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¿Se estará tambaleando el bloqueo?

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Editorial de La Alborada

Cuando en Miami hacen otra vez cuentos de espías, es seguro que los de línea dura en esa ciudad andan preocupados por posibles amenazas al bloqueo.

El más reciente recordatorio de ello vino con el artículo de Juan Tamayo en El Nuevo Herald el 19 de este mes.

Tamayo resucitó viejos cuentos sobre "los seis meses después" del 11-S. Según sus fuentes, unos 20 cubanos -presumidos agentes, a la larga- se llegaron a embajadas de EEUU. alrededor del mundo para ofrecer información sobre amenazas terroristas, la cual típicamente no servía pero que para investigar requería de bastante tiempo, minando así la seguridad de EEUU.

La queja fue formulada en 2002, como afirma el propio Tamayo, por "un funcionario de la Casa Blanca." Pero ahora El Nuevo Herald ha sido informado por dos ex funcionarios de EEUU que las ofertas de información "eran sólo parte de un programa de la inteligencia cubana que todos los años envía agentes a las embajadas de Estados Unidos para confundir, desinformar e identificar espías estadounidenses, y tal vez penetrar la inteligencia del país."

Afortunadamente para el contra-espionaje estadounidense, los cubanos habrían estado enviando por años unos 20 agentes al mes, pensando aparentemente que el Departamento de Estado nunca se daría cuenta de la regularidad del intento.
(En una extraña contradicción, Tamayo escribe que "'Los cubanos usaban ese tipo de agente para poner a prueba la capacidad y las reacciones de Estados Unidos. . . pero eso no siguió ocurriendo con la misma frecuencia después de lo del 9/11', añadió un alto funcionario de la administración del presidente George W. Bush." (Itálicos añadidos.)

Los dos "ex funcionarios" que hablaron con Tamayo quedaron sin ser indentificados, porque -dijeron- aun como ex funcionarios no están autorizados para discutir el tema que discutieron con Tamayo. En el penúltimo párrafo, Tamayo cita a Dan Fisk, un ex funcionario del Departamento de Estado, pero en un discurso de 2002. Fisk había estado hablando de la estela del 11-S. Fisk, quien trabajó en la Heritage Foundation antes de ingresar al Departamento de Estado, lideró un programa de línea dura contra Cuba durante la primera gestión de George W. Bush.

En 2002, la guerra contra Afganistán estaba en marcha, y EEUU amenazaba con hacer lo que le diera la gana con el país que escogiera. "Todas las opciones están sobre la mesa" era el mantra operativo. La Casa Blanca ya ensamblaba informaciones falsas para justificar el ataque a Iraq. Cuba era un blanco posible.
Bajo estas circunstancias, no es difícil imaginarse que cualquier número de cubanos buscara visas a EEUU para escaparse antes de que atacaran a Cuba.

Que los informantes voluntarios fueran agentes cubanos fue una conclusión declarada por Fisk, quien -a saber- pudiera ser uno de los dos ex funcionarios no identificados en el artículo, fuentes a las cuales, una vez ungidos como expertos, se les pidió opiniones someras más que evidencias.

En 2001 una funcionaria del Pentágono fue arrestada y subsecuentemente condenada de espionaje a favor de Cuba. Eso, también, difícilmente cuenta como noticia ocho años después, aunque de ello Tamayo nos recordó. De paso lanzó también una referencia a Los Cinco. Ellos, fueron arrestados antes del 11-S.

Un informe diferente que anda dando vueltas es que "Cuba necesita espías", que se refiere a un reclutamiento de la policía nacional cubana. Se convierte en noticia internacional (la versión enlazada aquí viene de España), en contraste a los frecuentes avisos de reclutamiento en EEUU para la CIA y el FBI bajo la bandera de la seguridad nacional.

De ñapa, este fin de semana salió a flote -mejor dicho, salió a flote de nuevo- la acusación contra una columnista del Miami Herald de ser una (verdaderamente surrepticia) agente cubana. Eso, tambíén, ha sido parte del ruido ambiental por un buen tiempo, pero el Ombudsman del Herald tuvo que responder y explicar cuidadosamente por qué la gerencia no quedaba  convencida por el cuento. Con todo, los alegatos hicieron noticia otra vez, por lo menos en Miami.

¿Por qué ahora se le pasa revista a todo esto?

Hace sólo días, la jueza que condenó a Los Cinco tuvo que reducir, a regañadientes, la sentencia de uno de ellos, el primer revés permanente en la campaña contra Los Cinco.

La Casa Blanca anda de charlas con el gobierno cubano, con la aparente intención de mejorar las relaciones con el mismo.

El Congreso tiene bajo consideración proyectos de ley que permitirían los viajes en general y facilitarían el comercio de EEUU con Cuba.

Proyectos "jamón" como la TV Martí pudieran perder sus fondos.

El vigilante Chris Simmons, un ex funcionario de contra-inteligencia en el Pentágono que se gana la vida en un acto segundo con alertas sobre La amenaza cubana, el mes pasado tuvo que pactar una acomodación sin llegar a juicio por acusar a una residente de Miami de ser agente cubana. Aparentemente, no podía sustanciar sus aseveraciones con hechos.

El momento es preocupante para los líneaduristas, y resucitar alegatos generales y sin substancia es siempre una buena manera de enfocar sobre La amenaza cubana, la perenne Daga apuntada al corazón del país. Estamos en temporada de espías de nuevo. No hay nada nuevo que informar, pero uno siempre puede revivir los favoritos de antaño.

Pudiera ser divertido en una película o historieta, pero se trata de la vida real, y gente verdadera probablemente sufra durante la nueva cacería de espías.  Prepárese para la difusión de nuevas antigüedades si el Congreso aprueba los viajes en general o la Casa Blanca anuncia cualquier acuerdo con Cuba.

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Luis Rumbaut

Luis Rumbaut

Periodista cubano radicado en Washington. Es el director del diario digital La Alborada.

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