos que se estan haciendo de 2da categoria etc…

  • Iván dijo:

    La edad de un jugador es solo un número lo que importa es el rendimiento lo demás sobra,quien juega en el terreno de pelota es la maestría y la calidad no los años.Muy mal eso que sucedió con esos jugadores pero no hay que remontarse a tantos años atrás, recientemente tenemos el ejemplo de Osmani Urrutia un hombre de unas condiciones excepcionales que fue subestimado y le causó tanto dolor que decidió retirarse del deporte activo debido a una mala decisión al no colocarlo en el equipo Cuba.Lo más terrible no es que alguien se alla equivocado lo terrible es que no lo ayan corregido eso si es terrible.No solo corregirlo si no sancionarlo porque las injusticias deben ser castigadas si no se vuelven arrepetir como está sucediendo ahora con PESTANO y DUVERGEL.

  • Noelvis dijo:

    Saludos a los foristas.

    Me arriesgaré a escribir una consideración particular al respecto de este artículo y digo me arriesgo porque parece que a quien se encarga de poner los comentarios visibles no le caigo muy bien y los elimina, a pesar de que leo comentarios bastante groseros aqui y nadie los restringe.
    Primero, Coincido con arzuaga en un escrito anterior (creo que fue de él) que en cuba no se juega lo suficiente, por lo que no puedes medir cuan bien puede estar y mantenerse un jugador durante el campeonato, además que la especialización dentro de un equipo a mi modo de ver ha sido desterrada y sin retorno al parecer.
    Por tanto para elevar nuestra maestría beisbolera e imponer nuestra fuerza e inteligencia en terrenos foráneos, hay que cambiar el sistema de campeonato que tenemos hoy, de echo, cuando se pidió al pueblo que enviaran sus propuestas, pues allá envié la mía y nada que ver con lo que tenemos hoy, con el debido respeto a quienes dirigen el béisbol nacionalmente y sin creerme con la verdad absoluta en mi mano.
    MI PROPUESTA: Hacer una serie nacional de 90 juegos con los 16 equipos representando todas nuestras provincias, un todos contra todos y el que gane más es el campeón, sin playoff. despues vendría una selectiva o torneo élite nacional, que yo la dividiría en 3 regiones, occidental, central y oriental, y donde cada una de esas zonas aportaría 2 equipos, para un torneo élite de 6 equipos en total(venezuela tiene 24 provincias o estados y solo 8 equipos de béisbol). En esos 6 equipos que podrían ser de 33 o 35 jugadores, estarían concentrados los que mas se destacaron en la nacional, estar en uno de estos 6 equipos sería el mínimo aval para integrar un equipo cuba que tendría una mejor conformación sin tanta divagación, por lo que de seguro en la nacional todos querrían destacarse. Se podrían jugar 36 juegos, 3 como visitador y 3 como home club, un playoff con los 4 primeros, y una final. La calidad estaría mas que concentrada y seleccionar un 1ra base por ejemplo, pues sería cuestión de mirar a 6 jugadores que se estarían enfrentando a un pitcheo de mas calidad y no mirar a 16 primeras bases como se hace hoy.

    Un ejemplo de conformación occidental sería:
    1er equipo: Pinar del río-La isla-artemisa.
    2do equipo: Industriales-mayabeque-matanzas.

    y así con las demas zonas. Esa no sería una mala propuesta, pero me imagino que el NO estaría dado por los recursos que se necesitan para garantizar eso, y si no los hay, pues entonces, haga lo que se haga por mejorar nuestra pasión nacional no resultará en nada, a lo alto que se quiera llegar siempre se tendrá que invertir.

    saludos a todos y disculpen lo extenso.

  • Noelvis dijo:

    UNA ACLARACIÓN:
    Cuando dije la cantidad de juegos que serían 36 para un torneo selectivo o élite nacional me equivoqué, serían 30 juegos, 3 como visitador y 3 como home club.

    Y en cuanto a lo de especialización, pues el secreto a voces sigue sin tomarse en cuenta, hay que dividir a los pitchers en 4 categorías, ABRIDORES, RELEVISTAS LARGOS, RELEVISTAS CORTOS Y CERRADORES, y verán que no hay que darse tantos cabezazos y tiras y encoges para seleccionar un staff que nos represente en la arena internacional. Hágase así y se verán los resultados. Lo mismo sucede con lo que yo denomino la 10ma. posicion del béisbol, que es el bateador designado. ejemplos tenemos 2 en cuba, Frederich cepeda, jardinero izquierdo pero que internacionalmente se desempeña como BD porque hay jardineros mejor que él, pues hagamos un BD de cepeda en cuba y afuera, lo mismo pasa con yosvani peraza, que cada equipo tome 2 hombres de fuerza y tacto (1 zurdo y otro derecho) y los desarrolle como BD y se verán los resultados, esa posición no es para improvisar sino para hacer llorar a la pelota.

    saludos a todos.

  • yuyu dijo:

    me cuadra el comentario sobre la estructura que dan ahi la creo exelente creo que va ser muy fuerte y se vana exigir mas los peloteros cubano puede ser pero por lo comentario no se hacen nada

  • german cf dijo:

    Lo que Usted plantea ya ha sido dicho, de otras maneras, por muchos otros comentaristas y personas en diversos medios y en verdad es algo muy duro.
    Lo que pasa es que Usted concretó en palabras lo que otros no habían dicho de una manera tan directa y concreta. Para el listado de jugadores con experiencia que Usted presenta lo que queda es la famosa Segunda división que la comisión nacional se acaba de sacar del bolsillo.
    Desde el principio dije que el cambio de estructura respondía a un problema económico y no a una real intención de subir el techo, porque esto último sólo se podía lograr con una especie de selectiva o como se llame. Aún así, esta última debía serlo en verdad, con más de cuatro equipos de 30 jugadores, volvemos al inicio, un torneo élite debe tener cuando más 120 jugadores o menos, porque en Cuba no hay más de 40 pitchers de real nivel.
    Al principio se habló de la liga de desarrollo, después se quitó (por falta de dinero) y se puso esta segunda división, pero entonces queda el grupo de jugadores de experiencia fuera de una competencia de nivel . En fin, la impresión que queda es que en esto se ha improvisado mucho.

  • Frank dijo:

    ¿Y dónde estaba este artículo, cuando Vargas desechó, tiró a un lado, aplastó, olvidó… a Enriquito Díaz en la conformación de su equipo, cuando desaparece Metroplolitanos?

  • JuanCriollo dijo:

    Muy cierto lo que se plantea, aquí se tocan dos temas muy importantes y donde se han cometido y se cometen “horrores”: La estructura del torneo y la longevidad de los peloteros.

    Para mi esta nueva “estructura” no es más que otro “invento” que no muy poco ayudará al desarrollo de la pelota.

    Copiamos a la ligera y siempre lo menos importante, ¿de que sirve que estemos viendo pelota de Grandes Ligas o Fútbol de ligas europeas?, si no aprendemos lo bueno de esos torneos. Nos quedamos en lo superficial.

    La “territorialidad” ha sido y es un motor que impulsa nuestro deporte, por eso siempre una Serie Nacional con equipos por provincias mueve el interés del público en Cuba y esto es lo más importante, que la gente vea y disfrute de la pelota como espectáculo.

    Ahora si se quiere elevar la calidad debemos tener un torneo más refinado, donde se agrupen a las mejores individualidades y de nuevo aquí la “territorialidad” puede ayudar. El mejor torneo que hemos tenido sin duda ha sido la serie selectiva, e incluso arrastraron público a los estadios. ¿por qué no hacer una versión mejorada de ellas?. Donde estén los mejores contra los mejores, 6 equipos, aproximadamente 150 peloteros, agrupados lo más territorialmente posible. (vivimos en Cuba y no en España).

    En cuanto a lo de la edad solo decir que fue una catástrofe retirar a muchos de los mejores peloteros de este país cuando aun estaban en plena forma. Ahí empezó el deterioro de la calidad de nuestra pelota, ahí comenzamos a perder el nivel que teníamos y que nos permitía enfrentar con éxito los retos que pusieron los contrarios.

    Los lanzadores más jóvenes ya no tuvieron que enfrentar bateadores de la calidad de Junco, Romelio, Kindelan, JC Millán, y muchísimos otros al igual que los bateadores no vieron a lanzadores de calidad y maestría.

  • Rogelio dijo:

    Andriu, comparto con usted al 100 % su comentario, es como si nos hubieramos conectado por telepatia, esa estructura creo a mi modesto punta de vista que es la mejor que se pudiera implantar, asi se elevariamos el techo del beisbol cubano, hay que dejarse ya de la famosa territorialidad. Solo te tengo una sugerencia en el nombre del equipo de Matanzas y Mayabeque yo le pondria PETROLEROS, ya que esas dos provinvias son las de mayor producción de petróleo en Cuba. Por lo demás 100 % con usted

  • pepe dijo:

    Hola
    andriu de acuerdo contigo.

  • Pan con timba dijo:

    Buen artículo, excelente

  • abelboca dijo:

    Lamentablemente discrepo en algunas cosas que Ud. dice sobre el “cénit” de la curva de rendimiento de un pelotero. Los que son estrellas hasta después de los 30 años son sólo EXCEPCIONES. Además, estimado periodista, si vamos a preteneder que debamos mantener a los treiteañeros en el baseball esperando que encuentren su “cénit”, los equipos de baseball cubanos estarían llenos de viejos.

  • Osmay dijo:

    Excelente artículo, estoy seguro de que si hacemos un equipo con los que están en la lista le gana el campeonato a los ocho que ya están clasificados. Coincido plenamente con todos tus criterios.

  • Luis Abel dijo:

    Yo debo decir que siempre que haces un articulo, de verdad buscas el contenido CON UNA LUPA, porque de verdad vas a asuntos medulares de nuestra SNB, cuanto ayudaria a elevar la calidad de la pelota si los implicados tomaran en cuenta estos articulos. En cuanto a estructura, no romperse la cabeza mas, la que tu mencionas es la que siempre debio ser, con esta cada cual se siente identificado. Un torneo APERTURA o Nacional con 18 equipos y 60 juegos y despues LA SELECTIVA con la estructura y hasta los nombres que mencionas, que son los de siempre.sl2

  • Hulk dijo:

    MUY ACERTDO SU COMENTARIO COMO SIEMPRE VERBO AGIL,CERTERO Y VALIENTE
    SALUDOS

  • Saúl Aparicio dijo:

    La experiencia en el beisbol no se ciñe solamente a la edad de los peloteros. Considero importante en primer lugar la experiencia acumulada durante el tiempo transcurrido desde que se comenzó a jugar pelota en nuestro país y aclaro, pelota, no solo la organizada sino todo tipo de pelota. Se ha jugado desde la pelota de barrio, la pelota de manigua, a la mano, las cuatro esquinas, a mano pelada (cuando no se contaba con guantes y se bateaban pelotas de tapo con bates construidos por los propios niuños) y de todas han salido peloteros varios con excelente desempeño en la medida que les era posible jugar en eventos más importantes, dígase barrio, poblado, municipio, provincia hasta llegar a ligas regionales, una de las más reconocidas la de Pedro Betancour. Al triunfo revolucionario y desaperecer la pelota profesional en nuestro país, surge entonces la serie nacional. En las primeras jugaron verdaderas estrellas provenientes de las mencionadas ligas regionales y de otros campeonatos organizados, para los cuales al decir de los entendidos la serie nacional les llegó tarde; pero la jugaron y han dejado su legado a todas las generaciones de peloteros que con posterioridad han pasado por esta. ¿Eran Don Miguel Cuevas, Pedro Chávez, Edwuin Walters, Lino Betancour, Raúl Cunagua González, Ricardo Lazo, Urbano González, Aquino Abreu, Modesto Verdura, Alfredo Street, e2ntre otros muchos otros más, veinteañeros cuando llegaron desde la Serie Nacional al Cuba y ganar eventos de todo nivel? No eran venteañeros; pero se entregaban, juganban una pelota de un elevado nivel, techo como le llaman ahora. Recuerdo al lanzador matancero Isidro Borrego que con 52 años representaba a su provincia en la serie nacional, más cerca en el tiempo otro lanzador, Lázaro de la Torre, con 47 años jugaba y se mantenía en plenitud de facultades y realizó hazañas desde el montículo de los Industriales como cuando como casi único lanzador de su equipo, discutiendo el campeonato del país, lanzó durante tes días consecutivos, los dos primeros, juegos completos; pero había en la persona de Lázaro de la Torre y de todos los que mencioné y muchos más de esas series, DISCIPLINA PERSONAL Y DEPORTIVA, vergüenza deportiva, respeto hacia la afición y un gran amor por el beisbol. Esto último no abunda, sino, lean la entrevista que recientemente le hicieran al mentor de Las Tunas Juan Miguel Gordo, publicada recientemente en este propioi medio. La juventud se impone por su impetuosidad, audacia y condiciones físicas propias de la edad; pero, la experiencia, esa es imprescindible. Creo que algo a lo que se debiera prstar atención es a la inexperiencia manifiesta de las autoridades encargadas de la dirección del beisbol en nuestro país en lo que a estructurar la serie nacional se refiere. ¿Cuantas estructuras ha tenido la serie nacional desde su creación? ¿Pudiera alguien mencionalas todas recurriendo solo a la memoria? Por otra parte mi otra interrogante es la siguiente ¿Están al mismo nivel los resultados obtenidos por los estudiosos del beisbol en sus investigaciones realizadas respecto a nuestro beisbol y su aplicación práctica por quienes lo dirigen a todos los niveles? ¿Están debidamente preparados teórica y prácticamente los directores de los equipos provinciales e incluso el de nuestro actual equipo Cuba en correspondencia con los resultados de los estudios realizados de como organizar, planificar y dirigir el beisbol en nuestro país? Creo que no y el ejemplo lo veo en el propio equipo Cuba al III Clásico: ¿Está Víctor en preparación general y particular a la altura de Jorge Fuentes? No lo creo y considero que la experiencia de Fuentes unida a la impetuosidad de Víctor puede dar resultados; pero invirtiendo las funciones de ellos dentro del equipo:Director Fuentes, Víctor, auxiliar.

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Rafael Arzuaga

Rafael Arzuaga

Periodista cubano. Miembro del staff de Cubadebate. Enviado Especial a los Juegos Panamericanos Toronto 2015

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